[public_html/domingos/_includes/adsensehorizontal.htm]
[public_html/domingos/_includes/subtopenlaces.htm]
[public_html/domingos/_includes/1_columnagprueba.htm]

Domingo 13 del Tiempo Ordinario Ciclo A - Catequesis preparatoria para niños: preparemos la Acogida de la Palabra de Dios durante la celebración de la Misa dominical

Recursos adicionales para la preparación

 

 1. Pasajes Bíblicos del Domingo

 

2.1 Catequesis I: La Vida con Jesús siempre lleva una cruz


2. Catequesis II: Amar de verdad.


4. Liturgia


5. El Niño


6. Condición previa.

 

 


¿Cómo acoger la Palabra de Dios?
La Palabra de Dios y yo - cómo acogerla: Recibirla, meditarla, memorizarla, estudiarla, obedecerla, celebrarla
Falta un dedo: Celebrarla 

 

1. Pasajes Bíblicos del Domingo

* 2R 4,8-11.14-16: “Ese hombre de Dios es un santo, se quedará aquí” 

* Sal 88,2-3.16-17.18-19: “Cantaré eternamente las misericordias del  Señor”

* Rm 6,3-4.8-11: “Por el Bautismo fuimos sepultados con Él en la muerte  para que andemos en una vida nueva”

* Mt 10,37-42: “El que no toma su cruz y me sigue no es digno de mi”
 

 

 

 

2. Catequesis

2.1 Catequesis 1: La Vida con Jesús siempre lleva una cruz (Abreviado 10,37

2.1.1 Meta

Que los niños comprendan que la cruz es necesaria para poder dar fruto en el reino de Dios.

 

2.1.2 La Catequesis

 

El Bambú

En jardín crecía un bambú alto y lozano. Se mecía en el viento y todas las plantas del jardín lo admiraban. Un día vino el dueño del jardín y dijo al bambú:” Por favor, te necesito”. El bambú, que era un ser generoso, dijo:”Te ayudo donde quieras. Dímelo, ¿qué debo hacer?”. Con rostro serio el dueño le dijo: “Sólo me sirves si te quito tus hojas y tus ramas”. El bambú se asustó. Todas las plantas del jardín callaron para escuchar lo que iba a decir el bambú. Este después de pensarlo dijo al dueño del jardín: “Me has dado agua y abono, y me has cuidado. Así que puedes hacer lo que quieres”. El señor le dijo con voz muy queda:”Debo cortarte en dos. Debes sacrificar tu vida para que me sirvas”. El bambú le contestó: "Eso no. No puedo.” El dueño del jardín le replicó:”Entonces no sirves para mí”, e hizo ademán de retirarse. El bambú inclinó su corona y dijo:”Yo quiero servir. Haz de mi según tu voluntad”. El señor cortó el bambú, quitó las hojas y las ramas. Luego partió el bambú en medio, sacó el meollo y lo llevó a una fuente cristalina. Allí con las dos partes del bambú hizo una especie de canal que guiaba las aguas de la fuente a unos campos que estaban secos y estériles. Y los campos reverdecieron y comenzaban a dar mucho fruto.

 

¿Y nosotros?

Parece una historia muy triste, la del bambú. Pero ahora  les voy a leer el evangelio para que entiendan que también Jesús nos pide algo parecido:

 

SE LEE EL EVANGELIO (vv. 37-39)

 

Nuestra familia es lo que más queremos, lo más precioso que tenemos, o ¿hay algo que más precio tiene? Son como las hojas y ramas del bambú, su adorno, su alegría y su belleza. Estar sin familia es estar solo, sin alegría, es  una vida muy triste. Pero cuando Jesús te dice, por ejemplo:”Quiero que me sirvas. Quiero que seas mi sacerdote, mi misionero, mi religiosa. Quiero que viajes a países muy lejanos. Quiero que dejes a tu familia para predicar el evangelio”, ¿Qué le decimos?: "Oh no, Jesús. Mi mamá se pondría muy triste, mi papá se pondría muy triste, mis abuelos y mis hermanos se pondrían muy tristes. Y a mí me daría mucha pena, una pena demasiado grande. Yo amo más a mis padres y hermano que cualquier otra cosa en el mundo". Si contestamos así, ¿a quién amamos más, a Jesús o a nuestra familia? (A nuestra familia).

Y cuando Jesús nos pide:”Quiero que des de comer a los que tienen hambre y que no te des tantos lujos”, ¿Que le vamos a responder?:”Jesús yo quiero tener mi plata y mis cosas, no quiero dejarlas para otras personas”... ¿Qué es lo que le responde a Jesús aquel que quiere seguirlo?... Supongamos que caigan enfermos, ¿le vamos a decir a Jesús:”Por favor Jesús no permitas eso, Tú no debes hacer eso? Si lo haces, ¡Tú no me amas!”  ¿Vamos a cargar con la cruz que Jesús nos envía? Cuando vemos a niños sin juguetes, cuando nos encontramos con alguien con quien hemos peleado, cuando estamos cansados y nos piden un favor, ¿qué es lo que hacen aquellos que quieren seguir a Jesús?... (Regalar nuestros juguetes, amistarnos de nuevo, hacer el favor). Es como una cruz que cargamos, porque nos gustaría más quedarnos con los juguetes, no hablar con quien hemos peleado, descansar sin hacer el favor. Es como perder un poco la vida por Jesús cuando hacemos lo contrario a lo que nos apetece.

