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Agentes Pastorales Cristianos asesinados durante el 2007


 

LISTA DE LOS

AGENTES PASTORALES

SACERDOTES, RELIGIOSOS,

 RELIGIOSAS Y LAICOS

ASESINADOS DURANTE EL AÑO

2007

 

 

“La historia de san Esteban nos da varias lecciones. Por ejemplo, nos enseña que el compromiso social de la caridad no se debe separar nunca del anuncio valiente de la fe. Era uno de los siete que se encargaban sobre todo de la caridad. Pero la caridad no se podía separar del anuncio. De este modo, con la caridad, anuncia a Cristo crucificado, hasta el punto de aceptar incluso el martirio. Esta es la primera lección que podemos aprender de san Esteban: la caridad y el anuncio van siempre juntos. San Esteban sobre todo nos habla de Cristo, de Cristo crucificado y resucitado como centro de la historia y de nuestra vida. Podemos comprender que la cruz ocupa siempre un lugar central en la vida de la Iglesia y también en nuestra vida personal. En la historia de la Iglesia no faltará nunca la pasión, la persecución... Pero también en nuestra vida la cruz, que no faltará nunca, se convierte en bendición. Y aceptando la cruz, sabiendo que se convierte en bendición y es bendición, aprendemos la alegría del cristiano incluso en los momentos de dificultad. El valor del testimonio es insustituible, pues el Evangelio lleva a él y de él se alimenta la Iglesia”

 

 (Papa Benedicto XVI, Audiencia general, 10 de enero de 2007)

 

 

 

LISTA DE AQUELLOS QUE COMPROMETIDOS CON EL TRABAJO MISIONERO
HAN SIDO ASESINADOS EN EL AÑO 2007

 

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) – Como es ya costumbre al final del año la Agencia Fides publica la lista de los agentes pastorales que han perdido la vida de manera violenta durante el 2007. Según la información que poseemos, este año han sido asesinados 21 agentes entre sacerdotes, religiosos, religiosas y seminaristas, tres menos que el año anterior y cuatro menos que en el 2005.

Como en años anteriores la lista de Fides no tiene en cuenta sólo a los misioneros ad gentes, en sentido estricto, sino a todos los agentes pastorales muertos de manera violenta y que han sacrificado su vida concientes del riesgo que corrían, dispuestos a no abandonar su compromiso y testimonio de caridad. “El compromiso social de la caridad no se debe separar nunca del anuncio valiente de la fe... la caridad y el anuncio van siempre juntos” nos recordaba el Papa Benedicto XVI refiriéndose a la figura de San Esteban (Audiencia general del 10 de enero de 2007).

Concientemente no usamos el término “mártir” pues no queremos adelantar en ningún modo el juicio que la Iglesia podría eventualmente dar sobre alguno de ellos, y también por las pocas noticias que, en la mayor parte de los casos, se ha logrado recoger sobre su vida e incluso sobre las circunstancias de su muerte. De todas formas los proponemos al recuerdo y a la oración de todos, precisamente para que el sacrificio de su vida no sea olvidado y porque cada uno de ellos, de manera distinta, ha dado su aporte al crecimiento de la Iglesia en las distintas partes del mundo.

Como recientemente ha recordado el Papa Benedicto XVI, “si amar a Cristo y a los hermanos no se considera algo accesorio y superficial, sino más bien la finalidad verdadera y última de toda nuestra vida, es necesario saber hacer opciones fundamentales, estar dispuestos a renuncias radicales, si es preciso hasta el martirio. Hoy, como ayer, la vida del cristiano exige valentía para ir contra corriente, para amar como Jesús, que llegó incluso al sacrificio de sí mismo en la cruz” (Visita pastoral a Velletri, 23 de septiembre de 2007).

