El Amor de Dios hecho Corazon
domingo, febrero 7
Padres de Familia de los Seminaristas
Queridos padres de familia, probablemente vosotros sois los más sorprendidos de todos por lo que ha acontecido y está aconteciendo en vuestros hijos. Tal vez habíais imaginado para ellos una misión diversa de aquella para la cual se están preparando. ¡Quién sabe cuántas veces os ponéis a reflexionar sobre ellos! Recordáis cuando eran niños y luego muchachos; las ocasiones en que mostraron los primeros signos de la vocación; o, en algún caso, por el contrario, los años en que la vida de vuestro hijo parecía desarrollarse lejos de la Iglesia. ¿Qué sucedió? ¿Qué encuentros influyeron en sus decisiones? ¿Qué luces interiores orientaron su camino? ¿Cómo pudieron abandonar perspectivas de vida tal vez prometedoras, para escoger ingresar en el seminario? Contemplemos a María. El Evangelio nos ayuda a comprender que también ella se hacía numerosas preguntas sobre su Hijo Jesús y meditaba mucho sobre él (cf. Lc 2, 19. 51).
Es inevitable que, en cierto modo, la vocación de los hijos se convierta también en vocación de los padres. Tratando de comprenderlos y siguiéndolos en su itinerario, también vosotros, queridos padres y queridas madres, con mucha frecuencia os habéis visto implicados en un camino en el que vuestra fe ha ido fortaleciéndose y renovándose. Habéis participado en la aventura maravillosa de vuestros hijos.
En efecto, aunque pueda parecer que la vida del sacerdote no atrae el interés de la mayoría de la gente, en realidad se trata de la aventura más interesante y necesaria para el mundo, la aventura de mostrar y hacer presente la plenitud de vida a la que todos aspiran. Es una aventura muy exigente; y no podría ser de otra manera, porque el sacerdote está llamado a imitar a Jesús, «que no vino a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos» (Mt 20, 28)(Benedicto XVI).
Etiquetas: Padres de Familia, Seminario, Seminaristas, Vocación sacerdotal
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viernes, julio 11
Primera piedra para un nuevo seminario "Redemptoris Mater" en Australia

El arzobispo de Sydney, cardenal George Fell, colocó el domingo 29 de junio la primer piedra para el nuevo seminario "Redemptoris Mater" del Camino Neocatecumenal - - en el mundo existen más de 70 - que se construirá en las colinas de Chester Hill de la Arquidiócesis de Sydney. Participaron en la solemne ceremonia muchos sacerdotres y laicos.
"El Camino Neocatecumenal es una gran familia religiosa en el interior de la Iglesia. Es conducido por la providencia y está unida especialmente a la comunidad y al sacerdocio", dijo el cardenal.
La primera piedra tiene carácter simbólico: es una piedra de la gruta de la anunciación de Nazaret, un regalo de los franciscanos de la custodia de Tierra Santa. La piedra, antes de emprender el viaje a Australia, fue bendecida por el Papa Benedicto XVI.En Australia ya existe un seminario "Redemptoris Mate" en la ciudad de Perth, desde 1995. Hasta ahora han recibido su formación allí 25 candidatos al sacerdocio. La mitad de ellos desempeñan su ministerio en la diócesis de Perth y los demás en otras ciudades australianas. El nuevo seminario estará listo en 2009. Hasta ahora los 29 seminaristas (18 australianos y 11 de otros países)se forman en la casa que pertenecía antes a los Maristas en Pagewood. El Camino Neocatecumenal se encuentra en alrededor de 20 parroquias australianas en Perth, Sydney, Canberra, Paramatta y Wollogong entre otras. Vea los últimos videos de la Jornada Mundial de la Juventud.
