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HISTORIA DE LOS SÍNODOS
21 asambleas del Sínodo de los Obispos
celebradas tras el Concilio Vaticano II, cuando Pablo VI volvió a convocar
esta institución colegial.
1. I Asamblea General Ordinaria
• Sesiones: 29 de septiembre - 29 de octubre de 1967
• Padres sinodales: 197
• Tema: «Preservación y fortalecimiento de la fe católica, su
integridad, su fuerza, su desarrollo, su coherencia doctrinal e histórica»
Pablo VI estableció los objetivos de esta primera Asamblea General: «...la
preservación y el fortalecimiento de la fe católica, su integridad, su fuerza,
su desarrollo, su coherencia doctrinal e histórica». Uno de los resultados del
encuentro fue la recomendación hecha por los Padres sinodales para crear una
Comisión Teológica Internacional, que ayudase a la Congregación para la
Doctrina de la Fe, así como para ampliar un debate sobre los enfoques de la
investigación teológica. En 1969 Pablo VI estableció dicha Comisión.
El Sínodo pidió también una revisión del Código de Derecho Canónico de 1917,
con la intención de hacerlo más pastoral y actual en su tono y énfasis. El
trabajo fue iniciado posteriormente por Pablo VI y terminado bajo el
pontificado de Juan Pablo II, con la promulgación en 1983 del Código de
Derecho Canónico revisado.
Otras cuestiones pastorales fueron discutidas y remitidas al Papa a modo de
recomendaciones: las Conferencias Episcopales debían tener mayor control sobre
los seminarios en sus respectivos territorios; se recomendaron los
procedimientos relativos a los matrimonios mixtos, aprobados por el Papa en
1970; se aprobó el nuevo orden de la Misa, que entró en vigor en 1969.
2. I Asamblea General Extraordinaria
• Sesiones: 11 de octubre - 28 de octubre de 1969
• Padres sinodales: 146
• Tema: «La cooperación entre la Santa Sede y las Conferencias
Episcopales»
Esta Asamblea General convocada de manera extraordinaria tuvo como objetivo
buscar y examinar los modos y procedimientos para poner en práctica la
colegialidad de los Obispos con el Papa, tema que gozaba de gran atención en
la declaraciones sobre la Iglesia formuladas en el Concilio Vaticano II. Este
encuentro abrió la puerta a una mayor participación de los Obispos con el Papa
y de cada uno de ellos en el cuidado pastoral de la Iglesia universal.
El énfasis principal de estas sesiones recayó sobre dos puntos básicos: 1. la
colegialidad de los Obispos con el Papa; 2. la relación de las Conferencias
Episcopales con el Papa y con cada uno de los Obispos. Posteriormente se
remitieron diversas recomendaciones al Papa, tres de las cuales recibieron una
atención inmediata: 1. que el Sínodo se celebrase a intervalos regulares, cada
dos años (para luego cambiar a "cada tres años"); 2, que la Secretaría General
ejerciera una labor organizativa y funcional entre las Asambleas Sinodales; 3.
que los Obispos pudiesen sugerir temas para las futuras Asambleas.
Entre la segunda y la tercera Asamblea Sinodal se creó un Consejo consultivo
de la Secretaría General, compuesto por 12 Obispos elegidos y 3 designados por
el Papa. Este Consejo se reunió por primera vez del 12 al 15 de mayo de 1970,
con la intención de facilitar la comunicación con las Conferencias Episcopales
y formular la agenda de la siguiente Asamblea. Después de este encuentro, se
inició una consulta general y mundial de los Obispos, con objeto de que
sugirieran temas para la asamblea siguiente. Esta consulta comienza ahora en
los últimos días de una Asamblea Sinodal. Desde entonces el Consejo de la
Secretaría General, elegido en cada Sínodo para la preparación de la asamblea
siguiente, ha llegado a ser una característica permanente de la Secretaría
General.
