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Apologética
Un tratado clásico de P. Bernardo Siebers y P. Federico Kaiser

Misioneros del Sagrado Corazón de Jesús

Lima – Perú 1944

Sea amado en todas partes el Sagrado Corazón de Jesús

 

 

 

Contenido

CÁNTICO

Introducción

DIOS

1. – PRUEBAS DE LA EXlSTENCIA DE DIOS

A.– LOS ARGUMENTOS COSMOLÓGICOS

B. LOS ARGUMENTOS PSICOLÓGICOS

2. LA NATURALEZA DE DIOS

3. LOS ATRIBUTOS DE DIOS

A) Atributos de la Naturaleza Divina.

B) Atributos de la Vida Divina.

b) Atributos de la voluntad divina.

4  EL ATEISMO

3. CAUSAS DEL ATEISMO

4. CONSECUENCIAS DEL ATEISMO

5.  REFUTACIÓN DEL ATEISMO

EL MUNDO

1.-EL ORIGEN DEL MUNDO

2.-EL ORIGEN DE LA VIDA

3.-EL ORIGEN DE LAS ESPECIES

EL HOMBRE

1) La naturaleza del hombre.

2.-ALMA HUMANA

3.-UNIDAD DE CUERPO Y ALMA

4.-DESTINO DEL HOMBRE

5.-ORIGEN DEL HOMBRE.

6. -UNIDAD DE LA ESPECIE HUMANA

7.-LA PROVIDENCIA DIVINA

LA RELIGIÓN

1.-LA RELIGIÓN EN GENERAL

2. -NECESIDAD DE LA RELIGIÓN

3. -OBLIGACIÓN DE PROFESAR LA RELIGIÓN

4. -EL INDIFERENTISMO

5. -DOCTRINA CATÓLICA SOBRE EL ORIGEN DE LA RELIGIÓN

LA REVELACIÓN

1. -LA REVELACIÓN EN GENERAL

2.-LA POSIBILIDAD DE LA REVELACIÓN

3.-LA NECESIDAD DE LA REVELACIÓN

4.-LOS CRITERIOS DE LA REVELACIÓN

5.-EL  MILAGRO

6.-LA  PROFECÍA

7.-VALOR PROBATORIO DEL MILAGRO Y DE LA PROFECÍA

EL HECHO DE LA REVELACIÓN CRISTIANA

1.-DOCTRINA DE LA IGLESIA SOBRE EL HECHO DE LA REVELACIÓN

2.-FUENTES DE LA REVELACIÓN

3.-AUTORIDAD DEL NUEVO TESTAMENTO COMO LIBRO HISTÓRICO

4.-JESUCRISTO, DIOS Y HOMBRE

5.-LA MISIÓN DE JESUCRISTO

LA IGLESIA CATÓLICA

1.-FUNDACIÓN DE LA IGLESIA CATÓLICA POR JESUCRISTO

I.-Unidad.

II.-Santidad.

III.-Catolicidad.

IV.-Apostolicidad.

2.-LA MISIÓN DE LA IGLESIA

8.-LOS PODERES DE LA IGLESIA

4.-LAS PRERROGATIVAS DE LA IGLESIA

LA IGLESIA CUERPO MÍSTICO DE CRISTO

EL CUERPO MÍSTICO DE CRISTO

 

 

 

CÁNTICO

A LA GLORIA DE DIOS CREADOR

 

¡¡PIEDRA... !!

 

¡Oh Piedra,

también tú

eres una reliquia de sus manos...!

Tus invisibles átomos

de la Nada brotaron

cuando Él lanzó su “fíat” soberano...!

 

¡Oh Piedra,

qué misterios

podrías tú contarnos...!

Tu asististe al milagro de aquel “fíat”

que estremeció la Nada

y en ella hizo brotar Mundos y Espacios...!

 

¿En qué ardientes crisoles estuvieron tus átomos...? ¿,Qué viajes gigantes

veloces emprendieron

por el inmenso Espacio ...?

Hasta cuajar en piedra,

¡qué camino tan largo: ..!

Mas ellos allí estaban

cuando se obró el milagro...!

 

Tus átomos. ¡Oh Piedra!

¡Qué poemas eternos presenciaron...!

