Pastoral del Bautismo

Saiz Julián- Lopez, Abel. "Pastoral del Bautismo". Madrid, Edit. PS 1971 pp 221

Resumido por Alex Cisneros Castro

 

Indice

I. TEOLOGÍA DEL BAUTISMO.

1.      Teología, liturgia vida.

2.      El bautismo es un sacramento.

3.      Sacramento de la fe.

4.      El bautismo nuevo nacimiento.

5.      Ingreso al pueblo de Dios.

6.      El bautismo, lucha contra el mal.

7.      Participación del pueblo sacerdotal, profética y real.

8.      Incorporación a la muerte y Resurrección de Cristo.

9.      Vínculo sacramental de unidad.

 

II. PASTORAL DEL BAUTISMO.

1.      El nuevo ritual.

2.      El bautismo en la pastoral de la Iglesia.

3.      Toma de conciencia de la realidad concreta.

4.      Tres posibles actitudes.

5.      Características de la catequesis bautismal.

6.      Posibilidades pastorales.

7.      El nuevo ritual del bautismo de niños.

 

III. CURSILLO PRE-BAUTISMAL

 

            PRIMER CICLO: Esperando un hijo.

1.      Armonía conyugal.

2.      La educación de los hijos.

3.      La vida religiosa en el hogar.

SEGUNDO CICLO: La fe y el bautismo.

4.      La fe mediante los signos.

5.      Muchos participamos de una misma fe.

6.      El Bautismo sacramento de la fe.

TERCER CICLO: Los cristianos formamos la Iglesia.

7.      La Iglesia es el pueblo de Dios

8.      La Iglesia es el Cuerpo de Cristo.

 

 

 

Pastoral del Bautismo

 

1. Teología, Liturgia y Vida:

            Después de haber realizado una encuesta a 45 diócesis españolas por parte del Secretariado Nacional del Clero; se ha percibido en los sacerdotes una situación de falta de unidad personal, resultado del divorcio entre formación y vida se ha notado también la ausencia de fe.

            El propósito de este libro es buscar la unión entre Teología - Liturgia y Vida, por consiguiente la Palabra proclamada y celebrada exige la autenticidad de vida.

            La Teología, la Liturgia y la Pastoral  bautismal no se pueden concebir como tres realidades disociadas, puesto que constituyen una unidad vivencial en el hombre.

 

2. El bautismo es un sacramento

            El bautismo es necesario por ser un signo eficaz que realiza el misterio de Cristo y la Iglesia, signo sensible, acción de Cristo y de la Iglesia que actualiza su obra de Redención, lugar donde se realiza el encuentro personal con Dios, la salvación llega al hombrea través de Cristo presente en el sacramento. De hijos del pecado pasamos a ser hijos de Dios, esto supone primero creer, convertirse para luego recibir el bautismo

(Mc 16,15).

            La Liturgia del sacramento debe ser catequesis, es el momento propicio para educar en la fe a la comunidad.

            Los sacramentos están ordenados a la santificación de los hombres y el culto debido a Dios, los sacramentos no sólo suponen la fe, sino la alimentan, robustecen. Por ser el bautismo un sacramento exige una catequesis que se pueda tener una experiencia de Redención.

 

 

3. Sacramento de la fe:

            El Bautismo presupone la fe, la metanoia o aceptación de Cristo por la fe es el principio de ingreso en el Reino, para que los hombres puedan llegar a la Liturgia es necesario que antes sean llamados a la fe y a la conversión. Se ha de evitar bautizar sin una garantía suficiente de educación cristiana del niño, se habla de la fe en la que los niños son bautizados tanto de los padres, padrinos y la misma comunidad.

El Bautismo alimenta, robustece y expresa la fe por medio de palabras y cosas, las cosas santas se manifiestan con claridad en las celebraciones y estas ayudan a comprender fácilmente y a tomar parte en ellas de modo pleno activa y comunitariamente.

            EL Bautismo engendra una vida nueva, podemos dar testimonio de la fe, confesar delante de los hombres la fe en Cristo, en otras palabras ser sal, luz y fermento.

