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REFLEXION BIBLICA ACERCA DEL EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS

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INTRODUCCION:

a. Presentación. En el evangelio de Marcos, se nos presenta a Jesús como:

1. Jesús, el Hijo de Dios. Son las primeras palabras de Marcos: "Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios". Pero, ¿qué significa esto? Todo el evangelio de Marcos quiere contestar con hechos a esta pregunta. Marcos, más que los demás evangelistas, nos muestra, antes que nada, a Jesús actuando. Concentra su atención en los gestos y en las acciones de Jesús, y a diferencia de los otros evangelios, no encontramos en éste largos pasajes de enseñanza.

2. Jesús, el verdadero hombre. El relato que Marcos pinta es el de verdadero hombre, capaz de sentir las mismas fuertes emociones y los sentimientos característicos de cualquiera de nosotros.

3. Jesús, el Siervo y Sacrificio. Marcos nos presenta a Jesús como el Siervo de Dios, que no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos, Marcos 10,45.

b. Carácter. Casi la mitad del evangelio se ocupa en narrar la historia de la última semana de la vida de Jesús en Jerusalén. Aun en los primeros capítulos, la muerte de Jesús ocupa un lugar primordial; Jesús sabe que le espera tal destino y lo comenta en varias ocasiones. Desde 8,31 el tema de Marcos es sufrimiento, muerte y resurrección. Aunque el relato de la resurrección es breve, su significado es grande. La resurrección es la prueba de la divinidad de Jesús, pero también de que el evangelio merece verdaderamente el nombre `evangelio', buenas nuevas. El Hijo de Dios vivió en esta tierra como el Hijo del hombre para dar el sacrificio de su vida a fin de otorgarnos el perdón de los pecados.

c. Propósito. En el evangelio según Marcos no se advierte un propósito tan evidente como en el caso de Mateo. Sin embargo, podemos decir que tenía un objetivo: consignar por escrito todos los acontecimientos importantes de la vida de Jesús, para no olvidarlos y guardarlos contra distorsión o falsificación. Al hacerlo, Marcos nos muestra claramente quien fue el Jesús que vivía en esta tierra, y cuán grande es el mensaje del evangelio; este mensaje nos ofrece la vida en el reino de Dios, la vida con un Dios con el que hemos sido reconciliados. Marcos empieza su libro con el evangelio de Jesucristo y termina con el mandato de predicar este evangelio en todo el mundo. El propósito final, entonces, es mostrar la grandeza del Señor Jesús y la importancia de la predicación del evangelio.

Podemos agregar las palabras de Harrison: "Es posible que Marcos haya querido que la publicación de su Evangelio alentase a la iglesia romana, que por esta época estaba empezando a sentir los primeros efectos de la persecución a manos de Nerón. El menciona la persecución como la suerte del discípulo en un lugar donde los otros sinópticos no la mencionan (10,30). Pero éste, no es el propósito final de

Marcos, ya que tenemos que buscarlo principalmente en el conservar del evangelio de Jesucristo para las generaciones siguientes".

2. El escritor del evangelio y tiempo de origen

Según una tradición muy antigua, Marcos fue el intérprete del apóstol Pedro. Papías, una persona importante en la iglesia antigua, dijo que "Marcos, que fue intérprete de Pedro, escribió fielmente todo lo que pudo recordar, ya sea de los dichos o de los hechos de Cristo, pero no en orden, puesto que no había sido oidor ni compañero del Señor; pero posteriormente, como ya se ha indicado, acompañó a

Pedro, que adaptó su instrucción según lo requería la necesidad, no como si estuviera haciendo una compilación de los oráculos del Señor. De modo que Marcos no cometió error alguno, cuando escribió ciertas cosas en la forma en que las recordaba; porque se dedicó a lo siguiente solamente: a no omitir nada de lo que había oído, y a no incluir ninguna afirmación falsa."

La mayoría de los eruditos opina que Marcos es el evangelio más antiguo, y que fue escrito después de la caída de Jerusalén y la destrucción del templo, enfatizando que estos acontecimientos no eran nada más que el principio de un tiempo duro y extremadamente difícil antes del retorno de Jesús.



ACTIVIDADES
Instrucciones:

· Ambientación del lugar (una mesita con mantel en el medio y luego, una biblia, una vela y una cruz y otros más según la creatividad del organizador
· Acogida y saludo a los presentes ( iniciar la reunión con un canto o una oración )
· Cada participante viene con la Biblia para la Lectio Divina.
· Se lee el texto del Evangelio en forma personal o grupal.
· Después del plenario: El que dirige la reunión hace el resumen de lo compartido y luego termina con un canto y la bendición.

ESQUEMA DE LECTIO DIVINA

· Lectura del texto bíblico.( Un texto escogido puede ser del A.T y NT)
· ¿Qué dice la lectura? Es una comprensión de ella, que nos permitirá ante todo descubrir a las personas, ubicarnos en el contexto en que se desarrolla la historia. Descubre cómo actúa Jesús, cómo se relaciona con las personas.
· ¿Qué me dice la lectura? Es entender en qué me está diciendo Dios a mí, aquí y ahora, a través de la lectura, porque Él tiene una palabra para mi hoy.
· ¿Qué le digo? Dios te habla personalmente y espera tu respuesta. Quiere tener una relación personal, un dialogo contigo, tal cual eres y tal cual estás; no tiene que disimular ni aparentar. Responde con tu oración directamente a Dios.
· Compartiendo el eco. (si la Lectio en grupo). Es en primera persona y en singular: “a mí me pasa…” “me llega…” me dice…”. El eco construye la comunidad. Compartiendo mi eco es un acto de amor. Finalmente a la luz del Evangelio. Darle gracias al Señor por su Palabra que nos anima a seguir adelante. Amén.


Capítulo 1

La predicación de Juan el Bautista
Mateo 3, 1-12 / Lucas 3, 1-9.15-17 / Juan 1, 19-28

1:1 Comienzo de la Buena Noticia de Jesús, Mesías, Hijo de Dios.
1:2 Como está escrito en el libro del profeta Isaías:
Mira, yo envío a mi mensajero delante de ti
para prepararte el camino.
1:3 Una voz grita en el desierto:
Preparen el camino del Señor,
allanen sus senderos,
1:4 así se presentó Juan el Bautista en el desierto, proclamando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados.
1:5 Toda la gente de Judea y todos los habitantes de Jerusalén acudían a él, y se hacían bautizar en las aguas del Jordán, confesando sus pecados.
1:6 Juan estaba vestido con una piel de camello y un cinturón de cuero, y se alimentaba con langostas y miel silvestre. Y predicaba, diciendo:
1:7 "Detrás de mí vendrá el que es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de ponerme a sus pies para desatar la correa de sus sandalias.
1:8 Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo".

El bautismo de Jesús
Mateo 3, 13-17 / Lucas 3, 21-22

1:9 En aquellos días, Jesús llegó desde Nazaret de Galilea y fue bautizado por Juan en el Jordán.
1:10 Y al salir del agua, vio que los cielos se abrían y que el Espíritu Santo descendía sobre él como una paloma;
1:11 y una voz desde el cielo dijo: "Tú eres mi Hijo muy querido, en ti tengo puesta toda mi predilección".

La tentación de Jesús en el desierto
Mateo 4, 1-11 / Lucas 4, 1-13

1:12 En seguida el Espíritu lo llevó al desierto,
1:13 donde estuvo cuarenta días y fue tentado por Satanás. Vivía entre las fieras, y los ángeles lo servían.

LA ACTIVIDAD DE JESÚS EN GALILEA

El comienzo de la predicación de Jesús
Mateo 4, 12-17 / Lucas 4, 14-15

1:14 Después que Juan fue arrestado, Jesús se dirigió a Galilea. Allí proclamaba la Buena Noticia de Dios, diciendo:
1:15 "El tiempo se ha cumplido: el Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean en la Buena Noticia".

Los primeros discípulos
Mateo 4, 18-22 / Lucas 5, 1-11

1:16 Mientras iba por la orilla del mar de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés, que echaban las redes en el agua, porque eran pescadores.
1:17 Jesús les dijo: "Síganme, y yo los haré pescadores de hombres".
1:18 Inmediatamente, ellos dejaron sus redes y lo siguieron.
1:19 Y avanzando un poco, vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban también en su barca arreglando las redes. En seguida los llamó,
1:20 y ellos, dejando en la barca a su padre Zebedeo con los jornaleros, lo siguieron.

Enseñanza de Jesús en la sinagoga de Cafarnaúm
Mateo 7, 28-29 / Lucas 4, 31-32

1:21 Entraron en Cafarnaúm, y cuando llegó el sábado, Jesús fue a la sinagoga y comenzó a enseñar.
1:22 Todos estaban asombrados de su enseñanza, porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas.

Curación de un endemoniado
Lucas 4, 33-37

1:23 Y había en la sinagoga un hombre poseído de un espíritu impuro, que comenzó a gritar:
1:24 "¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido para acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios".
1:25 Pero Jesús lo increpó, diciendo: "Cállate y sal de este hombre".
1:26 El espíritu impuro lo sacudió violentamente y, dando un gran alarido, salió de ese hombre.
1:27 Todos quedaron asombrados y se preguntaban unos a otros: "¿Qué es esto? ¡Enseña de una manera nueva, llena de autoridad; da órdenes a los espíritus impuros, y estos le obedecen!"
1:28 Y su fama se extendió rápidamente por todas partes, en toda la región de Galilea.

Curación de la suegra de Pedro
Mateo 8, 14-15 / Lucas 4, 38-39

1:29 Cuando salió de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés.
1:30 La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron de inmediato.
1:31 Él se acercó, la tomó de la mano y la hizo levantar. Entonces ella no tuvo más fiebre y se puso a servirlos.

Diversas curaciones
Mateo 8, 16 / Lucas 4, 40-41

1:32 Al atardecer, después de ponerse el sol, le llevaron a todos los enfermos y endemoniados,
1:33 y la ciudad entera se reunió delante de la puerta.
1:34 Jesús curó a muchos enfermos, que sufrían de diversos males, y expulsó a muchos demonios; pero a estos no los dejaba hablar, porque sabían quién era él.

La misión de Jesús
Mateo 4, 23-25 / Lucas 4, 42-44

1:35 Por la mañana, antes que amaneciera, Jesús se levantó, salió y fue a un lugar desierto; allí estuvo orando.
1:36 Simón salió a buscarlo con sus compañeros,
1:37 y cuando lo encontraron, le dijeron: "Todos te andan buscando".
1:38 Él les respondió: "Vayamos a otra parte, a predicar también en las poblaciones vecinas, porque para eso he salido".
1:39 Y fue predicando en las sinagogas de toda la Galilea y expulsando demonios.

Curación de un leproso
Mateo 8, 2-4 / Lucas 5, 12-16

1:40 Entonces se le acercó un leproso para pedirle ayuda y, cayendo de rodillas, le dijo: "Si quieres, puedes purificarme".
1:41 Jesús, conmovido, extendió la mano y lo tocó, diciendo: "Lo quiero, queda purificado".
1:42 En seguida la lepra desapareció y quedó purificado.
1:43 Jesús lo despidió, advirtiéndole severamente:
1:44 "No le digas nada a nadie, pero ve a presentarte al sacerdote y entrega por tu purificación la ofrenda que ordenó Moisés, para que les sirva de testimonio".
1:45 Sin embargo, apenas se fue, empezó a proclamarlo a todo el mundo, divulgando lo sucedido, de tal manera que Jesús ya no podía entrar públicamente en ninguna ciudad, sino que debía quedarse afuera, en lugares desiertos. Y acudían a él de todas partes.



Síntesis aplicativa de temas importantes



* Jesús quita toda inmundicia, llevándola Él mismo hasta la cruz. Síntesis aplicativa de temas importantes

1a. La iglesia, al igual que Juan, hoy tiene la responsabilidad de preparar el camino para la venida de Jesucristo. Juan el Bautista fue el predicador de penitencia; su labor era hacer un llamado al arrepentimiento, que la nación se volviese a Dios con un corazón contrito y humillado. Todo este actuar de Juan sirve como un ministerio profético que prepara a los hombres para su encuentro con Dios. Creemos que la labor profética de la iglesia de ninguna manera ha cesado, pues ella es llamada a dar una voz de alerta a un mundo que no está preparado para encontrarse con Jesús en su manifestación gloriosa. La iglesia como cuerpo debería involucrarse en un ministerio profético que llame a los hombres al arrepentimiento y la conversión. ¿Estamos realmente preparando a la gente para la segunda venida de Jesús?


1b. Toda predicación de la Palabra de Dios siempre ha de ser Cristo-céntrica. El contenido de la predicación de Juan el Bautista centraba la atención exclusivamente en la persona que vendría: el Mesías. Juan nunca hizo propaganda de su ministerio, ni siquiera buscó semejarse en algo al Cristo, él se consideraba tan sólo su esclavo indigno y obediente. Para este siervo de Dios, sólo la persona y obra de Cristo era lo más importante. Todo ministro del evangelio debe considerar este aspecto en forma muy seria; nuestro mensaje debe estar centrado única y exclusivamente en Jesucristo. Él es quien trae una nueva dimensión del actuar de Dios entre los hombres; Él es el único que promete perdón y liberación total de los pecados; solo Él trae la presencia del Espíritu Santo a nuestras vidas. Sólo Jesús es el más poderoso.

1c. En su grandeza nuestro Señor se humilla, solidariza con el hombre y es puesto bajo tentación. Juan anuncia la venida de alguien poderoso: el Mesías. Acerca de Él, este evangelio de Marcos nos dice que es Jesús, el Hijo de Dios. Este evangelio nos revela tanto la divinidad como la humanidad de Jesús. Primeramente Él se humilla haciéndose hombre; bajo esta condición de humillación debe sujetarse plenamente a la voluntad del Padre y ser ungido por el Espíritu Santo para llevar a cabo su ministerio terrenal. Asimismo Él se bautiza; porque desde el comienzo Jesús no sólo asumirá nuestra naturaleza humana, sino que además compartirá nuestra miseria espiritual que nos mantenía alejado de Dios. Por último, es puesto bajo las tentaciones del maligno. Jesús sabe lo que es ser tentado por el mal, conoce todas nuestras debilidades. Sin embargo en su humillación nuestro Señor permanece siempre obediente al Padre, y victorioso sobre toda fuerza del enemigo.

2. En Jesucristo, Dios se ha acercado a los hombres, abriéndoles su reino. Jesús es el cumplimiento de la predicación de Juan: Él trae la presencia de Dios de una manera antes desconocida. Jesús trae el bautismo del Espíritu Santo sobre los hombres, es decir, la realidad de lo prometido por Juan: el perdón y la renovación del hombre. En Jesús, Dios ha entrado en la historia para manifestar su gracia para con los pecadores. El tiempo que los judíos estaban esperando ya ha caducado; no tienen que esperar más: el reino de Dios ha llegado. Este evangelio de Marcos une de forma maravillosa la llegada del reino con la persona de Jesucristo.

Sin embargo, esta misma cercanía del reino obliga a los hombres a una decisión inmediata: deben arrepentirse y creer al evangelio. Así que el arrepentimiento desde el punto de vista divino es una orden que el hombre debe acatar, es algo urgente, un apremio aquí y ahora.


3. Sólo el llamamiento de Jesús hace discípulos. Es esta una verdad que recorre los evangelios; la voz del Hijo de Dios se deja oír con autoridad divina y los hombres la obedecen. Jesús nos llama para ser sus discípulos. En este discipulado advertimos tres cosas:

a. Es una vida en pos de Jesús. El discípulo no tiene a un maestro corriente delante de él; quien le ha llamado es el mismo Hijo de Dios. Él es nuestra fuente y modelo de vida. Mientras vayamos detrás de Él seremos sus discípulos; el día que no lo hagamos, dejaremos de serlo.

b. Es una vida al servicio de Jesús. Los pescadores a los que Jesús llama dejan sus antiguas labores y son trasladados hacia una nueva tarea: ser pescadores de hombres. La vida del discípulo es una vida comprometida con la grandeza y extensión del reino de Dios sobre esta tierra. En esta misión el discípulo será capacitado por Jesús para cumplir la voluntad de Dios.

c. Es una vida dependiente sólo en Jesús. El discípulo es llamado a dejar su antigua existencia de vida, una existencia caracterizada por el afán, por una dependencia exclusiva en las cosas de esta vida.

Los discípulos deben entregarse por entero a Jesús; debe confiar plenamente en Él para ser protegido y satisfecho en sus necesidades más elementales.

4-6. El reino de Dios tiene tres enemigos: satanás, el pecado y la enfermedad. Al predicar, sanar y echar fuera a los demonios, Jesús vence a estos enemigos y hace visible algo del reino que un día cambiará todo el mundo. Sus acciones son anticipos de lo que ocurrirá cuando llegue plenamente el reino de Dios. Entonces, su autoridad no es destructiva, como los demonios quieren hacer creer, sino salvadora. Prueba de ello son las curaciones (de todo tipo de enfermedades hasta lepra, la cual ocasionó que la gente se alejara, con repulsión, de estos enfermos). Jesús lleva, en su ministerio, las enfermedades (Isaías 53) y la culpa. Para actuar como Salvador, Él mantiene una íntima relación con el Padre. ¿En nuestro ministerio anhelamos esta relación íntima?





ACTIVIDADES
Instrucciones:

· Ambientación del lugar (una mesita con mantel en el medio y luego, una biblia, una vela y una cruz y otros más según la creatividad del organizador
· Acogida y saludo a los presentes ( iniciar la reunión con un canto o una oración )
· Cada participante viene con la Biblia para la Lectio Divina.
· Se lee el texto del Evangelio en forma personal o grupal.
· Después del plenario: El que dirige la reunión hace el resumen de lo compartido y luego termina con un canto y la bendición.

ESQUEMA DE LECTIO DIVINA

· Lectura del texto bíblico.( Un texto escogido puede ser del A.T y NT)
· ¿Qué dice la lectura? Es una comprensión de ella, que nos permitirá ante todo descubrir a las personas, ubicarnos en el contexto en que se desarrolla la historia. Descubre cómo actúa Jesús, cómo se relaciona con las personas.
· ¿Qué me dice la lectura? Es entender en qué me está diciendo Dios a mí, aquí y ahora, a través de la lectura, porque Él tiene una palabra para mi hoy.
· ¿Qué le digo? Dios te habla personalmente y espera tu respuesta. Quiere tener una relación personal, un dialogo contigo, tal cual eres y tal cual estás; no tiene que disimular ni aparentar. Responde con tu oración directamente a Dios.
· Compartiendo el eco. (si la Lectio en grupo). Es en primera persona y en singular: “a mí me pasa…” “me llega…” me dice…”. El eco construye la comunidad. Compartiendo mi eco es un acto de amor. Finalmente a la luz del Evangelio. Darle gracias al Señor por su Palabra que nos anima a seguir adelante. Amén.


CAPÍTULO 2

Curación de un paralítico
Mateo 9, 1-8 / Lucas 5, 17-26

2:1 Unos días después, Jesús volvió a Cafarnaún y se difundió la noticia de que estaba en la casa.
2:2 Se reunió tanta gente, que no había más lugar ni siquiera delante de la puerta, y él les anunciaba la Palabra.
2:3 Le trajeron entonces a un paralítico, llevándolo entre cuatro hombres.
2:4 Y como no podían acercarlo a él, a causa de la multitud, levantaron el techo sobre el lugar donde Jesús estaba, y haciendo un agujero descolgaron la camilla con el paralítico.
2:5 Al ver la fe de esos hombres, Jesús dijo al paralítico: "Hijo, tus pecados te son perdonados".
2:6 Unos escribas que estaban sentados allí pensaban en su interior:
2:7 "¿Qué está diciendo este hombre? ¡Está blasfemando! ¿Quién puede perdonar los pecados, sino sólo Dios?"
2:8 Jesús, advirtiendo en seguida que pensaban así, les dijo: "¿Qué están pensando?
2:9 ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: "Tus pecados te son perdonados", o "Levántate, toma tu camilla y camina"?
2:10 Para que ustedes sepan que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados
2:11 —dijo al paralítico— yo te lo mando, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa".
2:12 Él se levantó en seguida, tomó su camilla y salió a la vista de todos. La gente quedó asombrada y glorificaba a Dios, diciendo: "Nunca hemos visto nada igual".

El llamado de Leví
Mateo 9, 9 / Lucas 5, 27-28

2:13 Jesús salió nuevamente a la orilla del mar; toda la gente acudía allí, y él les enseñaba.
2:14 Al pasar vio a Leví, hijo de Alfeo, sentado a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: "Sígueme". Él se levantó y lo siguió.

La actitud de Jesús hacia los pecadores
Mateo 9, 10-13 / Lucas 5, 29-32

2:15 Mientras Jesús estaba comiendo en su casa, muchos publicanos y pecadores se sentaron a comer con él y sus discípulos; porque eran muchos los que lo seguían.
2:16 Los escribas del grupo de los fariseos, al ver que comía con pecadores y publicanos, decían a los discípulos: "¿Por qué come con publicanos y pecadores?"
2:17 Jesús, que había oído, les dijo: "No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores".

Discusión sobre el ayuno
Mateo 9, 14-17 / Lucas 5, 33-39

2:18 Un día en que los discípulos de Juan y los fariseos ayunaban, fueron a decirle a Jesús: "¿Por qué tus discípulos no ayunan, como lo hacen los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos?"
2:19 Jesús les respondió: "¿Acaso los amigos del esposo pueden ayunar cuando el esposo está con ellos? Es natural que no ayunen, mientras tienen consigo al esposo.
2:20 Llegará el momento en que el esposo les será quitado, y entonces ayunarán.
2:21 Nadie usa un pedazo de género nuevo para remendar un vestido viejo, porque el pedazo añadido tira del vestido viejo y la rotura se hace más grande.
2:22 Tampoco se pone vino nuevo en odres viejos, porque hará reventar los odres, y ya no servirán más ni el vino ni los odres. ¡A vino nuevo, odres nuevos!"

Discusión sobre el sábado
Mateo 12, 1-8 / Lucas 6, 1-5

2:23 Un sábado en que Jesús atravesaba unos sembrados, sus discípulos comenzaron a arrancar espigas al pasar.
2:24 Entonces los fariseos le dijeron: "¡Mira! ¿Por qué hacen en sábado lo que no está permitido?"
2:25 Él les respondió: "¿Ustedes no han leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus compañeros se vieron obligados por el hambre,
2:26 cómo entró en la Casa de Dios, en el tiempo del Sumo Sacerdote Abiatar, y comió y dio a sus compañeros los panes de la ofrenda, que sólo pueden comer los sacerdotes?"
2:27 Y agregó: "El sábado ha sido hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado.
2:28 De manera que el Hijo del hombre es dueño también del sábado".



Síntesis aplicativa de temas importantes



1a. Jesús inicia la restauración de una vida con el perdón de los pecados antes de sanar la enfermedad. En su ministerio terrenal, nuestro Señor colocó las necesidades de los hombres en orden de importancia. Aunque Él desplegó gran misericordia sanando a los enfermos y liberando a los endemoniados, sin embargo, su atención se centró en la proclamación del perdón de los pecados, de cómo la relación con Dios puede ser una experiencia real. Así lo hace con un paralítico que no puede dar ni un paso hacia Él. En esto se subraya la pura gracia de Dios. En su ministerio a los hombres, la iglesia debe tener presente primero la necesidad espiritual, claro está, sin descuidar la atención material de ellos. Preocupémonos en primera instancia si la gente tiene una verdadera relación con Dios y luego abocarnos a otras áreas de la vida de ella.

