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Eduquemos con la Televisión IV



 



Capítulo 3:
La TV en la escuela:
trayectos e instrumentos



PARTE TERCERA.

LA TV EN LA ESCUELA: TRAYECTOS E INSTRUMENTOS.


“Todos los media son metáforas activas en cuanto que tienen el poder de traducir la experiencia de forma nueva”. (M. McLuhan).

 INVENTAR LA TV EN LA ESCUELA: APUNTES O NOTAS DE MÉTODO.


Creemos que se debe hacer una premisa de fondo. Es la que mira a la metodología que hay que aplicar para un uso creativo de la telecámara en la escuela. Si no existe esta metodología todo es improvisación dejada a la buena voluntad de algún profesor.

Nadie duda que la TV proporciona y presenta a los ojos de los chicos una lectura y una interpretación de la realidad, que influye de forma determinante en su imaginación. Homologa las mismas estructuras y los códigos de su lenguaje verbal y caracteriza de forma uniforme los modos y los modelos de su formas expresivas y de comunicación interpersonal.

Podremos individuar los itinerarios que hay que recorrer y apostar por un crecimiento real de los alumnos que, desde un conocimiento teórico, los lleve a una experiencia práctica y directa del uso del medio audiovisual en el ámbito escolar.

Una primera fase indispensable de este itinerario consiste en la adquisición de los conocimientos de las reglas gramaticales de la comunicación audiovisual: reglas que, probablemente, están ya presentes a nivel inconsciente en su mente y asimiladas durante horas y horas ante el televisor.

Los mismos educadores pueden verificar cómo tales reglas son una aplicación inmediata, ya sea en las formas de comunicación verbal de los chicos como en la comunicación escrita. Bastaría con analizar los temas de los alumnos para darse cuenta de cómo se expresan empleando un español básico de unas 200 ó 300 palabras, usadas con significados diversos.

Este empobrecimiento del léxico viene a continuación acompañado por una estructura narrativa semejante a la que ven en las imágenes. En otros términos, los componentes de los chicos se asemejan a menudo a guiones concisos, a elipsis como modelo narrativo, saltándose algunos pasos obligados y típicos de la escritura.

Si a todo esto añadimos un escaso contacto con los libros, el predominio de la imagen llega a ser más evidente en el proceso de formación mental y cultural de los adolescentes. Hay que añadir que una tendencia así también existe en los adultos. En España, por ejemplo, tan sólo lee el 7% y en Andalucía el 3%.

El conocimiento de lo que son las reglas, los códigos, las estructuras del lenguaje de las imágenes constituyen un primer paso para entrar en este mundo tan fascinante e inquietante.

Para cumplir con competencia esta primera fase, los educadores pueden utilizar algunos productos audiovisuales realizados para proporcionar un acercamiento sistemático y correcto a los elementos esenciales y constitutivos del lenguaje de las imágenes.

Tal acción propedéutica puede comprender una lectura desde el punto de vista histórico sobre cuándo y cómo la imagen caracterizó la evolución de los procesos comunicativos individuales y colectivos desde los inicios de la civilización. De este modo, el lenguaje icónico se convierte en un elemento de estudio incluso para comprender mejor la historia del hombre, hasta asumir un papel predominante en nuestra era, definida como “la civilización de la imagen”.

El fin fundamental de esta primera fase es el de una educación gramatical para llevar al alumno a una familiaridad con los elementos de la comunicación mediante imágenes.

Probablemente, el trabajo que el profesor está llamado a desarrollar tendrá un carácter mayéutico. No se trata de “echar fuera” lo que los alumnos han asimilado viendo y viviendo muchas horas contemplando imágenes impresionantes. El educador deberá “ayudarlos” a sistematizar y hacer razonables los códigos ya presentes en las mentes de los chicos; se tratará de dar nombre a conceptos asimilados, pero todavía no coordinados en su especificidad comunicativa y léxica.

Este tipo de trabajo podría parangonarse con el de la enseñanza de la lengua española o de otra cualquiera: el niño sabe hablar, construye su proceso de comunicación verbal mediante frases; el educador lo lleva a individuar cada una de las funciones de las palabras, su uso más apropiado, la clasificación de cada palabra en nombre, verbo, adjetivo...En una palabra, enseña la gramática.

El mismo procedimiento debe ser adoptado por la gramática del lenguaje audiovisual. Hablar de encuadre, primer plano, tema, escenografía, montaje...debe ser un lenguaje que dominen los chicos para que sepan leer el producto audiovisual que se les propone.

El proceso de decodificación aprendido mediante el conocimiento de mecanismos gramaticales y sintácticos del lenguaje de las imágenes constituye la primera etapa imprescindible para pasar a las otras fases de un itinerario que debe llevar a los chicos a la producción y confección de productos audiovisuales.

Los caminos que se abren son muchos. De hecho, las formas mediante las cuales es realizable un producto audiovisual pueden ir desde las diapositivas al dibujo animado o al film de tema o argumento.

Lo importante es que siempre se debe observar el principio de la interdisciplinaridad.

Trabajar con las imágenes implica necesariamente una relación con los otros sectores del conocimiento. Así la literatura, el teatro, la historia y cualquier materia del currículo escolar pueden encontrar en el lenguaje de las imágenes y modalidades representativas diversas de las tradicionales. Trabajar con imágenes puede constituir también un modo distinto de enseñar y de relacionarse con los alumnos.

Además – el cine y la TV demuestran de forma más evidente – que comunicar con imágenes abre la posibilidad de narrar lo que no es contable con la palabra o con un texto; el cine o la TV pueden dar forma a los sueños, a la fantasía, a la creatividad.

En este sentido, se puede hablar de inventar algo nuevo y original con el audiovisual en la esfera escolar. Esta experiencia es muy difícil pero muy interesante y estimulante por sus resultados. El recorrido o pasos de una realización se articula en diez unidades didácticas:

1) La lectura.
2) El personaje, el tipo.
3) El ambiente narrado, el contexto.
4) Los temas, la escenografía.
5) La creación de las ficciones.
6) La palabra recitada, la fonetizada.
7) La escena, la “creación del mundo”.
8) La columna sonora, el silencio, el rumor, la música.
9) El texto transfigurado, la creación de diapositivas.
10)La visión del nuevo texto.


Como se ve, el camino propuesto está muy articulado y pertenece a un proyecto no casual, sino que supone un método individuado de trabajo y comprobado al final de una unidad didáctica.

Ciertamente el aspecto más interesante de este trabajo de educación con la imagen mira la experiencia de film – making : realizar un film, o un producto audiovisual puede constituir el deseado punto de llegada de un educador que se fundamenta en este sector pedagógico importante. Este punto de llegada no es casual, sino que debe apoyarse en un trabajo preparatorio constante y continuo en el tiempo para que los alumnos se familiaricen con los instrumentos lingüísticos y técnicos presentes en la comunicación mediante imágenes.

Algunos profesores que concluyeron felizmente este recorrido o proyecto, indican como método el de dedicar el primer año de la escuela media a la individuación de los códigos y de las funciones de la imagen: desde la fotográfica a la imagen en movimiento ( cine, TV, dibujo animado...)

Los otros dos años deberían caracterizarse por una práctica del audiovisual que lleve a los chicos a realizaciones cada vez más complejas hasta la verdadera y propia creación de un producto totalmente pensado y hecho en clase.

En otras palabras, los chicos deberían estar en grado de realizar un film, completo en todos sus componentes. Componentes que miran todas las etapas: nacimiento, elaboración teórica, la confección y el consumo de una obra realizada para la gran o pequeña pantalla. Si tomamos como modelo productivo ideal el film, es necesario y pedagógicamente útil ir por determinados recorridos para dar a los alumnos el conocimiento y la sabiduría fundamentales de la peculiaridad de la comunicación por imágenes.

