Bienaventurados los de puro corazón III


Una carta pastoral
 
Al clero, a los religiosos,
y a los laicos creyentes de la diócesis
y a todos de buena voluntad:

sobre la dignidad de la persona humana
y los peligros de la pornografía

Monseñor Roberto W. Finn
Obispo de la diócesis de Kansas City
San José
(descargar carta)
21 de febrero de 2007

 

CAPITULO II

EL PROBLEMA DE LA PORNOGRAFÍA

La lujuria mata el alma (Proverbios 13, 19): Un problema muy serio.

Nuestra sexualidad humana ha sido creada por Dios como algo bueno. Es un don. Pero también sufre los efectos del pecado original y puede manifestarse no solamente como un bien sino también como un mal. La pornografía es uno de estos males. Agrede la dignidad humana y vulgariza a las personas y a la sexualidad humana. Destruye el alma humana cuya dimensión espiritual debería ser nutrida por medio del dar y recibir un amor personal.

Ciertamente la pornografía no es un problema nuevo. Sin embargo, él desarrollo de los medios masivos de comunicación y los avances tecnológicos recientes han facilitado el acceso a este mal engañoso.

La pornografía es un quebrantamiento de la modestia, de la castidad y de la verdad. La sexualidad humana entraña una modestia que protege la privacidad de los individuos en lo que se refiere a lo más personal e íntimo de su ser; invade la privacía y quita el velo a lo que debería estar escondido[1], es una agresión violenta de la vivencia humana.

Mientras que la castidad existe para servir al amor verdadero, la pornografía trata al otro ser humano (por una descripción sexual explícita o acción correspondiente) como un objeto que ese puede utilizar. Puede ser muchas veces el fruto de un narcisismo y de un egoísmo. En lugar del amor se pasa a la utilización. Recuerde la norma personalista: Los demás nunca han de ser utilizados como objeto para el placer de uno mismo. Las personas deben ser armadas. Las personas no deben ser nunca tratadas como materia prima en beneficio de las emociones, compulsiones o adicciones de otros. Para parafrasear a Juan Pablo II, el problema con la pornografía, en cierto sentido, no consiste en revelar demasiado a una persona (expuesta en una imagen), sino revela demasiado poco de la persona. La pornografía y sus imágenes son diseñadas para revelar nada más que los órganos sexuales y las facultades sexuales de una persona; en ningún momento aparece la única personalidad, la profundidad de la persona. La persona pornográficamente expuesta es literalmente despersonalizada: al convertirse en objeto para el uso de otro ella o él cesa de ser considerado por lo que él o ella es: una persona que merece amor y respeto.

La pornografía es una violación de la verdad. Introduce a las personas a un mundo que no es real, a un mundo de fantasía que aísla más y más de los demás. Cuanto mayor es la inserción de la persona en este mundo de fantasía más se separa de las personas reales, de los acontecimientos reales y de la vida real en su alrededor. La lujuria aísla. El amor une. La pornografía aleja a las personas de la verdad. La castidad ayuda a las personas a crecer en la verdad.

Inevitablemente la pornografía conduce a otros pecados graves. Por ejemplo, el uso de la pornografía frecuentemente es acompañado de la masturbación, una actividad sexual que adicionalmente encierra la persona sobre sí misma aislándola de los demás. La pornografía muchas veces conduce a buscar otras formas desordenadas de gratificación sexual que entrañan la explotación de otros para sus propios fines egoístas. La pornografía no permanece como vicio "privado"; al permitirse mirar a otras personas como objeto y no como fin eventualmente puede dañar todas las relaciones familiares y sociales.

 

Lágrimas caen de mis ojos porque desobedecen tu ley (Salmo 119, 136): Los números.

La pornografía es un problema real y las estadísticas correspondientes son horripilantes. Lo que sigue ahora son los números reunidos durante los últimos varios años (cf. fuentes anotadas) por La Coalición para la Protección de Niños y Familias.

