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Eduquemos con la Televisión III


 

Capítulo 2
Problemas didácticos y educativos



PARTE SEGUNDA.

PROBLEMAS DIDÁCTICOS Y EDUCATIVOS.

“Estudiar los medios tiene una importancia vital en la educación de los jóvenes, lo mismo que la enseñanza de la lengua o las matemáticas”. ( J.J. Pungente).

LOS NIÑOS Y LA TV. UN ANÁLISIS DE LA FAMILIA Y DEL PLACER TELEVISIVO.


Los estudios e investigaciones llevadas a cabo a nivel internacional concuerdan en decir que los medios de comunicación y, la TV en particular, ejercen un debilitamiento en las relaciones familiares y favorecen el aislamiento de sus componentes.

Es claro que dedicar cada día varias horas para ver TV comercial mucho más que a la educativa, induce a un consumo exagerado que, en el fondo, sustituye a valores mucho más elevados y humanos.

El análisis de estos fenómenos, debilitamiento de las relaciones familiares y el tiempo excesivo dedicado al entretenimiento electrónico dañan a la familia y a sus hijos.

Estamos asistiendo a la afirmación de una TV dependiente del exterior, no sólo por la compra de programas, sino también por los valores que transmiten.

El riesgo es que una gestión del medio televisivo puramente comercial platea seriamente una escala de valores culturales, humanos y éticos indispensables para el desarrollo de las futuras generaciones.

1. LOS NIÑOS, LA TV Y LAS DINÁMICAS FAMILIARES.


La profundización del hecho de que se vea tanta TV por parte de los niños y de las familias han sido el objetivo de una investigación motivacional realizada por el Instituto MESOMARK, bajo la dirección del profesor Vittorio CIGOLI de la Universidad Católica bajo el patrocinio de la RAI en 1993. De este estudio hablaremos en los siguientes apartados.

a) El papel reservado a la TV.


Según los padres, el papel de la TV en el ámbito de las diversas actividades infantiles sería más bien marginal y limitado a funciones de distensión y evasión ( “la TV es sólo un pasatiempo para mi hijo”). Los niños declaran también que la TV tiene una importancia relativa respecto a las actividades de socialización percibidas como más gratificantes (“ me gusta la TV pero prefiero estar con los amigos” ). En la mayoría de los casos el disfrute televisivo infantil tiene una media de tres horas diarias.

Aparece evidente la subestima de los padres ante el “peso” de la TV y hasta se atreven decir que sus hijos no son adictos del medio:”mi hijo no es un teledependiente como otros”).

b) Los horarios del disfrute televisivo.


La visión de la TV por parte de los niños se reparte a lo largo del día. Las horas principales son desde las 14 a las 21 horas; las 21 es la hora en que la TV suele hacer familia en muchos casos. Es la hora en parece un miembro más de la familia.

Emerge, además, la tendencia a un incremento progresivo del consumo a primeras horas de la mañana, es decir, desde las 7,30 a las 8,30. La TV ejerce también la misión de “puente” entre el tiempo en que los padres están fuera o el niño ha terminado la escuela.

c) La vivencia del disfrute televisivo por parte de los niños.


La distribución del tiempo que el niño está ante la pantalla es heterogénea a lo largo del día. El tiempo matutino y el de la tarde lo considera el niño como espacio “personal”.El pequeño telespectador recibe de los adultos la legitimación en escoger los programas según sus preferencias; es, por tanto, un placer individual de la TV compartida, a veces, con otros hermanos o amigos.

El placer televisivo de la tarde y el que tiene lugar durante las comidas corresponden, por el contrario,”a momentos de vida familiar”. Es el adulto quien elige los programas. A veces, sin embargo, se impone el criterio del niño. O bien, para evitar discusiones, hay dos o tres aparatos y cada uno ve el programa que quiere.

d) Las diversas modalidades del placer televisivo.


La visión “individual” de la TV es la que tiene lugar por la mañana y por la tarde. Se caracteriza por:

q autonomía en la elección de los canales y programas por parte del niño,
q competencia elevada en la elección de programas;
q escucha “solitaria” de la TV debido a la responsabilidad que le conceden los padres;
q escucha atenta y participativa;
q el padre es quien manda, pero muchas veces sucumbe ante los caprichos del niño;
q la elaboración de los mensajes televisivos es muy frecuente y escasa con los padres. La visión individual de la TV por la mañana o por la tarde contribuye a suscitar en el niño programas de identificación ( el niño imita a los personajes de la pantalla, participa de la escena, inserta en su espacio vital).


Esto comporta dos consecuencias fundamentales: la inmersión en un mundo fantástico y el comportamiento de tipo fabulatorio, mediante lo cual el niño dialoga con la TV y actúa al son de los personajes de la pantalla.

La TV y sus programas no se insertan de modo neutral en este proceso. No hy una TV neutral en ningún sitio. Busca siempre algo.

La visión “participada de la TV” es, por el contrario, la que tiene lugar cuando hay otros miembros de la familia durante las horas de las comidas. Se distingue por:

q dependencia del niño de los programas que elijan los adultos;
q conflictos frecuentes con el zapping o telecomando, sobre todo en las familias con dificultades educativas;
q utilización de espacios “colectivos”: la cocina, el salón...;
q preguntas del niño para que le expliquen lo que ve, no siempre agradable para los padres;
q escucha menos atenta.


Esta modalidad de fruición representa para el niño una experiencia densa de significados, ya que activa las dinámicas de la participación. La orientación común hacia la pantalla lleva consigo el contacto físico con el adulto y satisface la exigencia infantil de participación/ integración con la familia. Algunas veces entran en juego las dinámicas de la comunicación, mediante las cuales el chico elabora junto al adulto lo que está viendo y pone en juego su experiencia personal y su propio punto de vista.

La TV tiene las características de ser un instrumento de socialización, gracias a la participación.

e) La competencia en la escucha.


La competencia de los niños en la elección de programas, horarios y canales resulta muy elevada en la mayoría de los casos. Pero hay un elemento de novedad respecto al pasado: tal competencia no mira solamente la oferta televisiva destinada al público infantil, sino que tiene también en cuenta los programas para los adultos. Esto explica, en parte, las muchas horas dedicadas a la TV.

f) Los criterios que orientan las elecciones de los niños.


Las preferencias de los pequeños espectadores se refieren a tres áreas principales:

q programas “alegres y divertidos”.Por eso les encantan los dibujos animados con sus personajes “bufos”, “simpáticos” y”avispados”, así como los telefilms cómicos/ humorísticos, programas de entretenimiento con chistes visuales, caricaturas...;
q programas que satisfagan las necesidades lúdicas y de competición del niño. Es el criterio base para su ansia de juego y de competir;
q programas que satisfagan las exigencias de fantasía y el deseo de aventura del niño. Es el criterio que guía la elección de dibujos animados fantásticos, los films y telefilms de acción, policíacos y de aventura. Normalmente, se atienen a sus gustos y no tienen en cuenta las sugerencias de los adultos. El interés de los chicos por los programas de tipo informativo/ documental es flojo, a no ser que medie la información de los padres para que lo vean.


g) Las preferencias por los programas.

Además de los programas de animación, también les gustan los de ficción, show y los de entretenimiento que sean chistosos. En este sentido hay una homogeneidad entre niños y adultos.
Los niños rechazan:

q todas las transmisiones en las que el lenguaje verbal predomine sobre otras formas de comunicación, como el “talk- show” y los programas de entretenimiento hablado;
q todos los programas de alta dramatización con escenas de violencia y de muerte; sobre todo noticiarios, encuestas, reportajes de guerra, film de horror...