Primero, el “fíat” que cual trueno inmenso,

con vibración gigante,

estremeció de'l caos los arcanos...!

 

Después... una visión de maravilla,

en que Mundos y Espacios surgieron de la nada cual Colosos,

y su propia existencia

miraron asombrados...!      

 

 ¿Después...? El orden que con mano experta

imprimió el Infinito en lo creado,-

y las leyes supremas y grandiosas

que habían de regir astros y átomos...!

 

¡Y enseguida... enseguida...

la evolución inmensa... el movimiento...

y el comenzar los mundos

sus ciclos milenarios...!

 

Mil órbitas gigantes e invisibles

el dedo del Eterno

trazó en el hondo Espacio.

Y empezaron los Mundos

su marcha milenaria

por las calladas sendas

que los divinos dedos dibujaron...!

 

¡Pensar... pensar... ¡Oh Piedra!

que todas estas cosas

podrías tú contarnos

¡Allf estaban presentes

los átomos que ahora tienes aprisionados

 

Entonces libres, . libres...

formando acaso parte

de inmensa nebulosa,

flotarían radiantes

en el inmenso Espacio...

¡Lo presenciaron todo...

y en tu interior, ¡Oh Piedra!

celosamente tienen su secreto guardado...!

 

...¡Oh Piedra, qué deseos

siento de acariciarte con mis manos...!

¡:Qué anhelo de escucharte

y que me cuentes todos los misterios

que sabes del Arcano...!

 

¡Oh Piedra! ¿Acaso ignoras,

que Aquel que de la nada te ha sacado,

es el mismo que a mí

con amor infinito me ha creado...?

Mira... ¡somos hermanas!

¡Cuéntame lo que sabes del Amado...!

 

Dolores Riesco.

 

 

APOLOGÉTICA

 

 

Introducción

1. Definición literal.– La palabra Apologética se deriva del griego y significa “defensa”. “Apologías” se llamaron ya los escritos de filósofos cristianos  que en los primeros siglos del Cristianismo defendían  con argumentos científicos la fe católica contra los ataques y calumnias de los paganos.

 

2. Definición real.– Apologética es la ciencia que propone y prueba las verdades fundamentales de la Religión Católica y las defiende contra sus enemigos. Demuestra así por argumentos de la razón la credibilidad de la Religión revelada por Cristo.

 

3. Importancia de su estudio.

a) A los creyentes la Apologética les sirve para confirmarlos más en su fe. Los jóvenes sobre todo, que entran en una vida, prácticamente profanada y paganizada, corren el gran peligro de perder de vista la Religión como el factor más decisivo para la vida. La Apologética brinda a la inteligencia del joven, ávido de Luz y de verdad, la sorpresa, a veces sensacional, de que la Religión y su práctica es lo más racional y sensato; que es de candente actualidad y de indispensable ncesidad para la vida moderna y la solución de sus graves problemas.

b) A los que están en el error la Apologética es de suma utilidad para allanar el camino hacia la verdad. A su luz 'se deshacen. muchos perjuicios tan numerosos entre los extraviados y herejes de la actualidad; muchos errores desaparecen: , librando así de muchos obstáculos al hombre que sinceramente busca la verdad..'

c) A los enemigos de la fe se opone la Apologética como baluarte inexpugnable. Pues el incrédulo moderno se jacta de la ciencia, y es la misma ciencia la que en la Apologética se enfrenta a él, suministrándole los argumentos meramente científicos contra sus falsas creencias y arbitrarias negaciones de la verdad.

 

 

I.

DIOS

 

La Iglesia nos enseña que Dios es el Ser Supremo, Espíritu infinitamente perfecto, creador y conservador del Universo.

Dice, además, que este Dios existe en verdad desde toda eternidad. El manifiesta e impone a los hombres su voluntad que tienen que cumplir. Él decidirá su suerte eterna.

Esta doctrina de la Iglesia no puede dejar indiferente a nadie que comprende la importancia de la existencia de Dios para su vida. Pero no solamente la fe  la afirma.

Si, frente a consecuencias tan decisivas que se derivan de la fe en Dios, preguntamos a nuestra razón: ¿Qué dice al respecto? su respuesta coincide con la de la fe: Dios existe en verdad.