El alcance y los costos de la pornografía

De acuerdo a una investigación IFR del año 2004 en los Estados Unidos los ingresos de pornografía superan los ingresos conjuntos de ABC, CBS y NBC (6, 2 mil millones). Las ganancias por pornografía son más grandes que las ganancias combinadas de todos los deportes profesionales como fútbol, basebol y basquetbol. La industria de la pornografía, de acuerdo a unos estimados conservadores, produce a nivel mundial unos 57 mil millones de dólares por año; los USA son responsables de 12 mil millones (Pornografía de Internet y Soledad: ¿Socios? Vincent Cyrus Yoder, Thomas H. Virden III y Kiran Amin, Adicción y Compulsividad sexuales. Volumen 12. 1. 2005.

El Internet es responsable por 2. 5 mil millones de ganancia a favor de la industria del material pornográfico. Descargas sucias listas para iPods. Ron Harris, www.macnewsworld.com.

De acuerdo a una cifra de marzo 2004 se han alquilado videos y DVD de adultos por un monto de 800 millones cada año Sobredosis de Pornografía. Rebecca Hagelin, www.worldandi.com.

De acuerdo a estimados actuales se gastan más de 20 mil millones para comprar o alquilar vídeos de adultos.

La mitad de todos los huéspedes de hotel ordenan películas pornográficas. Estas películas comprenden el 80% de las ganancias por entretenimiento en el cuarto y el 70% del total de las ganancias del servicio al cuarto. La industria de películas de sexo amenazada con el requerimiento de condones. Nick Madigan. The New York Times 24 de agosto del 2004.

La ganancia de cable pagado ascendió a unos 2.5 mil millones.

Revistas 7.5 mil millones

 

El Alcance de la Pornografía en el Internet

En el año 2004 había 4. 2 millones de sitios pornográficos en Internet, 372 millones de páginas pornográficas en Internet.

Cada día había en los buscadores 8 millones de búsquedas pornográficas (25% de todas las búsquedas) -2003.

Sexo es el tema 1 buscado en Internet (cf. Sobredosis de pornografía...).

A diario había 2.5 mil millones de mensajes electrónicos pornográficos (8% del total) en el año 2004

La manera mas común que las personas son alcanzadas por páginas pornográficas en el Web son las páginas pop-up que aparecen accidentalmente (55%), enlaces mal presentados (52%), direcciones mal escritos (48%) y enlaces automáticos en los mensajes (23%). El 50% de los trabajadores pasan nueve días al año haciendo búsquedas personales durante el trabajo. Cerberian Inc. and Sonicwall 20 de julio de 2004.

Había 100,000 sitios Web ofreciendo pornografía infantil ilegal (estimado el Servicio de Aduanas de USA)

 

Estadísticas de pornografía de adultos en Internet

El 70% los de los varones entre 18:24 años suelen visitar al mes sitios pornográficos. El 60% de los varones de 20-30 años también manifiestan que son usuarios regulares de pornografía. En primera persona: La cultura de la pornografía. R. Albert Mohler, Jr. Baptist Press  28 de diciembre del año 2005.

El 20% de varones y el 13% de mujeres encuestados admitían que accedían a la pornografía durante el horario de trabajo. Internet Porlography Statistics. Internet Filter Review, 2004.

En los Estados Unidos de Norteamérica hay 40 millones de adultos que visitan regularmente sitios Web de pornografía en el Internet.

Uno de tres visitantes de las páginas pornográficas son mujeres.

Las mujeres prefieren el chat dos veces más que los varones.

 

Efectos de la pornografía.

El 40% de los adultos encuestados creen que la pornografía hace daño a la relación entre hombres y mujeres.  Consenso entre el público norteamericano sobre los efectos de la pornografía en adultos de infantes o Lo que el gobierno debería hacer al respecto. Harris Poll, 7 de octubre de 2005, www.harri rrisinteractive.com.