Los niños suelen rechazar los programas hablados y el predominio de la violencia. La televisión de hoy tiende a unifomarse mediante el modelo de la espectacularización tendente a contraponer las clases “universales” en personas amigas y enemigas.. Se trata de una simplificación de la realidad, una simplificación que termina por “reducir el área mental del pensamiento, entendido como un proceso que establece relaciones”.

Este proceso , que mira a todos los usuarios de los mass media, resulta peligroso en el caso de los niños, cuya capacidad crítica es limitada y tienden naturalmente a interpretar la realidad según categorías muy simples. Presentar a los niños un mundo en el cual cada persona relacional, se reduce a ser enemiga o amiga, significa cerrar el uso de su inteligencia, y por tanto, de su capacidad de análisis, problemas, dudas y, sobre todo, la posibilidad de intercambio crítico y de comunicación.

Si se tiene en cuenta que el medio televisivo “no prevé ni consiente respuestas de retorno”, se puede comprender lo difícil que es para los niños y muchas familias insertar en las categorías “de bueno y amigo” los sucesos que, en realidad, representan desvalores y que, además, no pueden confrontarlos con los padres porque están fuera o porque “pasan” por negligencia de ayudar a madurar a sus hijos en su capacidad crítica.

Según muchos psicólogos americanos, el riesgo de la banalización de la violencia en TV es hacerla aceptable a los niños que no conocen otras formas de aculturación, sobre todo cuando se trata de menores que viven en zonas de fuerte degradación social o con la familia problematizada.

En los Estados Unidos, los estudios llevados a cabo indican que los niños más vulnerables son aquellos cuyos padres viven ausentes y que los dejan solos ante la pantalla. En estos casos es fácil que se entable una relación con los héroes de la pantalla viéndolos como a sus propios padres, capaces de resolver todo con la fuerza. El peligro de la TV es que vende modelos de comportamiento en el consumo y que todo tiene justificación.

h) La elección de canales televisivos.


La elección se inclina por los dibujos animados y por las películas de aventuras, los quiz y otros programas de entretenimiento ( niños de 8-10 años). Hay, pues, una coincidencia reductiva de lo familiar a lo infantil.

i) La opinión de los padres.


Cuando los padres evalúan la respuesta de los canales a las expectativas de los niños, reconocen el mérito de algún canal que dedica algunos programas adaptados y accesibles a los niños, aunque - muchas veces- sean de una calidad poco aceptable.

Muchos padres son críticos con la TV porque existen pocos programas televisivos para la infancia, horarios poco adaptados al tiempo de los niños y lenguaje inadecuado. Otros se expresan positivamente por el aspecto educativo de algunos programas y por su elegancia formal, sobre todo los de W. Disney.

j) Las preferencias expresadas por los niños.


Los personajes televisivos constituyen para el niño modelos potenciales de identificación y en cuanto tales asumen una importancia fundamental para activar el interés de los pequeños telespectadores. Tras una entrevista hecha a los niños, dijeron que los personajes que más les gustaban eran los “bellos, agradables y educados”. Son para ellos modelos estéticos casi idealizados. Les siguen los “simpáticos y divertidos”. A continuación vienen los “bravos, inteligentes, fuertes y valerosos” pues representan la proyección de sus fantasías. El niño percibe estos personajes como pertenecientes a su mundo.

Hay otro aspecto interesante. En algunos niños la tensión al “éxito” se expresa mediante el deseo de identificación con los personajes que han logrado un éxito relevante en el aspecto económico. De aquí les viene el deseo de ser actores importantes para ganar mucho dinero. Dinero = símbolo del éxito personal. Por eso les encantan los programas quiz( programas de concursos con premios). El niño percibe el dinero como un status- symbol, como un medio de consumo “ilimitado”.

Por el contrario, a los niños no les gustan los personajes “serios y charlatanes”.

k) Los motivos para el disfrute de los programas en videocasette.


A los adultos les gusta la grabación de películas o de otras cosas según sus gustos, afectividad y centrados en el plano del pensamiento. Otros padres hacen estas grabaciones para ver lo que han visto ya sus hijos y estudiar con ellos su contenido. Otra razón es que el niño lo puede ver cuando quiera y pueda. Los padres suelen dejarle libertad para que empleen el videcasette. Les gusta más que los programas en directo porque pueden ver cuantas veces quieran lo que más les agrada. Esta es la razón del incremento del videocasette.

l) La publicidad: actitud de los niños.


Hay una notable diversificación de las reacciones infantiles ante la publicidad televisiva.. Algunos han expresado un rechazo radical( “apenas hay publicidad, cambio de canal”) con la consiguiente búsqueda de un programan alternativo. Se sienten molestos de que se les corte lo que están viendo.

A veces se encuentra una “aceptación selectiva: miro solamente el anuncio que me gusta”.

Otros ven los spots con una acogida semejante a la reservada a los programas de juegos y de animación. Hay que observar que en los dos últimos casos prevalece la idea de permanecer sintonizados con el canal seleccionado.

ll) El aprecio.


La publicidad aceptada por los niños es la que:

q presenta productos dirigidos específicamente a un público infantil ( juegos, dulces...), apreciada por su contenido “informativo” y por su incitación al “juego”;
q propone un testimonio infantil ( activación de las intensas dinámicas de identificación);
q utilizan elementos lingüísticos y códigos comunicativos de fácil memorización;
q utilizan un lenguaje de animación.


La publicidad que rechaza el niño es la que presenta productos distantes de sus intereses ( detergentes, coches, electrodomésticos), los que privilegian la palabra o los que ponen ante sus ojos contenidos violentos con un lenguaje agresivo( “trailers” de films dramáticos...).

Por otra parte, los chicos son conscientes del carácter “ficticio” de las situaciones representadas en la publicidad y de su finalidad comercial.

m) La influencia en el niño y las reacciones de los padres.


Es indiscutible que la publicidad asume un papel relevante en las elecciones de consumo de los niños. Por eso son frecuentes las peticiones a los padres de que compren productos ( juegos y dulces). La mayoría de los padres escucha estas peticiones con criterios diversos. Algunos tienen en cuenta la validez/ utilidad del producto o de la “oportunidad” de la compra en circunstancias particulares. Otros tienen como fin la función de “premio/refuerzo” de comportamientos positivos del niño y de la “seducción” de sus peticiones, evidenciando una debilidad de proyecto educativo familiar.

La minoría desatiende estas peticiones manifestando una actitud crítica con la publicidad televisiva y con las peticiones de sus hijos (“son sólo caprichos, no tienes necesidad”).

n) El papel asumido por los padres en relación niños- TV.

Por parte de los padres se evidencia una actitud ambivalente ante la TV. Para algunos el placer del medio televisivo representa una costumbre ampliamente consolidada en la familia. Se le reconoce a la TV un papel “familiar”, ya como medio de fruición “individual”, ya como instrumento de “participación familiar”.

Otra parte de padres percibe un cierto peligro en la TV en relación con el uso que hacen de ella sus hijos. De la cultura televisiva concebida como un placer, se ha pasado a la “cultura de la sospecha” porque perturba la mente del niño y le inocula modelos violentos y malvados. Muchos padres enfatizan el peligro de la TV, peligrosidad debida a tres motivos principales:

q la super -oferta que hacen de todo ( demasiadas distracciones para los niños);
q la escalada en la espectacularización de los contenidos para atraer a la audiencia;
q la hipersensibilidad en la visión de programas de contenidos dramáticos y violentos.



Todo esto crea dudas y preocupaciones en muchos padres. Ellos mismos advierten la necesidad de un mayor control en la elección de programas y en los comportamientos fruitivos de sus hijos, con el consiguiente uso del videocasette.