 

 

1. – PRUEBAS DE LA EXlSTENCIA DE DIOS

 

1) Nuestro modo de argumentar.– Hay 3 caminos para llegar a comprobar la existencia de una cosa.

a) Por propia experiencia. Así nos convencemos de la existencia di nosotros mismos y de los demás hombres que tratamos.

b) . Por el principio de causalidad. Este principio dice que todo lo que empieza a existir, debe tener una causa proporcionada. La razón es obvia Pues nadie da lo que no tiene. Una cosa que no tiene existencia no puede dársela a sí misma. Debe existir otra que le da la existencia. Así al percibir el humo estamos seguros de la existencia del fuego. Al ver un reloj sabemos que existe un relojero que lo hizo. Luego, por medio del principio de causalidad, podemos inferir con toda seguridad la existencia de una cosa desconocida por ser la causa de otra ya conocida.

c) Por el testimonio de otros. De ese modo conocemos los: hechos históricos que no hemos presenciado y los lugares geográficos que no hemos visto.

Ahora bien. Para probar la existencia de Dios no es posible el primer camino. Siendo Dios Espíritu, no podemos verlo. Es inasequible a nuestros sentidos.

El segundo camino es el camino propio de la Apologética. Todo el Universo manifiesta claramente que es obra de una causa suprema.

El tercer camino es el de la, fe, como vamos a explicar en el Capítulo de la Revelación.

 

2) División de los argumentos.

– Como punto de partida de nuestros argumentos tomamos el mundo, es decir, la totalidad de los seres que nos rodean. Este mundo se nos presenta bajo un doble aspecto: el mundo material alrededor de nosotros, y el mundo espiritual dentro de nuestra alma, suministrándonos así dos clases de argumentos:

A) Los Argumentos Cosmológicos.– Los sacamos del mundo material que en griego se llama Cosmos.

B) Los Argumentos Psicológicos.– Les tomamos del mundo interior espiritual de nuestra alma. Alma significa en griego Psiqué.

 

A.– LOS ARGUMENTOS COSMOLÓGICOS

 

1. Argumento: Por el origen de la vida.

En nuestra tierra hay seres vivientes, plantas, animales y el hombre. Pero está científicamente probado que, en una época determinada, esta vida ha empezado a existir.

Luego, según el principio de causalidad, ha tenido una causa.

Esta causa no pudo ser un germen venido de otro astro. Porque todos los astros pasaron por el mismo estado de incandescencia, que nuestra tierra.

Además, el frío interplanetario habría destruido cualquier germen que habría podido llegar a esta tierra.

Esta causa tampoco podía ser la llamada generación espontánea, o sea el desarrollo de la vida en la materia inorgánica. Esta posibilidad la descartan la ciencia y la razón.

La ciencia moderna, especialmente después de los famosos experimentos de Pasteur, universalmente reconocidos, declara imposible el origen de la vida por medio del desarrollo de la materia inorgánica.

La razón, basándose en el principio de causalidad, dice que la vida, por tener perfecciones superiores a la materia inorgánica, no puede tener esta materia como causa proporcionada.

Por eso no cabe más que. admitir una causa fuera de la tierra que produjo la vida. Este Ser tan poderoso que causó la 'vida en la tierra lo llamamos Dios.

 

2. Argumento: Por el movimiento en el mundo.

Observamos en el Universo un múltiple movimiento. Se mueven los astros, los mares, los vientos y muchísimos otros seres.

Pero donde hay movimiento, allí debe haber un ser que sea la causa del movimiento. Según el principio de causalidad, un ser inmóvil no puede darse el movimiento que no tiene. Todo lo que se mueve requiere un motor.

El árbol se mueve por el viento, el viento por los efectos del calor solar, el calor solar se debe a los movimientos de las moléculas del sol, etc.

Ahora bien. En este ejemplo se ve claramente que los seres citados dependen en sus movimientos uno de otro. Son causas intermedias que mueven a otro, pero que no tienen la fuerza de mover por sí mismos.

Claro está que debía haber una causa que dio el primer movimiento y que, por su parte, no necesitaba otra causa para mover. Debe mover por sí misma, sin ser movida.

