Eduquemos con la Televisión III
Capítulo 2
Problemas didácticos y
educativos
PARTE
SEGUNDA.
PROBLEMAS DIDÁCTICOS Y
EDUCATIVOS.
“Estudiar los medios tiene
una importancia vital en la educación de los
jóvenes, lo mismo que la enseñanza de la lengua
o las matemáticas”. ( J.J. Pungente).
LOS NIÑOS Y LA TV. UN ANÁLISIS DE LA FAMILIA Y
DEL PLACER TELEVISIVO.
Los estudios e
investigaciones llevadas a cabo a nivel
internacional concuerdan en decir que los medios
de comunicación y, la TV en particular, ejercen
un debilitamiento en las relaciones familiares y
favorecen el aislamiento de sus
componentes.
Es claro que dedicar cada
día varias horas para ver TV comercial mucho más
que a la educativa, induce a un consumo
exagerado que, en el fondo, sustituye a valores
mucho más elevados y humanos.
El análisis
de estos fenómenos, debilitamiento de las
relaciones familiares y el tiempo excesivo
dedicado al entretenimiento electrónico dañan a
la familia y a sus hijos.
Estamos
asistiendo a la afirmación de una TV dependiente
del exterior, no sólo por la compra de
programas, sino también por los valores que
transmiten.
El riesgo es que una gestión
del medio televisivo puramente comercial platea
seriamente una escala de valores culturales,
humanos y éticos indispensables para el
desarrollo de las futuras
generaciones.
1. LOS NIÑOS, LA TV Y
LAS DINÁMICAS FAMILIARES.
La
profundización del hecho de que se vea tanta TV
por parte de los niños y de las familias han
sido el objetivo de una investigación
motivacional realizada por el Instituto
MESOMARK, bajo la dirección del profesor
Vittorio CIGOLI de la Universidad Católica bajo
el patrocinio de la RAI en 1993. De este estudio
hablaremos en los siguientes
apartados.
a) El papel reservado a la
TV.
Según los padres, el papel de la
TV en el ámbito de las diversas actividades
infantiles sería más bien marginal y limitado a
funciones de distensión y evasión ( “la TV es
sólo un pasatiempo para mi hijo”). Los niños
declaran también que la TV tiene una importancia
relativa respecto a las actividades de
socialización percibidas como más gratificantes
(“ me gusta la TV pero prefiero estar con los
amigos” ). En la mayoría de los casos el
disfrute televisivo infantil tiene una media de
tres horas diarias.
Aparece evidente la
subestima de los padres ante el “peso” de la TV
y hasta se atreven decir que sus hijos no son
adictos del medio:”mi hijo no es un
teledependiente como otros”).
b) Los
horarios del disfrute televisivo.
La
visión de la TV por parte de los niños se
reparte a lo largo del día. Las horas
principales son desde las 14 a las 21 horas; las
21 es la hora en que la TV suele hacer familia
en muchos casos. Es la hora en parece un miembro
más de la familia.
Emerge, además, la
tendencia a un incremento progresivo del consumo
a primeras horas de la mañana, es decir, desde
las 7,30 a las 8,30. La TV ejerce también la
misión de “puente” entre el tiempo en que los
padres están fuera o el niño ha terminado la
escuela.
c) La vivencia del disfrute
televisivo por parte de los niños.
La
distribución del tiempo que el niño está ante la
pantalla es heterogénea a lo largo del día. El
tiempo matutino y el de la tarde lo considera el
niño como espacio “personal”.El pequeño
telespectador recibe de los adultos la
legitimación en escoger los programas según sus
preferencias; es, por tanto, un placer
individual de la TV compartida, a veces, con
otros hermanos o amigos.
El placer
televisivo de la tarde y el que tiene lugar
durante las comidas corresponden, por el
contrario,”a momentos de vida familiar”. Es el
adulto quien elige los programas. A veces, sin
embargo, se impone el criterio del niño. O bien,
para evitar discusiones, hay dos o tres aparatos
y cada uno ve el programa que
quiere.
d) Las diversas modalidades
del placer televisivo.
La visión
“individual” de la TV es la que tiene lugar por
la mañana y por la tarde. Se caracteriza
por:
q autonomía en la elección de los
canales y programas por parte del niño,
q
competencia elevada en la elección de
programas;
q escucha “solitaria” de la TV
debido a la responsabilidad que le conceden los
padres;
q escucha atenta y
participativa;
q el padre es quien manda,
pero muchas veces sucumbe ante los caprichos del
niño;
q la elaboración de los mensajes
televisivos es muy frecuente y escasa con los
padres. La visión individual de la TV por la
mañana o por la tarde contribuye a suscitar en
el niño programas de identificación ( el niño
imita a los personajes de la pantalla, participa
de la escena, inserta en su espacio
vital).
Esto comporta dos
consecuencias fundamentales: la inmersión en un
mundo fantástico y el comportamiento de tipo
fabulatorio, mediante lo cual el niño dialoga
con la TV y actúa al son de los personajes de la
pantalla.
La TV y sus programas no se
insertan de modo neutral en este proceso. No hy
una TV neutral en ningún sitio. Busca siempre
algo.
La visión “participada de la TV”
es, por el contrario, la que tiene lugar cuando
hay otros miembros de la familia durante las
horas de las comidas. Se distingue
por:
q dependencia del niño de los
programas que elijan los adultos;
q
conflictos frecuentes con el zapping o
telecomando, sobre todo en las familias con
dificultades educativas;
q utilización de
espacios “colectivos”: la cocina, el
salón...;
q preguntas del niño para que le
expliquen lo que ve, no siempre agradable para
los padres;
q escucha menos
atenta.
Esta modalidad de fruición
representa para el niño una experiencia densa de
significados, ya que activa las dinámicas de la
participación. La orientación común hacia la
pantalla lleva consigo el contacto físico con el
adulto y satisface la exigencia infantil de
participación/ integración con la familia.
Algunas veces entran en juego las dinámicas de
la comunicación, mediante las cuales el chico
elabora junto al adulto lo que está viendo y
pone en juego su experiencia personal y su
propio punto de vista.
La TV tiene las
características de ser un instrumento de
socialización, gracias a la
participación.
e) La competencia en la
escucha.
La competencia de los niños
en la elección de programas, horarios y canales
resulta muy elevada en la mayoría de los casos.
Pero hay un elemento de novedad respecto al
pasado: tal competencia no mira solamente la
oferta televisiva destinada al público infantil,
sino que tiene también en cuenta los programas
para los adultos. Esto explica, en parte, las
muchas horas dedicadas a la TV.
f) Los
criterios que orientan las elecciones de los
niños.
Las preferencias de los
pequeños espectadores se refieren a tres áreas
principales:
q programas “alegres y
divertidos”.Por eso les encantan los dibujos
animados con sus personajes “bufos”,
“simpáticos” y”avispados”, así como los
telefilms cómicos/ humorísticos, programas de
entretenimiento con chistes visuales,
caricaturas...;
q programas que satisfagan
las necesidades lúdicas y de competición del
niño. Es el criterio base para su ansia de juego
y de competir;
q programas que satisfagan las
exigencias de fantasía y el deseo de aventura
del niño. Es el criterio que guía la elección de
dibujos animados fantásticos, los films y
telefilms de acción, policíacos y de aventura.
Normalmente, se atienen a sus gustos y no tienen
en cuenta las sugerencias de los adultos. El
interés de los chicos por los programas de tipo
informativo/ documental es flojo, a no ser que
medie la información de los padres para que lo
vean.
g) Las preferencias por los
programas.
Además de los programas de
animación, también les gustan los de ficción,
show y los de entretenimiento que sean
chistosos. En este sentido hay una homogeneidad
entre niños y adultos.
Los niños
rechazan:
q todas las transmisiones en
las que el lenguaje verbal predomine sobre otras
formas de comunicación, como el “talk- show” y
los programas de entretenimiento hablado;
q
todos los programas de alta dramatización con
escenas de violencia y de muerte; sobre todo
noticiarios, encuestas, reportajes de guerra,
film de horror...