Esta exigencia de un control de la TV se traduce en tres comportamientos:

a) un “gobierno” del medio televisivo por parte de los padres mediante:

q la individuación de límites espacio- temporales de su utilización;
q la codificación de normas que regulen el placer televisivo;
q la atención a la elección de programas adaptados al niño;
q ( en un número menor de casos) la elaboración de los contenidos televisivos gozados por los niños y su familia.


b) la renuncia al “gobierno” por un sentido de culpa por parte de los padres. Hay que dejar a los hijos que elijan sus caprichos de consumo. No privarles de nada como nos ocurrió a nosotros;
c) en la mayoría de los casos, existe la tentativa de alejarse del “mal” percibido en el medio TV, empleando mecanismos a la defensiva, como la negación de cualquier forma de dependencia en los comportamientos de placer propio de los hijos ( “él no es un videodependiente como otros”, o bien la falta de valor de la TV y la minusvaloración de la importancia que tiene para sus hijos(“para él la TV no es muy importante, es sólo un pasatiempo”).

o) El significado asumido por la TV en el contexto de las dinámicas familiares.


El medio televisivo asume significados positivos en las familias en las que “existe un gobierno” de las relaciones, comunicaciones y temas. En estos casos la TV no encierra peligro para el niño, pero puede asumir muchos significados tales como ser instrumento de paso de códigos, modelos y valores de la vieja a la nueva generación.

En las familias en las que el “gobierno de los temas y las relaciones entre los miembros ni siquiera existe , la TV no se inserta en un sistema de valores estables muy definidos. La TV puede asumir en estos casos papeles funcionales y /o contingentes: la TV como “baby sister, calmante, premio” para el niño... Hay casos en los que se delega en el niño toda responsabilidad ante la TV , ya que ésta no ejerce influencia en ellos.

Concluyendo, la TV es un instrumento que asume múltiples significados y satisface las diversas necesidades del niño. Este instrumento puede ser, o puede no ser gobernado, regido, en el ámbito del intercambio de generaciones. Los peligros efectivos residen en la falta de gobierno u orden por parte de las familias y sobre todo en la decadente sensibilidad hacia el mundo de la infancia.

2. LA EVOLUCIÓN DEL MERCADO DEL ENTRETENIMIENTO ELECTRÓNICO.


En Europa el consumo medio de la TV es de 20 horas semanales, 50 para el sueño y 38 para el trabajo. La expansión de canales y de las horas de programación han provocado un empleo cada vez mayor a la TV. En los años 90, la publicidad ha aumentado mucho.

Hoy Estados Unidos y Japón son las grandes potencias económicas en los medios de comunicación social. Los estudios de Hollywood han reciclado la profesionalidad ,la experiencia, las fuentes productivas y sobre todo el gran poder adquisitivo en la distribución cinematográfica, confeccionando nuevos productos multi- uso ( para la gran y pequeña pantalla, video casero, pay- TV), mientras que las industrias japonesas de aparatos ( hardware) se han ampliado hasta el mismo software audiovisual. Se ha asistido a la expansión de los gigantes de la imagen y a una ampliación empresarial en los otros continentes, gracias la revolución tecnológica de los medios, con condiciones ventajosas en el mercado del trabajo y con la caída de las barreras que separaban los países orientales de los occidentales.

Así, las compañías japonesas ( Sony, Matsushita, Hitachi, Toshiba...) que ya controlaban más de la mitad del mercado mundial del hardware, prevén ulteriores ampliaciones, gracias a la próxima difusión de la TV de alta definición (HDTV), y a su escala gradual en los “Majors” americanos. Las compañías japonesas se infiltran también en Europa empleando como puente Gran Bretaña que tiene leyes más permisivas al respecto.

Pero incluso Hollywood emigra a Europa conquistando cuotas de gran distribución en Inglaterra o en España con la productora “Tesauro”, y en Alemania con “Telemünchen”.

Y los gigantes de los medios europeos como Bertelsmann y Fininvest no son menos; a su vez se amplían hacia América del Norte y del Sur...formando un nuevo “orden mundial de la comunicación”. Todo ha sido posible, en parte, gracias a la caída de los regímenes comunistas.

La globalización de los medios plantea problemas de una óptica compleja y fragmentaria. Los productores audiovisuales producen y proporcionan imágenes, pero a menudo corren el riesgo de hacerlo de modo reflexivo, crítico y original. Y no se dan cuenta de que no es igual Hollywood que el país del”Sol Naciente” o Europa.

Se asiste a un nivel generalizado y a un “empobrecimiento” progresivo de las fuentes de los contenidos de las TV de servicio público. Debido a esta escasez, se echa mano de la publicidad para llenar espacios y para ganar dinero.

La caída cualitativa de los programas no se hizo esperar. La competición exagerada se debe a la proliferación de los canales privados, y a la necesidad de llegar al máximo de ganancias invertidas en la publicidad. La idea era y es: reunir el mayor número de espectadores como objetivo prioritario. El medio no importa : provocar, atontar, molestar con tal de lograr una gran audiencia. La TV comercial ha determinado a nivel internacional una creciente homologación de programas; las mayores fuentes de adquisición de programas se llevan a cabo por multinacionales, a las que hay que recurrir dado el horario amplio de programación, o bien se recurre a los satélites, pay- TV, home- video.

Las multinacionales, gracias a su diversificación productiva y a la posibilidad de producir con costes más bajos, están en grado de proporcionar al mundo entero géneros atractivos de entretenimiento o de ficción. Un ejemplo claro lo constituye la importación/ exportación de los Estados Unidos y sus productos a toda Europa y al mundo entero.

Según Peter Schwartz, analista de la comunicación y consultor de la MIT ( Massachusett Institute of Technology), el mercado del entretenimiento electrónico incluye todas las formas de música grabada, de TV y radio.” Si se observa el mercado del entretenimiento electrónico, afirma Schwartz, nos damos cuenta de que está constituido fundamentalmente por jóvenes. Y éstos aumentan mucho en los países en vías de desarrollo: China, América Latina, y el Sudeste Asiático. En muchas naciones del tercer mundo, como Méjico y Argelia, por ejemplo, el 50% de la población es menor de 15 años. Hoy los cambios de la tecnología en la distribución y en la grabación han hecho posible el acceso al mercado mundial, cosa impensable en lo años 70.

Según Schwatz, este mercado es todavía muy fluido. Muchas infraestructuras de la comunicación serán posibles por la interconexión planetaria y por la producción de programas de entretenimiento electrónico. Esta hegemonía podría dar lugar a la “ conciencia global”. Los países subdesarrollados recibirán las noticias vía satélite, mientras que los desarrollados por cables de fibra óptica. El público de los satélites estará compuesto por destinatarios más pasivos y por señales más pobres. Los de la fibra óptica serán activos y con señales de alta calidad.

Esta diferencia, según el periodista Steward Brand, podría desencadenar nuevas explosiones de violencia. Las nuevas tecnologías de comunicación podrían revelarse a largo plazo como una “dinamita política”.Culturas diversas se diferencian en mucho aspectos: algunas se entregan a exportar su propia música ( Jamaica) o film mejores ( Australia) o más económicos y en cantidad mejor ( Hong Kong, China , India) o aparatos más elegantes ( Japón, Corea del Sur, Taiwan); otras, pertenecientes a países emergentes caracterizados por fuertes tensiones ideológico- religiosas ( las de Medio Oriente y Musulmanas) tenderán, por el contrario, a hacerse fuertes en su fundamentalismo...La industria del entretenimiento electrónico continuará erosionando progresivamente las culturas de todos los países.

La Iglesia debe hacerse portavoz del pluralismo y de la libertad de expresión de los medios en una época en la que el conformismo, el condicionamiento de las emisoras predominantes, la fragmentación hecha en base a criterios estrictos y particulares, corren el riesgo de interrumpir cualquier diálogo y encuentro a nivel sociocultural.


