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Oscar
Fernández Espinosa de los Monteros
"Mitos y realidades del aborto"
1º MITO. Nadie está a favor del aborto...,
pero en ocasiones es la única salida.
2º MITO. Debería permitirse el aborto ante un embarazo no deseado,
porque trauma a la mujer.
3º MITO. El embrión es sólo una masa de células. La vida propiamente
humana inicia a partir de que se registra actividad cerebral, y en el
feto esto se da pasados muchos meses.
4º MITO. El aborto debe permitirse porque la mujer tiene derecho a
disponer de su cuerpo.
5º MITO. Que el aborto lo decidan los médicos, ellos saben si es
conveniente o no realizarlo en cada caso.
6º MITO. Está demostrado que permitir el aborto reduce el índice de
criminalidad.
7º MITO. Que el aborto sea legal por los que sí lo deseen, si alguno
no está de acuerdo, que no lo haga, pero no quiera imponer su criterio
sobre los demás. Además, el actual régimen legal que penaliza el
aborto está en desuso, a nadie se persigue por aborto.
8º MITO. El aborto es un asunto de la propia conciencia, es una
cuestión personal, íntima, en la que ni la legislación, ni la
religión, ni nadie, excepto la propia madre, debe intervenir.
9º MITO. Es preferible abortar cuando el feto presenta alteraciones
genéticas o congénitas, pues ¿qué calidad de vida podrán llegar a
tener esos niños? Nadie desea un hijo con malformaciones o SIDA.
10º MITO. Sólo las mujeres con recursos económicos que deciden abortar
se hacen abortos ilegales en las mejores condiciones, mientras que las
demás fallecen o quedan afectadas debido al aborto clandestino mal
realizado.
11º MITO. El aborto es una buena medida de control natal, ¿para qué
traer más gente al mundo?
12º MITO. El aborto debe ser una opción cuando se carece de capacidad
para la manutención económica del no nacido.
13º MITO. En los países más desarrollados se practica el aborto a
petición. Prohibir, sólo sirve para condenar a las mujeres sin
recursos a un grave riesgo para sus vidas ¿a quién sirve que los
abortos sean considerados delito?
14º MITO. El aborto es un problema de salud pública.
15º MITO. Existen maneras distintas de pensar. Algunos teólogos han
resuelto la cuestión del aborto de manera distinta que la Iglesia.
16º MITO. Que no se meta la Iglesia, que no quiera imponer los
criterios religiosos sobre los demás.
17º MITO. El Papa es infalible sólo cuando proclama ex cathedra una
doctrina en materia de fe o moral, y respecto al aborto nunca se ha
pronunciado en esta forma. Además no existe ninguna enseñanza de la
Iglesia sobre el momento en el que el feto recibe el alma y se
convierte en persona.
18º MITO. Los teólogos, como parte del Magisterio de la Iglesia, están
volviendo a conceptos teológicos formulados por San Agustín y Santo
Tomás de Aquino, según los cuáles, Dios dota de alma a la vida
prenatal sólo cuando tiene un cuerpo reconociblemente humano. Si ellos
hubieran tenido acceso a los conocimientos actuales, habrían ampliado
su doctrina y enseñado que Dios dota al feto de un alma cuando el
cerebro ya está desarrollado.
19º MITO. La Iglesia Católica enseña que en última instancia la
conciencia debe ser el principio rector para la acción y que sólo
pecamos cuando actuamos en contra de nuestra conciencia. Tenemos
obligación de formarla bien y de tomar en cuenta todos los aspectos
que puedan ayudarnos a tomar una decisión adecuada respecto al aborto;
pero la decisión es suya.
20º MITO. Hay teólogos católicos, sacerdotes y obispos, que consideran
morales algunos abortos. Y, aunque el Derecho Canónico establece que
quien comete un aborto queda excomulgada automáticamente, esto es
falso si lo realiza conforme a su conciencia.
21º MITO. En Italia, un país mayoritariamente católico, en cuyo
territorio está el Vaticano, se despenalizó el aborto motivado por la
situación de injusticia que significaba que las mujeres con recursos
económicos pudieran practicarse abortos en buenas condiciones,
mientras que las mujeres de pocos recursos debían acudir a métodos que
muchas veces resultaban mortales. Este hecho indica que la Iglesia
debería cambiar su postura respecto al aborto.
22º MITO. Las "Católicas por el Derecho a Decidir" pertenecemos a la
Iglesia Católica porque somos bautizadas, sin embargo tenemos
opiniones distintas a lo que enseña el Papa en ciertas materias, como
por ejemplo el aborto.
23º MITO. Practico la religión católica y personalmente nunca estaré
de acuerdo en el aborto, sin embargo, soy de la opinión de que aun
cuando la vida del no nacido es un bien que se debe proteger, es
necesario que la legislación no impida la libertad de realizar o no un
aborto cuando una mujer fue violada o corre peligro su vida.
"A veces se usa una expresión de refinada hipocresía para denominar el
aborto provocado: se dice que es la interrupción del embarazo (...) La
horca o el garrote pueden llamarse interrupción de la respiración, y
con un par de minutos basta. Cuando se provoca el aborto o se ahorca,
se mata a alguien. Y es una hipocresía más considerar que hay
diferencia según en qué lugar del camino se encuentre el niño que
viene, a qué distancia de semanas o meses del nacimiento va a ser
sorprendido por la muerte. Con frecuencia se afirma la licitud del
aborto cuando se juzga que probablemente el que va a nacer (el que iba
a nacer) sería anormal, física o psíquicamente. pero esto implica que
el que es anormal no debe vivir, ya que esa condición no es probable,
sino segura. Y habría que extender la misma norma al que llega a ser
anormal por accidente, enfermedad o vejez. Y si se tiene esa
convicción, hay que mantenerla con todas sus consecuencias" [1].
La misma afirmación del derecho a la maternidad consciente y
responsable es anulada, puesto que se persigue tal maternidad
interrumpiéndola.
Se habla y hasta se discute sobre el aborto, sin embargo a veces se
carece de ideas claras; es por esto que a continuación se procura dar
respuesta a algunos de los principales argumentos que los partidarios
del aborto plantean.
1º MITO
Nadie está a favor del aborto..., pero en ocasiones es la única
salida.
REALIDAD. Este mito halaga a los oídos, pero no es verdadero.
Afirmando que se es conciente de la realidad del aborto se pretende
justificar como la única salida a la angustiante situación que supone
un embarazo no deseado y se hace caso omiso de que la peor angustia
para una mujer vendrá después del aborto.
La Dra. Maria Simon, psicóloga en la Clínica Ginecológica
Universitaria de Würzburg (Alemania), ha realizado un estudio de las
consecuencias psíquicas del aborto. La propia autora expone los
resultados de esta investigación. Señala que tras un aborto se
acumulan las siguientes consecuencias psíquicas: sentimientos de
remordimiento y de culpa, oscilaciones de ánimo y depresiones, llanto
inmotivado, estados de miedo y pesadillas. Frecuentemente estos
fenómenos van acompañados de perturbaciones físicas, como alteraciones
del ritmo cardiaco o de la tensión arterial, migraña, trastornos del
aparato digestivo o calambres en el vientre. Inmediatamente tras el
aborto y bastante tiempo después, las pesadillas tienen como tema
niños pequeños muertos. Al 52% de las encuestadas les molesta ver a
mujeres embarazadas porque les recuerdan sus propios hijos abortados.
En el 70% de las mujeres surge una y otra vez el pensamiento de cómo
serían las cosas si el niño abortado viviera ahora. Además, las
encuestas arrojan proporciones de hasta 50% de uniones que se rompen
después de un aborto [2].
A semejante conclusión llegó el Dr. Nathanson. La mujer que se sometía
a este procedimiento, pasado el tiempo, presentaba síntomas no sólo en
su aspecto físico (cefalea, gastralgia, etc.) sino también en el
emocional (insomnio, crisis de angustia, crisis depresivas, abuso de
alcohol, frigidez, etc.). Lo mencionado hasta aquí se hace tomando en
cuenta que la experiencia del aborto provocado puede generar dos
posibilidades: ningún efecto psicopatológico o algún efecto. En el
primer caso se tratará de pacientes con cierto grado de insuficiencia
psíquica o trastorno de la personalidad de tipo sociopático, y que por
lo mismo, les falta conciencia de su propia conducta y de su
trascendencia. En cambio la experiencia del aborto provocado en una
personalidad normal, se asocia negando la culpa. Ante un caso de
Síndrome post-aborto (SPA), se impone la actitud terapéutica y
comprensiva, así como la ayuda espiritual [3].