Una cadena no se puede colgar sin fijar el primer anillo; si uno quisiera au-mentar el número de los anillos indefinidamente, siempre se necesitaría que uno de los anillos estuviera fijo. Si no, cayese toda la cadena.

Así debemos decir, que para explicar el movimiento en el Universo no basta admitir una serie indefinida de causas intermedias. Debe haber una causa primera, tan absoluta y perfecta que ya no necesite otra causa para mover, sino que mueve a las otras cosas por sí misma.

Este Ser, que es la causa primera y absoluta de todos los movimientos, lo llamamos Dios.

 

3. Argumento: Por el Orden y Finalidad en el mundo.

En el mundo hay un orden y una finalidad admirables.

Pero siendo’ así que la única causa proporcionada para tal orden y finalidad es un ser espiritual y omnipotente:

Luego debe existir tal ser espiritual, que llamamos Dios.

 

Explicando brevemente estas proposiciones vemos que:

En el mundo hay orden y finalidad. Los astros recorren sus órbitas con precisión matemática. Las plantas y los animales se desarrollan según normas admirablemente sabias. Todos los inventos de la tan celebrada técnica moderna no son sino débiles imitaciones de las maravillas de la Naturaleza.

Hasta podemos afirmar que todas las ciencias naturales: astronomía, física, química, botánica, biología no son otra cosa que el afán humano de conocer las leyes misteriosas y la maravillosa tendencia de los seres, para conservar su existen-cia y garantizar la propagación de la especie. Basta pensar en el cuerpo humano y sus órganos.

 

La única causa proporcionada para eso es la existencia de un ser espiritual sumamente poderoso e inteligente. La razón es obvia. Porque ordenar significa distribuir las cosas según un plan premeditado. Finalidad o tendencia hacia un fin significa la aplicación de medios adecuados para la realización de un objeto ideado. P. ej., los órganos en las plantas y en los animales son medios para la conservación del individuo o para la generación de otros de la misma especie.

 

Tal orden y finalidad supone un ser espiritual, porque premeditar un plan (orden) e idear un objeto y buscar y aplicar los medios (finalidad) son actos cognoscitivos y por eso inmateriales, propios de un ser espiritual.

Tomando ahora en cuenta la estupenda grandiosidad del orden y finalidad del mundo, cuya realización supone una fuerza fantástica, debemos concluir :

El orden y finalidad del mundo suponen como causa un ser espiritual suma-mente poderoso e inteligente. Este Ser espiritual lo llamamos Dios.

 

 

B. LOS ARGUMENTOS PSICOLÓGICOS

 

 

 

En el alma humana encontramos :

1) Una ley absoluta de 'obrar el bien.

2) Una exigencia absoluta de que triunfe el bien.

8) Un anhelo absoluto de poseer el bien.

Según eso se nos presentan 3 pruebas de la existencia de Dios.

 

1. Argumento: Por la ley de la conciencia.

El hombre,' desde que su razón despierta, siente en su alma la ley absoluta de obrar el bien y evitar el mal. Esta exigencia no se manifiesta como consejo o de vez en cuando. Se presenta como obligación absoluta, como deber que siempre ha de cumplirse.

No hay ley sin legislador. El legislador, en el caso de la ley de la conciencia, no puede ser el hombre mismo, que haya dado tal ley. La encuentra ya en sí en cuanto despierta la razón. Ni puede ser el pedagogo el legislador, pues, también loo salvajes y los niños totalmente abandonados ' y sin educación, todos conocen esa voz misteriosa de la ley en su interior.

Además, si fuera ley de los hombres, no podría imponerse con esa fuerza absoluta e inalterable.

Luego debemos admitir:.Esa ley viene de un legislador supremo, que la imprimió en la misma naturaleza humana. A ese Legislador Supremo lo llamamos Dios.

 

2. Argumento: Por la exigencia de una justicia perfecta.

En el alma humana hay la exigencia absoluta de que triunfe el bien, de que se haga justicia perfecta. Se rebela contra la idea de que el mal triunfe sobre el bien; reclama justicia.

Pero se sabe que en esta tierra y en esta vida en raros casos se alcanza justicia perfecta. Cuántos buenos sufren, mientras tantos malhechores pasan la vida gozando y triunfando.

