DOMINGO VIII ORDINARIO B
“Las
bodas del Esposo nuevo sólo pueden celebrarse con vino nuevo”
Os 2,16b.17b.21-22: “Me casaré contigo en matrimonio perpetuo”
Sal 102,1-2.3-4.8 y 10.12-13: “El Señor es compasivo y misericordioso”
2 Co 3,1b-6: “Sois una carta de Cristo, redactada por nuestro ministerio”
Mc 2,18-22: “El novio está con ellos”
Ejercicio
Se hace con los niños, con todos los que quieren, un sencillo ejercicio. Se
entrena a dos o tres niños para que lleven adelante el ejercicio. Se rata de
lo siguiente: Está prohibido sonreír. El que dirige el ejercicio pone por
turno una cara risueña y una cara triste pasando la mano sobre la cara como si
estuviese cambiando de cara. Se eliminan los que se ríen.
Se lee el evangelio
La fiesta
Había una vez un señor que quiso organizar una gran fiesta para sus amigos y
conocidos. Contrató una gran orquesta para que haya música y baile. Luego
compró muchos comestibles para preparar una comida muy sabrosa. También
preparó bebida y dulces para el postre. Luego se puso a arreglar su casa
limpiarla bien y adornarla con flores y luces por todas partes. ¿Saben qué
pasó cuando comenzó la fiesta y la gente estaba gozando de la música del baile
y de la comida? El anfitrión no estaba. El señor estaba en el techo arreglando
y limpiando porque pensaba:"A lo mejor se le ocurre a alguien subir a la
azotea para tomar aire. Por eso la azotea debe estar presentable". Cuando
había terminado con la limpieza de la azotea la fiesta había acabado y la
gente se había ido. ¿Qué les parece ese hombre? ¿Qué era más importante, tener
la azotea limpia o estar en la fiesta y recibir a sus amigos y gozar con
ellos?... (Estar en la fiesta) ¿Qué cosa habrían hecho ustedes?
....(participado en la fiesta).
La esperanza de los judíos
En los tiempos de Jesús había mucha gente buena que esperaba al Mesías. Ellos
pensaban:"Si hacemos penitencia, si hacemos ayunos. Esto nos ayudará a no ser
glotones, no seremos comelones. Entonces el Mesías va a venir más pronto".
¿Qué creen ustedes? ¿Qué tipo de hijos prefieren sus padres? ¿Niños que están
siempre comiendo y comiendo y comiendo o los que comen lo suficiente para
estar satisfechos y así saben medirse? ...(cuando sabemos medirnos).
Así pues pensaban los judíos. ¿Cómo le gustaría al Mesías que estemos cuando
venga? ¿Prefiere a los comelones o a los que saben medirse?... (A los que
saben medirse). No es nada malo ayunar para hacer penitencia, para hacer
oración, para estar preparados. Al Mesías le gustará venir cuando estemos
preparados.
¿Quién es el Mesías?.... (Jesús). ¿Y la gente al haber venido el Hijo de Dios
a la tierra debía ayunar para que viniese?..... (No). ¿Por qué?.... (Porque ya
había llegado). Eran, pues, como el señor que había preparado una
fiesta y seguía limpiando en lugar de estar en la fiesta.
Las bodas
Ustedes saben cómo es la celebración de unas bodas. Después de la celebración
en la Iglesia, ¿qué hacen los novios y sus familiares? ¿Se ponen a ayunar?...
(No, hacen fiesta). Eso es, gozan de la fiesta. Vamos a ver si ustedes
recuerdan el evangelio. Jesús dice que su presencia entre los discípulos es
corno una fiesta de bodas. ¿Cómo lo dice? (¿Cómo pueden ayunar los invitados a
la boda mientras que el novio esté con ellos? Ayunarán cuando les será quitado
el novio). Por si acaso no se acuerdan, vamos a leer, nuevamente esta parte en
la Biblia. ¿Cuándo les ha sido arrebatado el novio?.. (Cuando Jesús murió en
la cruz, cuando subió a los cielos). De manera que está bien que ayunemos
porque Jesús nos ha sido arrebatado. Con todo nuestro ayuno es distinto del de
los judíos antes de la venida del Mesías. ¿Nosotros ayunamos para que venga el
Mesías?... (No). ¿Por qué no?... (Porque ya ha venido). Podríamos ayunar para
que vuelva pronto. No se sorprendan. Todos los días rezamos que suceda esto.
¿Cómo? Vamos a recitar el padrenuestro:… venga tu reino. ¿Cuándo vendrá su
reino y ya no habrá muerte ni pecado ni maldad? (Al fin de los tiempos, cuando
vuelva Jesús). Así que podemos ayunar y debemos hacerlo pero con una intención
distinta.
Discernimiento
Ahora bien, también 2000 años después de haber venido Jesucristo la gente
puede equivocarse y no participar en la fiesta. ¿Cuál es la fiesta más grande
que celebramos cada semana?... (La Misa dominical): Hay personas que dicen que
no pueden venir a Misa porque tienen que trabajar. Es verdad, enfermeras y
médicos, policías y bomberos, sacristanes y sacerdotes, todos ellos tienen que
trabajar los domingos porque es necesario. También los padres de familia
tienen que trabajar cuando no hay comida en la casa. Pero aún así, todos
deberían encontrar el momento para participar en la Misa dominical. Quizás
podrían participar el sábado en la tarde o domingo en la noche. También
suceden cosas raras cuando alguien piensa que es piadoso y en realidad no hace
la voluntad de Dios. Supongamos que su mamá les pide: "Por favor, anda a
comprar el pan para el desayuno". Y supongamos que ustedes le dicen: "Mamá, lo
siento, no puedo. Tengo que rezar". Todo a su tiempo. Supongamos que no has
rezado tu oración en la mañana aún y tu mamá te dice: "¿Quieres ver televisión
conmigo?", ¿qué deberías decir? ("Gracias, mamá, pero todavía no he rezado mi
oración de la mañana"). Hay que saber discernir. ¿Qué es discernir? Es saber
cuál es la voluntad de Dios en un momento dado. Les pongo otro caso. Viene su
hermanito chiquito llorando y dice que su compañero le ha pegado. Como hermano
grandote ¿hay que ir a pegar al otro? Supongamos que tu hermanito a quien
tanto quieres aunque a veces te molesta, ha comenzado la pelea insultando y
atacando al otro. ¿Qué le va a decir? "Hermanito. Vamos donde el que te ha
pegado y le vas a pedir perdón". "Pero él me ha pegado". "Es que tu tienes la
culpa". Y hay discernimientos que son muy difíciles de cumplir. Supongamos que
te ha propuesto de leer cada día un trozo de los evangelizo y conversar con
Jesús sobre lo que dice ahí. Supongamos que te has atrasado y comienza tu
serie de televisión favorita. ¿Qué te dice el discernimiento?... Seguramente
ustedes también recuerdan momentos cuando era difícil de discernir y de hacer
la voluntad de Dios.