[ Atrás ] [ Principal ] [ Arriba ] [ Siguiente ]
El lazo se rompió y volamos.
Vicios capitales y
virtudes
Autor: Horacio
Bojorge
Un libro práctico y para la
práctica
Capítulo
4: Lujuria
1. "La sexualidad está
ordenada por Dios al amor conyugal del hombre y
de la mujer. En el matrimonio, la intimidad
corporal de los esposos viene a ser un signo y
una garantía de comunión espiritual. Entre
bautizados, los vínculos del matrimonio están
santificados por el sacramento" (CIC 2360).
2. "La Lujuria, es el deseo
desordenado del placer venéreo.
3.
El placer sexual es moralmente desordenado
cuando es buscado por sí mismo, separado de las
finalidades de procreación y de unión de la
pareja"(CIC 2351). Es el sexo sin
amor.
4. La virtud opuesta a la
lujuria es la castidad, que es parte de la
virtud cardinal de la templanza. La castidad es
una virtud moral pero también una gracia de
Dios.
Nuestra situación
actual
5. La cultura neopagana tiende
a desintegrar lo que la cultura bíblica y
católica procura integrar: la sexualidad como
servicio a la vida. El neopaganismo tiende a
distinguir y separar lo que llaman: el sexo
recreativo del sexo procreativo. O sea el sexo
como placer egoísta, del sexo como función
altruista de unión de la pareja y de
comunicación de la vida: por amor a Dios, a la
patria, a la gran familia, a la pareja y a los
hijos mismos. En resumen: no por amor a sí mismo
sino por amor a los demás. Por el contrario, a
la cultura de la muerte, no le importa lo que
pase en la cama, mientras no pase nada con la
cuna.
6. Por otro lado, tanto la
pornografía como otros programas y telenovelas,
banalizan la sexualidad y el cuerpo, los órganos
y atributos genitales y sexuales masculinos y
femeninos. Usan doble lenguaje, expresiones
groseras, chistes verdes y alardes del vicio.
Todo eso es gravemente lesivo a la dignidad de
la persona sexuada.
7. Para nosotros,
los católicos, el cuerpo es instrumento sagrado
y sacramento de la donación de la vida. En los
medios de comunicación se hace uso irrespetuoso,
agresivo y violento, de un lenguaje profanador y
sacrílego. Se pretende así, mediante la
ingeniería del lenguaje y de las costumbres,
cambiar la cultura bíblica y católica de la
familia, como marco regulador y normativo de la
sexualidad; y cohonestar la lujuria.
8. La Cultura de la muerte y los
medios de comunicación que están a su servicio
hacen uso de la acción psicológica y de la
manipulación de los deseos sexuales.
9. A esa acción psicológica se suma
la acción política y económica: se retrasa cada
vez más la edad en la que los jóvenes pueden
formar su hogar y procrearse. Los largos años de
estudios y capacitación profesional, el servicio
militar, la dificultad en conseguir empleo, en
adquirir un techo y poner casa, las estrecheces
de sueldos que obligan a trabajar a los dos
fuera del hogar, las medidas antinatalistas
incluso para la mujer casada...
10.
Todo esto contribuye a aislar a la sexualidad
del logro de sus fines familiares naturales. En
China, por ley, no se puede tener más de un
hijo. En Occidente, la ley aún no lo prohíbe,
pero la familia está indirectamente limitada
mediante los planes de vivienda, la política
salarial y otras regulaciones legales y
socioeconómicas.
11. Por otro lado el
modo en que los medios cacarean los temas como
por ejemplo la fecundación in vitro (bebé de
probeta), sigue contribuyendo, aún más, a esa
separación de la sexualidad y de la procreación,
en la mente de la gente. Así hacen pensar en una
procreación que no pasa por la unión sexual de
los progenitores, y en una sexualidad que no
tiene nada que ver con la
procreación.