Etiquetas: Austraia, Camino Neocatecumenal, Neocatecumenado, Redemptoris Mater, Seminario
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sábado, noviembre 4
Sugerencias para los seminaristas
Quien quiera ser amigo de Jesús y convertirse en su discípulo auténtico ―sea seminarista, sacerdote, religioso, religiosa o laico― no puede por menos de cultivar una íntima amistad con él en la meditación y en la oración. La profundización de las verdades cristianas y el estudio de la teología o de otra disciplina religiosa suponen una educación en el silencio y la contemplación, porque es necesario desarrollar la capacidad de escuchar con el corazón a Dios que habla. El pensamiento siempre necesita purificación para poder entrar en la dimensión donde Dios pronuncia su Palabra creadora y redentora, su Verbo "salido del silencio", según una hermosa expresión de san Ignacio de Antioquía (Carta a los Magnesios VIII, 2). Nuestras palabras sólo pueden tener algún valor y utilidad si provienen del silencio de la contemplación; de lo contrario, contribuyen a la inflación de los discursos del mundo, que buscan el consenso de la opinión común.
Por tanto, quien estudia en un centro eclesiástico debe estar dispuesto a obedecer a la verdad y, en consecuencia, a cultivar una especial ascesis del pensamiento y de la palabra. Esa ascesis se basa en la familiaridad amorosa con la palabra de Dios y antes aún con el "silencio" del que brota la Palabra en el diálogo de amor entre el Padre y el Hijo en el Espíritu Santo. A ese diálogo también nosotros tenemos acceso mediante la santa humanidad de Cristo. Así pues, queridos amigos, como hicieron los discípulos del Señor, pedidle: Maestro, "enséñanos a orar" (Lc 11, 1), y también: enséñanos a pensar, a escribir y a hablar, porque estas cosas están íntimamente unidas entre sí.
Estas son las sugerencias que os doy a cada uno de vosotros, queridos hermanos y hermanas, al inicio de este nuevo año académico. Las acompaño de buen grado con la seguridad de un recuerdo especial en la oración, para que el Espíritu Santo ilumine vuestro corazón y os lleve a un claro conocimiento de Cristo, capaz de transformar vuestra existencia, porque sólo él tiene palabras de vida eterna (cf. Jn 6, 68).
Vuestro futuro apostolado será fecundo y fructuoso en la medida en que, durante estos años, os preparéis estudiando con seriedad, y sobre todo alimentéis vuestra relación personal con él, tendiendo a la santidad y teniendo como único objetivo de vuestra existencia la realización del reino de Dios.
Encomiendo estos deseos a la maternal intercesión de María santísima, Sede de la Sabiduría. Que ella os acompañe a lo largo de de su vida (Benedicto XVI)
Etiquetas: espiritualidad, formación, oración, Seminario, Seminaristas, teología
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domingo, septiembre 19
De terrorista a seminarista
También San Pablo persiguió a la Iglesia antes de convertirse.
Shane Paul O´Doherty, que recibió una pena de 30 años por haber sido jefe de armamento del IRA y dirigió una campaña de atentados mediante cartas-bomba ocurrida en el norte de Irlanda y en Inglaterra en los años 70, ha comenzado los estudios de teología en el seminario San Patricio, en Dublín, hace dos semanas.
O´Doherty, que ha vivido en Dublín durante varios años, dio la espalda al terrorismo cuando salió de prisión en 1989. Durante sus años de terrorista había atentado contra muchos católicos. Uno de ellos fue monseñor Gerard Tickle, entonces obispo castrense de Gran Bretaña. Le envió una bomba escondida en una Biblia, pero la bomba no estalló.
El padre Enda Cunningham, portavoz del Seminario, ha afirmado que ellos ya conocen el pasado terrorista de O´Doherty, pero que saben que ha dado la espalda a todo eso. "El Seminario recibe a todos los estudiantes que han sido recomendados por el obispo, y él es uno de ellos. Llegó junto a otros veinte estudiantes con la ilusión de ser sacerdote, y le hemos recibido con los brazos abiertos, igual que a todos los demás".
Etiquetas: fe, Iglesia católica, sacerdotes, Seminario, Terrorista
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