Ante todo hace falta un tema ( escrito por ellos o sacado de un libro), al que debe seguir una escenografía completa en cada parte y que prevea todos los elementos técnicos del caso.

Por lo que respecta a la escenografía, se aconseja aplicar la teoría de Pudovkin que prefería la escenografía de hierro . Hay que enumerar las secuencias, indicar su duración, describir con detalle los encuadres que las componen, indicar los diálogos, el comentario musical adecuado.

Ayuda mucho para esta escenografía el story – board: el producto que se quiere realizar se dibuja por los alumnos encuadre tras encuadre. No es un mero ejercicio de educación estética, sino una intervención que juega un papel fundamental en la conciencia de cuanto hay que hacer. No olvidemos que el gran Alfred Hitchcock hacía así sus films.

La fase sucesiva es la de las tomas. Es necesario prever todo: actores, lugares, objetos, trajes, efectos especiales... En esta fase es aconsejable que los alumnos comprometidos en la realización representen papeles diversos de tal modo que todos hagan de todo.

El trabajo preparatorio facilitará las tomas y las fases siguientes del montaje. Esto da a los chicos no solamente competencias técnicas, sino que estimula su fantasía y su creatividad El dominio de los instrumentos técnicos tiene una función fundamental en demitizar un instrumento como el audiovisual, visto por los chicos como algo omnipotente y mágico.

Una experiencia del film – making constituye un punto de llegada óptima a la que no todos llegan. En este caso, podemos hacer experiencias “intermedias”, válidas desde el punto de vista pedagógico. Se pueden hacer documentales, encuestas en el barrio o en la escuela, entrevistas, un telediario de clase...Lo que importa es tener ideas. Y a los chicos no les falta fantasía y creatividad Por eso necesitan de profesores sensibles y preparados. Este trabajo es fundamental hoy en la escuela. Esta no es un universo aparte del mundo que le rodea, sino que forma parte de él y no lo puede ignorar. La omnipotencia de los media que parecen que han tomado el rumbo de una escuela paralela, se deben contrarrestar preparando a los chicos como venimos diciendo a lo largo de estas páginas.

Si es verdad que el conocimiento es la única forma de la libertad verdadera, conocer el lenguaje de los media es tarea fundamental en la escuela para liberar al chico.

Uno de los primeros teóricos del cine, Ricciotto Canudo, afirmaba que esta nueva escuela de los media que había trastornado las relaciones de la comunicación tradicional representaba “el arte total”. La imagen condensa muchas formas de expresión. La imagen puede ser pintura, música, historia, psicoanálisis, teatro...

El cine y la TV forman parte de nuestra existencia diaria; no podemos prescindir de ellos; nos influencian incluso sin saberlo. ¿ No debe darse cuenta la escuela de esta realidad?.

? LA UTILIZACIÓN DIDÁCTICA DE LA FICCIÓN.


Me limitaré a exponer una serie de premisas sobre la utilización didáctica del “video de ficción”.

Pero, ¿para qué ocuparse de TV, video y cine en le escuela? Quizá porque es forzoso reconocer que la TV es una amplia porción de espacio cultural e imaginario de nuestros chicos; porque los seriales constituyen su “lectura diaria mediante imágenes”; porque es fatal rendirse a la evidencia sin intentar de algún modo neutralizar los influjos negativos de estos medios.

Querría hacer ver que el video en la escuela no es un mal inevitable, sino un hecho positivo porque el chico aprende a comunicarse también por imágenes sonoras en movimiento.

Otra razón es mover al profesorado a que emplee la imagen, porque saben de sobra las influencias que reciben sus alumnos fuera de la clase cuando construyen su mundo imaginario con materiales decadentes que llevan dentro de sí pseudovalores.

También porque saber expresarse con el lenguaje de las imágenes sonoras es una modo maravilloso de expresión y de comunicación a disposición del hombre.

También porque no podemos reducir el lenguaje de la música al sonido del clacson que nos indica el paso de un coche; no podemos reducir el lenguaje de la pintura al cartel de la autopista que nos anuncia una curva peligrosa, ni reducir la escritura al telegrama que me comunica la llegada inminente de un sobrino, porque también el verso de Ungaretti, “ Me ilumino de lo inmenso”, es lenguaje.

Diré, pues, que en nuestra escuela es importante ante todo hacer ver y captar a los chicos el lenguaje de las imágenes en sus manifestaciones modestas, vulgares y en la riqueza de su forma de expresión. Esta es una primera consideración.

Una segunda: para penetrar a fondo el lenguaje de la palabra es indispensable aplicarse simultáneamente a dos ejercicios: leer y escribir. Una vez que hemos hecho práctica, disfrutamos leyendo el pensamiento de otra persona. No se aprende a tocar un instrumento si no es mediante mucha práctica hasta llegar a sentir el instrumento y la música dentro de sí mismo.

No se nos pide que seamos todos escritores o músicos , sino que sepamos expresarnos mejor unos con otros.

Diría que la lectura y la escritura son dos ejercicios ligados por la reciprocidad en todo tipo de experiencia lingüística, un criterio que vale también para “el lenguaje de las imágenes sonoras en movimiento”: adopto esta definición porque me parece que, en su simplicidad, logra describir de modo esencial pero exhaustivo el lenguaje cinematográfico y televisivo.

El chico se encuentra inmerso diariamente en el océano de las imágenes. Esto no requiere demostración. Desde que sale de casa hasta que vuelve a ella, ha encontrado por la calle miles de imágenes murales que no son otra cosa sino el reflejo de la sociedad en que se encuentra. Y no digamos nada de lo que ve en casa varias horas al día en la TV.

El contenido visivo de la revista semanal que compra la familia, le ofrece otro “retrato” mediante imágenes del mundo en que vive: escándalos, matrimonios y divorcios, personajes, crónicas desesperadas... Los TBO que lee se componen de imágenes como si fueran un film. Muchas veces colecciona las figuritas que traen las revistas.

El cine y, sobre todo la TV, son el pan nuestro de cada día.

¿Qué dicen los educadores o deberían hacer?
La escuela debe estar abierta a todo el tejido de la experiencia del niño: se trata de entrar en diálogo con un chico concreto y no ideal. Organizar un currículo escolar, sobre todo en la escuela media, significa tomar conciencia de las varias experiencias de vida en las cuales el chico se encuentra inserto e individuar las disciplinas y los métodos para proponerle el itinerario más idóneo organizándole las simples experiencias en conocimientos. En este sentido va el esfuerzo de aggiornamento de programas y materias, la adopción de nuevas disciplinas como la educación artística, técnica, musical...

La escuela de hoy no puede “pasar” del mundo de las imágenes: hay que tener en cuenta la presencia de la imagen como elemento constitutivo del mundo experiencial del chico.

El material cinematográfico y televisivo aparecen tímidamente en las escuelas. Tal vez el video se considera como una “ especie de ilustración prolongada y animada”, y menos como una ilustración modernamente entendida, parte integrante de un recorrido didáctico mucho mejor que la ilustración que había en los libros hace ya 30 años o más.

El video se considera como un “subsidio”, una ayuda todo lo más. Evidentemente existe un uso legítimo y justificado del video como subsidio didáctico que nadie puede negar. Un documental de National Geographic será utilísimo para el profesor de geografía.

Pero estamos puntualizando el problema de la ficción y la validez de su utilización dentro de la clase.

Un segundo modo de “disfrutar” del video en la escuela es el de hacer de él un motivo de recreación y de diversión

En el año 1994, un video, un film, una “ficción” televisiva se consideraban también una “recreación”. Si pensamos que en la historia de la cultura, que ha sido la “recreación” de un determinado período se ha convertido en objeto de estudio en el período siguiente. Si pensamos que la cultura de hoy se basa en fuentes de distracción de las generaciones anteriores, es de esperar que dentro 200 años pueda basarse en las recreaciones del cine, tele y video actuales.

