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Apologética Misioneros del Sagrado Corazón de Jesús Lima – Perú 1944
Sea amado en todas partes el Sagrado Corazón de Jesús Contenido1. – PRUEBAS DE LA EXlSTENCIA DE DIOS A.– LOS ARGUMENTOS COSMOLÓGICOS B. LOS ARGUMENTOS PSICOLÓGICOS A) Atributos de la Naturaleza Divina. B) Atributos de la Vida Divina. b) Atributos de la voluntad divina. 6. -UNIDAD DE LA ESPECIE HUMANA 3. -OBLIGACIÓN DE PROFESAR LA RELIGIÓN 5. -DOCTRINA CATÓLICA SOBRE EL ORIGEN DE LA
RELIGIÓN 2.-LA POSIBILIDAD DE LA REVELACIÓN 3.-LA NECESIDAD DE LA REVELACIÓN 4.-LOS CRITERIOS DE LA REVELACIÓN 7.-VALOR PROBATORIO DEL MILAGRO Y DE LA PROFECÍA EL HECHO DE LA REVELACIÓN CRISTIANA 1.-DOCTRINA DE LA IGLESIA SOBRE EL HECHO DE LA
REVELACIÓN 3.-AUTORIDAD DEL NUEVO TESTAMENTO COMO LIBRO
HISTÓRICO 1.-FUNDACIÓN DE LA IGLESIA CATÓLICA POR
JESUCRISTO 4.-LAS PRERROGATIVAS DE LA IGLESIA LA IGLESIA CUERPO MÍSTICO DE CRISTO CÁNTICO
A LA GLORIA DE DIOS CREADOR ¡¡PIEDRA...
!! ¡Oh
Piedra, también tú eres una
reliquia de sus manos...! Tus
invisibles átomos de la Nada
brotaron cuando Él
lanzó su “fíat” soberano...! ¡Oh
Piedra, qué
misterios podrías tú
contarnos...! Tu
asististe al milagro de aquel “fíat” que
estremeció la Nada y en ella
hizo brotar Mundos y Espacios...! ¿En qué
ardientes crisoles estuvieron tus átomos...? ¿,Qué viajes gigantes veloces
emprendieron por el
inmenso Espacio ...? Hasta
cuajar en piedra, ¡qué
camino tan largo: ..! Mas ellos
allí estaban cuando se
obró el milagro...! Tus
átomos. ¡Oh Piedra! ¡Qué
poemas eternos presenciaron...! Primero,
el “fíat” que cual trueno inmenso, con
vibración gigante, estremeció
de'l caos los arcanos...! Después...
una visión de maravilla, en que
Mundos y Espacios surgieron de la nada cual Colosos, y su
propia existencia miraron
asombrados...! ¿Después...? El orden que con mano experta imprimió
el Infinito en lo creado,- y las
leyes supremas y grandiosas que habían
de regir astros y átomos...! ¡Y enseguida...
enseguida... la
evolución inmensa... el movimiento... y el
comenzar los mundos sus ciclos
milenarios...! Mil
órbitas gigantes e invisibles el dedo
del Eterno trazó en
el hondo Espacio. Y
empezaron los Mundos su marcha
milenaria por las
calladas sendas que los
divinos dedos dibujaron...! ¡Pensar...
pensar... ¡Oh Piedra! que todas
estas cosas podrías tú
contarnos ¡Allf
estaban presentes los átomos
que ahora tienes aprisionados Entonces
libres, . libres... formando
acaso parte de inmensa
nebulosa, flotarían
radiantes en el
inmenso Espacio... ¡Lo
presenciaron todo... y en tu
interior, ¡Oh Piedra! celosamente
tienen su secreto guardado...! ...¡Oh
Piedra, qué deseos siento de
acariciarte con mis manos...! ¡:Qué
anhelo de escucharte y que me
cuentes todos los misterios que sabes
del Arcano...! ¡Oh
Piedra! ¿Acaso ignoras, que Aquel
que de la nada te ha sacado, es el
mismo que a mí con amor
infinito me ha creado...? Mira...