Un estudio financiado por el gobierno de Finlandia confirmó que las
mujeres que se someten a un aborto corren cuatro veces más el riesgo
de morir que las que continúan su embarazo y dan a luz. El estudio
analizó más de nueve mil casos. El médico David C. Reardon, encargado
de la investigación, explicó que "se trata de un estudio impecable,
basado en informaciones verídicas" que "confirma que el hecho de que
el aborto sea más peligroso que el parto, no es algo que pueda
dudarse". Los investigadores de la unidad de análisis estadístico del
National Research and Development Center for Welfare and Health
examinaron los certificados de defunción de todas la mujeres en edad
reproductiva (entre 15 y 49 años de edad) que murieron entre 1987 y
1994, es decir unas 9,129 mujeres. Luego, examinaron la base de datos
nacional para identificar cualquier evento relacionado con el embarazo
ocurrido en el año previo a la muerte. Los investigadores encontraron
que en comparación con las mujeres que llevaron su embarazo hasta el
final, las que abortaron en el año previo a su muerte fueron: 60 % más
propensas a morir por causas naturales; siete veces más tendientes al
suicidio; cuatro veces más propensas a morir en accidentes; y 14 veces
más propensas a ser víctimas de un homicidio. Los investigadores creen
que el alto índice de muertes relacionadas a accidentes y homicidios
está relacionado a las tasas más altas de conductas suicidas o de alto
riesgo. Reardon, que publicó un artículo al respecto en la revista
Post-Abortion Review, denunció que "aunque este importante estudio fue
publicado por el medio más importante de la medicina escandinava, fue
completamente ignorado por la prensa estadounidense". "Todo el cuerpo
de la literatura médica muestra claramente que el aborto sólo
perjudica la salud física y mental de las mujeres", aseguró Reardon.
"A las mujeres se les oculta esto. Nadie les dice que dar a luz mejora
la salud femenina, no sólo en comparación con las que han abortado
sino con las que no han resultado embarazadas", agregó. "Si los que
promueven el aborto son en realidad gente pro-choice (pro-opción),
permitirían que las mujeres conozcan los riegos reales del aborto [4].
Así pues, el recurso al aborto no significa una verdadera solución,
sino todo lo contrario, posteriormente se convierte en un grave
problema.
Por otra parte, siempre existen alternativas menos violentas que el
aborto. A este respecto, las estadísticas nacionales del Centro de
Ayuda a la Mujer, después de 11 años de atención han llegado a la
mismo conclusión.
Las razones por las que una mujer decide recurrir al aborto son las
siguientes:
1) 51.6% sociales
2) 22.8% económicas
3) 14.3% familiares
4) 5.7% salud
5) 3.3% personales
6) 2.2% violación
Las ayudas que se les ofrecen para salir adelante de su problema sin
poner en riesgo su propia vida y la de su hijo son: orientación
educativa sobre el valor de su persona y autoestima, despensas, bolsa
de trabajo post-parto, media beca para atención prenatal y parto en
instituciones públicas y privadas, albergue y respaldo frente a la
familia, canalización a instituciones de salud y atención de embarazos
de alto riesgo, asistencia psicológica para el tratamiento del
síndrome post-violación y canalización a organismos que pueden dar en
bebés en adopción [5].
Gracias a esas ayudas se han podido salvar de la muerte a cientos de
bebés, pues habitualmente las madres optan por su hijo.
Pero aun así, algunas personas estimulan a las mujeres a optar mejor
por el aborto, presentándolo como el camino "más fácil" o como la
"única salida". Sin embargo esas mismas personas ignoran o parecen
olvidar, que el aborto no es la "única salida", sino la "peor salida".
2º MITO
Debería permitirse el aborto ante un embarazo no deseado, porque
trauma a la mujer.
REALIDAD. La experiencia ha demostrado que si se le deja nacer, muchos
hijos no deseados se convierten en muy queridos. Es probable, incluso,
que nosotros mismos al principio no fuimos unos hijos deseados, pero
sí acogidos.
Stan Sinberg confiesa en The Baltimore Sun estar perplejo, como
partidario del derecho al aborto, desde el día en que supo que él
estuvo a punto de ser abortado: en una reunión su propia madre le
confesó que al enterarse que estaba embarazada, intentó abortarlo; su
padre dijo que trataría de encontrar a alguien que realizara el aborto
y al no encontrarlo -o no buscarlo-, lo tuvieron. Así pues, él debía
su existencia a una legislación social a favor de la vida; vive
gracias a que su mamá no tuvo el derecho al aborto [6].¡Cuántos
deberán su vida a una legislación así! No es fácil averiguarlo.
La mujer que acude a una clínica de abortos, puede tener seguridad de
que no le informarán bien acerca de los traumas que podrá sufrir años
más tarde, si toma la decisión de abortar.
Pero en el fondo, en muchos partidarios del aborto existe el
convencimiento de que toda inclinación, si es acogida, tiene derecho a
que se satisfaga, independientemente de si es justa o no la
pretensión, y eso no es válido. Así por ejemplo, ante el deseo que
alguien pueda tener de matar a su vecino, no debe llevarse a la
práctica tan sólo porque se contrapone al gusto de aquél de conservar
su vida, sino en primer lugar porque es injusto hacerlo. Por tanto,
¿con qué derecho se niega la vida a quien no ha cometido ningún
delito?
3º MITO
El embrión es sólo una masa de células. La vida propiamente humana
inicia a partir de que se registra actividad cerebral, y en el feto
esto se da pasados muchos meses.
REALIDAD. La biología moderna enseña que los progenitores están unidos
a su descendencia por un eslabón material que es el DNA. En cada
célula reproductora, este filamento de un metro de longitud
aproximadamente, está cortado en piezas (23 en el ser humano). Cada
segmento está cuidadosamente enrollado y empaquetado (como sucede en
un casete), de tal manera que al microscopio aparece como un bastón,
un cromosoma [7].
Es exclusivo de los seres humanos poseer 23 pares de cromosomas en las
células.
La genética enseña que desde el momento de la fecundación existe un
ser humano con todo el material genético que se va a desarrollar a lo
largo del tiempo; algo semejante a como en una cinta de casete que
tiene modificaciones físicas y hace que al colocarlo en un aparato de
casetes se escuche el jarabe tapatío, aunque ni la cinta, ni el
aparato tengan un mariachi, ni guitarras, ni trompetas.
edad aproximada y características
1 día.- 1 célula con 23 pares de cromosomas al unirse las células
germinales
3-4 días.- Se traslada hacia el útero
5-9 días.- Se implanta por sí mismo en el útero
10-15 días.- Suspende el ciclo menstrual de su madre, mide tan sólo 2
mm
20 días.- Se establecen el cerebro, el sistema nervioso y la columna
vertebral
21 días.- El corazón empieza a latir, y continuará latiendo hasta la
muerte
28 días.- Se forman músculos y se manifiestan brazos y piernas
30 días.- Es 10,000 veces más grande que la célula primera, ahora mide
4.5 mm
40 días.- Se detectan las ondas del cerebro
42 días.- Comienza a producir células sanguíneas. Sería la segunda
menstruación de la madre de no estar embarazada
60 días.- Mide 3 centímetros, tiene impulsos eléctricos cerebrales
Aceptar el que tras la fecundación, un nuevo ser humano ha comenzado a
existir, no es cuestión de gusto u opinión ¿puede alguien sostener
seriamente que lo que hoy es humano, ayer que estaba en el útero no lo
era? Lo que se extrae del útero cuando se realiza un aborto ¿es una
cosa o un ser viviente? Y si es ser viviente, ¿a qué especie
pertenece?
Y en caso de "duda", la única actitud razonable sería cuidar el
embarazo, y no destruirla. Así por ejemplo: si alguien va de cacería
con un amigo y escucha un ruido, no disparo, ante la duda de si es un
jabalí o su compadre que ronca muy parecido.
No existe un ser humano adulto que no haya pasado antes por ser
embrión, feto y bebé. Por eso se dice que si el vientre de la madre
fuera transparente, el aborto provocado se vería de otra manera.
El sentido común -que no necesita conocimientos científicos- nos dice
que lo que se lleva en el seno materno es algo vivo, sin embargo
algunos dudan de que se trate de un ser humano, pero, ¿si no es un ser
humano, qué tipo de ser es?, si no se tuviera la convicción de que es
un ser humano ¿por qué los pro-abortistas buscan que se interrumpa su
crecimiento? y ¿por qué todo el mundo espera el nacimiento de un Ser
humano?
La experiencia demuestra que sí es un ser humano. Al presentarse el
parto a nadie se le ocurre llamar a un veterinario por si nace un
gorilita, o un cocodrilo; ni se acude a un botánico, por si da a luz
una flor de zempazúchitl [8].