¿Qué es lo que hizo el dueño del jardín con las mitades del bambú?  (Regó los campos para que den mucho fruto). Amamos a nuestra familia, cuidamos nuestros juguetes, queremos descansar cuando estamos cansados. Dejar este de lado es como morir por dentro. Nos duele ciertamente.

Miren Jesús quiere hacer eso  para con nosotros. Nos quita lo frondoso de nuestra familia, nos corta la corona de las cosas que nos dan orgullo, nos parte cuando queremos tenerlo todo junto. Quiere que demos mucho fruto. Esto sólo puede suceder cuando hacemos la voluntad de Jesús, cuando cargamos con nuestra cruz y perdemos la vida por El. Con todo, Jesús también lo ha entregado todo, hasta su propia vida. ¿Qué pasó después de su muerte con él? Resucitó y se sentó a la derecha del Padre. Había salvado a todos nosotros. De la misma manera nuestro sacrificio puede salvar a muchos. Además estas pequeñas o grandes muertes de nuestro sacrificio, después del primer dolor, no nos hundiremos en tristezas. Nuestro corazón se llenará de alegría del Resucitado. Y algún día estaremos felices para siempre con él. Sobre esto hablaremos en otra oportunidad. Por lo pronto queremos aprender a cargar la cruz con Jesús. Lo que él quiere se lo damos.

Nuestro lema será: Queremos seguir a Jesús, queremos cargar con la cruz.

 

2. Catequesis II: Amar de verdad.

2.1 Meta

Los niños se encuentran muchas veces antes decisiones muy concretas: Mis padres no van a misa, ¿qué haré - yo? Queremos enseñar que el verdadero amor no es siempre lo que más acomoda. Hemos de hacer un esfuerzo consciente en ayudar a los niños para que no juzguen a los demás. Tengo la impresión que hemos exagerado un poco la nota al comienzo. Pero díganme, ¿qué hago con niños que viven justo dentro de una sociedad de consumo? ¿No herir sus afectos?

2.2. Amor a la familia

Ejercicio: Cinco niños hacen las veces de una familia: padre, madre, hijos (3). Se les dice que van a pasar una prueba para ver si son una familia unida. Salen afuera y uno por uno entran para responder a las preguntas y si todos contestan igual han pasado la prueba. Se les hace las siguientes preguntas:

Supongamos que venga la muerte y te dice: dame permiso para que me lleve a tus padres y hermanos (esposo/a, hijos). Y supongamos que al morir se van al cielo de frente mientras que si siguen viviendo quizás no vayan al cielo. ¿Los dejas ir conmigo?

Supongamos que tengan muchísimo que comer y hay uno que tiene mucha hambre,  ¿dejarás que tu familia coma menos?

Supongamos que un discípulo de Jesús les pida agua, ¿se la van a dar aunque la familia tenga menos para tomar?

Al final se debe hacer la pregunta a todos: ¿a quién hay que amarlo más, a su  madre o a Jesús? ¿A su padre o a Jesús? ¿A  sus hermanos o a Jesús?....

 

SE LEE EL EVANGELIO

 

Amor a Jesús

Como han escuchado Jesús habla muy en serio. ¿Quién recuerda lo que dijo?..(No es digno de mí el que ama a su padre, madre, hijos, etc. más que a mí). ¿Eso significa que no debo amar a mi familia, a mis padres y hermanos?... Siempre debo amarlos pero debo amar más ¿a quién?... Ahora voy a hacerles preguntas para ver si ustedes saben como hay que amar a Jesús para merecer de estar con El. Aquí hay una balanza y por cada contestación correcta voy a dejar caer una moneda en la balanza. Si se inclina hacia Jesús, entonces ustedes merecen estar con Él. La balanza está ahora abajo donde ustedes ven escrita la palabra: Familia.

Cuando Jesús llama a un muchacho para que sea sacerdote pero la familia prefiere que se quede en casa siempre con ellos, ¿qué debe hacer? ... Cuando tengo guardado bastante propina y mi hermano también tiene menos;   viene un pobre y me pide y mi hermano también me pide,  ¿a quién debo dar primero? Cuando es hora de ir a Misa los domingos y mis padres me piden que me quede con ellos para conversar, ¿qué debo hacer?... Cuando mi hermano (a) ha robado algo, y la otra persona busca lo que le han robado, ¿qué tengo que hacer, callar o hacer que mi hermano devuelva aunque castiguen a mi hermano? (Esta es una muestra. Se pueden inventar preguntas más difíciles como las que siguen).