¡somos hermanas! ¡Cuéntame
lo que sabes del Amado...! Dolores
Riesco. APOLOGÉTICA Introducción
1.
Definición literal.– La palabra Apologética se deriva del griego y significa
“defensa”. “Apologías” se llamaron ya los escritos de filósofos cristianos que en los primeros siglos del Cristianismo
defendían con argumentos científicos la
fe católica contra los ataques y calumnias de los paganos. 2.
Definición real.– Apologética es la ciencia que propone y prueba las verdades
fundamentales de la Religión Católica y las defiende contra sus enemigos.
Demuestra así por argumentos de la razón la credibilidad de la Religión
revelada por Cristo. 3.
Importancia de su estudio. a) A los
creyentes la Apologética les sirve para confirmarlos más en su fe. Los jóvenes
sobre todo, que entran en una vida, prácticamente profanada y paganizada, corren
el gran peligro de perder de vista la Religión como el factor más decisivo para
la vida. La Apologética brinda a la inteligencia del joven, ávido de Luz y de
verdad, la sorpresa, a veces sensacional, de que la Religión y su práctica es
lo más racional y sensato; que es de candente actualidad y de indispensable
ncesidad para la vida moderna y la solución de sus graves problemas. b) A los
que están en el error la Apologética es de suma utilidad para allanar el camino
hacia la verdad. A su luz 'se deshacen. muchos perjuicios tan numerosos entre
los extraviados y herejes de la actualidad; muchos errores desaparecen: ,
librando así de muchos obstáculos al hombre que sinceramente busca la verdad..' c) A los
enemigos de la fe se opone la Apologética como baluarte inexpugnable. Pues el
incrédulo moderno se jacta de la ciencia, y es la misma ciencia la que en la
Apologética se enfrenta a él, suministrándole los argumentos meramente
científicos contra sus falsas creencias y arbitrarias negaciones de la verdad. I. DIOS
La Iglesia
nos enseña que Dios es el Ser Supremo, Espíritu infinitamente perfecto, creador
y conservador del Universo. Dice,
además, que este Dios existe en verdad desde toda eternidad. El manifiesta e
impone a los hombres su voluntad que tienen que cumplir. Él decidirá su suerte
eterna. Esta
doctrina de la Iglesia no puede dejar indiferente a nadie que comprende la
importancia de la existencia de Dios para su vida. Pero no solamente la fe la afirma. Si, frente
a consecuencias tan decisivas que se derivan de la fe en Dios, preguntamos a
nuestra razón: ¿Qué dice al respecto? su respuesta coincide con la de la fe:
Dios existe en verdad. 1. – PRUEBAS DE LA EXlSTENCIA
DE DIOS
1) Nuestro
modo de argumentar.– Hay 3 caminos para llegar a comprobar la existencia de una
cosa. a) Por
propia experiencia. Así nos convencemos de la existencia di nosotros mismos y
de los demás hombres que tratamos. b) . Por
el principio de causalidad. Este principio dice que todo lo que empieza a
existir, debe tener una causa proporcionada. La razón es obvia Pues nadie da lo
que no tiene. Una cosa que no tiene existencia no puede dársela a sí misma.