Los niños suelen
rechazar los programas hablados y el predominio
de la violencia. La televisión de hoy tiende a
unifomarse mediante el modelo de la
espectacularización tendente a contraponer las
clases “universales” en personas amigas y
enemigas.. Se trata de una simplificación de la
realidad, una simplificación que termina por
“reducir el área mental del pensamiento,
entendido como un proceso que establece
relaciones”.
Este proceso , que mira a
todos los usuarios de los mass media, resulta
peligroso en el caso de los niños, cuya
capacidad crítica es limitada y tienden
naturalmente a interpretar la realidad según
categorías muy simples. Presentar a los niños un
mundo en el cual cada persona relacional, se
reduce a ser enemiga o amiga, significa cerrar
el uso de su inteligencia, y por tanto, de su
capacidad de análisis, problemas, dudas y, sobre
todo, la posibilidad de intercambio crítico y de
comunicación.
Si se tiene en cuenta que
el medio televisivo “no prevé ni consiente
respuestas de retorno”, se puede comprender lo
difícil que es para los niños y muchas familias
insertar en las categorías “de bueno y amigo”
los sucesos que, en realidad, representan
desvalores y que, además, no pueden
confrontarlos con los padres porque están fuera
o porque “pasan” por negligencia de ayudar a
madurar a sus hijos en su capacidad
crítica.
Según muchos psicólogos
americanos, el riesgo de la banalización de la
violencia en TV es hacerla aceptable a los niños
que no conocen otras formas de aculturación,
sobre todo cuando se trata de menores que viven
en zonas de fuerte degradación social o con la
familia problematizada.
En los Estados
Unidos, los estudios llevados a cabo indican que
los niños más vulnerables son aquellos cuyos
padres viven ausentes y que los dejan solos ante
la pantalla. En estos casos es fácil que se
entable una relación con los héroes de la
pantalla viéndolos como a sus propios padres,
capaces de resolver todo con la fuerza. El
peligro de la TV es que vende modelos de
comportamiento en el consumo y que todo tiene
justificación.
h) La elección de
canales televisivos.
La elección se
inclina por los dibujos animados y por las
películas de aventuras, los quiz y otros
programas de entretenimiento ( niños de 8-10
años). Hay, pues, una coincidencia reductiva de
lo familiar a lo infantil.
i) La
opinión de los padres.
Cuando los
padres evalúan la respuesta de los canales a las
expectativas de los niños, reconocen el mérito
de algún canal que dedica algunos programas
adaptados y accesibles a los niños, aunque -
muchas veces- sean de una calidad poco
aceptable.
Muchos padres son críticos con
la TV porque existen pocos programas televisivos
para la infancia, horarios poco adaptados al
tiempo de los niños y lenguaje inadecuado. Otros
se expresan positivamente por el aspecto
educativo de algunos programas y por su
elegancia formal, sobre todo los de W.
Disney.
j) Las preferencias expresadas
por los niños.
Los personajes
televisivos constituyen para el niño modelos
potenciales de identificación y en cuanto tales
asumen una importancia fundamental para activar
el interés de los pequeños telespectadores. Tras
una entrevista hecha a los niños, dijeron que
los personajes que más les gustaban eran los
“bellos, agradables y educados”. Son para ellos
modelos estéticos casi idealizados. Les siguen
los “simpáticos y divertidos”. A continuación
vienen los “bravos, inteligentes, fuertes y
valerosos” pues representan la proyección de sus
fantasías. El niño percibe estos personajes como
pertenecientes a su mundo.
Hay otro
aspecto interesante. En algunos niños la tensión
al “éxito” se expresa mediante el deseo de
identificación con los personajes que han
logrado un éxito relevante en el aspecto
económico. De aquí les viene el deseo de ser
actores importantes para ganar mucho dinero.
Dinero = símbolo del éxito personal. Por eso les
encantan los programas quiz( programas de
concursos con premios). El niño percibe el
dinero como un status- symbol, como un medio de
consumo “ilimitado”.
Por el contrario, a
los niños no les gustan los personajes “serios y
charlatanes”.
k) Los motivos para el
disfrute de los programas en
videocasette.
A los adultos les gusta
la grabación de películas o de otras cosas según
sus gustos, afectividad y centrados en el plano
del pensamiento. Otros padres hacen estas
grabaciones para ver lo que han visto ya sus
hijos y estudiar con ellos su contenido. Otra
razón es que el niño lo puede ver cuando quiera
y pueda. Los padres suelen dejarle libertad para
que empleen el videcasette. Les gusta más que
los programas en directo porque pueden ver
cuantas veces quieran lo que más les agrada.
Esta es la razón del incremento del
videocasette.
l) La publicidad:
actitud de los niños.
Hay una notable
diversificación de las reacciones infantiles
ante la publicidad televisiva.. Algunos han
expresado un rechazo radical( “apenas hay
publicidad, cambio de canal”) con la
consiguiente búsqueda de un programan
alternativo. Se sienten molestos de que se les
corte lo que están viendo.
A veces se
encuentra una “aceptación selectiva: miro
solamente el anuncio que me gusta”.
Otros ven los spots con una acogida
semejante a la reservada a los programas de
juegos y de animación. Hay que observar que en
los dos últimos casos prevalece la idea de
permanecer sintonizados con el canal
seleccionado.
ll) El
aprecio.
La publicidad aceptada por
los niños es la que:
q presenta
productos dirigidos específicamente a un público
infantil ( juegos, dulces...), apreciada por su
contenido “informativo” y por su incitación al
“juego”;
q propone un testimonio infantil (
activación de las intensas dinámicas de
identificación);
q utilizan elementos
lingüísticos y códigos comunicativos de fácil
memorización;
q utilizan un lenguaje de
animación.
La publicidad que rechaza
el niño es la que presenta productos distantes
de sus intereses ( detergentes, coches,
electrodomésticos), los que privilegian la
palabra o los que ponen ante sus ojos contenidos
violentos con un lenguaje agresivo( “trailers”
de films dramáticos...).
Por otra parte,
los chicos son conscientes del carácter
“ficticio” de las situaciones representadas en
la publicidad y de su finalidad
comercial.
m) La influencia en el niño
y las reacciones de los padres.
Es
indiscutible que la publicidad asume un papel
relevante en las elecciones de consumo de los
niños. Por eso son frecuentes las peticiones a
los padres de que compren productos ( juegos y
dulces). La mayoría de los padres escucha estas
peticiones con criterios diversos. Algunos
tienen en cuenta la validez/ utilidad del
producto o de la “oportunidad” de la compra en
circunstancias particulares. Otros tienen como
fin la función de “premio/refuerzo” de
comportamientos positivos del niño y de la
“seducción” de sus peticiones, evidenciando una
debilidad de proyecto educativo
familiar.
La minoría desatiende estas
peticiones manifestando una actitud crítica con
la publicidad televisiva y con las peticiones de
sus hijos (“son sólo caprichos, no tienes
necesidad”).
n) El papel asumido por
los padres en relación niños- TV.
Por
parte de los padres se evidencia una actitud
ambivalente ante la TV. Para algunos el placer
del medio televisivo representa una costumbre
ampliamente consolidada en la familia. Se le
reconoce a la TV un papel “familiar”, ya como
medio de fruición “individual”, ya como
instrumento de “participación
familiar”.
Otra parte de padres percibe
un cierto peligro en la TV en relación con el
uso que hacen de ella sus hijos. De la cultura
televisiva concebida como un placer, se ha
pasado a la “cultura de la sospecha” porque
perturba la mente del niño y le inocula modelos
violentos y malvados. Muchos padres enfatizan el
peligro de la TV, peligrosidad debida a tres
motivos principales:
q la super
-oferta que hacen de todo ( demasiadas
distracciones para los niños);
q la escalada
en la espectacularización de los contenidos para
atraer a la audiencia;
q la hipersensibilidad
en la visión de programas de contenidos
dramáticos y violentos.
Todo esto
crea dudas y preocupaciones en muchos padres.
Ellos mismos advierten la necesidad de un mayor
control en la elección de programas y en los
comportamientos fruitivos de sus hijos, con el
consiguiente uso del videocasette.