? “MEDIA EDUCATION”: ORIENTACIONES PARA LA EDUCACIÓN EN LOS MEDIOS EN LA ESCUELA.

1. El mundo contemporáneo en un nuevo clima cultural.


En los últimos 50 años, un nuevo ambiente cultural ha crecido a nuestro derredor:”un sistema de historias e imágenes que modela mucho lo que somos, pensamos, hacemos y nos hace llevar adelante nuestros negocios””. ( R. Gurbner).

Podemos parangonarlo con “el ambiente atmosférico que se mueve alrededor del planeta, a veces tranquilo, a veces tempestuoso pero siempre inevitable”( J. Pungente). No podemos hacer mucho para cambiarlo; debemos más bien adaptarnos a él.

¿Cuál será nuestro papel en el mundo mass medial?En los países radiofónicos se le ha llamado “Media education”( ME).

Podemos definir la Media Education como el empeño de los educadores y de las agencias educativas “ por crear una autonomía crítica frente a las producciones de los mass media, una comprensión de su lenguaje, una penetración valorativa de las estructuras y de la industria de los mass media, una suficiente confianza en sí mismos y una madurez crítica para formular juicios de valor; finalmente, una habilidad para expresarse con su mismo lenguaje”. (J. Pungente).

2. “ Enseñar los media”: El nuevo desafío de la educación.


Al inicio de los años 80, la pregunta más insistente que se planteaban los sistemas educativos europeos era la siguiente: ¿ cómo es posible enseñar los media de modo coherente y crítico, haciendo de ellos una disciplina escolar verdadera?

La demanda sigue en pie en nuestros días. Se trata de un proceso que se desarrolla a lo largo de la vida del hombre. Hay que animar a los alumnos a que practiquen la ME en y después de la escuela. La ME debe resultar para los chicos una experiencia instructiva, al mismo tiempo que significativa y agradable.

Si la ME se concibe como un proceso “olístico”, todos los que compartan esta finalidad, deben formar un “movimiento” de resonancia “política” en la sociedad democrática.

El educador no podrá limitarse a trabajar con los media, sino que deberá trabajar sobre los media, llevándoles los problemas de la esfera pública. Los mismos padres deberán concienciarse de esta realidad.

Está en juego un nuevo problema “ecológico” ( la ecología de los media) con proporciones y resonancias imprevisibles. Los educadores de la ME deberán organizar seminarios y laboratorios para mentalizar y preparar a los padres para este nuevo deber. Se tendrá que hacer de la fruición televisiva en las familias una experiencia de diálogo y de confrontación de valores en juego, entre padres e hijos.

Los profesionales de los media están llamados a colaborar con la escuela: los educadores estarán informados acerca de los desarrollos de las tecnologías y de la rutina de la profesión; y a los profesionales de los media llegarán las demandas de parte de quien está preocupado por el influjo de sus programas en los jóvenes y en nuestra sociedad.

La ME necesita referirse a los investigadores. En la Universidad han entrado disciplinas y cursos de licenciatura de la comunicación social. Hay que estudiar esta materia para no ir a la improvisación.

3. Reflexionar sobre las motivaciones: “ 7 razones a favor de la ME”.


Un libro que ha tenido gran influjo en los promotores de los Media Education en Norteamérica y en Europa, ha sido el de Len Masterman, TEACHING THE MEDIA, London 1992. El autor, profesor de Pedagogía en la Universidad de Nottingham ( Inglaterra), plantea al principio de su libro “ 7 razones” que están en la base del nuevo empeño de la escuela. Las reproducimos brevemente.

3.1. La saturación de los media.


El tiempo del hombre moderno está saturado de medios. Estadísticas inglesas de la mitad de los años 70 afirman que el adulto consume 75 horas semanales en los media ( periódicos, TV, radio, cine...). El tiempo empleado por los chicos entre 5 y 14 años en los media supera el 44% del que transcurren en las aulas de la escuela. En las familias americanas ( los datos se refieren a los años 80) el televisor permanece encendido durante 6 horas y 42 minutos, y los chicos pasan hasta 7 horas y media al día ( sobre todo los sábados) ante el televisor.

En Ontario pasa exactamente igual. Se calcula que, tras los 12 años de la escuela obligatoria, el chico ha pasado:

q 11.000 horas en la escuela
q 15.000 horas mirando la TV
q 10.000 horas oyendo “música popular”.


Además, ha visto 350.000 spots publicitarios y ha sido testigo de 18.000 delitos y acciones violentas. Si se considera 70 la edad media de un adulto, resulta que cerca de 9 años enteros de la vida de un americano han transcurrido ante el televisor.

El Cardenal Martini, en su carta pastoral “La orla del manto”( 1991) señala una situación semejante para Italia:

“En nuestro País, parece que casi la mitad de los niños está ante el televisor más de cuatro horas al día; los otros de 2 a 4. Cerca de _ de chicos entre 6 y 13 años afirman que siguen los programas televisivos de la tarde hasta las 22 horas”.

Entre las 20 y las 23 la mayor parte de la población italiana está ante el televisor doméstico. Hacia las 22,30 cerca de un millón y medio de “menores” asisten a los programas con los adultos.

3.2. Los media son una industria de la conciencia.


No se trata sólo del tiempo que se dedica a la TV. Conviene recordar que los media son unos formidables modeladores de las percepciones y de las ideas. Es, en realidad, una “industria verdadera de la conciencia” que proporciona informaciones y puntos de vista para juzgar al mundo y apreciarlo.
Escribe el australiano Humphrey McQueen:

“Para entender los media es esencial entender de modo correcto la relación entre media y publicidad: los media comerciales no son informaciones y espectáculos mantenidos por la publicidad; al contrario, son publicidad que transmite informaciones, films y espectáculos con el fin de captar la audiencia para los publicitarios”.

“El primer punto de la agenda de los media como industria consciente es producir gente que esté pronta a mantener una política particular más que a otra, a comprar el producto de una marca mejor que otra...”

La creación de necesidades y de modelos de comportamiento es el punto central de esta industria de conciencia. Baste pensar en la utilización del marketing y de la política. El control de los media está en la base del poder económico y político. Poseer hoy una emisora de TV o una cabecera de periódico es el equivalente a la posesión de un castillo de le Edad Media rodeado de un río: se trata de un control de las vías de acceso.

3.3. La fábrica de las noticias: producción y gestión de la información.


La guerra del Golfo está todavía ante nuestros ojos, y ha sido un caso clamoroso de cómo un suceso puede construirse mediante los media.

La “fábrica de las noticias” es una de las industrias más desarrolladas en las sociedades avanzadas (ejemplo: la CNN: 24 horas de noticias al día).

Multinacionales, partidos políticos y gobiernos, servicios militares tienen que tener oficinas de prensa y relaciones públicas, portavoces...para cuidar la propia imagen y el flujo de las informaciones.

Las agencias de información hacen saber al público lo que ellas quieren que el público sepa; noticias que podrían ser de utilidad pública se ignoran, porque no responden a los intereses de la propiedad. El 80% de las noticias que se leen en las pantallas de los ordenadores de las redacciones periodísticas se producen por las cinco agencias más grandes de información internacional ( AP, FP,REUTER, FRANCE PRESS, EFE...).

El desarrollo de esta “industria” tiene implicaciones obvias en la opinión pública: la educación debe ser consciente de esta realidad. La ME querría representar la respuesta del mundo de la educación a esta tentativa de “ gestar” el conocimiento de los hombres de hoy. El desafío es grande: está en juego el futuro de nuestra libertad democrática.

3.4. La ME y la democracia.


Otra razón que va en favor de la ME es que los media han penetrado en el corazón de los procesos políticos. El diálogo entre el pueblo y sus representantes ( los políticos) no se hace en las plazas, sino mediante los “media events “ ( discursos, entrevistas, debates, conferencias) hechos a propósito.