Todos estos agentes pastorales sin duda habían realizado una opción radical: ser testigos del Amor de Dios en realidades con frecuencia dominadas por la violencia, el degrado, la pobreza material y espiritual así como la falta de respecto por la dignidad y los derechos del hombre. También este año los cuerpos sin vida de algunos de ellos han sido encontrados horas o días después de su muerte, víctimas —al menos en apariencia— de agresiones, asaltos y robos que afectan indiscriminadamente a toda la población donde brindaban su servicio pastoral y que cada vez con más frecuencia son motivo de denuncia por las Iglesias locales y las Conferencias Episcopales. Es el caso del misionero de noventa años p. Mario Bianco, muerto en Manizales (Colombia), como consecuencia de la agresión de unos asaltantes que buscaban dinero y objetos de valor. Se puede mencionar también al p. Fernando Sánchez Duran, párroco en Ciudad del México, conocido por su compromiso con jóvenes drogadictos que fue secuestrado y asesinado, y junto con él desaparecieron de la parroquia un automóvil, un televisor y un computador. El misionero p. Ricardo Junious fue encontrado dentro de la casa canónica atado de pies y  manos, muerto por estrangulamiento y con evidentes signos de tortura. Era muy apreciado por su compromiso misionero, por su celo pastoral y por su trabajo con los pobres, se había dedicado particularmente a contrastar el tráfico de drogas y la venta de bebidas alcohólicas entre los menores de edad.

Recordamos también al p. Allard Msheyene, de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada (OMI), sudafricano, asesinado mientras le robaban su automóvil. Los asaltos de este tipo son una verdadera plaga en Sudáfrica: más de 12 mil al año con un pico de 16 mil registrado en 1998. Otro ejemplo de altruismo y generosidad los encontramos en D. Nicholaspillai Packiyaranjith, coordinador del “Jesuit Refugee Service” en el distrito de Mannar (Sri Lanka), que fue asesinado por la explosión de una bomba colocada en la calle que el sacerdote recorría para llevar asistencia al campo de refugiados y al orfanato de Vidathalvu.

Cómo olvidar el testimonio de la única religiosa muerte violentamente en el 2007, Sor Anne Thole, que no fue asesinada por alguien sino que sacrificó su vida tratando de salvar la de los demás. Después de haber salvado a cinco enfermos de Sida de un incendio que estaba destruyendo el local donde se encontraban, sor Anne quiso regresar para salvar otros tres, pero el techo se vino abajo acabando con su vida. “Todavía podemos salvar a alguno más” fueron sus últimas palabras mientras se aventuraba entre las llamas.

Panorama por continentes

            ASIA figura en primer lugar entre los continentes donde en el 2007 se ha registrado el mayor número de víctimas entre los agentes pastorales, bañada de sangre con 4 sacerdotes, 3 diáconos y un seminarista. Delante de la iglesia del Espíritu Santo en Mosul (Irak) fueron asesinados el párroco, p. Raghiid Ganni, y tres diáconos (Basman Yousef Daoud, Ghasan Bidawid y Wahid Hanna). El Santo Padre Benedicto XVI expresó su dolor al Obispo de Mosul de los Caldeos, Mons. Paulos Faraj Rahho, asegurándole Sus oraciones para que dicho sacrificio “inspire en los corazones de todos los hombres y mujeres de buena voluntad la decisión renovada de rechazar todos los caminos del odio y la violencia, para vencer el mal con el bien y cooperar en el despuntar del alba de la reconciliación, la justicia y la paz en Irak”.  En Filipinas han sido asesinados 2 sacerdotes (P. Fransiskus Madhu, misionero verbita, y el  P. Florante Rigonan, sacerdote diocesano) y un seminarista, asesinado durante un intento de robo mientras visitaba su casa durante las vacaciones. En Sri Lanka la explosión de una bomba mató a D. Nicholaspillai Packiyaranjith mientras prestaba ayuda a los refugiados.

            En AMÉRICA han sido asesinados 6 sacerdotes y 1 religioso. México ha sido la nación donde la Iglesia ha pagado un triple tributo de sangre con tres sacerdotes asesinados: Don Humberto Macías Rosales, Padre Fernando Sánchez Durán y el misionero Padre Ricardo Junious. A los cuales hay que añadir 2 sacerdotes asesinados en Colombia (P. Mario Bianco, Misionero de la Consolata, y D. José Luis Camacho Cepeda), un sacerdotes Fidei donum asesinado en el Brasil (Don Wolfgang Hermann) y un religioso en Guatemala (Hermano Enrique Alberto Olando Merino). 