1b. Sólo Jesús tiene la autoridad para restablecer la comunión rota existente entre Dios y el ser humano. Fue un verdadero escándalo para los escribas el que Jesús se arrogara el derecho de perdonar los pecados de un hombre; las palabras de Jesús les resultaban a blasfemia, ya que, según ellos, "¿Quién puede perdonar los pecados, sino sólo Dios?" ¡A través de esta interrogante crítica han dicho una gran verdad! Para autentificar delante de ellos su autoridad para perdonar los pecados, Jesús sana al paralítico. De esta manera su divinidad es revelada a los hombres. Para recibir perdón, confiemos plenamente en Él.

1c. La fe en el poder sanador de Jesús se hace visible en el esfuerzo para agotar todos los medios posibles para alcanzar la sanidad. Aunque en este pasaje lo más importante no es la fe de los hombres sino la autoridad de Jesús como Hijo de Dios, no obstante, encontramos aquí la forma en que unos hombres buscan el poder sanador de Jesús. Éstos, cargando a su amigo paralítico, hacen lo impensable; pero con ello logran llamar la atención de Jesús. Él notó en todo esto una tenaz persistencia contra todos los obstáculos para llegar hasta esa instancia. ¿Ayudamos a nuestros amigos de igual manera, trayéndolos en la oración ante Nuestro Señor?

2a. Jesús no comparte las opiniones prejuiciosas de los hombres: Él llama a los pecadores y hace cercana la misericordia de Dios para con ellos. Jesús recluta un nuevo discípulo para el ministerio, pero esta vez, para asombro de todos, el llamado es un publicano, un recaudador de impuestos. Estos hombres eran reconocidos por ser engañadores, puesto que siempre cobraban más impuesto que el estipulado por la autoridad reinante. Al llamar a Mateo, Jesús revela que su llamamiento es por gracia, una elección soberana. Luego, Él compartirá la comunión de la mesa, en la casa de Mateo, con publicanos y pecadores. Para los líderes judíos esto es inaceptable; pero lo que ellos no entienden, es que la gracia de Dios está operando en la vida de los hombres y aceptándolos tal como son, y transformándolos en nuevas criaturas.

2b. Sólo quien reconoce en Jesús la autoridad para perdonar los pecados, recibirá el perdón de pura gracia. Toda la crítica de los religiosos judíos en contra de Jesús se centra en la autoridad que Él ejercía. Si anteriormente habían negado la autoridad de Jesús para conceder el perdón, es lógico entonces pensar que no le buscarían a Él para poder acercarse a Dios. En cambio, Jesús es recibido por publicanos y pecadores, y no por estos hombres que hacían ostentación de piedad. Por medio de una ironía Jesús les dice que están en tan excelente salud espiritual que no necesitan del perdón de Dios, pero las otras personas sí. Los fariseos no consideraban el estado de sus corazones, y por eso rechazaron a Jesús. ¿Conocemos nosotros cuál es el estado de nuestro corazón? ¿Buscamos a Cristo para recibir el perdón de los pecados?

3. En la actual dispensación (entre la ascensión y retorno de Cristo) el ayuno es una disciplina auxiliar para concentrarnos en la pronta venida de Jesús. De ninguna manera Jesús dice que sus discípulos no deben ayunar jamás; lo que sucede es que el ayuno de los judíos era realizado para orar por la pronta venida del reino de Dios, pero esta orientación en el ayuno ya no era necesaria, ya que Jesús, el rey de este reino, ya había llegado. Los discípulos estaban viviendo una época de gozo a su lado. Pero el mismo Señor dijo que el ayuno sería conveniente una vez que Él fuese quitado (de esta tierra). Esto ocurrió en la ascensión de Jesús al cielo, y desde aquel momento los creyentes ayunan a fin de concentrarse más en la oración que clama más por el retorno de la segunda venida de Jesús. Pero aun así este ayuno está marcado por el gozo, porque el que ha de venir, ¡ya vino!.

4. El día de reposo no es un castigo para el hombre, sino una bendición para él. Los religiosos del tiempo de Jesús habían transformado este día en una verdadera carga para la gente, algo que agobiaba sus existencias; con sus reglas ellos habían logrado hacer desaparecer el verdadero sentido del día de reposo: adorar a Dios, y a través de esto permitirle al hombre gozar de la comunión con su Creador.





ACTIVIDADES
Instrucciones:
· Ambientación del lugar (una mesita con mantel en el medio y luego, una biblia, una vela y una cruz y otros más según la creatividad del organizador
· Acogida y saludo a los presentes ( iniciar la reunión con un canto o una oración )
· Cada participante viene con la Biblia para la Lectio Divina.
· Se lee el texto del Evangelio en forma personal o grupal.
· Después del plenario: El que dirige la reunión hace el resumen de lo compartido y luego termina con un canto y la bendición.

ESQUEMA DE LECTIO DIVINA

· Lectura del texto bíblico.( Un texto escogido puede ser del A.T y NT)
· ¿Qué dice la lectura? Es una comprensión de ella, que nos permitirá ante todo descubrir a las personas, ubicarnos en el contexto en que se desarrolla la historia. Descubre cómo actúa Jesús, cómo se relaciona con las personas.
· ¿Qué me dice la lectura? Es entender en qué me está diciendo Dios a mí, aquí y ahora, a través de la lectura, porque Él tiene una palabra para mi hoy.
· ¿Qué le digo? Dios te habla personalmente y espera tu respuesta. Quiere tener una relación personal, un dialogo contigo, tal cual eres y tal cual estás; no tiene que disimular ni aparentar. Responde con tu oración directamente a Dios.
· Compartiendo el eco. (si la Lectio en grupo). Es en primera persona y en singular: “a mí me pasa…” “me llega…” me dice…”. El eco construye la comunidad. Compartiendo mi eco es un acto de amor. Finalmente a la luz del Evangelio. Darle gracias al Señor por su Palabra que nos anima a seguir adelante. Amén.


CAPÍTULO 3

Curación de un hombre en sábado
Mateo 12, 9-14 / Lucas 6, 6-11

3:1 Jesús entró nuevamente en una sinagoga, y había allí un hombre que tenía una mano paralizada.
3:2 Los fariseos observaban atentamente a Jesús para ver si lo curaba en sábado, con el fin de acusarlo.
3:3 Jesús dijo al hombre de la mano paralizada: "Ven y colócate aquí delante".
3:4 Y les dijo: "¿Está permitido en sábado hacer el bien o el mal, salvar una vida o perderla?" Pero ellos callaron.
3:5 Entonces, dirigiendo sobre ellos una mirada llena de indignación y apenado por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: "Extiende tu mano". Él la extendió y su mano quedó curada.
3:6 Los fariseos salieron y se confabularon con los herodianos para buscar la forma de acabar con él.

La multitud sigue a Jesús
Mateo 9, 35-38 / Lucas 6, 17-19

3:7 Jesús se retiró con sus discípulos a la orilla del mar, y lo siguió mucha gente de Galilea.
3:8 Al enterarse de lo que hacía, también fue a su encuentro una gran multitud de Judea, de Jerusalén, de Idumea, de la Transjordania y de la región de Tiro y Sidón.
3:9 Entonces mandó a sus discípulos que le prepararan una barca, para que la muchedumbre no lo apretujara.
3:10 Porque, como curaba a muchos, todos los que padecían algún mal se arrojaban sobre él para tocarlo.
3:11 Y los espíritus impuros, apenas lo veían, se tiraban a sus pies, gritando: "¡Tú eres el Hijo de Dios!"
3:12 Pero Jesús les ordenaba terminantemente que no lo pusieran de manifiesto.

Institución de los Doce
Mateo 10, 1-4 / Lucas 6, 12-16

3:13 Después subió a la montaña y llamó a su lado a los que quiso. Ellos fueron hacia él,
3:14 y Jesús instituyó a Doce para que estuvieran con él, y para enviarlos a predicar
3:15 con el poder de expulsar a los demonios.
3:16 Así instituyó a los Doce: Simón, al que puso el sobrenombre de Pedro;
3:17 Santiago, hijo de Zebedeo, y Juan, hermano de Santiago, a los que dio el nombre de Boanerges, es decir, hijos del trueno;
3:18 luego, Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago, hijo de Alfeo, Tadeo, Simón, el Cananeo,
3:19 y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó.

La actitud de los parientes de Jesús
3:20 Jesús regresó a la casa, y de nuevo se juntó tanta gente que ni siquiera podían comer.
3:21 Cuando sus parientes se enteraron, salieron para llevárselo, porque decían: "Es un exaltado".

Jesús y Belzebul
Mateo 9, 32-34 / Mateo 12, 22-24 / Lucas 11 14-15

3:22 Los escribas que habían venido de Jerusalén decían: "Está poseído por Belzebul y expulsa a los demonios por el poder del Príncipe de los demonios".
3:23 Jesús los llamó y por medio de comparaciones les explicó: "¿Cómo Satanás va a expulsar a Satanás?
3:24 Un reino donde hay luchas internas no puede subsistir.
3:25 Y una familia dividida tampoco puede subsistir.
3:26 Por lo tanto, si Satanás se dividió, levantándose contra sí mismo, ya no puede subsistir, sino que ha llegado a su fin.
3:27 Pero nadie puede entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes, si primero no lo ata. Sólo así podrá saquear la casa.

La blasfemia contra el Espíritu Santo
Mateo 12, 30-32 / Lucas 12, 10

3:28 Les aseguro que todo será perdonado a los hombres: todos los pecados y cualquier blasfemia que profieran.
3:29 Pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tendrá perdón jamás: es culpable de pecado para siempre".
3:30 Jesús dijo esto porque ellos decían: "Está poseído por un espíritu impuro".

La verdadera familia de Jesús
Mateo 12, 46-50 / Lucas 8, 19-21

3:31 Entonces llegaron su madre y sus hermanos y, quedándose afuera, lo mandaron llamar.
3:32 La multitud estaba sentada alrededor de Jesús, y le dijeron: "Tu madre y tus hermanos te buscan ahí afuera".
3:33 Él les respondió: "¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?"
3:34 Y dirigiendo su mirada sobre los que estaban sentados alrededor de él, dijo: "Estos son mi madre y mis hermanos.
3:35 Porque el que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre".




Síntesis aplicativa de temas importantes



1a. Mientras que los fariseos quieren matar a Jesús, Él vino para restaurar la vida en todos sus aspectos. A estas alturas ya vemos cómo pesa sobre la vida de Jesús la amenaza de muerte. Los líderes religiosos no pueden aceptar a un Jesús que haga misericordia en los días de reposo; le tienden una trampa, y Jesús `cae' en ella, pero deliberadamente. A través de una pregunta les revela que ellos son incapaces de hacer el bien en un día solemne, pero sí están dispuestos a buscar pruebas para matarle a Él. De esta manera Jesús contrasta el propósito de su venida con el de sus enemigos; Jesús vino para hacer bien, para salvar la vida.

1b. Un hombre puede ser muy religioso, pero estar más preocupado de no quebrantar ciertas reglas eclesiásticas que hacer misericordia a sus semejantes. Esto es justamente lo que se revela en la actitud de los fariseos. Sin duda, a ellos nadie podría acusarlos de quebrantar el día de reposo de acuerdo a las reglamentaciones existentes para este día; pero Jesús les muestra que el corazón de ellos es duro, pues están más preocupados de sustentar un sistema legalista del día de reposo que brindar ayuda a un hombre que lo necesita. De igual manera, cuando el legalismo penetra la vida de una iglesia, los creyentes tienden a poner más énfasis en la obediencia a reglas, que preocuparse por una vida que manifieste amor hacia los demás.

2a. Jesús está dispuesto a sanar aun cuando el interés de la gente es sólo para satisfacer sus necesidades. El ministerio de Jesús obviamente no podía pasar desapercibido, ya que grandes maravillas ocurrían por mano suya. Esto atrajo la atención de mucha gente que venía a Él para ser sanada o liberada del tormento demoníaco. Sin embargo, no leemos nada acerca de reconocer a Jesús como el Señor de la vida. A pesar de esto, Jesús muestra que el interés del reino de los cielos es hacer bien a la gente, y que por eso sana y libera a los hombres. De la misma manera, el Señor puede obrar soberanamente sobre los hombres, aun cuando éstos no rindan sus vidas en obediencia plena a Él. Desde luego, aumentamos nuestra culpa con esta actitud incrédula frente a las maravillas del Señor.

2b. Jesús no acepta la propaganda de los demonios, Él quiere que la gente le reconozca como el

Mesías por medio de las obras que hace. Se nos dice que los espíritus inmundos se postran ante Jesús y claman a gran voz que Jesús es el Hijo de Dios. Pero nuestro Señor no necesita ser presentado por los demonios, pues otro es el que da testimonio que Él es el Cristo: el Espíritu Santo.

En este evangelio se nos presenta a Jesús como manteniendo su `secreto mesiánico' hasta el final. La gente debe reconocer quién es Él por las obras salvíficas que realiza como representante del reino de Dios. Deben concluir que Jesús no es un simple sanador, sino su Mesías, quien es el Hijo de Dios encarnado. No caigamos en el error de reconocer sólo un aspecto de Jesús (como sanador), pasando por alto la necesidad de la salvación que Él nos ofrece.

2c. En el llamamiento a sus doce apóstoles, Jesús quiere reunir un nuevo pueblo de Israel, abarcando a las naciones que más adelante lo reconocerán. Por elección soberana llama a sus heraldos para ser anunciadores de gracia. Ellos deben estar siempre cerca de Él, pues sólo así recibirán la autoridad para predicar el evangelio. De todo esto podemos decir que la iglesia es más que un grupo de personas, es un cuerpo cuya cabeza es Cristo, y cuyo propósito es proclamar y practicar las buenas nuevas.

3. La blasfemia contra el Espíritu Santo es rechazar deliberadamente el testimonio del Espíritu que testifica que Jesús es el Señor y Salvador de nuestras vidas. Los escribas interpretan el poder de Jesús como un poder demoníaco; afirmaron que el espíritu que operaba en Jesús para la expulsión de demonios le era comunicado por el mismo Satanás. En el momento que dijeron que Jesús tenía espíritu inmundo blasfemaron contra el Espíritu Santo. En este contexto la blasfemia sería atribuir a

Jesús un poder demoníaco, y no salvador proveniente de Dios. De esta manera se hacen merecedores de la condenación eterna, pues si rechazan el poder salvador de Jesús, ¿qué cosa les puede luego librar de la condenación eterna? Muchos creyentes interpretan mal este asunto, pensando que ellos han cometido el pecado imperdonable. Pero eso es una total desviación de lo que hemos visto, pues blasfemar sería resistirse tenazmente a la obra salvífica de Jesús, cerrando así el corazón a la obra del Espíritu.

4. Sólo pertenecen a la familia de Dios aquellos que hacen la voluntad de Dios. Jesús afirma que lo que verdaderamente une a los hombres a Él no son los lazos sanguíneos sino hacer la voluntad de Dios, lo cual es primeramente recibir a Jesús como nuestro Señor, y luego seguirle en una vida de completa obediencia a sus mandamientos. Por consiguiente, profesar la religión cristiana no nos hace miembros de la familia de Dios, sino hacer su voluntad.




ACTIVIDADES
Instrucciones:

· Ambientación del lugar (una mesita con mantel en el medio y luego, una biblia, una vela y una cruz y otros más según la creatividad del organizador
· Acogida y saludo a los presentes ( iniciar la reunión con un canto o una oración )
· Cada participante viene con la Biblia para la Lectio Divina.
· Se lee el texto del Evangelio en forma personal o grupal.
· Después del plenario: El que dirige la reunión hace el resumen de lo compartido y luego termina con un canto y la bendición.

ESQUEMA DE LECTIO DIVINA

· Lectura del texto bíblico.( Un texto escogido puede ser del A.T y NT)
· ¿Qué dice la lectura? Es una comprensión de ella, que nos permitirá ante todo descubrir a las personas, ubicarnos en el contexto en que se desarrolla la historia. Descubre cómo actúa Jesús, cómo se relaciona con las personas.
· ¿Qué me dice la lectura? Es entender en qué me está diciendo Dios a mí, aquí y ahora, a través de la lectura, porque Él tiene una palabra para mi hoy.
· ¿Qué le digo? Dios te habla personalmente y espera tu respuesta. Quiere tener una relación personal, un dialogo contigo, tal cual eres y tal cual estás; no tiene que disimular ni aparentar. Responde con tu oración directamente a Dios.
· Compartiendo el eco. (si la Lectio en grupo). Es en primera persona y en singular: “a mí me pasa…” “me llega…” me dice…”. El eco construye la comunidad. Compartiendo mi eco es un acto de amor. Finalmente a la luz del Evangelio. Darle gracias al Señor por su Palabra que nos anima a seguir adelante. Amén.


CAPÍTULO 4

La parábola del sembrador
Mateo 13, 4-9 / Lucas 8, 4-8

4:1 Jesús comenzó a enseñar de nuevo a orillas del mar. Una gran multitud se reunió junto a él, de manera que debió subir a una barca dentro del mar, y sentarse en ella. Mientras tanto, la multitud estaba en la orilla.
4:2 Él les enseñaba muchas cosas por medio de parábolas, y esto era lo que les enseñaba:
4:3 "¡Escuchen! El sembrador salió a sembrar.
4:4 Mientras sembraba, parte de la semilla cayó al borde del camino, y vinieron los pájaros y se la comieron.
4:5 Otra parte cayó en terreno rocoso, donde no tenía mucha tierra, y brotó en seguida porque la tierra era poco profunda;
4:6 pero cuando salió el sol, se quemó y, por falta de raíz, se secó.
4:7 Otra cayó entre las espinas; estas crecieron, la sofocaron, y no dio fruto.
4:8 Otros granos cayeron en buena tierra y dieron fruto: fueron creciendo y desarrollándose, y rindieron ya el treinta, ya el sesenta, ya el ciento por uno".
4:9 Y decía: "¡El que tenga oídos para oír, que oiga!"

Finalidad de las parábolas
Mateo 13, 10-17 / Lucas 8, 9-10

4:10 Cuando se quedó solo, los que estaban alrededor de él junto con los Doce, le preguntaban por el sentido de las parábolas.
4:11 Y Jesús les decía: "A ustedes se les ha confiado el misterio del Reino de Dios; en cambio, para los de afuera, todo es parábola,
4:12 a fin de que
miren y no vean,
oigan y no entiendan,
no sea que se conviertan
y alcancen el perdón".

Explicación de la parábola del sembrador
Mateo 13, 18-23 / Lucas 8, 11-15

4:13 Jesús les dijo: "¿No entienden esta parábola? ¿Cómo comprenderán entonces todas las demás?
4:14 El sembrador siembra la Palabra.
4:15 Los que están al borde del camino, son aquellos en quienes se siembra la Palabra; pero, apenas la escuchan, viene Satanás y se lleva la semilla sembrada en ellos.
4:16 Igualmente, los que reciben la semilla en terreno rocoso son los que, al escuchar la Palabra, la acogen en seguida con alegría;
4:17 pero no tienen raíces, sino que son inconstantes y, en cuanto sobreviene la tribulación o la persecución a causa de la Palabra, inmediatamente sucumben.
4:18 Hay otros que reciben la semilla entre espinas: son los que han escuchado la Palabra,
4:19 pero las preocupaciones del mundo, la seducción de las riquezas y los demás deseos penetran en ellos y ahogan la Palabra, y esta resulta infructuosa.
4:20 Y los que reciben la semilla en tierra buena, son los que escuchan la Palabra, la aceptan y dan fruto al treinta, al sesenta y al ciento por uno".

El ejemplo de la lámpara
Lucas 8, 16-18 / Lucas 11, 33-36

4:21 Jesús les decía: "¿Acaso se trae una lámpara para ponerla debajo de un cajón o debajo de la cama? ¿No es más bien para colocarla sobre el candelero?
4:22 Porque no hay nada oculto que no deba ser revelado y nada secreto que no deba manifestarse.
4:23 ¡Si alguien tiene oídos para oír, que oiga!"

El ejemplo de la medida
4:24 Y les decía: "¡Presten atención a lo que oyen! La medida con que midan se usará para ustedes, y les darán más todavía.
4:25 Porque al que tiene, se le dará, pero al que no tiene, se le quitará aun lo que tiene".

La parábola de la semilla que crece por sí sola
4:26 Y decía: "El Reino de Dios es como un hombre que echa la semilla en la tierra:
4:27 sea que duerma o se levante, de noche y de día, la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo.
4:28 La tierra por sí misma produce primero un tallo, luego una espiga, y al fin grano abundante en la espiga.
4:29 Cuando el fruto está a punto, él aplica en seguida la hoz, porque ha llegado el tiempo de la cosecha".

La parábola del grano de mostaza
Mateo 13, 31-32 / Lucas 13, 18-19

4:30 También decía: "¿Con qué podríamos comparar el Reino de Dios? ¿Qué parábola nos servirá para representarlo?
4:31 Se parece a un grano de mostaza. Cuando se la siembra, es la más pequeña de todas las semillas de la tierra,
4:32 pero, una vez sembrada, crece y llega a ser la más grande de todas las hortalizas, y extiende tanto sus ramas que los pájaros del cielo se cobijan a su sombra".

La enseñanza por medio de parábolas
Mateo 13, 34-35

4:33 Y con muchas parábolas como estas les anunciaba la Palabra, en la medida en que ellos podían comprender.
4:34 No les hablaba sino en parábolas, pero a sus propios discípulos, en privado, les explicaba todo.

La tempestad calmada
Mateo 8, 23-27 / Lucas 8, 22-25

4:35 Al atardecer de ese mismo día, les dijo: "Crucemos a la otra orilla".
4:36 Ellos, dejando a la multitud, lo llevaron a la barca, así como estaba. Había otras barcas junto a la suya.
4:37 Entonces se desató un fuerte vendaval, y las olas entraban en la barca, que se iba llenando de agua.
4:38 Jesús estaba en la popa, durmiendo sobre el cabezal.
4:39 Lo despertaron y le dijeron: "¡Maestro! ¿No te importa que nos ahoguemos?" Despertándose, él increpó al viento y dijo al mar: "¡Silencio! ¡Cállate!" El viento se aplacó y sobrevino una gran calma.
4:40 Después les dijo: "¿Por qué tienen miedo? ¿Cómo no tienen fe?"
4:41 Entonces quedaron atemorizados y se decían unos a otros: "¿Quién es este, que hasta el viento y el mar le obedecen?"




Síntesis aplicativa de temas importantes.

1a. La primera venida de Jesús tiene como señal la actividad del sembrador. Aún estamos en esta etapa. La cosecha y la gloria final de Jesús son todavía cosas futuras. Lo importante es que la palabra de Jesús eche raíces profundas en nuestras vidas, y de esta manera produzcamos frutos para la gloria de Dios. Así que no debemos amedrentarnos, pensando que la actividad de sembrar la Palabra no parece tan espectacular para los hombres.

1b. Sólo los creyentes pueden comprender el comienzo humilde del reino de Dios en la persona de Jesucristo. El Señor habla a sus discípulos y les dice que sólo a ellos ha sido dado (por Dios) conocer el misterio del reino de Dios. Este misterio consiste en la revelación de Jesucristo como el Hijo de Dios que vino a salvar al mundo. Es este un misterio que únicamente puede ser aceptado por fe, ya que la gente espera cosas extraordinarias, y la imagen humilde de Jesús no encaja en su expectativa.