4º MITO
El aborto debe permitirse porque la mujer tiene derecho a disponer de
su cuerpo.
REALIDAD. Tratándose del aborto no se está manipulando el propio
cuerpo, sino que se acaba con la vida de otra persona sobre la que no
tiene derecho, menos aún de eliminarla. Además, el derecho al propio
cuerpo tiene sus límites; por ejemplo, no es permitido manejar en
estado de ebriedad, venderse como esclavo, o desvestirse en vía
pública, y esto ¿por qué? porque ser dueños del propio cuerpo no
justifica cualquier acción.
En años recientes, ciencias como la genética, la inmunología y la
fecundación in vitro (fivet) lo han demostrado cada una por su cuenta:
madre e hijo son seres distintos. De ella recibe alimento y espacio
para vivir. En efecto, la posibilidad misma de la fivet representa una
prueba contundente de que el embrión no constituye un apéndice de la
madre.
A la mujer que ha consentido acabar a su propio hijo, una sociedad
permisiva quizá no encuentre gran dificultad en dejar pasar esa
acción, lo peor es que ella misma no se lo perdonará fácilmente. Y si
efectivamente se sobrepone y hace callar a su conciencia, lo hace a
base de insensibilizarse, de destruir su sentido de valores, de
desfeminizarse, de deshumanizarse [9].
De hecho, en principio, ningún tipo de mujer normal persiste en apoyar
la muerte de los hijos, en todo caso buscaría otras alternativas no
violentas o menos brutales.
En una entrevistaa Norma Mc Corvey, la mujer cuyo caso -en el que
intervino con el seudónimo de Jane Roe- dio origen a la sentencia del
Tribunal Supremo Roe versus Wade (1973), que liberalizó el aborto en
E.U.A., comentó que en 1991 empezó a trabajar en una clínica abortista
y conoció de cerca la realidad del aborto. En 1995 anunció que había
cambiado de mentalidad, y dijo: conozco muy poca gente que pueda
presenciar un aborto y después seguir estando a favor de él. Ante la
pregunta de si ¿no hay entre ellas personas sinceras que piensan que
de esta forma ayudan a las mujeres? contestó: algunas quieren tal vez
convencerse de que trabajan por una buena causa, pero para ellas es
sólo un debate intelectual. Todo lo que quieren es hacer progresar su
causa. Si sintieran verdaderamente algo por las mujeres, intentarían
ayudarlas de otra forma [10].
El caso también es paradógico, porque esta mujer, relacionada con la
muerte de millones de no nacidos, nunca ha abortado. McCorvey era una
mujer soltera, de 21 años, embarazada por tercera ocasión, pobre e
inculta. Cuando la sentencia fue favorable al aborto, ya había nacido
su hija, así que la dió en adopción, al igual que las dos niñas
anteriores. Ahora está en contra del aborto en cualquier periodo del
embarazo [11].
Cada vez se lucha más contra la violencia intrafamiliar, por lo que se
puede preguntar: ¿cabe peor violencia que matar a un hijo en el seno
materno?
5º MITO
Que el aborto lo decidan los médicos, ellos saben si es conveniente o
no realizarlo en cada caso.
REALIDAD. Los médicos se someten a un largo período de enseñanza
superior y práctica técnica. Aprenden a diagnosticar las enfermedades
y aportan al enfermo la preparación especializada. Por realizar estos
servicios se les compensa con el pago, con un reconocimiento especial
y con el privilegio de invadir el cuerpo ajeno con autoridad [12]. Sin
embargo, eso no les otorga el derecho a decidir si conviene o no el
aborto, pues los intereses para admitirlo pueden ser múltiples.
Desde hace años existe en Estados Unidos el negocio llamado "Industria
del aborto". Anualmente se realizan en ese país alrededor de 1.3
millones de abortos y se cobra un promedio de 350 dólares por cada
uno. Carol Everett estuvo envuelta en este negocio en el área de
Dallas, Texas desde 1977 hasta 1983, como directora de cuatro clínicas
y dueña de dos de éstas. En aquél entonces el precio oscilaba entre
los 185 y 1,250 dólares según el estado de adelanto del embarazo. Ella
personalmente llegó a ganar 150,000 dólares anuales. Más tarde la Sra.
Everett se alejó de la industria del aborto por una conversión
religiosa [13].
El ginecólogo norteamericano George Flesh, decidió abandonar la
práctica del aborto cuando empezó a sufrir ataques de ansiedad, con
náuseas, palpitaciones y vértigo. El mismo explica por qué, en un
artículo: "Ya no estaba orgulloso de ser cirujano. Cuando volvía del
trabajo y abrazaba a mis hijos, me sentía indigno de que Dios me
hubiera bendecido con sus caras sonrientes. Al comienzo de mi
ejercicio profesional, una pareja de casados vino y me pidió que les
practicara un aborto. Como el cuello uterino de la paciente estaba
rígido, no pude dilatarlo para llevar a cabo la operación. Le dije que
volviera la semana siguiente, pasada la cual el cuello uterino estaría
más blando. La pareja volvió y me dijo que había cambiado de opinión.
Les asistí en el nacimiento de su hijo siete meses después. Años más
tarde, pude jugar con el pequeño Jeffrey en la piscina del club de
tenis del que sus padres y yo éramos miembros. Era un niño precioso y
feliz. Yo estaba horrorizado al pensar que tan sólo un obstáculo
técnico me impidió terminar con su vida en formación (...) Todas las
mañanas, cuando abrazaba a mis hijos, empezaba a pensar en el
aspirador que usaría dos horas después. Era una tensión emocional que
no podía aguantar" [14].
La cuestión del aborto inducido no es algo que deba resolver el
médico, del mismo modo que la pena de muerte no es de la competencia
de los ingenieros por el hecho de que se use la silla eléctrica.
6º MITO
Está demostrado que permitir el aborto reduce el índice de
criminalidad.
REALIDAD. Se ha levantado una polémica después de la noticia de un
estudio que afirma los efectos benéficos del aborto para la sociedad.
Según informó el International Herald Tribune (10/8/99) dos
investigadores: Steven Levitt, economista, de la Universidad de
Chicago y John Donohue, profesor de leyes de la Universidad de
Stanford, han afirmado que la legalización del aborto hizo disminuir
la criminalidad. Dado que la incidencia del aborto durante los años
setenta fue desproporcionadamente alta entre las mujeres pobres de
grupos de minorías, el número total de jóvenes que podrían tener
problemas con la ley es mucho menor. Levitt declaró que el aborto
ofrece una alternativa a las madres para no tener hijos que van a
enfrentarse a una vida dura. Dado que esos niños habrían nacido en un
ambiente de pobreza y carencia de amor maternal, hubieran tenido mayor
probabilidad de entrar en conflicto con la policía. El estudio de los
dos académicos incluso afirma que el aborto podría haber sido el
factor responsable de la mitad de la reducción de la criminalidad de
1991 a 1997. Áreas en donde hubo tasas altas de aborto, han
experimentado una disminución más significativa de la criminalidad,
según el estudio. Los autores no estaban satisfechos con otras
explicaciones como el aumento en el número de personas encarceladas y
mayor dureza por parte de la policía para justificar la disminución en
los crímenes.Compararon las tasas de aborto de 1973 a 1976 y la
criminalidad de 1985 a 1997. Los diez estados con el nivel más bajo de
aborto vieron aumentar el número de homicidios en un 16.9% de 1985 a
1997. Mientras que los diez estados con la incidencia más alta de
aborto experimentaron una disminución de los homicidios de un 31.5%.
En los días posteriores a la divulgación de esa noticia el Pro-Life
Infonet publicó diversos estudios con las reacciones a la tesis sobre
el aborto y la criminalidad. La directora de un grupo pro-vida en el
estado de Massachusetts, Maryclare Flynn, comentó que "es una
desgracia sugerir que los 40 millones de niños que han sido abortados
desde 1973 habrían llegado a ser criminales. El estudio está dando por
supuesto que las mujeres pobres y las de las minorías están criando
criminales". Un editorial del periódico Boston Herald criticó el
estudio haciendo notar que se encuentra al mismo nivel de las peores
afirmaciones de los grupos racistas. El periódico Chicago Tribune hace
hincapié en que poco a poco se están eliminando las palabras "trágico"
y "lamentable" de las descripciones del aborto y que quizá serán
reemplazadas por expresiones como "socialmente útil". Mientras tanto
el Christian Science Monitor afirmó que es simplemente preferible
disfrutar la buena noticia de un declive en el crimen y no aceptar que
alguien se decida a robar un banco simplemente porque su madre no le
quería. El London Independent añadió que aún considerando correcto el
análisis de los investigadores, de ahí no se puede derivar una
política útil. El periódico observa que aunque pudiéramos poner fin al
hambre, la pobreza, la miseria y el crimen simplemente abortando a
todos, constituiría una idea absurda. Michael Geer, del Instituto de
la Familia en el estado de Pennsylvania, describió el estudio como una
nueva herramienta contra el crimen, "la pena capital preventiva".
