Sobre la Familia cristiana 2007
Catequesis del P. Mario sobre la Familia
cristiana
(bajar
la catequesis a su computadora)
P. MARIO:
Oremos. Padre Santo, te pedimos por intercesión de la Sagrada Familia de Nazaret que envíes sobre nosotros, derrames tu Santo Espíritu y nos ayude en este encuentro. Me ayude a mí a hablar, a transmitir la luz de la Revelación, del Magisterio de la Iglesia que viene a confirmar tantos dones que nos has hecho en el Camino y en nuestras familias. Que tu Santo Espíritu nos desvele un poco más la profundidad de tu amor. Por Cristo nuestro Señor.
Bien. Espero que el Señor me ayude, me inspire, para que pueda transmitiros un poco y confirmar lo que habéis dicho. Por sí mismo no sería necesario decir nada porque es tan grande lo que el Señor ha hecho y está haciendo en nosotros, pero es muy importante también saber explicitar lo que estamos viviendo. Y para esto viene a nuestro encuentro el Magisterio de la Iglesia. Yo he profundizado un poco este tema de la familia y he preparado, como siempre, un escrito que no pretende ser ni un tratado ni una tesis – porque no hay ni tiempo ni cualidades para hacerlo – pero sí desvelar algunas luces que puedan ayudar a comprender mejor. Como siempre he hecho un escrito, que como todos los años está a disposición de todos los que quieran. En este escrito hay muchos más aspectos de lo que yo pueda decir porque ahora seguiré lo que he dicho en Roma, y que será un cincuenta o un sesenta por ciento; hoy diré otro cincuenta por ciento. Así que el resto lo podéis leer todos los que estéis interesados.
En tres partes dividiré la exposición.
En la primera presentaré un poco, brevísimamente, algunos o los principales elementos que históricamente han contribuido a la desestructuración de la familia. Vosotros vivís en España, que en este sentido está a la vanguardia de Europa en la destrucción de la familia. Y por eso es grande la misión que el Señor os confía. Por tanto tendremos en esta primera parte algunas pinceladas.
KIKO:
Algunas pinceladas porque no es un tratado y hay muchas cosas que se podrían decir; tú vas a decir algunas luces. Además porque no solamente están estas comunidades, hay otras muy jóvenes, que saben poco. Dices una cosa mal, porque todo lo que has escrito es interesante, lo que pasa es que es un poco más amplio para los que tienen que dar esta catequesis, después, a las comunidades, que les ayudará más.
P. MARIO:
La segunda parte serán las intervenciones de la Iglesia desde Pío XII hasta hoy y la tercera parte los contenidos principales del Magisterio sobre el matrimonio y
la
familia. Como decía ahora Kiko, es muy importante conocer estas cosas sobre
todo para ayudar a nuestros jóvenes, a nuestros hijos, que tienen una lucha
muy grande en la
escuela, en el colegio, en la universidad. Tenemos que darles armas
para saber responder a las mentiras que son divulgadas
como verdades.
El primer ataque contra el matrimonio y la familia sabemos que viene del demonio, el demonio que divide, que es mentiroso, asesino desde el principio. Esto no es una novedad. La novedad consiste en una cosa que dijo Juan Pablo II en Fátima, el año 1982, cuando fue a dar gracias a la Virgen por haberle salvado del atentado. Él gritó allí en la plaza y yo estaba presente: "lo que una vez era llamado pecado y era pecado, como el divorcio, como el aborto, como la fornicación, el adulterio... hoy han adquirido derecho de ciudadanía, han entrado en las constituciones de los estados como un derecho". Hoy, una mujer o un hombre tienen derecho al divorcio, al aborto. Este es el primer ataque profundo.
Otro ataque, que digo muy brevemente porque este tema ya lo hemos tratado hace varios años, y que todos los que queráis podéis pedir los escritos en el Centro sobre la Teología del cuerpo, también la Carta a las Familias, la Educación Sexual... Por eso, ahora solo daré unas pinceladas muy deprisa.
El primer ataque, después de esto que hemos comentado del demonio, viene de Lutero. Lutero — y con el luteranismo — es el primero que dice que el matrimonio no es un sacramento, sino que es un contrato civil, un acuerdo entre un hombre y una mujer bajo la autoridad, la legislación del estado. Con esto abre la puerta al matrimonio civil. Con la revolución francesa, el primer estado que aprueba el matrimonio civil es Francia en el siglo XVIII y después del matrimonio civil se aprueba el divorcio que viene como consecuencia.
Después de Lutero viene la Masonería. La masonería, sobre todo en Italia y también en Francia, en Alemania, tiene también su misión. Hay un documento de León XIII del año 1884 "Humanum genus" (en el escrito está toda la bibliografía) donde dice que la masonería se propone aniquilar completamente el catolicismo. En un escrito de esa época se dice:
"Haced unos corazones viciosos y ya no tendréis católicos... Id derechos a la juventud, y, si es posible, también a la infancia". Difundid el vicio, la pornografía, corromped. Id derechos a la juventud, y, si es posible, también a la infancia".