ÁFRICA ha sido testigo de la muerte violenta de 3 sacerdotes y 1 religiosa. La nación con el mayor número de víctimas es Sudáfrica, con 1 sacerdote y 1 monja: P. Allard Msheyene, misionero OMI, y Sor Anne Thole, fallecida en el incendio del local donde se atendían enfermos de Sida. También se cuentan víctimas en Kenya (p. Martin Addai, de los Misioneros de África) y en Ruanda (donde murió el congoleño d. Richard Bimeriki, víctima de una agresión en su tierra natal).

En EUROPA han sido asesinados dos sacerdotes, ambos en España: Don Salvador Hernández Seller, con una larga experiencia misionera en Ecuador, y D. Tomás Pérez. 

 

            Una lista que nunca acaba

A este informe anualmente redactado por la Agencia Fides habría que añadir  la larga lista de los muchos “soldados desconocidos de la fe” de los que quizás nunca tengamos noticias y que en los rincones más lejanos de la tierra sufren y pagan con la vida su fe en Cristo. “Con frecuencia también en la actualidad nos llegan noticias de varias partes del mundo de misioneros, sacerdotes, obispos, religiosos, religiosos y fieles laicos perseguidos, encarcelados, torturados, privados de su libertad o impedidos de ejercitarla por ser discípulos de Cristo y apóstoles de su Evangelio; algunas veces se sufre y se muere también por la comunión con la Iglesia universal y la fidelidad al Papa” (Papa Benedicto XVI, Ángelus 26 de diciembre de 2007).

            En este contexto, concluimos recordando tres acontecimientos emblemáticos que reflejan la situación y los riesgos que afrontan cotidianamente, casi siempre en silencio, cuantos trabajan en las fronteras de la evangelización. Padre Jim Brown y el laico Wenceslaus Vimalathas desaparecieron el 20 de agosto de 2006 de Jaffna, al norte de Sri Lanka, una de las zonas más afectadas por el conflicto entre las fuerzas del ejército regular y los rebeldes del  “Liberation Tigers of Tamil Eelam”. A pesar de los muchos llamados que se han realizado por su liberación aún no se sabe nada de ellos.

            El segundo acontecimiento concierne al misionero Verbita Padre Ho Tran Bach, que el 9 de agosto de 2007 en Sydney (Australia) fue asaltado por un desconocido que entró al colegio durante la noche y lo acuchillo en la garganta. A pesar de la gravedad de las heridas el misionero sobrevivió, mientras algunas agencias de noticias lo dieron por muerto sin preocuparse por ratificar la noticia.

            Finalmente el largo secuestro en Filipinas del misionero del PIME, p. Giancarlo Bossi que se concluyó con su liberación: “Pienso en los sacerdotes, en las religiosas y en los laicos misioneros que han caído en la trinchera del amor al servicio del Evangelio. Nos podría decir muchas cosas al respecto el padre Giancarlo Bossi, por el que oramos durante el tiempo de su secuestro en Filipinas, y hoy nos alegramos de que esté aquí con nosotros. A través de él quisiera saludar y dar las gracias a todos los que consagran su vida a Cristo en las fronteras de la evangelización. (Papa Benedicto XVI, Loreto, 1 de septiembre de 2007). (S.L.) (Agencia Fides 29/12/2007)

 

 

 

DATOS BIOGRÁFICOS Y CIRCUNSTANCIAS DE SU MUERTE

 

La Agencia Fides agradece a todos aquellos que puedan enviar actualizaciones o correcciones a esta lista o las de los años precedentes.

 

El misionero de la Consolada (IMC) p. Mario Bianco, italiano de noventa años, murió el 15 de febrero del 2007 en Manizales (Colombia) como consecuencia de una agresión el día 4 de febrero. Algunos vagabundos irrumpieron en los locales que en un tiempo alojaban el Seminario de la Consolada en la localidad de Manizales. En la estructura vivían p. Mario junto a otro misionero italiano y otras personas que se ocupaban de los servicios. Los seminaristas actualmente residen en otro lugar. Al anochecer del domingo 4 de febrero algunos vagabundos entraron en los locales, amarraron y golpearon a p. Mario y a una empleada, y agredieron también al otro sacerdote, que había regresado a la casa poco tiempo después. Durante algunas horas los intrusos buscaron dinero y objetos de valor, y finalmente escaparon con el automóvil de los misioneros, encontrado dos días después, llevando consigo objetos por un valor de algunos miles de euros. P. Mario fue internado en un hospital, apenas los bandidos escaparon, pero no obstante todos los cuidados murió de infarto el 15 de febrero. (Ver Agencia Fides 17/2/2007)