El 30% los de los adultos encuestados decían que el uso de pornografía de parte de su cónyuge los hacía sentirse como un objeto sexual. Pornografía en el Internet y soledad: ¿Socios? Mark A. Yarhouse, Psy. D. Christian Counseling Today. Año 2004 Volumen 12 1. Agosto 2004.

Una de cada seis mujeres lucha con la adicción a la pornografía. Pornografía en el Internet y soledad: ¿Socios? Vincent Cyrus Yoder, Thomas B. Virden III, y Kiran Amin. Adicción sexual y Compulsividad, volumen 12.1. 2005

El 47% se los cristianos encuestados decían que la pornografía es un problema mayor en su hogar.

Bastan solamente seis horas de pornografía suave (cualquier cosa diseñado para estimular sexualmente) para destruir la satisfacción con su cónyuge del que ha mirado: disminuye el valor de la fidelidad; disminuye la capacidad de estar con una sola persona y amar a esa persona; aumenta el pensamiento que las mujeres disfrutan la violación. Encuesta 2004

 

LOS NIÑOS Y EL INTERNET

Los niños utilizan el Internet. El 96% de los niños han accedido el Internet. El 74% tiene un acceso en el hogar y el 61% utilizan el Internet en cualquier día. USA Today Snapshots. 5 de enero del 2004.

En una encuesta del año 2000 el 21% de los adolescentes decían que habían mirado algo en el Internet que no quisieran que lo supieran sus padres. Un Mundo sólo de Ellos. Newsweek, 8 de mayo 2000.

 

ESTADÍSTICAS DE PORNOGRAFÍA INFANTIL EN EL INTERNET

El 90% de los que tienen entre 8-16 años y usan el Internet han mirado pornografía (mayormente cuando hacían tareas) año 2004.

La edad promedio para el contacto con la pornografía del Internet es de 11 años, 2004

En el año 2004 los niños entre 12 y 17 años son los consumidores más numerosos de pornografía de Internet.

Una encuesta de 600 hogares realizada por Centro Nacional de Niños perdidos y explotados mostró que el 20% de los padres no conocen la palabra clave de Internet de sus hijos, ni sus nombres para el chat ni su dirección electrónica. Sólo el 5% de los padres reconoció el acrónimo POS (padres mirando por encima del hombro) y sólo 1% pudo identificar WTGP (hablar privadamente); ambos programas son utilizados frecuentemente por los adolescentes cuando están chateando para que nadie más se entere. Comerciales en Internet victimizan a los niños. USA Today 20 de mayo del 2004.

Las incidencias de explotación sexual de niños han subido desde 4 573 casos reportados en 1998 a 11 283 en 2004 de acuerdo al Centro Nacional de Niños perdidos y explotados. Reportes de explotación de niños en aumento. USA Today Snapshots, 17 de febrero del 2005.

La pornografía infantil genera 3 mil millones cada año. Internet Filter Review 2004.

 

El camino de los pecadores es piedras lisas que terminan en la profundidad del hades (Sirac 21, 10): El fruto amargo de la pornografía.

Las estadísticas son escalofriantes. Pero detrás de todo eso no solamente hay números, son personas cuyas vidas son dañadas y cuya salvación eterna está en peligro. Hay los que son explotados por la pornografía, también aquellos que la utilicen y luego la familia y luego la sociedad. La pornografía afecta las vidas, la moral, la fuerza, las relaciones, los matrimonios, las vidas de los niños, la vida comunitaria y hasta cosas como la propiedad y la seguridad comunal.