La imagen tiende a prevalecer sobre los resultados y datos objetivos. Los leaders políticos son aconsejados por expertos de la comunicación en la preparación de sus discursos y en el cuidado de su imagen. La misma lógica de la publicidad ha invadido el “santuario” de la política.

Sin embargo, es justo recordar también el papel positivo que han tenido los media en la maduración de los procesos democráticos. El año 1989 pasará a la historia a causa de las imágenes de la caída del muro de Berlín. Según las investigaciones recientes, los jóvenes de hoy reciben de la TV la mayor parte de sus informaciones políticas. La escuela deberá prepararlos para “leer” e “interpretar” estas informaciones.

3.5. La importancia creciente del audiovisual en la comunicación e información.


Nuestra escuela continúa estando dominada por el “libro impreso”.No ser idóneo para codificar lo que está escrito, es un fallo en términos escolásticos. Pero fuera de las aulas escolares, los audiovisuales tienen más importancia en el mundo de la comunicación.

La TV es hoy la fuente primaria de información y la misma prensa se está adecuando al medio visual mediante el empleo cada vez mayor de las imágenes: título, foto, “montaje” son el nuevo lenguaje de la comunicación escrita. Se está desarrollando una profunda compenetración entre los diversos media.

La imagen sonora en movimiento será uno de los grandes desafíos para la escuela del futuro; el contacto diario con un amplio flujo de imágenes (TV, videotype...) exigirá una notable capacidad de análisis y de autonomía crítica. La ME no puede ser, por tanto, un área electiva, sino parte integrante del currículo escolar de clara apertura interdisciplinar.

3.6. Educar para el futuro.


Desde hace 20 años, la ME se desarrolla “opcionalmente” en Europa, América, Australia, pero en nuestro país está en pañales. Los grandes cambios culturales y políticos que han producido los media en los últimos dos decenios, parecen impresionar poco a nuestros políticos y a los responsables del sistema escolar. Es urgente emprender la formación de la ME entre los jóvenes. Se debe pasar de la simple curiosidad o de la actitud defensiva al estudio de los media con una interacción crítica. La mayoría de los alumnos que pululan por nuestras aulas pasarán a la propia vida adulta en el siglo XXI: es deber nuestro educarlos en las capacidades y en las actitudes que necesitarán en el 2000. De no hacerlo así, la pérdida de la salud democrática y ética será incalculable.

3.7. La creciente privatización de la información.


Mientras nos movamos hacia la sociedad post- industrial e informática, en la que la información será cada vez más “el corazón componente” de los procesos productivos, una educación que no esté en grado de actuar en las conquistas del desarrollo tecnológico de la comunicación ( prensa electrónica, TV vía satélite o vía cable, sistemas interactivos, bancos de datos...), resultará cada vez más extraña a los intereses reales del hombre de hoy.

El desarrollo de la electrónica y de los sistemas de comunicación han llevado a una privatización de las informaciones y de los programas de entretenimiento para el tiempo libre.¿ Se trata de una alternativa o de una amenaza para la educación tradicional? El sistema integrado de informaciones y diversiones a nivel internacional complicará la vida de los individuos y de las comunidades, incluida la escolar. Se deberá salvaguardar una información:

q disponible para todos ( y no sólo para quien la pague);
q abierta en 360 grados ( y no preseleccionada por el poder);
q organizada como servicio público;
q distribuida también por las agencias culturales y educativas ( para las cuales son más importantes las personas que no el mercado).


Hay en el mundo una lucha por el control de las informaciones. El mismo sistema escolar se encuentra en competición con los programas educativos difundidos por la TV, que resultan más influyentes que los propuestos en las aulas escolares. Más que competir con los media, sería de desear un acuerdo de cooperación entre educadores y los mass media.

4. ¿Qué objetivos tiene la ME?.


Resuelto el momento de la motivación, se deberá afrontar el problema epistemológico: ¿ cómo conferir significado conceptual unitario a una materia que se presenta tan efímera y fragmentaria? ¿ Será posible formular objetivos coherentes con el proyecto educativo de la escuela ( y de la familia), tener conceptos- claves de esta nueva disciplina escolar, individuar métodos de análisis y de producción? ¿ Seremos capaces de construir un marco de trabajo conceptual en el que encontremos lugar y significado a las varias experiencias escolares?

Yendo a la cuarta parte del libro con objetivos didácticos específicos, indicamos tres direcciones de marcha que pueden orientar la acción educativa de la escuela e indicar los aspectos formativos.

4.1. Acortar la diferencia entre la industria de los media y sus usuarios.


Según L. Mastermann, la ME es uno de los medios más poderosos que posee la sociedad para abolir la desigualdad ( en conocimiento y poder ) entre quien produce los media y los consume.

La ME sustrae a los media la “naturaleza de sus imágenes” y plantea la cuestión fundamental de la “no- transparencia” de sus representaciones, de la “retórica” de su lenguaje, de la “ideología” y de los “condicionamientos” económicos y políticos que determinan sus productos. La habilidad para “decodificar o destruir” los textos de los media está fundamentalmente en la ME; los métodos de “media analysis” forman parte del bagaje didáctico del educador de los media.

4.2. Adquirir una autonomía crítica mediante la investigación.


El objetivo de la ME no es la “ discriminación”, sino “la comprensión” de los media; no el juicio gratuito, sino la búsqueda metódica.” Los media median”.

No son la realidad pero la representan. No deben considerarse”ventanas abiertas al mundo”,
El principio de la “no transparencia” de los media es fundamental en la ME. La distinción crítica que deben hacer los educadores y los alumnos es la que existe entre imágenes y lo que simbolizan, entre las representaciones y la realidad; y, usando el lenguaje de la semiótica, entre el significante y el significado.

Ya que los media son el resultado de un hecho intencional, los alumnos deben preguntarse:

q ¿Dónde está el origen y la fuente de las representaciones? En otras palabras: ¿ quién posee, quién controla y produce las imágenes que vemos?
q ¿Cuáles son los factores determinantes de tipo económico y político? ¿ Cómo influyen los profesionales de los media? ( es probable que los media sean un lugar de lucha entre intereses contrapuestos).
q ¿Qué técnicas han sido utilizadas para construir significados y producir efectos?¿ Cuál es el papel de los instrumentos ) máquina fotográfica, telecámaras...)? ¿ Cómo se seleccionan las imágenes? ¿ Qué significados expresan el montaje, los sonidos, las luces, la estructura narrativa del texto? ¿ Cuáles son las técnicas “retóricas” ( de persuasión) adoptadas?
q Sobre la audiencia: ¿ cual es su contribución en la producción de los significados? En el pasado se pensaba: el significado reside en el texto. Hoy se prefiere decir: el significado es el resultado de una interacción ( “negociación”) del receptor con el texto. Más que ser sujetos que se tragan lo que les echan, los receptores son coproductores de significados.


Este principio exige que la clase debe ser “gestionada” de modo creativo y activo, respetando la autonomía y libertad de los alumnos. Mientras que hace tiempo los educadores tendían a lograr de sus alumnos respuestas consensuadas y homogéneas, hoy es mucho más probable que acepten de buen gusto la diversidad, animando a los estudiantes a que expresen las propias interpretaciones, a que discutan y a que busquen significados con términos propios.

4.3. La cuestión de los valores.


Si la “deconstrucción de los media texts” se financia para comprender cómo se producen los significados , el paso sucesivo será el de descubrir los valores y las “visiones del mundo” a las que obedecen.

¿Según qué orden de pensamiento se expresan los valores? ¿ Valores para quién? ¿ Valores para qué “proyecto de hombre”?