Debe existir otra que le da la existencia. Así al percibir el humo estamos
seguros de la existencia del fuego. Al ver un reloj sabemos que existe un
relojero que lo hizo. Luego, por medio del principio de causalidad, podemos
inferir con toda seguridad la existencia de una cosa desconocida por ser la
causa de otra ya conocida. c) Por el
testimonio de otros. De ese modo conocemos los: hechos históricos que no hemos
presenciado y los lugares geográficos que no hemos visto. Ahora
bien. Para probar la existencia de Dios no es posible el primer camino. Siendo
Dios Espíritu, no podemos verlo. Es inasequible a nuestros sentidos. El segundo
camino es el camino propio de la Apologética. Todo el Universo manifiesta
claramente que es obra de una causa suprema. El tercer
camino es el de la, fe, como vamos a explicar en el Capítulo de la Revelación. 2)
División de los argumentos. – Como
punto de partida de nuestros argumentos tomamos el mundo, es decir, la
totalidad de los seres que nos rodean. Este mundo se nos presenta bajo un doble
aspecto: el mundo material alrededor de nosotros, y el mundo espiritual dentro
de nuestra alma, suministrándonos así dos clases de argumentos: A) Los
Argumentos Cosmológicos.– Los sacamos del mundo material que en griego se llama
Cosmos. B) Los
Argumentos Psicológicos.– Les tomamos del mundo interior espiritual de nuestra
alma. Alma significa en griego Psiqué. A.– LOS ARGUMENTOS
COSMOLÓGICOS
1.
Argumento: Por el origen de la vida. En nuestra
tierra hay seres vivientes, plantas, animales y el hombre. Pero está científicamente
probado que, en una época determinada, esta vida ha empezado a existir. Luego,
según el principio de causalidad, ha tenido una causa. Esta causa
no pudo ser un germen venido de otro astro. Porque todos los astros pasaron por
el mismo estado de incandescencia, que nuestra tierra. Además, el
frío interplanetario habría destruido cualquier germen que habría podido llegar
a esta tierra. Esta causa
tampoco podía ser la llamada generación espontánea, o sea el desarrollo de la
vida en la materia inorgánica. Esta posibilidad la descartan la ciencia y la
razón. La ciencia
moderna, especialmente después de los famosos experimentos de Pasteur,
universalmente reconocidos, declara imposible el origen de la vida por medio
del desarrollo de la materia inorgánica. La razón,
basándose en el principio de causalidad, dice que la vida, por tener
perfecciones superiores a la materia inorgánica, no puede tener esta materia
como causa proporcionada. Por eso no
cabe más que. admitir una causa fuera de la tierra que produjo la vida. Este
Ser tan poderoso que causó la 'vida en la tierra lo llamamos Dios. 2.
Argumento: Por el movimiento en el mundo. Observamos
en el Universo un múltiple movimiento. Se mueven los astros, los mares, los
vientos y muchísimos otros seres. Pero donde
hay movimiento, allí debe haber un ser que sea la causa del movimiento. Según
el principio de causalidad, un ser inmóvil no puede darse el movimiento que no
tiene. Todo lo que se mueve requiere un motor. El árbol
se mueve por el viento, el viento por los efectos del calor solar, el calor
solar se debe a los movimientos de las moléculas del sol, etc. Ahora bien.
En este ejemplo se ve claramente que los seres citados dependen en sus
movimientos uno de otro. Son causas intermedias que mueven a otro, pero que no
tienen la fuerza de mover por sí mismos. Claro está
que debía haber una causa que dio el primer movimiento y que, por su parte, no
necesitaba otra causa para mover. Debe mover por sí misma, sin ser movida. Una cadena
no se puede colgar sin fijar el primer anillo; si uno quisiera au-mentar el
número de los anillos indefinidamente, siempre se necesitaría que uno de los
anillos estuviera fijo. Si no, cayese toda la cadena. Así
debemos decir, que para explicar el movimiento en el Universo no basta admitir
una serie indefinida de causas intermedias. Debe haber una causa primera, tan
absoluta y perfecta que ya no necesite otra causa para mover, sino que mueve a
las otras cosas por sí misma. Este Ser,
que es la causa primera y absoluta de todos los movimientos, lo llamamos Dios. 3.