Gracias a la existencia del videgrabador y a la ductilidad y sencillez de su uso, así como a la amplia disponibilidad de materiales de video, la “ficción”- film y obras de TV han llegado a ser una preciosa ocasión didáctica.

Hablando de la “ficción” es difícil, aunque no imposible, hacer una rápida distinción entre cine y TV: cambiar el tipo de fruición.

Como obra narrativa, el film en la escuela puede asumir diversas funciones: aporte de informaciones, desvelar un mundo poético, propuesta de valores, estímulo para la investigación, base de discusión, momento de recorrido didáctico...

Una potencialidad de enriquecimiento parecido a la que proporciona un texto teatral o literario, pero quizá más cercana a la sensibilidad del chico.

Pero ante todo hay que hacer entender a nuestros alumnos que, como se ha dicho, el de las “imágenes sonoras en movimiento” es una forma de lenguaje. Hagámosle ver que este mundo de imágenes en las que viven no es la realidad ni su espejo sino una propuesta formulada mediante un lenguaje, lenguaje que – añadimos – alguien emplea rectamente, otros lo emplean erróneamente

¿Qué es un lenguaje?
Es preferible que lo digan nuestros alumnos haciéndoles ver todas las posibilidades de comunicación que tienen al alcance de la mano. El lenguaje es la palabra, será la primera respuesta. Cierto, ¿pero en qué otra medida podemos comunicarnos con nuestro semejante? Mediante los gestos. ¿ Y después? Los sonidos, la música.¿ Y después? Y así sucesivamente.

Descubramos a los chicos los medios de comunicación social o “mass media”: si queremos comunicarnos al mismo tiempo con 40 amigos lejanos, ¿ cómo hacerlo?

Podemos escribir un mensaje y hacer 40 copias: es la imprenta o prensa. O bien emplear un micrófono en la radio.

Otro paso más: al formular el mismo contenido, el mismo mensaje, cuatro chicos usarán cuatro formas distintas: con palabras usadas, con la construcción de la frase, o con el timbre de la voz... Por tanto, el lenguaje es “comunicación” pero también “expresión”: las cuatro personas han pretendido comunicar el mismo mensaje pero se han expresado de forma diferente porque cada una ha expresado algo personal, nos ha revelado algo de sí misma, ha conferido una tonalidad subjetiva, un color particular a lo que ha querido decir.

Cada forma de lenguaje tiene una amplitud de empleos muy vasta. En el lenguaje de los sonidos un golpe de claxon nos lleva a la cercanía del coche (es simplemente un contenido elemental informativo, pero la expresividad es cero), mientras que una sinfonía de Beethoven evidencia al máximo el polo de la expresividad.

Así en el lenguaje verbal:”Mañana a las 9 estaré en la estación” ( comunicación elemental e incolora) y “Me ilumino con lo inmenso” ( comunicación = expresión = poesía).

Sucede lo mismo en el leguaje de las imágenes sonoras en movimiento. Hay películas cuya música encaja y contrapuntea la acción y la belleza de un paisaje.

La escuela debería proporcionar a los alumnos los instrumentos para revelar a los chicos este mundo de expresividad, un mundo en el que la comunicación se hace más rica, más noble, medidora de lo “bello” y de lo “verdadero”.

Sería inconcebible una escuela que, en el campo lingüístico, se limitase al examen de telegramas descuidando la poesía, sería inconcebible que una escuela que, en las horas dedicadas a la educación artística, se empeñase en descifrar los manifiestos ignorando a Giotto y la gran pintura. De igual modo, en el lenguaje audiovisual, la escuela no puede limitarse a proporcionar una ayuda para “leer” cosas banales expresadas mediante tal lenguaje, sino que debe descubrir la riqueza en sus expresiones más válidas y recibidas por el chico.

De esta forma, el alumno aprenderá a dejar lo negativo para buscar lo positivo. Aprenderá a decodificar un mensaje audiovisual de cualquier tipo: informativo, spot publicitario, un programa de variedades, un film. Desmontar ( decodificar) para ver lo que hay dentro, lo que se ve y lo que no se ve a primera vista: valorar los contenidos, descartar los que no gustan, conservar y aceptar los que agradan.

¿ Cómo usar este lenguaje para conocernos mejor a nosotros mismos, para hablar con los otros, para comunicarnos con el semejante?

Aprendiendo a desmontar el aparato lingüístico de una expresión cinematográfica válida, aprendiendo a usar el instrumento crítico y aplicarlo a cualquier producto que caiga bajo nuestra experiencia. Por consiguiente, el chico estará en condiciones de analizar, criticar y “distanciarse” de lo que ve.

Todo esto nos lleva a otra consideración: la comprensión de un tipo de lenguaje no puede prescindir del conocimiento gramatical y de su sintaxis, aunque sea a nivel elemental. Pero tal enseñanza – es un criterio didáctico lapalissiano – no puede impartirse de modo rígido e institucional, sistemático: la lectura de un texto, su análisis gramatical y sintáctico van casi paralelos.

Estos mismos criterios valen para las reglas de la gramática y sintaxis cinematográfica: no hay propedéuticas obligadas, dado que el chico vive ya profundamente inserto en el mundo de las imágenes. En otras palabras, no se trata de ponerlo a estudiar una lengua extranjera de la que no tiene ni idea. Se trata más bien de hacer entender a los chicos que la lengua habitual que emplean – la de las imágenes – se construye según una cierta gramática y una cierta sintaxis; se trata de introducirlos en un ejercicio de análisis con aplicaciones a experiencias que les son familiares.

Aferrarse a las líneas fundamentales de la gramática y de la sintaxis cinematográfica es bastante más fácil que aprender los rudimentos de una lengua desconocida: esa lengua no la viven los chicos, mientras que el lenguaje de las imágenes lo viven mucho más que los adultos.

Se trata, por tanto, de ayudar a nuestros estudiantes a tomar conciencia del lenguaje que reciben cada día y hablar mejor este lenguaje hasta dominarlo. Se trata de examinar las ideas, las emociones, los contenidos que, mediante este lenguaje, los” productores de mensajes audiovisuales” les imponen diariamente.

¿ Cómo proponer a los estudiantes los rudimentos de esta gramática y su sintaxis?
Lo hecho mediante juegos sencillos, pero tratando de hacerles descubrir no un planeta desconocido sino haciéndoles tomar conciencia de lo que viven y les rodea.

Mediante el objetivo de la cámara, seleccionado según el punto de vista que quiero, la cámara y los objetivos se convierten en medios técnicos expresivos que buscan comunicar, hablar con mis semejantes y con ellos transmito mi modo de pensar y mi escala de valores.

La luz: lo mismo que la pintura se materializa en colores, tonalidades, claroscuros, también mi imagen se concreta y asume un significado antes que otro mediante las sombras, las luces y los colores...

Se trata de una propedéutica elemental porque en el curso de las visiones que propondrá la escuela, se profundizará mejor en los conocimientos lingüísticos, gramaticales y sintácticos.

Una recomendación última: no hagáis nunca del video en clase una “especie de isla que no existe”. La pedagogía y la didáctica puesta al día subrayan constantemente la exigencia de la interdisplinaridad, la necesidad de darle unidad a las diferentes intervenciones educativas.

En todo caso, la sola visión no puede considerarse exhaustiva o fin en sí misma, si no se hace como un estímulo para vivir.

Pensamos en la “literatura”: confrontar un texto escrito con su transformación visual nos ayuda a comprender mejor la escritura misma, sus exigencias, sus estructuras, nos hace captar cómo lo “visible” es totalmente distinto de lo “dicible”. Y lo mismo se puede decir de la música, la pintura, la geografía, la historia...

? APÉNDICE. LA FICCIÓN COMO INSTRUMENTO DIDÁCTICO.