H. Hoesstra sugiere que se proceda de este modo al análisis de los media:

a) ¿Cómo percibo su lenguaje? ¿ Qué cosa “leo” en el audiovisual? Mandar a los jóvenes que digan qué símbolos, imágenes, músicas, textos centrales, escenas han descubierto.
b) ¿Qué historia se ha contado? En un segundo momento, los alumnos reconstruirán la narración, los personajes, su desarrollo; descubrirán el significado que tienen los varios elementos de la historia.
c) ¿Cuál es el mensaje? Es el momento de la síntesis y de la valoración. El mensaje,¿ lo hemos entendido y en qué nos afecta? ¿Qué pensamos de él?¿ Estamos de acuerdo o no? ¿ Por qué?

5. ¿Qué debe enseñarse en la ME?.


Según proponía L. Mastermann, indicamos cuatro temas fundamentales, que están en la base de las enseñanzas particulares.

5.1.Los condicionamientos(“Determinants”). La red de los intereses en juego en los media es hoy realmente compleja. La publicidad se ha convertido en el primer factor determinante de los programas de los media y especialmente de la TV. Los alumnos deben darse cuenta de este aspecto de la realidad de los media.

5.2. Los lenguajes (“Retórica”). La segunda área de búsqueda de la ME mira a las técnicas empleadas por los profesionales para construir significados y producir efectos: encuadres, luces, música, montaje...

5.3. Ideología. La habilidad de aquellos que controlan los media es la de hacer pasar como “verdadero y auténtico” lo que inevitablemente parcial, selectivo, arbitrario. La cuestión última es la del “poder”. ¿ Estas imágenes y textos a quién sirven?

5.4. Los receptores (“Audiencia”). En el pasado la se ME ocupaba más de los productos de los media y menos de la audiencia. Hoy las investigaciones han mostrado cómo de la audiencia parte una verdadera “negociación” para dar un significado a los mensajes de los media. El fondo cultural del receptor, su “matriz cognitiva”, la situación existencial del momento, entran en el juego de la “negociación” con los media. El resultado dependerá mucho más de la información, los intereses, los valores, el espíritu crítico que de lo que la escuela haya sabido enseñar a los alumnos. Dependerá del ambiente educativo que encuentren en las familias...Las responsabilidades no son todas y siempre de los media.

6. ¿Cómo podrá enseñarse la ME?.


Como sucede con las otras materias escolares, será la naturaleza misma de los media la que nos sugiera la metodología de la enseñanza.
Las técnicas empleadas en el trabajo con los media, la decodificación así como la producción, requieren una metodología de tipo participativo y dialógico. El educador de la ME no puede ser como el “maestro “ tradicional, sino como el leader competente que ayuda a plantear problemas, a buscar su solución, a ofrecer los métodos y la dirección justa de la investigación. El educador será el punto de referencia en las verificaciones progresivas y el que ayude a motivar a los alumnos.

Contrario a lo que se piensa, los media no favorecen la pasividad. El diálogo y la cooperación son elementos necesarios en la educación a los media. Así pues hay una actividad práctica. Se debe evitar el “exceso de tecnicismo”: hacer sin saber por qué, sin método y sin objetivo. Esto sería la “reproducción cultural”( L. Mastermann), no conciencia crítica y creativa. La práctica por sí sola no produce la autonomía crítica; puede dar lugar hasta una infatuación por tecnologías cada vez más avanzadas y sofisticadas. Una ME orientada a objetivos educativos:

q unirá los momentos de análisis y los de la producción;
q orientará la actividad práctica a la comprensión del funcionamiento de los media;
q no se adherirá a instrumentos sofisticados y costosos para realizar producciones aceptables: una telecámara, un videograbador y un televisor son suficientes para producir programas válidos con fines educativos.


Una cuestión fundamental que se plantea con la introducción de los media en la escuela es la siguiente: la ME, ¿ es una nueva materia o se enseña según la óptica de las otras disciplinas con una metodología interdisciplinar?

La elección actual parece orientarse porque la ME entre dentro del currículum escolar. De hecho:

q los productos de los media pueden usarse como material didáctico en todas las materias escolares;
q los niños de hoy reciben, sobre todo mediante la TV, una “escuela paralela” que refuerza, interfiere y tal vez contradice la enseñanza recibida en la escuela;
q todo educador podrá encontrar un “espacio” en un plano complejo de educación a los media: el educador de Letras podrá profundizar el análisis semiótico de las imágenes y de los textos; el de educación técnica podrá ocuparse de los aspectos técnicos de los instrumentos de comunicación.
El “Laboratorio de educación mass medial”, promovido en Roma por el ISCOS ( en la Universidad Salesiana desde 1991), está realizando una experiencia de carácter interdisciplinar de este tipo ( cfr. al final).


7. Horizonte valorativo, búsqueda de sentido y “espiritualidad” en la ME.


La cuestión ética se impone cada día más frente a la creciente “invasión” de los media en la vida del hombre hodierno y de su masivo influjo en las costumbres de la sociedad. La comunidad nacional e internacional deberá asumir responsabilidades precisas y exigir determinadas garantías en quienes detentan el poder de los media.

De igual modo es cierto que las agencias educativas ( la familia y la escuela) deberán cuidar del “suplemento del alma” sin el cual toda normativa es ineficaz y falta de sentido.

Quisiera proponer algunas reflexiones que H. Hoekstra hace al respecto.

7.1. Los mensajes de los media nunca son neutrales. Expresan puntos de vista y valores explícitos o recónditos, que indican siempre una visión del mundo y una filosofía de la vida. Los media expresan estos mensajes de forma fuerte. No emplean un lenguaje abstracto de libros, sino que presentan “testimonios” y cuentan “historias”; dramatizan las visiones de la vida, afectan a las emociones y a la imaginación del hombre; y llegan a su corazón.

7.2. No todos los receptores están preparados para captar los mensajes del lenguaje de los media. Para entender esta dimensión, que Hoekstra define “espiritual”, hay que ser “hombres espirituales”, hay que poseer una “espiritualidad propia”.

La palabra “espiritualidad” viene del nombre latino “spiritus”. Indica la respiración, la inspiración y la expiración, la animación, el compromiso. Es el espíritu quien anima al hombre: lo motiva, lo guía, lo hace creativo.

Existe un lazo estrecho entre la actividad del espíritu ( “la espiritualidad”) y la experiencia de la vida. La espiritualidad no es ante todo una religión. Ella es, en primer lugar, la expresión de un espíritu : la inspiración profunda de la vida humana, el ímpetu vital que anima y da sentido a la propia vida.

Fruto de esta espiritualidad es el “hombre unificado”, que sabe integrar en la propia conciencia las diversas experiencias de la vida, que sabe acoger la novedad y el cambio y todo lo orienta hacia el fin de la propia existencia humana.

7.3.Y he aquí algunas tesis para las obligaciones de la ME:

a) no debemos considerar los media de modo negativo, ni secundar los prejuicios que de ellos se hacen;
b) debemos cultivar más bien una simpatía hacia los media y abrirnos a su “novedad”. La introducción o invento de la imprenta ha cambiado nuestra cultura, el modo de percibir las cosas y de pensar, las relaciones sociales, la expresión religiosa. Con la llegada de los media a nuestra sociedad, y del audiovisual en particular, ha llegado una “segunda revolución cultural”: la importancia dada a las cosas no es como antes; la idea que teníamos de la vida, de los valores, de las normas... se ha modificado. La experiencia de la TV se ha convertido ( al menos para las masas) en más determinante que no la lectura de textos escritos.
c) El deber es ahora doble:

q los media comunican mensajes en los que podemos percibir la presencia del “espíritu”;
q nosotros, como los receptores, debemos ser capaces de mirar los media con “ojos espirituales” y escucharlos con “oídos espirituales”. Sus mensajes nos podrán ayudar a dar un sentido a nuestra vida.


