Ap 21:9 Y vino á mí uno de los siete ángeles que
tenían las siete copas llenas de las siete postreras
plagas, y habló conmigo, diciendo: Ven acá, yo te
mostraré la esposa, mujer del Cordero.
10 Y llevóme en Espíritu á un grande y alto monte,
y me mostró la grande ciudad santa de Jerusalem,
que descendía del cielo de Dios,
11 Teniendo la claridad de Dios: y su luz era
semejante á una piedra preciosísima, como piedra
de jaspe, resplandeciente como cristal.
12 Y tenía un muro grande y alto con doce puertas;
y en las puertas, doce ángeles, y nombres escritos,
que son los de las doce tribus de los hijos de Israel.
  Siguiente

  Previo

  Todas


Portal ]  [ Adopte a un Seminarista ] [ Aborto ]  [ Biblia ]  [ Biblioteca ]  [ Blog siempre actual ]  [ Castidad ]  [ Catequesis ]  [ Consulta]  [ Domingos ]  [ Espiritualidad ]  [ Familia ] [ Flash]  [ Gracias ]  [ Gráficos-Fotos ]  [ Homosexuales ] [ Intercesión ]  [ Islam ] [ Jóvenes ] [ Liturgia ] [ Lecturas DomingosFiestas ]  [ Lecturas Semana TiempoOrdin ]  [ Lecturas Semana AdvCuarPasc ]  [ Mapa ]   [ Matrimonio ]  [ La Misa en 62 historietas ] [ Misión-Evangelización ]  [ MSC: Misioneros del Sagrado Corazón ]  [ Neocatecumenado ]  [ Novedades ]  [ Persecuciones ]  [ Pornografía ] [ Reparos]]  [ Sacerdotes ]  Sectas ]  [ Teología ]   [ Testimonios ]  [ Textos ]  [ Tv Medios Comunicación ]  [ Útiles ]  [  Vida Religiosa ]  [ Vocación a la Santidad ]  [ ¡Help Hilfe Ayude! ]  [ Faith-English ]  [ Glaube-Deutsch ]  [ Búsqueda ]  [  ]