3. II Asamblea General Ordinaria
• Sesiones: 30 de septiembre - 6 de noviembre de 1971 (la más larga
hasta el día de hoy)
• Padres sinodales: 210
• Tema: «El sacerdocio ministerial y la justicia en el mundo»
Los Padres sinodales, en esta ocasión, debatieron sobre el sacerdocio
ministerial y la justicia en el mundo. Durante las sesiones elogiaron la
dedicación de los sacerdotes por todo el mundo en su ministerio de la Palabra
y el Sacramento, así como su tarea pastoral en el apostolado. Al mismo tiempo
prestaron atención a las varias dificultades que los sacerdotes encontraron en
su ministerio.
Los Padres sinodales, además, trataron el tema de la justicia subrayando la
necesidad de relacionar el Evangelio con las circunstancias mundiales y
locales. En respuesta a ello, los Padres sinodales trazaron un programa de
ocho puntos para la acción a nivel internacional y recomendaron que la
Iglesia, a nivel local, impulsase la educación y la colaboración ecuménica en
el campo de la justicia.
4. III Asamblea General Ordinaria
• Sesiones: 27 de septiembre - 26 de octubre de 1974
• Padres sinodales: 209
• Tema: «La evangelización en el mundo moderno»
En esta asamblea los Padres sinodales enfatizaron de nuevo el carácter
esencial misionero de la Iglesia y el deber de cada uno de sus miembros de
llevar el testimonio de Cristo al mundo. En este sentido se trató el tema de
la liberación, ligado a la obra de la evangelización que tiende a liberar a
las personas del pecado. Las recomendaciones y propuestas de los Padres
sinodales presentadas al Papa fueron utilizadas en la formulación de la
Exhortación Apostólica «Evangelii nuntiandi» del 8 de diciembre 1975.
5. IV Asamblea General Ordinaria
• Sesiones: 30 de septiembre - 29 de octubre de 1977
• Padres sinodales: 204
• Tema: «El catecismo de nuestro tiempo»
El debate de los Padres sinodales, que prestó una especial atención a la
catequesis de los niños y de los jóvenes, dio como resultado una serie de
treinta y cuatro propuestas o "proposiciones" y más de novecientas sugerencias
relativas al tema en cuestión. En dichas recomendaciones fueron tratadas seis
áreas generales: la importancia de la renovación catequística, la naturaleza
de la verdadera catequesis, las personas involucradas en la catequesis, la
necesidad continua de una catequesis para todos los cristianos, los medios o
canales de la catequesis y los aspectos particulares relativos a la
catequesis.
En dicha ocasión los Padres sinodales, por primera vez, publicaron una
declaración sinodal titulada «Mensaje al Pueblo de Dios». Los Padres sinodales
puntualizaron en dicho mensaje que Cristo es el centro de la salvación y, por
lo tanto, de la catequesis. A la vez, pusieron en evidencia que todos los
cristianos tienen la responsabilidad de llevar a Cristo al mundo. Poco después
de la conclusión del Sínodo, el Papa Juan Pablo II publicó la Exhortación
Apostólica «Catechesi tradendae» del 17 de octubre 1979 que se valió de un
gran número de reflexiones y de propuestas de los Padres sinodales.
6. Sínodo particular para los Países Bajos
• Sesiones: 14-31 de enero de 1980
• Padres sinodales: 19
• Tema: «La situación pastoral en los Países Bajos»
El Sínodo particular para los Países Bajos, también llamado «Sínodo holandés»,
que se desarrolló en Roma, trató el tema del concepto acuñado en el Concilio
Vaticano II del misterio de la comunión de la Iglesia y sus implicaciones
prácticas, tanto en ámbito local como universal, concentrándose en la figura
del Obispo como Maestro de Fe y Pastor de las almas, en su diócesis y en la
Conferencia Episcopal. En su conclusión la asamblea adoptó resoluciones
relativas al sacerdocio ministerial, la vida religiosa, la participación de
los laicos en la misión de la Iglesia y las enseñanzas del Concilio Vaticano
II. Un Consejo sinodal, especialmente constituido al final de este Sínodo
particular, se reúne periódicamente con la Secretaría General para continuar
la evaluación de la situación pastoral y para promover la aplicación de las
resoluciones sinodales.