 

4. El Bautismo nuevo nacimiento

                El diálogo que tiene Jesús con Nicodemo, ilustra la realidad de la nueva vida, el nacer de nuevo por el agua y el Espíritu somos hechos hijos de la luz. San Pablo desarrolla en la carta a los romanos el nacimiento de la nueva vida en los capítulos VI y VII, también se hablará en la carta de San Juan y San Pedro.

            La Tradición ha visto la figura del Bautismo en el paso del mar rojo, morir al pecado y nacer a la vida de Dios, el Bautismo por inmersión transparenta mejor el signo de morir al pecado cuando se desciende a las aguas, y el resucitar cuando se emerge del agua. Los signos del óleo, la crismación y la vestidura blanca reflejan la nueva vida.

 

 

5. El ingreso al pueblo de Dios:

            Por el Bautismo somos agregados a la comunidad de salvación, este pueblo se convoca por la Palabra, celebra el culto y vive en la caridad.  También el hombre es injertado en el misterio Pascual de Jesucristo: mueren con Él, son sepultados y resucitan con Él, reciben el Espíritu de adopción de hijos de Dios. Dirá la Lugmen Gentium  en el número 11 "Los fieles son incorporados a la Iglesia por el Bautismo". Por eso ha sido voluntad de Dios salvar al hombre no aisladamente sino constituyendo un pueblo.

 

6. El Bautismo, lucha contra el mal:

            Por la conciencia el hombre sabe que existen cosas buenas y cosas malas, se encuentra dividido dentro de sí mismo, existe una lucha entre el mal y el bien. Cabe decir que Cristo ha triunfado en su muerte y resurrección (Col 2,15). El cristiano incorporado al misterio de Cristo inicia la lucha contra el dominio del mal, San Pablo habla del hombre viejo y el hombre nuevo. Pero  "nuestra lucha nos lo dirá no es contra la carne y la sangre sino contra los espíritus malos que andan por los aires" (Ef 6, 10-20).

            La Iglesia cree que existe el demonio y su influencia, por eso existe el exhorcismo.

 

7. Por el Bautismo los fieles participan de la función sacerdotal, profética y real de Cristo

            Pueblo Sacerdotal.- "Vosotros sois linaje escogido, sacerdocio real, nación santa pueblo peculiar" (1Pe 2, 9).  "Nos amó y nos lavó de nuestros pecados con su sangre nos hizo reino y sacerdotes para Dios su Padre (Ap 1, 5-6).

            Existe el sacerdocio común de los fieles así lo afirma el Vat. II  en la L.G. Nº 10 es algo inherente a la misión de la Iglesia. El sacerdocio común se ejercita de dos modos:

            -Celebrando el culto de la Iglesia, como quienes ejercen su propio ministerio.

            -Por medio de las obras que realiza el cristiano como sacrificio agradable.

 

            Pueblo de Profetas.-  El cristiano han de mostrarse como hijos de la promesa, testigos y transmisores de la Palabra, para que el Evangelio brille en la vida cotidiana, familiar y social , son los pregoneros de la fe

 

            Pueblo de Reyes.-  Son reyes del reino de Cristo porque participan de los bienes de su reino, le pertenecen a su reinado como su propiedad.

 

 

8. El Bautismo nos incorpora a la muerte y resurrección de Cristo

            El Bautismo es un misterio. Con Cristo hemos sido sepultados por el Bautismo, para participar en su muerte, para que como Él resucitó de entre los muertos, así también vivamos una vida nueva (Rm 8, 4-6). El agua tiene poder de engendrar vida nueva por la Pascua del Señor. Veamos las pascuas notables del Señor.

            -Paso de Dios en la vida de Israel

            -Paso de Dios en la vida de Cristo.

            -Paso de dios en la vida de cada cristiano.

            El hombre nuevo que nace en el Bautismo es en virtud del Espíritu Santo. El Bautismo viene a ser el principio de un proceso de maduración que ha de culminar en la formación del hombre perfecto a la medida de la plenitud de Cristo, el hombre nuevo vive a la luz del Evangelio.