Además, mientras que puede ser cierto que algunos criminales
potenciales hayan sido eliminados por el aborto Geer se pregunta, "¿a
cuántos científicos y genios habremos sacrificado?". Alan Keyes
respondió al estudio diciendo que en los años setenta era obvio que el
aborto se usaba como una arma contra los negros. Dentro de poco,
observó Keyes, los negros perderán su posición como la principal
minoría en Estados Unidos, y ésto se debe casi por completo al
fenómeno del aborto. El comentarista Cal Thomas recordó que en los
setenta el entonces pro-vida líder negro, Jesse Jackson y otros negros
consideraban el aborto como un medio empleado por los blancos para
reducir los gastos sociales. De esta manera no hace falta alimentar y
educar a tanta gente pobre. Es como preguntarnos ¿matar a todos los
niños de la calle mejoraría el ingreso per cápita del país? "Esta
pregunta tendría un mensaje implícito: calificar al asesinato de
antemano como algo bueno o cuando menos un hecho diferente. En el
momento de la fecundación se inicia una entidad biológica diversa al
padre y a la madre, al igual que después cuando nazca el nuevo ser va
a necesitar de un ambiente especial para continuar viviendo, como
usted, como yo y como todos los humanos necesitamos oxígeno, agua y
alimentos para poder sobrevivir. Concluye el licenciado Juan Bernardi
con esta frase: "No cabe preguntarse si el aborto disminuye la
criminalidad, porque el aborto mismo es un crimen" [15].
7º MITO
Que el aborto sea legal por los que sí lo deseen, si alguno no está de
acuerdo, que no lo haga, pero no quiera imponer su criterio sobre los
demás. Además, el actual régimen legal que penaliza el aborto está en
desuso, a nadie se persigue por aborto.
REALIDAD. Las leyes cumplen una determinada función: lograr un Estado
de Derecho. Al declarar un precepto como conveniente se postula un
criterio social de comportamiento, que, de hecho, puede ir en
beneficio o no de los fines de los ciudadanos. En el caso del aborto,
es claro que no censurarlo va en perjuicio de la persona humana.
Lo mismo hace el derecho penal, siempre impone convicciones. Cabría
incluso afirmar que resultaría inconcebible si renunciara a ello; tan
absurdo sería, desde el punto de vista de su objeto, dar paso a la
sanción penal sin estar convencido de que el bien protegido lo
merezca, como dejar el cumplimiento de sus normas al libre arbitrio de
cada sujeto [16].
Sin embargo, es frecuente escuchar, en cierto ambiente político, que
se está a favor de la vida, pero que se apoya el aborto por respeto a
quienes mantienen otros puntos de vista. Lo que no mencionan es que
ese respeto por la opinión ajena, tiene sus límites, porque ninguno
apoyaría una ley que protegiera la vida de todos, pero permitiera a
cualquiera privarle de la suya.
El aborto siempre es un acto violento que no debe ser alentado, y
quien es indiferente ante la violencia, favorece a quien la ejerce. En
este, como en otros casos, quien busca una posición neutral o apoya la
libre elección, realmente favorece el aborto. Ese mismo aceptaría que,
por ejemplo, en la Alemania Nazi se hubiera hecho este razonamiento:
yo soy neutral, pero si tú quieres realizar el genocidio, es asunto
tuyo, atente a las consecuencias, pero tú escoge.
Siguiendo la lógica del mito también se podría decir: si tú no quieres
violar, no violes, pero no impongas tu criterio sobre los demás, ¿cómo
suena esto?
En el caso Dred Scott de E.U.A., la Suprema Corte de Justicia, a
través del juez Roger B. Taney confirmó y extendió la esclavitud;
declaró que los negros no eran personas y por tanto podían ser
esclavos. Actualmente se considera la postura de Taney como la peor
decisión constitucional. Pero hay un hecho curioso. Muchos años antes,
Taney había liberado a sus propios esclavos. Hoy podríamos decir que
estaba personalmente en contra de la esclavitud, pero que no quería
imponer sus puntos de vista a otros. La contradicción de Taney -la de
oponerse en privado, pero tolerar públicamente una extendida práctica
social- es la postura preferida respecto al aborto por los que se
declaran pro-choice [17].
Se dice ser pro-choice, a escoger que muera un inocente. Por eso la
pregunta ¿es el aborto una válida elección de la madre? ¿acaso se
puede "escoger" la suerte del vecino, de la suegra o del hermano? ¿por
qué se ha de poder escoger la suerte del hijo?
La experiencia también demuestra que cuando se pierde el respeto por
la vida, fácilmente se trasgrede cualquier derecho. John S. Aird,
demógrafo que trabajó casi 30 años en la oficina del Censo de Estados
Unidos, comenta que desde 1979 se prohibió tener más de un hijo en
China, y que esta política demográfica ha sido aplicada desde con
amenazas y multas, hasta abortos y esterilizaciones forzosas [18].
8º MITO
El aborto es un asunto de la propia conciencia, es una cuestión
personal, íntima,en la que ni la legislación, ni la religión, ni
nadie, excepto la propia madre, debe intervenir.
REALIDAD. Aunque todos debemos seguir la propia conciencia, el papel
de ella no es crear la verdad,; y en lo particular respecto al aborto
no es un asunto de la propia conciencia, una cuestión personal,
íntima, en la que nadie debe intervenir, porque afecta en concreto a
una persona, al no nacido, que es conducido a la muerte.
No hay que perder de vista que quien aborta acaba con la vida, la
libertad, la intimidad y la conciencia de otra persona, por eso mismo,
cuando se defiende la vida humana del no nacido, no se está en contra
de la mujer, sino a su favor, ya que estadísticamente está demostrado
que por cada dos abortos, uno era del sexo femenino. Protegiendo la
vida desde la concepción se establece que ninguna mujer podrá ser
agredida, ni siquiera en el vientre de su madre.
Si se realizan campañas a favor de la conciencia ecológica, cuanto más
debemos hacer por los seres humanos.
La Madre Teresa de Calcuta lo entendió y explicó con claridad:
promoviendo el respeto al ser humano no nacido como condición para la
paz social. A continuación se transcriben algunos párrafos de sus
palabras en el Desayuno de la Oración Nacional en Washington, D. C. ,
(4-II-94):
"No puedo olvidar la experiencia que tuve al visitar un hogar donde
mantienen a esos viejos padres de hijos e hijas que los han puesto en
una institución y, tal vez, se han olvidado de ellos. Vi que en esa
casa toda esa gente anciana tenía todo: buena comida, un lugar
confortable, televisión, todo. Pero todos ellos estaban mirando hacia
la puerta. Y no vi a ninguno con una sonrisa en su rostro.
"Di la vuelta hacia la Hermana y pregunté: ¿Por qué esta gente que
tiene todo el confort aquí, por qué todos ellos están mirando hacia la
puerta? ¿Por qué no sonríen? (estoy tan acostumbrada a ver las
sonrisas de nuestra gente, aún los que se están muriendo sonríen) Y la
Hermana dijo: Es así casi todos los días. Ellos están esperando,
tienen la esperanza de que un hijo o una hija vendrá a visitarlos.
Están dolidos porque están olvidados. Y miren, esta negligencia a amar
trae pobreza espiritual. Quizás en nuestra propia familia tengamos a
alguien que se siente solo, que se siente enfermo, que se siente
preocupado. ¿Estamos ahí? ¿Estamos deseando dar hasta que duela con el
fin de estar con nuestras familias, o ponemos nuestros intereses
primero? Estas son las preguntas que debemos hacernos a nosotros
mismos (…) Debemos recordar que el amor empieza en el hogar y debemos
recordar que el futuro de la humanidad pasa a través de la familia.
"Me sorprendí en el Occidente al ver tantos muchachos y muchachas
jóvenes dados a las drogas. Y traté de averiguar porqué. ¿Por qué eso
es así, cuando aquellos en el Occidente tienen tantas más cosas que
aquellos en el Oriente? Y la respuesta fue: Porque no hay nadie en la
familia que los reciba. Nuestros hijos dependen de nosotros para todo:
su salud, su nutrición, su seguridad, su llegar a conocer y amar a
Dios. Por todo esto, ellos nos miran con confianza y esperanza. Pero a
menudo los padres y madres están tan ocupados, que no tienen tiempo
para sus hijos, o quizás no están ni siquiera casados o han fracasado
en su matrimonio. Así que los hijos se van a las calles y se
involucran en drogas u otras cosas. Estamos hablando de amor al niño,
que es donde el amor y la paz tienen que empezar. Estas son las cosas
que rompen la paz.