El documento que sigue, en su esencialidad, pretende fijar objetivos, criterios y elecciones para un uso de la “ficción” cinematográfica y televisiva en la escuela. Es el resultado de un trabajo de grupo.
Parto de la idea de que el mundo de las imágenes tiene una gran importancia en los niños:

1. Es deseable que el trabajo propedéutico en el lenguaje de los audiovisuales se inicie con las primeras experiencias escolares, evitando el nocionismo excesivo y privilegiando la cercanía simple y comprometida.

2. La introducción y utilización de la ficción en la escuela:

a) compromete la valoración del trabajo interdisciplinar y se convierte en un momento de crecimiento común;
b) se considera no como una experiencia episódica, sino inserta en un discurso educativo que compromete a todo el Consejo de clase y que abarca a todo el currículo de la secundaria inferior.

1. Objetivos.

a) Favorecer y/o recuperar la dimensión dialógica en las relaciones interpersonales entre coetáneos o no, que, ordinariamente, se sacrifica o se impide por el disfrute televisivo.
b) Insertar la ficción en el proceso educativo – formativo para enriquecer y potenciar en el niño una maduración gradual de la capacidad crítica objetiva.

2. Criterios generales.


a) Análisis estructural – continuístico de la ficción para dominar los instrumentos de modo que el chico se torne activo ( lectura profunda de la ficción: análisis del texto, lenguaje, contenido, temas, personajes...)
b) Elección de obras de ficción que puedan interesar a la esfera cognitiva y emotiva sin descuidar las expectativas del chico.
c) Demitización de la ficción en un proceso de reciprocidad entre lectura y escritura audiovisual, para que el chico adquiera los instrumentos y los mecanismos que están a la base de la comunicación.
d) Individuación de las posibilidades de recorridos interdisciplinares en la lectura y utilización didáctica de la ficción.

3. Elecciones operativas.


a) Individuar mediante la ficción los grandes temas que corresponden al mundo interior del chico, a su relación con el grupo de los coetáneos, con la familia y con la sociedad.
b) Proponer algunas obras de ficción para ayudar al chico a situarse autónomamente frente a la expresividad humana y a captar los elementos estéticos presentes en ella.
c) Utilizar las obras de ficción como fuente de búsqueda, reflexión y confrontación, verificación del proceso curricular efectuado y provocación para nuevas propuestas y siguientes recorridos educativo- didácticos.

? EL ANÁLISIS DE LA NARRACIÓN: ASPECTOS TEÓRICOS Y DE MÉTODO.

La atención por la narración y por sus formas es documentable, a nivel teórico, desde la Poética de Aristóteles.

Los inicios de este apartado al que nos referimos, comenzaron con V. Propp, lingüista y apasionado por el folclore. Tras él siguieron las investigaciones de Lévi- Strauss, Gentte, Bremond, Todorov y Segre y sociólogos como Goffmann o, en tiempos más recientes, semiólogos como Chatman o hermeneutas como Ricoeur.

El camino que seguiremos, buscando compendiar una exigencia de simplificación con el rigor, tan necesario en el análisis, será seguir la senda propuesta por F. Casetti y F. Di Chio enriqueciéndolos con otros teóricos.

1. El análisis de la narración: definición y problemas.


¿Qué es narración? Las respuestas a esta pregunta son infinitas. Por economía metodológica nos limitamos a dos que nos parecen sugestivas por algunos relieves: la de Segre, según el cual la narración es “una realización lingüística mediata, teniendo como fin la comunicación a uno o más interlocutores de una serie de sucesos para que participen y los conozcan”.

Casetti y Di Chio la entienden así:”una concatenación de situaciones en las que se realizan eventos, trabajan personajes en determinados ambientes”. Al ver estas dos definiciones se nos ocurre lo siguiente:

Ante todo, las dos definiciones nos permiten aclarar una intrínseca ambigüedad de la narración: ella puede entenderse como acto de narrar ( definición de Segre) o como contenido de narrar ( definición de Casetti y Di Chio).

Es un primer hecho que hay que tener en consideración.

Las dos definiciones afrontan la narración partiendo de dos lógicas cognitivas diferentes.

Hablar de narración como de poner al corriente a alguien de algo que ha sucedido significa acercarse al fenómeno desde un punto de vista pragmático Narrar en este sentido es como dar una información, una mediación comunicativa. Más que la organización de lo narrado o su contenido, lo que interesa es el fenómeno lingüístico, social y cultural.

Totalmente diverso es ocuparse de la narración para dar a conocer a los otros hechos acaecidos e individuos que han sido sus protagonistas.

Desde el punto de vista pragmático, en este segundo caso, se sustituye un nuevo punto de vista, que podremos definir estructural –sistémico.Evidentemente es diverso el acercamiento a la realidad de la narración que se consigue desde este nuevo punto de vista. Más que a la narración como hecho social y cultural, se mira a las formas y modos de su organización, a los modelos en base a los cuales se modula vez por vez.

Todavía podemos recavar un elemento ulterior de las dos definiciones. Segre habla genéricamente de una “realización lingüística”, Casetti y Di Chio de “una concatenación de eventos” sin aclarar de qué tipo de realización lingüística o de eventos se trata. Esto nos sugiere al menos dos observaciones.

Ante todo la dimensión narrativa es algo que pertenece a un texto ( todo texto es una “realización lingüística”) independientemente del carácter diegético o dramático del mismo texto. La separación tradicional entre drama/diégesis entendida como la diferenciación entre narración y representación ha quedado superada: puede ser narración tanto en la diégesis como en el drama o en ningun de las dos.

Segre es mucho más claro partiendo de Aristóteles: “Existe un contenido narrativo ( una fábula) y su realización puede ser diegética o no, puede ser verbal o no. Se puede narrar una fábula o representarla...”. Para entendernos: tiene estructura narrativa Guerra y Paz de Tostoi; mientras que la estructura narrativa puede ser deliberadamente rechazada o transgredida tanto en una novela minimalista como en Esperando a Godot de Becket. Más que expresión de la narración y de la no – narración, diégesis y representación se convierten en modos diversos de narrar (o de no narrar): un narrar fabulado la primera, un narrar representado la segunda.

Estamos en la segunda observación. Afirmar que la narratividad pertenece a cualquier “realización lingüística” significa extender su espacio a otros confines de la diégesis, pero también a evitar reducirla a la simple dimensión verbal. La acción de contar o narrar se atribuye tradicionalmente a la parte oral, después a la escritura mediante el libro. Pero es fácil darse cuenta de cómo se puede contar algo sin abrir la boca, es decir, sin recurrir a la codificación lingüístico – verbal.

Como observa Segre: “ Se puede narrar una fábula...con palabras o con gestos (mimo) o con una instrumentación de palabras, sonidos, gestos ( film)”.

Recapitulando, en la narración:

a) es oportuno distinguir el narrar de lo narrado;
b) se puede poner atención a la comunicación ( aspecto pragmático) o a lo que se comunica ( aspecto sistémico);
c) se debe distinguir la narración representada de la narración fabulada;
d) se debe distinguir la narración verbal de la no verbal.

Si nos acogemos a una metodología, nos conviene más atenernos a lo narrado que al narrar. Por eso nuestro acercamiento se decanta por el tipo estructural más que por el pragmático.

2. Plan operativo.


Volvemos a la definición de la narración de Casetti y Di Chio:” La narración es de hecho un concatenamiento de situaciones, en las que se realizan eventos, y en las que trabajan personajes situados en ambientes específicos”. Los autores observan que en esta definición se pueden individuar al menos tres elementos que califican desde un punto de vista estructural la narración:

q alguien ( o alguno) = el existente.
q capta alguna cosa = evento.
q que produce cambios = transformación.


Toda narración se construye con existentes, con eventos y verificación de transformaciones.