Argumento: Por el Orden y Finalidad en el mundo. En el
mundo hay un orden y una finalidad admirables. Pero
siendo’ así que la única causa proporcionada para tal orden y finalidad es un
ser espiritual y omnipotente: Luego debe
existir tal ser espiritual, que llamamos Dios. Explicando
brevemente estas proposiciones vemos que: En el mundo
hay orden y finalidad. Los astros recorren sus órbitas con precisión
matemática. Las plantas y los animales se desarrollan según normas
admirablemente sabias. Todos los inventos de la tan celebrada técnica moderna
no son sino débiles imitaciones de las maravillas de la Naturaleza. Hasta
podemos afirmar que todas las ciencias naturales: astronomía, física, química,
botánica, biología no son otra cosa que el afán humano de conocer las leyes
misteriosas y la maravillosa tendencia de los seres, para conservar su
existen-cia y garantizar la propagación de la especie. Basta pensar en el
cuerpo humano y sus órganos. La única
causa proporcionada para eso es la existencia de un ser espiritual sumamente
poderoso e inteligente. La razón es obvia. Porque ordenar significa distribuir
las cosas según un plan premeditado. Finalidad o tendencia hacia un fin
significa la aplicación de medios adecuados para la realización de un objeto
ideado. P. ej., los órganos en las plantas y en los animales son medios para la
conservación del individuo o para la generación de otros de la misma especie. Tal orden
y finalidad supone un ser espiritual, porque premeditar un plan (orden) e idear
un objeto y buscar y aplicar los medios (finalidad) son actos cognoscitivos y
por eso inmateriales, propios de un ser espiritual. Tomando
ahora en cuenta la estupenda grandiosidad del orden y finalidad del mundo, cuya
realización supone una fuerza fantástica, debemos concluir : El orden y
finalidad del mundo suponen como causa un ser espiritual suma-mente poderoso e
inteligente. Este Ser espiritual lo llamamos Dios. B. LOS
ARGUMENTOS PSICOLÓGICOS
En el alma
humana encontramos : 1) Una ley
absoluta de 'obrar el bien. 2) Una
exigencia absoluta de que triunfe el bien. 8) Un
anhelo absoluto de poseer el bien. Según eso
se nos presentan 3 pruebas de la existencia de Dios. 1.
Argumento: Por la ley de la conciencia. El
hombre,' desde que su razón despierta, siente en su alma la ley absoluta de
obrar el bien y evitar el mal. Esta exigencia no se manifiesta como consejo o
de vez en cuando. Se presenta como obligación absoluta, como deber que siempre
ha de cumplirse. No hay ley
sin legislador. El legislador, en el caso de la ley de la conciencia, no puede
ser el hombre mismo, que haya dado tal ley. La encuentra ya en sí en cuanto
despierta la razón. Ni puede ser el pedagogo el legislador, pues, también loo
salvajes y los niños totalmente abandonados ' y sin educación, todos conocen
esa voz misteriosa de la ley en su interior. Además, si
fuera ley de los hombres, no podría imponerse con esa fuerza absoluta e
inalterable. Luego
debemos admitir:.Esa ley viene de un legislador supremo, que la imprimió en la
misma naturaleza humana. A ese Legislador Supremo lo llamamos Dios. 2.
Argumento: Por la exigencia de una justicia perfecta. En el alma
humana hay la exigencia absoluta de que triunfe el bien, de que se haga
justicia perfecta. Se rebela contra la idea de que el mal triunfe sobre el
bien; reclama justicia. Pero se
sabe que en esta tierra y en esta vida en raros casos se alcanza justicia
perfecta. Cuántos buenos sufren, mientras tantos malhechores pasan la vida
gozando y triunfando. Por eso
debe haber un juez supremo y justísimo, que conozca toda la bondad y toda la
malicia de los actos, y tenga a la vez el poder de hacer justicia perfecta.
Sólo él pudo imprimir en nuestra alma esta misma exigencia absoluta. A ese Juez
Supremo lo llamamos Dios. 3.