7. V Asamblea General Ordinaria
• Sesiones: 26 de septiembre - 25 de octubre de 1980
• Padres sinodales: 216
• Tema: «La familia cristiana»
La reafirmación de la enseñanza de la Iglesia sobre la indisolubilidad del
matrimonio y los contenidos de la Encíclica «Humanae vitae» fueron la tarea
central de este Sínodo. En esta Asamblea, los Padres sinodales redactaron el
"Mensaje a las familias cristianas en el mundo moderno" y propusieron una
"Carta de los derechos de la familia" que Juan Pablo II concretó el 22 de
octubre de 1983. El Papa publicó además la Exhortación Apostólica «Familiaris
consortio» del 22 de noviembre de 1981, como fruto de la discusión y de las
propuestas de la Asamblea.
8. VI Asamblea General Ordinaria
• Sesiones: 29 de septiembre - 29 de octubre de 1983
• Padres sinodales: 221
• Tema: «La penitencia y el perdón en la misión de la Iglesia»
La Asamblea y el tema coincidieron con el Año Santo «extraordinario»
proclamado por el Santo Padre para conmemorar el 1950º aniversario de la
Redención del mundo mediante la muerte de Cristo. Durante la Asamblea los
Padres sinodales trataron los argumentos inherentes al tema poniendo de
relieve la necesidad de aplicar los frutos de la Redención de Cristo a la vida
de cada persona y, por lo tanto, a la sociedad. En un documento publicado por
la Asamblea, los Padres sinodales invitaron al mundo a la «reconciliación» y
proclamaron «la Iglesia como sacramento de reconciliación y signo de la
misericordia de Dios hacia el pecador». El trabajo desarrollado por los Padres
sinodales durante este Sínodo sirvió como base para la Exhortación Apostólica
post-sinodal «Reconciliatio et paenitentia» del 2 de diciembre 1984, que por
primera vez fue llamado documento «post-sinodal».
9. II Asamblea General Extraordinaria
• Sesiones: 24 de noviembre - 8 de diciembre de 1985
• Padres sinodales: 165
• Tema: «Vigésimo aniversario de las conclusiones del Concilio Vaticano
II»
Convocado de forma especial por el Papa Juan Pablo II, el Sínodo conmemoró el
XX aniversario de la conclusión del Concilio Vaticano II y evaluó el estado de
renovación de la Iglesia. Según su estatuto, este Sínodo reunió a todos los
Presidentes de las más de cien Conferencias Episcopales del mundo entero y a
otras diversas personas.
Las discusiones se centraron en los documentos del Concilio Vaticano II y en
su aplicación por parte de la Iglesia en todo el mundo. En esta Asamblea los
Padres sinodales redactaron un informe final («Relatio finalis»), difundido en
la sesión de clausura junto al «Nuntius» o «Mensaje al Pueblo de Dios». En
respuesta a la propuesta de los Padres sinodales en esta Asamblea, el Santo
Padre autorizó la compilación y publicación del Catecismo de la Iglesia
Católica, difundido en 1992.
10. VII Asamblea General Ordinaria
• Sesiones: 1 - 30 de octubre de 1987
• Padres sinodales: 232
• Tema: «La vocación y la misión de los laicos en la Iglesia y en el
mundo»
A través de la consideración de los conceptos de vocación («ser») y de misión
(«actuar») en el contexto del Concilio Vaticano II de la comunión eclesial,
los Padres sinodales quisieron subrayar el carácter distintivo del laico en la
vida de la Iglesia (comunión en la santidad) y su obra de evangelización en el
mundo (carácter secular). Por tratarse de este argumento, el Sínodo registró
una significativa presencia de laicos como oyentes; algunos laicos fueron
invitados a hablar ante la asamblea general y a expresar sus opiniones en los
círculos menores y por primera vez una mujer y un hombre fueron designados
como Secretarios Especiales Adjuntos. Las informaciones resultantes del
Sínodo, en particular las cincuenta y cuatro propuestas de la Asamblea
General, fueron utilizadas para la formulación de la Exhortación Apostólica
post-sinodal «Christifideles laici» del 30 de diciembre de 1988.
