Ap 21:9 Y vino á mí uno de los siete ángeles que
tenían las siete copas llenas de las siete postreras
plagas, y habló conmigo, diciendo: Ven acá, yo te
mostraré la esposa, mujer del Cordero. 10 Y llevóme en Espíritu á un grande y alto monte,
y me mostró la grande ciudad santa de Jerusalem,
que descendía del cielo de Dios, 11 Teniendo la claridad de Dios: y su luz era
semejante á una piedra preciosísima, como piedra
de jaspe, resplandeciente como cristal. 12 Y tenía un muro grande y alto con doce puertas;
y en las puertas, doce ángeles, y nombres escritos,
que son los de las doce tribus de los hijos de Israel.
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