Catequesis Dominical para Niños


 

Bautismo del Señor B

 

 

Catequesis "Las Huellas de Dios"

 

Las huellas digitales

Durante la noche unos ladrones forzaron las puertas de una joyería y la desvalijaron. El dueño, al descubrir el robo en la mañana, llamó de inmediato a la policía que le indicaba de no tocar nada y esperar. Pronto arribaron los detectives y dieron comienzo a sus pesquisas. Revisaron todo pero no encontraban indicio alguno que les ayudara en identificación de los ladrones. Parecía que los criminales habían limpiado todos para no dejar rastro. A uno de los policías se le ocurrió investigar debajo de la mesa. Encontró las huellas nítidas de unos dedos. Pudieron así identificar a uno de los ladrones y a través de él encontraron muy pronto también a los demás malhechores. Habían dejado huella.

Las huellas de los hombres.

Cuando caminamos a través de un charco de agua, nuestras pisadas dejan huellas en el piso seco. En realidad, todo lo que hacemos deja huellas aunque no sean huellas físicas. Cuando hemos peleado, ¿cómo lucen nuestras caras, tristes o alegres? (Tristes). Hemos dejado esa huella. Vamos a buscar un poco más las huellas que dejamos. ¿Qué huellas se ven cuando ayudamos, cuando somos impacientes, cuando…? De las huellas uno puede sacar conclusiones. Cuándo ves a un cuarto desordenado, sucio, etc., ¿cómo piensan que es la persona que vive allí? Cuando ves un cuarto ordenado y limpio…

Las huellas de Dios.

Había una vez un anciano africano que servía de guía a los europeos que querían explorar. Cada mañana y cada noche rezaba. Uno de la comitiva se burlaba de él diciendo: "¿Cómo sabes que Dios existe?" El anciano contestó: "Ha visto hoy en la mañana las huellas alrededor del campamento. Hasta sabemos qué animales han rondado por ahí, camellos, zorros, etc... Abra los ojos y verá muchísimas huellas de Dios".

Cualquiera que tenga dos dedos de frente puede ver las huellas de Dios en la creación. Nadie más que Dios puede haber creado unas cosas más maravillosas. Vamos a enumerarlas un poco: el mar, las estrellas, sol y luna, los árboles… ¿Saben cuál es la huella más grandiosa de Dios que conocemos? Se lo voy a decir: Es el hombre creado a imagen y semejanza de Dios. ¿Cuándo se asemeja el hombre más a Dios amando u odiando? Es que ha sucedido algo terrible y sigue sucediendo. Por el pecado el hombre borra la huella de Dios, su bondad, su misericordia, etc. Desde Adán y Eva los hombres hacemos cosas malas que deshacen las huellas de Dios en nosotros. Pero Dios no ha dicho: "Ya no quiero saber nada del hombre". Su amor es tan grande que no sólo quiso restaurar su huella en el hombre. La quiere hacer mucho mejor de lo que estaba antes. ¿Saben cómo lo ha hecho? Enviando a su Hijo.

La huella de Jesucristo.

¿Quién ha sido el hombre más perfecto que jamás ha vivido en la tierra? (Jesucristo). ¿Ustedes saben por qué bautizamos a los bebés? (Para que tengan vida eterna, para que se les borre el pecado original). Es decir, se restablezca en la persona humana lo que el pecado original ha borrado. ¿Jesucristo ha tenido algún pecado? (Nunca). Él no necesitaba ser bautizado para que se restablezca la huella de Dios en él. Él es la impronta visible de Dios. ¿Por qué, entonces, se ha bautizado? Porque él quiere ser como uno de nosotros para que nosotros lleguemos a ser como él. ¿Cómo lo logró? En primer lugar quiso cargar con toda la maldad que hacemos los hombres para librarnos de ella. Y él, por medio del Bautismo y del Espíritu Santo, no sólo quiere restablecer la huella borrada de Dios. Quiere hacer mucho más. Cristo quiere que seamos como él. ¿Por eso nos llamamos? (Cristianos). Quiere que la Santísima Trinidad habite en nuestro corazón. Es como vivir en una casa de esteras que está por caerse y te ofrecen todo un castillo para que tú puedas vivir con el rey y su familia. Por eso Jesús dice: "Si alguien me ama, yo y mi Padre vendremos y tomaremos morada en él". Por eso Jesús dice que él es la vid y nosotros… (Los sarmientos, las ramas). Por eso Jesús dice que él es el pastor y nosotros… (Las ovejas). Por eso el apóstol San Pablo dice que somos llamados a ser cada vez más semejantes a Jesucristo.

Aplicación

En primer lugar vamos a dar gracias a Jesús por nuestro Bautismo. En aquel momento vino la Santísima Trinidad a nuestro corazón y nuestro cuerpo se convirtió en templo del Espíritu Santo. Vamos a hacerle a Jesús un gran aplauso. Quizás podemos elaborar un slogan para expresar nuestra alegría y, a manera de una barra, lo proclamamos con fuerza. En segundo lugar, habría que descubrir cómo se ven las huellas de ser templo del Espíritu Santo en nuestra vida.

 

 

 

 
Queremos ayudar  a que los niños, por medio de  la catequesis dominical, puedan compenetrarse de la Palabra de Dios proclamada durante la Misa Dominical Parroquial. De ningún modo queremos dar pie al terrible malentendido como si pretendiéremos colaborar en sustituir la Misa Dominical de la Comunidad Parroquial con una Misa para Niños.
Tenemos  una seria acusación al respecto.

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