Por eso debe haber un juez supremo y justísimo, que conozca toda la bondad y toda la malicia de los actos, y tenga a la vez el poder de hacer justicia perfecta. Sólo él pudo imprimir en nuestra alma esta misma exigencia absoluta. A ese Juez Supremo lo llamamos Dios.

 

3. Argumento: Por el anhelo absoluto de felicidad perfecta.

Todo ser humano siente en lo más hondo de su alma el anhelo y deseo de una felicidad perfecta. Y ningún grado de felicidad le deja contento, siempre quiere más, anhelando el bien perfecto. Tampoco puede contentarse con poseerlo por un lapso de tiempo, lo quiere para siempre. Pero nadie niega que tal felicidad perfecta no se alcanza jamás en esta tierra y durante esta vida. Por eso nos queda la alternativa siguiente: O nuestra naturaleza humana, – este milagro de poder y sabiduría – se reduce a mera falsedad y engaño, o existe un ser que nos imprimió ese anhelo y quiere cumplirlo perfectamente después de esta vida, dando a los hombres que así lo merecen, el sumo bien por .toda la eternidad.

Claro está, no cabe más que admitir esta segunda parte de la alternativa: Existe tal Ser Perfecto y Eterno para satisfacer el anhelo humano de felicidad. A ese Ser lo llamamos Dios.

 

A esos tres argumentos los podemos proponer también juntos del modo siguiente :

El hombre alcanza su destino y perfección naturales únicamente mediante el perfecto cumplimiento :

1) De la ley absoluta de obrar el bien.

2)' De la exigencia absoluta de que triunfe el bien.

3) Del anhelo absoluto de poseer el bien.

De otra manera habría que admitir la conclusión absurda de que la naturaleza no ten-dría sentido y sería falsa. No queda, pues, otra solución para el hombre sensato que admitir la existencia de un Ser, capaz de llevar la naturaleza humana a su cumplimiento natural. Es-te Ser lo llamamos Dios.

 

 

2. LA NATURALEZA DE DIOS

 

Los argumentos precedentes nos han demostrado que existe Dios. A la vez hemos llegado a saber algo más sobre Dios; pues el que da vida, es un ser vivo. El que impone orden y finalidad, es un ser espiritual. El motor del Universo debe tener la fuerza de mover, no de otro ser sino por sí mismo.

Ahora vamos a aclarar más estos puntos para llegar a una idea más clara de lo que es Dios.

 

1. Definición de la naturaleza en general.

Naturaleza en general es lo que queremos saber al preguntar : ¿Qué es'?, es decir, lo que expresamos por la definición de una cosa. P. ej., al preguntar: ¿Qué es el hombre? se nos contesta: El hombre es un animal racional. Así “animal racional” es la naturaleza del hombre.

 

2. La Naturaleza de Diosa.

A la pregunta : ¿Quién es Dios? podemos contestar : Dios es el Ser Supremo Espíritu infinitamente perfecto, creador y conservador del Universo.

Espíritu es un ser con entendimiento y voluntad, pero sin cuerpo. Dios, los Ángeles y nuestra alma son espíritus.

Supremo es el espíritu que es superior a todos los seres.

Perfecto es aquello al que no falta nada.

Infinitamente perfecto es el que posee todas las perfecciones en sumo grado.

Crear significa: sacar de donde no hay nada por la mera voluntad.

Creador es Dios por cuanto Él ha sacado de nada todo cuanto existe.

Al principio existía Dios y nada ni radie fuera de Él. Conservador es Dios porque Él hace, por su voluntad, que lo que existe, siga existiendo. Sin la voluntad conservadora de Dios, el Universo se volvería nada.

 

 

3. LOS ATRIBUTOS DE DIOS

 

Un conocimiento perfecto completo de Dios no podemos conseguirlo jamás. No lo podemos comprender. Comprender, pues, significa “conocer completamente”. Pero nuestro entendimiento finito no puede comprender o abarcar a; Dios, que es un ser infinito. Ni siquiera podemos comprender y abarcar con nuestro entendimiento el Universo creado y finito. El mismo firmamento con sus millones de mundos gigantescos que se mueven con velocidades fantásticas y en distancias fabulosas, nos parece un manto con puntos luminosos; porque somos in-capaces de captar y abarcar con nuestro conocimiento esas partes del Universo. Mucho menos conocemos perfectamente a Dios. Sólo Dios se conoce perfectamente a sí mismo.