Así que no nos esforcemos por hacer que el reino de Dios se vista de sensacionalismo en esta tierra.

Sólo el que ha sido llamado por Dios comprenderá plenamente el significado de la vida, obra y palabra de Jesús.

1c. En la parábola del sembrador encontramos una respuesta del porqué algunos reciben el mensaje de salvación y otros lo rechazan. Jesús es el sembrador, Él predica la Palabra. Asimismo, todo creyente que predica el evangelio está sembrando la Palabra de Dios en los corazones. Mucha gente escucha el mensaje de salvación, pero no todos lo reciben; las razones de esto las podemos encontrar en la actividad de Satanás que gobierna de tal manera la mente de algunos, que la hace inútil para retener la Palabra de Dios; en otros, aparentemente hay una conversión: pueden asistir a la iglesia con gran gozo, pero cuando tienen un problema se desilusionan y se apartan del Señor; por último, hay quienes pretenden servir a Dios, pero no lo hacen ya que están más interesados por las cosas de este mundo que por las de Dios. Sin embargo, y a pesar de todo aparente fracaso, la Palabra del Señor no vuelve vacía: hay corazones que muestran verdadera conversión a Dios a través de una vida que glorifica al Señor.

2a. Jesús, la Luz del mundo, vino para alumbrar y sacar a luz todo lo oculto. Muchos quieren que Jesús deje de hacer lo que hace, pero esto es imposible: Él vino para alumbrar a los hombres en el conocimiento y voluntad de Dios. Pero la gente en general es ciega ante esta luz, al no reconocer a Jesús en su sentido real. Si Israel en su totalidad no ve a Jesús, los creyentes de Israel y las naciones sí lo harán y caminarán en ella. Además, nadie debe confiarse de que su situación de incredulidad ante

Dios nunca saldrá a luz. Llegará el momento cuando se revelará cuál es nuestra verdadera relación con Jesús. Y en alguna medida esto ya ha comenzado, pues aquel que cree en Jesús recibe más bendición de parte de Dios, pero el que sólo conoce a Jesús como un sanador simplemente recibirá cada vez menos. Su vida con Dios no puede florecer.

3. Aunque no de manera espectacular, la Palabra de Dios está obrando en el coraz��n de la gente.

La semilla del evangelio crece automáticamente, pero esto es imperceptible para nuestros sentidos. Lo cierto es que a través de la predicación del evangelio el reino de Dios está creciendo, transformando la vida de los hombres desde adentro. El saber esto, es un gran aliciente para emprender una obra evangelista, ya que aunque no veamos resultados inmediatos, por otro lado sí podemos confiar en que Dios, en su misericordia, está obrando por medio de su Espíritu en el corazón de la gente, preparándola para el gran día de la cosecha.

4. Jesús compara su reino a la semilla más pequeña que había en Israel; pero tal semilla llegará a ser un enorme arbusto. Sin embargo, aún lo más pequeño debe `morir'. Jesús demostró esto por medio de su propia muerte; mas su fruto es grande: una cosecha de miles y miles de personas que encuentran la vida en Jesús.

5. El que Jesús nos asegure que llegaremos al final de nuestro trayecto, no significa que nunca encontraremos oposición en el camino. La orden de Jesús es a la vez un hecho consumado; si Él ordena a sus discípulos pasar al otro lado del mar, es porque sabe que esto se llevará a cabo. No obstante, el trayecto no está exento de dificultades. Debemos estar preparados para las situaciones difíciles que encontraremos en la vida cristiana, y no pensar en que hemos sido abandonados por Dios, como si Él no se preocupara por nosotros. ¡No existe tempestad tan grande que impida el avance de Jesús sobre esta tierra!





ACTIVIDADES
Instrucciones:

· Ambientación del lugar (una mesita con mantel en el medio y luego, una biblia, una vela y una cruz y otros más según la creatividad del organizador
· Acogida y saludo a los presentes ( iniciar la reunión con un canto o una oración )
· Cada participante viene con la Biblia para la Lectio Divina.
· Se lee el texto del Evangelio en forma personal o grupal.
· Después del plenario: El que dirige la reunión hace el resumen de lo compartido y luego termina con un canto y la bendición.



ESQUEMA DE LECTIO DIVINA

· Lectura del texto bíblico.( Un texto escogido puede ser del A.T y NT)
· ¿Qué dice la lectura? Es una comprensión de ella, que nos permitirá ante todo descubrir a las personas, ubicarnos en el contexto en que se desarrolla la historia. Descubre cómo actúa Jesús, cómo se relaciona con las personas.
· ¿Qué me dice la lectura? Es entender en qué me está diciendo Dios a mí, aquí y ahora, a través de la lectura, porque Él tiene una palabra para mi hoy.
· ¿Qué le digo? Dios te habla personalmente y espera tu respuesta. Quiere tener una relación personal, un dialogo contigo, tal cual eres y tal cual estás; no tiene que disimular ni aparentar. Responde con tu oración directamente a Dios.
· Compartiendo el eco. (si la Lectio en grupo). Es en primera persona y en singular: “a mí me pasa…” “me llega…” me dice…”. El eco construye la comunidad. Compartiendo mi eco es un acto de amor. Finalmente a la luz del Evangelio. Darle gracias al Señor por su Palabra que nos anima a seguir adelante. Amén.


CAPÍTULO 5

Curación del endemoniado de Gerasa
Mateo 8, 28-34 / Lucas 8, 26-39

5:1 Llegaron a la otra orilla del mar, a la región de los gerasenos.
5:2 Apenas Jesús desembarcó, le salió al encuentro desde el cementerio un hombre poseído por un espíritu impuro.
5:3 Él habitaba en los sepulcros, y nadie podía sujetarlo, ni siquiera con cadenas.
5:4 Muchas veces lo habían atado con grillos y cadenas, pero él había roto las cadenas y destrozado los grillos, y nadie podía dominarlo.
5:5 Día y noche, vagaba entre los sepulcros y por la montaña, dando alaridos e hiriéndose con piedras.
5:6 Al ver de lejos a Jesús, vino corriendo a postrarse ante él,
5:7 gritando con fuerza: "¿Qué quieres de mí, Jesús, Hijo de Dios, el Altísimo? ¡Te conjuro por Dios, no me atormentes!"
5:8 Porque Jesús le había dicho: "¡Sal de este hombre, espíritu impuro!"
5:9 Después le preguntó: "¿Cuál es tu nombre?" Él respondió: "Mi nombre es Legión, porque somos muchos".
5:10 Y le rogaba con insistencia que no lo expulsara de aquella región.
5:11 Había allí una gran piara de cerdos que estaba paciendo en la montaña.
5:12 Los espíritus impuros suplicaron a Jesús: "Envíanos a los cerdos, para que entremos en ellos".
5:13 Él se lo permitió. Entonces los espíritus impuros salieron de aquel hombre, entraron en los cerdos, y desde lo alto del acantilado, toda la piara -unos dos mil animales- se precipitó al mar y se ahogó.
5:14 Los cuidadores huyeron y difundieron la noticia en la ciudad y en los poblados. La gente fue a ver qué había sucedido.
5:15 Cuando llegaron a donde estaba Jesús, vieron sentado, vestido y en su sano juicio, al que había estado poseído por aquella Legión, y se llenaron de temor.
5:16 Los testigos del hecho les contaron lo que había sucedido con el endemoniado y con los cerdos.
5:17 Entonces empezaron a pedir a Jesús que se alejara de su territorio.
5:18 En el momento de embarcarse, el hombre que había estado endemoniado le pidió que lo dejara quedarse con él.
5:19 Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: "Vete a tu casa con tu familia, y anúnciales todo lo que el Señor hizo contigo al compadecerse de ti".
5:20 El hombre se fue y comenzó a proclamar por la región de la Decápolis lo que Jesús había hecho por él, y todos quedaban admirados.

Curación de una mujer y resurrección de la hija de Jairo
Mateo 9, 18-26 / Lucas 8, 40-56

5:21 Cuando Jesús regresó en la barca a la otra orilla, una gran multitud se reunió a su alrededor, y él se quedó junto al mar.
5:22 Entonces llegó uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, y al verlo, se arrojó a sus pies,
5:23 rogándole con insistencia: "Mi hijita se está muriendo; ven a imponerle las manos, para que se cure y viva".
5:24 Jesús fue con él y lo seguía una gran multitud que lo apretaba por todos lados.
5:25 Se encontraba allí una mujer que desde hacía doce años padecía de hemorragias.
5:26 Había sufrido mucho en manos de numerosos médicos y gastado todos sus bienes sin resultado; al contrario, cada vez estaba peor.
5:27 Como había oído hablar de Jesús, se le acercó por detrás, entre la multitud, y tocó su manto,
5:28 porque pensaba: "Con sólo tocar su manto quedaré curada".
5:29 Inmediatamente cesó la hemorragia, y ella sintió en su cuerpo que estaba curada de su mal.
5:30 Jesús se dio cuenta en seguida de la fuerza que había salido de él, se dio vuelta y, dirigiéndose a la multitud, preguntó: "¿Quién tocó mi manto?"
5:31 Sus discípulos le dijeron: "¿Ves que la gente te aprieta por todas partes y preguntas quién te ha tocado?"
5:32 Pero él seguía mirando a su alrededor, para ver quién había sido.
5:33 Entonces la mujer, muy asustada y temblando, porque sabía bien lo que le había ocurrido, fue a arrojarse a sus pies y le confesó toda la verdad.
5:34 Jesús le dijo: "Hija, tu fe te ha salvado. Vete en paz, y queda curada de tu enfermedad".
5:35 Todavía estaba hablando, cuando llegaron unas personas de la casa del jefe de la sinagoga y le dijeron: "Tu hija ya murió; ¿para qué vas a seguir molestando al Maestro?"
5:36 Pero Jesús, sin tener en cuenta esas palabras, dijo al jefe de la sinagoga: "No temas, basta que creas".
5:37 Y sin permitir que nadie lo acompañara, excepto Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago,
5:38 fue a casa del jefe de la sinagoga. Allí vio un gran alboroto, y gente que lloraba y gritaba.
5:39 Al entrar, les dijo: "¿Por qué se alborotan y lloran? La niña no está muerta, sino que duerme".
5:40 Y se burlaban de él. Pero Jesús hizo salir a todos, y tomando consigo al padre y a la madre de la niña, y a los que venían con él, entró donde ella estaba.
5:41 La tomó de la mano y le dijo: "Talitá kum", que significa: "¡Niña, yo te lo ordeno, levántate!"
5:42 En seguida la niña, que ya tenía doce años, se levantó y comenzó a caminar. Ellos, entonces, se llenaron de asombro,
5:43 y él les mandó insistentemente que nadie se enterara de lo sucedido. Después dijo que dieran de comer a la niña.



Síntesis aplicativa de temas importantes

1-2. El poder de Jesús es sin igual; nada puede interponerse en su camino. Este capítulo nos habla de la impotencia de los hombres frente a fuerzas demoníacas, las enfermedades y la muerte; Asimismo, nos habla de la potencia de Jesús para enfrentarse y vencer a estos poderes hostiles. De este capítulo aprendemos lo siguiente acerca del poder de Jesús:

a. Los poderes de las tinieblas resultan invencibles para los hombres, pero no para Jesús. El enemigo ha tomado posesión de un hombre, y a través de él siembra el pánico sobre toda la región. A este endemoniado nadie le puede atar, ni dominar. Hasta el momento ha gozado de pleno dominio, pero ahora... deberá postrarse ante el Hijo de Dios, Jesús, y reconocer que todo dominio le pertenece a Él como Señor de Israel. Sólo Jesús logra atar con su autoridad a este endemoniado; sólo Él logra dominarlo y colocarlo bajo su merced. Como creyentes, sepamos que aunque el poder del enemigo sea grande, éste no puede resistir a la autoridad y grandeza de Cristo.

b. Jesucristo hace renacer la esperanza ya perdida. Para una mujer que por su enfermedad debe mantenerse alejada de la comunión de su pueblo, ya se había extinguido casi por completo la esperanza de vivir en una forma más digna, sin sentirse azotada por una enfermedad tan denigrante.

Pero la llama que ya se apaga vuelve a tomar fuerza, y arder más que nunca cuando se escucha hablar de Jesús. Así es, Jesús es la esperanza primera y última para todo ser humano. Quien le toca con fe alcanzará el gozo de la salvación.

c. La muerte no es un obstáculo para Jesús, Él la puede vencer. Algunos consideran que Jairo no debe insistir con su petición de sanidad ante Jesús, pues ya nada se puede hacer por alguien que ha muerto. Según estos hombres, mientras hay vida Jesús puede hacer algo, pero cuando ella se extingue ya no hay más remedio. Mas Jesús mostrará que Él pone fin a todo ritual funerario; Él no sólo da la vida, sino que además Él es la vida misma. Con amorosa palabra levanta a la hija de Jairo de la muerte. Así también, todos los que hayan muerto confiando en Él, escucharán su voz y resucitarán para gloria eterna.

1.a. Cuando Jesús echa fuera la legión de demonios, está reclamando sus derechos sobre la gente. A través de la expulsión, al permitir que los demonios entrasen en un hato de cerdos (para los judíos eran animales impuros), muestra que Él tiene el pleno derecho de dueño sobre aquella región pagana: todos deben servir y obedecer al Dios de Israel y a su Hijo.

b. Jesús nunca obliga ni fuerza a la gente para que ponga su confianza en Él. Jesús aceptó el ruego de la gente y se marchó. Él quiere ser recibido por un amor genuino y voluntario.

c. A pesar de que la gente le rogó que se fuera, Jesús les mostró su inmenso amor, dejándoles un testigo, el endemoniado liberado. Aunque para la gente el milagro era una tremenda pérdida, toda esa región debe conocer también el poder sanador y salvador de Jesús.

2a. La fe es importante en todas las circunstancias, aun en las más desesperantes. Así lo demostró Jesús en la historia de los dos milagros que están estrechamente vinculados. Para la mujer no había esperanza, ya que hacía 12 años que padecía de flujo de sangre, una enfermedad incurable.

El otro caso es peor. Tanto tiempo demora la llegada de Jesús que no sólo la niña había muerto, sino que también la esperanza. Pero Jesús, el Poderoso, sana la vida aun de la muerte. El actuar misericordioso de Jesús nos permite ser testigos de cómo una vida es totalmente restaurada en el reino de Dios. Si Dios en nuestra vida hace un milagro, nos da una confirmación de esta hermosa verdad. Si no lo hace, igual los ejemplos del evangelio pueden ser más que suficientes para confiar plenamente en

Él.

2b. Jesús no busca granjearse la fama por medio de sus obras. Él sólo busca manifestar la misericordia activa de Dios en medio de los hombres. Nos parece un poco extraño que luego de realizar un milagro tan extraordinario como lo es el de resucitar a un muerto, nuestro Señor ordene que nadie comente los detalles de lo sucedido. Vale decir, Jesús no quiere satisfacer la curiosidad de la gente que únicamente anda buscando lo espectacular, o alguna fórmula para ser poderoso. Él quiere que la gente alabe a Dios por su gran misericordia.





ACTIVIDADES
Instrucciones:

· Ambientación del lugar (una mesita con mantel en el medio y luego, una biblia, una vela y una cruz y otros más según la creatividad del organizador
· Acogida y saludo a los presentes ( iniciar la reunión con un canto o una oración )
· Cada participante viene con la Biblia para la Lectio Divina.
· Se lee el texto del Evangelio en forma personal o grupal.
· Después del plenario: El que dirige la reunión hace el resumen de lo compartido y luego termina con un canto y la bendición.

ESQUEMA DE LECTIO DIVINA

· Lectura del texto bíblico.( Un texto escogido puede ser del A.T y NT)
· ¿Qué dice la lectura? Es una comprensión de ella, que nos permitirá ante todo descubrir a las personas, ubicarnos en el contexto en que se desarrolla la historia. Descubre cómo actúa Jesús, cómo se relaciona con las personas.
· ¿Qué me dice la lectura? Es entender en qué me está diciendo Dios a mí, aquí y ahora, a través de la lectura, porque Él tiene una palabra para mi hoy.
· ¿Qué le digo? Dios te habla personalmente y espera tu respuesta. Quiere tener una relación personal, un dialogo contigo, tal cual eres y tal cual estás; no tiene que disimular ni aparentar. Responde con tu oración directamente a Dios.
· Compartiendo el eco. (si la Lectio en grupo). Es en primera persona y en singular: “a mí me pasa…” “me llega…” me dice…”. El eco construye la comunidad. Compartiendo mi eco es un acto de amor. Finalmente a la luz del Evangelio. Darle gracias al Señor por su Palabra que nos anima a seguir adelante. Amén.
CAPÍTULO 6
Visita de Jesús a Nazaret
Mateo 13, 53-58 / Lucas 4, 16-24
6:1 Jesús salió de allí y se dirigió a su pueblo, seguido de sus discípulos.
6:2 Cuando llegó el sábado, comenzó a enseñar en la sinagoga, y la multitud que lo escuchaba estaba asombrada y decía: "¿De dónde saca todo esto? ¿Qué sabiduría es esa que le ha sido dada y esos grandes milagros que se realizan por sus manos?
6:3 ¿No es acaso el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago, de José, de Judas y de Simón? ¿Y sus hermanas no viven aquí entre nosotros?". Y Jesús era para ellos un motivo de tropiezo.
6:4 Por eso les dijo: "Un profeta es despreciado solamente en su pueblo, en su familia y en su casa".
6:5 Y no pudo hacer allí ningún milagro, fuera de curar a unos pocos enfermos, imponiéndoles las manos.
6:6 Y él se asombraba de su falta de fe.
Misión de los Doce
Mateo 10, 5-10 / Lucas 9, 1-6
Jesús recorría las poblaciones de los alrededores, enseñando a la gente.
6:7 Entonces llamó a los Doce y los envió de dos en dos, dándoles poder sobre los espíritus impuros.
6:8 Y les ordenó que no llevaran para el camino más que un bastón; ni pan, ni alforja, ni dinero;
6:9 que fueran calzados con sandalias y que no tuvieran dos túnicas.
6:10 Les dijo: "Permanezcan en la casa donde les den alojamiento hasta el momento de partir.
6:11 Si no los reciben en un lugar y la gente no los escucha, al salir de allí, sacudan hasta el polvo de sus pies, en testimonio contra ellos".
6:12 Entonces fueron a predicar, exhortando a la conversión;
6:13 expulsaron a muchos demonios y curaron a numerosos enfermos, ungiéndolos con óleo.
Juicio de Herodes sobre Jesús
Mateo 14, 1-2 / Lucas 9, 7-9
6:14 El rey Herodes oyó hablar de Jesús, porque su fama se había extendido por todas partes. Algunos decían: "Juan el Bautista ha resucitado, y por eso se manifiestan en él poderes milagrosos".
6:15 Otros afirmaban: "Es Elías". Y otros: "Es un profeta como los antiguos".
6:16 Pero Herodes, al oír todo esto, decía: "Este hombre es Juan, a quien yo mandé decapitar y que ha resucitado".
La muerte de Juan el Bautista
Mateo 14, 3-12 / Lucas 3, 19-20
6:17 Herodes, en efecto, había hecho arrestar y encarcelar a Juan a causa de Herodías, la mujer de su hermano Felipe, con la que se había casado.
6:18 Porque Juan decía a Herodes: "No te es lícito tener a la mujer de tu hermano".
6:19 Herodías odiaba a Juan e intentaba matarlo, pero no podía,
6:20 porque Herodes lo respetaba, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo protegía. Cuando lo oía, quedaba perplejo, pero lo escuchaba con gusto.
6:21 Un día se presentó la ocasión favorable. Herodes festejaba su cumpleaños, ofreciendo un banquete a sus dignatarios, a sus oficiales y a los notables de Galilea.
6:22 La hija de Herodías salió a bailar, y agradó tanto a Herodes y a sus convidados, que el rey dijo a la joven: "Pídeme lo que quieras y te lo daré".
6:23 Y le aseguró bajo juramento: "Te daré cualquier cosa que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino".
6:24 Ella fue a preguntar a su madre: "¿Qué debo pedirle?" "La cabeza de Juan el Bautista", respondió esta.
6:25 La joven volvió rápidamente a donde estaba el rey y le hizo este pedido: "Quiero que me traigas ahora mismo, sobre una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista".
6:26 El rey se entristeció mucho, pero a causa de su juramento, y por los convidados, no quiso contrariarla.
6:27 En seguida mandó a un guardia que trajera la cabeza de Juan.
6:28 El guardia fue a la cárcel y le cortó la cabeza. Después la trajo sobre una bandeja, la entregó a la joven y esta se la dio a su madre.
6:29 Cuando los discípulos de Juan lo supieron, fueron a recoger el cadáver y lo sepultaron.
La primera multiplicación de los panes
Mateo 14, 13-21 / Lucas 9, 10-17 / Juan 6, 1-13
6:30 Los Apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado.
6:31 Él les dijo: "Vengan ustedes solos a un lugar desierto, para descansar un poco". Porque era tanta la gente que iba y venía, que no tenían tiempo ni para comer.
6:32 Entonces se fueron solos en la barca a un lugar desierto.
6:33 Al verlos partir, muchos los reconocieron, y de todas las ciudades acudieron por tierra a aquel lugar y llegaron antes que ellos.
6:34 Al desembarcar, Jesús vio una gran muchedumbre y se compadeció de ella, porque eran como ovejas sin pastor, y estuvo enseñándoles largo rato.
6:35 Como se había hecho tarde, sus discípulos se acercaron y le dijeron: "Este es un lugar desierto, y ya es muy tarde.
6:36 Despide a la gente, para que vaya a los campos y pueblos cercanos a comprar algo para comer".
6:37 Él respondió: "Denles de comer ustedes mismos". Ellos le dijeron: "Habría que comprar pan por valor de doscientos denarios para dar de comer a todos".
6:38 Jesús preguntó: "¿Cuántos panes tienen ustedes? Vayan a ver". Después de averiguarlo, dijeron: "Cinco panes y dos pescados".
6:39 Él les ordenó que hicieran sentar a todos en grupos, sobre la hierba verde,
6:40 y la gente se sentó en grupos de cien y de cincuenta.
6:41 Entonces él tomó los cinco panes y los dos pescados, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y los fue entregando a sus discípulos para que los distribuyeran. También repartió los dos pescados entre la gente.
6:42 Todos comieron hasta saciarse,
6:43 y se recogieron doce canastas llenas de sobras de pan y de restos de pescado.
6:44 Los que comieron eran cinco mil hombres.
Jesús camina sobre el agua
Mateo 14, 22-33 / Juan 6, 16-21
6:45 En seguida, Jesús obligó a sus discípulos a que subieran a la barca y lo precedieran en la otra orilla, hacia Betsaida, mientras él despedía a la multitud.
6:46 Una vez que los despidió, se retiró a la montaña para orar.
6:47 Al caer la tarde, la barca estaba en medio del mar y él permanecía solo en tierra.
6:48 Al ver que remaban muy penosamente, porque tenían viento en contra, cerca de la madrugada fue hacia ellos caminando sobre el mar, e hizo como si pasara de largo.
6:49 Ellos, al verlo caminar sobre el mar, pensaron que era un fantasma y se pusieron a gritar,
6:50 porque todos lo habían visto y estaban sobresaltados. Pero él les habló en seguida y les dijo: "Tranquilícense, soy yo; no teman".
6:51 Luego subió a la barca con ellos y el viento se calmó. Así llegaron al colmo de su estupor,
6:52 porque no habían comprendido el milagro de los panes y su mente estaba enceguecida.
Curaciones en la región de Genesaret
Mateo 14, 34-36
6:53 Después de atravesar el lago, llegaron a Genesaret y atracaron allí.
6:54 Apenas desembarcaron, la gente reconoció en seguida a Jesús,
6:55 y comenzaron a recorrer toda la región para llevar en camilla a los enfermos, hasta el lugar donde sabían que él estaba.
6:56 En todas partes donde entraba, pueblos, ciudades y poblados, ponían a los enfermos en las plazas y le rogaban que los dejara tocar tan sólo los flecos de su manto, y los que lo tocaban quedaban curados.