 

P. Martin Addai, 46 años, originario del Ghana, de los Misioneros de África (Padres Blancos), fue asesinado el sábado 10 de marzo del 2007 en Kenia, Nairobi. Estaba visitando a algunos amigos, cuando cerca al seminario, algunos bandidos lo detuvieron y le dispararon. Parece ser que murió en el instante. Su cuerpo fue botado al borde de la calle y sus agresores escaparon con su auto, encontrado el domingo por la noche. Los hermanos religiosos y los estudiantes del Seminario del cual P. Martin era Rector, al no verlo regresar el sábado por la noche se preocuparon, pues sabían que había ido a la fiesta de su comunidad. Solo en la tarde noche del domingo 11 de marzo se dio inicio a la búsqueda. P. Martín Addai nació en Adamsi, diócesis de Kumasi, en Ghana, el 12 de noviembre de 1960. Entrón en el noviciado de Kasama, Zambia, el 19 de septiembre de 1984, y fue ordenado sacerdote en 1990. Trabajó en Mozambique, diócesis de Chimoio. Desde 1993 a 1996 prosiguió sus estudios en Roma, para obtener la licencia en teología moral, y prosiguió con un año de espiritualidad en Canadá. De regreso en Mozambique, enseñó en el Seminario mayor de Maputo, antes de ser nombrado Rector del Filosofado de Ejisu, Ghana, hasta el 1004. Fue elegido miembro del Capítulo General del 2004 y enviado a Nairobi como Rector del Seminario de teología de los Misioneros de África. (Ver Agencia Fides 13/3/2007)

 

D. José Luis Camacho Cepeda, 54 años, peruano, fue asesinado a cuchilladas en la noche entre el 11 y el 12 de marzo del 2007 en su casa en Bogotá, Colombia. El sacerdote vivía hacía 20 años en Colombia. Al no notar su presencia en la parroquia para celebrar la Santa Misas por dos días consecutivos, el párroco de la Iglesia de San Carlos Borromeo en Bogotá inició a buscarlo y se dirigió a su casa. El sacerdote fue encontrado muerto en su departamento.

 

P. Fransiskus Madhu, 30 años, misionero verbita (SVD) original de Flores (Indonesia), fue asesinado el domingo 1 de abril del 2007, Domingo de Ramos, en el pueblo de Mabungtot, diócesis de Tabuk, al norte de Filipinas (isla de Luzón), mientras se dirigía a la capilla de la cual era párroco, para celebrar la Santa Misa vespertina. Algunos hombres se le acercaron y le dispararon usando armas de guerra. Tras ser golpeado por cinco proyectiles que hirieron los órganos vitales, el sacerdote falleció en el camino al hospital. Padre Madhu era misionero en aquella zona desde el 2005, y la gente local lo describía como alguien “gentil y atento, activo y de carácter puro”. (Ver Agencia Fides 3/4/2007)

 

Sor Anne Thole, 35 años, nacida en Suazilandia y crecida en Sudáfrica, de las Hermanas Franciscanas de la Sagrada Familia (conocidas como Nardini Sisters) murió la mañana del Domingo de Ramos, 1 de abril del 2007, mientras buscaba de poner a salvo a algunos enfermos de SIDA de un incendio que estaba destruyendo la estructura donde estaban internados, en la misión de Santa María en Ratschitz, a 30 kilómetros de Dundee (Sudáfrica). El techo de paja del edificio se incendió, tal vez a causa del cigarro encendido por uno de los enfermos, y de inmediato las flamas se encendieron. Los enfermeros pusieron a salvo a cinco de los ocho enfermos presentes en la estructura, y sor Anne regresó para rescatar a los otros tres, pero el techo cayó matándola junto a los tres enfermos. Sor Anne estaba prestando servicio en aquel hospital desde hace dos años, además era también la responsable del noviciado de su orden religioso.  (Ver Agencia Fides 4/4/2007)

 

D. Richard Bimeriki, congolés, de la parroquia de Jomba, en el norte de Kivu, República Democrática del Congo, murió en un hospital ruandés el 7 de abril del 2007, tras haber sido herido durante una agresión en su parroquia el día 12 de marzo. Según la reconstrucción de los hechos realizada por algunos testigos, los agresores, vestidos con uniformes militares, habían interrumpido en los locales parroquiales pidiendo de beber, y abrieron fuego contra el sacerdote.