Otro hecho que ha corroborado esta destrucción de la familia ha sido el trauma, el paso de una sociedad rural a una sociedad industrial. Como sabéis se refiere al fenómeno que llamamos la "cuestión social", hace algún año hemos tratado sobré esto; el fenómeno de la urbanización de los obreros, de la explotación de los obreros y el paso de un tipo de familia patriarcal, del campo, a un tipo de familia urbana, molecular o nuclear con solamente el matrimonio y los hijos, desarraigados de su pueblo y de sus parientes próximos. Y además, en este ambiente de cambio Marx y Engels siembran un veneno. Y el veneno será el conflicto de clases, que después se convertirá también en conflicto entre el hombre y la mujer, entre el marido y la esposa, entre padres e hijos. Quiere decir que hacen una lectura de la realidad socioeconómica de tipo conflictivo. Lo que
Papa León XIII se apresurará a desmentir, en la Rerum Novarum: es que Dios mismo ha pensado en una diversidad, en una distinción de situaciones de tipo social, intelectual, etc., no para crear una lucha y un conflicto sino como en el cuerpo humano para cooperar, colaborar, quererse, ayudarse; quien tenga más debe ayudar a los que tienen menos, y esto está en el plan de Dios. Pero este veneno entra en nuestra sociedad.
Después hay otros elementos de los que hemos hablado últimamente y había presentado un pequeño opúsculo hecho por una comisión de estudiosos que presentan el movimiento feminista, la liberación de la mujer de la opresión del hombre, que tiene parte de verdad, pero llevados al extremo. Luego está el movimiento gay. Ya hemos dicho cuál es la diferencia que hay entre ser homosexual y ser gay. Homosexual es una persona que tiene una tendencia, que puede ser determinada por el ambiente, por la propaganda, etc. Gay es un homosexual que hace de la homosexualidad una bandera de lucha para reivindicar derechos. Y sabéis que hay grupos de gays muy fuertes y muy influyentes. Tanto, que han obtenido del parlamento europeo el que se quite toda discriminación de los gays, y que además están en lucha contra la Iglesia porque quieren que la Iglesia también apruebe a los gays.
Después ha habido esta bomba, un poco montada, sobrecargada, la bomba demográfica, el miedo de que la humanidad creciera demasiado, que no cabíamos en el mundo. Toda esta mentira de Rockefeller, de los años 60, gracias a la cual España, Italia y Europa está ahora llena de viejos; no tenemos jóvenes y tenemos que recibir a los árabes, tunecinos... todos de fuera. Gracias a esta mentira ha venido la difusión de los contraceptivos y la esterilización de masas, no solamente en el tercer mundo: Se ha descubierto en Suecia que el gobierno socialista había esterilizado a mujeres sin decirles nada; lo han descubierto hace pocos años.
KIKO:
Miles y miles. P. MARIO:
Sí. Y veréis que en la medida en que decae la importancia de la familia, va creciendo el poder del Estado que va dominando todo poco a poco.
Después viene el convenio mundial promovido por la ONU sobre la mujer en El Cairo y en Pekín, donde se ha discutido sobre los géneros. Y han querido decir que ya no hay solamente dos géneros: hombre y mujer. Hay, además: hombre, mujer, homosexual, lesbiana y transexual. Y ahora me parece que están intentando incorporar otros más.
KIKO:
Bisexual.
P. MARIO:
Después de estas pinceladas, lo último que aquí en España he oído a
— 52 —
algunos
alumnos de colegios católicos que sostenían que en los colegios católicos,
enseñaban desde hace quince o veinte
años, que no hay solamente un tipo de
familia. Esta familia monogámica,
tradicional, ya está superada; hay varios tipos de
familia, la familia alargada: el marido,
la mujer, el amante, el ex amante, el hijo del
primer lecho, el hijo del segundo
lecho... etc. Este verano he visto algunas películas
en la noche para descansar la cabeza, no
ha habido una película de entre tantas
que he visto, uno solo, en la que se
presentara a la familia tradicional. Todos, todos,
todos – y lo podéis comprobar –
presentaban ex amantes, ex maridos, la amiga... todos. Quiere decir
que es un bombardeo constante.
KIKO:
O sea, que has visto este verano sesenta películas. Y en las sesenta películas, en ninguna, venía una familia normal. Interesante, muy interesante; una catequesis constante.
P. MARIO:
Ahora, después de estas pinceladas, entramos un poco en la actualidad después de las dos guerras mundiales. Aquí hablo más por Italia pero creo que también vale para Europa y para España.