Argumento: Por el anhelo absoluto de felicidad perfecta. Todo ser
humano siente en lo más hondo de su alma el anhelo y deseo de una felicidad
perfecta. Y ningún grado de felicidad le deja contento, siempre quiere más,
anhelando el bien perfecto. Tampoco puede contentarse con poseerlo por un lapso
de tiempo, lo quiere para siempre. Pero nadie niega que tal felicidad perfecta
no se alcanza jamás en esta tierra y durante esta vida. Por eso nos queda la
alternativa siguiente: O nuestra naturaleza humana, – este milagro de poder y
sabiduría – se reduce a mera falsedad y engaño, o existe un ser que nos
imprimió ese anhelo y quiere cumplirlo perfectamente después de esta vida,
dando a los hombres que así lo merecen, el sumo bien por .toda la eternidad. Claro
está, no cabe más que admitir esta segunda parte de la alternativa: Existe tal
Ser Perfecto y Eterno para satisfacer el anhelo humano de felicidad. A ese Ser
lo llamamos Dios. A esos
tres argumentos los podemos proponer también juntos del modo siguiente : El hombre
alcanza su destino y perfección naturales únicamente mediante el perfecto
cumplimiento : 1) De la
ley absoluta de obrar el bien. 2)' De la
exigencia absoluta de que triunfe el bien. 3) Del
anhelo absoluto de poseer el bien. De otra
manera habría que admitir la conclusión absurda de que la naturaleza no
ten-dría sentido y sería falsa. No queda, pues, otra solución para el hombre
sensato que admitir la existencia de un Ser, capaz de llevar la naturaleza
humana a su cumplimiento natural. Es-te Ser lo llamamos Dios. 2. LA NATURALEZA DE DIOS
Los
argumentos precedentes nos han demostrado que existe Dios. A la vez hemos
llegado a saber algo más sobre Dios; pues el que da vida, es un ser vivo. El
que impone orden y finalidad, es un ser espiritual. El motor del Universo debe
tener la fuerza de mover, no de otro ser sino por sí mismo. Ahora
vamos a aclarar más estos puntos para llegar a una idea más clara de lo que es
Dios. 1.
Definición de la naturaleza en general. Naturaleza
en general es lo que queremos saber al preguntar : ¿Qué es'?, es decir, lo que
expresamos por la definición de una cosa. P. ej., al preguntar: ¿Qué es el
hombre? se nos contesta: El hombre es un animal racional. Así “animal racional”
es la naturaleza del hombre. 2. La
Naturaleza de Diosa. A la
pregunta : ¿Quién es Dios? podemos contestar : Dios es el Ser Supremo Espíritu
infinitamente perfecto, creador y conservador del Universo. Espíritu
es un ser con entendimiento y voluntad, pero sin cuerpo. Dios, los Ángeles y
nuestra alma son espíritus. Supremo es
el espíritu que es superior a todos los seres. Perfecto
es aquello al que no falta nada. Infinitamente
perfecto es el que posee todas las perfecciones en sumo grado. Crear
significa: sacar de donde no hay nada por la mera voluntad. Creador es
Dios por cuanto Él ha sacado de nada todo cuanto existe. Al
principio existía Dios y nada ni radie fuera de Él. Conservador es Dios porque
Él hace, por su voluntad, que lo que existe, siga existiendo. Sin la voluntad
conservadora de Dios, el Universo se volvería nada. 3. LOS ATRIBUTOS DE DIOS
Un
conocimiento perfecto completo de Dios no podemos conseguirlo jamás. No lo
podemos comprender. Comprender, pues, significa “conocer completamente”.
Pero nuestro entendimiento finito no puede comprender o abarcar a; Dios, que es
un ser infinito. Ni siquiera podemos comprender y abarcar con nuestro
entendimiento el Universo creado y finito. El mismo firmamento con sus millones
de mundos gigantescos que se mueven con velocidades fantásticas y en distancias
fabulosas, nos parece un manto con puntos luminosos; porque somos in-capaces de
captar y abarcar con nuestro conocimiento esas partes del Universo. Mucho menos
conocemos perfectamente a Dios. Sólo Dios se conoce perfectamente a sí mismo. Pero,
aunque no podemos comprender a Dios, podemos sí saber y conocer mucho acerca de
Dios, sobre todo por medio del estudio de los llamados atributos de Dios. Atributos
de Dios son las perfecciones esenciales de la Naturaleza divina. Si
distinguimos en Dios atributos, hay que recordar que esos atributos no son
distintos de Dios mismo. Dios no tiene vida y sabiduría, sino que es la vida y
sabiduría misma. El mismo rayo solar al fraccionarse aparece como otros tantos
rayos de distintos colores, así al ocuparnos de la Naturaleza simple de Dios,
nos aparece según nuestra manera de ver, como compuesta de muchas cualidades o
atributos. Únicamente así podemos captar un poquito de su infinita perfección. División
de los Atributos de Dios. – Según los diferentes puntos de vista que empleamos,
encontramos en Dios diversas clases de atributos. 1.