Pero, aunque no podemos comprender a Dios, podemos sí saber y conocer mucho acerca de Dios, sobre todo por medio del estudio de los llamados atributos de Dios.

 

Atributos de Dios son las perfecciones esenciales de la Naturaleza divina.

Si distinguimos en Dios atributos, hay que recordar que esos atributos no son distintos de Dios mismo. Dios no tiene vida y sabiduría, sino que es la vida y sabiduría misma. El mismo rayo solar al fraccionarse aparece como otros tantos rayos de distintos colores, así al ocuparnos de la Naturaleza simple de Dios, nos aparece según nuestra manera de ver, como compuesta de muchas cualidades o atributos. Únicamente así podemos captar un poquito de su infinita perfección.

 

División de los Atributos de Dios. – Según los diferentes puntos de vista que empleamos, encontramos en Dios diversas clases de atributos.

 

1. Atributos positivos y negativos.

Si una perfección de las criaturas, por ej. ciencia, se afirma en grado sumo de Dios, entonces tenemos un atributo positivo. En ese caso : omniciencia.

Si negamos de Dios una imperfección de las creaturas, por ej. ser finito, entonces tenemos un atributo negativo de Dios : ser infinito. En realidad, esos atributos divinos negativos expresan también verdaderas perfecciones divinas: in-finitud es plenitud de ser.

 

2. Atributos absolutos y relativos.

Absolutos son los que tiene Dios en sí nudismo, sin relación con las creaturas, por ej. bondad: Dios es bondadoso con nosotros.

 

3. Atributos de la Naturaleza divina y de la Vida divina.

Atributos de la naturaleza divina son los que nos hacen conocer la misma Naturaleza de Dios, los otros nos hacen conocer mejor la vida y actividad de Dios.

Bajo este punto de vista vamos a desarrollar los atributos divinos.

 

 

A) Atributos de la Naturaleza Divina.

 

1) La Aseidad consiste en que Dios existe por sí mismo (“ a se” es en las “por sí”). Los argumentos nos han llevado a Dios Como causa primera, no causa-da por ninguna otra. Debe su existencia sólo a sí mismo. ’

 

2) La Unidad consiste en que no hay más que un solo Dios. Pues, no puede haber más que un solo ser perfectísimo. Si hubiera más, ninguno tendría la perfección suma. El Politeísmo es un absurdo.

 

3) La Simplicidad consiste en que Dios carece de partes. Dios es espíritu; sólo la materia tiene partes, susceptibles de división y por eso de descomposición. Luego, no hay división ni descomposición de Dios.

 

4) La Inmutabilidad consiste en que Dios está exento de toda mudanza. Se sigue necesariamente de su simplicidad. Lo que es y hace Dios, lo es y hace eternamente. Cualquier cambio aumentaría o disminuiría sus perfecciones. Tal cosa es imposible en el Ser perfectísimo.

 

5) La Espiritualidad consiste en que Dios tiene entendimiento y voluntad; pero no tiene cuerpo. No hay nada de material en Él. – La Sagrada Escritura hablando de los ojos o de las manos de Dios, sólo se acomoda a nuestra manera de hablar. Pero de ningún modo quiere afirmar que Dios de veras tiene un cuerpo humano.

 

6) La Eternidad consiste en que Dios no tiene principio ni fin. Existía, existe y existirá siempre. Para Dios todo es presente. Todo lo pasado, presente y futuro lo abarca su mirada y vive su conciencia como un solo instante.

 

7) La Inmensidad de Dios consiste en que Dios no tiene límites; Como para Él por su eternidad no hay tiempo, así por su inmensidad no hay espacio. Como está presente a cada momento del tiempo, así está presente en todo lugar.

 

8) La Personalidad consiste en que Dios es un ser espiritual, que tiene entendimiento y voluntad, conciencia de sí mismo y goza de perfecta autonomía.