Esta
exigencia de un control de la TV se traduce en
tres comportamientos:
a) un “gobierno”
del medio televisivo por parte de los padres
mediante:
q la individuación de
límites espacio- temporales de su
utilización;
q la codificación de normas que
regulen el placer televisivo;
q la atención a
la elección de programas adaptados al niño;
q
( en un número menor de casos) la elaboración de
los contenidos televisivos gozados por los niños
y su familia.
b) la renuncia al
“gobierno” por un sentido de culpa por parte de
los padres. Hay que dejar a los hijos que elijan
sus caprichos de consumo. No privarles de nada
como nos ocurrió a nosotros;
c) en la mayoría
de los casos, existe la tentativa de alejarse
del “mal” percibido en el medio TV, empleando
mecanismos a la defensiva, como la negación de
cualquier forma de dependencia en los
comportamientos de placer propio de los hijos (
“él no es un videodependiente como otros”, o
bien la falta de valor de la TV y la
minusvaloración de la importancia que tiene para
sus hijos(“para él la TV no es muy importante,
es sólo un pasatiempo”).
o) El
significado asumido por la TV en el contexto de
las dinámicas familiares.
El medio
televisivo asume significados positivos en las
familias en las que “existe un gobierno” de las
relaciones, comunicaciones y temas. En estos
casos la TV no encierra peligro para el niño,
pero puede asumir muchos significados tales como
ser instrumento de paso de códigos, modelos y
valores de la vieja a la nueva
generación.
En las familias en las que el
“gobierno de los temas y las relaciones entre
los miembros ni siquiera existe , la TV no se
inserta en un sistema de valores estables muy
definidos. La TV puede asumir en estos casos
papeles funcionales y /o contingentes: la TV
como “baby sister, calmante, premio” para el
niño... Hay casos en los que se delega en el
niño toda responsabilidad ante la TV , ya que
ésta no ejerce influencia en
ellos.
Concluyendo, la TV es un
instrumento que asume múltiples significados y
satisface las diversas necesidades del niño.
Este instrumento puede ser, o puede no ser
gobernado, regido, en el ámbito del intercambio
de generaciones. Los peligros efectivos residen
en la falta de gobierno u orden por parte de las
familias y sobre todo en la decadente
sensibilidad hacia el mundo de la
infancia.
2. LA EVOLUCIÓN DEL MERCADO
DEL ENTRETENIMIENTO ELECTRÓNICO.
En
Europa el consumo medio de la TV es de 20 horas
semanales, 50 para el sueño y 38 para el
trabajo. La expansión de canales y de las horas
de programación han provocado un empleo cada vez
mayor a la TV. En los años 90, la publicidad ha
aumentado mucho.
Hoy Estados Unidos y
Japón son las grandes potencias económicas en
los medios de comunicación social. Los estudios
de Hollywood han reciclado la profesionalidad
,la experiencia, las fuentes productivas y sobre
todo el gran poder adquisitivo en la
distribución cinematográfica, confeccionando
nuevos productos multi- uso ( para la gran y
pequeña pantalla, video casero, pay- TV),
mientras que las industrias japonesas de
aparatos ( hardware) se han ampliado hasta el
mismo software audiovisual. Se ha asistido a la
expansión de los gigantes de la imagen y a una
ampliación empresarial en los otros continentes,
gracias la revolución tecnológica de los medios,
con condiciones ventajosas en el mercado del
trabajo y con la caída de las barreras que
separaban los países orientales de los
occidentales.
Así, las compañías
japonesas ( Sony, Matsushita, Hitachi,
Toshiba...) que ya controlaban más de la mitad
del mercado mundial del hardware, prevén
ulteriores ampliaciones, gracias a la próxima
difusión de la TV de alta definición (HDTV), y a
su escala gradual en los “Majors” americanos.
Las compañías japonesas se infiltran también en
Europa empleando como puente Gran Bretaña que
tiene leyes más permisivas al
respecto.
Pero incluso Hollywood emigra a
Europa conquistando cuotas de gran distribución
en Inglaterra o en España con la productora
“Tesauro”, y en Alemania con
“Telemünchen”.
Y los gigantes de los
medios europeos como Bertelsmann y Fininvest no
son menos; a su vez se amplían hacia América del
Norte y del Sur...formando un nuevo “orden
mundial de la comunicación”. Todo ha sido
posible, en parte, gracias a la caída de los
regímenes comunistas.
La globalización de
los medios plantea problemas de una óptica
compleja y fragmentaria. Los productores
audiovisuales producen y proporcionan imágenes,
pero a menudo corren el riesgo de hacerlo de
modo reflexivo, crítico y original. Y no se dan
cuenta de que no es igual Hollywood que el país
del”Sol Naciente” o Europa.
Se asiste a
un nivel generalizado y a un “empobrecimiento”
progresivo de las fuentes de los contenidos de
las TV de servicio público. Debido a esta
escasez, se echa mano de la publicidad para
llenar espacios y para ganar dinero.
La
caída cualitativa de los programas no se hizo
esperar. La competición exagerada se debe a la
proliferación de los canales privados, y a la
necesidad de llegar al máximo de ganancias
invertidas en la publicidad. La idea era y es:
reunir el mayor número de espectadores como
objetivo prioritario. El medio no importa :
provocar, atontar, molestar con tal de lograr
una gran audiencia. La TV comercial ha
determinado a nivel internacional una creciente
homologación de programas; las mayores fuentes
de adquisición de programas se llevan a cabo por
multinacionales, a las que hay que recurrir dado
el horario amplio de programación, o bien se
recurre a los satélites, pay- TV, home-
video.
Las multinacionales, gracias a su
diversificación productiva y a la posibilidad de
producir con costes más bajos, están en grado de
proporcionar al mundo entero géneros atractivos
de entretenimiento o de ficción. Un ejemplo
claro lo constituye la importación/ exportación
de los Estados Unidos y sus productos a toda
Europa y al mundo entero.
Según Peter
Schwartz, analista de la comunicación y
consultor de la MIT ( Massachusett Institute of
Technology), el mercado del entretenimiento
electrónico incluye todas las formas de música
grabada, de TV y radio.” Si se observa el
mercado del entretenimiento electrónico, afirma
Schwartz, nos damos cuenta de que está
constituido fundamentalmente por jóvenes. Y
éstos aumentan mucho en los países en vías de
desarrollo: China, América Latina, y el Sudeste
Asiático. En muchas naciones del tercer mundo,
como Méjico y Argelia, por ejemplo, el 50% de la
población es menor de 15 años. Hoy los cambios
de la tecnología en la distribución y en la
grabación han hecho posible el acceso al mercado
mundial, cosa impensable en lo años
70.
Según Schwatz, este mercado es
todavía muy fluido. Muchas infraestructuras de
la comunicación serán posibles por la
interconexión planetaria y por la producción de
programas de entretenimiento electrónico. Esta
hegemonía podría dar lugar a la “ conciencia
global”. Los países subdesarrollados recibirán
las noticias vía satélite, mientras que los
desarrollados por cables de fibra óptica. El
público de los satélites estará compuesto por
destinatarios más pasivos y por señales más
pobres. Los de la fibra óptica serán activos y
con señales de alta calidad.
Esta
diferencia, según el periodista Steward Brand,
podría desencadenar nuevas explosiones de
violencia. Las nuevas tecnologías de
comunicación podrían revelarse a largo plazo
como una “dinamita política”.Culturas diversas
se diferencian en mucho aspectos: algunas se
entregan a exportar su propia música ( Jamaica)
o film mejores ( Australia) o más económicos y
en cantidad mejor ( Hong Kong, China , India) o
aparatos más elegantes ( Japón, Corea del Sur,
Taiwan); otras, pertenecientes a países
emergentes caracterizados por fuertes tensiones
ideológico- religiosas ( las de Medio Oriente y
Musulmanas) tenderán, por el contrario, a
hacerse fuertes en su fundamentalismo...La
industria del entretenimiento electrónico
continuará erosionando progresivamente las
culturas de todos los países.
La Iglesia
debe hacerse portavoz del pluralismo y de la
libertad de expresión de los medios en una época
en la que el conformismo, el condicionamiento de
las emisoras predominantes, la fragmentación
hecha en base a criterios estrictos y
particulares, corren el riesgo de interrumpir
cualquier diálogo y encuentro a nivel
sociocultural.