“La tragedia es una obra de acción seria, completa, con una cierta extensión, con un lenguaje distinto en cada parte según las formas que emplee, llevada a cabo por personajes en acción, y no expuesta de forma narrativa, adaptada para suscitar piedad o miedo, produciendo sentimientos de purificación que representan los pacientes”.

Como se ve, hy una acción ( el evento, en la terminología de Casetti- Di Chio), llevada a cabo por personajes ( los existentes), con un desarrollo y un final que provoca la participación emotiva del espectador.

¿Cómo analizar la narración?
Casetti y Di Chio proponen un doble itinerario: un recorrido horizontal, que partiendo del análisis de los existentes y pasando por el análisis de los eventos llegue a las transformaciones que tienen lugar en el interior de la narración; y un recorrido vertical,que, a su vez, individua la posibilidad de articular el análisis de cada uno de los tres momentos o niveles (definidos como fenomenológico, formal y abstracto). Si combinamos las dos formas de análisis nos da este método:

a) ante todo, la misma categoría se articulará según modalidades diferentes en relación con el nivel del análisis; si en el aspecto fenomenológico se habla de personas, comportamiento y cambios, en el plano formal se hablará del papel, de la función y proceso, y en el nivel abstracto se utilizarán las subcategorías de acto y variaciones estructurales;

b) en segundo lugar, desde el punto de vista metodológico existe la posibilidad de articular varios recorridos para el análisis, con la máxima libertad y en relación a las exigencias del estudio en curso; será posible desarrollar un análisis del personaje en todos los niveles ya vistos, o un análisis de la narrativa completa pero sólo en el aspecto formal.

Todo esto aparece claro en el cuadro 1): será posible ver gráficamente las diversas direcciones que puede asumir el recorrido del análisis.

CUADRO 1. PLANO RECOPILATORIO DEL ANÁLISIS DE LA NARRACIÓN.


Nivel/elemento Personaje evento transformación
fenomenológico Persona comportamiento cambio
formal Papel función proceso
abstracto Actuante acto variaciones estructurales

A la luz de este cuadro podemos ver más claro en qué consisten las diversas etapas del análisis, qué operaciones hay que hacer antes de aplicar el modelo entero a un texto narrativo para verificar el funcionamiento de la obra.

3. El análisis del personaje.


El acercamiento metodológico más inmediato e históricamente más consolidado del personaje es el de relacionarse con él en los términos de la dramatis persona, del individuo psicológica y socialmente cualificado. Este acercamiento, como observa Elam, consiste en la “visión “ psicológica” y post- romántica del personaje, todavía vigente en la crítica literaria, que ve el drama de la persona como un conjunto unificado, más o menos complejo, rasgos psicológicos y sociales, esto es, como una “ personalidad” más bien que como una función de la estructura dramática”...Se tratará de ver su nombre, estado social en la narración (hijo, gangster, amante, esposa traicionada...) y las características psico- físicas (corpulencia, comportamiento vocal o gestual, rasgos de su personalidad).

Después se pasa al papel que representa en la obra: protagonista- antagonista. A continuación se ve su papel como agente o paciente y su posible clasificación en un estereotipo.

Estamos ya en el tercer nivel de análisis, el abstracto ( el personaje como persona al personaje como papel. Se sustituye por el procedimiento de formalización ( del personaje como papel al personaje como función). En este nivel el personaje se convierte en actuante: su relación con los otros actuantes o actores. Siguiendo a Greimas, veremos tres parejas de actuantes o actores:

q Sujeto – objeto
q Oponente- adyudante
q Destinante- destinatario.

Los veremos en particular

a) Sujeto y Objeto.


El eje Sujeto- Objeto constituye la directriz diegética principal de cualquier narración y se expresa sintéticamente diciendo hay alguien que quiere realizar/ conseguir/ unir a alguno ( o cosa).

Esquema sintético
SUJETOËOBJETO



¿ Qué son Sujeto y Objeto? El Sujeto ( o Héroe) es el que quiere unirse con el Objeto en una relación de deseo y , gracias a esta relación, tiene determinados comportamientos ( perfomance) con el fin de conseguirlo. Estos comportamientos requieren ciertas condiciones para que puedan llevarse a cabo: una condición objetiva, esto es, alguien que manda que alguien o algo hagan lo mandado. La eficacia del comportamiento se sanciona con el premio o el castigo. El Objeto es meta ideal del deseo del Sujeto y el objetivo real de sus comportamientos o acciones. El Sujeto, en base de un mandato y de su competencia, desea y busca un Objeto, que podrá lograr.

b) Ayudante y Oponente.


Este eje diegético principal, que constituye la estructura más esencial de la fábula, se enriquece con dos ejes de soporte. El primero de estos es el que se organiza en torno a la pareja atencial de Ayudante y Opositor y que se expresa sintéticamente con decir qué es alguien que quiere realizar/conseguir/ reunir a alguno/a (cosa) y alguno lo ayuda, mientras los otros lo obstaculizan. En esquema, simplemente:

Ayudante-------------------‡Sujeto?-----------Oponente


objeto


Es fácil intuir el papel que estas dos nuevas figuras ocupan. El ayudante tiene el deber de colaborar activamente con el Sujeto para que logre realizar su propio mandato; el oponente, al contrario, reviste en la narración el papel de un verdadero Antihéroe ( el “malo”).

c) Destinante y destinatario.


Estamos en el segundo eje auxiliar. En él hay dos papeles atanciales: el del Destinante y el del Destinatario. El primero es el “punto de origen del Objeto”, la instancia que, de una parte puede ser depositaria de la competencia del Sujeto, y de la otra parte, se coloca como dispensadora en sus confrontaciones de premios o castigos. El Destinatario, por el contrario, es aquél a quien se dirige el Destinante, tanto como mandante como dispensador de la sanción. A la luz de este tercer eje es posible completar el cuadro de las funciones atanciales.


Ayudante Sujeto Oponente


Destinante Objeto Destinatario

Con esto se puede decir que nuestro análisis del personaje ha terminado y es posible que no ocupemos de las otras variables (eventos, transformaciones) que hemos indicado como características del universo narrativo.

4. El análisis de los eventos.


El primer nivel en el que se organiza la acción es el comportamiento .Este término ha cambiado por la psicología y sobre todo por la social. Como en un sistema social, el individuo está llamado a realizar estrategias oportunas con el fin de satisfacer sus propias necesidades ( condicionamiento biológico), integrarse en el sistema ( conformismo social), realizar valores ( motivación valorial). Así, en el microuniverso social de la narración, el personaje, que es depositario de una vivencia profunda, se hace protagonista de una serie de actos que le permiten actuar con una dinámica análoga:” Los hombres desarrollan sistemas de acción. Vencen la resistencia de las cosas viendo sus características, modificándolas e inventando utensilios. Su acción crea condiciones nuevas que dan a la vida nuevas necesidades y nuevos fines que sirven como plataformas para otro trabajo y otros inventos. En el curso de tal actividad, los hombres modifican el ambiente circundante y, al mismo tiempo, se modifican a sí mismos”.

A la luz de estos relieves, la descripción del comportamiento del personaje en el texto deberá consistir en la grabación de las modalidades concretas en el interior de la narración. Se trata de fijar: el tipo de acción realizada, especificando los caracteres distintivos de ella ( voluntaria, consciente, individual...) y el relieve social, esto es, el peso ejercido por ella en función de la adaptación social del personaje ( según el modelo de Merton puede responder a conformismo, innovación, ritualismo, retirada o rebelión).

Cuando hemos hecho la descripción psicológica y social de las acciones del personaje, pasamos a la función que representa en la narración. Estas funciones se analizan viendo las modificaciones de su estado inicial y final. La función intermedia se entiende en el sentido de mejoramiento o de empeoramiento.

5. El análisis de las transformaciones.


Después de haber considerado la acción y sus personajes, queda por considerar las transformaciones que en el universo narrativo comportan estos personajes.