 

Don Wolfgang Hermann (46 años), de la diócesis alemana de Trier (Treviri), fue asesinado en la tarde del 10 de abril del 2007 en Belén, en el norte de Brasil, por un joven que se introdujo en su casa, muy probablemente para realizar un robo. Don Herrmann nació en Bad Kreuznach (Alemania) y fue ordenado sacerdote en 1985 para la diócesis de Trier. En 1995 partió, como sacerdote Fidei donum, a la diócesis Parnaiba en Brasil. En el 2000 regresó a la diócesis de Trier, donde trabajó hasta septiembre del 2006 como Párroco en diversas parroquias antes de regresar al Brasil. (Ver Agencia Fides 12/4/2007)

 

Don Salvador Hernández Seller, español, 75 años, fue encontrado muerto a causa de los golpes recibidos en la cabeza el 11 de abril del 2007 en su casa en Murcia, España. Hombre de carácter alegre, generoso y pacífico, tolerante con todos, el sacerdote era originario de Cehegin. Ordenado sacerdote en 1959, en 1962 partió como misionero a Ecuador, en calidad de miembro de la Organización de Cooperación Sacerdotal Hispano Americana (OCSHA). Regresó a España después de 19 años, y se dedicó al ministerio de párroco y de capellán de los inmigrantes.

 

Don Humberto Macias Rosales, mexicano, 52 años, fue asesinado la noche del 1 de mayo del 2007 en Aguascalientes, México, en las cercanías de su casa con tres disparos por parte de un desconocido. Fue inmediatamente ayudado y transportado al hospital, pero falleció al poco tiempo. Era párroco de Nuestra Señora de la Luz y Aguascalientes, un sacerdote muy amado y apreciado por sus fieles y hermanos sacerdotes por su espíritu de servicio y el intenso trabajo de evangelización que desarrollaba.

 

Por la tarde del domingo 3 de junio del 2007, frente a la Iglesia del Santo Espíritu en Mosul, Irak, tras la celebración de la Santa Misa, fueron asesinados el párroco, Padre Raghiid Ganni y tres diáconos: Basman Yousef Daoud, Ghasan Bidawid y Wahid Hanna. Los cuatro estaban por entrar en el automóvil cuando un hombre se acercó y disparó asesinándolos. P. Ganni es el primer sacerdote católico asesinado en Irak. El Patriarca de Babilonia de los Caldeos, Mar Emmanuel III Delly y los Obispos del Sínodo Patriarcal, han afirmado mediante una nota difundida tras el trágico evento que: “Se trata de un crimen vergonzoso, que cualquier persona de conciencia rechaza. Aquellos que lo han cometido han realizado un acto horrible contra Dios y contra la humanidad, contra sus hermanos que eran ciudadanos fieles y pacíficos, además de ser hombres de religión que siempre ofrecieron sus oraciones y sus súplicas a Dios Todopoderoso para que trajese la paz, seguridad y estabilidad a todo Irak”. (Ver Agencia Fides 4/6/2007)

 

Justin Daniel Bataclan, 20 años, filipino, seminarista de la Sociedad San Pablo, fue asesinado la noche del 7 de junio del 2007 por un ladrón que entró en la casa de su familia, donde se encontraba de vacaciones, en Cubao, Quezon City (Metro Manila). Tras haber escuchado algunos ruidos, Justin se dirigió a la cocina para controlar, fue atacado por el ladrón y murió a consecuencia de las múltiples heridas recibidas. Al día siguiente, terminadas las vacaciones de verano, habría tenido que regresar al seminario paolino de Silang, donde habría comenzado el quinto año de formación. Justin demostraba una personalidad tranquila; era diligente, confiable, y muy aplicado en los estudios. Además, gracias a su gran habilidad con la computadora, era el responsable del sector informático del seminario. La fotografía era su pasión.