? “MEDIA
EDUCATION”: ORIENTACIONES PARA LA EDUCACIÓN EN
LOS MEDIOS EN LA ESCUELA.
1. El mundo
contemporáneo en un nuevo clima
cultural.
En los últimos 50 años, un
nuevo ambiente cultural ha crecido a nuestro
derredor:”un sistema de historias e imágenes que
modela mucho lo que somos, pensamos, hacemos y
nos hace llevar adelante nuestros negocios””. (
R. Gurbner).
Podemos parangonarlo con “el
ambiente atmosférico que se mueve alrededor del
planeta, a veces tranquilo, a veces tempestuoso
pero siempre inevitable”( J. Pungente). No
podemos hacer mucho para cambiarlo; debemos más
bien adaptarnos a él.
¿Cuál será nuestro
papel en el mundo mass medial?En los países
radiofónicos se le ha llamado “Media education”(
ME).
Podemos definir la Media Education
como el empeño de los educadores y de las
agencias educativas “ por crear una autonomía
crítica frente a las producciones de los mass
media, una comprensión de su lenguaje, una
penetración valorativa de las estructuras y de
la industria de los mass media, una suficiente
confianza en sí mismos y una madurez crítica
para formular juicios de valor; finalmente, una
habilidad para expresarse con su mismo
lenguaje”. (J. Pungente).
2. “ Enseñar
los media”: El nuevo desafío de la
educación.
Al inicio de los años 80,
la pregunta más insistente que se planteaban los
sistemas educativos europeos era la siguiente: ¿
cómo es posible enseñar los media de modo
coherente y crítico, haciendo de ellos una
disciplina escolar verdadera?
La demanda
sigue en pie en nuestros días. Se trata de un
proceso que se desarrolla a lo largo de la vida
del hombre. Hay que animar a los alumnos a que
practiquen la ME en y después de la escuela. La
ME debe resultar para los chicos una experiencia
instructiva, al mismo tiempo que significativa y
agradable.
Si la ME se concibe como un
proceso “olístico”, todos los que compartan esta
finalidad, deben formar un “movimiento” de
resonancia “política” en la sociedad
democrática.
El educador no podrá
limitarse a trabajar con los media, sino que
deberá trabajar sobre los media, llevándoles los
problemas de la esfera pública. Los mismos
padres deberán concienciarse de esta
realidad.
Está en juego un nuevo problema
“ecológico” ( la ecología de los media) con
proporciones y resonancias imprevisibles. Los
educadores de la ME deberán organizar seminarios
y laboratorios para mentalizar y preparar a los
padres para este nuevo deber. Se tendrá que
hacer de la fruición televisiva en las familias
una experiencia de diálogo y de confrontación de
valores en juego, entre padres e
hijos.
Los profesionales de los media
están llamados a colaborar con la escuela: los
educadores estarán informados acerca de los
desarrollos de las tecnologías y de la rutina de
la profesión; y a los profesionales de los media
llegarán las demandas de parte de quien está
preocupado por el influjo de sus programas en
los jóvenes y en nuestra sociedad.
La ME
necesita referirse a los investigadores. En la
Universidad han entrado disciplinas y cursos de
licenciatura de la comunicación social. Hay que
estudiar esta materia para no ir a la
improvisación.
3. Reflexionar sobre
las motivaciones: “ 7 razones a favor de la
ME”.
Un libro que ha tenido gran
influjo en los promotores de los Media Education
en Norteamérica y en Europa, ha sido el de Len
Masterman, TEACHING THE MEDIA, London 1992. El
autor, profesor de Pedagogía en la Universidad
de Nottingham ( Inglaterra), plantea al
principio de su libro “ 7 razones” que están en
la base del nuevo empeño de la escuela. Las
reproducimos brevemente.
3.1. La
saturación de los media.
El tiempo
del hombre moderno está saturado de medios.
Estadísticas inglesas de la mitad de los años 70
afirman que el adulto consume 75 horas semanales
en los media ( periódicos, TV, radio, cine...).
El tiempo empleado por los chicos entre 5 y 14
años en los media supera el 44% del que
transcurren en las aulas de la escuela. En las
familias americanas ( los datos se refieren a
los años 80) el televisor permanece encendido
durante 6 horas y 42 minutos, y los chicos pasan
hasta 7 horas y media al día ( sobre todo los
sábados) ante el televisor.
En Ontario
pasa exactamente igual. Se calcula que, tras los
12 años de la escuela obligatoria, el chico ha
pasado:
q 11.000 horas en la
escuela
q 15.000 horas mirando la TV
q
10.000 horas oyendo “música
popular”.
Además, ha visto 350.000
spots publicitarios y ha sido testigo de 18.000
delitos y acciones violentas. Si se considera 70
la edad media de un adulto, resulta que cerca de
9 años enteros de la vida de un americano han
transcurrido ante el televisor.
El
Cardenal Martini, en su carta pastoral “La orla
del manto”( 1991) señala una situación semejante
para Italia:
“En nuestro País, parece que
casi la mitad de los niños está ante el
televisor más de cuatro horas al día; los otros
de 2 a 4. Cerca de _ de chicos entre 6 y 13 años
afirman que siguen los programas televisivos de
la tarde hasta las 22 horas”.
Entre las
20 y las 23 la mayor parte de la población
italiana está ante el televisor doméstico. Hacia
las 22,30 cerca de un millón y medio de
“menores” asisten a los programas con los
adultos.
3.2. Los media son una
industria de la conciencia.
No se
trata sólo del tiempo que se dedica a la TV.
Conviene recordar que los media son unos
formidables modeladores de las percepciones y de
las ideas. Es, en realidad, una “industria
verdadera de la conciencia” que proporciona
informaciones y puntos de vista para juzgar al
mundo y apreciarlo.
Escribe el australiano
Humphrey McQueen:
“Para entender los
media es esencial entender de modo correcto la
relación entre media y publicidad: los media
comerciales no son informaciones y espectáculos
mantenidos por la publicidad; al contrario, son
publicidad que transmite informaciones, films y
espectáculos con el fin de captar la audiencia
para los publicitarios”.
“El primer punto
de la agenda de los media como industria
consciente es producir gente que esté pronta a
mantener una política particular más que a otra,
a comprar el producto de una marca mejor que
otra...”
La creación de necesidades y de
modelos de comportamiento es el punto central de
esta industria de conciencia. Baste pensar en la
utilización del marketing y de la política. El
control de los media está en la base del poder
económico y político. Poseer hoy una emisora de
TV o una cabecera de periódico es el equivalente
a la posesión de un castillo de le Edad Media
rodeado de un río: se trata de un control de las
vías de acceso.
3.3. La fábrica de las
noticias: producción y gestión de la
información.
La guerra del Golfo está
todavía ante nuestros ojos, y ha sido un caso
clamoroso de cómo un suceso puede construirse
mediante los media.
La “fábrica de las
noticias” es una de las industrias más
desarrolladas en las sociedades avanzadas
(ejemplo: la CNN: 24 horas de noticias al
día).
Multinacionales, partidos políticos
y gobiernos, servicios militares tienen que
tener oficinas de prensa y relaciones públicas,
portavoces...para cuidar la propia imagen y el
flujo de las informaciones.
Las agencias
de información hacen saber al público lo que
ellas quieren que el público sepa; noticias que
podrían ser de utilidad pública se ignoran,
porque no responden a los intereses de la
propiedad. El 80% de las noticias que se leen en
las pantallas de los ordenadores de las
redacciones periodísticas se producen por las
cinco agencias más grandes de información
internacional ( AP, FP,REUTER, FRANCE PRESS,
EFE...).
El desarrollo de esta
“industria” tiene implicaciones obvias en la
opinión pública: la educación debe ser
consciente de esta realidad. La ME querría
representar la respuesta del mundo de la
educación a esta tentativa de “ gestar” el
conocimiento de los hombres de hoy. El desafío
es grande: está en juego el futuro de nuestra
libertad democrática.
3.4. La ME y la
democracia.
Otra razón que va en
favor de la ME es que los media han penetrado en
el corazón de los procesos políticos. El diálogo
entre el pueblo y sus representantes ( los
políticos) no se hace en las plazas, sino
mediante los “media events “ ( discursos,
entrevistas, debates, conferencias) hechos a
propósito.