11. VIII Asamblea General Ordinaria
• Sesiones: 30 de septiembre - 28 de octubre de 1990
• Padres sinodales: 238
• Tema: «La formación de los sacerdotes en las circunstancias actuales»
Teniendo en cuenta la tarea de la Segunda Asamblea General Ordinaria del
Sínodo (1971) que trató desde el punto de vista teológico el sacerdocio y sus
implicaciones en el ministerio sacerdotal, este Sínodo tuvo un tono más
pastoral, centrado en la formación sacerdotal y en la «persona» del sacerdote
mismo, diocesano y religioso, antes y después de la ordenación. En las
sesiones fue notable el acuerdo general entre los Padres sinodales, tanto en
la discusión como en el tratamiento del tema. Al término del Sínodo, los
Padres sinodales presentaron al Santo Padre cuarenta y un propuestas que,
junto a otras informaciones resultantes del proceso sinodal, sirvieron para la
preparación de la Exhortación Apostólica post-sinodal «Pastores dabo vobis»
del 25 de marzo de 1992.
12. I Asamblea Especial para Europa
• Sesiones: 28 de noviembre - 14 de diciembre de 1991
• Padres sinodales: 137
• Tema: «Somos testigos de Cristo que nos liberó»
El 22 de abril de 1990 durante su visita apostólica a Checoslovaquia, en la
ciudad de Velehrad, sede de la tumba de San Metodio, co-patrono de Europa
junto con los Santos Cirilo y Benedicto, el Santo Padre anunció su deseo de
convocar una Asamblea Especial para Europa del Sínodo de los Obispos a fin de
discernir el kairos de la situación creada por los grandes cambios ocurridos
en Europa y para evaluar la función de la Iglesia en los esfuerzos de
renovación y reconstrucción en el continente. La naturaleza especial del
Sínodo y su breve período de preparación han requerido varias modificaciones
en los estatutos sinodales, por ejemplo, en vez de los documentos «Lineamenta»
e «Instrumenum laboris» fueron preparadas una breve guía para la reflexión
(«Itinerarium») y una síntesis («Summarium»); fueron introducidos criterios
especiales para los delegados episcopales con el fin de permitir una más
amplia representación de los obispos de Europa central y del Este, etc.
Uno de los eventos más importantes de la preparación fue un simposio
pre-sinodal promovido por el Pontificio Consejo para la Cultura. En él se
reunieron los intelectuales de Europa occidental y del Este para una reflexión
común sobre el tema del Sínodo. Al mismo tiempo, representantes de la Iglesia
ortodoxa y de las principales comunidades cristianas en Europa fueron
invitados, en un espíritu de ecumenismo, a participar por primera vez en una
asamblea sinodal como «delegados fraternos».
El trabajo de la Asamblea Especial culminó con la publicación de una
«Declaración», en la cual los Padres sinodales delinearon un programa para la
nueva evangelización de Europa, lanzando un llamamiento a todos los ciudadanos
europeos a favor de la solidariedad universal. A continuación, un grupo de
miembros de la asamblea especial fue encargado de individualizar el mejor modo
de llevar a la práctica las conclusiones de la Declaración mediante el
refuerzo del Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa (CCEE) ante las
circunstancias del momento.
13. Asamblea Especial para África
• Sesiones: 10 de abril - 8 de mayo de 1994
• Padres sinodales: 242
• Tema: «La Iglesia en África y su función evangelizadora de cara al año
2000: ‘Seréis mis testigos’ (He 1, 8)»
El 6 de enero de 1989 el Santo Padre anunció su intención de convocar la
Asamblea especial e instituyó una comisión pre-preparatoria formada
principalmente por miembros del Episcopado africano. En el mes de junio
siguiente este grupo fue ampliado para constituir el Consejo de la Secretaría
General y además contribuyó en la preparación de la asamblea sinodal. En
ocasión del encuentro de los representantes del Episcopado africano en Lomé
(Togo), en julio de 1990, fueron publicados los «Lineamenta» que «delineaban»
el tema del Sínodo, iniciando un período de oración y de reflexión a nivel
local. Las respuestas de las Iglesias locales fueron utilizadas para formular
el "documento de trabajo" de la Asamblea especial o «Instrumentum laboris»,
difundido durante la novena visita pastoral del Santo Padre a África, en
Kampala (Uganda), en febrero de 1993.