Algunas veces aquellos que utilizan la pornografía dicen: "No estoy haciendo daño a nadie". La pornografía, igual que todo comportamiento pecaminoso, ofende contra quien estamos pecando, ofende al que peca y ofende a Dios, la fuente de toda verdad. La obra destructora del diablo a quien las Sagradas Escritura hace llamar "el padre de la mentira" consiste distorsionar en nosotros el sentido del bien. Nos dice que los demás están para que nosotros utilicemos a sus personas para que nos produzcan placer, que el satisfacer nuestros instintos nos hará felices. Sin embargo, esta "felicidad" es pasajera. Somos seres espirituales participando en la misma vida de Dios y esa aventura que nos incita no tiene sustancia espiritual. Nos deja decepcionados, avergonzados, incompletos y confusos.

Dentro de la persona la pornografía produce daño física, emocional y espiritualmente. La pornografía puede llegar a ser física y químicamente adictiva igual que el alcohol, las drogas o el juego. Las imágenes de la pornografía se impregnan en nuestra imaginación y se graban profundamente. Cuanto más profunda y frecuentemente sucede eso tanto más difícil será el camino de regreso a la libertad. Y como cualquier otra adicción la pornografía es una adicción progresiva. Cada vez se requiere más y más representaciones gráficas para lograr el efecto deseado. Si continúa eso puede llevar hasta la emulación y el crimen.

La pornografía como que insensibiliza a la persona en su nivel emocional. Los que se convierten en adictos puede que se retiren de sus amigos, de su familia y hasta de sus propios cónyuges. Es que la pornografía los introduce en un mundo de irreal lleno de figuras  idealizadas y carecientes de lo que es real, figuras que no comprometen a uno de una manera realmente humana. Cuando estas personas se retraen, comienzan a dejar de utilizar sus capacidades interpersonales y sus relaciones. Están mirando a los demás más bien como objetos en lugar de mirarlos como a personas con la capacidad de amistad y de amor. Comienzan a pensar de cara a toda situación y persona que encuentran: ¿Esta persona me proveerá la gratificación que estoy buscando? Si uno seriamente está hundido en la adicción el comportamiento muchas veces persiste aunque esté llevando  evidentemente a consecuencias que hacen daño; por ejemplo: se destruye la relación matrimonial o se pierde el trabajo por mirar pornografía durante el trabajo. En una dimensión muy real uno se convierte en esclavo de la pornografía. Igual que en otras adicciones el mirador requiere cada vez más y más material explícito y desordenado para lograr el mismo efecto: esto produce una espiral hacia abajo que es cada vez más difícil de corregir.

La vida espiritual desea lograr que haya un crecimiento cada vez mayor como imagen de Dios. La pornografía nos hace cada vez menos como Dios ya que lleva a las personas a tratar a otros como objetos y no como un don irrepetible de Dios. La pornografía no lo conduce a uno a hacer de sí mismo un don cada vez más grande en amor,  porque no se relaciones para servir sino para ser servido. Finalmente será atrapado y esclavizado por esos hábitos dañinos y no crece en la virtud.

Mirar pornografía para lograr este placer sexual distorsionado es objetivamente un pecado mortal. Porque seriamente está en contra de la vida de Dios quiere darnos a nosotros y a los demás. Destruye la vida de la gracia santificante. Si estamos en pecado mortal no debemos acercarnos para recibir la santa comunión sin haber recibido antes la absolución en una confesión sacramental. Muchas veces estamos demasiado avergonzados para acercarnos al sacramento de la reconciliación y así nos alejamos más y más de la vida de Dios. Se destruye nuestra capacidad de funcionar con un miembro vivo del Cuerpo de Cristo. Y porque este escenario está extendiéndose cada vez más el día de hoy, tenemos la obligación de preocuparnos por la situación de nuestras parroquias y familias. Con todo, la iniciativa de Dios y de su gracia sigue obrando, no debemos desesperar. En cualquier momento él está listo para ayudarnos. Necesitamos confiar en su misericordia y volver al sacramento para el perdón y para un nuevo comienzo.

