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CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA
DE LA FE
CARTA A LOS OBISPOS DE LA IGLESIA CATOLICA
SOBRE ALGUNOS ASPECTOS DE LA
IGLESIA CONSIDERADA COMO COMUNION
(resumen por
WALTER CAHUAZA MARINA)
INTRODUCCION
El concepto de comunión
(Koinonía), es muy adecuado para expresar el núcleo profundo del misterio de
la iglesia y que puede ser clave de lectura para una renovada eclesiología
católica (también es pueblo de Dios, cuerpo de Cristo).
I -LA IGLESIA MISTERIO DE
COMUNION
El concepto de comunión está
“en el corazón del auto-conocimiento de la iglesia”, en cuanto misterio de
comunión de la unción personal de cada hombre con la trinidad divina y con los
otros hombres, iniciada por la fe, y orientada a la plenitud escatológica en
la iglesia celeste, aun siendo ya una realidad incoada en la iglesia sobre la
tierra.
Comunión en la enseñanza
bíblica y en la tradición patrística implica siempre una doble dimensión:
Vertical = comunión con Dios; horizontal = comunión entre los hermanos, y esta
comunión debe ser reconocida como don de Dios, como fruto de la iniciativa
divina cumplida en le misterio pascual. La nueva relación entre el hombre y
Dios, establecida en Cristo y comunicada en los sacramentos, se extiende a una
nueva relación de los hombres entre sí.
La comunión eclesial es el
mismo tiempo invisible y visible. Invisible- que se da entre el hombre con el
padre por Cristo en el espíritu santo, y con los demás hombres copartícipes de
la naturaleza divina, de la pasión de Cristo, de la misma fe, del mismo
espíritu; Visible en la doctrina de los apóstoles, en los sacramentos y en el
orden jerárquico, existe una íntima relación (La comunión tiene su origen en
la sagrada eucaristía).
La comunión eclesial en la que
cada uno es ingresado por la fe y el bautismo, tiene su raíz y su cuerpo
edificado y vivificado por el señor resucitado mediante la eucaristía, de tal
modo que este cuerpo puede ser llamado verdaderamente cuerpo de Cristo.
Participando del cuerpo del
señor en la fracción del pan eucarístico, somos elevados a la comunión con el
y entre vosotros...1Co 10,17. De ahí que la expresión Paulina la iglesia
cuerpo de Cristo, porque Cristo en la eucaristía nos entrega su cuerpo y nos
transforma en un solo cuerpo.
II - IGLESIA UNIVERSAL
E IGLESIAS PARTICULARES
La iglesia de Cristo, que en
símbolo confesamos una, santa, católica y apostólica, es la iglesia universal,
es decir, la universal comunidad de los discípulos del señor, que se hace
presente y operativa en la particularidad y diversidad de personas, grupos y
lugares. En otras iglesias particulares donde se presencian el misterio de
Cristo, aun siendo particulares, se hace presente la iglesia universal.
La iglesia universal es, pues,
el cuerpo de las iglesias, por lo que se puede aplicar de manera analógica el
concepto de comunión también a la unión entre las iglesias particulares y
entender la iglesia universal como una de sus iglesias. A veces, sin embargo,
la idea de “comunión de iglesias particulares”, es presentada de modo tal que
se debilita la concepción de la unidad de la iglesia en el plano visible e
institucional. En la concepción unilateral de la iglesia particular hay un
peligro, y es el creerse que la iglesia particular es autosuficiente.
Para entender el verdadero
sentido de la aplicación analógica del término comunión al conjunto de las
iglesias particulares, es necesario ante todo tener presente que estas, en
cuanto “que son de la iglesia única en Cristo”, tienen con el todo, es decir
con la iglesia universal particular, una peculiar relación de “nuestra
interioridad”, porque en cada Iglesia particular “se encuentra y opera
verdaderamente la iglesia de Cristo, que es Una, Santa, Católica y
Apostólica”. Por consiguiente, “la iglesia universal no puede ser concebida
como la suma de las iglesias particulares ni como una federación de iglesias
particulares”.
III-COMUNION DE LAS IGLESIAS,
EUCARISTIA Y EPISCOPADO
La unidad o comunión entre las
iglesias particulares en la iglesia universal, además de en la misma fe y en
el Bautismo común, esta radica sobre todo en la eucaristía y en el episcopado.
La comunión, radica en la
eucaristía, porque el sacrificio eucarístico, aun celebrándose siempre en una
particular comunidad, no es nunca celebración de esa sola comunidad.
También la existencia del
misterio Petríno, fundamento de la unidad del episcopado y la iglesia
universal, está en profunda correspondencia con la índole eucarística de la
iglesia. La unidad de la iglesia esta fundamentada en la unidad del
episcopado.
Unidad de la eucaristía y
unidad del episcopado con Pedro y bajo Pedro no son raíces independientes de
la unidad de la iglesia, porque Cristo ha instituido la eucaristía y el
episcopado como realidades esencialmente vinculadas. Toda celebración de la
eucaristía se realiza en unión no solo con el propio obispo, sino también con
el papa, con el orden episcopal, con el clero, y con el pueblo entero.
IV- UNIDAD Y DIVERSIDAD EN
LA COMUNION ECLESIAL
“La universalidad de la
iglesia, de una parte, comporta la más sólida unidad y, de otra, una
pluralidad y una diversificación, que no obstaculizan la unidad, sino que le
confieren en cambio el carácter de comunión”. La pluralidad que se refiere a
la diversidad de ministerios, carisma, formas de vida, dentro de cada iglesia
particular.
Una visión mas completa de este
aspecto de la comunión eclesial – unidad en la diversidad, es necesario
considerar que existen instituciones y comunidades establecidas por la
autoridad apostólica para tareas pastorales. Estas en cuanto tales pertenecen
a la iglesia universal, aunque sus miembros son de la iglesia particular.
V-
COMUNIION ECLESIAL Y ECUMENISMO.
“La iglesia se reconoce unida
por muchas razones con quienes, estando bautizados se honran con le nombre de
cristianos, pero no profesan la fe en su totalidad o no guardan la unidad de
comunión bajo el sucesor de Pedro.
Hay una comunión que se da con
las iglesias ortodoxas: Comunión que se da en al sucesión apostólica y la
eucaristía válida.
Pero hay heridas todavía
profundas en las comunidades eclesiales que no han conservado la sucesión
apostólica y la eucaristía valida.
Esta situación reclama
fuertemente de todos el empeño ecuménico hacia la plena comunión en la unidad
de la iglesia; aquella unidad “que Cristo concedió desde el principio a su
iglesia, y creemos que subsiste indefectible.
En la iglesia católica y
esperamos que crezca hasta la consumación de los siglos”.
CONCLUSION:
La Bienaventurada virgen María es
modelo de la comunión eclesial en la fe, en la caridad, y en la unión con
Cristo. “Eternamente presente en el misterio de Cristo”, ella está, en medio
de los apóstoles, en el corazón mismo de la iglesia naciente y de la iglesia
de todos los tiempos.
SEMINARIO REDEMPTORIS MATER
Y JUAN PABLO II
TRABAJO DE MISIONOLOGIA.
ALUMNO :
WALTER CAHUAZA MARINA
CICLO :
CUARTO AÑO DE TEOLOGIA
PROFESOR :
P. GERARDO MÜLLER msc
LA PUNTA –CALLAO 2005
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