12. Por eso dice el
Catecismo que la castidad no es solamente una
tarea personal, sino que "implica también un
esfuerzo cultural" (CIC 2344). La cultura
neopagana propaga la lujuria y dificulta la
castidad, especialmente entre los adolescentes y
jóvenes.
Inmadurez afectiva de la
sexualidad neopagana
13. Los medios
de comunicación al servicio de la cultura de la
muerte, divulgan una imagen infantil y
adolescente de la sexualidad. Esos medios de
comunicación hacen propaganda para que los
jóvenes adelanten su primera relación sexual a
edades cada vez más tempranas, en las cuales la
relación sexual raramente puede suceder por
verdadero amor al otro; en condiciones de
madurez psicológica para recibir al hijo; sino
más bien por motivos narcisistas. Por lo general
los adolescentes lo hacen por curiosidad, o por
probarse a sí mismos, o para ser como los demás,
o empujados por compañeros o por adultos, y la
mayoría de las veces, ni siquiera por pasión.
Ninguno de esos es un motivo
válido.
14. ¿Por qué el mundo de los
mayores ejerce esa presión sobre los jóvenes
para adelantarle las experiencias sexuales?
Según el psicólogo social francés T.
Anatrella, el mundo adulto, presiona a los
jóvenes y no retrocede incluso ante la
erotización de la infancia, porque ha quedado
sexual y afectivamente inmaduro (ver su obra "El
Sexo Olvidado" Ed. Sal Terrae 1993).
15. ¿Hemos visto en pequeñas
ciudades del interior del Uruguay concursos de
Lambada para niños de ocho años!. Antes, cuando
la cultura era católica, protegía a los niños de
la erotización precoz. Hoy, los adultos
afectivamente inmaduros, y por eso sexualmente
frustrados, quieren iniciar precozmente a los
niños y adolescentes y los presionan,
empujándolos a la lujuria.
16. Según
el psiquiatra Tony Anatrella, lo hacen a veces
para proyectarse a sí mismos en las experiencias
sexuales ajenas que lamentan no haber podido
tener cuando ellos eran jóvenes. Otras veces
para compensarse por lo que consideran su
decadencia sexual, porque añoran su potencia
juvenil. La mentalidad de la vieja celestina,
(la alcahueta), es precisamente la de
proyectarse en aventuras eróticas ajenas, a las
que no tuvo, o ya no tiene acceso a causa de su
decrepitud. Así los lujuriosos se hacen
apóstoles de la lujuria.
Los hijos
de la lujuria
17. La lujuria da lugar
a numerosos pecados. El Catecismo enumera entre
las ofensas a la castidad: la masturbación, la
fornicación, la pornografía, la prostitución y
la violación (CIC 2396). Y entre las ofensas a
la dignidad del matrimonio enumera: el
adulterio, el divorcio, la poligamia, la unión
libre (CIC 2400).
18. Por
masturbación se entiende la excitación
voluntaria de los órganos genitales a fin de
obtener un placer venéreo. Es un acto gravemente
desordenado (CIC 2352).
19. La
fornicación es la unión carnal entre un hombre y
una mujer fuera del matrimonio. Es gravemente
contraria a la dignidad de las personas y de la
sexualidad humana. Y cuando hay corrupción de
menores es un grave escándalo (CIC
2353).
20. La pornografía consiste en
dar a conocer actos sexuales, reales o
simulados, fuera de la intimidad de los
protagonistas, exhibiéndolos ante terceras
personas de manera deliberada. Ofende la
castidad porque desnaturaliza la finalidad del
acto sexual y atenta gravemente contra la
dignidad de los que se dedican a ella. Las
autoridades civiles deben prohibir su producción
y distribución (CIC 2354), que corrompe las
mentes de niños.
21. La prostitución
atenta contra la dignidad de la persona que se
prostituye pues queda reducida a objeto de
placer. El que paga peca gravemente contra sí
mismo: quebranta la castidad a la que lo
comprometió su bautismo y mancha su cuerpo,
templo del Espíritu Santo (ver 10 Corintios
6,15-20) (CIC 2355).