La imagen tiende a prevalecer
sobre los resultados y datos objetivos. Los
leaders políticos son aconsejados por expertos
de la comunicación en la preparación de sus
discursos y en el cuidado de su imagen. La misma
lógica de la publicidad ha invadido el
“santuario” de la política.
Sin embargo,
es justo recordar también el papel positivo que
han tenido los media en la maduración de los
procesos democráticos. El año 1989 pasará a la
historia a causa de las imágenes de la caída del
muro de Berlín. Según las investigaciones
recientes, los jóvenes de hoy reciben de la TV
la mayor parte de sus informaciones políticas.
La escuela deberá prepararlos para “leer” e
“interpretar” estas
informaciones.
3.5. La importancia
creciente del audiovisual en la comunicación e
información.
Nuestra escuela continúa
estando dominada por el “libro impreso”.No ser
idóneo para codificar lo que está escrito, es un
fallo en términos escolásticos. Pero fuera de
las aulas escolares, los audiovisuales tienen
más importancia en el mundo de la
comunicación.
La TV es hoy la fuente
primaria de información y la misma prensa se
está adecuando al medio visual mediante el
empleo cada vez mayor de las imágenes: título,
foto, “montaje” son el nuevo lenguaje de la
comunicación escrita. Se está desarrollando una
profunda compenetración entre los diversos
media.
La imagen sonora en movimiento
será uno de los grandes desafíos para la escuela
del futuro; el contacto diario con un amplio
flujo de imágenes (TV, videotype...) exigirá una
notable capacidad de análisis y de autonomía
crítica. La ME no puede ser, por tanto, un área
electiva, sino parte integrante del currículo
escolar de clara apertura
interdisciplinar.
3.6. Educar para el
futuro.
Desde hace 20 años, la ME se
desarrolla “opcionalmente” en Europa, América,
Australia, pero en nuestro país está en pañales.
Los grandes cambios culturales y políticos que
han producido los media en los últimos dos
decenios, parecen impresionar poco a nuestros
políticos y a los responsables del sistema
escolar. Es urgente emprender la formación de la
ME entre los jóvenes. Se debe pasar de la simple
curiosidad o de la actitud defensiva al estudio
de los media con una interacción crítica. La
mayoría de los alumnos que pululan por nuestras
aulas pasarán a la propia vida adulta en el
siglo XXI: es deber nuestro educarlos en las
capacidades y en las actitudes que necesitarán
en el 2000. De no hacerlo así, la pérdida de la
salud democrática y ética será
incalculable.
3.7. La creciente
privatización de la
información.
Mientras nos movamos
hacia la sociedad post- industrial e
informática, en la que la información será cada
vez más “el corazón componente” de los procesos
productivos, una educación que no esté en grado
de actuar en las conquistas del desarrollo
tecnológico de la comunicación ( prensa
electrónica, TV vía satélite o vía cable,
sistemas interactivos, bancos de datos...),
resultará cada vez más extraña a los intereses
reales del hombre de hoy.
El desarrollo
de la electrónica y de los sistemas de
comunicación han llevado a una privatización de
las informaciones y de los programas de
entretenimiento para el tiempo libre.¿ Se trata
de una alternativa o de una amenaza para la
educación tradicional? El sistema integrado de
informaciones y diversiones a nivel
internacional complicará la vida de los
individuos y de las comunidades, incluida la
escolar. Se deberá salvaguardar una
información:
q disponible para todos (
y no sólo para quien la pague);
q abierta en
360 grados ( y no preseleccionada por el
poder);
q organizada como servicio
público;
q distribuida también por las
agencias culturales y educativas ( para las
cuales son más importantes las personas que no
el mercado).
Hay en el mundo una
lucha por el control de las informaciones. El
mismo sistema escolar se encuentra en
competición con los programas educativos
difundidos por la TV, que resultan más
influyentes que los propuestos en las aulas
escolares. Más que competir con los media, sería
de desear un acuerdo de cooperación entre
educadores y los mass media.
4. ¿Qué
objetivos tiene la ME?.
Resuelto el
momento de la motivación, se deberá afrontar el
problema epistemológico: ¿ cómo conferir
significado conceptual unitario a una materia
que se presenta tan efímera y fragmentaria? ¿
Será posible formular objetivos coherentes con
el proyecto educativo de la escuela ( y de la
familia), tener conceptos- claves de esta nueva
disciplina escolar, individuar métodos de
análisis y de producción? ¿ Seremos capaces de
construir un marco de trabajo conceptual en el
que encontremos lugar y significado a las varias
experiencias escolares?
Yendo a la cuarta
parte del libro con objetivos didácticos
específicos, indicamos tres direcciones de
marcha que pueden orientar la acción educativa
de la escuela e indicar los aspectos
formativos.
4.1. Acortar la diferencia
entre la industria de los media y sus
usuarios.
Según L. Mastermann, la ME
es uno de los medios más poderosos que posee la
sociedad para abolir la desigualdad ( en
conocimiento y poder ) entre quien produce los
media y los consume.
La ME sustrae a los
media la “naturaleza de sus imágenes” y plantea
la cuestión fundamental de la “no-
transparencia” de sus representaciones, de la
“retórica” de su lenguaje, de la “ideología” y
de los “condicionamientos” económicos y
políticos que determinan sus productos. La
habilidad para “decodificar o destruir” los
textos de los media está fundamentalmente en la
ME; los métodos de “media analysis” forman parte
del bagaje didáctico del educador de los
media.
4.2. Adquirir una autonomía
crítica mediante la investigación.
El objetivo de la ME no es la “
discriminación”, sino “la comprensión” de los
media; no el juicio gratuito, sino la búsqueda
metódica.” Los media median”.
No son la
realidad pero la representan. No deben
considerarse”ventanas abiertas al
mundo”,
El principio de la “no transparencia” de
los media es fundamental en la ME. La distinción
crítica que deben hacer los educadores y los
alumnos es la que existe entre imágenes y lo que
simbolizan, entre las representaciones y la
realidad; y, usando el lenguaje de la semiótica,
entre el significante y el
significado.
Ya que los media son el
resultado de un hecho intencional, los alumnos
deben preguntarse:
q ¿Dónde está el
origen y la fuente de las representaciones? En
otras palabras: ¿ quién posee, quién controla y
produce las imágenes que vemos?
q ¿Cuáles son
los factores determinantes de tipo económico y
político? ¿ Cómo influyen los profesionales de
los media? ( es probable que los media sean un
lugar de lucha entre intereses
contrapuestos).
q ¿Qué técnicas han sido
utilizadas para construir significados y
producir efectos?¿ Cuál es el papel de los
instrumentos ) máquina fotográfica,
telecámaras...)? ¿ Cómo se seleccionan las
imágenes? ¿ Qué significados expresan el
montaje, los sonidos, las luces, la estructura
narrativa del texto? ¿ Cuáles son las técnicas
“retóricas” ( de persuasión) adoptadas?
q
Sobre la audiencia: ¿ cual es su contribución en
la producción de los significados? En el pasado
se pensaba: el significado reside en el texto.
Hoy se prefiere decir: el significado es el
resultado de una interacción ( “negociación”)
del receptor con el texto. Más que ser sujetos
que se tragan lo que les echan, los receptores
son coproductores de
significados.
Este principio exige
que la clase debe ser “gestionada” de modo
creativo y activo, respetando la autonomía y
libertad de los alumnos. Mientras que hace
tiempo los educadores tendían a lograr de sus
alumnos respuestas consensuadas y homogéneas,
hoy es mucho más probable que acepten de buen
gusto la diversidad, animando a los estudiantes
a que expresen las propias interpretaciones, a
que discutan y a que busquen significados con
términos propios.
4.3. La cuestión de
los valores.
Si la “deconstrucción de
los media texts” se financia para comprender
cómo se producen los significados , el paso
sucesivo será el de descubrir los valores y las
“visiones del mundo” a las que
obedecen.
¿Según qué orden de pensamiento
se expresan los valores? ¿ Valores para quién? ¿
Valores para qué “proyecto de hombre”?
H.
