Multimillonario quiere ir al la cielo acompañado por muchos
Thomas Monaghan invierte su fortuna en negocios
que sigan la Doctrina Social de la Iglesia católica
José Antonio Méndez
Algunos lo consideran un mecenas cristiano del siglo XXI. Otros, un «excéntrico
ultracatólico». Lo único en lo que todos coinciden es que el magnate
norteamericano Thomas Monaghan, fundador de Dominos Pizza y propietario de una
de las mayores fortunas del mundo, no responde al estereotipo de multimillonario
superficial. Siguiendo la Doctrina Social de la Iglesia, Monaghan ha invertido
varios miles de millones de dólares durante la última década en negocios e
iniciativas que generen beneficios sin descuidar los valores evangélicos. La
última de sus hazañas es, como mínimo, sorprendente. Va a convertir un solar
yermo de Florida en la primera «ciudad católica» del mundo. La ciudad Ave María.
Para ello va a invertir más de 250 millones de dólares... y un ingente número de
oraciones.
En total, Monaghan pretende levantar 11.000 viviendas, una biblioteca, un
laboratorio informático para la investigación, un centro lúdico, instalaciones
para las disciplinas deportivas más solicitadas por los jóvenes y una monumental
iglesia presidida por el mayor crucifijo de EE UU (ni más ni menos que 20 metros
de altura). En sus calles se promocionará la cultura y el respeto a la vida, se
cuidará el medio ambiente, no se venderá pornografía ni anticonceptivos, se
promoverá la justicia y la libertad... seguirá, en suma, la Doctrina Social
católica.
Criticado por los extremistas. Los progresistas lo tachan de «nazi
reaccionario», los neoconservadores de «liberal sin criterio». Y él, a lo suyo,
que es «intentar que el día de mi muerte pueda ir al cielo, pero con tanta gente
como pueda llevar conmigo». Por eso, los 250 millones de la ciudad Ave María
(que espera tener concluida en 2008) se suman a los 220 que invirtió en la
primera universidad católica que se contruye en EE UU desde los años 60. Los
cientos de estudiantes que ocupan las aulas del «Ave María College» serán los
principales beneficiados de este «edén urbano», que formará parte de su campus.
Este jubilado de 63 años posee una biografía muy particular. Educado en un
orfanato católico, fundó Dominos Pizza en un pequeño local junto a su hermano y
su esposa. Un negocio que hoy genera dos mil millones de dólares anuales y tiene
80.000 establecimientos por todo el mundo. Su vida se convirtió en un torrente
de éxito, dinero, fama y poder. Hasta que un día cayó en sus manos un libro,
«Mero cristianismo», de C. S. Lewis. «Me di cuenta de que si el mayor de los
pecados es el orgullo, yo era el más pecador del mundo», pensó, y decidió
cambiar de vida. Desde entonces ha fundado el centro legal Tomas Moro, el diario
«Credo», una radio, el fondo de inversión «Ave María Catholic Values», la
fundación Legatus -un grupo de empresarios adinerados dispuestos a seguir su
senda de inversiones éticas- y una web para solteros católicos. Todo con el
mismo objetivo: acercar a Cristo al mundo.