PRIMERA PARTE
Los primeros ataques al matrimonio y a la familia
Las guerras mundiales – aquí la guerra civil – han puesto en crisis las raíces cristianas. Cómo es posible que pueblos que se profesaban cristianos, católicos o protestantes, hayan provocado tantas destrucciones, tantas víctimas. Y después de la segunda guerra mundial prácticamente Europa y el Occidente caen bajo el influjo de las dos grandes potencias que han vencido: que son Rusia y Estados Unidos. Por una parte el comunismo y por otra parte el liberalismo o capitalismo desenfrenado.
En Italia, los católicos tienen un punto de apoyo en la democracia cristiana política. Yo me acuerdo todavía, gracias a lo que habéis sufrido vosotros en España, que Pío XII - espantado de lo que había pasado aquí con las persecuciones, las luchas fratricidas en la guerra civil - para salvar la situación en Italia – porque ya estaba todo preparado para otra guerra civil – se ha apoyó en la Acción Católica y en el partido de la democracia cristiana. Pero al mismo tiempo, los comunistas que se apoyaban en Moscú ocuparon el sector intelectual; todos los intelectuales fueron influenciados por la izquierda; también en España. Yo me acuerdo de un estudiante de esta época, un cierto Francisco José Argüello, que decía que en su universidad todos eran de izquierda; me parece recordarlo bien. Y en Italia y en España y en Europa se difunden los escritos de Marx, de Engels y de Gramsci.
Marx, juntamente con Engels, viven en un momento que nosotros llamamos de una problemática social; con la industrialización se había creado un problema entre aquellos que tenían el capital y los que tenían que trabajar como burros tantas horas y explotados. Había una problemática social de la que hablará León XIII, pero
ellos
dan una interpretación unívoca y de confrontación. Sobre todo, Marx, escribe
un libro sobre la Sagrada Familia — no
un libro piadoso — sino para atacar la familia que él define como
familia burguesa, y donde escribe, por ejemplo:
"La retórica burguesa acerca de la familia y la educación, acerca de la intimidad familiar entre padres e hijos, resulta tanto o más repugnante cuanto que con la extensión de la gran industria se van desgarrando todos los lazos de las familias proletarias y los niños se van transformando en meros artículos de comercio e instrumentos de trabajo... El burgués ve en la mujer un simple instrumento de producción. [...]"
Hacen una lectura socioeconómica de la realidad. Es verdad que en la familia patriarcal había muchos hijos porque se trabajaba en el campo; pero no era este el motivo principal para tener hijos, mas ellos interpretan todo en llave económica tal como hace el comunismo. Con esto se van minando las bases de la familia.
Gramsci, es un intelectual socialista, que ha estado también encarcelado en Italia, un intelectual discípulo de Hegel, que preconizó – lo que ha dicho también vuestro señor presidente actual – que el estado suplantaría a la Iglesia. Este Gramsci también ataca a la familia y dice que hay que ver si cuando la Escritura dice "que el hombre abandonará su casa, su familia, y se unirá a la mujer y los dos serán una sola carne", hay que ver si esta interpretación es la de la Iglesia, en favor del matrimonio monogámico, o por el contrario no es que la Escritura quiere decir que el hombre, cuando se- une con cualquier mujer, con la mujer que quiera, forma una sola carne con ella. Esas son ideas que se difunden. También dice que la crisis de la familia está provocada por el hecho de que la mujer comienza a trabajar, y por tanto, el rol de padre o de la madre va cambiando, va disminuyendo respecto de los hijos, y el Estado asume los deberes de la familia frente a los hijos.
Otro pedagogo, soviético, cuyos libros han sido difundidos en esta época, los años cincuenta, sesenta, se llama Makarenko, que en continuidad con el pensamiento comunista dice:
Lo que cuenta es lo colectivo. Ni solo eso. Que permanezcan las tradiciones del pasado, véase el matrimonio y la condenación de la mujer que ha abortado, pero en una lógica naturalista. Lo que viene a menos, es toda forma de espiritualidad. Todo se resuelve en un naturalismo biológico fuertemente jerarquizado. El espacio de lo privado es menos importante, en una suerte de deificación de lo colectivo.
Estas ideas comunistas que tambalean la familia abren la puerta a otras corrientes existencialistas, marxistas que vienen de Francia. Yo cito solamente –después en el escrito tenéis mucho más expuesto, y bibliografía – por ejemplo a Andre Gide, que es uno de los defensores de la homosexualidad y a Jean-Paul Sartre, el existencialista ateo, que relativiza el amor. Dice que el amor es una pasión momentánea que no puede durar mucho tiempo. Con esto, minan las estructuras morales de la familia porque proclama la precariedad del existir. El acto del amor es
temporal,
no puede durar para siempre; por eso, ataca el concepto de familia. Y
estamos,
con esto, antes del año 1960.
Otro autor que ha influido mucho es Bertrand Rusell, que escribe una historia de las civilizaciones. Y dice que en las civilizaciones va gradualmente decayendo la autoridad paterna, la autoridad del padre. Y este autor dice que la ética cristiana ha dado una visión distorsionada del sexo, contraria a lo hechos biológicos:
"El cristianismo, ha llegado a ser, a provocar desórdenes mentales y malsanas visiones de la vida".