Hoesstra sugiere que se proceda de este modo al
análisis de los media:
a) ¿Cómo percibo
su lenguaje? ¿ Qué cosa “leo” en el audiovisual?
Mandar a los jóvenes que digan qué símbolos,
imágenes, músicas, textos centrales, escenas han
descubierto.
b) ¿Qué historia se ha contado?
En un segundo momento, los alumnos reconstruirán
la narración, los personajes, su desarrollo;
descubrirán el significado que tienen los varios
elementos de la historia.
c) ¿Cuál es el
mensaje? Es el momento de la síntesis y de la
valoración. El mensaje,¿ lo hemos entendido y en
qué nos afecta? ¿Qué pensamos de él?¿ Estamos de
acuerdo o no? ¿ Por qué?
5. ¿Qué debe
enseñarse en la ME?.
Según proponía
L. Mastermann, indicamos cuatro temas
fundamentales, que están en la base de las
enseñanzas particulares.
5.1.Los
condicionamientos(“Determinants”). La red de los
intereses en juego en los media es hoy realmente
compleja. La publicidad se ha convertido en el
primer factor determinante de los programas de
los media y especialmente de la TV. Los alumnos
deben darse cuenta de este aspecto de la
realidad de los media.
5.2. Los lenguajes
(“Retórica”). La segunda área de búsqueda de la
ME mira a las técnicas empleadas por los
profesionales para construir significados y
producir efectos: encuadres, luces, música,
montaje...
5.3. Ideología. La habilidad
de aquellos que controlan los media es la de
hacer pasar como “verdadero y auténtico” lo que
inevitablemente parcial, selectivo, arbitrario.
La cuestión última es la del “poder”. ¿ Estas
imágenes y textos a quién sirven?
5.4.
Los receptores (“Audiencia”). En el pasado la se
ME ocupaba más de los productos de los media y
menos de la audiencia. Hoy las investigaciones
han mostrado cómo de la audiencia parte una
verdadera “negociación” para dar un significado
a los mensajes de los media. El fondo cultural
del receptor, su “matriz cognitiva”, la
situación existencial del momento, entran en el
juego de la “negociación” con los media. El
resultado dependerá mucho más de la información,
los intereses, los valores, el espíritu crítico
que de lo que la escuela haya sabido enseñar a
los alumnos. Dependerá del ambiente educativo
que encuentren en las familias...Las
responsabilidades no son todas y siempre de los
media.
6. ¿Cómo podrá enseñarse la
ME?.
Como sucede con las otras
materias escolares, será la naturaleza misma de
los media la que nos sugiera la metodología de
la enseñanza.
Las técnicas empleadas en el
trabajo con los media, la decodificación así
como la producción, requieren una metodología de
tipo participativo y dialógico. El educador de
la ME no puede ser como el “maestro “
tradicional, sino como el leader competente que
ayuda a plantear problemas, a buscar su
solución, a ofrecer los métodos y la dirección
justa de la investigación. El educador será el
punto de referencia en las verificaciones
progresivas y el que ayude a motivar a los
alumnos.
Contrario a lo que se piensa,
los media no favorecen la pasividad. El diálogo
y la cooperación son elementos necesarios en la
educación a los media. Así pues hay una
actividad práctica. Se debe evitar el “exceso de
tecnicismo”: hacer sin saber por qué, sin método
y sin objetivo. Esto sería la “reproducción
cultural”( L. Mastermann), no conciencia crítica
y creativa. La práctica por sí sola no produce
la autonomía crítica; puede dar lugar hasta una
infatuación por tecnologías cada vez más
avanzadas y sofisticadas. Una ME orientada a
objetivos educativos:
q unirá los
momentos de análisis y los de la
producción;
q orientará la actividad práctica
a la comprensión del funcionamiento de los
media;
q no se adherirá a instrumentos
sofisticados y costosos para realizar
producciones aceptables: una telecámara, un
videograbador y un televisor son suficientes
para producir programas válidos con fines
educativos.
Una cuestión fundamental
que se plantea con la introducción de los media
en la escuela es la siguiente: la ME, ¿ es una
nueva materia o se enseña según la óptica de las
otras disciplinas con una metodología
interdisciplinar?
La elección actual
parece orientarse porque la ME entre dentro del
currículum escolar. De hecho:
q los
productos de los media pueden usarse como
material didáctico en todas las materias
escolares;
q los niños de hoy reciben, sobre
todo mediante la TV, una “escuela paralela” que
refuerza, interfiere y tal vez contradice la
enseñanza recibida en la escuela;
q todo
educador podrá encontrar un “espacio” en un
plano complejo de educación a los media: el
educador de Letras podrá profundizar el análisis
semiótico de las imágenes y de los textos; el de
educación técnica podrá ocuparse de los aspectos
técnicos de los instrumentos de
comunicación.
El “Laboratorio de educación
mass medial”, promovido en Roma por el ISCOS (
en la Universidad Salesiana desde 1991), está
realizando una experiencia de carácter
interdisciplinar de este tipo ( cfr. al
final).
7. Horizonte valorativo,
búsqueda de sentido y “espiritualidad” en la
ME.
La cuestión ética se impone cada
día más frente a la creciente “invasión” de los
media en la vida del hombre hodierno y de su
masivo influjo en las costumbres de la sociedad.
La comunidad nacional e internacional deberá
asumir responsabilidades precisas y exigir
determinadas garantías en quienes detentan el
poder de los media.
De igual modo es
cierto que las agencias educativas ( la familia
y la escuela) deberán cuidar del “suplemento del
alma” sin el cual toda normativa es ineficaz y
falta de sentido.
Quisiera proponer
algunas reflexiones que H. Hoekstra hace al
respecto.
7.1. Los mensajes de los media
nunca son neutrales. Expresan puntos de vista y
valores explícitos o recónditos, que indican
siempre una visión del mundo y una filosofía de
la vida. Los media expresan estos mensajes de
forma fuerte. No emplean un lenguaje abstracto
de libros, sino que presentan “testimonios” y
cuentan “historias”; dramatizan las visiones de
la vida, afectan a las emociones y a la
imaginación del hombre; y llegan a su
corazón.
7.2. No todos los receptores
están preparados para captar los mensajes del
lenguaje de los media. Para entender esta
dimensión, que Hoekstra define “espiritual”, hay
que ser “hombres espirituales”, hay que poseer
una “espiritualidad propia”.
La palabra
“espiritualidad” viene del nombre latino
“spiritus”. Indica la respiración, la
inspiración y la expiración, la animación, el
compromiso. Es el espíritu quien anima al
hombre: lo motiva, lo guía, lo hace
creativo.
Existe un lazo estrecho entre
la actividad del espíritu ( “la espiritualidad”)
y la experiencia de la vida. La espiritualidad
no es ante todo una religión. Ella es, en primer
lugar, la expresión de un espíritu : la
inspiración profunda de la vida humana, el
ímpetu vital que anima y da sentido a la propia
vida.
Fruto de esta espiritualidad es el
“hombre unificado”, que sabe integrar en la
propia conciencia las diversas experiencias de
la vida, que sabe acoger la novedad y el cambio
y todo lo orienta hacia el fin de la propia
existencia humana.
7.3.Y he aquí algunas
tesis para las obligaciones de la ME:
a)
no debemos considerar los media de modo
negativo, ni secundar los prejuicios que de
ellos se hacen;
b) debemos cultivar más bien
una simpatía hacia los media y abrirnos a su
“novedad”. La introducción o invento de la
imprenta ha cambiado nuestra cultura, el modo de
percibir las cosas y de pensar, las relaciones
sociales, la expresión religiosa. Con la llegada
de los media a nuestra sociedad, y del
audiovisual en particular, ha llegado una
“segunda revolución cultural”: la importancia
dada a las cosas no es como antes; la idea que
teníamos de la vida, de los valores, de las
normas... se ha modificado. La experiencia de la
TV se ha convertido ( al menos para las masas)
en más determinante que no la lectura de textos
escritos.
c) El deber es ahora
doble:
q los media comunican mensajes
en los que podemos percibir la presencia del
“espíritu”;
q nosotros, como los receptores,
debemos ser capaces de mirar los media con “ojos
espirituales” y escucharlos con “oídos
espirituales”. Sus mensajes nos podrán ayudar a
dar un sentido a nuestra vida.