"Pero yo siento que hoy en día el mayor destructor de la paz es el
aborto, porque es una guerra en contra del niño, la muerte directa de
un niño inocente, asesinado por la propia madre. Y si aceptamos que
una madre puede matar hasta a su propio hijo, ¿cómo podemos decirle a
otras gentes que no se maten unos a otros? ¿cómo persuadimos a una
mujer de que no se haga un aborto? Como siempre, debemos persuadirla
con amor y debemos recordarnos a nosotros mismos que amor significa
estar dispuestos a dar hasta que duela. Jesús dio hasta su vida para
amarnos. Asi, la madre que está pensando en el aborto, debe ser
ayudada a amar, eso es, dar hasta que duela sus planes, o su tiempo
libre, para respetar la vida de su hijo. El padre de ese hijo, quien
quiera que sea, también debe dar hasta que duela.
"Mediante el aborto la madre no aprende a amar, sino que mata hasta a
su propio hijo para resolver sus problemas. Y, mediante el aborto, se
le dice al padre que no tiene que tomar ninguna responsabilidad con el
niño que ha traído al mundo. El padre probablemente ponga a otras
mujeres en el mismo problema. De manera que el aborto sólo conduce a
más abortos.
"Cualquier país que acepte el aborto no está enseñando a su gente a
amar, sino a que use cualquier violencia para conseguir lo que
quieren. Es por eso que el mayor destructor del amor y la paz es el
aborto.
"Mucha gente está muy, muy preocupada con los niños de la India, con
los niños de Africa, donde bastantes mueren de hambre, y cosas por el
estilo. Mucha gente también está preocupada por toda la violencia en
este gran país de los Estados Unidos. Estas preocupaciones son muy
buenas. Pero con frecuencia esta misma gente no se preocupa por los
millones que están siendo asesinados por la decisión deliberada de sus
propias madres. Y es por esto que es el mayor destructor de la paz hoy
en día: el aborto, que trae a la gente tal ceguera.
"Y por esto yo suplico en la India y suplico en todas partes:
Valoremos de nuevo a los niños. El niño es el regalo de Dios a la
familia. Cada niño es creado en la especial imagen y semejanza de Dios
para cosas más grandes, para amar y ser amado (…) debemos valorar de
nuevo a los niños para que sean el centro de nuestro cuidado y
preocupación.
"(…) Estamos combatiendo el aborto con la adopción, cuidando a la
madre y adoptando a su bebé. Hemos salvado miles de vidas. Hemos dicho
a clínicas, a hospitales y estaciones de policía: Por favor, no
destruyan al niño; lo tomaremos. De manera que siempre tenemos a
alguien que le diga a la madre en problemas: Ven, cuidaremos de ti, le
daremos un hogar a tu hijo. Y tenemos una tremenda demanda de parejas
que no pueden tener hijos (…)
"Por favor no maten al niño. Yo quiero al niño. Por favor denme ese
niño. Estoy dispuesta a aceptar cualquier niño que podría ser abortado
y darlo a una pareja de casados que lo amará y será amada por el niño.
Solamente de nuestro hogar de niños en Calcuta, hemos salvado más de
3,000 niños del aborto. ¡Estos niños han traído tal amor y alegría a
sus padres adoptivos y han crecido tan llenos de amor y júbilo!.
Yo sé que las parejas tienen que planificar su familia y para eso hay
planificación familiar natural. La forma de planificar la familia es
planificación familiar natural, no contracepción. Al destruir el poder
de dar vida, por medio de la contracepción, un marido o una esposa se
están haciendo algo a sí mismos. Esto enfoca la atención hacia uno
mismo y así destruye el regalo del amor en él o ella. Amando, el
marido y la esposa deben enfocar la atención hacia el otro, como
sucede en la planificación familiar natural, y no a sí mismo, como
pasa con la contracepción. Una vez que el amor viviente es destruido
por la contracepción, el aborto sigue muy fácilmente.
"También sé que hay grandes problemas en el mundo, que muchas parejas
no se aman mutuamente lo suficiente para practicar la planificación
familiar natural. No podemos resolver todos los problemas en el mundo,
pero no caigamos en el peor problema de todos, que es destruir el
amor. Y esto es lo que pasa cuando le decimos a la gente que practique
la contracepción y el aborto.
"Los pobres son una gran gente. Pueden enseñarnos tantas cosas bellas.
Una vez uno de ellos vino a darnos las gracias por enseñarle
planificación familiar natural y dijo: Ustedes, la gente que ha
practicado la castidad, ustedes son la mejor gente para enseñarnos
planificación familiar natural porque no es nada más que auto-control
que brota del amor por cada uno. Y lo que esta persona pobre dijo es
muy cierto. Estas personas pobres quizás no tengan nada para comer,
tal vez no tengan una casa donde vivir, pero aún así ellos pueden ser
grandes personas cuando son espiritualmente ricos.
"Cuando recojo a alguien de la calle, hambriento, le doy un plato de
arroz, un pedazo de pan. Pero una persona que está encarcelada, que se
siente no querida, desamada, aterrorizada, la persona que ha sido
echada fuera de la sociedad, esa pobreza espiritual es mucho más dura
de vencer. Y el aborto, que con frecuencia le sigue a la
contracepción, ocasiona a la gente ser espiritualmente pobre, y esa es
la peor pobreza y la más difícil de vencer.
"Aquellas que son materialmente pobres pueden ser personas
maravillosas. Una noche salimos y recogimos a cuatro personas de la
calle. Y una de ellas estaba en la condición más terrible. Le dije a
las hermanas: Ustedes cuiden a las otras tres; yo cuidaré a la que
luce peor. Así que hice por ella todo lo que mi amor puede hacer. La
puse en cama, y había una bella sonrisa en su rostro. Ella me tomó las
manos, mientras decía tan sólo una palabra: Gracias, y murió.
"No pude evitar examinar mi conciencia ante ella. Y pregunté: ¿Qué
diría yo si estuviera en su lugar? Y mi respuesta fue muy simple. Yo
hubiera tratado de llamar un poco la atención hacia mí misma. Hubiera
dicho: Tengo hambre, me estoy muriendo, tengo frío, estoy sufriendo, o
algo. Pero ella me dio mucho más -me dio su amor agradecido. Y murió
con una sonrisa en su rostro. Entonces estaba el hombre que habíamos
recogido del desagüe, medio comido por los gusanos y después de
haberlo traído a la casa, sólo decía, ‘He vivido como un animal en la
calle, pero voy a morir como un ángel, amado y cuidado’. Entonces,
después que le quitamos todos los gusanos del cuerpo, todo lo que
dijo, con una gran sonrisa, fue: Hermana, voy a la casa de Dios, y
murió. Fue tan maravilloso ver la grandeza de ese hombre que pudo
hablar así sin culpar a nadie, sin comparar nada. Como un ángel; ésta
es la grandeza de la gente que es espiritualmente rica aún cuando son
materialmente pobres.
"No somos trabajadoras sociales. Quizás estemos haciendo trabajo
social a los ojos de alguna gente, pero debemos ser contemplativas en
el corazón del mundo. Porque traemos la presencia de Dios a su
familia, porque las familias que rezan juntas, permanecen unidas. Hay
tanto odio, tanta miseria, y nosotras con nuestras oraciones, con
nuestro sacrificio, estamos empezando en casa. El amor empieza en el
hogar, y no es qué tanto hacemos, sino cuánto amor ponemos en lo que
hacemos.
"Si somos contemplativos en el corazón del mundo con todos sus
problemas, estos problemas nunca nos desalentarán. Siempre tenemos que
recordar lo que Dios nos dice en las Escrituras: Aún si una madre
pudiera olvidar al hijo en sus entrañas -algo imposible, pero aún si
ella pudiera olvidarlo- Yo nunca les olvidaré a ustedes.
"Y es así que yo estoy aquí conversando con ustedes. Quiero que
ustedes encuentren a los pobres aquí, justo en su propia casa
primero. Y empiecen a amar allí. Traigan las buenas nuevas a su propia
gente primero. E investiguen acerca de sus vecinos más cercanos.
¿Saben quiénes son?