Como Dios ha creado personalidades, (Ángeles y hombres), debe El mismo como causa proporcionada poseer esta perfección.

 

 

B) Atributos de la Vida Divina.

La Vida Divina, como es vida de espíritu, se manifiesta por su actividad cognoscitiva y volitiva.

 

a) Atributos del Conocimiento Divino.

 

1) Omnisciencia consiste en que Dios lo sabe todo, lo pasado, lo presente y lo futuro, y también los pensamientos más recónditos, hasta sabe lo que van a hacer los seres libres, sin que Dios obligue la voluntad de los seres libres. Por ej.

sabía Dios la traición de Judas. Pero no es que Judas traicionó por saberlo Dios; sino Dios lo sabía porque conocía perfectamente la libre voluntad de Judas.

 

2) Veracidad consiste en que Dios no puede equivocarse ni engañar. Es su inteligencia tan perfecta que todo le está presente en la plena luz de la verdad.

 

3) Sabiduría consiste en que Dios todo lo sabe gobernar y dirigir hacia el fin que Él ha destinado y según los planes que Él ha dispuesto. Aunque parezca a veces como si los planes de Dios no se llevasen a cabo, en el fondo y al fin se cumple perfectamente la voluntad de Dios en el Universo y en la vida de los hombres.

 

 

b) Atributos de la voluntad divina.

 

1) La Omnipotencia consiste en que Dios por un mero acto de su voluntad puede realizar cuanto su inteligencia puede idear como factible. Cosas contradictorias o moralmente malas repugnan a Dios como Ser perfectísimo. No puede hacerlas, pues el poder hacerlas es una imperfección que no cabe en Dios.

 

2) La Santidad consiste en que la Voluntad de Dios se dirige con sumo amor al bien y con sumo odio al mal. Como El mismo es el sumo bien y la suma de toda perfección, se ama a sí mismo con sumo amor; y, por consiguiente, está en oposición absoluta a cuanto es malo. En El no cabe ni sombra de pecado.

Por su Santidad Dios quiere en sus criaturas lo bueno 'y aborrece lo malo. Por eso, fiel a sus promesas y amenazas, premia el bien y castiga el mal según lo merecido.

 

 

4  EL ATEISMO

 

1.  Definición literal. - Ateo significa "sin Dios". La palabra se deriva del griego a = sin, theos = Dios.

2.  Definición real. - Ateismo es la doctrina que niega la existencia de Dios.

Está probado rigurosamente que no hay pueblo ni tribu, por salvaje que sea, donde no se tenga a lo menos la idea de Dios. Ateos en el sentido de que no tengan idea de Dios, no hay.

Pero, sí hay y habrá siempre quienes por motivos que explicaremos adelante, niegan la existencia de Dios, y buscan para ello una base teórica o doctrinal. Son ateos teóricos.

Hay otros que no niegan directamente la existencia de Dios, pero viven como si no hubiera Dios> Prescinden de Él en su vida práctica, son los llamados ateos prácticos.

 

3. CAUSAS DEL ATEISMO

 

Si todos los hombres tienen a lo menos idea de Dios, ¿cómo es posible que haya quienes niegan su existencia?

Las causas principales son las siguientes:

a)  El placer. - Para los hombres sedientos de placeres, Dios es un estor­bo. Él da mandamientos que se oponen a las malas inclinaciones. El que amenaza con castigos los placeres pecaminosos, va a ser un día Juez omnisciente y justí­simo. Pero tal Dios no les conviene a los inmorales y cobardes. Por eso lo niegan, -tratan, pues, de convencerse a sí mismos, y acaso a los demás, de que Dios no existe, aunque en el fondo creen firmemente en su existencia.

b)  La soberbia. - La fe exige la humildad y disposición de aceptar ver­dades reveladas por Dios y que no puede encontrar el hombre por sí mismo. Entre los modernos hay quienes se jactan de ser autónomos, que quieren confiar só­lo en su razón, no en la autoridad ajena. Rechazan lo que no han encontrado ellos mismos por su trabajo intelectual. Y por esa razón rechazan la religión y la le en Dios.

c)  El ambiente social. - No puede negarse que existe un grave desequilibrio en el orden social de los tiempos actuales.. Las riquezas del mundo se juntan más y má