Síntesis aplicativa de temas importantes

1. La incredulidad es muy peligrosa, ya que cierra los ojos ante la obra de Dios por medio de

Jesucristo. La gente se admira de Jesús, pero esta admiración se halla lejos de estar fundada en la fe; es nada más que una admiración crítica, ya que no puede concebir que uno de sus aldeanos pueda tener tal palabra de autoridad y realizar los milagros que hace. Para ellos, Jesús es una persona común

y corriente, sin gran abolengo; por eso le rechazan. La gente no puede aceptar que Dios pueda emplear un instrumento humilde, tampoco que Dios pueda humillarse tanto que aparezca en la figura de un hombre. La incredulidad muestra que no tenemos conocimiento de nosotros mismos y que por lo tanto no nos damos cuenta de que necesitamos a Cristo, el humilde Salvador.

2. Nuestra tarea es testificar de Jesús y con su autoridad demandar fe en Él. El envío de los discípulos fue como un preludio de Pentecostés. Desde entonces fueron enviados (y nosotros igual) para testificar de Cristo y pedir fe en Jesús. Si la gente no acepta el mensaje del evangelio, es como si rechazaran a Jesús mismo. Actuemos con la autoridad de Cristo, y tengamos cuidado de no rechazar a Jesús al no recibir su palabra. Por otro lado, rechazar a Jesús es un pecado más grave que los pecados cometidos por ciudades impías e inmorales. Esto es un duro golpe para aquellos que pretenden asegurarse la dicha eterna por medio de una vida moralmente elevada, sin la necesidad de recibir a Cristo. Parece increíble, pero mayor castigo merece el que rechaza a Jesús, que el que vivió una vida en forma licenciosa sin el conocimiento de Cristo.

3. Mientras que Juan murió como mártir, Jesús murió como sacrificio vicario. La manera en la cual Marcos une la fama de Jesús con la muerte de Juan nos hace ver que la muerte amenazaría también a Jesús. Herodes respetaba a Juan, pero no quiso dejarse corregir por él. En su ambigüedad cedió ante la petición de la hija de Herodías. La ambigüedad lleva fácilmente al rechazo total del evangelio. Si no rompemos radicalmente con ella, seremos su víctima.

4. La alimentación de los cinco mil es un preludio del reino de Dios. Esta señal pinta un aspecto positivo del reino de Dios: el reino de Dios no sólo se caracteriza por la ausencia de miseria, sino también por la presencia de abundancia y gozo. Esta historia es a la vez una indicación de la futura tarea de los discípulos (y de la iglesia de hoy): alimentar a las multitudes con la palabra de Dios. En todo esto, Jesús muestra su gran amor y preocupación por el bienestar del pueblo de Israel, el pueblo del pacto de Dios, en cuyo tronco también nosotros somos injertados.

Alimentar a la gente por medio del evangelio y la obra social es dar expresión del amor y la preocupación de Jesús por la humanidad.

5. Jesús quiere despertar la confianza en Él. Este es el significado de la historia de Jesús caminando sobre el agua, la cual a primera vista nos parece un poco extraña. Jesús no interviene, ni entra inmediatamente en la barca, pues los discípulos deben aprender que la tarea que Jesús les impone implica su promesa de ayuda y protección. Debido a su poca fe, Jesús en su misericordia, entra en la barca y calma la tempestad. Al otro lado del mar, Él continúa su trabajo. Su misericordia es grande, pero el fruto es todavía escaso. Hay mucha `fe' en los milagros, pero poco interés y fe en su mensaje. ¿No podemos decir lo mismo hoy en día?



ACTIVIDADES
Instrucciones:

· Ambientación del lugar (una mesita con mantel en el medio y luego, una biblia, una vela y una cruz y otros más según la creatividad del organizador
· Acogida y saludo a los presentes ( iniciar la reunión con un canto o una oración )
· Cada participante viene con la Biblia para la Lectio Divina.
· Se lee el texto del Evangelio en forma personal o grupal.
· Después del plenario: El que dirige la reunión hace el resumen de lo compartido y luego termina con un canto y la bendición.

ESQUEMA DE LECTIO DIVINA

· Lectura del texto bíblico.( Un texto escogido puede ser del A.T y NT)
· ¿Qué dice la lectura? Es una comprensión de ella, que nos permitirá ante todo descubrir a las personas, ubicarnos en el contexto en que se desarrolla la historia. Descubre cómo actúa Jesús, cómo se relaciona con las personas.
· ¿Qué me dice la lectura? Es entender en qué me está diciendo Dios a mí, aquí y ahora, a través de la lectura, porque Él tiene una palabra para mi hoy.
· ¿Qué le digo? Dios te habla personalmente y espera tu respuesta. Quiere tener una relación personal, un dialogo contigo, tal cual eres y tal cual estás; no tiene que disimular ni aparentar. Responde con tu oración directamente a Dios.
· Compartiendo el eco. (si la Lectio en grupo). Es en primera persona y en singular: “a mí me pasa…” “me llega…” me dice…”. El eco construye la comunidad. Compartiendo mi eco es un acto de amor. Finalmente a la luz del Evangelio. Darle gracias al Señor por su Palabra que nos anima a seguir adelante. Amén.




CAPÍTULO 7
Discusión sobre las tradiciones
Mateo 15, 1-9
7:1 Los fariseos con algunos escribas llegados de Jerusalén se acercaron a Jesús,
7:2 y vieron que algunos de sus discípulos comían con las manos impuras, es decir, sin lavar.
7:3 Los fariseos, en efecto, y los judíos en general, no comen sin lavarse antes cuidadosamente las manos, siguiendo la tradición de sus antepasados;
7:4 y al volver del mercado, no comen sin hacer primero las abluciones. Además, hay muchas otras prácticas, a las que están aferrados por tradición, como el lavado de los vasos, de las jarras y de la vajilla de bronce.
7:5 Entonces los fariseos y los escribas preguntaron a Jesús: "¿Por qué tus discípulos no proceden de acuerdo con la tradición de nuestros antepasados, sino que comen con las manos impuras?"
7:6 Él les respondió: "¡Hipócritas! Bien profetizó de ustedes Isaías, en el pasaje de la Escritura que dice:
Este pueblo me honra con los labios,
pero su corazón está lejos de mí.
7:7 En vano me rinde culto:
las doctrinas que enseñan
no son sino preceptos humanos.
7:8 Ustedes dejan de lado el mandamiento de Dios, por seguir la tradición de los hombres".
7:9 Y les decía: "Por mantenerse fieles a su tradición, ustedes descartan tranquilamente el mandamiento de Dios.
7:10 Porque Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu madre, y además: El que maldice a su padre y a su madre será condenado a muerte.
7:11 En cambio, ustedes afirman: "Si alguien dice a su padre o a su madre: Declaro corbán —es decir, ofrenda sagrada— todo aquello con lo que podría ayudarte...".
7:12 En ese caso, le permiten no hacer más nada por su padre o por su madre.
7:13 Así anulan la palabra de Dios por la tradición que ustedes mismos se han transmitido. ¡Y como estas, hacen muchas otras cosas!"
La enseñanza sobre lo puro y lo impuro
Mateo 15, 10-20
7:14 Y Jesús, llamando otra vez a la gente, les dijo: "Escúchenme todos y entiéndanlo bien.
7:15 Ninguna cosa externa que entra en el hombre puede mancharlo; lo que lo hace impuro es aquello que sale del hombre.
7:16 ¡Si alguien tiene oídos para oír, que oiga!"
7:17 Cuando se apartó de la multitud y entró en la casa, sus discípulos le preguntaron por el sentido de esa parábola.
7:18 Él les dijo: "¿Ni siquiera ustedes son capaces de comprender? ¿No saben que nada de lo que entra de afuera en el hombre puede mancharlo,
7:19 porque eso no va al corazón sino al vientre, y después se elimina en lugares retirados?" Así Jesús declaraba que eran puros todos los alimentos.
7:20 Luego agregó: "Lo que sale del hombre es lo que lo hace impuro.
7:21 Porque es del interior, del corazón de los hombres, de donde provienen las malas intenciones, las fornicaciones, los robos, los homicidios,
7:22 los adulterios, la avaricia, la maldad, los engaños, las deshonestidades, la envidia, la difamación, el orgullo, el desatino.
7: 23 Todas estas cosas malas proceden del interior y son las que manchan al hombre".
LA ACTIVIDAD DE JESÚS FUERA DE GALILEA
Curación de la hija de una cananea
Mateo 15, 21-28
7:24 Después Jesús partió de allí y fue a la región de Tiro. Entró en una casa y no quiso que nadie lo supiera, pero no pudo permanecer oculto.
7:25 En seguida una mujer cuya hija estaba poseída por un espíritu impuro, oyó hablar de él y fue a postrarse a sus pies.
7:26 Esta mujer, que era pagana y de origen sirofenicio, le pidió que expulsara de su hija al demonio.
7:27 Él le respondió: "Deja que antes se sacien los hijos; no está bien tomar el pan de los hijos para tirárselo a los cachorros".
7:28 Pero ella le respondió: "Es verdad, Señor, pero los cachorros, debajo de la mesa, comen las migajas que dejan caer los hijos".
7:29 Entonces él le dijo: "A causa de lo que has dicho, puedes irte: el demonio ha salido de tu hija".
7:30 Ella regresó a su casa y encontró a la niña acostada en la cama y liberada del demonio.
Curación de un sordomudo
7:31 Cuando Jesús volvía de la región de Tiro, pasó por Sidón y fue hacia el mar de Galilea, atravesando el territorio de la Decápolis.
7:32 Entonces le presentaron a un sordomudo y le pidieron que le impusiera las manos.
7:33 Jesús lo separó de la multitud y, llevándolo aparte, le puso los dedos en las orejas y con su saliva le tocó la lengua.
7:34 Después, levantando los ojos al cielo, suspiró y le dijo: "Efatá", que significa: "Ábrete".
7:35 Y en seguida se abrieron sus oídos, se le soltó la lengua y comenzó a hablar normalmente.
7:36 Jesús les mandó insistentemente que no dijeran nada a nadie, pero cuanto más insistía, ellos más lo proclamaban
7:37 y, en el colmo de la admiración, decían: "Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos".





Síntesis aplicativa de temas importantes

1a. La tradición de una iglesia puede convertirse en un arma para condenar a otros.

Los líderes judíos eran extremadamente rigurosos en cuanto a la tradición de los ancianos. Ellos condenan a los discípulos de Jesús, porque no obedecen a una tradición que obligaba a lavarse las manos muchas veces antes de comer. De esta manera pensaban mantenerse puros delante de Dios. Tanto hincapié hacían en esto que no dudaban en condenar a aquellos que no lo realizaban como ellos. De igual manera es posible encontrar esta actitud dentro de la iglesia, cuando los hombres, a través de los años, han incorporado tradiciones o normas que vienen a ser las pruebas de una santidad o pureza, casi siempre son cosas que tienen que ver con actos externos. Por ejemplo podemos pensar en la forma en que hay que vestirse, peinarse, donde ir y dónde no hacerlo, etc. Todas estas tradiciones si no son evaluadas a la luz de la Escritura pueden fácilmente llevar a los creyentes hacia una actitud y condenatoria hacia otros.

1b. Es posible llegar a invalidar los mandamientos del Señor, cambiándolos por preceptos humanos, llegando a pensar que con esto agradamos al Señor. Los fariseos eran muy respetuosos de la tradición de los ancianos, pero estaban pasando por alto los mandamientos de Dios. Parecían ser muy espirituales, pero en realidad no lo eran; pasaban por alto el mandamiento de honrar a los padres, no dándoles el sustento material que necesitaban; la excusa que le daban a sus padres era: "No puedo darte dinero porque le pertenece al Señor". Podemos mostrar la misma actitud, por ejemplo, cuando simulamos que nuestro deseo es servir a Dios, y que por lo tanto no tenemos tiempo para cuidar a nuestros padres, mientras que la verdad es que simplemente no queremos hacerlo.

1c. Para alcanzar pureza delante de Dios, los mandamientos externos de nada valen si el corazón antes no ha sido regenerado por el Espíritu Santo. Los fariseos enfatizaban una diferencia externa con los que no eran judíos. Esto a la larga los llevó a una actitud de orgullo, en donde pasaban por alto la condición del corazón del hombre. ¿De qué vale hacer tanto esfuerzo humano para alcanzar pureza por medio de rituales, si en el corazón no hay un cambio obrado por Dios? En cuanto a esto podemos afirmar que el corazón de estos hombres no era limpio pues rechazaban a Jesús. La iglesia debe saber que si ella hace tanto énfasis en asuntos externos que según la tradición son señales de santidad, puede caer en orgullo y desconocer que el corazón es malo y que necesita ser purificado por Dios mediante su Espíritu.

1d. Lo malo no viene de afuera, sino que está adentro, en el corazón. Para los fariseos fue una palabra muy chocante el que Jesús les dijera que lo que realmente contamina al ser humano era su corazón inclinado siempre al mal, y no cosas que tienen que ver con los alimentos. En las palabras de

Jesús encontramos respuestas a pecados que por lo general se asocian con el diablo, pero que Jesús deja en claro que nacen del corazón. Además, es esto una enseñanza para que estemos conscientes que en la labor de educar a nuestro hijos en el temor del Señor no debemos pensar que ellos pueden llegar a ser personas que nunca cometerán pecado. Pero Jesús vino justamente para ofrecer a través de su sacrificio y Espíritu otra limpieza, la del corazón.

2. Después de Pentecostés el evangelio se expanderá a los gentiles, no dándoles `migajas', sino pan de vida en abundancia. Jesús debía retirarse al extranjero. Una mujer le pide el favor de liberar a su hija de un demonio. Jesús considera que todavía no es el tiempo para los gentiles, sino para Israel; pero igual, en su gran misericordia, responde a su petición. Aunque nosotros tampoco merecemos la gracia de Dios, no obstante, si la suplicamos con sinceridad, Él, en su infinita bondad, nos la promete y otorga.

3. Jesús no quiere alcanzar fama como milagrero, sino que busca fe en su persona y palabra.

Jesús respondió a las necesidades de la gente, pero le entristecía ver que había más interés en sus milagros que en su palabra. Por eso gimió y prohibió hablar acerca del milagro que había hecho: sanar a un sordomudo.



ACTIVIDADES
Instrucciones:

· Ambientación del lugar (una mesita con mantel en el medio y luego, una biblia, una vela y una cruz y otros más según la creatividad del organizador
· Acogida y saludo a los presentes ( iniciar la reunión con un canto o una oración )
· Cada participante viene con la Biblia para la Lectio Divina.
· Se lee el texto del Evangelio en forma personal o grupal.
· Después del plenario: El que dirige la reunión hace el resumen de lo compartido y luego termina con un canto y la bendición.

ESQUEMA DE LECTIO DIVINA

· Lectura del texto bíblico.( Un texto escogido puede ser del A.T y NT)
· ¿Qué dice la lectura? Es una comprensión de ella, que nos permitirá ante todo descubrir a las personas, ubicarnos en el contexto en que se desarrolla la historia. Descubre cómo actúa Jesús, cómo se relaciona con las personas.
· ¿Qué me dice la lectura? Es entender en qué me está diciendo Dios a mí, aquí y ahora, a través de la lectura, porque Él tiene una palabra para mi hoy.
· ¿Qué le digo? Dios te habla personalmente y espera tu respuesta. Quiere tener una relación personal, un dialogo contigo, tal cual eres y tal cual estás; no tiene que disimular ni aparentar. Responde con tu oración directamente a Dios.
· Compartiendo el eco. (si la Lectio en grupo). Es en primera persona y en singular: “a mí me pasa…” “me llega…” me dice…”. El eco construye la comunidad. Compartiendo mi eco es un acto de amor. Finalmente a la luz del Evangelio. Darle gracias al Señor por su Palabra que nos anima a seguir adelante. Amén.

CAPÍTULO 8
La segunda multiplicación de los panes
Mateo 15, 32-39
8:1 En esos días, volvió a reunirse una gran multitud, y como no tenían qué comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo:
8:2 "Me da pena esta multitud, porque hace tres días que están conmigo y no tienen qué comer.
8:3 Si los mando en ayunas a sus casas, van a desfallecer en el camino, y algunos han venido de lejos".
8:4 Los discípulos le preguntaron: "¿Cómo se podría conseguir pan en este lugar desierto para darles de comer?"
8:5 Él les dijo: "¿Cuántos panes tienen ustedes?". Ellos respondieron: "Siete".
8:6 Entonces él ordenó a la multitud que se sentara en el suelo, después tomó los siete panes, dio gracias, los partió y los fue entregando a sus discípulos para que los distribuyeran. Ellos los repartieron entre la multitud.
8:7 Tenían, además, unos cuantos pescados pequeños, y después de pronunciar la bendición sobre ellos, mandó que también los repartieran.
8:8 Comieron hasta saciarse y todavía se recogieron siete canastas con lo que había sobrado.
8:9 Eran unas cuatro mil personas. Luego Jesús los despidió.
8:10 En seguida subió a la barca con sus discípulos y fue a la región de Dalmanuta.
El signo rehusado a los fariseos
Mateo 12, 38-42 / Mateo 16, 1-4 / Lucas 11, 29-32
8:11 Entonces llegaron los fariseos, que comenzaron a discutir con él; y, para ponerlo a prueba, le pedían un signo del cielo.
8:12 Jesús, suspirando profundamente, dijo: "¿Por qué esta generación pide un signo? Les aseguro que no se le dará ningún signo".
8:13 Y dejándolos, volvió a embarcarse hacia la otra orilla.
Advertencia contra la actitud de los fariseos y de Herodes
Mateo 16, 5-12
8:14 Los discípulos se habían olvidado de llevar pan y no tenían más que un pan en la barca.
8:15 Jesús les hacía esta recomendación: "Estén atentos, cuídense de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes".
8:16 Ellos discutían entre sí, porque no habían traído pan.
8:17 Jesús se dio cuenta y les dijo: "¿A qué viene esa discusión porque no tienen pan? ¿Todavía no comprenden ni entienden? Ustedes tienen la mente enceguecida.
8:18 Tienen ojos y no ven, oídos y no oyen. ¿No recuerdan
8:19 cuántas canastas llenas de sobras recogieron, cuando repartí cinco panes entre cinco mil personas?". Ellos le respondieron: "Doce".
8:20 "Y cuando repartí siete panes entre cuatro mil personas, ¿cuántas canastas llenas de trozos recogieron?". Ellos le respondieron: "Siete".
8:21 Entonces Jesús les dijo: "¿Todavía no comprenden?"
Curación de un ciego
8:22 Cuando llegaron a Betsaida, le trajeron a un ciego y le rogaban que lo tocara.
8:23 Él tomó al ciego de la mano y lo condujo a las afueras del pueblo. Después de ponerle saliva en los ojos e imponerle las manos, Jesús le preguntó: "¿Ves algo?"
8:24 El ciego, que comenzaba a ver, le respondió: "Veo hombres, como si fueran árboles que caminan".
8:25 Jesús le puso nuevamente las manos sobre los ojos, y el hombre recuperó la vista. Así quedó curado y veía todo con claridad.
8:26 Jesús lo mandó a su casa, diciéndole: "Ni siquiera entres en el pueblo".
La profesión de fe de Pedro
Mateo 16, 13-20 / Lucas 9, 18-21 / Juan 6, 64-71
8:27 Jesús salió con sus discípulos hacia los poblados de Cesarea de Filipo, y en el camino les preguntó: "¿Quién dice la gente que soy yo?"
8:28 Ellos le respondieron: "Algunos dicen que eres Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, alguno de los profetas".
8:29 "Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?" Pedro respondió: "Tú eres el Mesías".
8:30 Jesús les ordenó terminantemente que no dijeran nada acerca de él.
El primer anuncio de la Pasión
Mateo 16, 21-23 / Lucas 9, 22
8:31 Y comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre debía sufrir mucho y ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas; que debía ser condenado a muerte y resucitar después de tres días;
8:32 y les hablaba de esto con toda claridad. Pedro, llevándolo aparte, comenzó a reprenderlo.
8:33 Pero Jesús, dándose vuelta y mirando a sus discípulos, lo reprendió, diciendo: "¡Retírate, ve detrás de mí, Satanás! Porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres".
Condiciones para seguir a Jesús
Mateo 16, 24-28 / Lucas 9, 23-27
8:34 Entonces Jesús, llamando a la multitud, junto con sus discípulos, les dijo: "El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga.
8:35 Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí y por la Buena Noticia, la salvará.
8:36 ¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si pierde su vida?
8:37 ¿Y qué podrá dar el hombre a cambio de su vida?
8:38 Porque si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con sus santos ángeles".


Síntesis aplicativa de temas importantes

1a. El motivo de la segunda alimentación es fortalecer física y espiritualmente a la multitud para que al regresar a sus hogares respectivos testifiquen de lo que han recibido del Señor Jesús. Además, podemos decir, que al ocurrir esta alimentación fuera de los límites de Israel (en la región de la Decápolis) se abre la perspectiva hacia la predicación a las naciones. Si rogamos al Señor nueva fuerza para seguir trabajando en su reino, podemos estar seguros que Él estará atento a nuestras peticiones.

1b. La compasión de Jesús abarca toda nuestra existencia. El Señor prevé las situaciones difíciles a las que pueden verse enfrentadas las personas que deben regresar desde el desierto a sus respectivos hogares. Jesús está interesado en sobremanera por la condición física de las personas, aunque éstas sólo le busquen para ver cosas espectaculares en su ministerio. ¿Compartimos esta compasión de Jesús por las necesidades de los hombres?

2a. No son las señales las que rompen la resistencia contra Jesús, sino el convertirse y humildemente aceptar la autoridad divina de Jesús. Los fariseos piden una señal del cielo (= de Dios) que manifieste que Jesús puede proceder con autoridad. Sin embargo, el problema está en el corazón del hombre, no en la persona de Jesús.

2b. Para aquellos que sólo quieren ver algo sorprendente para creer en Jesús, recibirán lo que quieren; pero, para entonces, esa señal sellará su condenación eterna. Los fariseos querían ver algo sumamente grandioso que autentificara la autoridad de Jesús como Hijo de Dios. Así también mucha gente quiere pasar por el mismo proceso. La Biblia enseña que habrá una señal extraordinaria en los cielos: el regreso de Jesús a la tierra, en gloria y majestad. Más cuando eso ocurra, la oportunidad para que los hombres se hubiesen arrepentido delante de Dios, recibiendo a Jesús como su Señor, habrá terminado para siempre.

3. Mantengamos, a pesar de las influencias negativas, nuestra fe firme en Jesús. El Señor advierte a sus discípulos contra la levadura de los fariseos, es decir, la influencia negativa de ellos hacia su persona. La mala interpretación de parte de los discípulos como si Jesús hubiera hablado de levadura para preparar pan, muestra la dureza de sus corazones, la incredulidad y la desconfianza en cuanto al poder de Jesús. Por esta dureza, ceguera e incredulidad corren el peligro de estar abiertos a la influencia de los fariseos. ¿No corremos nosotros el mismo peligro?