 

9. El Bautismo vínculo sacramental de unidad

            El Bautismo es el principio de unidad sacramental de todos los regenerados con Cristo, San Pablo dirá al respecto: "Pues no hay más que un solo cuerpo y un solo espíritu, un solo Señor, una sola fe un solo Bautismo, un solo Dios Padre de todos, que està sobre todos, por todos y en todos" (Ef 4, 3-6). Esta es la común dignidad de los miembros de Cristo, por la regeneración han recibido la gracia común de hijos, la vocación a la perfección, una salvación, una esperanza y una indivisa caridad (LG 32,2)

            Formamos parte de la Iglesia que es una y vivimos como tal, esta es la voluntad de Cristo: que sean perfectos en la unidad y así el mundo creerá que Tú me has enviado y los has amado como me amaste a mí; hemos sido bautizados en un solo Espíritu para constituir un solo Cuerpo, que es la Iglesia (1Cor 12, 13).  

 

 

II.  PASTORAL DEL BAUTISMO:

 

1. El Nuevo Ritual.

            El 29 de marzo de 1970 fue promulgado el Ritual del Bautismo de niños (fruto del Concilio) responde a una problemática que afecta lo más profundo del ser y de la misión de la Iglesia; existen muchos bautizados que no han sido catequizados convenientemente, y a veces ni siquiera evangelizados, cada vez aumenta el número de paganos bautizados que deforman el verdadero rostro de la Iglesia.  Por eso indica el Ritual “ Se ha de evitar bautizar sin un mínimo de garantía” el ritual no responde sólo al ¿cómo bautizar? Sino al ¿Para qué bautizar?. Se trata de introducir un nuevo estilo de celebración,, que sea clara, perceptible y participable

 

2. El Bautismo en la Pastoral de la Iglesia.

            El Bautismo por ser el primer sacramento, la primera acción pastoral de la Iglesia partirá de ahí, ella la sitúa en la conversión, la aceptación del Evangelio por la fe., porque los que creían eran bautizados y agregados a la comunidad, este es el esquema evangelizar, bautizar y celebrar la Eucaristía. En los primeros cuatro siglos el catecumenado ha sido una institución que preparaba en la fe a los que iban a ser bautizados. La civilización actual, no en sí misma, puede dificultar en grado notable el encuentro del hombre con Dios, por tanto no se puede seguir bautizando tal como de viene haciendo. La Sacrosantum Concilium n°63 establece por ello la restauración del catecumenado dividida en varias etapas.

 

 

 

3. Toma de conciencia de la situación concreta.

            Se trata de los niveles de fe, tanto personal y comunitaria, ateos, indiferentes, alejados, practicantes, militantes. La acción pastoral será diferente, pero no cambiará la evangelización y la catequesis.

            La pregunta que surge es la siguiente ¿A quienes Bautizamos? ¿Para qué bautizamos? No es posible confiar en el andamio de una Iglesia institucionalizada; sin Iniciación Cristiana es imposible llegar a una fe adulta.

 

 

4. Tres posibles actitudes:

-          Bautizar todo lo que nos presenten, sin preparación alguna.

-          Negar el bautismo que no ofrezca garantía absoluta de vida cristiana.

-          Educar, antes de bautizar la débil fe que nos presenten.

 

Respondiendo a lo primero cabe decir que el Bautismo exige como presupuesto la

fe, la conversión.

            El segundo, es una actitud puritana y jansenista contraria al espíritu del Evangelio.

            El tercero, trata de cuidar la débil fe por medio de una esmerada catequesis, en ocasiones será aconsejable retardar el Bautismo.

 

5. Características de la catequesis bautismal

            Que las catequesis no sean una mera exposición de dogmas y preceptos, sino formación de toda vida cristiana en que los discípulos se una a Cristo su maestro.

Una iniciación en el misterio de salvación, en las costumbres evangélicas y ritos sagrados.

            La iniciación al misterio debe ser hecha por toda la comunidad especialmente por los padrinos.

 

6. Posibilidades pastorales.

            La toma de conciencia de la realidad descubre los caminos y soluciones pastorales.

 

            7. El nuevo ritual del bautismo de niños.

            a.Pastoral bautismal anterior al rito.