Atributos positivos y negativos. Si una
perfección de las criaturas, por ej. ciencia, se afirma en grado sumo de Dios,
entonces tenemos un atributo positivo. En ese caso : omniciencia. Si negamos
de Dios una imperfección de las creaturas, por ej. ser finito, entonces tenemos
un atributo negativo de Dios : ser infinito. En realidad, esos atributos
divinos negativos expresan también verdaderas perfecciones divinas: in-finitud
es plenitud de ser. 2.
Atributos absolutos y relativos. Absolutos
son los que tiene Dios en sí nudismo, sin relación con las creaturas, por ej.
bondad: Dios es bondadoso con nosotros. 3.
Atributos de la Naturaleza divina y de la Vida divina. Atributos
de la naturaleza divina son los que nos hacen conocer la misma Naturaleza de
Dios, los otros nos hacen conocer mejor la vida y actividad de Dios. Bajo este
punto de vista vamos a desarrollar los atributos divinos. A) Atributos
de la Naturaleza Divina.
1) La
Aseidad consiste en que Dios existe por sí mismo (“ a se” es en las “por sí”).
Los argumentos nos han llevado a Dios Como causa primera, no causa-da por
ninguna otra. Debe su existencia sólo a sí mismo. ’ 2) La
Unidad consiste en que no hay más que un solo Dios. Pues, no puede haber más
que un solo ser perfectísimo. Si hubiera más, ninguno tendría la perfección
suma. El Politeísmo es un absurdo. 3) La
Simplicidad consiste en que Dios carece de partes. Dios es espíritu; sólo la
materia tiene partes, susceptibles de división y por eso de descomposición.
Luego, no hay división ni descomposición de Dios. 4) La
Inmutabilidad consiste en que Dios está exento de toda mudanza. Se sigue
necesariamente de su simplicidad. Lo que es y hace Dios, lo es y hace
eternamente. Cualquier cambio aumentaría o disminuiría sus perfecciones. Tal
cosa es imposible en el Ser perfectísimo. 5) La
Espiritualidad consiste en que Dios tiene entendimiento y voluntad; pero no
tiene cuerpo. No hay nada de material en Él. – La Sagrada Escritura hablando de
los ojos o de las manos de Dios, sólo se acomoda a nuestra manera de hablar.
Pero de ningún modo quiere afirmar que Dios de veras tiene un cuerpo humano. 6) La
Eternidad consiste en que Dios no tiene principio ni fin. Existía, existe y
existirá siempre. Para Dios todo es presente. Todo lo pasado, presente y futuro
lo abarca su mirada y vive su conciencia como un solo instante. 7) La
Inmensidad de Dios consiste en que Dios no tiene límites; Como para Él por su
eternidad no hay tiempo, así por su inmensidad no hay espacio. Como está
presente a cada momento del tiempo, así está presente en todo lugar. 8) La
Personalidad consiste en que Dios es un ser espiritual, que tiene entendimiento
y voluntad, conciencia de sí mismo y goza de perfecta autonomía. Como Dios
ha creado personalidades, (Ángeles y hombres), debe El mismo como causa
proporcionada poseer esta perfección. B) Atributos
de la Vida Divina.