 

Hermano Enrique Alberto Olano Merino, salvadoreño, 29 años, de la Congregación de los Hermanos Maristas de las Escuelas (Pequeños Hermanos de María), fue asesinado en la noche entre el 9 y el 10 de junio en Ciudad de Guatemala, muy probablemente por criminales comunes. Mientras en efecto estaba regresando con algunos de sus hermanos en la residencia, el hermano Enrique fue agredido por dos hombres armados que trataban de robarle. Mientras tanto, otros dos hombres a bordo de un automóvil, se acercaron al grupo y abrieron fuego, asesinado al religioso. Desde hacía 7 años en Guatemala, el hermano Enrique era profesor en el colegio y estaba comprometido con la pastoral juvenil.

 

El cuerpo sin vida de D. Tomas Perez, 75 años, párroco de Villafranca de Córdoba (España), fue encontrado en su departamento con evidentes signos de violencia. La mañana del 16 de julio del 2007 una persona que habitualmente lo ayudaba para la limpieza doméstica se dirigió como siempre a la casa del sacerdote y lo encontró sin vida. La población local, de alrededor 4.000 habitantes, es muy tranquilla, y el sacerdote ejercitaba aquí su ministerio desde hacía más de 30 años. Un comunicado del Episcopado de Córdoba lo describe “de carácter abierto y confiable, una persona amada y conocida por la gente ante la que ejercitaba el ministerio sacerdotal”.

 

Padre Fernando Sánchez Duran, párroco de la parroquia de Santiago Tlaltepoxco, en la localidad de Tepeji del Río, al norte de la capital, Ciudad de México, fue secuestrado y asesinado el 22 de julio de 2007. Su hermano había denunciado algunas horas antes su desaparición, destacando que de la parroquia habían desaparecido un automóvil, un televisor y una computadora. Las fuerzas del orden encontraron el cadáver del sacerdote, muerto aparentemente por asfixia, tirado en un estaño. Los fieles consideraban al P. Fernando como un sacerdote ejemplar, particularmente conocido por su trabajo a favor de los jóvenes drogadictos de la región.

 

Padre Ricardo Junious, OMI, 70 años, originario de los Estados Unidos, fue encontrado el 29 de julio al interno de la casa canónica de la parroquia “Nuestra Señora de Guadalupe” en el barrio de San Rafael en Ciudad de México. Un hermano de comunidad de la víctima encontró en el dormitorio el cadáver del sacerdote volcado por tierra, con las manos y los pies atados, muerto por estrangulación y con evidentes signos de tortura. Muy apreciado por su compromiso misionero, por su celo pastoral y por su asistencia a los pobres, en los últimos tiempos el P. Ricardo trabajaba particularmente contra el tráfico de droga y la venta de alcohólicos a los menores de edad, que se realizaban cerca de la parroquia.

 

Padre Florante Rigonan, 48 años, filipino, párroco de San Isidro en Pinili (Provincia de Llocos Norte, al norte de Filipinas), fue agredido poco antes de la medianoche del 27 de agosto mientras regresaba a su casa luego de haber celebrado la Misa vespertina y cenado con algunos amigos. Alcanzado por numerosos proyectiles, murió en el instante. Según una reconstrucción de la policía, el sacerdote estaba subiendo a su furgón cuando recibió por la espalda la descarga de al menos nueve balas. El medio vehicular fue luego desvalijado completamente. El Padre Rigogan había entrado al seminario después de sus estudios de medicina, ordenado sacerdote en 1997, desde el 2000 era párroco en Pinili.

 

D. Nicholaspillai Packiyaranjith, sacerdote diocesano y coordinador del "Jesuit Refugee Service" en el distrito de Mannar (Sri Lanka), fue asesinado por la explosión de una bomba colocada en la calle que el sacerdote recorría para llevar asistencia al campo de refugiados y al orfanato de Vidathalvu. La explosión ocurrió en la Poonery Road, localidad de Kalvi’laan, la tarde del 26 de septiembre, y dejó impresionada a toda la comunidad católica local, que apreciaba mucho la incansable obra de P. Nicholas. Su Exc. Mons. Oswald Gomis, Arzobispo de Colombo, difundió un mensaje de pésame en el que afirma: “Estamos profundamente golpeados por la trágica muerte de P. Nicholas. Condenamos estos actos de violencia que inflijen dolor y luto a los civiles inocentes. Expresamos toda nuestra solidaridad con el Obispo de Mannar, Mons. Rayappu Joseph, con el clero, con los fieles y con la familia de P. Packiyaranjith”. Asimismo el Obispo afirma: “Con gratitud por la obra que el P. Nicholas llevaba a cabo, como sacerdote comprometido por su pueblo, ofrecemos fervorosas oraciones a Dios, Padre de misericordia, para que le done el reposo eterno y toda consolación espiritual a cuantos lloran su pérdida”. (Ver Agencia Fides 27/9/2007)