"Tuve la experiencia más extraordinaria de amor al vecino con una
familia hindú. Un caballero vino a nuestra casa y dijo. MadreTeresa,
hay una familia que no ha comido por mucho tiempo. Haga algo. De
manera que cogí algo de arroz y fui allá inmediatamente. Y vi a los
niños, sus ojos brillaban de hambre. No sé si ustedes alguna vez han
visto el hambre. Pero yo la veo con mucha frecuencia. Y la madre de la
familia cogió el arroz que le di y salió. Cuando regresó, le pregunté:
¿A dónde fuiste? ¿Qué hiciste?Y ella me dio una respuesta muy simple:
Ellos también tienen hambre. Lo que me impactó fue lo que ella sabía,
¿y quiénes son ellos? Una familia musulmana. No traje más arroz esa
noche porque yo quería que ellos, hindúes y musulmanes, disfrutaran la
alegría de compartir.
"Pero allí estaban aquellos niños, radiantes de júbilo, compartiendo
la alegría y la paz con su madre porque ella tenía amor para dar hasta
que duela. Y ustedes ven que aquí es donde empieza el amor, en el
hogar, en la familia.
"De manera que, como el ejemplo que esta familia muestra, Dios nunca
nos olvidará, y hay algo que ustedes y yo siempre podemos hacer.
Podemos mantener la alegría de amar a Jesús en nuestros corazones, y
compartir esa alegría con todos con los que estemos en contacto.
Lleguemos a esa única meta: que no haya niño no querido, no amado,
descuidado, o asesinado y echado a un lado. Y demos hasta que duela,
con una sonrisa.
"Si recordamos que Dios nos ama, y que podemos amar a otros como El
nos ama, entonces América puede convertirse en una señal de paz para
el mundo. Desde aquí, una señal de cuidado para el más débil de los
débiles -el niño no nacido-. Si se convierten en una luz brillante de
justicia y paz en el mundo, entonces realmente serán fieles a lo que
buscaban los fundadores de este país. ¡Dios los bendiga!".
9º MITO
Es preferible abortar cuando el feto presenta alteraciones genéticas o
congénitas, pues ¿qué calidad de vida podrán llegar a tener esos
niños? Nadie desea un hijo con malformaciones o SIDA.
REALIDAD. Muchos no nacidos fallecen; otros no podrán llegar a la vida
adulta porque su naturaleza no está preparada para alcanzarla ¿por qué
acabar con ellos intencionadamente?
Gracias a los avances de la técnica aplicada en la medicina se han
conseguido adelantos que antiguamente eran inimaginables, y entre
ellos está la posibilidad de obtener datos suficientes para
pronosticar alguna patología del no ser en gestación. Pero, ¿quién
dirá qué enfermedad es definitiva para optar por el aborto?
La Fundación Kennedy presentó una película para mostrar lo terrible
que era rechazar a los niños porque estuvieran enfermos. Esta película
fue filmada en base a una historia real que sucedió en el hospital
John Hopkins de Baltimore. La historia es la siguiente: Poco después
del nacimiento de un niño afectado de mongolismo se descubrió que
tenía además un estrechamiento en el tubo digestivo que le impedía
alimentarse. Esta anomalía condenaba al niño a la muerte, a menos que
se le hiciera una operación quirúrgica relativamente sencilla. Los
padres rechazaron la intervención. El cirujano se dirigió entonces al
juez proponiéndole lo siguiente: si le pido, oficialmente, que me
autorice a no hacer caso de la negativa paterna, usted ¿me apoyaría?
La opinión del juez fue que los padres tienen el derecho a oponerse a
la intervención. Después de esta respuesta el jefe de Pediatría
decidió no operar al niño, que fue colocado en una habitación separada
con aviso ‘Nothing by mouth’ (nada por la boca) y tardó quince días en
morir de hambre en uno de los mayores hospitales del país más rico del
mundo [19].
Casos muy distintos son los siguientes:
Un fotógrafo reportó una intervención quirúrgica por espina bífida
practicada a un feto de 21 semanas de gestación y captó cómo el bebé
sacó su pequeñísima mano desde el interior del útero de su madre e
intentó sujetar uno de los dedos del médico que lo había intervenido.
La pequeña mano pertenece a Samuel Alexander Armas. Los especialistas
lo operaron dentro de la matriz para corregir su anomalía. Sus padres,
Julie y Alex Armas lucharon durante mucho tiempo por tener un bebé.
Julie, una enfermera de 27 años de edad, sufrió dos pérdidas antes de
salir embarazada del pequeño Samuel. Sin embargo, cuando cumplió 14
semanas de gestación comenzó a sufrir fuertes calambres y una prueba
de ultrasonido mostró las razones. El cerebro de Samuel lucía deforme
y la espina dorsal se desprendía de una columna vertebral que también
lucía anomalías, el bebé sufría de espina bífida y podían decidir
entre un aborto o un hijo con serias discapacidades. Según Alex, el
aborto nunca fue una opción. Antes de dejarse abatir, la pareja
decidió buscar una solución por sus propios medios y fue así como
ambos comenzaron a solicitar ayuda a través de internet. De esta
manera, entablaron contacto con el Doctor Joseph Bruner (cuyo dedo es
el que sostiene Samuel en la fotografía). La espina bífida puede
llevar al daño cerebral, generar diversas parálisis e incluso una
incapacidad total. Sin embargo, al ser corregida antes que el bebé
nazca, se tienen muchas más opciones de curación. Aunque el riesgo era
grande la operación fue un éxito. Durante ella, los médicos pudieron
tratar al bebé sin sacarlo del útero, cerrar la brecha originada por
la deformación y proteger la columna vertebral, que sirve de camino
para las señales nerviosas hacia el cerebro [20].
Después del nacimiento, los padres de Samuel dirigieron una carta a
todos los amigos que en el mundo se unieron en oración por el bebé y
adoptaron su conmovedora historia como estandarte de la lucha
pro-vida. El texto de la misiva dice: Queridos amigos y familiares:
Samuel nació el jueves 2 de diciembre a las 6:25 pm en el Northside
Hospital, pesando 5 libras con 11 onzas y midiendo 20 pulgadas y
media. Nació a las 36 semanas de gestación pero llegó al mundo
asomando su cabeza con un llanto. Samuel no tuvo que pasar por alguna
unidad neonatal y llegó a nuestro hogar junto con nosotros el lunes 6
de diciembre. Después de ver un ultrasonido de su cerebro, su
neurocirujano se mostró muy optimista porque no presentó rasgo alguno
de hidrocefalia y la malformación cerebral quedó resuelta. Está
moviendo sus piernas muy bien desde las caderas y con un poco menos de
facilidad desde sus rodillas. Estuvo doblado por la mitad en el útero
y el ortopedista cree que tiene una muy buena oportunidad para
caminar. Comenzará su terapia física la próxima semana para poder
superar la rigidez de sus piernas que fue resultado de su posición en
el vientre. Samuel se está alimentando muy bien. Gracias por todas sus
oraciones y su apoyo. ¡Somos más felices de lo que alguna vez soñamos
que era posible ser! Con todo nuestro amor, Julie, Alex y Samuel Armas
[21].
Otro caso muestra a una bebé prematura que estuvo a punto de morir
cuando los médicos decidieron desconectar los aparatos que la
mantenían con vida porque pensaron que presentaba una anomalía
genética grave. Los padres nunca aceptaron el diagnóstico de los
médicos. Según los especialistas, su hija padecía de un desorden
cromosomático llamado síndrome triploideo que no le permitiría
sobrevivir. Los especialistas estaban dispuestos a desconectar los
aparatos que aseguraban alimentación y asistencia a la bebé mientras
terminaba su crecimiento porque supuestamente la niña tenía los días
contados y no "valía la pena" seguir manteniéndola con vida. Los
padres decidieron practicarle nuevas pruebas antes de someterla a lo
que consideraron una eutanasia. Los nuevos análisis confirmaron sus
temores: los médicos iban a matar a una niña sana. El caso ha causado
polémica sobre la actitud indiferente de la mayoría de los médicos
ingleses ante los no nacidos y los bebés [22].
Es muy triste enterarse de padres que rechazan a sus hijos por sufrir
de alguma discapacidad, así como de médicos que están dispuestos a
"mejorar la raza"; sin embargo, también alegra saber que siempre
existen personas que acogen como hijo muy querido a un bebé así. Por
ejemplo, si se toma el frecuente ejemplo de los niños con Syndrome de
down y se les pregunta a los papás, la mayoría de ellos dirá que son
hijos muy felices, más aún, que ellos se dicen felices de su hijo.
Niños y adultos con problemas de discapacidad son felices, mantienen
la esperanza, y prefieren vivir a no haber nacido nunca. Existen
muchos casos que lo confirman.