La
“chance” de la hora presente no depende sólo de
los media, sino también de los receptores. ¿
Logrará el hombre de la sociedad fragmentaria y
de consumo descifrar los mensajes de los media?
La “lectura espiritual” de los media es difícil,
pero necesaria. La espiritualidad llegará a ser
una necesidad de nuestro tiempo: necesitamos de
un “suplemento del alma”.
d) los media
desvelan su significado “espiritual” cuando los
receptores no se aíslan, sino que reflexionan,
dialogan, comentan y valoran los mensajes. En
este sentido la comunicación interpersonal tiene
una prioridad estratégica en la comunicación de
masas, ya que nos señala cómo han sido recibidos
y valorados los mensajes . La espiritualidad es
una espiritualidad dialogal que se desarrolla en
grupo a partir de los mensajes de los
media.
Cuando el grupo dialoga sobre los
medios, se cualifica en el sentido cristiano
porque la comunicación se basa en “una historia
común”. Los participantes comparten la misma
visión de la realidad partiendo del punto de
vista de la Palabra de Dios y de la Tradición
eclesial. Biblia y Tradición ofrecen los
parámetros de referencia y de interpretación.
También la propia experiencia de vida religiosa
y eclesial entra en diálogo con los
media.
• Conclusión.
Más
bien que exaltar o condenar el poder indudable
de los media, nos hace falta aceptar su
significativo impacto y su penetración en el
mundo entero, valorar su significatividad como
un elemento de la cultura del mundo actual. (
Declaraciones de la UNESCO, Conferencia de
Grünewald, Alemania, 22 de enero de
1982).
Hasta aquí hemos reflexionado
sobre un tema urgente de nuestro mundo y
decisivo para el futuro de la educación. Hemos
oído las voces de los hombres, católicos o no,
que han advertido del desafío de los media y
nuestra cultura. No hemos hecho referencia
explícita a lo que ha ocurrido en el seno de la
comunidad eclesial con motivo del Decreto “Inter
Mirifica>< del Vaticano II( 4-12-1963);
“Comunión y Progreso” ( 1971) y “Aetatis Novae”
( 1992). En estos documentos se encuentran las
posturas más avanzadas de la Iglesia respecto al
mundo de los media. La praxis de los mismos deja
mucho que desear. Elijamos los media para educar
al hombre del mañana.
? EDUCACIÓN EN
LA TV Y CURRÍCULUM ESCOLAR.
• Notas para
un proyecto didáctico
Estas páginas
tienen como objetivo, indicar algunos criterios
que pueden constituir un modelo curricular de
los Media Education. Intentaremos, desde el
punto de vista teórico, fijar prerrequisitos,
objetivos y criterios necesarios para responder
a la programación curricular. Tales elementos
servirán para enmarcar la experiencia de la
programación que se propone al
final.
1.Los
prerrequisitos.
Son sustancialmente
tres, ineludibles al nivel de cualquier
disciplina escolar, y con mayor razón si se
tiene en cuenta la ME:
q la capacidad
de la mediación cultural;
q el deber de la
interdisciplinaridad;
q el honor de la
coparticipación.
Buscamos esclarecer
sintéticamente el significado y la
función.
1.1. La capacidad de
la mediación cultural.
Este primer
prerrequisito se refiere al papel fundamental
que la escuela asume hoy entre las varias
agencias educativas con el fin de interpretar el
nuevo escenario icónico y mass medial de la
cultura, de los lenguajes, la dotación de
habilidades y competencias funcionales para su
ejecución.
En este sentido, la metáfora
“aldea global” de McLuhan se ha convertido hoy
en profecía casi cumplida, gracias al poder
impresionante de la imagen.
Se trata de
una cultura de la aceleración, ya que los medios
acortan las distancias y aceleran los procesos.
La llegada de los satélites regionales, la
introducción de la fibra óptica, la sustitución
de la señal analógica por la numérica, la
información de los servicios son algunos de los
aspectos del fenómeno, que hacen infinitamente
más rápidas las comunicaciones a cualquier lugar
del universo.
Una cultura de la
información, porque los media permiten
transmitir datos a todas partes desde la propia
oficina de la telemática, televideo,
videotel...
Es una cultura fragmentaria,
porque el sectorialismo y la multiplicación de
las agencias educativas es
incontrolable.
Es, finalmente, una
cultura superficial, ya que las imágenes no
muestran la verdad. Pero no valen las quejas.
Hay que ponerse a trabajar con los medios del
mundo actual.
1.2. El deber de la
interdisciplinaridad.
Frente a esta
realidad fragmentada, el trabajo
interdisciplinar hay que proponerlo como
ineludible, pero requiere que se piense bien en
su estructura. Hoy no tiene sentido continuar
hablando de si tiene o no tiene sentido la
inter- o- pluri- disciplinaridad como de una
posibilidad de encuentros para tratar
monografías “transversales”.
Se debe
trabajar en la dirección de un nuevo modo de
entender la interdisciplinaridad mediante una
metodología de acercamiento. Buscar la unidad y
la posibilidad de encuentro entre los diversos
lenguajes. La convergencia se encuentra en los
lenguajes y en las estrategias interpretativas
más que en los temas.
1.3. El honor de
la coparticipación.
Por fin, será
indispensable que el honor educativo sea
compartido por todo el Consejo de clase, con
gran responsabilidad, aún sabiendo que esto
comporta la caída de un tabú para algunos
maestros: la inveterada costumbre a la
individualidad del trabajo. “Ningún hombre es
una isla:... ni siquiera el
profesor”.
2. Los
objetivos.
Una vez garantizados estos
prerrequisitos esenciales.¿ cuáles serán los
objetivos que nos propondremos? ¿ A dónde mira
desde el punto de vista didáctico. educativo,
una programación curricular en relación con los
media, sobre todo con la TV?
Sintéticamente,
podemos decir, que ella se debe
proponer:
q un objetivo general;
q
algunos objetivos específicos.
Veamos
cuáles.
2.1. Un objetivo general: la
integración.
La integración del chico
con su ambiente es el objetivo clave que se debe
proponer cualquier programación. Este deber es
más urgente cuando el ambiente es complejo y
está articulado.
Una integración es
sustancialmente:
q consciente, esto
es, hay que desarrollarla con sentido
crítico;
q activa, debe suscitar lo
fulminante de lo imaginario;
q diferenciada,
esto es, caracterizada por una
multidimensionalidad de
cercanía.
2.2. Los objetivos
específicos.
A partir de este
objetivo general, se puede desarrollar en más
direcciones los objetivos específicos, teniendo
en cuenta vez por vez los contextos educativos.
El número de objetivos específicos debe
garantizar el cumplimiento del objetivo general.
Mario Brisasco los ejemplifica así:
q
“el conocimiento” de los elementos técnicos que
dan consistencia a los medios audiovisuales y
electrónicos ( procesos de realización y
difusión, idea y puesta en escena, organización
industrial y monopolística, relación entre
tecnología y poder);
q “el estudio” de las
características típicas lingüísticas y
semiológicas propias de cada medio ( cine, TV,
radio, prensa; la imagen en su aspecto estático-
“ encuadre” e imagen dinámica- montaje- mensaje,
ritmo, función del color; elementos de la
narración: historia y guión o discurso,
personajes y papeles, procesos de
estandarización, los géneros)”...
q “la
adquisición de metodologías de lectura
estructural que permitan llegar a una
individuación más precisa de los mensajes
transmitidos, para proceder a continuación a la
formulación de una valoración motivada ,
articulada y crítica ( expresiva, narrativa,
temática, estética, ético- social, política...)
de cada uno de los textos
audiovisuales”.
Está claro que los
objetivos podrán variar según sea la clase. Cada
uno debe trabajar en la construcción del propio
plan didáctico.
3. Los criterios de la
programación.
Llegamos al tercer
momento. ¿ En qué medida el escenario de la
comunicación descrito nos interpela como
educadores? ¿ A qué intervención pedagógica nos
interpela? ¿ En qué criterios debe inspirarse y
cómo nos compromete en la praxis
educativa?
Sustancialmente de dos modos.