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4. Jesús hizo milagros a fin de que todos creyeran verdaderamente en Él y glorificaran a quien los había llevado a cabo. Nunca tuvo la intención de atraer la admiración del pueblo, simplemente por cosas que nunca habían visto antes. La gente debe conocer a través de los milagros la real dimensión de Majestad de Jesús. Si Él abre los ojos de un ciego es para que éste pueda contemplar al Hijo de Dios que va camino al Calvario para morir por nuestros pecados.

5a. Tener una idea equivocada de la verdadera identidad de Jesús, es en realidad una forma de rechazo muy sutil. Jesús recaba información, aunque Él lo sabe, de sus discípulos acerca del pensamiento que la gente tiene de su persona. Para los hombres, Jesús es uno de los tantos profetas, y no el Cristo, su Salvador. Hoy en día mucha gente se refiere a Jesús catalogándolo como el mejor de los maestros de la vida, un filósofo, un poeta, y otras cosas semejantes; pero no lo reconocen como Señor y Salvador que les puede librar de la condenación eterna. Frente a toda opinión distorsionada de la persona de Jesús, mantengamos la verdadera confesión de quien es Él.

5b. No aceptar lo necesario del sacrificio de Cristo por nosotros es algo muy peligroso. Pedro, como representante de los discípulos, confiesa, por obra del Padre, que Jesús es el Cristo; pero, más tarde se opondrá al sufrimiento que Jesús debe soportar. Jesús revela a todos que la oposición a su sacrificio es una actividad satánica. Para algunos les resulta una locura hablar de la sangre que lava nuestros pecados, les resulta ilógico hablar de esto en un mundo computarizado. Nosotros nunca debemos olvidar que fue el sacrificio de Cristo el que logró nuestra redención y salvación eterna.

5c. Para los creyentes la muerte ha perdido su carácter aterrador; ella es el paso a la gloria eterna con Jesús. Seguir a Jesús es hacerlo hasta las últimas consecuencias, es mantener nuestra confesión hasta la muerte. Avergonzarse del sacrificio expiatorio de Cristo traerá consecuencias de eterna perdición. Más para los que creen en Él con todo su ser verán que la muerte es tan sólo un paso a la gloria con Jesús. Los creyentes no temen a la muerte de la misma manera que los incrédulos, pues saben que ella no los puede sujetar a su dominio, ya que somos propiedad de Cristo Jesús.


ACTIVIDADES
Instrucciones:

· Ambientación del lugar (una mesita con mantel en el medio y luego, una biblia, una vela y una cruz y otros más según la creatividad del organizador
· Acogida y saludo a los presentes ( iniciar la reunión con un canto o una oración )
· Cada participante viene con la Biblia para la Lectio Divina.
· Se lee el texto del Evangelio en forma personal o grupal.
· Después del plenario: El que dirige la reunión hace el resumen de lo compartido y luego termina con un canto y la bendición.

ESQUEMA DE LECTIO DIVINA

· Lectura del texto bíblico.( Un texto escogido puede ser del A.T y NT)
· ¿Qué dice la lectura? Es una comprensión de ella, que nos permitirá ante todo descubrir a las personas, ubicarnos en el contexto en que se desarrolla la historia. Descubre cómo actúa Jesús, cómo se relaciona con las personas.
· ¿Qué me dice la lectura? Es entender en qué me está diciendo Dios a mí, aquí y ahora, a través de la lectura, porque Él tiene una palabra para mi hoy.
· ¿Qué le digo? Dios te habla personalmente y espera tu respuesta. Quiere tener una relación personal, un dialogo contigo, tal cual eres y tal cual estás; no tiene que disimular ni aparentar. Responde con tu oración directamente a Dios.
· Compartiendo el eco. (si la Lectio en grupo). Es en primera persona y en singular: “a mí me pasa…” “me llega…” me dice…”. El eco construye la comunidad. Compartiendo mi eco es un acto de amor. Finalmente a la luz del Evangelio. Darle gracias al Señor por su Palabra que nos anima a seguir adelante. Amén.




CAPÍTULO 9

9:1 Y les decía: "Les aseguro que algunos de los que están aquí presentes no morirán antes de haber visto que el Reino de Dios ha llegado con poder".
La transfiguración de Jesús
Mateo 17, 1-9 / Lucas 9, 28-36
9:2 Seis días después, Jesús tomó a Pedro, Santiago y Juan, y los llevó a ellos solos a un monte elevado. Allí se transfiguró en presencia de ellos.
9:3 Sus vestiduras se volvieron resplandecientes, tan blancas como nadie en el mundo podría blanquearlas.
9:4 Y se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús.
9:5 Pedro dijo a Jesús: "Maestro, ¡qué bien estamos aquí! Hagamos tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías".
9:6 Pedro no sabía qué decir, porque estaban llenos de temor.
9:7 Entonces una nube los cubrió con su sombra, y salió de ella una voz: "Este es mi Hijo muy querido, escúchenlo".
9:8 De pronto miraron a su alrededor y no vieron a nadie, sino a Jesús solo con ellos.
9:9 Mientras bajaban del monte, Jesús les prohibió contar lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos.
9:10 Ellos cumplieron esta orden, pero se preguntaban qué significaría "resucitar de entre los muertos".
Elías, figura de Juan el Bautista
Mateo 17, 10-13
9:11 Y le hicieron esta pregunta: "¿Por qué dicen los escribas que antes debe venir Elías?"
9:12 Jesús les respondió: "Sí, Elías debe venir antes para restablecer el orden en todo. Pero, ¿no dice la Escritura que el Hijo del hombre debe sufrir mucho y ser despreciado?
9:13 Les aseguro que Elías ya ha venido e hicieron con él lo que quisieron, como estaba escrito".
Curación de un endemoniado epiléptico
Mateo 17, 14-20 / Lucas 9, 37-43
9:14 Cuando volvieron a donde estaban los otros discípulos, los encontraron en medio de una gran multitud, discutiendo con algunos escribas.
9:15 En cuanto la multitud distinguió a Jesús, quedó asombrada y corrieron a saludarlo.
9:16 Él les preguntó: "¿Sobre qué estaban discutiendo?"
9:17 Uno de ellos le dijo: "Maestro, te he traído a mi hijo, que está poseído de un espíritu mudo.
9:18 Cuando se apodera de él, lo tira al suelo y le hace echar espuma por la boca; entonces le crujen sus dientes y se queda rígido. Le pedí a tus discípulos que lo expulsaran pero no pudieron".
9:19 "Generación incrédula, respondió Jesús, ¿hasta cuándo estaré con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? Tráiganmelo".
9:20 Y ellos se lo trajeron. En cuanto vio a Jesús, el espíritu sacudió violentamente al niño, que cayó al suelo y se revolcaba, echando espuma por la boca.
9:21 Jesús le preguntó al padre: "¿Cuánto tiempo hace que está así?" "Desde la infancia, le respondió,
9:22 y a menudo lo hace caer en el fuego o en el agua para matarlo. Si puedes hacer algo, ten piedad de nosotros y ayúdanos".
9:23 "¡Si puedes...!", respondió Jesús. "Todo es posible para el que cree".
9:24 Inmediatamente el padre del niño exclamó: "Creo, ayúdame porque tengo poca fe".
9:25 Al ver que llegaba más gente, Jesús increpó al espíritu impuro, diciéndole: "Espíritu mudo y sordo, yo te lo ordeno, sal de él y no vuelvas más".
9:26 El demonio gritó, sacudió violentamente al niño y salió de él, dejándolo como muerto, tanto que muchos decían: "Está muerto".
9:27 Pero Jesús, tomándolo de la mano, lo levantó, y el niño se puso de pie.
9:28 Cuando entró en la casa y quedaron solos, los discípulos le preguntaron: "¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?"
9:29 Él les respondió: "Esta clase de demonios se expulsa sólo con la oración".
El segundo anuncio de la Pasión
Mateo 17, 22-23 / Lucas 9, 43b-45
9:30 Al salir de allí atravesaron la Galilea; Jesús no quería que nadie lo supiera,
9:31 porque enseñaba y les decía: "El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; lo matarán y tres días después de su muerte, resucitará".
9:32 Pero los discípulos no comprendían esto y temían hacerle preguntas.
La verdadera grandeza
Mateo 18, 1-5 / Lucas 9, 46-48
9:33 Llegaron a Cafarnaún y, una vez que estuvieron en la casa, les preguntó: "¿De qué hablaban en el camino?"
9:34 Ellos callaban, porque habían estado discutiendo sobre quién era el más grande.
9:35 Entonces, sentándose, llamó a los Doce y les dijo: "El que quiere ser el primero, debe hacerse el último de todos y el servidor de todos".
9:36 Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos y, abrazándolo, les dijo:
9:37 "El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí, y el que me recibe, no es a mí al que recibe, sino a aquel que me ha enviado".
La intolerancia de los Apóstoles
Mateo 10, 40-42 / Lucas 9, 49-50
9:38 Juan le dijo: "Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu Nombre, y tratamos de impedírselo porque no es de los nuestros".
9:39 Pero Jesús les dijo: "No se lo impidan, porque nadie puede hacer un milagro en mi Nombre y luego hablar mal de mí.
9:40 Y el que no está contra nosotros, está con nosotros.
9:41 Les aseguro que no quedará sin recompensa el que les dé de beber un vaso de agua por el hecho de que ustedes pertenecen a Cristo.
La gravedad del escándalo
Mateo 18, 6-10 / Lucas 17 1-3
9:42 Si alguien llegara a escandalizar a uno de estos pequeños que creen en mí, sería preferible para él que le ataran al cuello una piedra de moler y lo arrojaran al mar.
9:43 Si tu mano es para ti ocasión de pecado, córtala, porque más te vale entrar en la Vida manco, que ir con tus dos manos a la Gehena, al fuego inextinguible.
9:45 Y si tu pie es para ti ocasión de pecado, córtalo, porque más te vale entrar lisiado en la Vida, que ser arrojado con tus dos pies a la Gehena.
9:47 Y si tu ojo es para ti ocasión de pecado, arráncalo, porque más te vale entrar con un solo ojo en el Reino de Dios, que ser arrojado con tus dos ojos a la Gehena,
9:48 donde el gusano no muere y el fuego no se apaga.
El ejemplo de la sal
Mateo 5, 13-16 / Lucas 14, 34-35
9:49 Porque cada uno será salado por el fuego.
9:50 La sal es una cosa excelente, pero si se vuelve insípida, ¿con qué la volverán a salar? Que haya sal en ustedes mismos y vivan en paz unos con otros".


Síntesis aplicativa de temas importantes

1a. La transfiguración fue para los discípulos tanto un llamado de atención como un estímulo.

Fue una reprimenda para no resistir a la enseñanza de Jesús en cuanto a su sufrimiento, sabiendo que este camino conduce a la gloria. Además, es un estímulo para seguir depositando la fe en Jesús.

Los cristianos estamos acostumbrados a decir que Jesús tuvo que morir. Sin embargo, ¿no desplegamos, a menudo, la misma actitud que los discípulos? ¿Estamos profundamente convencidos que la muerte de Cristo fue necesaria para el sacrificio vicario por nuestros pecados? Además, ¿no hay resistencia en cuanto al progreso lento del reino de Dios? Nos gustan más los triunfos, que luchar y suplicar a Dios que el evangelio halle fe. También nosotros necesitamos perseverar en esta fe.

1b. Jesús no puede ser colocado al mismo nivel que los hombres, aunque sean éstos grandes hombres de Dios. En el monte de la transfiguración tres de los discípulos ven la gloria de Jesús, y junto con ello ven aparecer a Moisés y Elías, los grandes personajes de su historia israelita. Para Pedro esto es tremendo; sin pensarlo quiere hacer una habitación para cada uno de ellos. Con este proceder, Pedro iguala el ministerio de Jesús al de estos hombres, pero es la voz del Padre la que lo saca de su confusión. Todos deben saber que la persona y obra de Jesús es única, sólo a Él debe ser dirigida nuestra devoción y adoración.

2. En la historia del muchacho endemoniado se nota cuán fuerte es la incredulidad. Jesús apela al padre, a la multitud y a los discípulos para que depositen su fe en Él, pues tiene más poder que los demonios. Sin fe somos impotentes y nos hallamos sin esperanza, sin futuro ni perspectiva. No nos desesperemos ante las dificultades insuperables, confiemos en el poder y la misericordia de nuestro Señor para salir adelante.

3. El triunfo es seguro, aunque el camino hacia él es por muchas tribulaciones. El segundo anuncio de la muerte de Jesús muestra una vez más que necesitamos la iluminación del Espíritu Santo para aceptar y entender la enseñanza de Jesús concerniente a su camino a la cruz. A nadie le gusta la derrota. Sin embargo, la vida de Jesús no era una derrota, sino una victoria sobre el pecado, el diablo y la muerte. Tampoco la existencia de la Iglesia es una derrota; es verdad que también la iglesia pasará por momentos críticos, pero al final, este es el camino que conduce a la victoria y gloria eterna.

4a. Los líderes de las iglesias deben ser servidores, no generales. El reino de Dios nos demanda humildad; sólo Jesús es Rey. Los discípulos no deben buscar la gloria propia, sino preocuparse por los niños, los creyentes sencillos y los recién convertidos.

En esta etapa del reino de Dios (con la cruz por delante), los discípulos no deben irritarse si se encuentran con personas que actúan en el nombre de Jesús, y no les siguen a ellos, sino gozarse en que hay más partidarios de Jesús de los que ellos suponían. Los discípulos reciben, además, una fuerte advertencia de no dominar a los creyentes y ser causa de su tropiezo, es decir, de su apostasía. Deben ser rigurosos con respecto a ellos mismos, hasta sacar el ojo y cortar la mano y el pie si están siendo causa de pecado (lengua fuerte capaz de refrenarse, que sólo hable para edificación). El abuso de poder es aparentemente un peligro enorme para los líderes de la Iglesia, y a los ojos de Jesús es un grave pecado. ¿No sufren muchas iglesias abusos por parte de sus líderes? El reino de Dios no es una empresa cuyos jefes pueden preguntarse "¿quién de nosotros será el gerente?", sino, "¿en qué podemos servir?"

4b. Nótese que la advertencia relativa al infierno en este pasaje, es, primeramente, dirigida a los discípulos, los nuevos líderes de la iglesia. Es de importancia trascendental, que la enseñanza de

Jesús acerca de la humildad y el amor tenga un impacto en nuestra vida. Si la comunión con Jesús no se evidencia en nuestro estilo de vivir, entonces ella no ha sido genuina.


ACTIVIDADES
Instrucciones:

· Ambientación del lugar (una mesita con mantel en el medio y luego, una biblia, una vela y una cruz y otros más según la creatividad del organizador
· Acogida y saludo a los presentes ( iniciar la reunión con un canto o una oración )
· Cada participante viene con la Biblia para la Lectio Divina.
· Se lee el texto del Evangelio en forma personal o grupal.
· Después del plenario: El que dirige la reunión hace el resumen de lo compartido y luego termina con un canto y la bendición.

ESQUEMA DE LECTIO DIVINA

· Lectura del texto bíblico.( Un texto escogido puede ser del A.T y NT)
· ¿Qué dice la lectura? Es una comprensión de ella, que nos permitirá ante todo descubrir a las personas, ubicarnos en el contexto en que se desarrolla la historia. Descubre cómo actúa Jesús, cómo se relaciona con las personas.
· ¿Qué me dice la lectura? Es entender en qué me está diciendo Dios a mí, aquí y ahora, a través de la lectura, porque Él tiene una palabra para mi hoy.
· ¿Qué le digo? Dios te habla personalmente y espera tu respuesta. Quiere tener una relación personal, un dialogo contigo, tal cual eres y tal cual estás; no tiene que disimular ni aparentar. Responde con tu oración directamente a Dios.
· Compartiendo el eco. (si la Lectio en grupo). Es en primera persona y en singular: “a mí me pasa…” “me llega…” me dice…”. El eco construye la comunidad. Compartiendo mi eco es un acto de amor. Finalmente a la luz del Evangelio. Darle gracias al Señor por su Palabra que nos anima a seguir adelante. Amén.


CAPÍTULO 10
El matrimonio y el divorcio
Mateo 5, 27-30 / Mateo 5, 31-32 / Mateo 19, 1-9 / Marcos 9, 43-47 / Lucas 16, 18
10:1 Después que partió de allí, Jesús fue a la región de Judea y al otro lado del Jordán. Se reunió nuevamente la multitud alrededor de él y, como de costumbre, les estuvo enseñando una vez más.
10:2 Se acercaron algunos fariseos y, para ponerlo a prueba, le plantearon esta cuestión: "¿Es lícito al hombre divorciarse de su mujer?"
10:3 El les respondió: "¿Qué es lo que Moisés les ha ordenado?"
10:4 Ellos dijeron: "Moisés permitió redactar una declaración de divorcio y separarse de ella".
10:5 Entonces Jesús les respondió: "Si Moisés les dio esta prescripción fue debido a la dureza del corazón de ustedes.
10:6 Pero desde el principio de la creación, Dios los hizo varón y mujer.
10:7 Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer,
10:8 y los dos no serán sino una sola carne. De manera que ya no son dos, sino una sola carne.
10:9 Que el hombre no separe lo que Dios ha unido".
10:10 Cuando regresaron a la casa, los discípulos le volvieron a preguntar sobre esto.
10:11 Él les dijo: "El que se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra aquella;
10:12 y si una mujer se divorcia de su marido y se casa con otro, también comete adulterio".
Jesús y los niños
Mateo 19, 13-15 / Lucas 18, 15-17
10:13 Le trajeron entonces a unos niños para que los tocara, pero los discípulos los reprendieron.
10:14 Al ver esto, Jesús se enojó y les dijo: "Dejen que los niños se acerquen a mí y no se lo impidan, porque el Reino de Dios pertenece a los que son como ellos.
10:15 Les aseguro que el que no recibe el Reino de Dios como un niño, no entrará en él".
10:16 Después los abrazó y los bendijo, imponiéndoles las manos.
El hombre rico
Mateo 19, 16-22 / Lucas 18, 18-23
10:17 Cuando se puso en camino, un hombre corrió hacia él y, arrodillándose, le preguntó: "Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la Vida eterna?"
10:18 Jesús le dijo: "¿Por qué me llamas bueno? Sólo Dios es bueno.
10:19 Tú conoces los mandamientos: No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no perjudicarás a nadie, honra a tu padre y a tu madre".
10:20 El hombre le respondió: "Maestro, todo eso lo he cumplido desde mi juventud".
10:21 Jesús lo miró con amor y le dijo: "Sólo te falta una cosa: ve, vende lo que tienes y dalo a los pobres; así tendrás un tesoro en el cielo. Después, ven y sígueme".
10:22 El, al oír estas palabras, se entristeció y se fue apenado, porque poseía muchos bienes.
El peligro de las riquezas
Mateo 19, 23-26 / Lucas 18, 24-27
10:23 Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: "¡Qué difícil será para los ricos entrar en el Reino de Dios!"
10:24 Los discípulos se sorprendieron por estas palabras, pero Jesús continuó diciendo: "Hijos míos, ¡qué difícil es entrar en el Reino de Dios!
10:25 Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de Dios".
10:26 Los discípulos se asombraron aún más y se preguntaban unos a otros: "Entonces, ¿quién podrá salvarse?"
10:27 Jesús, fijando en ellos su mirada, les dijo: "Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque para él todo es posible".
La recompensa prometida a los discípulos
Mateo 19, 27-30 / Lucas 18, 28-30 / Lucas 22, 28-30
10:28 Pedro le dijo: "Tú sabes que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido".
10:29 Jesús respondió: "Les aseguro que el que haya dejado casa, hermanos y hermanas, madre y padre, hijos o campos por mí y por la Buena Noticia,
10:30 desde ahora, en este mundo, recibirá el ciento por uno en casas, hermanos y hermanas, madres, hijos y campos, en medio de las persecuciones; y en el mundo futuro recibirá la Vida eterna.
10:31 Muchos de los primeros serán los últimos y los últimos serán los primeros".
El tercer anuncio de la Pasión
Mateo 20, 17-19 / Lucas 18, 31-34
10:32 Mientras iban de camino para subir a Jerusalén, Jesús se adelantaba a sus discípulos; ellos estaban asombrados y los que lo seguían tenían miedo. Entonces reunió nuevamente a los Doce y comenzó a decirles lo que le iba a suceder:
10:33 "Ahora subimos a Jerusalén; allí el Hijo del hombre será entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas. Lo condenarán a muerte y lo entregarán a los paganos:
10:34 ellos se burlarán de él, lo escupirán, lo azotarán y lo matarán. Y tres días después, resucitará".
La petición de Santiago y Juan
Mateo 20, 20-23
10:35 Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, se acercaron a Jesús y le dijeron: "Maestro, queremos que nos concedas lo que te vamos a pedir".
10:36 Él les respondió: "¿Qué quieren que haga por ustedes?"
10:37 Ellos le dijeron: "Concédenos sentarnos uno a tu derecha y el otro a tu izquierda, cuando estés en tu gloria".
10:38 Jesús les dijo: "No saben lo que piden. ¿Pueden beber el cáliz que yo beberé y recibir el bautismo que yo recibiré?"
10:39 "Podemos", le respondieron. Entonces Jesús agregó: "Ustedes beberán el cáliz que yo beberé y recibirán el mismo bautismo que yo.
10:40 En cuanto a sentarse a mi derecha o a mi izquierda, no me toca a mí concederlo, sino que esos puestos son para quienes han sido destinados".
El carácter servicial de la autoridad
Mateo 20, 24-28 / Lucas 22, 24-27
10:41 Los otros diez, que habían oído a Santiago y a Juan, se indignaron contra ellos.
10:42 Jesús los llamó y les dijo: "Ustedes saben que aquellos a quienes se considera gobernantes, dominan a las naciones como si fueran sus dueños, y los poderosos les hacen sentir su autoridad.
10:43 Entre ustedes no debe suceder así. Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes;
10:44 y el que quiera ser el primero, que se haga servidor de todos.
10:45 Porque el mismo Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud".
Curación de un ciego de Jericó
Mateo 20, 29-34 / Lucas 18, 35-43
10:46 Después llegaron a Jericó. Cuando Jesús salía de allí, acompañado de sus discípulos y de una gran multitud, el hijo de Timeo —Bartimeo, un mendigo ciego— estaba sentado junto al camino.
10:47 Al enterarse de que pasaba Jesús, el Nazareno, se puso a gritar: "¡Jesús, Hijo de David, ten piedad de mí!"
10:48 Muchos lo reprendían para que se callara, pero él gritaba más fuerte: "¡Hijo de David, ten piedad de mí!"
10:49 Jesús se detuvo y dijo: "Llámenlo". Entonces llamaron al ciego y le dijeron: "¡Ánimo, levántate! Él te llama".
10:50 Y el ciego, arrojando su manto, se puso de pie de un salto y fue hacia él.
10:51 Jesús le preguntó: "¿Qué quieres que haga por ti?". Él le respondió: "Maestro, que yo pueda ver".
10:52 Jesús le dijo: "Vete, tu fe te ha salvado". En seguida comenzó a ver y lo siguió por el camino.