Así por ejemplo, Jesús Francisco Marroquín Gómez es un buen alumno de
quinto año de primaria, juega futbol y basquetbol, tiene muchos
amigos, quiere ser doctor y tiene una discapacidad física. Nació con
malformaciones múltiples que impidieron el desarrollo de algunas
vértebras y de sus piernas, por lo que sus pies, de talla muy pequeña,
están unidos a diminutas extremidades fijas en forma de cruz y él se
considera una persona feliz [23].
Y así, entre todos podríamos mencionar miles de casos semejantes. Por
todo ello habría qué reconsiderar qué es lo realmente importante,
porque se están tomando determinaciones que afectan a la persona
humana y no a la cría de ganado.
Si fuera legítimo matar a un ser humano porque corre el riesgo de
tener una vida "sin valor", entonces habría que matar a todos los que
entren en ese mismo modelo, porque ¿en dónde se sitúa la calidad de
vida de una persona? Realmente es algo muy subjetivo. En donde uno es
feliz, otro piensa en el suicidio.
En un debate ante la televisión francesa, Lejeune preguntó a Monod: de
un padre sifilítico y una madre tuberculosa que tuvieron cuatro hijos;
el primero nació ciego, el segundo murió al nacer, el tercero nació
sordomudo, y el cuarto es tuberculoso; la madre queda embarazada de un
quinto hijo. Ud. ¿qué haría?-Yo interrumpiría ese embarazo- respondió
Monod con toda seguridad; a lo que su contrincante le contestó:
Tengamos un minuto de silencio, pues Ud. hubiera matado a Beethoven
[24].
Es pues necesario esperar a que cada uno elija su destino, no
adelantarse tomando una decisión que no admite rectificación.
¡Valiente ley sería aquella que permite matar al más desvalido y
débil, y en el caso, enfermo!
Por tanto, estar a favor del aborto eugenésico conduce a la aberración
de suponer que dar muerte a un ser humano es hacerle un favor; como
dice el dicho aquél: "mejor no me ayudes compadre".
10º MITO
Sólo las mujeres con recursos económicos que deciden abortar se hacen
abortos ilegales en las mejores condiciones, mientras que las demás
fallecen o quedan afectadas debido al aborto clandestino mal
realizado.
REALIDAD. El argumento de quienes están a favor del aborto para evitar
la clandestinidad es: si la madre arriesga la vida por matar a su
hijo, démosle permiso para que pueda destruirlo sin arriesgarse.
Autorizar el aborto porque de todas formas se va a realizar
clandestinamente, es algo tan absurso como razonar que si un bandido
arriesga su vida para robar, será mejor dejarle la puerta abierta y la
luz encendida para que no tropiece [25].
Algo que no se suele decir es que el aborto siempre es peligroso en sí
mismo, realizado clandestinamente o bajo manos expertas y con las
mejores condiciones de higiene. No existen los "abortos buenos".
Algunas consecuencias son: hemorragia, perforación uterina, infección
genital, esterilidad permanente, embarazo ectópico, apertura
permanente del cuello uterino, perforación de intestino. Además están
las perturbaciones psíquicas, más graves y profundas que las
anteriores.
Testimonios -como éste-, señalan que el aborto marca para siempre: "No
sé por qué lo hice, pero lo que que sí estoy segura es que aún no me
recupero de esa experiencia. Las pesadillas no me dejan vivir en paz"
[26].
Los partidarios del aborto mencionan cifras alarmantes de mujeres
fallecidas por causa de abortos clandestinos. A ellos habría que
preguntarles cuántas mujeres fallecen anualmente, porque sería una
locura adoptar la medida jurídica de matar a unos inocentes por un
dato impreciso o desconocido.
Diversas organizaciones internacionales de planificación familiar,
como el instituto Alan Guttmacher -entidad financiada en gran parte
por la International Planned Parenthood Federation (IPPF)-, han
difundido datos sobre mujeres fallecidas a causa de los abortos
clandestinos en Latinoamérica. Según sus cifras, estos fallecimientos
eran cada año 300,000 en México. Sin embargo, el anuario estadístico
de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha desmentido esas
cifras. Así por ejemplo, en 1989 fallecieron en nuestro país 172,423
mujeres, de las cuales 21,177 se encontraban en edad fértil, y de esas
muertes, la OMS sólo registra 149 en México debidos al aborto,
incluidos los espontáneos [27].
Los datos del INEGI [28], indican que en 1994 se registraron un total
de 181,136 defunciones femeninas. Las 5 principales causas fueron:
enfermedades del corazón 16.7%, tumores malignos 13.4%, diabetes
mellitus 9.4%, enfermedad cerebrovascular 6.7%, neumonía e influenza
4.9%, sin especificar la edad.
En cuanto a la mortalidad materna, por cada 10,000 nacidos vivos
fallecieron 4.9 mujeres en 1994. Las principales causas son: Toxemia
del embarazo 27.4%, hemorragia del embarazo 24.1%, complicación del
puerperio 10.4%, aborto 6.7%. Niños nacidos vivos en 1994: 2,903,825.
Por tanto, por razón de maternidad fallecieron en ese año 1,421
mujeres y de ellas 212 se atribuyeron al aborto, ¿en dónde quedaron
las cifras de las otras mujeres fallecidas? ¿quién sostiene esas
cantidades? ¿de dónde se obtuvieron?
Ahora bien, no resulta novedoso manipular las cifras para conseguir
implantar el aborto, así lo consiguió Bernard Nathanson, elllamado
"Rey del aborto" para todo Estados Unidos en 1973. Como él mismo lo
declaró una vez cambiada su opinión. En 1968 organizó la"Asociación
Nacional para la Revocación de las Leyes del Aborto", y afirmaba que
de 10 a 15 mil mujeres morían cada año debido a los abortos
clandestinos, cuando de hecho él sabía que eran entre 200 y 300 los
casos [29].
En todo caso, cualquiera que sea la cifra real de mujeres fallecidas
por abortos clandestinos, lo único que significaría es que, tanto la
sociedad como el gobierno, no hemos sabido ofrecer alternativas para
las mujeres que han concebido un hijo no deseado.
La función de la ley es crear un estado de Derecho, si, en cambio,
consistiera en consagrar las situaciones de hecho, es claro que no
podría ser así sólo en el caso del aborto. Ante la extensión del robo,
la violencia, el fraude, las torturas, los secuestros, el acoso
sexual, la corrupción de menores (por mendicidad inducida, droga,
agresión sexual), la explotación (sordomudos, dementes, lisiados), el
maltrato infantil y femenino, el cohecho, el terrorismo, el
narcotráfico, etc., al legislador no le quedaría otro camino que
declarar legal lo que es ilegítimo ¿por qué en estos casos no se
propone que se cambien las leyes para despenalizar los delitos? [30].
Algunos afirman que mientras el aborto no sea permitido habrá más
abortos clandestinos. A esas personas habría qué preguntarles si
piensan seriamente que: ¿habrá menos gente que se drogue cuando la
droga sea permitida? ¿habrá menos asaltos cuando robarsea legal? ¿se
deben entonces legalizar los delitos que el pueblo recurrentemente
cometa? En tal caso, en Estados Unidos deberían ir pensando en
legalizar que los niños de escuelas de enseñanza básica acribillen a
sus compañeros [31].
Indudablemente que en toda legislación existen preceptos que se
deberían cambiar. Quienes apelan a las costumbres para pedir la
abrogación de una ley, se debe a que suponen que se trata de una norma
circunstancial, y en muchos casos será así. Sin embargo, también
existen preceptos inderogables, quehacen posible disfrutar de
seguridad jurídica y social: la vida pertenece a esas normas.
Por otro lado, es un hecho que en aquellos países en los que es legal
el aborto, continúa la práctica ilegal. ¿Por qué?: para no aparecer
como madre soltera; para cubrir una aventura;por odio al padre; porque
no se reúnen los requisitos para un aborto legal; o simplemente porque
una clínica clandestina resulta ser más barata.
En E.U.A. una niña nació tullida a las 34 semanas de gestación a
consecuencia de un aborto ilegal y no consumado. La madre quiso
abortar y acudió a un médico que atiende una clínica abortiva ilegal
en Nueva York, con el resultado de amputar un brazo a la niña, que
sobrevivió a la operación. Al aparecer en los periódicos la foto de la
niña, la indignación pública no se hizo esperar sobre el autor del
aborto fallido. Sin embargo, lo que este médico hizo es lo que a
diario se practica en multitud de abortos legales consumados, sólo que
en estos el feto es despedazado. Así pues, cuando el trabajo consiste
en matar, el más incompetente hace menos daño [32].