 

P. Allard Msheyene, llamado “Mako”, de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada (OMI), Sudáfricano, murió el 6 de octubre de 2007 en Sudáfrica, después de una agresión por el robo de su automóvil. Según las informaciones del Instituto misionero, P. Allard, colaborador del maestro de novicios, se había dirigido a la parroquia “St. Peter” de Nelspruit, a 330 kilómetros al este de Johannesburg, para ofrecer su ayuda pastoral durante el fin de semana. Después de haber celebrado la Santa Misa el viernes en la tarde, el 5 de octubre, en Ka Nyamazane, el sacerdote llevó a un joven que regresaba a casa y se dirigió luego hacia la parroquia. Poco después fue encontrado herido al borde de la calle en el municipio de Msogwaba. Una ambulancia lo transportó al Themba Hospital, en Kabokweni y de ahí fue transferido al hospital de Nelspruit, más grande y mejor equipado, donde fue operado de urgencia y donde murió durante las primeras horas de la mañana del 6 de octubre. Los robos en las calles de Sudáfrica son una verdadera plaga: más de 12 mil en el año, el pico más alto se registró en 1998 (16 mil). (Ver Agencia Fides 10/10/2007)

 

CUADRO RESUMEN DEL AÑO 2007

 

Nombre y Apellido

Nacionalidad

Instituto

Lugar y fecha de la muerte

1.

P. Mario Bianco

Italia

Miss. Consolada (IMC)

15/2 – Manizales (Colombia)

2.

P. Martin Addai

Ghana

Misioneros de África (Padres Blancos)

10/3 – Nairobi (Kenya)

3.

D. José L. Camacho Cepeda

Perú

Diocesano

11-12/3 – Bogotá (Colombia)

4.

P. Fransiskus Madhu

Indonesia

Miss. Verbita (SVD)

¼ - (Luzon) Filipinas

5.

Sor Anne Thole

Swazilandia

Hermanas Franciscanas de la Sagrada Familia

1/4 - Ratschitz (Sudáfrica).

 

6.

D. Richard Bimeriki

R.D.Congo

Diocesano

7/4 – Rwanda

7.

Don Wolfgang Hermann

Alemania

Fidei donum

10/4 – Belem (Brasil)

8.

Don Salvador Herandez Seller

España

Diocesano (OCSHA)

11/4 - Murcia (España)

9.

Don Humberto Macias Rosales

México

Diocesano

1/5 - Aguascalientes (México)

10.

P. Raghiid Ganni

Irak

Diocesano

3/6 - Mosul (Irak)

11.

D.Basman Yousef Daoud

Irak

Diácono – Diocesano

3/6 - Mosul (Irak)

12.

Ghasan Bidawid

Irak

Diácono – Diocesano

3/6 - Mosul (Irak)

13.

Wahid Hanna

Irak

Diácono – Diocesano

3/6 - Mosul (Irak)

14.

Justin Daniel Bataclan

Filipinas

Seminarista– Soc.S.Paolo

7/6 – Quezon city (Filipinas)

15.

Fray Enrique Alberto Olano Merino

El Salvador

Hermanos Maristas de las Escuelas (Pequeños Hermanos de María)

9-10/6 – Ciudad de Guatemala

16.

D. Tomas Perez

España

Diocesano

16/7 - Villafranca de Córdoba (España)

17.

P. Fernando Sanchez Duran

México

Diocesano

22/7 - Tepeji del Río (México)

18.

Padre Ricardo Junious

Estados Unidos

Miss. María Inm. (OMI)

29/7 – Ciudad de México

19.

Padre Florante Rigonan

Filipinas

Diocesano

27/8 – Pinili (Filipinas)

20.

D. Nicholaspillai Packiyaranjith

Sri Lanka

Diocesano

26/9 - Kalvi’laan (Sri Lanka)

21.