Un primer momento, que se encuentra alejado y remoto al Bautismo. Durante la cuaresma es un tiempo propicio para la preparación por estar próximo a la Pascua, la noche de la Vigilia Pascual tiene su momento fuerte en la renovación de las promesas bautismales. También en las homilías, a través de la predicación ordinaria, en la preparación de la primera comunión, la Eucaristía es el último sacramento de los sacramentos de la Iniciación Cristiana, al unir el Bautismo con la Eucaristía reflejan mejor el misterio de la Iglesia, misterio de unidad, la pastoral de la confirmación debe conectar también con la pastoral bautismal.  

  

   b.Pastoral con ocasión del Bautismo.

La presencia de la comunidad eclesial  es importante porque ella es la que engendra y recibe un nuevo miembro. Para ello hace falta tener en cuenta los niveles de fe tan diferenciados que se presentan, distinguiendo  los siguientes momentos:

-          Cursillo pre-bautismal.

-          Cuando se espera un nuevo hijo.

-          Solicitud por los padres por el Bautismo de su hijo.

-          Catequesis para padres y padrinos.

-          Celebración del Bautismo.

 

 

III.             CURSILLO PRE-BAUTISMAL

 

Introducción.

            La tarea de la Iglesia será reavivar una fe activa por el que uniéndose a Cristo entren en el pacto de una Nueva Alianza. Para los padres que esperan un hijo el cursillo no soluciona inmediatamente  nada, es una pieza de la pastoral bautismal que puede servir para tomar conciencia de nuestra fe.

            Al abordar sobre un tema a simple vista no se miden los frutos, en las reuniones están involucradas la comunidad eclesial no una masa de personas.

            La organización del cursillo ha de ser de 3 a 9 charlas, fijando los días, la hora y el lugar de la charla, la hora de la charla ha de ser vista de acuerdo a la circunstancia, libremente entre media y una hora, los encargados de la charla serán los sacerdotes, los seglares que están preparados, que puedan desempeñar la función de guía fomentando la fe y el amor.

            Los padres y padrinos son los responsables de la fe del que va ha ser bautizado, ellos están llamados a construir la iglesia doméstica en el hogar, crear en ellos una conciencia de mayor responsabilidad ante la fe para asegurar la educación cristiana de los niños.

En cuanto a la educación y formación de los padres una decisión radical y absoluta no es la que mejor responda a una pastoral seria, con paciencia podremos conducir al lugar que necesitan, insistir a los padres que participen de la confesión y la comunión.

 

Primer Ciclo: ESPERANDO UN HIJO.

           

1.      La armonía conyugal.

La tentación a la hora de preparar es la prisa. Recordar a los padres el inicio del encuentro y el sello del matrimonio, donde todo era amor, todo perfecto hasta que se conocieron pobres, ahí empezó la verdadera conquista del amor entre los dos.

            El matrimonio es un intercambio en la vida, un dar y un recibir en el sacramento se incorpora la naturaleza dañada a la cruz de Cristo, la felicidad se consigue a base de la entrega y el sacrificio del uno y del otro. El gran negocio del matrimonio es saber hacer feliz al otro y educar a los hijos. El amor es amistad y confianza, para que haya unión debe haber al menos dos distintos, debe reinar el respeto por el otro con humildad y sencillez, admitir al otro como es con sus cualidades y limitaciones no exigirle lo que no puede, amar con sinceridad. El matrimonio está en crecimiento, el día de la boda comenzó una historia que no se ha acabado.

 

2.      La educación de los hijos.

Los hijos son un regalo de Dios, una historia sagrada, la creación de Dios sigue siendo actual en la fecundidad de los padres, corresponde a los padres, ser padres a la manera de Dios, llevar a los hijos a conocer más a Dios, darse porque se ama es además un acto de fe y esperanza con las responsabilidades que implica.

            La familia es la comunidad educadora por naturaleza, se enseña con el ejemplo esto es el apoyo para animar la inseguridad y la personalidad del hijo, ser padre es participar de la redención de Cristo frente al pecado original que por naturaleza nos inclina al mal con una educación abierta hacia el bien.