Síntesis aplicativa de temas importantes

1. Para ser fiel en el matrimonio es necesario descubrir la fidelidad y el amor de Dios hacia nosotros al enviar a su Hijo. Cabe decir que Jesús responde a una pregunta específica en circunstancias específicas. No agota el tema del divorcio, sino que responde a una pregunta que en verdad es una trampa de parte de los fariseos. Quieren escuchar de la boca de Jesús que Él está en contra del divorcio, mientras que ellos creen que la ley de Moisés lo permitía. Lo que ellos quieren es confrontar a Jesús con Moisés. Jesús muestra que son ellos los que interpretan mal la ley. Moisés no permitía, sino que toleraba el divorcio a causa de la dureza del corazón del hombre. Es también por esta dureza del corazón que ellos no quieren respetar la intención original de Dios acerca del matrimonio, ni quieren aceptar a Jesús como el verdadero Hijo de Dios y Maestro de Israel.

2. Sólo en absoluta dependencia de Jesús podemos entrar en el reino de Dios. A la bendición de los niños, Jesús enlaza una enseñanza importante. Los niños son personas que por excelencia dependen de otros. Así se convierten en modelos de dependencia en Jesús. Los niños no pueden entregar nada a Jesús para recibir a cambio bendición de parte de Él, sólo deben recibirla. Una gran cantidad de personas sigue creyendo que para disfrutar de la bondad del Señor deben hacer algo, pero al hacerlo sólo se resisten a la gracia de Dios. Quien se acerca a Jesús, sabiendo que nada puede ofrecer para alcanzar la bendición (salvación) de Jesús, la recibirá como don gratuito.

3. La pobreza de Jesús (su humillación y muerte) es nuestra más grande y única riqueza espiritual.

El relato del `joven rico' muestra dos cosas:

a. El joven respeta a Jesús como maestro, pero su confesión no va más allá. Asimismo, muchos creen que la persona de Jesús es alguien excepcional, una especie de hombre sabio. Y aun admitirán que su enseñanza es muy importante para las buenas relaciones interpersonales. Sin embargo, sólo se quedan allí, sin reconocer a Jesús como el único camino a la vida eterna.

b. El joven era una persona seria, pero debido a su apego por las cosas de este mundo no quiso seguir a Jesús en su pobreza hacia la cruz. Si Jesús ordena a este joven rico vender todo lo que posee, lo hace porque sabe que sería imposible seguirlo a Él estando vinculado a las riquezas de este mundo. Millares hay que, como este joven, son personas respetables, pero que están totalmente vinculados al materialismo de esta época. Por esta razón no están dispuestos a seguir a Jesús en un camino de sufrimiento, si ese fuera el caso.

Los discípulos se asustan de las palabras de Jesús de cuán difícil es para un rico entrar en el reino de

Dios. De pronto se dan cuenta de que ya han dejado todo, pero eso es un don de Dios y no un mérito de ellos. Sólo Dios puede salvarnos. Esta salvación, que es gratis, tiene una tremenda 'ganancia', entrar en una nueva familia, la familia de Dios, y después la vida eterna.

4. Al hablar de la muerte de Jesús no nos olvidemos jamás de la victoria de su resurrección.

Dando más detalles sobre el fin de su vida (una doble entrega; un sufrimiento terrible), Jesús aclara que su muerte no será un fracaso, sino un triunfo. Además, Él mismo se dirige al lugar de su ejecución con total determinación, pues sabe que aunque la hora que viene es terrible, sin embargo, ella concluirá en la gloria con su Padre. Asimismo, si la Biblia nos presenta dificultades por las que tendremos que pasar como creyentes, no nos olvidemos que también habla de la gloria futura que tendremos con Cristo cuando regrese por nosotros.

5. Ser grande, es ser un humilde y pequeño servidor. La humillación de Cristo fue el acto más glorioso del mundo: el rescate total de los suyos. Aunque este servicio fue un hecho único, Él también nos pide que sirvamos como reflejo de su amor. No nos debemos preocupar por tener el mejor puesto dentro del gobierno de la iglesia, siendo guiados por un espíritu de orgullo. Los líderes de la iglesia deben mirar sus respectivos lugares dentro del reino de Dios como una hermosa oportunidad para servir a sus hermanos.

6. Tenemos un salvador bondadoso y generoso. A pesar de que mucha gente nos desanima para que no depositemos nuestra fe en Jesús, podemos seguir confiando en Él. Lo más asombroso es que

Jesús está dispuesto a darnos más de lo que pedimos: la salvación eterna. Así actuó Él para con un ciego a quien la gente quería callar, al que Jesús oyó y sanó.




ACTIVIDADES
Instrucciones:

· Ambientación del lugar (una mesita con mantel en el medio y luego, una biblia, una vela y una cruz y otros más según la creatividad del organizador
· Acogida y saludo a los presentes ( iniciar la reunión con un canto o una oración )
· Cada participante viene con la Biblia para la Lectio Divina.
· Se lee el texto del Evangelio en forma personal o grupal.
· Después del plenario: El que dirige la reunión hace el resumen de lo compartido y luego termina con un canto y la bendición.

ESQUEMA DE LECTIO DIVINA

· Lectura del texto bíblico.( Un texto escogido puede ser del A.T y NT)
· ¿Qué dice la lectura? Es una comprensión de ella, que nos permitirá ante todo descubrir a las personas, ubicarnos en el contexto en que se desarrolla la historia. Descubre cómo actúa Jesús, cómo se relaciona con las personas.
· ¿Qué me dice la lectura? Es entender en qué me está diciendo Dios a mí, aquí y ahora, a través de la lectura, porque Él tiene una palabra para mi hoy.
· ¿Qué le digo? Dios te habla personalmente y espera tu respuesta. Quiere tener una relación personal, un dialogo contigo, tal cual eres y tal cual estás; no tiene que disimular ni aparentar. Responde con tu oración directamente a Dios.
· Compartiendo el eco. (si la Lectio en grupo). Es en primera persona y en singular: “a mí me pasa…” “me llega…” me dice…”. El eco construye la comunidad. Compartiendo mi eco es un acto de amor. Finalmente a la luz del Evangelio. Darle gracias al Señor por su Palabra que nos anima a seguir adelante. Amén.


LA ACTIVIDAD DE JESÚS EN JERUSALÉN
CAPÍTULO 11
La entrada mesiánica en Jerusalén
Mateo 21, 1-11 / Lucas 19, 29-40 / Juan 12, 12-19
11:1 Cuando se aproximaban a Jerusalén, estando ya al pie del monte de los Olivos, cerca de Betfagé y de Betania, Jesús envió a dos de sus discípulos,
11:2 diciéndoles: "Vayan al pueblo que está enfrente y, al entrar, encontrarán un asno atado, que nadie ha montado todavía. Desátenlo y tráiganlo;
11:3 y si alguien les pregunta: "¿Qué están haciendo?", respondan: "El Señor lo necesita y lo va a devolver en seguida"".
11:4 Ellos fueron y encontraron un asno atado cerca de una puerta, en la calle, y lo desataron.
11:5 Algunos de los que estaban allí les preguntaron: "¿Qué hacen? ¿Por qué desatan ese asno?"
11:6 Ellos respondieron como Jesús les había dicho y nadie los molestó.
11:7 Entonces le llevaron el asno, pusieron sus mantos sobre él y Jesús se montó.
11:8 Muchos extendían sus mantos sobre el camino; otros, lo cubrían con ramas que cortaban en el campo.
11:9 Los que iban delante y los que seguían a Jesús, gritaban:
"¡Hosana! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!
11:10 ¡Bendito sea el Reino que ya viene,
el Reino de nuestro padre David!
¡Hosana en las alturas!".
11:11 Jesús llegó a Jerusalén y fue al Templo; y después de observarlo todo, como ya era tarde, salió con los Doce hacia Betania.
Maldición de la higuera estéril
Mateo 21, 18-22
11:12 Al día siguiente, cuando salieron de Betania, Jesús sintió hambre.
11:13 Al divisar de lejos una higuera cubierta de hojas, se acercó para ver si encontraba algún fruto, pero no había más que hojas; porque no era la época de los higos.
11:14 Dirigiéndose a la higuera, le dijo: "Que nadie más coma de tus frutos". Y sus discípulos lo oyeron.
La expulsión de los vendedores del Templo
Mateo 21, 12-17 / Lucas 19, 45-46 / Juan 2, 13-17
11:15 Cuando llegaron a Jerusalén, Jesús entró en el Templo y comenzó a echar a los que vendían y compraban en él. Derribó las mesas de los cambistas y los puestos de los vendedores de palomas,
11:16 y prohibió que transportaran cargas por el Templo.
11:17 Y les enseñaba: "¿Acaso no está escrito: Mi Casa será llamada Casa de oración para todas las naciones? Pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones".
11:18 Cuando se enteraron los sumos sacerdotes y los escribas, buscaban la forma de matarlo, porque le tenían miedo, ya que todo el pueblo estaba maravillado de su enseñanza.
11:19 Al caer la tarde, Jesús y sus discípulos salieron de la ciudad.
La eficacia de la fe
Mateo 21, 18-22
11:20 A la mañana siguiente, al pasar otra vez, vieron que la higuera se había secado de raíz.
11:21 Pedro, acordándose, dijo a Jesús: "Maestro, la higuera que has maldecido se ha secado".
11:22 Jesús le respondió: "Tengan fe en Dios.
11:23 Porque yo les aseguro que si alguien dice a esta montaña: "Retírate de ahí y arrójate al mar", sin vacilar en su interior, sino creyendo que sucederá lo que dice, lo conseguirá.
11:24 Por eso les digo: Cuando pidan algo en la oración, crean que ya lo tienen y lo conseguirán.
11:25 Y cuando ustedes se pongan de pie para orar, si tienen algo en contra de alguien, perdónenlo, y el Padre que está en el cielo les perdonará también sus faltas".
Discusión sobre la autoridad de Jesús
Mateo 21, 23-27 / Lucas 20, 1-8
11:27 Y llegaron de nuevo a Jerusalén. Mientras Jesús caminaba por el Templo, los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos se acercaron a él
11:28 y le dijeron: "¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿O quién te dio autoridad para hacerlo?"
11:29 Jesús les respondió: "Yo también quiero hacerles una sola pregunta. Si me responden, les diré con qué autoridad hago estas cosas.
11:30 Díganme: el bautismo de Juan, ¿venía del cielo o de los hombres?"
11:31 Ellos se hacían este razonamiento: "Si contestamos: "Del cielo", él nos dirá: "¿Por qué no creyeron en él?"
11:32 ¿Diremos entonces: "De los hombres"?". Pero como temían al pueblo, porque todos consideraban que Juan había sido realmente un profeta,
11:33 respondieron a Jesús: "No sabemos". Y él les respondió: "Yo tampoco les diré con qué autoridad hago estas cosas".


Síntesis aplicativa de temas importantes.

1a. Sólo el Espíritu de Dios puede quebrantar la hostilidad. El entusiasmo de la gente que acompañaba a Jesús a su llegada a Jerusalén está en contraste con la fría recepción de parte de los habitantes de Jerusalén; ni en el templo se le acepta como el Mesías. A pesar de esto, el amor de

Jesús es más grande que el odio del pueblo; Él está dispuesto a morir allí.

1b. Jesús entra como príncipe de paz a la ciudad que le dará muerte. Nuestro Señor sabe el curso de los acontecimientos que están por venir; ��l será rechazado por los habitantes de Jerusalén, la ciudad amada por Dios, la misma que mata a los profetas que le son enviados. A pesar de este conocimiento,

Jesús no entra a Jerusalén como guerrero que viene a destruir a aquellos que no se someten a su señorío, sino como príncipe de paz que viene a dar su vida en rescate por muchos.

2a. Nuestra religión siempre debe tener a Cristo en el centro de nuestra atención y amor. La maldición de la higuera es el único milagro destructivo que Jesús llevó a cabo. Este milagro tiene mucho que ver con la "purificación del templo". Tanto en el árbol como en el templo, Jesús no encuentra frutos.

La maldición de la higuera puede ser una señal amenazadora de lo que le acontecerá a Jerusalén si no se convierte a Dios. Sus habitantes deben aceptar a Jesús como su Mesías prometido. De este modo, también es una advertencia para nosotros, en el caso de que sigamos en incredulidad.

2b. Nunca debemos olvidar el propósito que tiene el lugar en donde nos reunimos como iglesia de Jesucristo: adorar a Dios. La indignación de Jesús fue tal, al ver que el templo de Jerusalén se estaba convirtiendo en una especie de mercado comercial, que paralizó bruscamente toda actividad irreverente en el Templo. Cuando dentro de una congregación se pierde la reverencia a las cosas del

Señor, es necesario volver a exhortar a los hermanos para que regresen a la santificación de sus vidas delante de Dios.

3. Si no se cree en el mensaje de los siervos de Dios, tampoco se creerá en Jesús. Ante la pregunta formulada por una representación oficial del sanedrín sobre la autoridad con que actúa Jesús,

Él muestra en su respuesta cuán ciegos son los líderes del pueblo. No saben opinar bien acerca de la autoridad de Juan el Bautista; es por eso que no saben con qué autoridad actúa Jesús. Aquella persona que no puede discernir la voz de Dios en la actuación de sus siervos, jamás será capaz de discernir la autoridad de Jesús. La revelación de Dios es una sola. Si uno quiere encontrar a Dios, por mucho que le busque, nunca lo encontrará si no está dispuesto a someterse a la predicación de la Palabra.



ACTIVIDADES
Instrucciones:

· Ambientación del lugar (una mesita con mantel en el medio y luego, una biblia, una vela y una cruz y otros más según la creatividad del organizador
· Acogida y saludo a los presentes ( iniciar la reunión con un canto o una oración )
· Cada participante viene con la Biblia para la Lectio Divina.
· Se lee el texto del Evangelio en forma personal o grupal.
· Después del plenario: El que dirige la reunión hace el resumen de lo compartido y luego termina con un canto y la bendición.

ESQUEMA DE LECTIO DIVINA

· Lectura del texto bíblico.( Un texto escogido puede ser del A.T y NT)
· ¿Qué dice la lectura? Es una comprensión de ella, que nos permitirá ante todo descubrir a las personas, ubicarnos en el contexto en que se desarrolla la historia. Descubre cómo actúa Jesús, cómo se relaciona con las personas.
· ¿Qué me dice la lectura? Es entender en qué me está diciendo Dios a mí, aquí y ahora, a través de la lectura, porque Él tiene una palabra para mi hoy.
· ¿Qué le digo? Dios te habla personalmente y espera tu respuesta. Quiere tener una relación personal, un dialogo contigo, tal cual eres y tal cual estás; no tiene que disimular ni aparentar. Responde con tu oración directamente a Dios.
· Compartiendo el eco. (si la Lectio en grupo). Es en primera persona y en singular: “a mí me pasa…” “me llega…” me dice…”. El eco construye la comunidad. Compartiendo mi eco es un acto de amor. Finalmente a la luz del Evangelio. Darle gracias al Señor por su Palabra que nos anima a seguir adelante. Amén.







CAPÍTULO 12
La parábola de los viñadores homicidas
Mateo 21, 33-46 / Lucas 20, 9-19
12:1 Jesús se puso a hablarles en parábolas: "Un hombre plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero.
12:2 A su debido tiempo, envió a un servidor para percibir de los viñadores la parte de los frutos que le correspondía.
12:3 Pero ellos lo tomaron, lo golpearon y lo echaron con las manos vacías.
12:4 De nuevo les envió a otro servidor, y a este también lo maltrataron y lo llenaron de ultrajes.
12:5 Envió a un tercero, y a este lo mataron. Y también golpearon o mataron a muchos otros.
12:6 Todavía le quedaba alguien, su hijo, a quien quería mucho, y lo mandó en último término, pensando: "Respetarán a mi hijo".
12:7 Pero los viñadores se dijeron: "Este es el heredero: vamos a matarlo y la herencia será nuestra".
12:8 Y apoderándose de él, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña.
12:9 ¿Qué hará el dueño de la viña? Vendrá, acabará con los viñadores y entregará la viña a otros.
12:10 ¿No han leído este pasaje de la Escritura:
La piedra que los constructores rechazaron
ha llegado a ser la piedra angular:
12:11 esta es la obra del Señor,
admirable a nuestros ojos?"
12:12 Entonces buscaban la manera de detener a Jesús, porque comprendían que esta parábola la había dicho por ellos, pero tenían miedo de la multitud. Y dejándolo, se fueron.
El impuesto debido a la autoridad
Mateo 22, 15-22 / Lucas 20, 20-26
12:13 Le enviaron después a unos fariseos y herodianos para sorprenderlo en alguna de sus afirmaciones.
12:14 Ellos fueron y le dijeron: "Maestro, sabemos que eres sincero y no tienes en cuenta la condición de las personas, porque no te fijas en la categoría de nadie, sino que enseñas con toda fidelidad el camino de Dios. ¿Está permitido pagar el impuesto al César o no? ¿Debemos pagarlo o no?"
12:15 Pero él, conociendo su hipocresía, les dijo: "¿Por qué me tienden una trampa? Muéstrenme un denario".
12:16 Cuando se lo mostraron, preguntó: "¿De quién es esta figura y esta inscripción?". Respondieron: "Del César".
12:17 Entonces Jesús les dijo: "Den al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios". Y ellos quedaron sorprendidos por la respuesta.
Discusión sobre la resurrección de los muertos
Mateo 22, 23-33 / Lucas 20, 27-40
12:18 Se le acercaron unos saduceos, que son los que niegan la resurrección, y le propusieron este caso:
12:19 "Maestro, Moisés nos ha ordenado lo siguiente: "Si alguien está casado y muere sin tener hijos, que su hermano, para darle descendencia, se case con la viuda".
12:20 Ahora bien, había siete hermanos. El primero se casó y murió sin tener hijos.
12:21 El segundo se casó con la viuda y también murió sin tener hijos; lo mismo ocurrió con el tercero;
12:22 y así ninguno de los siete dejó descendencia. Después de todos ellos, murió la mujer.
12:23 Cuando resuciten los muertos, ¿de quién será esposa, ya que los siete la tuvieron por mujer?"
12:24 Jesús les dijo: "¿No será que ustedes están equivocados por no comprender las Escrituras ni el poder de Dios?
12:25 Cuando resuciten los muertos, ni los hombres ni las mujeres se casarán, sino que serán como ángeles en el cielo.
12:26 Y con respecto a la resurrección de los muertos, ¿no han leído en el Libro de Moisés, en el pasaje de la zarza, lo que Dios le dijo: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob?
12:27 Él no es un Dios de muertos, sino de vivientes. Ustedes están en un grave error".
El mandamiento principal
Mateo 22, 34-40 / Lucas 10, 25-28
12:28 Un escriba que los oyó discutir, al ver que les había respondido bien, se acercó y le preguntó: "¿Cuál es el primero de los mandamientos?"
12:29 Jesús respondió: "El primero es: Escucha, Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor;
12:30 y tú amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma, con todo tu espíritu y con todas tus fuerzas.
12:31 El segundo es: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento más grande que estos".
12:32 El escriba le dijo: "Muy bien, Maestro, tienes razón al decir que hay un solo Dios y no hay otro más que él,
12:33 y que amarlo con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a sí mismo, vale más que todos los holocaustos y todos los sacrificios".
12:34 Jesús, al ver que había respondido tan acertadamente, le dijo: "Tú no estás lejos del Reino de Dios". Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.
El Mesías, hijo y Señor de David
Mateo 22, 41-46 / Lucas 20, 41-44
12:35 Jesús se puso a enseñar en el Templo y preguntaba: "¿Cómo pueden decir los escribas que el Mesías es hijo de David?
12:36 El mismo David ha dicho, movido por el Espíritu Santo:
Dijo el Señor a mi Señor:
Siéntate a mi derecha,
hasta que ponga a tus enemigos
debajo de tus pies.
12:37 Si el mismo David lo llama "Señor", ¿cómo puede ser hijo suyo?"
Advertencia de Jesús contra los escribas
Mateo 23, 6-7 / Lucas 20, 45-47
La multitud escuchaba a Jesús con agrado.
12:38 Y él les enseñaba: "Cuídense de los escribas, a quienes les gusta pasearse con largas vestiduras, ser saludados en las plazas
12:39 y ocupar los primeros asientos en las sinagogas y los banquetes;
12:40 que devoran los bienes de las viudas y fingen hacer largas oraciones. Estos serán juzgados con más severidad".
La ofrenda de la viuda
Lucas 21, 1-4
12:41 Jesús se sentó frente a la sala del tesoro del Templo y miraba cómo la gente depositaba su limosna. Muchos ricos daban en abundancia.
12:42 Llegó una viuda de condición humilde y colocó dos pequeñas monedas de cobre.
12:43 Entonces él llamó a sus discípulos y les dijo: "Les aseguro que esta pobre viuda ha puesto más que cualquiera de los otros,
12:44 porque todos han dado de lo que les sobraba, pero ella, de su indigencia, dio todo lo que poseía, todo lo que tenía para vivir".


Síntesis aplicativa de temas importantes.

1a. La parábola de la viña muestra la dureza del corazón humano y la paciencia de Dios. Ella es un claro ejemplo del rechazo hacia Dios durante toda la historia de Israel, sobre todo de parte de sus líderes. Pero tomemos en cuenta que Israel es el espejo de la vida de la Iglesia.

A la vez, esta parábola muestra que la paciencia y el amor de Dios son "anormales", es decir, fuera de lo común. Lo que hace el dueño, al final es absurdo (manda a su Hijo); pero esta situación absurda es una perfecta ilustración de la inmensa paciencia de Dios.

Sin embargo, la paciencia de Dios no es interminable: Él dará su viña (los creyentes de Israel y de las naciones) a otros líderes, los apóstoles. Esto será realidad, cuando Jesús, el Hijo de Dios muerto por los hombres, sea resucitado por el Padre para ser Cabeza de su Iglesia.

1b. La conversión y obediencia son frutos que Dios pide a su iglesia (con sus líderes a la cabeza); si no estamos dando estos frutos, entonces atengámonos a las consecuencias. Durante toda la historia de Israel, Dios hizo un continuo llamamiento al arrepentimiento; para ello, Él envió a sus profetas y por último, según la parábola de la viña, a su propio Hijo. Pero la nación, sobre todo sus líderes, no entrega a Dios lo que Él exige de ellos como lo más justo, al contrario, avanzan un paso más en su rebelión al matar a Jesús, su Hijo. Pero la falta de frutos, que desemboca en la muerte de Jesús, acarrea la ira de Dios sobre los impenitentes. La iglesia, al igual que Israel, debe dar una vida de frutos para la gloria de Dios. Esto comienza honrando verdaderamente a su Hijo, nuestro Señor Jesucristo.

2. Debemos dar a Dios lo que Él se merece: una entrega total de nuestras vidas en fe y obediencia a su Hijo Jesús. Las palabras de Jesús, "dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios", son una exhortación profunda para reconocer la autoridad de Jesucristo. Los líderes religiosos quieren matar a Jesús, pero con ello no están dando a Dios lo que se merece, ¡al contrario!

Deben reconocer, y nosotros también, a Jesús como el Hijo de Dios enviado para darnos libertad del pecado y de la muerte, dándonos acceso a la presencia de Dios.