Ante todo, en el sentido de una alfabetización
en el uso correcto de estos instrumentos y
mediante una habilitación para comunicar a
través de sus lenguajes. En segundo lugar, en el
sentido de una formación de actitud crítica como
objetivo de una educación liberadora y atenta al
valor de la persona.
La obligación de la
escuela queda ligada al desarrollo del poder
mental, entendido como capacidad de dominar un
campo de conocimientos, y del poder moral,
entendido como capacidad de autodeterminación de
la realidad social. En estos poderes reside “el
espíritu crítico”: la actitud para el
discernimiento, para la elección, para la
revisión.
Esto se traduce en el respeto
debido a cuatro criterios didácticos
fundamentales:
q un concepto más
amplio de competencia;
q el primado de la
comunicación;
q el progreso curricular;
q
la multiplicidad lingüístico-
medial.
3.1. Un concepto amplio de
competencia.
A la luz del espectro de
la comunicación es evidente que al conocimiento
formal de la estructura de los lenguajes (área
del saber) se le debe unir también la capacidad
de análisis y de comprensión de textos ( área
del saber hacer), y la capacidad productiva
(área de saber mandar hacer).
Así, la
competencia cognitiva, objeto tradicional de la
programación didáctica, se debe prolongar hasta
abarcar también la esfera de las habilidades,
sean crítico- reelaborativas o técnico-
productivas. Es fácil intuir qué desafíos supone
esto para la didáctica.
3.2. El
primado de la comunicación.
Pero esto
no basta. Proyectar una programación didáctica
en el campo de la comunicación, significa
también erigir la comunicación como criterio
unificador de toda la intervención educativa.
Hay que pasar de la atención a la comunicación
como objeto de búsqueda, a la comunicación como
estilo de la misma búsqueda, ya sea en la
relación docente- chico como en las relaciones
informales internas al grupo -
clase.
3.3. El progreso
curricular.
Significa una
homogeneidad en el proyecto didáctico a diversos
niveles ( elemental, medio y superior) que
respete y secunde exigencias cognitivas de las
diversas fases de la edad.
“La escuela no
debe ignorar que los alumnos viven en un
contexto muy relacionado con los medios de
comunicación social, que pueden tener un fuerte
poder persuasivo y masificador; en esta
situación la escuela media debe proporcionar la
comprensión de los lenguajes específicos con el
fin de poner a los preadolescentes en grado de
utilizar tales lenguajes con fines expresivos o
comunicativos, tanto en la lectura y evaluación
críticas de los medios como en su
transmisión.
La exigencia didáctica de
los medios es tal que debe legitimar la
presencia de una disciplina específica que se
preocupe, a nivel de la escuela primaria, de
justificar la atención privilegiada como una
verdadera obligación.
3.4. La
multiplicidad lingüístico –
medial.
Estamos en el último criterio
esencial, el que reclama la exigencia de un
diálogo provechoso de la dimensión verbal con la
extra- verbal, teniendo como fin realizar la
convergencia pluridisciplinar, no
superficialmente temática, sino profundamente
metodológica.
? LOS NIÑOS FRENTE A
LA TV. DOCUMENTACIÓN DE UNA EXPERIENCIA
EDUCATIVO- DIDÁCTICA.
Estas ideas
son el reflejo de una experiencia didáctica
realizada en las clases de Segunda de la Escuela
media del Instituto Salesiano “San Ambrosio de
Milán”, gracias a la colaboración de los
profesores de los Consejos de clase, los
Cineclubs Juveniles Socioculturales y el grupo
de investigación y formación en el ámbito de la
comunicación Promedia. Giovanni Granelli ha sido
no solamente el ideólogo de esta apertura
didáctica, sino también el apasionado
coordinador de la experiencia; Piermarco Aroldi
ha contribuido poniendo al día la parte
científica y los materiales de trabajo con los
que los educadores han trabajado en clase.
1. FINALIDAD Y PRESUPUESTOS
TEÓRICOS.
1.1.La escuela y los mass
media: líneas metodológicas.
El vasto
y complejo mundo de los media presenta algunos
núcleos cuya solución facilita una apertura
clara del problema “mass media y
escuela”.
Uno de éstos es la distinción
entre “mass – media” y “audiovisuales” en su
naturaleza y en su ámbito.
Por “mass-
media” se entienden los grandes medios de
comunicación de masa ( cine, prensa, radio, TV)
cuyas características son:
q reunir
una gran masa de personas ( del orden de
millones);
q usar la imagen
televisiva;
Con el término “audiovisuales” se
entienden al menos tres significados;
q el
audiovisual es un lenguaje que, como dice la
misma palabra, reproduce técnicamente todo lo
que es visible y sonoro;
q los audiovisuales
son instrumentos ( hardware) y productos (
software) que, como los mass media, hacen uso de
la imagen técnica, pero se destinan a un número
reducido de personas con la intención de
informar, instruir, formar;
q los
audiovisuales. empleando el término en una
acepción general y global, son todo el vasto y
heterogéneo mundo audiovisual, es decir, mass
media, hardware, software, lenguaje
audiovisual...
La palabra audiovisuales la
usamos en el segundo significado. Esta
distinción ayuda a entender el factor unificante
y común a las dos áreas de los mass media y de
los audiovisuales: ambos convergen en el uso del
mismo lenguaje, el audiovisual. Por tanto las
áreas de investigación son tres:
q los
mass media;
q el lenguaje audiovisual ( o de
la imagen);
q los
audiovisuales.
Han dado origen a tres
pistas de trabajo llamadas
respectivamente:
q la pista de
decodificación;
q la pista icónica
q la
pista expresiva multimedial.
A. La
pista de decodificación ( lectura de los mas
media: prensa, cine, TV, radio, publicidad)
tiende a promover una justa comprensión de los
mensajes técnicos audiovisuales y una completa
valoración de los mismos bajo el perfil
ideológico, lingüístico y, si es necesario,
estético. Busca liberar al alumno de la
masificación de los mass media desentrañando los
procesos de manipulación mental y educativos
mediante una actitud crítica.
B. La pista
icónica ( o lenguaje: comunicación, signo(
señal), imagen tiende a promover el estudio del
lenguaje de la imagen para conocer: la
naturaleza de la imagen en cuanto signo que, al
representar la realidad en sus aspectos
exteriores, la trabaja el hombre mediante
máquinas para hacer posible la comunicación de
contenidos mentales; las modalidades de la
imagen en sus diversificaciones de fija,
dinámica, audiovisual; la colocación de la
imagen en el marco o cuadro de la comunicación
de la que es uno de sus elementos.
Esta pista
es la fundamental porque proporciona algunas
nociones básicas que necesitaremos en las pistas
1 y 3.
C. La pista expresiva, multimedial,
tiende a favorecer el uso de la imagen en la
enseñanza por medio de instrumentos y programas.
Esta pista operativa interesa a todos los
educadores, porque comporta que cada cual esté
en grado de saber usar los instrumentos
audiovisuales, de sacar los contenidos y los
programas y de tener la capacidad de
construirlos por sí mismo.
La práctica
sugiere que se recorran las tres pistas
separadamente porque suponen contenidos y
metodologías diversas, aunque sean posibles
algunos lazos entre ambas.
Otros autores
sugieren un recorrido transversal que comporta
la copresencia de nociones y usos pertenecientes
a las tres pistas.
1.2.Mass media y la
calidad del usuario juvenil: ¿ qué tipo de
acercamiento?
Entre las tres pistas
presentadas se ha optado por la primera, debido
a la urgencia e importancia que asume en el uso
cualitativo del joven.
Dos son los polos
de la cuestión: por una parte los mass media con
su bombardeo continuo de imágenes, sonidos y
palabras, y, por el otro, el tiempo que dedica
el chico a su uso, consumo y la influencia que
recibe.
¿Cómo afrontar esta relación? ¿
Con qué perfil indagar el lazo que une los media
y los chicos? Hay diversas
soluciones:
q un acercamiento de tipo
psicológico que analiza la incidencia en el
individuo en la esfera emotiva, intelectiva,
comportamental y volitiva e indaga en los
tiempos de exposición y en los modos de
fruición;
q un acercamiento de tipo
sociológico que revela las tipologías de los