Siguiendo el esquema de Casetti y Di Chio haremos un examen de las transformaciones para pasar luego gradualmente a los niveles de búsquedas cada vez más abstractas y universales.

Fenomenológicamente consideradas, las transformaciones se nos presentan en la forma de cambios sufridos o hechos por el personaje.

Estas transformaciones pueden afectar a sus actitudes y nos van a permitir valorar si se han visto a lo largo y ancho de la narración.

Cuando pasamos de las transformaciones fenomenológicas al cambio formal, ya no hablamos de cambios sino de procesos típicos del universo narrativo. Tenemos en cuenta el problema, cómo lo resuelve y cómo ha sufrido una ruptura con el equilibrio inicial. Si todo se resuelve bien, llegamos al mejoramiento del personajes o al revés.

Para estudiar este punto vamos viendo las variaciones estructurales que, según Casetti y Di Chio son cinco: narrativa de saturación, éxtasis narrativo, posibles soluciones, suspensión y sustitución.

CUADRO 2: PLANO RECOPILATORIO DEL ANÁLISIS DE LA NARRACIÓN.


Nivel/elemento personaje evento transformación


Fenomenológico persona
nombre
estado social
características
psicofísicas comportamiento
tipo de acción
relieve social cambio
cuadro
psicológico
carácter
actitud



Formal papel
papel de acción
global
agente/ paciente
estereotipo función
estado inicial
modificación
estado final
privación
viaje, e.t.c. proceso
equilibrio
ruptura
del equilibrio



Abstracto actuante
sujeto- objeto
ayudante-oponente
destinante-destinatario

acto
unión
transformación variación
estructural
saturación
éxtasis narrativo
inversión
sustitución
suspensión

? EL SPOT PUBLICITARIO: NOTAS PARA UN ANÁLISIS SEMIOLÓGICO.

La publicidad nació en Grecia algún siglo antes de Cristo en el ámbito de la compraventa de los esclavos. Fue en esta época cuando aparecieron los anuncios rimados. Después se desarrollaron en Roma y Cartago. Aquí se ponían con insignias en las bodegas para los viajeros. En la Edad Media se puso de moda la marca en los ganados. En los siglos XVI – XVII, con el descubrimiento de la imprenta, el fenómeno se amplificó. Pero es en 1900 con la llegada de los marketing de masa, cuando el universo publicitario se impuso con prepotencia a nivel económico, como estrategia imprescindible de comercialización de productos, a nivel medial, como nuevo género comunicativo, a nivel social, como instrumento para inducir o modificar los comportamientos.

¿ Qué es lo que da lugar al crecimiento de la publicidad en nuestro siglo?

Son tres las causas de este fenómeno.
Ante todo, el peso económico que la publicidad produce en la producción de los productos, la necesidad de desarrollo y una mayor competencia entre las distintas marcas que salen al mercado.

En segundo lugar, su importancia social: los progresos de la alfabetización, el crecimiento de la clase media. Cada día, crece más la importancia y el número de las personas que dependen económicamente las unas de las otras, y la publicidad juega aquí un papel preponderante.

En tercer lugar, “su relevancia política”: como instrumento para garantizar la pluralidad de voces en el escenario de los mas media. No es casual que la publicidad florezca en las sociedades permisivas. En las dictatoriales es mucho más difícil.

Por tanto, la publicidad presente como concepto en la sociedad occidental tuvo sus auténticos inicios en el 1900. Desde entonces responde a dos exigencias: una cognoscitiva y otra pedagógica.

Se propone captar esta explosión del “publicitario”, de “entrar” en el fenómeno observándolo más como un sistema complejo socio – económico – productivo que como forma de comunicación.

Está claro que preguntarse sobre esta forma particular de comunicación, que es la publicidad, significa también preguntarse qué se puede hacer para que el usuario ( el menor sobre todo) entre en contacto con ella para que compre lo que anuncia.

Ahora bien, si la publicidad es comunicación y en cuanto tal tiene como objetivo fundamental influenciar o legitimar las motivaciones del público, será de suma importancia, en la óptica de un acercamiento educativo a los media, aprender a manejar las estrategias discursivas insertas en el mensaje mismo para logar un resultado.

Algunas preguntas son inevitables: ¿qué determina el contacto con el mensaje publicitario? ¿Qué efectos produce?¿ Cómo se comunica? ¿ Qué estructuras, estrategias se construye el lector- modelo?

La instrumentación a la que hemos recurrido para estas interpelaciones es de tipo semiótico.

Prestamos atención a dos límites y lo preferencial de nuestro contributo. Nos referiremos , en primer lugar, a la publicidad televisiva, aunque no tomemos en consideración otras formas interesantes de mensaje publicitario ( radiofónico, prensa...).

No se deberá todavía buscar un contributo científico y absolutamente original con la dificultad de una posible semiología de la imagen publicitaria (es el segundo límite del que se hablaba): el deber o la obligación requeriría otro espacio y empeño. Elegiremos un modelo práctico- seguramente perfectible – para los fines de un acercamiento crítico al imaginario publicitario, sobre todo al televisivo.

Aquí se sitúa nuestra atención preferencial y pondremos los medios que permitan una utilización de tipo didáctico del mensaje publicitario.

1. EL MENSAJE PUBLICITARIO:UNA METODOLOGÍA DE ANÁLISIS.


Como hemos visto ya a propósito de la narración, todo análisis de un texto consiste esencialmente en un procedimiento de descomposición, en la que mediante un proceso “elemental” y una instrumentación semiótica nos hace dominar las estructuras constitutivas del mismo texto, al que se une en seguida un proceso recomposición, en el que mediante un proceso “general” y partiendo de una perspectiva estructural se procede al trabajo estrictamente interpretativo, un trabajo en el que, más allá de los aspectos semióticos, está el horizonte hermeneutico del analista para entrar en juego para trabajar con el material disponible de la descomposición.

El análisis del texto publicitario, en cuanto que es un texto, no nos parece algo excepcional. Nos permite el análisis inscrito en un esquema análogo. Tal esquema nos parece estructurable en cuatro momentos que son también las etapas mediante las cuales el análisis tiene que pasar necesariamente:

q El visionado y la transcripción gráfica del texto;
q El análisis de los códigos grafo –visivos que actúan en él;
q El análisis de los códigos verbales;
q La lectura del mensaje.

Las tres primeras etapas se articulan desde el momento en que hemos hecho la descomposición, mientras que la última da lugar al proceso de “recomposición”. Expliquemos su funcionamiento.

1.1. Visionado y transcripción gráfica.


El momento obligatorio de encauzamiento del análisis de un spot publicitario, es obviamente el visionado del mismo texto. Y cuando se habla de visionado del texto no se entiende “un visionado ingenuo y emotivo”, sino un examen que” siendo el preludio para un análisis en profundidad, requiere una buena dosis de examen crítico y espíritu de observación”, y que se repite al menos “dos o tres veces: la primera para tener una impresión global y las siguientes para captar elementos específicos de la misma en escena”. Y no sólo. Donde es posible – y esto en el caso de la publicidad lo es, aunque difícil – sería oportuno acompañar tal visionado con la recogida de materiales de paratexto, es decir, con todo lo relativo al texto sometido a examen, surge el “entorno” que va a ser funcional para una mejor fruición y comprensión. El material es de este tipo, en cuanto que mira a la publicidad, podrán ser informaciones relativas a la apertura de la campaña por parte de la agencia a la se le ha confiado, eventuales recensiones en la prensa periódica o diaria o en la misma campaña ( firmas de “recensión publicitaria” se pueden encontrar en todos los periódicos de difusión nacional o en revistas del sector, sin contar que algunos introducen continuamente debates incluso entre no especialistas, como sucede regularmente al margen de las campañas de Toscani para Benetton.