Cuando Dios manda la muerte para que se lleve a alguien de mi familia al cielo, qué voy a hacer: ¿protestar contra Dios o aceptar su voluntad? Cuando te has portado mal, ¿tu mamá debe castigarte para que mejores o por amor tuyo no debe hacer nada? ¿Acaso crees que les da gusto a los padres tener que castigar y corregir? Les duele.

Pero el verdadero amor es más importante que los sentimientos o los afectos. Esto lo pueden entender ahora. Porque ustedes mismos deben saber distinguir la diferencia entre sentimientos, afectos y el amor verdadero.

¿A quién hemos de amar más, a nuestra familia o a Jesús?...

Ahora bien, si ustedes recuerdan las preguntas, ¿Cuando amo más?:

¿Cuando quiero que mis padres que estén siempre conmigo o que estén en el cielo?

¿Cuando dejo que los padres castiguen a mis hermanos para que se enmienden o cuando callo?

¿Cuando doy ejemplo por ir a misa o me quedo con mis padres aunque me lo pidan?

¿Cuando ayudo a mis hermanos de compartir con los demás o cuando cuido que en la familia tengamos más cosas?

En cada caso, aunque es algo que duela, aunque parece que sufro o hago sufrir, en realidad, los amo con el amor de Jesús porque quiero lo mejor para todos y para mí. ¿Qué es? Estar con Jesús, seguir a Jesús.

Ahora pueden entender el lema: Cuanto más amo a Jesús tanto más amo a mi familia

 

Vivencia

PRIMERA CATEQUESIS: Les damos a los niños una lista de cosas y personas y con sus padres deben marcar lo que es importante y lo que es menos importante, escribiendo al costado en la secuencia que ellos toman como prioridad. Por ejemplo: dinero, auto, comida, padres, helados, animales, ropa, juguetes, hermanos, postres, paseos, dulces, playa; se hace una lista larga y en ultimo lugar con letra muy pequeña escribiremos: Jesús.

Instrucciones: Pide a tus padres que te ayuden  a escribir lo que encuentras en esta lista en orden pero según su importancia  para ti. Al comienzo escribes lo que es lo más importante para ti, luego lo que viene en segundo, en tercer, cuarto quinto lugar etc. Cuando haces tu oración de la noche, ofrece a Jesús como regalo las cosas que te son los más importantes. Márcalos con un aspa. El domingo trae e hoja a la Iglesia. Pregunta a tus padres: ¿Cuándo sucede en la familia que debemos dejar los afectos en segundo lugar para amar verdaderamente?

SEGUNDA CATEQUESIS: Se les entrega a los niños una hoja que lleva como título "El Amor Verdadero". Luego se ponen mezcladas diversas situaciones y actitudes que denotan acomodación y otras que denotan amor abnegado Los niños con sus padres tratan de marcar los que expresan verdadero amor.

Por ejemplo: La mamá cumple todos los deseos de los hijos. La mamá no cumple todos los deseos de los hijos porque les haría daño. El papá da mucha propina, cuanto quieran los niños y no les pregunta nunca lo que han hecho con ella. El papá da una propina medida y quiere saber qué es lo que hacen con ella. Los niños pueden acostarse cuando quieren. . .   pueden ver los programas de televisión que quieren… pueden comer lo que quieren. Los niños no van a Misa porque los padres tampoco van… Los niños quieren las mismas cosas que los vecinos… Los niños no quieren que se les castigue.

 

4. Liturgia

4.1 Elementos a reforzar

Recordemos a los niños  cómo Jesús se entrega en cada Misa por nosotros y recordemos que instituyó la Eucaristía en la víspera de su pasión diciendo”Cuerpo que será entregado. . . . Sangre que será derramada por todos vosotros”. Al amor verdadero viene de Dios.

 

5. EL NIÑO

Cuando han hecho la primera comunión o cuando han entrado a los acólitos frecuentemente los niños comienzan a vivir una entrega que incomoda a los adultos. Es que Jesús les ha tocado el corazón y responden con generosidad. Lamentablemente los adultos nos encargamos con asfixiar estos arranques. Aunque no digamos nada, con nuestro  ejemplo de tibios logramos que después de unos meses no quede ni rastro de  aquella actitud.

 

6. Condición previa.

Digamos “si” al Señor por las penas de la vida, por lo difícil que resulta cargar con nuestra cruz de cada día. Quizás nuestro “sí" no sea un “sí” de  pura generosidad ante el Señor, pero sirve para que podamos hablar a los niños sobre el evangelio de hoy.

 

 

Queremos ayudar  a que los niños, por medio de  la catequesis dominical, puedan compenetrarse de la Palabra de Dios proclamada durante la Misa Dominical Parroquial. De ningún modo queremos dar pie al terrible malentendido como si pretendiéremos colaborar en sustituir la Misa Dominical de la Comunidad Parroquial con una Misa para Niños. 
Tenemos   una seria acusación al respecto.

 

 

 

 



[public_html/domingos/_includes/adsensehorizontal.htm]
[public_html/domingos/_includes/bottomnav.htm]