La “chance” de la hora presente no depende sólo de los media, sino también de los receptores. ¿ Logrará el hombre de la sociedad fragmentaria y de consumo descifrar los mensajes de los media? La “lectura espiritual” de los media es difícil, pero necesaria. La espiritualidad llegará a ser una necesidad de nuestro tiempo: necesitamos de un “suplemento del alma”.

d) los media desvelan su significado “espiritual” cuando los receptores no se aíslan, sino que reflexionan, dialogan, comentan y valoran los mensajes. En este sentido la comunicación interpersonal tiene una prioridad estratégica en la comunicación de masas, ya que nos señala cómo han sido recibidos y valorados los mensajes . La espiritualidad es una espiritualidad dialogal que se desarrolla en grupo a partir de los mensajes de los media.

Cuando el grupo dialoga sobre los medios, se cualifica en el sentido cristiano porque la comunicación se basa en “una historia común”. Los participantes comparten la misma visión de la realidad partiendo del punto de vista de la Palabra de Dios y de la Tradición eclesial. Biblia y Tradición ofrecen los parámetros de referencia y de interpretación. También la propia experiencia de vida religiosa y eclesial entra en diálogo con los media.

• Conclusión.


Más bien que exaltar o condenar el poder indudable de los media, nos hace falta aceptar su significativo impacto y su penetración en el mundo entero, valorar su significatividad como un elemento de la cultura del mundo actual. ( Declaraciones de la UNESCO, Conferencia de Grünewald, Alemania, 22 de enero de 1982).

Hasta aquí hemos reflexionado sobre un tema urgente de nuestro mundo y decisivo para el futuro de la educación. Hemos oído las voces de los hombres, católicos o no, que han advertido del desafío de los media y nuestra cultura. No hemos hecho referencia explícita a lo que ha ocurrido en el seno de la comunidad eclesial con motivo del Decreto “Inter Mirifica>< del Vaticano II( 4-12-1963); “Comunión y Progreso” ( 1971) y “Aetatis Novae” ( 1992). En estos documentos se encuentran las posturas más avanzadas de la Iglesia respecto al mundo de los media. La praxis de los mismos deja mucho que desear. Elijamos los media para educar al hombre del mañana.

? EDUCACIÓN EN LA TV Y CURRÍCULUM ESCOLAR.

• Notas para un proyecto didáctico


Estas páginas tienen como objetivo, indicar algunos criterios que pueden constituir un modelo curricular de los Media Education. Intentaremos, desde el punto de vista teórico, fijar prerrequisitos, objetivos y criterios necesarios para responder a la programación curricular. Tales elementos servirán para enmarcar la experiencia de la programación que se propone al final.

1.Los prerrequisitos.


Son sustancialmente tres, ineludibles al nivel de cualquier disciplina escolar, y con mayor razón si se tiene en cuenta la ME:

q la capacidad de la mediación cultural;
q el deber de la interdisciplinaridad;
q el honor de la coparticipación.


Buscamos esclarecer sintéticamente el significado y la función.



1.1. La capacidad de la mediación cultural.


Este primer prerrequisito se refiere al papel fundamental que la escuela asume hoy entre las varias agencias educativas con el fin de interpretar el nuevo escenario icónico y mass medial de la cultura, de los lenguajes, la dotación de habilidades y competencias funcionales para su ejecución.

En este sentido, la metáfora “aldea global” de McLuhan se ha convertido hoy en profecía casi cumplida, gracias al poder impresionante de la imagen.

Se trata de una cultura de la aceleración, ya que los medios acortan las distancias y aceleran los procesos. La llegada de los satélites regionales, la introducción de la fibra óptica, la sustitución de la señal analógica por la numérica, la información de los servicios son algunos de los aspectos del fenómeno, que hacen infinitamente más rápidas las comunicaciones a cualquier lugar del universo.

Una cultura de la información, porque los media permiten transmitir datos a todas partes desde la propia oficina de la telemática, televideo, videotel...

Es una cultura fragmentaria, porque el sectorialismo y la multiplicación de las agencias educativas es incontrolable.

Es, finalmente, una cultura superficial, ya que las imágenes no muestran la verdad. Pero no valen las quejas. Hay que ponerse a trabajar con los medios del mundo actual.

1.2. El deber de la interdisciplinaridad.


Frente a esta realidad fragmentada, el trabajo interdisciplinar hay que proponerlo como ineludible, pero requiere que se piense bien en su estructura. Hoy no tiene sentido continuar hablando de si tiene o no tiene sentido la inter- o- pluri- disciplinaridad como de una posibilidad de encuentros para tratar monografías “transversales”.

Se debe trabajar en la dirección de un nuevo modo de entender la interdisciplinaridad mediante una metodología de acercamiento. Buscar la unidad y la posibilidad de encuentro entre los diversos lenguajes. La convergencia se encuentra en los lenguajes y en las estrategias interpretativas más que en los temas.

1.3. El honor de la coparticipación.


Por fin, será indispensable que el honor educativo sea compartido por todo el Consejo de clase, con gran responsabilidad, aún sabiendo que esto comporta la caída de un tabú para algunos maestros: la inveterada costumbre a la individualidad del trabajo. “Ningún hombre es una isla:... ni siquiera el profesor”.

2. Los objetivos.


Una vez garantizados estos prerrequisitos esenciales.¿ cuáles serán los objetivos que nos propondremos? ¿ A dónde mira desde el punto de vista didáctico. educativo, una programación curricular en relación con los media, sobre todo con la TV?
Sintéticamente, podemos decir, que ella se debe proponer:

q un objetivo general;
q algunos objetivos específicos.


Veamos cuáles.

2.1. Un objetivo general: la integración.


La integración del chico con su ambiente es el objetivo clave que se debe proponer cualquier programación. Este deber es más urgente cuando el ambiente es complejo y está articulado.
Una integración es sustancialmente:

q consciente, esto es, hay que desarrollarla con sentido crítico;
q activa, debe suscitar lo fulminante de lo imaginario;
q diferenciada, esto es, caracterizada por una multidimensionalidad de cercanía.


2.2. Los objetivos específicos.


A partir de este objetivo general, se puede desarrollar en más direcciones los objetivos específicos, teniendo en cuenta vez por vez los contextos educativos. El número de objetivos específicos debe garantizar el cumplimiento del objetivo general. Mario Brisasco los ejemplifica así:

q “el conocimiento” de los elementos técnicos que dan consistencia a los medios audiovisuales y electrónicos ( procesos de realización y difusión, idea y puesta en escena, organización industrial y monopolística, relación entre tecnología y poder);
q “el estudio” de las características típicas lingüísticas y semiológicas propias de cada medio ( cine, TV, radio, prensa; la imagen en su aspecto estático- “ encuadre” e imagen dinámica- montaje- mensaje, ritmo, función del color; elementos de la narración: historia y guión o discurso, personajes y papeles, procesos de estandarización, los géneros)”...
q “la adquisición de metodologías de lectura estructural que permitan llegar a una individuación más precisa de los mensajes transmitidos, para proceder a continuación a la formulación de una valoración motivada , articulada y crítica ( expresiva, narrativa, temática, estética, ético- social, política...) de cada uno de los textos audiovisuales”.


Está claro que los objetivos podrán variar según sea la clase. Cada uno debe trabajar en la construcción del propio plan didáctico.

3. Los criterios de la programación.


Llegamos al tercer momento. ¿ En qué medida el escenario de la comunicación descrito nos interpela como educadores? ¿ A qué intervención pedagógica nos interpela? ¿ En qué criterios debe inspirarse y cómo nos compromete en la praxis educativa?