Doble utilización de estas informaciones: por una parte, ellas confluyen, junto con el visionado del spot, en la construción de la precomprensión a partir de la cual se emprende el trabajo hermenéutico auténtico; por otro lado, podrán constituir un elemento válido de confrontación y verificar las conclusiones a las que se añadirá el análisis.

Visionado cuidadosamente el spot y preparado el material paratextual, se podrá proceder a una transcripción gráfica, integral y escrupulosa del texto a examen para someterlo a estudio. ¿Qué se entiende por transcripción ( o descripción) de un texto audiovisual? Podemos decir sencillamente que “la descripción/transcripción de un texto puede entenderse como la transfiguración del mismo texto mediante el cual la complejidad expresiva y códica del texto espectacular se reconduce o encamina a la unidimensionalidad del sistema grafo –verbal”.

En otras palabras, se trata de una metodología que permite traducir en signos gráficos y lenguaje verbal la realidad compleja del audiovisual, disponiéndola para el análisis. Dado que la imagen, a diferencia de la página escrita, no está completamente a disposición del espectador, y poco a poco se hace presente para sustraerse de nuevo a quien la observa, se deberá pensar un sistema para garantizar la permanencia y permitir relieves al margen que no se confíen simplemente a la memoria visual, sino que puedan encontrarse con la mayor fidelidad : este sistema es propio de transcripción gráfica.

Pero concretamente, ¿ en qué consiste la transcripción gráfica de un texto audiovisual? ¿ Qué procedimiento comporta?

El trabajo de transcripción es relativamente sencillo y consiste en reportar en dos columnas todos los elementos audio y video que caracterizan cada uno de los encuadres. De todo encuadre se deberá indicar, en la columna de los relieves- video, la enumeración progresiva, las coordenadas espacio- temporales ( día/ noche, exterior/ interior), el tipo de coloración, el tipo de cuadro, lo que se ve venir, los eventuales movimientos de cámara y el tipo de unión que liga con la precedente y la siguiente. Todo esto deberá integrarse, a nivel audio, por la transcripción fiel de los diálogos y de las anotaciones relativas a la música y a los eventuales rumores. El conjunto de estos relieves se puede visualizar fácilmente en el esquema que sigue.

CUADRO 1: TRANSCRIPCIÓN DE UN TEXTO AUDIOVISUAL.



Columna de video Columna de audio
1) número de encuadre.
2) duración ( en minutos y segundos).
3) coloración de la imagen:
q color ( virajes, luz).
q blanco y negro (b/n) y sus graduaciones.

4) descripción de la situación espacio- temporal:
I.G.= interior del día
E.G. = exterior del día
I.N. = interior de la noche
E.N. =exterior de la noche

5) Tipo de cuadro:
CLL.= campo larguísimo
CL.= campo largo
CM.= campo medio
TOT.= Total
PART.= particular
DETT:= detalle
PPP.= primerísimo plano
PP.= primer plano
MPP.= primer plano medio
FI.= figura entera
MF.= media figura
PA.= plano americano

6) Descripción del prefilm ( esto es, de
la realidad mostrada en el encuadre)
que incluye los movimientos de cámara
esquematizados así:

panorámicas
a sin.? , a ds , Ë vs.alto
vs. carriles a sin.?
a ds. Ë , adelante ,...
dolly, steadycam, e.t.c.

7) Tipo de distancia entre los encuadres:
se es neto no se indica, si está en disolvencia, se indica con una X cortada por una línea recta (en el caso del fondo).
1. diálogos
2. música
3. rumores


Con esto se puede dar por concluido el primer momento del análisis de descomposición.

1.2. El relieve de los códigos grafo- visuales.


La inscripción gráfica, de la que hemos hecho un modelo ilustrado practicable, vuelve al interior de la práctica analítica como un movimiento importante, pero evidentemente no logra el trabajo interpretativo, antes bien , ni siquiera lo inaugura.

Transcribir gráficamente el spot a examen permite trabajar mejor, pero, de hecho, no significa todavía haber dominado la estructura constitutiva, y mucho menos las estrategias que se derivan de su actuación.

En esta dirección se nos permite trabajar, por el contrario, el segundo momento del análisis de la descomposición, el que por la comodidad llamaremos relieve de los códigos gráficos visuales y partir del cual se puede hacer el análisis del mensaje publicitario cuando asuma formas distintas del universo del spot publicitario. Veamos de qué cosa se trata.

Dado por descontado el importantísimo concepto de código y sin adentrarnos en el complejo problema de las muchas tipologías que es posible proporcionar, podemos decir que este segundo momento ( y también el tercero) de nuestro análisis consiste propiamente en el relieve de los códigos operantes en el interior del mensaje considerado mensaje publicitario. Tales códigos se graban doblemente: en lo visual y en lo verbal. Comenzamos a ocuparnos del primero.

Son fundamentalmente dos las categorías de los códigos llamados visivos: los códigos perceptivo- figurativos y los códigos narrativos y de montaje.

Los primeros, siguiendo a Ecco, se pueden articular en tres niveles de codificación.

El primer nivel es el icónico. Este recoge gran parte de los elementos de las gramáticas icónicas clásicas. Son códigos icónicos, en este sentido, las figuras, los signos y los semas.

Las figuras “son condiciones de la percepción ( ejemplo: relaciones figura- fondo, contrastes de luz, relaciones geométricas) transcritas en signos gráficos, según las modalidades establecidas por el código. Son, por tanto, figuras todos los códigos que miran la composición de la imagen y las modalidades según la cual las cuales se construye, así como el tipo de iluminación o el modo en el que ella articula la mirada de quien la observa ( campos, planos, angulación, inclinación).

Los signos, por el contrario, son artificios gráficos convencionales, semi de reconocimiento ( nariz, ojo, cielo, nube); o bien “ “modelos abstractos”, símbolo, diagramas conceptuales del objeto”. Un signo, por tanto, en esta acepción es una representación abstracta de algo, que de ordinario, se convierte en reconocible gracias al sema que deriva del concepto.

Los semas, finalmente, “son los que más comúnmente conocemos como “ imágenes” o signos icónicos. Son los elementos figurativos más fácilmente individuales, como un árbol, un coche...

En un segundo nivel, el nivel iconográfico, se colocan los códigos que recaen dentro de una codificación de tipo “histórico”,” para los cuales la comunicación publicitaria usa configuraciones que en términos de iconografía clásica remiten a significados convencionales ( de la aureola que indica santidad a una configuración que sugiere la idea de maternidad, de la venda negra en el ojo que denota pirata o aventurero a...)” y otra de tipo “publicitario” “donde por ejemplo el ser modelo se connota con un modo particular de estar , por ejemplo, con las piernas cruzadas”. Una codificación muy condicionada por el horizonte cultural y por el uso social de una determinada época o de un determinado contexto geográfico, y justamente por esto, sujeta a notable posibilidades de variaciones.

Un último nivel de organización de los códigos visuales es el nivel tropológico, al que se refieren los respectivos “visuales” de los tropos verbales de la tradición retórica clásica, como metáforas, hipérboles, sinéndoques y metonimias...El imaginario cinematográfico ( y también el publicitario) es denso en tropos de este tipo.

Como complemento de los relieves perceptivo - figurativos hechos hasta ahora, se deben introducir las observaciones relativas al montaje, esto es, el ritmo narrativo, la presencia de significados particulares inducidos... Será posible así distinguir una publicidad conducida según criterios decididamente narrativos (el caso emblemático es “la epopeya” de la “casa” de Barilla), tanto para configurar el spot como un verdadero y mini- género de ficción como para configurar una publicidad con estos criterios de elección. ( Piensa en el spot sobre el whisky Chivas)

La fase sucesiva es el trabajo de análisis.

1.3. El relieve de los códigos verbales.


Una vez llevado a cabo el reconocimiento de los códigos visuales, para considerar completo el análisis descompositivo del texto a examen, es necesario situarse en la componente verbal.