Estas ideas comienzan a circular entre los jóvenes, sobre todo en los estudiantes universitarios. Este autor dice que la situación va cambiando a la luz de la emancipación de la mujer y con la introducción de los anticonceptivos. Predica las relaciones prematrimoniales y que la autoridad paterna decae; también subraya que el Estado asume un papel siempre más importante en la educación de las nuevas generaciones. Hablaremos un poquito, solo de paso, de esto, porque a eso se refiere también esta nueva materia de educación a la ciudadanía por la que el Estado pretende educar a los hijos. Este autor también dice: no es que la familia tenga que destruirse. No, puede continuar, pero puede durar solamente si la mujer acepta que el marido tenga otras mujeres; como está de moda ahora.
Después, otros autores que han influido son Freud y Wilhelm Reich. Freud, sabéis que da una interpretación sobre el impulso sexual en todos los momentos de la vida, y da una interpretación de la vida del hombre a la luz del impulso sexual; por eso, introducirá el psicoanálisis y los conflictos entre hijos e hijas con el padre y la madre, etc.
Pero otro autor que entra con Freud, es Wilhelm Reich, que de Alemania, en el año 39, se pasa a los Estados Unidos y difunde la idea de la liberalización de la sexualidad. Sus obras son condenadas en los Estados Unidos, pero sus ideas entran en la juventud provocando una revolución en los jóvenes que a Europa llegará en el 68; son los padres del 68, que gracias a Dios, el papa Benedicto XVI, en varios discursos, ha dicho que ya se acabó el 68. Y también Sarkozy, el actual presidente de Francia, ha dicho que ya es hora de parar las malas consecuencias del 68. Por tanto, Reich dice que hay que dejar libre la sexualidad, y que es:
antisocial toda represión a la vida natural, en cuanto que bloquea las energías vitales. En concreto, la primera responsable de esa represión es la familia, así como es comúnmente concebida. De aquí la tesis de una sexo-economía que elimine la familia y la moral coactivas y libere el goce sexual. Según Reich la vida en su plenitud es el placer mismo que se autorregula.
Otro, que ha tenido mucha influencia – me acuerdo en el Seminario y también en la Iglesia – es Charles Kinsey que ha hecho una serie de estudios sobre la sexualidad del hombre y de la mujer, en los años 46 y 48, utilizando datos falsificados; por eso salieron pronto estudios, en América, que ponían al descubierto estas falsedades. Pero este señor, que sostiene que la masturbación es necesaria y que hace bien a la salud y que entra en la práctica de muchos psicólogos y
psicoanalistas,
recoge una cantidad de datos prescindiendo de su valoración. La
única norma viene de la biología y de la estadística. Es muy importante
porque este
señor, aceptando los datos, sin discutir el valor de estos datos, introduce
la idea que
uno de los inspiradores de vuestro Presidente Zapatero, Philip Petit, un
australiano-irlandés,
que vive en América y que Zapatero ha invitado muchas veces a España, a
hablar, que "la verdad es lo que la mayoría opina".
Hay un autor católico que en el año 53 percibe esa situación de cambio rápido y dice:
La velocidad contradistingue la nueva época con la consecuencia de que todo llega a ser relativo y el relativismo enviste toda concepción filosófica y el sentido de la vida en general. Se intercambia la evidencia científica con la verdad, apunta el filósofo, se identifica lo particular con lo universal, en una visión dogmática que implica la incapacidad de comprender y de dar sentido a la vida que permanece otro. Ni llega una respuesta adecuada, según el parecer de Spirito, del pensamiento católico, a menudo conciliador... Hacerse tolerar y sobrevivir: esto parece que llega a ser la contraseña del pensamiento católico, que no consigue revelar una eficaz fuerza crítica hacia el pensamiento al que se opone.
Veremos que los Papas no; y también otros autores no. Pero, normalmente el ambiente católico se caracteriza por una pasividad frente a estos ataques.
KIKO:
¡Los otros tienen todos los medios de comunicación! ¿Qué vas a hacer? P. MARIO:
Entonces, comienza a crearse una crisis no solo teórica sino práctica en las familias. Dice este autor:
«La generación de los padres da pruebas manifiestas de esta disgregación interna y la hipocresía obnubila inexorablemente toda buena intención ostentada. No se cree lo suficiente, pero se continúa actuando como si se creyera. Y el drama enviste, junto con los padres y los maestros, a toda la clase política dirigente, en la que el contraste entre los valores predicados y las acciones cumplidas alcanzan las formas más paradójicas y monstruosas. Ahora, los jóvenes advierten todo esto y juzgan en consecuencia. Leen en los rostros de los padres que demasiado a menudo la familia esta apagada en sus corazones; sienten que en los ritos y en las ceremonias religiosas la fe es extrínseca y convencional; se ríen del profesor de religión... El resultado está en el juicio de condena de los hombres, que arrastra consigo los valores que ellos ostentan creer. Pero la conciencia de los jóvenes, después, no está entretejida, como la de los ancianos, por los valores tradicionales. [..]