Utilizando este documento como punto de referencia, los Padres sinodales
trataron en la sesión, que duró un mes, el tema general de la Evangelización
desde las siguientes perspectivas: 1. Proclamación del mensaje; 2.
Inculturación; 3. Diálogo; 4. Justicia y paz; 5. Medios de Comunicación
Social. Además del animado y profundo debate sobre el tema durante las varias
fases de la actividad sinodal, un evento significativo de la Asamblea Especial
fueron las ceremonias de apertura y de clausura que incorporaron muchos
elementos de la tradición litúrgica africana.
La documentación resultante incluye un largo «Mensaje al Pueblo de Dios»,
distribuido al término de la Asamblea Especial y la Exhortación Apostólica
post-sinodal «Ecclesia in África» del 14 de septiembre de 1995, firmada y
presentada en la Iglesia durante la visita sinodal en África del Santo Padre,
desde el 14 hasta el 20 de septiembre de 1995, para la fase celebrativa de la
Asamblea Especial.
Un Consejo Post-Sinodal elegido por la Asamblea Especial continúa ofreciendo
asistencia a la Secretaría General. Su tarea es la de evaluar el impacto y la
aplicación de la Exhortación Apostólica post-sinodal en la Iglesia local. El
Consejo ha redactado una comunicación que fue enviada a todos los Obispos de
África, a los jefes de los Dicasterios de la Curia Romana y a los Presidentes
de las Conferencias Episcopales de todo el mundo, además de a otras personas
interesadas. El Consejo post-sinodal continua periódicamente para poner al día
a los Obispos de África y para estimular esfuerzos dirigidos a concretar los
efectos benéficos del documento.
14. IX Asamblea General Ordinaria
• Sesiones: 2 - 29 de octubre de 1994
• Padres sinodales: 245
• Tema: «La vida consagrada y su misión en la Iglesia y en el mundo»
El 30 de diciembre de 1991 el Santo Padre anunció la convocatoria de una
asamblea sinodal sobre el tema de la vida consagrada. Algunos han interpretado
este gesto como una conclusión lógica del tratamiento de los estados de vida
en la Iglesia, iniciada en las dos asambleas ordinarias precedentes sobre el
laicado y sobre el sacerdocio. El período de oración y de reflexión que
precede a la Asamblea sinodal fue particularmente fecundo, dando lugar a
intensos intercambios no sólo en los institutos de vida consagrada y en las
sociedades de vida apostólica, sino también en organismos nacionales e
internacionales, por no hablar de las diversas iniciativas individuales y de
grupo con la jerarquía de la Iglesia y los diversos Dicasterios de la Curia
Romana. Los Padres sinodales trataron un gran número de argumentos inherentes
al tema y escucharon atentamente las numerosas intervenciones de los oyentes.
Dignos de mención fueron la participación de un elevado número de Padres
sinodales pertenecientes a congregaciones religiosas, el nombramiento de una
religiosa y de un religioso como Secretarios Especiales Adjuntos y de un
elevado número de mujeres y hombres dedicados a la vida consagrada como
teólogos y oyentes. El 25 de marzo de 1996 fue publicada la Exhortación
Apostólica post-sinodal «Vita consecrata».
15. Asamblea Especial para el Líbano
• Sesiones: 26 de noviembre - 14 de diciembre de 1995
• Padres sinodales: 69
• Tema: «Cristo es nuestra esperanza: renovados en su espíritu,
solidarios somos testigos de su amor»
Considerando las particulares necesidades de la Iglesia en el Líbano debidas
al prolongado período de guerra, el Santo Padre anunció el 6 de junio de 1991
su intención de convocar una Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para
el Líbano. Después de algunas reuniones preliminares con los patriarcas de las
Iglesias Orientales del Líbano, en enero de 1992 fue constituido un Consejo de
diez miembros, representantes de las seis Iglesias católicas sui iuris en el
Líbano, para participar en la necesaria tarea de preparación. Al mismo tiempo,
fue nombrado un obispo libanés como coordinador «in loco». Los «Lineamenta» de
la Asamblea Especial fueron publicados el 13 de marzo de 1993, dando comienzo
a la fase de oración y de reflexión sobre el tema sinodal por parte de las
diócesis locales y de los diversos organismos eclesiales en el Líbano, período
que se prolongó hasta el 1 de Noviembre de 1994.