3a. La vida eterna no es una mera continuación (sólo mejor) de la vida en esta tierra. Aunque el matrimonio es importante aquí en la tierra, en el reino de Dios no existirá; no obstante, sí habrá una alegría mayor: alabar y servir todos juntos a Dios como lo hacen los ángeles. Vale decir que esto cambiará las relaciones humanas. No habrá preferencia (como en el caso del matrimonio), sino que teniendo un amor inmenso hacia Dios, tendremos el mismo amor para todos. En cuanto a la resurrección podemos estar cien por ciento seguros que Dios es un Dios de vivos; nadie que muere en

Él perderá su vida, sólo su cuerpo, el cual se nos devolverá el día cuando Cristo regrese. La persona que no cree en la vida después de la muerte, igual se encontrará con un Jesús vivo. ¡Todos deben prepararse para ese encuentro!

3b. Una predisposición a no creer en el poder de Dios llevará a los hombres a rechazar todo lo milagroso de la Biblia. La pregunta de los saduceos sólo busca burlarse de la creencia en la resurrección; desde un principio ellos no creían en la resurrección de los muertos. Tienen un corazón cerrado para comprender y aceptar lo sobrenatural de la Escritura. La iglesia debe mantener siempre firme su fe en el Dios todopoderoso de la Biblia, y no dejarse amedrentar ni influenciar por los diversos pensamientos humanistas que quieren hacer creer que todo lo milagroso de la Escritura, incluyendo la resurrección, es invención de hombres.

4-5. El que no honra a Jesús, no puede amar a Dios. El primer mandamiento, "amar sólo a Dios con todo nuestro ser", no excluye el amor hacia Jesús, sino que lo incluye. Las discusiones de los líderes con Jesús tocan en forma oculta la pretensión mesiánica de Jesús de ser Hijo de Dios.

Hoy en día, también hay mucha gente que separa a Jesús de su Padre. No son sólo las sectas como los Testigos de Jehová, sino también aquellas personas que no tienen otro interés religioso que recibir una respuesta positiva a sus peticiones. Honramos a Cristo si pedimos el perdón por medio de su sacrificio y confiamos enteramente en Él como nuestro Salvador y Señor.

Por otra parte, no seamos "cristianos verticales", sin amor por nuestro prójimo.

6. La falta de amor por Dios también se ve a través de nuestra carencia de amor práctico hacia gente pobre. "Ofrendar es dar un sacrificio hasta que nos duela". La riqueza no es un mal, pero sí la avaricia que se expresa en dar sólo lo que nos sobra y olvidarse de mostrar misericordia a los pobres.



ACTIVIDADES
Instrucciones:

· Ambientación del lugar (una mesita con mantel en el medio y luego, una biblia, una vela y una cruz y otros más según la creatividad del organizador
· Acogida y saludo a los presentes ( iniciar la reunión con un canto o una oración )
· Cada participante viene con la Biblia para la Lectio Divina.
· Se lee el texto del Evangelio en forma personal o grupal.
· Después del plenario: El que dirige la reunión hace el resumen de lo compartido y luego termina con un canto y la bendición.

ESQUEMA DE LECTIO DIVINA

· Lectura del texto bíblico.( Un texto escogido puede ser del A.T y NT)
· ¿Qué dice la lectura? Es una comprensión de ella, que nos permitirá ante todo descubrir a las personas, ubicarnos en el contexto en que se desarrolla la historia. Descubre cómo actúa Jesús, cómo se relaciona con las personas.
· ¿Qué me dice la lectura? Es entender en qué me está diciendo Dios a mí, aquí y ahora, a través de la lectura, porque Él tiene una palabra para mi hoy.
· ¿Qué le digo? Dios te habla personalmente y espera tu respuesta. Quiere tener una relación personal, un dialogo contigo, tal cual eres y tal cual estás; no tiene que disimular ni aparentar. Responde con tu oración directamente a Dios.
· Compartiendo el eco. (si la Lectio en grupo). Es en primera persona y en singular: “a mí me pasa…” “me llega…” me dice…”. El eco construye la comunidad. Compartiendo mi eco es un acto de amor. Finalmente a la luz del Evangelio. Darle gracias al Señor por su Palabra que nos anima a seguir adelante. Amén.


CAPÍTULO 13

Anuncio de la destrucción del Templo
Mateo 24, 1-3 / Lucas 21, 5-7
13:1 Cuando Jesús salía del Templo, uno de sus discípulos le dijo: "¡Maestro, mira qué piedras enormes y qué construcción!"
13:2 Jesús le respondió: "¿Ves esa gran construcción? De todo esto no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido".
13:3 Y después, estando sentado en el monte de los Olivos, frente al Templo, Pedro, Santiago, Juan y Andrés le preguntaron en privado:
13:4 "Dinos cuándo sucederá esto y cuál será la señal de que ya están por cumplirse todas estas cosas".
El comienzo de las tribulaciones
Mateo 24, 4-14 / Lucas 21, 8-19
13:5 Entonces Jesús comenzó a decirles: "Tengan cuidado de que no los engañen,
13:6 porque muchos se presentarán en mi Nombre, diciendo: "Soy yo", y engañarán a mucha gente.
13:7 No se alarmen cuando oigan hablar de guerras y de rumores de guerras: es necesario que esto ocurra, pero todavía no será el fin.
13:8 Se levantará nación contra nación y reino contra reino. En muchas partes, habrá terremotos y hambre. Este será el comienzo de los dolores del parto.
13:9 Estén atentos: los entregarán a los tribunales y los azotarán en las sinagogas, y por mi causa serán llevados ante gobernadores y reyes, para dar testimonio delante de ellos.
13:10 Pero antes, la Buena Noticia será proclamada a todas las naciones.
13:11 Cuando los entreguen, no se preocupen por lo que van a decir: digan lo que se les enseñe en ese momento, porque no serán ustedes los que hablarán, sino el Espíritu Santo.
13:12 El hermano entregará a su hermano para que sea condenado a muerte, y el padre a su hijo; los hijos se rebelarán contra sus padres y los matarán.
13:13 Serán odiados por todos a causa de mi Nombre, pero el que persevere hasta el fin, se salvará.
La gran tribulación de Jerusalén
Mateo 24, 15-25 / Lucas 21, 20-24
13:14 Cuando vean la Abominación de la desolación usurpando el lugar que no le corresponde —el que lea esto, entiéndalo bien— los que estén en Judea, que se refugien en las montañas;
13:15 el que esté en la azotea de su casa, no baje a buscar sus cosas;
13:16 y el que esté en el campo, que no vuelva atrás a buscar su manto.
13:17 ¡Ay de las mujeres que estén embarazadas o tengan niños de pecho en aquellos días!
13:18 Rueguen para que no suceda en invierno.
13:19 Porque habrá entonces una gran tribulación, como no la hubo desde el comienzo del mundo hasta ahora, ni la habrá jamás.
13:20 Y si el Señor no abreviara ese tiempo, nadie se salvaría; pero lo abreviará a causa de los elegidos.
13:21 Si alguien les dice entonces: "El Mesías está aquí o está allí", no lo crean.
13:22 Porque aparecerán falsos mesías y falsos profetas que harán milagros y prodigios capaces de engañar, si fuera posible, a los mismos elegidos.
13:23 Pero ustedes tengan cuidado: yo los he prevenido de todo.
La manifestación gloriosa del Hijo del hombre
Mateo 24, 26-31 / Lucas 21, 25-28
13:24 En ese tiempo, después de esta tribulación, el sol se oscurecerá, la luna dejará de brillar,
13:25 las estrellas caerán del cielo y los astros se conmoverán.
13:26 Y se verá al Hijo del hombre venir sobre las nubes, lleno de poder y de gloria.
13:27 Y él enviará a los ángeles para que congreguen a sus elegidos desde los cuatro puntos cardinales, de un extremo al otro del horizonte.
La parábola de la higuera
Mateo 24, 32-36 / Lucas 21, 29-33
13:28 Aprendan esta comparación, tomada de la higuera: cuando sus ramas se hacen flexibles y brotan las hojas, ustedes se dan cuenta de que se acerca el verano.
13:29 Así también, cuando vean que suceden todas estas cosas, sepan que el fin está cerca, a la puerta.
13:30 Les aseguro que no pasará esta generación, sin que suceda todo esto.
13:31 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.
13:32 En cuanto a ese día y a la hora, nadie los conoce, ni los ángeles del cielo, ni el Hijo, nadie sino el Padre.
Exhortación a la vigilancia y a la fidelidad
Mateo 24, 37-44 / Lucas 12, 35-40
13:33 Tengan cuidado y estén prevenidos, porque no saben cuándo llegará el momento.
13:34 Será como un hombre que se va de viaje, deja su casa al cuidado de sus servidores, asigna a cada uno su tarea, y recomienda al portero que permanezca en vela.
13:35 Estén prevenidos, entonces, porque no saben cuándo llegará el dueño de casa, si al atardecer, a medianoche, al canto del gallo o por la mañana.
13:36 No sea que llegue de improviso y los encuentre dormidos.
13:37 Y esto que les digo a ustedes, lo digo a todos: ¡Estén prevenidos!"

Síntesis aplicativa de temas importantes

1. Esperar a Jesús significa verdaderamente tener que esperar. Cuando Jesús habló de la destrucción del templo, los discípulos no podían imaginarse la gloria de Jesús sin templo, ya que éste era considerado el palacio del Mesías. Ellos deben saber que habrá un período de tiempo considerable antes del retorno de Jesús. Si olvidan esto, abrirán las puertas a cualquier tipo de engaño que promete un futuro glorioso inmediato. Todas aquellas señales, que para los judíos eran el total de los `dolores mesiánicos', son para Jesús no más que sus principios. La iglesia de hoy también es muy susceptible a las enseñanzas que prometen un pronto retorno de Jesús. Sin embargo, Él no habla de las señales para calcular la fecha o año de su retorno, sino para llamarnos a la suprema vigilancia. Hay otras señales más como la persecución y el odio. Pero no hay razón para turbarse. La predicación del evangelio continuará, y a pesar de que ella produzca más persecución, Dios ayudará a los suyos a través de su Espíritu y les asegura que los que perseveran hasta el fin, serán salvos. ¡Que nada nos impida perseverar en la esperanza del retorno de Jesús! Por mucho que demore, ¡nada es más seguro que su venida!

2. Las dos señales que Jesús menciona prueban la verdad de sus palabras. Jesús advierte a los suyos que la destrucción del templo y la tribulación sobre el pueblo judío son inevitables. Jesús no nos advierte para desesperarnos, sino para que estemos preparados, y, además, para que nadie se deje engañar por los falsos profetas, que en nombre de Cristo prometen `mejores' cosas. La verdad es que el camino hacia el retorno de Jesús es duro y pesado, pero Dios dará siempre alivio, protección y perspectiva.

3. El retorno de Jesús es cierto, pero el cuándo nadie lo sabe. La venida gloriosa no proviene del templo terrenal, sino del templo celestial. Pasarán cosas terribles, ahora no sólo en la tierra (tribulación, persecución), sino también en el cielo; los poderes celestiales se moverán, y en este momento el Hijo del Hombre vendrá en gran majestad. Los ángeles reunirán a todos los creyentes de todos los siglos, los vivos y los muertos. Podemos confiar en las palabras de Jesús, ya que justamente las señales, que son tan aterrorizantes, son los mensajeros de su retorno glorioso. El largo intervalo entre la primera venida y el regreso de Jesús, no debe hacernos dormir; al contrario, debe ser tiempo para velar, esperar, orar, y estar preparado.





ACTIVIDADES
Instrucciones:

· Ambientación del lugar (una mesita con mantel en el medio y luego, una biblia, una vela y una cruz y otros más según la creatividad del organizador
· Acogida y saludo a los presentes ( iniciar la reunión con un canto o una oración )
· Cada participante viene con la Biblia para la Lectio Divina.
· Se lee el texto del Evangelio en forma personal o grupal.
· Después del plenario: El que dirige la reunión hace el resumen de lo compartido y luego termina con un canto y la bendición.

ESQUEMA DE LECTIO DIVINA

· Lectura del texto bíblico.( Un texto escogido puede ser del A.T y NT)
· ¿Qué dice la lectura? Es una comprensión de ella, que nos permitirá ante todo descubrir a las personas, ubicarnos en el contexto en que se desarrolla la historia. Descubre cómo actúa Jesús, cómo se relaciona con las personas.
· ¿Qué me dice la lectura? Es entender en qué me está diciendo Dios a mí, aquí y ahora, a través de la lectura, porque Él tiene una palabra para mi hoy.
· ¿Qué le digo? Dios te habla personalmente y espera tu respuesta. Quiere tener una relación personal, un dialogo contigo, tal cual eres y tal cual estás; no tiene que disimular ni aparentar. Responde con tu oración directamente a Dios.
· Compartiendo el eco. (si la Lectio en grupo). Es en primera persona y en singular: “a mí me pasa…” “me llega…” me dice…”. El eco construye la comunidad. Compartiendo mi eco es un acto de amor. Finalmente a la luz del Evangelio. Darle gracias al Señor por su Palabra que nos anima a seguir adelante. Amén.


LA PASIÓN Y LA RESURRECCIÓN DE JESÚS
CAPÍTULO 14
La conspiración contra Jesús
Mateo 26, 1-5 / Lucas 22, 1-6 / Juan 11, 45-57
14:1 Faltaban dos días para la fiesta de la Pascua y de los panes Ácimos. Los sumos sacerdotes y los escribas buscaban la manera de arrestar a Jesús con astucia, para darle muerte.
14:2 Porque decían: "No lo hagamos durante la fiesta, para que no se produzca un tumulto en el pueblo".
La unción de Jesús en Betania
Mateo 26, 6-13 / Juan 12, 1-11
14:3 Mientras Jesús estaba en Betania, comiendo en casa de Simón el leproso, llegó una mujer con un frasco lleno de un valioso perfume de nardo puro, y rompiendo el frasco, derramó el perfume sobre la cabeza de Jesús.
14:4 Entonces algunos de los que estaban allí se indignaron y comentaban entre sí: "¿Para qué este derroche de perfume?
14:5 Se hubiera podido vender por más de trescientos denarios para repartir el dinero entre los pobres". Y la criticaban.
14:6 Pero Jesús dijo: "Déjenla, ¿por qué la molestan? Ha hecho una buena obra conmigo.
14:7 A los pobres los tienen siempre con ustedes y pueden hacerles bien cuando quieran, pero a mí no me tendrán siempre.
14:8 Ella hizo lo que podía; ungió mi cuerpo anticipadamente para la sepultura.
14:9 Les aseguro que allí donde se proclame la Buena Noticia, en todo el mundo, se contará también en su memoria lo que ella hizo".
La traición de Judas
Mateo 26, 14-16 / Lucas 22, 3-6
14:10 Judas Iscariote, uno de los Doce, fue a ver a los sumos sacerdotes para entregarles a Jesús.
14:11 Al oírlo, ellos se alegraron y prometieron darle dinero. Y Judas buscaba una ocasión propicia para entregarlo.
Los preparativos para la comida pascual
Mateo 26, 17-19 / Lucas 22, 7-13
14:12 El primer día de la fiesta de los panes Ácimos, cuando se inmolaba la víctima pascual, los discípulos dijeron a Jesús: "¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la comida pascual?"
14:13 Él envió a dos de sus discípulos, diciéndoles: "Vayan a la ciudad; allí se encontrarán con un hombre que lleva un cántaro de agua. Síganlo,
14:14 y díganle al dueño de la casa donde entre: El Maestro dice: "¿Dónde está mi sala, en la que voy a comer el cordero pascual con mis discípulos?"
14:15 Él les mostrará en el piso alto una pieza grande, arreglada con almohadones y ya dispuesta; prepárennos allí lo necesario".
14:16 Los discípulos partieron y, al llegar a la ciudad, encontraron todo como Jesús les había dicho y prepararon la Pascua.
El anuncio de la traición de Judas
Mateo 26, 20-25 / Lucas 22, 21-23 / Juan 13, 21-30
14:17 Al atardecer, Jesús llegó con los Doce.
14:18 Y mientras estaban comiendo, dijo: "Les aseguro que uno de ustedes me entregará, uno que come conmigo".
14:19 Ellos se entristecieron y comenzaron a preguntarle, uno tras otro: "¿Seré yo?"
14:20 Él les respondió: "Es uno de los Doce, uno que se sirve de la misma fuente que yo.
14:21 El Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre será entregado: más le valdría no haber nacido!"
La institución de la Eucaristía
Mateo 26, 26-29 / Lucas 22, 19-20 / 1 Cor 11, 23-27
14:22 Mientras comían, Jesús tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: "Tomen, esto es mi Cuerpo".
14:23 Después tomó una copa, dio gracias y se la entregó, y todos bebieron de ella.
14:24 Y les dijo: "Esta es mi Sangre, la Sangre de la Alianza, que se derrama por muchos.
14:25 Les aseguro que no beberé más del fruto de la vid hasta el día en que beba el vino nuevo en el Reino de Dios".
El anuncio de las negaciones de Pedro
Mateo 26, 30-35 / Lucas 22, 31-34 / Juan 13, 36-38
14:26 Después del canto de los Salmos, salieron hacia el monte de los Olivos.
14:27 Y Jesús les dijo: "Todos ustedes se van a escandalizar, porque dice la Escritura: Heriré al pastor y se dispersarán las ovejas.
14:28 Pero después que yo resucite, iré antes que ustedes a Galilea".
14:29 Pedro le dijo: "Aunque todos se escandalicen, yo no me escandalizaré".
14:30 Jesús le respondió: "Te aseguro que hoy, esta misma noche, antes que cante el gallo por segunda vez, me habrás negado tres veces".
14:31 Pero él insistía: "Aunque tenga que morir contigo, jamás te negaré". Y todos decían lo mismo.
La oración de Jesús en Getsemaní
Mateo 26, 36-46 / Lucas 22, 39-46 / Juan 18, 1
14:32 Llegaron a una propiedad llamada Getsemaní, y Jesús dijo a sus discípulos. "Quédense aquí, mientras yo voy a orar".
14:33 Después llevó con él a Pedro, Santiago y Juan, y comenzó a sentir temor y a angustiarse.
14:34 Entonces les dijo: "Mi alma siente una tristeza de muerte. Quédense aquí velando".
14:35 Y adelantándose un poco, se postró en tierra y rogaba que, de ser posible, no tuviera que pasar por esa hora.
14:36 Y decía: "Abbá —Padre— todo te es posible: aleja de mí este cáliz, pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya".
14:37 Después volvió y encontró a sus discípulos dormidos. Y Jesús dijo a Pedro: "Simón, ¿duermes? ¿No has podido quedarte despierto ni siquiera una hora?
14:38 Permanezcan despiertos y oren para no caer en la tentación, porque el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil".
14:39 Luego se alejó nuevamente y oró, repitiendo las mismas palabras.
14:40 Al regresar, los encontró otra vez dormidos, porque sus ojos se cerraban de sueño, y no sabían qué responderle.
14:41 Volvió por tercera vez y les dijo: "Ahora pueden dormir y descansar. Esto se acabó. Ha llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores.
14:42 ¡Levántense! ¡Vamos! Ya se acerca el que me va a entregar".
El arresto de Jesús
Mateo 26, 47-56 / Lucas 22, 47-53 / Juan 18, 2-11
14:43 Jesús estaba hablando todavía, cuando se presentó Judas, uno de los Doce, acompañado de un grupo con espadas y palos, enviado por los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos.
14:44 El traidor les había dado esta señal: "Es aquel a quien voy a besar. Deténganlo y llévenlo bien custodiado".
14:45 Apenas llegó, se le acercó y le dijo: "Maestro", y lo besó.
14:46 Los otros se abalanzaron sobre él y lo arrestaron.
14:47 Uno de los que estaban allí sacó la espada e hirió al servidor del Sumo Sacerdote, cortándole la oreja.
14:48 Jesús les dijo: "Como si fuera un bandido, han salido a arrestarme con espadas y palos.
14:49 Todos los días estaba entre ustedes enseñando en el Templo y no me arrestaron. Pero esto sucede para que se cumplan las Escrituras".
14:50 Entonces todos lo abandonaron y huyeron.
14:51 Lo seguía un joven, envuelto solamente con una sábana, y lo sujetaron;
14:52 pero él, dejando la sábana, se escapó desnudo.
Jesús ante el Sanedrín
Mateo 26, 57-68 / Lucas 22, 66-71 / Juan 18, 12-14
14:53 Llevaron a Jesús ante el Sumo Sacerdote, y allí se reunieron todos los sumos sacerdotes, los ancianos y los escribas.
14:54 Pedro lo había seguido de lejos hasta el interior del palacio del Sumo Sacerdote y estaba sentado con los servidores, calentándose junto al fuego.
14:55 Los sumos sacerdotes y todo el Sanedrín buscaban un testimonio contra Jesús, para poder condenarlo a muerte, pero no lo encontraban.
14:56 Porque se presentaron muchos con falsas acusaciones contra él, pero sus testimonios no concordaban.
14:57 Algunos declaraban falsamente contra Jesús:
14:58 "Nosotros lo hemos oído decir: "Yo destruiré este Templo hecho por la mano del hombre, y en tres días volveré a construir otro que no será hecho por la mano del hombre"".
14:59 Pero tampoco en esto concordaban sus declaraciones.
14:60 El Sumo Sacerdote, poniéndose de pie ante la asamblea, interrogó a Jesús: "¿No respondes nada a lo que estos atestiguan contra ti?"
14:61 Él permanecía en silencio y no respondía nada. El Sumo Sacerdote lo interrogó nuevamente: "¿Eres el Mesías, el Hijo del Dios bendito?"
14:62 Jesús respondió: "Sí, yo lo soy: y ustedes verán al Hijo del hombre sentarse a la derecha del Todopoderoso y venir entre las nubes del cielo".
14:63 Entonces el Sumo Sacerdote rasgó sus vestiduras y exclamó: "¿Qué necesidad tenemos ya de testigos?
14:64 Ustedes acaban de oír la blasfemia. ¿Qué les parece?" Y todos sentenciaron que merecía la muerte.
14:65 Después algunos comenzaron a escupirlo y, tapándole el rostro, lo golpeaban, mientras le decían: "¡Profetiza!" Y también los servidores le daban bofetadas.
Las negaciones de Pedro
Mateo 26, 69-75 / Lucas 22, 54-62 / Juan 18, 15-18.25-27
14:66 Mientras Pedro estaba abajo, en el patio, llegó una de las sirvientas del Sumo Sacerdote
14:67 y, al ver a Pedro junto al fuego, lo miró fijamente y le dijo: "Tú también estabas con Jesús, el Nazareno".
14:68 Él lo negó, diciendo: "No sé nada; no entiendo de qué estás hablando". Luego salió al vestíbulo y cantó el gallo.
14:69 La sirvienta, al verlo, volvió a decir a los presentes: "Este es uno de ellos".
14:70 Pero él lo negó nuevamente. Un poco más tarde, los que estaban allí dijeron a Pedro: "Seguro que eres uno de ellos, porque tú también eres galileo".
14:71 Entonces él se puso a maldecir y a jurar que no conocía a ese hombre del que estaban hablando.
14:72 En seguida cantó el gallo por segunda vez. Pedro recordó las palabras que Jesús le había dicho: "Antes que cante el gallo por segunda vez, tú me habrás negado tres veces". Y se puso a llorar..
Síntesis aplicativa de temas importantes

1 y 2. Si Jesús derrama su sangre preciosa, nada es demasiado caro para agradecérselo.

Mientras que los miembros del sanedrín dan prueba de su ceguera y enemistad, y Judas se revela como aliado de ellos, hay una sola persona que expresa su comprensión de los acontecimientos que sucederán con Jesús, y su gran amor por Él. María unge a Jesús de una forma abundante. Ni los discípulos saben apreciar este acto, al decir que es desperdicio de dinero lo hecho por esta mujer.