            El padre se ganará la confianza de los hijos responderá con verdad a sus inquietudes, la función del padre será también descubrirles el sentido de la vida y de los acontecimientos.  La autoridad moral no es imposición, el ejemplo será lo que más influya “ el que manda sea como el que sirve”.  Tocará a los padres informarse para conocer a sus hijos a través de quienes están a cargo de su formación (sacerdotes, profesores, catequistas, etc.)

            La paternidad responsable significa traer hijos al mundo con pleno conocimiento, sabiendo que es fruto del amor valorando en cada hijo su vocación a la eternidad.

            Tener muchos hijos puede ser respuesta cristiana que expresa la capacidad de sacrificio, de amor y fe en Dios no se trata de calcular es mas bien una disponibilidad a la voluntad de Dios.

 

La vida religiosa en el hogar.

            ¿En qué consiste la vida religiosa? es la primera pregunta.

            Hay que superar el mundo infantil si así lo fuera, esa fe que no ha sido vivida más que por costumbre y ahora resulta insuficiente, para esto hace falta entender la vida y los acontecimientos a la luz del Evangelio.

Cabe decir que los niños estiman lo espiritual, en los mayores esto aveces no resulta beneficioso por el cálculo que se hace  y lo insensible que se es. Cuando el joven descubre su pobreza, por medio de él encuentra a Dios con facilidad.

Educarles en el sentido de Dios es un realmente un arte, acertar el cuándo y el cómo, saber descubrir la necesidad que nosotros tenemos de Dios en nuestro interior, enseñarles a orar como Jesús accede cuando le piden sus discípulos, no les impone.

La fe no es cuestión de saber mucho. Los sacerdotes continúan la educación de la fe que se ha iniciado en el hogar. la idea que se forma el niño de su padre ayuda o estorba para conocer a Dios Padre.  Un niño imita lo que ve, no forzarle, educarle en la libertad puesto que así se hace hombre, la fe es en definitiva una liberación frente al egoísmo y el pecado.

Educarles en el sentido del pecado, formándoles la conciencia en su justo medio, que conozcan el mal y el bien, a la hora de enseñarles a ser generosos se les ayuda a luchar contra el mal y el pecado, que puedan ayudar a  sus compañeros.

 

Segundo ciclo: La fe y el Bautismo.

 

4.      La fe mediante signos.

Nos encontramos en una realidad donde al individuo se le llega a medir por su capacidad de rendimiento, no por lo que es en sí mismo. La técnica no puede frente al mal y la muerte, la fe en cambio es una búsqueda del Dios vivo que se dio a conocer y ahora se hace presente en el amor, en el prójimo débil, en la muerte, en el deseo de verdad.

            Dios se revela a través de signos, los signos necesitan una correspondencia y una captación para interpretarlos, Dios sigue este lenguaje humano, como vemos que Dios invita a Abraham a confiar en Él y le hace una promesa, Dios libera a su pueblo de Egipto. Jesús en el Nuevo Testamento realiza milagros para suscitar la fe, ama al pecador a los que sufren, para muchos es signo de contradicción, para el Padre es su Hijo amado.

Los signos de Dios hoy las encontramos en la misma vida, el mejor lugar para Dios. él nos descubre el sentido de los acontecimientos y de las personas actuando en ellas.

 

 

 

5.      Muchos participamos de una misma fe.

La fe es un don de Dios, no es algo inventado por uno mismo, Dios se da a conocer en la Sagrada Escritura como el principio y el fin de todo.  Jesucristo es el enviado de Dios para anunciar el Evangelio a los pobres, para liberarlos de la esclavitud de la muerte y el pecado., los que aceptan y creen en esta Buena Nueva siguen a Cristo en una comunidad de fe que vive de los sacramentos y la oración,.

 

6.      El bautismo, sacramento de la fe.

Hace falta un esfuerzo por reavivar y actualizar nuestra fe, que es un compromiso con la comunidad y con el Señor par educar en la fe.

El bautismo es un sacramento por el que la comunidad cristiana celebra el nacimiento a la fe de sus miembros, de Cristo nace y a Cristo se dirige, el sacramento no crea la fe, es un intercambio de fe y de salvación entre Dios y nosotros por medio del agua y del Espíritu.