22. La violación
es forzar o agredir con violencia la intimidad
sexual de una persona. Atenta contra la justicia
y la caridad, lesiona profundamente el derecho
de cada uno al respeto, la libertad, la
integridad física y moral. Produce un daño grave
que puede marcar a la víctima para toda la vida.
Es siempre intrínsecamente malo. Más grave es
todavía la violación cometida por parte de los
padres o de educadores con los niños que les
están confiados (CIC 2356).
23. La
inclinación al comercio sexual con niños se
llama paidofilia.
24.- El incesto es
la relación carnal entre parientes dentro de los
grados en que está prohibido el matrimonio. El
incesto corrompe las relaciones familiares y
representa una regresión a la animalidad (Ver 10
Cor 5,1.4-5) (CIC 2388).
25. La
homosexualidad designa las relaciones entre
hombres o mujeres que experimentan una atracción
sexual, exclusiva o predominante, hacia personas
del mismo sexo. Los actos homosexuales son
intrínsecamente desordenados y contrarios a la
ley natural. Cierran el acto sexual a al vida.
No proceden de una verdadera complementariedad
afectiva y sexual. No pueden recibir aprobación
en ningún caso (CIC 2357).
26. El
adulterio es la infidelidad conyugal. Cuando un
hombre y una mujer, de los cuales al menos uno
está casado, establecen una relación sexual,
aunque sea ocasional, cometen un adulterio.
27. Cristo condena incluso el deseo
de adulterio (Mateo 5,27-28). El adulterio es
una injusticia. El que lo comete falta a sus
compromisos. Lesiona el signo de la Alianza que
es el vínculo matrimonial. Quebranta el derecho
del otro cónyuge y atenta contra la institución
del matrimonio, violando el contrato. Compromete
el bien de la generación humana y de los hijos,
que necesitan la unión estable de los padres
(CIC 2380-81).
28. La separación de
los esposos con permanencia del vínculo
matrimonial puede ser legítima en ciertos casos
previstos por el Derecho canónico. Si el
divorcio civil representa la única manera
posible de asegurar ciertos derechos legítimos,
el cuidado de los hijos o la defensa del
patrimonio, puede ser tolerado sin constituir
una falta moral (CIC 2383).
29. El
divorcio es una ofensa grave a la ley natural.
Pretende romper el contrato, aceptado libremente
por los esposos, de vivir juntos hasta la
muerte. Atenta contra la Alianza de salvación,
de la cual el matrimonio sacramental es un
signo. El hecho de contraer una nueva unión,
aunque reconocida por la ley civil, aumenta la
gravedad de la ruptura. El cónyuge casado de
nuevo se halla en situación de adulterio público
y permanente (2384).
30. Hay unión
libre cuando el hombre y la mujer se niegan a
dar forma jurídica y pública a una unión que
implica la intimidad sexual. Esta expresión
abarca: el concubinato, rechazo del matrimonio
en cuanto tal, incapacidad para unirse mediante
compromisos a largo plazo. Todas estas
situaciones ofenden la dignidad del matrimonio,
debilitan el sentido de fidelidad, son
contrarias a la ley moral. Es siempre un pecado
grave y excluye de la comunión sacramental CIC
2390).
31.
Ejercicio
Usando los apuntes y
consultando con sus compañeros de banco, comente
y responda estas preguntas:
¿Qué es la lujuria?
Cuál es la virtud a la que se
opone la lujuria?
Esa virtud: ¿de qué virtud cardinal es
parte?
¿Cuáles son los pecados que ofenden la
castidad?
¿Cuáles son los pecados que ofenden al
matrimonio y la familia?
A su parecer ¿qué es lo que más profana la
santidad de la familia?
Volver al Inicio del
Documento