Otro
autor, Helmut Scheisky, dice que el rol de los sexos viene definido por la
situación histórica:
El impulso sexual, primariamente, está simplemente ligado al apareamiento y no a establecer una larga duración de vida con el partner. La despersonalización provocada por las formas actuales de trabajo lleva a muchos sujetos a encontrar un momento de desahogo en breves relaciones sexuales, cediendo a la propaganda de la licitud de los flirteos «La consecuencia es una erotización (mejor sería decir una sexualización del hombre moderno desde el exterior), un constante despertar de los impulsos sexuales por parte de la sociedad"
Tal como vivimos hoy.
Todo esto explota, de gran manera, en el 68, en Francia y en toda Europa, donde dominan tres "M": Marx, Mao y Marcuse; un filósofo del 68. El autor de un estudio que he sacado de un libro italiano, La historia de la familia en Italia, (cito el libro para los que quieran leerlo) y que es muy interesante para hacer un poco una síntesis histórica, dice:
Reducir los movimientos que trastornan Occidente, entre el fin de los años 60 y los primeros años 70, a una dramática lucha generacional es en parte simplista.
51 génesis de la fractura es mucho más complejo y está ligado a la tensión entre dos ideologías contrapuestas (capitalismo y comunismo); a un desarrollo económico relevante que acentúa la petición de hedonismo difundido; a la crítica del principio de autoridad en nombre de un evidente individualismo... Y sin embargo nunca como al final de los años 60 los jóvenes son la expresión más marcada de la incomodidad y de la necesidad de nuevas perspectivas, así que ellos imprimen como nunca jamás, con una violencia a menudo excesiva, un cambio radical a las costumbres del tiempo.
Las tres M, como entonces se decía, del variado y complejo movimiento estudiantil responden a los nombres de Marx, Mao y Marcuse (18984 979). En realidad, el proceso in fieri corresponde a una liberalización sexual que no se corresponde a algún proyecto de una vida en común, sino a la aceptación del placer inmediato. En este sentido no se trata simplemente de la liberación de formas autoritarias, sino de un más general rechazo de vínculos que conlleven la coexistencia, la relacionalidad, la responsabilidad. Es el triunfo de lo inmediato, de lo efímero, más o menos gestionado razonablemente. En todo caso, nos encontramos frente a sujetos que no entienden cuidar, asumir su propia responsabilidad, sino gastar su propia vida para sí mismos.
David Cooper, escribe un libro: La muerte de la familia; un tipo venenoso. Dice:
la
familia
es solo
"un pacto suicida"
que
anula nuestra
individualidad,
quitando
a "nuestras acciones toda genuina y generosa
espontaneidad"; es "una real,
objetiva situación persecutoria..."un
crónico
asesinato del propio yo",
porque
para
realizarse de verdad
"debemos aprender a
ir a lo nuestro",
"pertenecer solamente a nosotros
mismos" y
desposarse a sí mismo",
sin tener que cuidar de los niños
que
lloran o del dolor de otros.
¿La solución? La comuna, (de moda desde el '68) en la cual "las relaciones amorosas se difunden entre los miembros de la comunidad mucho mejor que en el sistema familiar... esto implica naturalmente que las relaciones sexuales no se restrinjan a la parea hombre-mujer... y sobretodo significa que los niños tengan libre acceso a otros adultos más allá de la pareja que son sus progenitores biológicos"
Que aquí en España y en Italia hemos vivido en los años 60, en la cual, las relaciones amorosas se difunden entre los miembros de la comunidad, mucho mejor que en la familia. Por tanto, las relaciones sexuales son entre hombres y mujeres, y los niños, que tengan libre acceso a otros adultos. Eso lo han vivido muchos jóvenes hijos o nietos nuestros; incluso algunos de vosotros.