Las respuestas a los «Lineamenta» fueron incorporadas al «Instrumentum
laboris», «documento de trabajo» de la Asamblea Especial, que sirvió como
punto de referencia durante la Asamblea sinodal. El 10 de mayo de 1997 la
Exhortación Apostólica sinodal «Una esperanza nueva para el Líbano» fue
publicada con ocasión de la visita del Santo Padre al Líbano para la fase
celebrativa de la Asamblea Especial.
Una traducción árabe del documento, preparada por la Asamblea de los
Patriarcas y de los Obispos del Líbano, fue publicada en 1998. El Consejo
post-sinodal, fruto de esta Asamblea Especial, continúa sus encuentros para
evaluar el impacto y la aplicación de la Exhortación Apostólica en el Líbano.
16. Asamblea Especial para América
• Sesiones: 16 de noviembre - 12 de diciembre de 1997
• Padres sinodales: 233
• Tema: «Encuentro con Jesucristo vivo, camino para la conversión, la
comunión y la solidaridad en América»
En la Carta Apostólica «Tertio millennio adveniente», el Santo Padre ha
expresado su deseo de continuar el movimiento sinodal a nivel continental,
empezando con las Asambleas Especiales para Europa (1991) y para África (1994)
y de convocar asambleas sinodales especiales, incluyendo la Asamblea Especial
para América, como parte del programa que conducirá a la celebración del
Grande Jubileo del Año 2000. El 12 de junio de 1995 fue nombrado un Consejo
pre-sinodal para colaborar en la preparación de la Asamblea Especial. Con su
asistencia, los «Lineamenta» fueron publicados el 3 de septiembre de 1996 y el
«Instrumentum laboris» el 10 de septiembre de 1997.
Durante la asamblea, los Padres sinodales examinaron los diversos aspectos de
la vida eclesial y de la sociedad en el continente americano y buscaron los
mejores caminos y medios para dar la posibilidad al pueblo de América de
encontrarse con Jesucristo. Con este fin, debatieron acerca de la relación
entre el Evangelio y la cultura y sobre los importantes conceptos de
conversión, comunión y solidaridad para responder a los grandes desafíos de la
sociedad contemporánea en el continente. Al término de la Asamblea Especial
los Padres sinodales publicaron el habitual «Nuntius» o «Mensaje al Pueblo de
Dios».
Un Consejo post-sinodal, elegido durante la asamblea se reunió en varias
ocasiones para evaluar los resultados del Sínodo y asistir al Santo Padre en
la redacción de la Exhortación Apostólica post-sinodal «Ecclesia in América»
promulgada por el Santo Padre el 23 de enero de 1999, durante la fase
celebrativa de la Asamblea Especial en Ciudad de México. Al día siguiente,
muchos participantes sinodales provenientes de todas partes del continente han
participado en la liturgia eucarística celebrada en el Santuario de Nuestra
Señora de Guadalupe.
Después, el Consejo post-sinodal, elegido durante la asamblea, tuvo varios
encuentros para la supervisión de la aplicación del documento y para estimular
los Obispos con sus iniciativas en el continente en respuesta al documento.
17. Asamblea Especial para Asia
• Sesiones: 19 de abril - 14 de mayo de 1998
• Padres sinodales: 191
• Tema: «Jesucristo el Salvador y su misión de amor y de servicio en
Asia: ‘Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia’ (Jn. 10,
10)»
El 10 de septiembre de 1995, el Santo Padre ha constituido un Consejo
pre-sinodal para la Asamblea Especial para Asia, formado principalmente por
cardenales, arzobispos y obispos de Asia. Una de sus tareas fue la de asistir
a la Secretaría General en la redacción de los Lineamenta, difundidos el 3 de
septiembre de 1996, y del Instrumentum laboris, publicado el 13 de febrero de
1998.