Jesús la protege, diciendo que ella ha hecho lo que es justo. Mientras que Judas actúa opuestamente a ella, habiendo entregado a Jesús al sanedrín, es María modelo de un amor profundo (v.8). "Hacer lo que podemos" para el Señor, no es lo mismo que activismo, sino un gesto de amor que sabe apreciar la obra que Jesús realizó a favor de nosotros en la cruz del Calvario. La adoración de Jesús no suprime el amor hacia el prójimo, sino que lo profundiza. Busquemos nuestra propia forma de expresar gratitud hacia el Señor.

3 y 4. Al buscar cuidadosamente un lugar para la pascua, Jesús manifiesta su gran amor. En los versículos 10-16, Jesús muestra claramente que Él es el que domina la situación. Nadie puede interrumpirle en la pascua. Con mucha precaución ha preparado un lugar para poder celebrar la pascua con los suyos y dejarles los elementos del nuevo pacto. Nada le sucede de improvisto (como la traición de Judas). Jesús mantiene su dignidad como Rey. Todo lo que padecerá, lo hace de forma voluntaria para reconciliarnos con el Padre.

5. En la pascua, Jesús muestra que su entrega a la muerte resultará en beneficio de nuestra liberación.

La celebración de la `santa cena', en el fondo, no es otra cosa que extraer ciertos elementos de la pascua y aplicarlos a su sacrificio que llevaría a efecto en la cruz. A través de su muerte, Jesús inaugura el nuevo pacto. Israel (y en Israel también nosotros) ha quebrantado el pacto anterior. En otras palabras:no hemos sido capaces de mantener la buena relación con Dios, por lo que el Padre tuvo que intervenir mandándonos a su Hijo por nosotros. Dios establece el nuevo pacto (tal como el antiguo, compare

Éxodo 24) con sangre. La sangre de Jesús nos habla de su entrega a la muerte y de la expiación de nuestros pecados, y así es una base sólida para el nuevo pacto que nunca será quebrantado.

6. El Pastor buscará a sus ovejas perdidas; ellas no serán capaces de proteger al Pastor. Jesús comenta a los suyos lo que sucederá. Dios golpeará al Pastor por los pecados de sus ovejas. Incluso los discípulos se irritarán con el padecimiento voluntario de Jesús, hasta Pedro, quien le negará. La única esperanza de salvación y de una nueva relación de amor, viene de Él.

7. Nadie le ayudó a Jesús en su lucha para estar en armonía con la voluntad del Padre. El camino hacia la cruz era uno de absoluta soledad. Los más íntimos discípulos no pudieron velar ni luchar en oración por Jesús, ni tan solo una hora. No obstante esto, el Señor se preparó solo y aceptó el vaso de la ira de Dios sobre nuestros pecados. ¡Cuánta razón existe para adorarle!

8. En la detención, Jesús cumple las Escrituras y la voluntad del Padre. En la detención no son los soldados, ni Judas, ni Pedro los que actúan, sino el Padre, a quien Jesús se somete voluntariamente para cumplir las Escrituras y el plan de Dios para nuestra salvación. "Nadie tiene mayor amor que éste, que uno ponga su vida por sus amigos" (Juan 15, 13).

9. Jesús es juzgado como blasfemo, pero en realidad es el Juez supremo. El falso proceso es parte del cumplimiento del plan de Dios. Pero que nadie se engañe, aquel que no reconoce a Jesús será juzgado por Él, el Juez supremo.

10. ¿Qué pasaría con Pedro y nosotros si Jesús hubiera negado que era el Hijo de Dios? En la negación, Pedro mostró su debilidad; mientras que Jesús, reveló su tremendo amor.

La fidelidad de Dios sobrepasa nuestra infidelidad. No juguemos con ella; ¡admirémosla!



ACTIVIDADES
Instrucciones:


· Ambientación del lugar (una mesita con mantel en el medio y luego, una biblia, una vela y una cruz y otros más según la creatividad del organizador
· Acogida y saludo a los presentes ( iniciar la reunión con un canto o una oración )
· Cada participante viene con la Biblia para la Lectio Divina.
· Se lee el texto del Evangelio en forma personal o grupal.
· Después del plenario: El que dirige la reunión hace el resumen de lo compartido y luego termina con un canto y la bendición.

ESQUEMA DE LECTIO DIVINA

· Lectura del texto bíblico.( Un texto escogido puede ser del A.T y NT)
· ¿Qué dice la lectura? Es una comprensión de ella, que nos permitirá ante todo descubrir a las personas, ubicarnos en el contexto en que se desarrolla la historia. Descubre cómo actúa Jesús, cómo se relaciona con las personas.
· ¿Qué me dice la lectura? Es entender en qué me está diciendo Dios a mí, aquí y ahora, a través de la lectura, porque Él tiene una palabra para mi hoy.
· ¿Qué le digo? Dios te habla personalmente y espera tu respuesta. Quiere tener una relación personal, un dialogo contigo, tal cual eres y tal cual estás; no tiene que disimular ni aparentar. Responde con tu oración directamente a Dios.
· Compartiendo el eco. (si la Lectio en grupo). Es en primera persona y en singular: “a mí me pasa…” “me llega…” me dice…”. El eco construye la comunidad. Compartiendo mi eco es un acto de amor. Finalmente a la luz del Evangelio. Darle gracias al Señor por su Palabra que nos anima a seguir adelante. Amén.




CAPÍTULO 15
Jesús ante Pilato
Mateo 27, 1-2.11-14 / Lucas 23, 1-7 / Juan 18, 28-40
15:1 En cuanto amaneció, los sumos sacerdotes se reunieron en Consejo con los ancianos, los escribas y todo el Sanedrín. Y después de atar a Jesús, lo llevaron y lo entregaron a Pilato.
15:2 Este lo interrogó: "¿Tú eres el rey de los judíos?" Jesús le respondió: "Tú lo dices".
15:3 Los sumos sacerdotes multiplicaban las acusaciones contra él.
15:4 Pilato lo interrogó nuevamente: "¿No respondes nada? ¡Mira de todo lo que te acusan!"
15:5 Pero Jesús ya no respondió a nada más, y esto dejó muy admirado a Pilato.
Jesús y Barrabás
Mateo 27, 15-26 / Lucas 23, 18-25 / Juan 18, 39-40
15:6 En cada Fiesta, Pilato ponía en libertad a un preso, a elección del pueblo.
15:7 Había en la cárcel uno llamado Barrabás, arrestado con otros revoltosos que habían cometido un homicidio durante la sedición.
15:8 La multitud subió y comenzó a pedir el indulto acostumbrado.
15:9 Pilato les dijo: "¿Quieren que les ponga en libertad al rey de los judíos?"
15:10 Él sabía, en efecto, que los sumos sacerdotes lo habían entregado por envidia.
15:11 Pero los sumos sacerdotes incitaron a la multitud a pedir la libertad de Barrabás.
15:12 Pilato continuó diciendo: "¿Qué quieren que haga, entonces, con el que ustedes llaman rey de los judíos?"
15:13 Ellos gritaron de nuevo: "¡Crucifícalo!"
15:14 Pilato les dijo: "¿Qué mal ha hecho?". Pero ellos gritaban cada vez más fuerte: "¡Crucifícalo!"
15:15 Pilato, para contentar a la multitud, les puso en libertad a Barrabás; y a Jesús, después de haberlo hecho azotar, lo entregó para que fuera crucificado.
La coronación de espinas
Mateo 27, 27-31 / Juan 19, 2-3
15:16 Los soldados lo llevaron dentro del palacio, al pretorio, y convocaron a toda la guardia.
15:17 Lo vistieron con un manto de púrpura, hicieron una corona de espinas y se la colocaron.
15:18 Y comenzaron a saludarlo: "¡Salud, rey de los judíos!"
15:19 Y le golpeaban la cabeza con una caña, le escupían y, doblando la rodilla, le rendían homenaje.
15:20 Después de haberse burlado de él, le quitaron el manto de púrpura y le pusieron de nuevo sus vestiduras. Luego lo hicieron salir para crucificarlo.
El camino hacia el Calvario
Mateo 27, 32-38 / Lucas 23, 26-33a / Juan 19, 17-22
15:21 Como pasaba por allí Simón de Cirene, padre de Alejandro y de Rufo, que regresaba del campo, lo obligaron a llevar la cruz de Jesús.
15:22 Y condujeron a Jesús a un lugar llamado Gólgota, que significa: "lugar del Cráneo".
La crucifixión de Jesús
Mateo 27, 32-38 / Lucas 23, 33-34 / Juan 19, 17-22
15:23 Le ofrecieron vino mezclado con mirra, pero él no lo tomó.
15:24 Después lo crucificaron. Los soldados se repartieron sus vestiduras, sorteándolas para ver qué le tocaba a cada uno.
15:25 Ya mediaba la mañana cuando lo crucificaron.
15:26 La inscripción que indicaba la causa de su condena decía: "El rey de los judíos".
15:27 Con él crucificaron a dos bandidos, uno a su derecha y el otro a su izquierda.
Injurias a Jesús crucificado
Mateo 27, 39-44 / Lucas 23, 35-38
15:29 Los que pasaban lo insultaban, movían la cabeza y decían: "¡Eh, tú, que destruyes el Templo y en tres días lo vuelves a edificar,
15:30 sálvate a ti mismo y baja de la cruz!"
15:31 De la misma manera, los sumos sacerdotes y los escribas se burlaban y decían entre sí: "¡Ha salvado a otros y no puede salvarse a sí mismo!
15:32 Es el Mesías, el rey de Israel, ¡que baje ahora de la cruz, para que veamos y creamos!" También lo insultaban los que habían sido crucificados con él.
La muerte de Jesús
Mateo 27, 45-54 / Lucas 23, 44-49 / Juan 19, 28-30
15:33 Al mediodía, se oscureció toda la tierra hasta las tres de la tarde;
15:34 y a esa hora, Jesús exclamó en alta voz: "Eloi, Eloi, lamá sabactani", que significa: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?"
15:35 Algunos de los que se encontraban allí, al oírlo, dijeron: "Está llamando a Elías".
15:36 Uno corrió a mojar una esponja en vinagre y, poniéndola en la punta de una caña, le dio de beber, diciendo: "Vamos a ver si Elías viene a bajarlo".
15:37 Entonces Jesús, dando un gran grito, expiró.
15:38 El velo del Templo se rasgó en dos, de arriba abajo.
15:39 Al verlo expirar así, el centurión que estaba frente a él, exclamó: "¡Verdaderamente, este hombre era Hijo de Dios!"
Las mujeres que siguieron a Jesús
Mateo 27, 55-56 / Lucas 23, 49 / Juan 19, 25
15:40 Había también allí algunas mujeres que miraban de lejos. Entre ellas estaban María Magdalena, María, la madre de Santiago el menor y de José, y Salomé,
15:41 que seguían a Jesús y lo habían servido cuando estaba en Galilea; y muchas otras que habían subido con él a Jerusalén.
La sepultura de Jesús
Mateo 27, 57-66 / Lucas 23, 50-56 / Juan 19, 38-42
15:42 Era día de Preparación, es decir, víspera de sábado. Por eso, al atardecer,
15:43 José de Arimatea —miembro notable del Sanedrín, que también esperaba el Reino de Dios— tuvo la audacia de presentarse ante Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús.
15:44 Pilato se asombró de que ya hubiera muerto; hizo llamar al centurión y le preguntó si hacía mucho que había muerto.
15:45 Informado por el centurión, entregó el cadáver a José.
15:46 Este compró una sábana, bajó el cuerpo de Jesús, lo envolvió en ella y lo depositó en un sepulcro cavado en la roca. Después, hizo rodar una piedra a la entrada del sepulcro.
15:47 María Magdalena y María, la madre de José, miraban dónde lo habían puesto.



Síntesis aplicativa de temas importantes

1. El poder de Jesús se manifiesta en el acto de no defenderse contra las acusaciones del sanedrín ante Pilato, sino padecer todo con el propósito de dejarse crucificar en nuestro lugar.

De esta forma, el Rey Jesús establece su reino dándole una base firme.

2. La justicia es quebrantada en todo aspecto. En los otros evangelios, más que en Marcos, se destaca mucho la inocencia de Jesús defendida por Pilato. Son los líderes y parte del pueblo de Israel, incentivado por ellos, que dominan la situación. La resistencia contra Jesús en este momento es tan fuerte que se escoge al alborotador Barrabás en vez de a Jesús. Se condena al Justo y se libera al culpable. Si no supiésemos la voluntad de Dios en relación con el sufrimiento de Jesús, pensaríamos que su vida termina en un profundo fracaso. Sin embargo, de esta manera se manifiesta su voluntad. El

Justo toma el lugar del injusto para cubrir nuestra maldad.

3-4. El Soberano Rey, de pura gracia, soportó las burlas para abrirnos las puertas de su reino. En los versículos 15-39 oímos de las burlas de los soldados que se ríen de Jesús como Rey: la burla de Pilato a través del letrero (aunque también es una punzada hacia los judíos), de los transeúntes y principales sacerdotes, que se burlan del poder salvífico de Jesús. Incluso los que fueron crucificados junto con Él le insultaban. Finalmente la gente se burla de Jesús como Mesías, cambiando las palabras de Jesús como si clamara por la ayuda de Elías. Jesús soportó todas estas burlas voluntariamente. Su debilidad', es decir, el no bajar de la cruz, fue justamente un acto de su poder. Él sufrió, hasta las tres de la tarde, todo; Él experimentó la angustia de verse separado de su Padre, y todo esto, para abrir, a los pobres pecadores, la entrada hacia su reino. En seguida, después de su muerte, el Padre respondió rasgando la cortina del santuario del templo. Ahora hay pleno acceso hacia el trono de Dios para aquellos que se dirigen hacia Él humildemente y con confianza.

5. Se pudo hacer poco por un Jesús muerto, sin embargo su muerte tiene un alcance enorme. Es notorio que no leamos nada sobre los discípulos mientras crucifican a Jesús, ni luego de su muerte.

Son las mujeres las que le seguían y un tal José de Arimatea (de quien hasta el momento no hemos escuchado nada) los que expresan su amor hacia el Señor. Lo único que Marcos nos cuenta de las mujeres es que estaban mirando (véase 15,40 y 47). José de Arimatea, quien disponía de más posibilidades, pidió a Pilato el cuerpo de Jesús, el cual tomó y envolvió en una sábana, poniéndolo en un sepulcro. Fue lo último que pudo hacer como expresión de su amor hacia Jesús: tributar un homenaje póstumo. Para ellos, la muerte fue el triste final de su amado Señor. No sabían del alcance enorme de su muerte (quitar el pecado del mundo, dejándolo en la tumba), ni de la resurrección que daría sentido a la muerte de Jesús. Su obra no salió fallida, sino que fue el acto más importante para restaurar nuestra relación con Dios. Jesús cargó en su cuerpo el castigo del pecado que Dios había sentenciado sobre la humanidad, la muerte (Gen. 2,17). Su muerte es nuestra vida.


ACTIVIDADES
Instrucciones:

· Ambientación del lugar (una mesita con mantel en el medio y luego, una biblia, una vela y una cruz y otros más según la creatividad del organizador
· Acogida y saludo a los presentes ( iniciar la reunión con un canto o una oración )
· Cada participante viene con la Biblia para la Lectio Divina.
· Se lee el texto del Evangelio en forma personal o grupal.
· Después del plenario: El que dirige la reunión hace el resumen de lo compartido y luego termina con un canto y la bendición.

ESQUEMA DE LECTIO DIVINA

· Lectura del texto bíblico.( Un texto escogido puede ser del A.T y NT)
· ¿Qué dice la lectura? Es una comprensión de ella, que nos permitirá ante todo descubrir a las personas, ubicarnos en el contexto en que se desarrolla la historia. Descubre cómo actúa Jesús, cómo se relaciona con las personas.
· ¿Qué me dice la lectura? Es entender en qué me está diciendo Dios a mí, aquí y ahora, a través de la lectura, porque Él tiene una palabra para mi hoy.
· ¿Qué le digo? Dios te habla personalmente y espera tu respuesta. Quiere tener una relación personal, un dialogo contigo, tal cual eres y tal cual estás; no tiene que disimular ni aparentar. Responde con tu oración directamente a Dios.
· Compartiendo el eco. (si la Lectio en grupo). Es en primera persona y en singular: “a mí me pasa…” “me llega…” me dice…”. El eco construye la comunidad. Compartiendo mi eco es un acto de amor. Finalmente a la luz del Evangelio. Darle gracias al Señor por su Palabra que nos anima a seguir adelante. Amén.


CAPÍTULO 16
El anuncio de la resurrección de Jesús
Mateo 28, 1-8 / Lucas 24, 1-12 / Juan 20, 1-18
16:1 Pasado el sábado, María Magdalena, María, la madre de Santiago, y Salomé compraron perfumes para ungir el cuerpo de Jesús.
16:2 A la madrugada del primer día de la semana, cuando salía el sol, fueron al sepulcro.
16:3 Y decían entre ellas: "¿Quién nos correrá la piedra de la entrada del sepulcro?"
16:4 Pero al mirar, vieron que la piedra había sido corrida; era una piedra muy grande.
16:5 Al entrar al sepulcro, vieron a un joven sentado a la derecha, vestido con una túnica blanca. Ellas quedaron sorprendidas,
16:6 pero él les dijo: "No teman. Ustedes buscan a Jesús de Nazaret, el Crucificado. Ha resucitado, no está aquí. Miren el lugar donde lo habían puesto.
16:7 Vayan ahora a decir a sus discípulos y a Pedro que él irá antes que ustedes a Galilea; allí lo verán, como él se lo había dicho".
16:8 Ellas salieron corriendo del sepulcro, porque estaban temblando y fuera de sí. Y no dijeron nada a nadie, porque tenían miedo.


APÉNDICE
La aparición de Jesús a María Magdalena
Juan 20, 11-18
16:9 Jesús, que había resucitado a la mañana del primer día de la semana, se apareció primero a María Magdalena, aquella de quien había echado siete demonios.
16:10 Ella fue a contarlo a los que siempre lo habían acompañado, que estaban afligidos y lloraban.
16:11 Cuando la oyeron decir que Jesús estaba vivo y que lo había visto, no le creyeron.
La aparición de Jesús a dos discípulos
Lucas 24, 13-35
16:12 Después, se mostró con otro aspecto a dos de ellos, que iban caminando hacia un poblado.
16:13 Y ellos fueron a anunciarlo a los demás, pero tampoco les creyeron.
La misión universal de los Apóstoles
Mateo 28, 16-20 / Lucas 24, 36-49 / Juan 20, 19-23 / Hechos 1, 6-8
16:14 En seguida, se apareció a los Once, mientras estaban comiendo, y les reprochó su incredulidad y su obstinación porque no habían creído a quienes lo habían visto resucitado.
16:15 Entonces les dijo: "Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación.
16:16 El que crea y se bautice, se salvará. El que no crea, se condenará.
16:17 Y estos prodigios acompañarán a los que crean: arrojarán a los demonios en mi Nombre y hablarán nuevas lenguas;
16:18 podrán tomar a las serpientes con sus manos, y si beben un veneno mortal no les hará ningún daño; impondrán las manos sobre los enfermos y los curarán".
16:19 Después de decirles esto, el Señor Jesús fue llevado al cielo y está sentado a la derecha de Dios.
16:20 Ellos fueron a predicar por todas partes, y el Señor los asistía y confirmaba su palabra con los milagros que la acompañaban.




Síntesis aplicativa de temas importantes

1a. El amor de las mujeres hacia un Jesús muerto, es como un espejo para nosotros. Las mujeres, aunque angustiadas por la muerte de Jesús, siguen mostrando amor hacia Él. Con gran premura se dirigen a la tumba para dar a su Señor un homenaje final. Mas su amor por un Jesús muerto tendrá que cambiar de dirección hacia un Jesús vivo, por el que ha resucitado de los muertos.

Ahora bien, para nosotros, ¿cómo es nuestro amor hacia Jesús, el Señor resucitado?, ¿tiene nuestro amor y devoción al Señor la misma calidad y fervor que estas mujeres mostraron hacia Jesús?

1b. En nuestra comunión con Dios podemos tropezar con tremendas dificultades, pero es Dios quien quita la piedra antes de que esto ocurra. Tan absortas están las mujeres en su camino hacia la tumba que olvidan haber traído ayuda para remover la piedra. Pero Dios se adelanta, pues el obstáculo para poder tener comunión con su Señor ha desaparecido, y no sólo eso, también la muerte lo ha hecho: ellas tendrán comunión verdadera con un Jesús verdaderamente vivo. Si realmente anhelamos tener comunión con el Señor, Dios quitará todo obstáculo que impida hacerlo.

1c. La resurrección es la respuesta del Padre a la obra de Cristo. Satanás, la muerte y el pecado fueron vencidos por nuestro Salvador. Además, a través de la resurrección el Padre asegura la vida eterna de todos sus hijos. Así que la cabeza de la iglesia es Jesús, el Señor resucitado; sólo unidos a Él triunfaremos sobre todo poder espiritual destructor.

1d. Observe la preocupación de Jesús por los suyos, incluso por el más decaído, Pedro. Su amor  nunca ha cambiado. Confiemos plenamente en Él, a pesar de que a veces nos sintamos indignos de hacerlo. Jesús no actúa con resentimiento, como nosotros muchas veces lo hacemos, sino con amor; un amor que es capaz de pasar por alto nuestra infidelidad, dándonos nuevamente la oportunidad para renovar nuestros votos con Él, y capacitándonos para ello.


1e. Las mujeres no volvieron a Jerusalén cantando, regresaron con gran temor. Aunque sepamos más que ellas, concernientes a la resurrección, debemos albergar siempre en nuestras vidas el sentido de lo impresionante e increíble de este milagro divino. Es un peligro latente la indiferencia ante el relato de la pasión y muerte de Jesús.


2a. En la vida de los discípulos vemos claramente cuán dura es la incredulidad. Nuestro Señor tuvo que llevar a cabo una gran cantidad de apariciones a fin de fortalecer la fe de sus discípulos. Y aun viéndoles, no se podían convencer del hecho glorioso de la resurrección. Más tarde, el Espíritu Santo en


Pentecostés les convencerá totalmente de esta gran verdad. Si nosotros luchamos contra la incredulidad, no lo hagamos con nuestras fuerzas, pidámosle al Señor que nos ilumine con su Espíritu Santo para poder vencerla.


2b. Todo el mundo debe saber que Cristo vive, debe creer en Él. La respuesta del hombre frente a la proclamación del evangelio será decisiva en cuanto al destino eterno. El juicio posterior se realiza aquí. Es por esta razón que al predicar a Cristo debemos comunicar al hombre que se encuentra ante la decisión más trascendental de su existencia. No se trata simplemente de aceptar o no aceptar a Jesús, sino de una decisión consciente aquí y ahora, obrada por el poder del Espíritu de Dios.


2c. La ascensión de Jesús no pone fin a su ayuda, sino que la intensifica desde el cielo. Él ha prometido estar al lado de su pueblo en la labor de testimoniar acerca del perdón y el amor de Dios manifestados en su sacrificio por nuestros pecados. Si creemos que Jesús tiene todo poder, entonces proclamaremos su triunfo, el cual comenzó en la cruz del calvario y que fue firmado por su resurrección. AMEN.


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