El último libro que cito es de Pierre Simon, un Gran Maestro de una Logia masónica, que en el 79 escribe el libro: La vida antes de todo, donde dice:
mira a liberar la familia "de los vínculos de sangre" ("al padre le sucederá el amante"), para construir la "sociedad nueva", "sin familia, sin padres, sin madres"
Este autor introduce el término "calidad de vida", para sostener la eutanasia: merece vivir quien tiene una calidad de vida digna; los que no la tienen, los subnormales o los discapacitados hay que matarlos, suprimirlos. Y dice que:
introduciendo una expresión, "calidad de vida", que hará fortuna; define la vida "no ya como un don sino como un material que se gestiona"; considera que con la "inseminación artificial la procreación se realizará sin el acto sexual" y que con las "bancos de semen" será "toda la sociedad la que fecunde a la pareja"
Finalmente, cito un artículo de un oncólogo, un médico famoso en Italia que ha sido también ministro, y que se llama Veronesi, que ha escrito un libro el año pasado y ahora, en un artículo del 19 de agosto de 2007, dice: "¿El futuro? Será bisexual. Palabra de Humberto Veronesi, ministro de la salud". Y añade:
"¿El futuro? Es bisexual. Palabra de Humberto Veronesi. Entrevistado ayer en el Reformista, el oncólogo ex ministro de la Salud inmerso en la tranquilidad estival de Capalbio ha turbado la atmósfera con una tesis que hace ya discutir. La especie humana –dice Veronesi- va evolucionando hacia un "modelo único", las diferencias entre hombre y mujer se atenúan (el hombre, no teniendo que luchar más como antes
por
la supervivencia, produce menos hormonas andróginas, la mujer,
también ella puesta frente a los nuevos roles, menos estrógenos) y
los órganos de reproductores se atrofian. Esto, unido al hecho
que, entre fecundación artificial y clonación, el sexo no es ya la única
vía para procrear,
concluirá por privar totalmente al acto
sexual de su fin reproductivo.
El sexo quedará —advierte el
oncólogo — solamente como
un gesto
de afecto
Bien. Esto es un cuadro que he puesto un poco negro para que después resalte poco más la luz. Vamos adelante con la segunda parte.
SEGUNDA PARTE
El Magisterio de los Papas frente a los cambios de la sociedad
En esta realidad, la Iglesia, que es defensora de la Verdad que viene de la Revelación, — la verdad se impone por sí misma, antes o después lo verdadero se afirma — lucha en defensa de la familia cristiana contra estos ataques. Pío XII, después de que ha visto las guerras, y sobre todo, los horrores de la guerra, y es consciente de todos estos ataques contra la familia, por eso preparará lo que será el Concilio Vaticano II que después Juan XXIII proclamará; pero lo ha preparado él en vista de este cambio radical de la sociedad, hacia donde estaba yendo la sociedad. Pero en su ministerio pontificio, él intenta defender de todas las maneras a la familia cristiana. Pero en el fondo, todavía la familia es concebida en el interior de una Iglesia que animé un mundo cristiano: la cristiandad. Por eso, él se vale mucho de la ayuda de la Acción Católica. Hace reuniones enormes en la Plaza de san Pedro, mueve a las gentes; yo me acuerdo de estas reuniones que se hacían cuando era pequeño. En el 47, hace una gran reunión con el lema: "Iglesia, familia, trabajo". Y promueve un estado cristiano y católico contra toda forma de materialismo. Esto será muy importante para Italia porque él, conseguirá con su presencia — y también con la democracia cristiana — que en la constitución italiana, la familia, sea reconocida como célula fundamental del estado italiano; hasta hoy, hasta que no lo cambien.
Pero, después de Pío XII, el Concilio Vaticano II — sabéis que la Iglesia reunida, todos los obispos y el Papa — con la inspiración del Espíritu Santo ha hecho una reflexión sobre sí misma y sobre su misión en el mundo de hoy. Y la Iglesia da un paso adelante muy importante porque en esta reflexión, la Iglesia vuelve a las fuentes de la Sagrada Escritura, la Dei Verbum, y de los Padres de la Iglesia, a la teología de los Padres. Hace la reforma litúrgica, una liturgia más participativa, y a una nueva autoconciencia de la Iglesia y de su misión, la Lumen Gentium, profundizando más en la antropología cristiana que ofrece una visión de la persona y de la familia que responda mejor a los tiempos: la Gaudium et Spes.
La Gaudium et Spes, había ya creado un paso adelante. Mientras que antes del Concilio, las finalidades del matrimonio estaban reconocidas en el acto conyugal, en la procreación y en el amor conyugal, el Vaticano II invierte los términos. Y dice:
"La
alianza matrimonial,
por la que el varón y la mujer constituyen
entre sí
un consorcio de toda la vida,
ordenado
por su misma índole natural al bien de
los cónyuges y a la generación y educación de la
prole,
fue elevada por Cristo Nuestro Señor a la dignidad de sacramento
entre bautizados" (Catecismo de la Iglesia Católica 1601, CIC canon
1055, §
1).
Pone el acento en el bien del matrimonio; y también en la procreación y en la educación.
Pero el que dará una aportación mayor en la respuesta a la revolución sexual y a la desestructuración de la familia será Juan Pablo II.
Al Papa Pablo VI le toca un periodo muy difícil. Le toca llevar el Concilio a la práctica en la Iglesia. Y se enfrenta con dos sectores: uno muy progresista, liberal, y otro muy conservador. Pablo VI tiene que enfrentarse a esta bomba demográfica. Constituye — lo hemos hablado otras veces — una comisión que estudia el problema. Y la mayoría de la comisión le propone como solución la adopción de anticonceptivos. Pablo VI se reserva la decisión final, reza, y a la luz de la Tradición de la Iglesia dice que no. Y la Humanae Vitae afirma que todo acto conyugal está en función de la unión de los esposos y siempre tiene que ser abierto a la vida, excepto en casos de motivos muy graves por los que se puede recurrir a los tiempos infecundos o a la castidad matrimonial. Sabéis que ha sido un drama en la Iglesia Católica porque no solamente ha sido atacado el Papa por la sociedad, sino también por conferencias episcopales, que han dicho que cada uno haga en conciencia lo que piense mejor. Y todavía hoy sufrimos las consecuencias de esta división.