Sustancialmente de dos modos. Ante todo, en el sentido de una alfabetización en el uso correcto de estos instrumentos y mediante una habilitación para comunicar a través de sus lenguajes. En segundo lugar, en el sentido de una formación de actitud crítica como objetivo de una educación liberadora y atenta al valor de la persona.

La obligación de la escuela queda ligada al desarrollo del poder mental, entendido como capacidad de dominar un campo de conocimientos, y del poder moral, entendido como capacidad de autodeterminación de la realidad social. En estos poderes reside “el espíritu crítico”: la actitud para el discernimiento, para la elección, para la revisión.

Esto se traduce en el respeto debido a cuatro criterios didácticos fundamentales:

q un concepto más amplio de competencia;
q el primado de la comunicación;
q el progreso curricular;
q la multiplicidad lingüístico- medial.


3.1. Un concepto amplio de competencia.


A la luz del espectro de la comunicación es evidente que al conocimiento formal de la estructura de los lenguajes (área del saber) se le debe unir también la capacidad de análisis y de comprensión de textos ( área del saber hacer), y la capacidad productiva (área de saber mandar hacer).

Así, la competencia cognitiva, objeto tradicional de la programación didáctica, se debe prolongar hasta abarcar también la esfera de las habilidades, sean crítico- reelaborativas o técnico- productivas. Es fácil intuir qué desafíos supone esto para la didáctica.

3.2. El primado de la comunicación.


Pero esto no basta. Proyectar una programación didáctica en el campo de la comunicación, significa también erigir la comunicación como criterio unificador de toda la intervención educativa. Hay que pasar de la atención a la comunicación como objeto de búsqueda, a la comunicación como estilo de la misma búsqueda, ya sea en la relación docente- chico como en las relaciones informales internas al grupo - clase.

3.3. El progreso curricular.


Significa una homogeneidad en el proyecto didáctico a diversos niveles ( elemental, medio y superior) que respete y secunde exigencias cognitivas de las diversas fases de la edad.

“La escuela no debe ignorar que los alumnos viven en un contexto muy relacionado con los medios de comunicación social, que pueden tener un fuerte poder persuasivo y masificador; en esta situación la escuela media debe proporcionar la comprensión de los lenguajes específicos con el fin de poner a los preadolescentes en grado de utilizar tales lenguajes con fines expresivos o comunicativos, tanto en la lectura y evaluación críticas de los medios como en su transmisión.

La exigencia didáctica de los medios es tal que debe legitimar la presencia de una disciplina específica que se preocupe, a nivel de la escuela primaria, de justificar la atención privilegiada como una verdadera obligación.

3.4. La multiplicidad lingüístico – medial.


Estamos en el último criterio esencial, el que reclama la exigencia de un diálogo provechoso de la dimensión verbal con la extra- verbal, teniendo como fin realizar la convergencia pluridisciplinar, no superficialmente temática, sino profundamente metodológica.


? LOS NIÑOS FRENTE A LA TV. DOCUMENTACIÓN DE UNA EXPERIENCIA EDUCATIVO- DIDÁCTICA.



Estas ideas son el reflejo de una experiencia didáctica realizada en las clases de Segunda de la Escuela media del Instituto Salesiano “San Ambrosio de Milán”, gracias a la colaboración de los profesores de los Consejos de clase, los Cineclubs Juveniles Socioculturales y el grupo de investigación y formación en el ámbito de la comunicación Promedia. Giovanni Granelli ha sido no solamente el ideólogo de esta apertura didáctica, sino también el apasionado coordinador de la experiencia; Piermarco Aroldi ha contribuido poniendo al día la parte científica y los materiales de trabajo con los que los educadores han trabajado en clase.

1. FINALIDAD Y PRESUPUESTOS TEÓRICOS.

1.1.La escuela y los mass media: líneas metodológicas.


El vasto y complejo mundo de los media presenta algunos núcleos cuya solución facilita una apertura clara del problema “mass media y escuela”.

Uno de éstos es la distinción entre “mass – media” y “audiovisuales” en su naturaleza y en su ámbito.

Por “mass- media” se entienden los grandes medios de comunicación de masa ( cine, prensa, radio, TV) cuyas características son:

q reunir una gran masa de personas ( del orden de millones);
q usar la imagen televisiva;
Con el término “audiovisuales” se entienden al menos tres significados;
q el audiovisual es un lenguaje que, como dice la misma palabra, reproduce técnicamente todo lo que es visible y sonoro;
q los audiovisuales son instrumentos ( hardware) y productos ( software) que, como los mass media, hacen uso de la imagen técnica, pero se destinan a un número reducido de personas con la intención de informar, instruir, formar;
q los audiovisuales. empleando el término en una acepción general y global, son todo el vasto y heterogéneo mundo audiovisual, es decir, mass media, hardware, software, lenguaje audiovisual...
La palabra audiovisuales la usamos en el segundo significado. Esta distinción ayuda a entender el factor unificante y común a las dos áreas de los mass media y de los audiovisuales: ambos convergen en el uso del mismo lenguaje, el audiovisual. Por tanto las áreas de investigación son tres:

q los mass media;
q el lenguaje audiovisual ( o de la imagen);
q los audiovisuales.

Han dado origen a tres pistas de trabajo llamadas respectivamente:

q la pista de decodificación;
q la pista icónica
q la pista expresiva multimedial.


A. La pista de decodificación ( lectura de los mas media: prensa, cine, TV, radio, publicidad) tiende a promover una justa comprensión de los mensajes técnicos audiovisuales y una completa valoración de los mismos bajo el perfil ideológico, lingüístico y, si es necesario, estético. Busca liberar al alumno de la masificación de los mass media desentrañando los procesos de manipulación mental y educativos mediante una actitud crítica.
B. La pista icónica ( o lenguaje: comunicación, signo( señal), imagen tiende a promover el estudio del lenguaje de la imagen para conocer: la naturaleza de la imagen en cuanto signo que, al representar la realidad en sus aspectos exteriores, la trabaja el hombre mediante máquinas para hacer posible la comunicación de contenidos mentales; las modalidades de la imagen en sus diversificaciones de fija, dinámica, audiovisual; la colocación de la imagen en el marco o cuadro de la comunicación de la que es uno de sus elementos.
Esta pista es la fundamental porque proporciona algunas nociones básicas que necesitaremos en las pistas 1 y 3.
C. La pista expresiva, multimedial, tiende a favorecer el uso de la imagen en la enseñanza por medio de instrumentos y programas. Esta pista operativa interesa a todos los educadores, porque comporta que cada cual esté en grado de saber usar los instrumentos audiovisuales, de sacar los contenidos y los programas y de tener la capacidad de construirlos por sí mismo.

La práctica sugiere que se recorran las tres pistas separadamente porque suponen contenidos y metodologías diversas, aunque sean posibles algunos lazos entre ambas.

Otros autores sugieren un recorrido transversal que comporta la copresencia de nociones y usos pertenecientes a las tres pistas.

1.2.Mass media y la calidad del usuario juvenil: ¿ qué tipo de acercamiento?


Entre las tres pistas presentadas se ha optado por la primera, debido a la urgencia e importancia que asume en el uso cualitativo del joven.

Dos son los polos de la cuestión: por una parte los mass media con su bombardeo continuo de imágenes, sonidos y palabras, y, por el otro, el tiempo que dedica el chico a su uso, consumo y la influencia que recibe.

¿Cómo afrontar esta relación? ¿ Con qué perfil indagar el lazo que une los media y los chicos? Hay diversas soluciones:

q un acercamiento de tipo psicológico que analiza la incidencia en el individuo en la esfera emotiva, intelectiva, comportamental y volitiva e indaga en los tiempos de exposición y en los modos de fruición;
q un acercamiento de tipo sociológico que revela las tipologías de los