En este sentido anotaremos ante todo las informaciones contenidas en el spot relativas al producto, a sus prerrogativas...

Además de estas informaciones, será oportuno poner de manifiesto el tipo de adjetivación empleado en la construcción del texto, especificando si se trata de una adjetivación objetiva, elogiativa...

Estos dos relieves- informaciones sobre el producto y adjetivación- permitirán después verificar la presencia más o menos en el audio del spot de redundancia verbal, esto es, la insistencia repetitiva del nombre del producto o de algunas de sus características( si nos fijamos en whisky regal aparece al fondo “ Chivas Regal, el más real de los whiskies”), mientras una voz en off dice lo mismo.

Finalmente, se tratará de ver el spot a examen si se sirve o no de un slogan; a este nivel será suficiente ponerlo de manifiesto para volver a examinarlo más adelante en la fase interpretativa desde un punto de vista de la estructura geométrica.

Concluiremos esta fase analítica con los relieves relativos a los rumores y a la música - códigos de por sí no verbales, pero estrechamente unidos a los verbales- que deberán anotar el género, la exposición sonora, la pertenencia al mensaje. En este punto se podrá pasar al análisis de recomposición para buscar la finalización de todos los relieves hasta este punto.

1.4. La lectura del mensaje.


Estamos en la parte cualificante de nuestro análisis, es decir, en el momento en que la recopilación escrupulosa de todos los elementos comprometidos en la enunciación debe abrirse a la grabación del proyecto comunicativo. Como las precedentes, también esta fase de trabajo analítico deberá articularse oportunamente en algunas sub-operaciones, precisamente en el doble deber de reconstruir las estrategias dicursivas utilizadas ( referencia a símbolos sexuales, a valores socialmente compartidos...) y a elaborar una lectura global del mensaje que tenga en cuenta también los relieves precedentes.

El estudio de las estrategias discursivas que hay que activar en el interior de un texto publicitario, es la competencia específica de la fase creativa del trabajo publicitario. De eso depende, en gran parte, el éxito de la campaña que se quiere hacer con el mensaje.

Distinguimos las estrategias argumentativas en el sentido estricto y las modalidades comunicativas mediante las cuales el mensaje interviene en lo imaginario del público.

Según Umberto Ecco podemos distinguir dos niveles: el nivel tópico y el nivel entimemático.

El primero “comprende tanto el sector de las susodichas promesas como el de los lugares argumentativos”. El segundo, por el contrario, funciona más en el plano verbal que el visual. Es el nivel en el que se organizan las argumentaciones retóricas, argumentaciones que asumen el papel de entimemas, es decir, silogismos en los que se pasa directamente de la premisa mayor a la conclusión sin exhibir la menor.

En cuanto a las modalidades comunicativas podemos decir que la publicidad en general, y el spot, trabaja con el público de dos modos: en primer lugar predispone en la mente del potencial comprador modelos latentes que llegan a ser “parte de su tapicería” mental, es decir, convicciones de “fondo” que contribuyen a construir su atmósfera mental; en segundo lugar trabaja el enfoque de estos modelos llevándolos al estado de relevancia. Esta segunda intervención es lo propio del mensaje publicitario.

Un ejemplo aclarará esto: Un reloj SEIKO de 20.000 pesetas y un ROLEX de 150.000 son los dos preciosos. Desempeñan la misma función. ¿Por qué la gente compra el segundo en lugar del primero? Sencillamente por su valor simbólico, es decir, el valor comunicativo del reloj. Quien lo compra dice: “Tengo un reloj de prestigio y sólo lo puede llevar un hombre de prestigio”.

¿ Cómo trabaja la publicidad?
En síntesis: la industria produce función, la publicidad crea lenguaje, la sociedad consume objetos funcionales que comunican simbólicamente.

CUADRO 2. PLANO PARA EL ANÁLISIS DEL MENSAJE PUBLICITARIO.


Descomposición del texto.
( momento semiótico)



Lineal ( superficie significante)
1. Visionado reiterado del spot.
2. Transcripción gráfica.



En Profundidad ( estructura textual)

3.Análisis de los códigos grafo- visuales.

3.1.Códigosperceptivo- figurativos.
-Icónicos (figuras, signos, semi)
-iconográficos.
-tropológicos.
3.2.Códigos narrativos y de montaje.

4.Análisis de los códigos verbales.
-informaciones relativas al producto.
-adjetivación.
-redundancia verbal.
-slogan.




Recomposición del texto
( movimiento hermeneutico).



Lectura del mensaje
5.Relieve de las estrategias discursivas.
6.Lectura global del mensaje.


2.UN EJEMPLO DE ANÁLISIS.


Como soporte del modelo de análisis hasta ahora ofrecido, intentemos analizarlo de conjunto sirviéndonos del mensaje publicitario. El mensaje en cuestión es el spot de un conocido desodorante femenino.

Metodológicamente, después de haber proporcionado la transcripción gráfica completa, procederemos al relieve de los códigos gráficos- visuales que actúan en el spot.

En esta perspectiva, desde el punto de vista icónico, nos parecen signos inequívocos la mariposa, la camiseta de la chica, abierta por delante y anudada y con esta inscripción:”Impulse” A estas cosas van unidas toda una serie de relieves figurativos logrados mediante la luz o la coloración de la película. De este tipo son el recurso al contraluz, a la luz de corte, los juegos de luz en el agua, el viraje de la coloración sobre tonos decididamente cálidos. Además, siempre a nivel icónico, se graba una cierta redundancia en la presentación mediante varios encuadres del producto. El último encuadre es emblemático porque el producto no sólo aparece de dos formas, sino que las imágenes van acompañadas de la inscripción “freespirit” que redobla lo que se mostrará como final argumentativo del spot.

A estos códigos icónicos, que ya nos permiten algunas conclusiones parciales ( la atmósfera cálida, la sugerencia evocativa, la libertad a la que se alude), se deben añadir los códigos iconográficos, todos legibles al nivel de un intenso reconocimiento social. Es el caso de la flor, del coche, de la ambientación ( puesta de sol en el mar) y la camiseta abierta y anudada. Imágenes que confirman, enriquecen las sugerencias recavables del análisis de los códigos icónicos.

Finalmente, parte de los elementos figurativos ya relevantes de por sí se manifiestan también en su naturaleza de tropos. Así la flor se convierte en metáfora de tipo sexual como la mariposa, la idea de la libertad como vitalidad y dinamismo, vida que se expresa espontáneamente fuera de toda represión.

Los relieves pertenecientes al montaje y la estructura narrativa completan el cuadro. Ellos nos permiten connotar el spot a examen como una verdadera mini- narración.

Limitados los relieves al plano audio, en el que los rumores de fondo están ausentes y la columna sonora, además de la voz en off que comenta las imágenes, está constituida por una ráfaga de soft – jazz.

La estructura narrativa del spot excluye de por sí el espacio para informaciones relativas a las cualidades del producto. Dígase lo mismo de la adjetivación, limitada a dos adjetivos suyo y libre, que, por otra parte, no se refieren directamente al producto. No es éste el tipo de spot construido sobre la evidencia de lo que se publicita.

Los tres últimos encuadres repiten el slogan: Si alguien te ofrece una flor, Impulse freespirit.

Su clara su estructura entimática que excluye, en la formulación sintética, el uso de eventuales conectores de tipo causal entre la premisa y la conclusión. ( Si alguien te ofrece una flor es evidente que esto sucede para que uses)...

Resulta fácil reconstruir la estructura argumental: sólo si uno es un espíritu libre, te pueden ofrecer una flor; sólo si usas Impulse serás un espíritu libre; si alguien te ofrece una flor, es inevitable que uses Impulse.

En la lectura global repongamos todos los elementos del análisis de descomposición. Resulta evidente que el spot está construido sobre la ecuación producto= libertad. Una libertad entendida como espont