P. Ilard Msheyene (Mako)

Sudáfrica

Miss. María Inm. (OMI)

6/10 – Nelspruit (Sudáfrica)

 

Asesinados en el año 2007

15 sacerdotes (2 OMI, 1 IMC, 1 Padre Blanco, 1 SVD, 1 Fidei donum, 9 dioesanos)

3 diáconos (diocesanos)

1 religioso (Hermanos Maristas de las Escuelas)

1 religiosa (Hermanas Franciscanas de la Sagrada Familia)

1 seminarista (Soc. San Paolo)

Países de origen

América: 5 (2 México, 1 Estados Unidos, Perú, El Salvador) 

África: 4 (Ghana, Swazilandia, R.D.Congo, Sudáfrica)

Europa: 4 (2 España, 1 Italia, Alemania) 

Asia: 8 (4 Irak, 2 Filipinas, 1 Sri Lanka, Indonesia) 

Lugares de la muerte

América: 7 (3 México, 2 Colombia, 1 Brasil, Guatemala)

África: 4 (2 Sudáfrica, Kenya, Rwanda)

Europa: 2 (España)

Asia:  8 (4 Irak, 3 Filipinas, Sri Lanka)

(Agencia Fides 29/12/2007)

 

Los Agentes  Pastorales asesinados de 1980 al 2007

 

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) – Según los datos con los que cuenta la Agencia Fides, en el decenio 1980-1989 perdieron la vida en modo violento 115 misioneros. Dicha cifra, sin embargo, es sin lugar a dudas defectuosa ya que se refiere sólo a los casos confirmados y de los que se ha tenido noticia.

            El cuadro resumen de los años 1990-2000 presenta un total de 604 misioneros asesinados, siempre según nuestras informaciones. El número resulta sensiblemente más elevado respecto al decenio precedente, sin embargo deben ser considerados los siguientes factores: el genocidio en Rwanda (1994) que provocó al menos 248 víctimas entre el personal eclesiástico; la mayor velocidad de los medios de comunicación en el difundir las noticias incluso desde los lugares más lejanos; el conteo que ya no se refiere sólo a los misioneros ad gentes en sentido estricto, sino a todo el personal eclesiástico asesinado en modo violento o que ha sacrificado su vida consciente del riesgo que corría, con tal de no abandonar a las personas que se le habían confiado (los “mártires de la caridad” según la expresión de Juan Pablo II).

En los años 2001-2006 el total de los operadores pastorales asesinados es de 152 personas.

 

AÑO

TOT

OB

SAC

DIAC

HER

REL

SEM

IVC

CAT

LAI

VOL

1990

17

 

10

 

 

7

 

 

 

 

 

1991

19

1

14

 

1

3

 

 

 

 

 

1992

21

 

6

 

2

13

 

 

 

 

 

1993

21

1C+1

13

 

 

4

1

1

 

 

 

1994

26

 

20

 

1

4

1

 

 

 

 

1994*

248

3

103

 

47

65

 

30

 

 

 

1995

33

 

18

1

3

9

 

 

 

2

 

1996

48

3

19

 

8

13

1

2

1

1(ct)

 

1997

68

1

19

 

1

7

40

 

 

 

 

1998

40

1

13

 

5

17

4

 

 

 

 

1999

32

 

17

 

 

9

4

 

2

 

 

2000

31

 

19

 

 

7

3

1

 

 

1

2001

33

 

25

 

 

5

1

1

 

1

 

2002

25

1

18

 

1

2

2

1

 

 

 

2003

29

1

20

 

1

 

3

 

 

2

2

2004

16

 

12

 

 

1

 

 

 

3

 

2005

25

1

18

 

2

3

 

 

 

1

 

2006

24

 

17

 

1

3

 

 

 

2

1

2007

21

 

15

3

1

1

1

 

 

 

 

* = Datos que se refieren sólo al genocidio en Rwanda.

OB: obispos; C: cardinales; SAC: sacerdotes diocesanos y religiosos; DIAC: diáconos; HER: religiosos no sacerdotes; REL: religiosas; SEM: seminaristas; IVC: miembros de institutos de vida consagrada; CAT: catequistas; LAI: laicos; VOL: voluntarios; ct: catecúmeno.

_________________________________________

 

(Dossier realizado por S.L. - Agencia Fides 29/12/2007)