La pornografía hace daño a los demás. Explota a otras personas, a las mujeres pero también a los varones y a los niños. Involucrarse con la pornografía significa soportar una terrible y lacerante explotación. Participar financieramente en ello contribuye a perpetuar la industria que causa constantemente un grave mal moral. La esclavitud, incluyendo la esclavitud sexual es real y es un problema creciente hoy en día. Una razón de su crecimiento es la demanda. Además, luego de meterse con la pornografía el usuario con mayor probabilidad comienza a mirar a las otras personas como objetos. Cuanto más crece la pornografía más se debilita el matrimonio y puede colapsar. Eso lleva a la vergüenza, a un sufrimiento profundo y colma de congoja a los cónyuges y a los hijos que llevarán cicatrices emocionales hasta la adultez y dentro de sus propios matrimonios. Los niños y los jóvenes expuestos a la pornografía experimentan una terrible agresión de cara a su dignidad humana y unos obstáculos muy fuertes de cara a un desarrollo humano auténtico. Cuanto más aumenta la pornografía tanto más aumenta el crimen. Crímenes sexuales son un 506% mayor en el del área de Phoenix, Arizona donde están ubicados los negocios que fomentan la pornografía[2]. La pornografía no es algo baladí, es un mal grave y deshumanizante.

En todo esto la pornografía ofende a Dios. Abusa su don de libertad, del cuerpo humano y del amor. Nosotros somos la obra de arte de Dios (cf. Efesios 2, 10) y la pornografía deliberadamente destroza esta obra maestra.

 

No vayas detrás de la lujuria sino manten bajo disciplina tus deseos (Sirac 18, 30): el Internet y la tecnología moderna.

El volumen de la pornografía en Internet está creciendo exponencialmente. Es  anónimo y accesible. Fácilmente puede secuestrar al cándido, incluyendo a niños y a jóvenes. Además puede ser particularmente adictivo. Las imágenes sensuales y la gratificación sexual que produce dejan una impresión en la memoria. Las fantasías pueden ser recordadas y repetidas y perpetuadas. Nos invitan a mirar siempre de nuevo. Con el uso repetido el mirador de la pornografía aumenta su resistencia y su tolerancia en cuanto a los efectos: en consecuencia existe una necesidad progresiva por cada vez más estimulantes e imágenes. La pornografía y su uso causan cambios intensos físicos en el cuerpo y en el cerebro. Todo ello refuerza los pensamientos y comportamientos desordenados. Con el uso repetido los pensamientos obsesivos y comportamientos compulsivos asociados a la pornografía son cada vez más difíciles de interrumpir o de resistir.

La pornografía del Internet no requiere la compra pública de nuevo material. En su hogar las imágenes pueden ser cambiadas y son accesibles en cada vez mayor número. Ya no necesitas salir de tu casa para obtener pornografía. También preocupa mucho ahora la disponibilidad de estas imágenes vía iPods y teléfonos celulares. Los niños cuyos padres con toda corrección limitan el acceso a la computadora en su hogar, pueden conseguir estas imágenes a través de medios portátiles lejos de la supervisión.

La cultura que nos rodea con tanta facilidad provee un ambiente y un mercado para estas cosas horribles que contribuyen significativamente a los problemas de la pornografía y de otros pecados. La tecnología en sí misma no es un mal. El problema se encuentra en el abuso de la tecnología y su uso para hacer el mal. Igual que la dinamita que es algo muy poderoso y requiere uso adecuado, puede ser utilizado para servir o para agredir a la humanidad.

Vivimos en una cultura que es cada vez más oscura y fomenta la muerte. Fácilmente podemos comenzar a absorber las influencias negativas, asimilándolas como una planta que absorbe a través sus raíces lo que el suelo o, en nuestro caso la "cultura", provee: Nos volvemos insensibles y ni nos damos cuenta que lentamente nos estamos envenenando. El problema es serio y requiere nuestra respuesta.


 


[1] Catecismo 2522

[2] Coalición Nacional de Protección de Niños y Familias. Advertencia: Bloguear pesca para utilizar pornografía.