Durante la Asamblea Especial los Padres sinodales, teniendo en consideración
el hecho de que la Iglesia es una pequeña pero vivaz grey en el continente
asiático, donde están presentes las Grandes Religiones del Mundo, concentraron
su atención en la unicidad de la persona de Jesús el Salvador y sobre su don
de vida abundante en el contexto del plan de la Iglesia de una nueva
evangelización. Se dedicó una atención especial al modo con el que la Iglesia,
en un plan pastoral concreto, puede continuar la misión del Señor de amor y
servicio en Asia. Al final, los Padres sinodales publicaron un «Nuntius» o
«Mensaje al Pueblo de Dios» en el que se tratan diversos puntos del tema
sinodal.
Una Exhortation Apostólica post-sinodal «Ecclesia in Asia» fue firmada por el
Santo Padre el 6 de noviembre de 1999 en al Catedral del Sagrado Corazón,
durante la fase celebrativa del 5 al 8 de noviembre 1999 en Nueva Delhi, en la
India. Después, el Consejo post-sinodal se ha reunido periódicamente para
valorar la distribución y aplicación del documento en la Iglesia en Asia.
18. Asamblea Especial para Oceanía
• Sesiones: 22 de noviembre - 12 de diciembre de 1998
• Padres sinodales: 117
• Tema: "Jesucristo y los pueblos de Oceanía: siguiendo su camino,
proclamando su verdad y viviendo su vida"
El 7 de junio de 1996, el Santo Padre nombró el Consejo pre-sinodal
constituido principalmente por los Obispos de Oceanía. Este Consejo tuvo tres
encuentros, el primero de los cuales fue dedicado a la redacción del texto de
los «Lineamenta», sucesivamente completado y enviado a las partes interesadas;
durante el segundo encuentro, sostenido en Wellington (Nueva Zelanda) desde el
26 al 28 de agosto de 1997, fue tratado el tema de los criterios para la
participación y durante el tercero, desarrollado desde el 10 al 12 de marzo de
1998, fue completado el texto del «Instrumentum laboris» y definidos los
detalles en preparación de la Asamblea Especial.
Una característica peculiar de esta Asamblea Sinodal fue que todos los Obispos
de la región participaban como miembros «ex officio». Para reducir las
dificultades del viaje y limitar la ausencia de los Obispos de sus Iglesias
locales, se tomaron las medidas necesarias para que las visitas «ad limina» se
hicieran en concomitancia con la Asamblea Especial. A pesar de las grandes
diferencias entre las varias situaciones pastorales de la región, durante los
trabajos sinodales se observaron muchas preocupaciones comunes como la
inculturación del Evangelio, la nueva atención hacia la catequesis y la
formación, la revitalización de la fe de los creyentes, la atención pastoral
de la juventud, emigrantes y nativos, etc., todo ello convergente hacia la
persona de Cristo, el camino, la verdad y la vida.
El 11 de diciembre de 1998 se estableció un Consejo Post-Sinodal, formado por
miembros elegidos entre los participantes en la Asamblea Sinodal y otros
nombrados por el Papa. El Consejo tuvo varios encuentros donde se discutieron
tanto las reacciones frente a la Asamblea Especial como la colaboración en la
redacción, por parte del Santo Padre, de la Exhortación Apostólica
Post-Sinodal, esperada con gran interés por la Iglesia en Oceanía.
19. II Asamblea Especial para Europa
• Sesiones: 1-23 de octubre de 1999
• Padres sinodales: 117
• Tema: «Jesucristo viviente en su Iglesia, fuente de esperanza para
Europa»
La Segunda Asamblea Especial para Europa es la última de la serie de Asambleas
Sinodales continentales convocadas por el Santo Padre en su Carta Apostólica
«Tertio millenio adveniente» como parte de la preparación al Grande Jubileo
del Año 2000. Aunque la Primera Asamblea Especial para Europa tuvo lugar hace
menos de una década, en 1991, nuevas situaciones sociales y culturales,
presentes en el continente tras los cambios políticos acontecidos en el Este,
han creado unos desafíos pastorales que han hecho que fuera especialmente
oportuno convocar una Segunda Asamblea Especial para Europa.