KIKO:
No han seguido al Papa en la Humanae Vitae la conferencia episcopal francesa, la alemana, la holandesa, etc. Una catástrofe porque ha relegado al sexo al fuero interno.
P. MARIO:
Y en ese momento, todavía no está pergeñada una nueva visión de la sexualidad, como después se verá con Juan Pablo II. Lo que se intenta hacer con retiros, ejercicios espirituales, es educar a los jóvenes a imponerse sacrificios, a ser virtuosos, siempre en las fuerzas del hombre.
Y en Italia se verifica un trauma para la Iglesia Católica, en los años 70. Será aprobado en el 74 el divorcio. Más no solamente aprobado por el estado, sino aprobado por mayoría en un referéndum. El cincuenta y nueve por ciento está de acuerdo con el divorcio, y al año siguiente con el aborto. Es un trauma para la Iglesia porque ve que la mayoría de los italianos no siguen el magisterio de la Iglesia. Y entonces, comienzan a pensar cómo recuperar una presencia que sea eficaz y que pueda ayudar sobre todo a los católicos.
Dice Weigel, que ha escrito la vida del Papa Juan Pablo II y ha escrito también la de Benedicto XVI:
"Cuando
se convierte en Papa, Wojtyla sabía que el intento de
hacer frente a la revolución sexual y su relación con la vida moral
actuado
por Pablo VI en 1968 con la Encíclica Humanae Vitae había
fallado en el plano pastoral y catequético. Juan Pablo ll
sostenía que
había llegado el momento de poner toda la cuestión sobre nuevas
bases. La Iglesia
no había encontrado hasta ahora una voz capaz de
recoger el desafío de la revolución sexual. El Papa estaba convencido
que el problema de la sexualidad había sido expuesto en los justos
términos para él y para sus colegas polacos con la redacción de Amor y
responsabilidad ...
Ahora había llegado el momento de
profundizar aquel análisis en el
punto de vista bíblico y de exponerlo al mundo entero.
Fue así que nacieron las ciento
treinta reflexiones en torno a la
"Teología del cuerpo"
que Juan Pablo ll realizó durante
cuatro años de audiencias
generales. Su teología del
cuerpo ... podría mostrarse
como el instrumento decisivo
para exorcizar el demonio maniqueo -con
su deploración de la sexualidad humana - alejándolo de la teología
moral católica.
Un libro: Amor y responsabilidad, que aconsejo a todos, y que podéis regalar tranquilamente a vuestros hijos que van a casarse; está escrito con un lenguaje muy simple - muy claro - sobre la sexualidad y el amor. Y sabéis que cuando llega a ser Papa, durante cinco años, hace las catequesis sobre la teología del cuerpo. El Papa, después, ha hecho mucho. Ha instituido el Instituto Juan Pablo II y el Pontificio Consejo para la Familia: especialistas que estudian las temáticas de la persona, la sexualidad, el matrimonio y la familia para poder responder a todos los ataques en la sociedad hodierna. Ha escrito la carta Familiaris consortio, la Carta a las Familias, Mulieris dignitatem... tantas cosas ha dicho Juan Pablo II. Hasta venir a la Tienda de Porto san Giorgio para animar a las familias en misión. El Papa Benedicto XVI continúa la línea de Juan Pablo II. Deus caritas est y lo hemos visto en el congreso de Valencia el año pasado, etc.
TERCERA PARTE
DEUS CARITAS EST
Entramos en la tercera parte. Ánimo. ¿Os interesa o no? Entonces, vamos adelante. Esta parte es un poco más densa, porque ofrece algún contenido para que podáis vosotros ayudar a vuestros hijos.
Hemos visto las tinieblas sobre las que resplandece el esplendor de la verdad. Me ha gustado mucho lo que ha dicho Gabriel de que la verdad siempre se impone. Por eso el Papa Juan Pablo II ha querido, con Ratzinger, detrás, escribir esta bellísima carta: El esplendor de la Verdad; Veritatis splendor, contra todas las filosofías; lo hemos visto en Loreto. Algunos de vosotros puede que estuvierais cuando en las experiencias que han dado los jóvenes de las parroquias eran todo dudas sobre si Dios existe, si nos ama, del problema de los pobres, de los marginados, de la periferia... una confusión tremenda que existe en la Iglesia.
Entonces, voy a presentar brevemente algún contenido de la carta encíclica
del
Papa Benedicto XVI:
Deus caritas est,
que es muy densa — porque es un
profesor
— pero muy bonita y muy iluminante.