La Vida
Divina, como es vida de espíritu, se manifiesta por su actividad cognoscitiva y
volitiva. a)
Atributos del Conocimiento Divino. 1)
Omnisciencia consiste en que Dios lo sabe todo, lo pasado, lo presente y lo
futuro, y también los pensamientos más recónditos, hasta sabe lo que van a
hacer los seres libres, sin que Dios obligue la voluntad de los seres libres.
Por ej. sabía Dios
la traición de Judas. Pero no es que Judas traicionó por saberlo Dios; sino
Dios lo sabía porque conocía perfectamente la libre voluntad de Judas. 2)
Veracidad consiste en que Dios no puede equivocarse ni engañar. Es su
inteligencia tan perfecta que todo le está presente en la plena luz de la
verdad. 3)
Sabiduría consiste en que Dios todo lo sabe gobernar y dirigir hacia el fin que
Él ha destinado y según los planes que Él ha dispuesto. Aunque parezca a veces
como si los planes de Dios no se llevasen a cabo, en el fondo y al fin se
cumple perfectamente la voluntad de Dios en el Universo y en la vida de los
hombres. b) Atributos
de la voluntad divina.
1) La
Omnipotencia consiste en que Dios por un mero acto de su voluntad puede
realizar cuanto su inteligencia puede idear como factible. Cosas
contradictorias o moralmente malas repugnan a Dios como Ser perfectísimo. No
puede hacerlas, pues el poder hacerlas es una imperfección que no cabe en Dios. 2) La
Santidad consiste en que la Voluntad de Dios se dirige con sumo amor al bien y
con sumo odio al mal. Como El mismo es el sumo bien y la suma de toda perfección,
se ama a sí mismo con sumo amor; y, por consiguiente, está en oposición
absoluta a cuanto es malo. En El no cabe ni sombra de pecado. Por su
Santidad Dios quiere en sus criaturas lo bueno 'y aborrece lo malo. Por eso,
fiel a sus promesas y amenazas, premia el bien y castiga el mal según lo
merecido. 4 EL ATEISMO
1. Definición literal. - Ateo significa
"sin Dios". La palabra se deriva del griego a = sin, theos = Dios. 2. Definición real. - Ateismo es la doctrina
que niega la existencia de Dios. Está probado
rigurosamente que no hay pueblo ni tribu, por salvaje que sea, donde no se
tenga a lo menos la idea de Dios. Ateos en el sentido de que no tengan idea de
Dios, no hay. Pero, sí hay y habrá
siempre quienes por motivos que explicaremos adelante, niegan la existencia de
Dios, y buscan para ello una base teórica o doctrinal. Son ateos teóricos. Hay otros que no niegan
directamente la existencia de Dios, pero viven como si no hubiera Dios>
Prescinden de Él en su vida práctica, son los llamados ateos prácticos. 3. CAUSAS DEL ATEISMO
Si todos los hombres
tienen a lo menos idea de Dios, ¿cómo es posible que haya quienes niegan su
existencia? Las causas principales
son las siguientes: a) El placer. - Para los hombres sedientos de
placeres, Dios es un estorbo. Él da mandamientos que se oponen a las malas
inclinaciones. El que amenaza con castigos los placeres pecaminosos, va a ser
un día Juez omnisciente y justísimo. Pero tal Dios no les conviene a los
inmorales y cobardes. Por eso lo niegan, -tratan, pues, de convencerse a sí
mismos, y acaso a los demás, de que Dios no existe, aunque en el fondo creen
firmemente en su existencia. b) La soberbia. - La fe exige la humildad y
disposición de aceptar verdades reveladas por Dios y que no puede encontrar el
hombre por sí mismo. Entre los modernos hay quienes se jactan de ser autónomos,
que quieren confiar sólo en su razón, no en la autoridad ajena. Rechazan lo
que no han encontrado ellos mismos por su trabajo intelectual. Y por esa razón
rechazan la religión y la le en Dios. c) El ambiente social. - No puede negarse que existe un grave desequilibrio en el orden social de los tiempos actuales.. Las riquezas del mundo se juntan más y má |