El 7 de febrero de 1997 el Santo Padre nombró el Consejo Pre-Sinodal para
colaborar en la preparación de esta Asamblea Sinodal. Este grupo, con la
asistencia de teólogos europeos y del personal del Secretariado General,
redactó primero los «Lineamenta», que fueron enviados en la primavera de 1998
a las Conferencias Episcopales europeas, a los jefes de departamento de la
Curia Romana y a otras partes interesadas y, posteriormente, el «Instrumentum
laboris» o «documento de trabajo» de la Asamblea Especial, basado en las
respuestas recibidas en la fase de los «Lineamenta», secundo el desarrollo
lógica del tema sinodal, presentado al Santo Padre para su aprobación y,
sucesivamente, presentado al público el 21 de junio de 1999.
El Consejo post-sinodal se ha reunido para analizar las Proposiciones de la
asamblea especial y para contribuir a la redacción de la Exhortación
post-sinodal del Santo Padre, non publicada.
20. X Asamblea General Ordinaria
• Sesiones: 30 de septiembre - 27 de octubre de 2001
• Padres sinodales: 247
• Tema: «El Obispo: servidor del Evangelio de Jesucristo para la
esperanza del mundo»
Para preparar la X Asamblea General Ordinaria, el IX Consejo Ordinario de la
Secretaría General se reunió periódicamente para participar en el proceso de
consulta que definió el tema y colaborar en la redacción de los Lineamenta,
enviados el 16 de junio 1998 a los obispos del mundo y a los que normalmente
se contactan para respuestas oficiales. Estas respuestas fueron analizadas a
continuación y tomadas en consideración durante el trabajo del Consejo para
redactar el «Instrumentum laboris», que se hizo público el 1 de junio del
2001.
Esta asamblea sinodal centró su reflexión en la persona y el papel del obispo
en su diócesis, a la luz del inicio del Tercer Milenio.
El 26 de octubre de 2001, la asamblea sinodal eligió los miembros del X
Consejo Ordinario de la Secretaría General, a quienes se agregaron otros tres
miembros especialmente nombrados por el Santo Padre. En las diversas reuniones
de este Consejo fue analizado el material que resultó del proceso sinodal,
especialmente las Proposiciones, para ofrecer una adecuada colaboración al
Santo Padre en la redacción de la Exhortación Apostólica post-sinodal
«Pastores gregis». Dicho documento fue promulgado el 16 de octubre de 2003, en
coincidencia con el vigésimo quinto aniversario de la elección del Sumo
Pontífice.
21. XI Asamblea General Ordinaria
• En acto: 2 - 29 octubre de 2005
• Padres sinodales: 256
• Tema: «La Eucaristía: fuente y cumbre de la vida y de la misión de la
Iglesia»
Considerando la opinión de los miembros del X Consejo Ordinario de la
Secretaría General del Sínodo de los Obispos, basada a su vez en la consulta a
las Conferencias Episcopales de todo el mundo y a otros organismo interesados,
el Santo Padre decidió convocar la Undécima Asamblea General Ordinaria para
tratar el tema de la Eucaristía. Merece una especial atención el hecho que la
decisión del Papa tuvo lugar poco tiempo después de la publicación de su
encíclica sobre el mismo argumento. Esta asamblea sinodal fue convocada por el
Santo Padre para promover la reflexión pastoral de los obispos de todo el
mundo sobre un tema de vital importancia en la vida y la misión de la Iglesia.
Los «Lineamenta», elaborados por el X Consejo Ordinario de la Secretaría
General con la asistencia de teólogos, fueron enviados el 31 de marzo de 2004
a las Conferencias Episcopales, a las Iglesias Orientales «sui iuris», a los
Superiores de los Dicasterios de la Curia Romana, a la Unión de los Superiores
Generales y a otros organismos competentes. Durante una asamblea sucesiva, el
Consejo ha analizado las respuestas a las preguntas de los «Lineamenta» y,
nuevamente con la ayuda de los expertos, ha redactado la «Instrumentum
Laboris», que fue publicado el 7de julio de 2005. Durante la Asamblea Sinodal
este documento servirá como punto de referencia para tratar un tema importante
para la vida y la misión de la Iglesia.
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