 

Tercer ciclo: Los cristianos formamos la Iglesia.

 

7. La Iglesia es el pueblo de Dios.

            La Biblia nos descubre a Dios que crea al hombre a su imagen, establece una alianza y le ofrece unas promesas, Dios libera a su pueblo de la esclavitud, actúa en su historia, estas promesas apuntan a la salvación total del hombre.

            Hoy, el pueblo de Dios somos nosotros los cristianos, los que seguimos a Cristo nuestra esperanza y nuestra salvación, Cristo es la verdad que buscamos y la vida que necesitamos, la Iglesia se hace hoy y se vive hoy y la construimos nosotros, cada uno es responsable del pueblo de Dios, esta familia de Dios impulsada por el Espíritu Santo.

 

8.      La Iglesia, Cuerpo de Cristo.

Jesucristo le descubre este misterio a San Pablo cuan do le dice: Sáulo, Sáulo ¿Por qué me persigues?, por eso la Iglesia es un organismo vivo, formamos un solo cuerpo, podemos llamar a Dios Padre y a Jesucristo hermano nuestro. La Eucaristía tiene una estrecha relación con la comunidad cristiana, cuerpo de Cristo en los hombres, el pecado destruye esta unidad, desintegra la comunidad la santidad en cambio la reconstruye y tiene una dimensión comunitaria, puesto que entre los miembros existe una relación mutua. La Iglesia crece con la aportación de sus miembros y con el reconocimiento de nuestra pobreza que necesita ser salvada, por el bautismo somos injertados al cuerpo de Cristo de esta manera se construye la Iglesia.

 

 

 

 

 

 

 

Los principios básicos preponderantes:

            Resalta el autor, el Bautismo como sacramento de Cristo y de la Iglesia, que supone la fe y exige una preparación adecuada.

            El bautismo como nacimiento a una vida nueva.

            La renovación del ritual del bautismo de niños a partir del R.I.C.A.

 

Crítica de su Teología y pastoral.

            Es laudable esta obra por la frescura del Concilio Vaticano II y el recurso de documentos y teólogos  del Concilio.

            El impulso por la toma de conciencia del sacramento del Bautismo.

            El autor parte de la idea de una Iglesia terminada y se dirige a una Iglesia que se construye.

 

Recomendaciones pastorales.

            Que se ponga en práctica estos principios y criterios para la renovación al interior de la Iglesia.

 

 

 

 

 

 


Volver al Inicio del Documento


[_Principal_] [_Aborto_] [_Adopte_a_un_Seminarista_] [_La Biblia_] [_Biblioteca_] [_Blog siempre actual_] [_Castidad_] [_Catequesis_] [_Consultas_] [_De Regreso_a_Casa_] [_Domingos_]  [_Espiritualidad_] [_Flash videos_] [_Filosofía_] [_Gráficos_Fotos_]  [_Canto Gregoriano_] [_Homosexuales_] [_Humor_] [_Intercesión_] [_Islam_] [_Jóvenes_] [_Lecturas _Domingos_Fiestas_] [_Lecturas_Semanales_Tiempo_Ordinario_] [_Lecturas_Semanales_Adv_Cuar_Pascua_] [_Mapa_] [_Liturgia_] [_María nuestra Madre_] [_Matrimonio_y_Familia_] [_La_Santa_Misa_] [_La_Misa_en_62_historietas_] [_Misión_Evangelización_] [_MSC_Misioneros del Sagrado Corazón_] [_Neocatecumenado_] [_Novedades_en_nuestro_Sitio_] [_Persecuciones_] [_Pornografía_] [_Reparos_] [_Gritos de PowerPoint_] [_Sacerdocip_] [_Los Santos de Dios_] [_Las Sectas_] [_Teología_] [_Testimonios_] [_TV_y_Medios_de_Comunicación_] [_Textos_] [_Vida_Religiosa_] [_Vocación_cristiana_] [_Videos_] [_Glaube_deutsch_] [_Ayúdenos_a_los_MSC_] [_Faith_English_] [_Utilidades_]