DIOS SE REVELA A SÍ MISMO COMO EL ESPOSO Antes de todo, presenta a Dios como un esposo. Dice:
"En las culturas que circundan el mundo de la Biblia, la imagen de dios era poco clara y a veces contradictoria".
Sabemos que todos los pueblos primitivos son por naturaleza religiosos. Hasta los griegos y los romanos tenían sus dioses, que eran una explicitación del sentido religioso que cada hombre tiene; y los griegos habían llegado — Aristóteles sobre todo — a este ser superior del cuál viene toda la creación. Pero, es sobre todo en el pueblo de Israel donde se delinea muy bien el rostro de Dios; sobre todo en el monte Sinaí, cuando manifestándose el Señor, dice:
« Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es solamente uno » (Dt 6, 4). Existe un solo Dios, que es el Creador del cielo y de la tierra y, por tanto, también es el Dios de todos los hombres.
Todos los otros son ídolos, no son Dios. Por eso, dice el Papa, — y ahora voy a citar su carta — que: "...con este hecho quiere decir que cada creatura es querida por Dios;
Su amor, además, es un amor de predilección: entre todos los pueblos, Él escoge a Israel y lo ama, aunque con el objeto de salvar precisamente de este modo a toda la humanidad. Él ama, y este amor suyo puede ser calificado sin duda como eros que, no obstante, es también totalmente ágape.
Y aquí hace brevemente la historia de amor de Dios con Israel — que todos conocemos muy bien — y que llega a su culmen en Jesucristo. Esto es muy importante porque a mí me impresiona siempre, cuando escucho hermanos que están en una situación más pobre, en Nápoles o en otras partes, que decían que se habían descubierto como personas, en el Camino, cuando habían descubierto a Dios como Padre". Eso es muy importante porque desde la Revelación, que nosotros hemos tenido el don de experimentar, aprendemos lo que es el amor, lo que somos nosotros y qué es una familia.
"Los profetas Oseas y Ezequiel, sobre todo, han descrito esta pasión de Dios por su pueblo con imágenes eróticas audaces. La relación de Dios con Israel es ilustrada con la metáfora del noviazgo y del matrimonio;
Tenemos expresiones magníficas de este amor de Dios.
por
consiguiente, la idolatría es adulterio y prostitución...pero al
mismo
tiempo se describe la relación de
fidelidad entre Israel y su
Dios. La historia de amor de Dios con
Israel consiste, en el fondo,
en que Él le da la Torah, es
decir, abre los ojos de Israel sobre la verdadera naturaleza del
hombre y le indica el camino del verdadero humanismo."
Sabéis este midrash que dice que Israel baja del monte Sinaí, y medio de la teofanía, de la manifestación de Dios, llega a ser la esposa bonita; porque el pueblo estaba constituido de gente esclava que había salido de Egipto mal nutridos, ciegos, cojos, sordos, mudos. Pero con la aparición de Dios los ciegos vieron a Dios, los sordos escucharon la voz de Dios, los cojos volvieron a caminar. Son los signos del Mesías que Jesús dará a Juan el Bautista; quiere decir que Dios reviste de su justicia al pueblo.
Esta historia consiste en que el hombre, viviendo en fidelidad al único Dios, se experimenta a sí mismo como quien es amado por Dios y descubre la alegría en la verdad y en la justicia; la alegría en Dios que se convierte en su felicidad esencial: « ¿No te tengo a ti en el cielo?; y contigo, ¿qué me importa la tierra?... Para mí lo bueno es estar junto a Dios » (Sal 73 [72], 25. 28).
Como se podía ver por vuestras experiencias. Estáis experimentando la comunión de la comunidad creada por el amor de Dios, el Espíritu Santo.
El eros de Dios para con el hombre, como hemos dicho, es a la vez agapé. No sólo porque se da del todo gratuitamente, sin ningún mérito anterior, sino también porque es amor que perdona.
Oseas, de modo particular, nos muestra la dimensión del agapé en el amor de Dios por el hombre, que va mucho más allá de la gratuidad. Israel ha cometido « adulterio », ha roto la Alianza; Dios debería juzgarlo y repudiarlo. Pero precisamente en esto se revela que Dios es Dios y no hombre: « ¿Cómo voy a dejarte, Efraím, cómo entregarte, Israel?... Se me revuelve el corazón, se me conmueven las entrañas. No cederé al ardor de mi cólera, no volveré a destruir a Efraím; que yo soy Dios y no hombre, santo en medio de ti » (Os 11, 8-9). El amor apasionado de Dios por su pueblo, por el hombre, es a la vez un amor que perdona. Un amor tan grande que pone a Dios contra sí mismo, su amor contra su justicia. El cristiano ve perfilarse ya en esto, veladamente, el misterio de la Cruz: Dios ama tanto al hombre que, haciéndose hombre él mismo, lo acompaña incluso en