En México se tiene la experiencia de que los abortos son evitables si
se logra explicar a las mujeres que el aborto es el homicidio de su
hijo.
"Y es que -comenta el Papa Juan Pablo II-, el no nacido es débil,
inerme, hasta el punto de estar privado incluso de aquella mínima
forma de defensa que constituye la fuerza implorante de los gemidos y
del llanto del recién nacido. Se halla totalmente confiado a la
protección y al cuidado de la mujer que lo lleva en su seno" [33].
11º MITO
El aborto es una buena medida de control natal, ¿para qué traer más
gente al mundo?
REALIDAD. La superpoblación no es un problema en México, en cambio sí
lo es el nacimiento de niños que nacen fuera de matrimonio
(alrededordel 50%) sin formar una familia, como nos lo han indicado
los censos.
Para asegurar el recambio generacional en el mundo se necesitan 2.1
nacimientos por pareja. Actualmente existen países en los que su
índice de crecimiento es menor, por lo cual empieza a desaparecer su
población después de años de estar controlando la natalidad. Es que,
como dice la máxima: Dios perdona siempre, los hombres algunas veces,
pero la naturaleza, nunca.
Algo indicará que en Europa y en Canadá se estén apoyando
económicamente a las familias numerosas.
12º MITO
El aborto debe ser una opción cuando se carece de capacidad para la
manutención económica del no nacido.
REALIDAD. Si se autoriza legalmente atentar contra la vida del más
indefenso e inocente de los individuos, ¿cuál es, entonces, el sentido
de la ley? De ninguna manera puede ser una solución aceptable acabar
con seres humanos. Como tampoco puede considerarse un delito ser
pobre. Existen algunos que desean aplicar con la población aquél dicho
de: "muerto el perro, acabada la rabia".
Enun claro reconocimiento al valor de la vida desde la concepción, la
Suprema Corte de Justicia de Buenos Aires decidió entregar un subsidio
a un bebé por nacer luego de comprobar que la madre, a pesar de querer
criar a su hijo no contaba con los medios económicos para mantenerlo.
Técnicamente, es el niño por nacer el que recibirá un subsidio de 350
dólares en la persona de la madre durante un año a partir del período
del embarazo. La decisión de destinar esta ayuda se realizó luego de
conocer la situación de la madre y así evitar que entregue a su hijo
en adopción, una posibilidad que se había contemplado a pesar de
querer criar al bebé. El caso llegó a la Corte y tuvo un trámite
sumarísimo. Es la primera vez que, de esta manera, se reconoce el
valor de la vida antes del nacimiento. En la resolución firmada por el
Presidente de la Suprema Corte de Justicia, el juez explicó que con
esta medida se reconoce el derecho a la protección de la vida "desde
la concepción hasta la muerte natural", como dice la Constitución
provincial promulgada en 1994 [34].
En México una solución semejante se podría fundamentar en la
aplicación del último párrafo del artículo 4º de la Constitución
Federal que señala: "la ley determinará los apoyos a la protección de
los menores, a cargo de las Instituciones Públicas".
La administración municipal de la ciudad de Niscemi (Italia), gran
centro agrícola de Sicilia, ha decidido ofrecer ayudas especiales a
las mujeres que esperan un hijo y se encuentran en situación de
dificultad económica. El presupuesto municipal prevé una ayuda
económica de hasta 6,000 dólares para las mujeres que renuncian al
aborto y deciden llevar hasta el final su embarazo.La iniciativa forma
parte de un proyecto más amplio denominado "Ventanilla Infancia". El
programa ha sido dotado económicamente con 115,000 dólares. El
concejal confiesa que la idea le vino tras una conversación con una
enfermera profesional del hospital local que le reveló que la mayoría
de las mujeres que se dirigían a la sanidad pública para abortar lo
hacían empujadas por su difícil situación socioeconómica. Este
programa, que se ha podido poner en marcha desviando fondos del
gabinete del alcalde, prevé también la creación de obras caritativas
dirigidas por entidades religiosas y asociaciones sin ánimo de lucro
para la asistencia a niños necesitados; el refuerzo de las estructuras
de servicio a la infancia, como las guarderías; la activación de
centros de reunión para niños y adolescentes; y la institución de
servicios de apoyo a las actividades escolares y extraescolares [35].
También en la ciudad de Milán (Italia), la alcaldía otorga una ayuda
de un millón de liras al mes (500 dólares) a las mujeres embarazadas
que, encontrándose en dificultades económicas, deseen tener su hijo en
vez de abortar, casadas o solteras, italianas o extranjeras. El
objetivo es proteger la maternidad de las personas poco con pocos
recursos y evitar el aborto por motivos económicos [36].
Esas pobres mujeres lo que necesitan es apoyo, pero esa ayuda no debe
consistir en matar a los hijos. Permitir el aborto por razones
económicas, no significa ningún progreso o adelanto social, sino todo
lo contrario: la civilización que promueve el aborto por razones
económicas es totalmente antisolidaria y descubre una gran pobreza y
miseria humanas.
Así lo demostró la legislación en Yucatán, en donde está considerado
legal el aborto por la situación económica de los padres. Cuando es
claro, para cualquier mexicano auténtico, que la solución debería ir
en sentido contrario, pues la cultura de este país tradicionalmente ha
sabido dar acogida al más necesitado, por ello la legislación debería
prever un sistema más acorde con nuestras costumbres, en la que el
cuerpo social sea valorado a cada nivel, y almismo tiempo se mantengan
vivas las ricas y múltiples relaciones humanas que garantizan la
existencia de una red capaz de sostener los miembros más débiles.
¿Por qué algunos se plantean que para ayudar haya que abortar?
Simplemente porque no son personas aptas para gobernar.
13º MITO
En los países más desarrollados se practica el aborto a petición.
Prohibir, sólo sirve para condenar a las mujeres sin recursos a un
grave riesgo para sus vidas ¿a quién sirve que los abortos sean
considerados delito?
REALIDAD. Con esta última pregunta resulta evidente que no se está
tomando en cuenta a quien se elimina. Es verdad que en la actualidad
son muchos países los que han autorizado la práctica del aborto a
petición, pero también lo es que esos cambios legislativos constituyen
un retroceso al permitir la supresión de vidas inocentes.
En esos lugares en donde el aborto a petición es un "derecho" de los
ciudadanos, también suceden casos como los siguientes. Dos mujeres que
estaban en circunstancias similares. Ambas tenían tres hijos cuando se
encontraron con un embarazo inesperado. Las dos se daban cuenta de que
un hijo más supondría incomodidades y problemas, y les obligaría a
renunciar a los planes que se habían hecho respecto de su trabajo y su
vida familiar. Una, quiso tener el niño; la otra, abortó. Los relatos
son los siguientes: la escritora Elizabeth Klein esperaba el cuarto
hijo en torno a su cuarenta cumpleaños. Sus amigos le preguntaban ¿y
tu libro? Tienes tres hijos. Tú ya has cumplido. Hasta que vio por la
pantalla del scanner la cabeza perfectamente formada del niño que
llevaba dentro, deseó tener el bebé. Después escribe: desde que nació
nuestra hija pequeña ya no podemos imaginarnos la vida sin ella. El
otro relato es el siguiente: cuando Elinor Nelson supo que estaba
embarazada, se llevó una fuerte impresión. En su caso, quedar
embarazada por los medios naturales era extraordinario, pero mediante
la fecundación in vitro había tenido trillizos. Después de todo, era
la más normal de las experiencias reproductivas que había tenido, sin
embargo al ver el desorden que sus hijos de dos años hacían, decidió
abortar. Klein escribe: nos resulta especialmente grato tener nuestra
hija de propina ahora que sus hermanos se han ido de casa. Ahora
tenemos con ella esas conversaciones íntimas de sobremesa que rara vez
eran posibles cuando nuestro ruidoso trío se sentaba a comer (¿cómo se
sentiría Elinor Nelson si leyera esto?) [37].
También se conoce el testimonio edificante de madres que, en países
del llamado primer mundo, han preferido tener a su bebé con riesgo de
morir, a optar por un aborto, como por ejemplo la Venerable Gianna
Beretta Molla, y más recientemente Carla Pomella, que dio a luz el22
de abril de 1995, falleciendo ella en junio de ese mismo año.
Suponer que las mujeres por sí mismas tengan derecho a decidir si
continúan embarazadas o no, daría pie a entender que la procreación
está sujeta a su voluntad, y por lo tanto, toda la responsabilidad de
la crianza y educación. Porque los derechos siempre van vinculados a
responsabilidades
Y así lo ha determinado la legislación en países en los que el aborto
es libre. Se está utilizando como excusa para los hombres que eluden
su responsabilidad, alegando que el niño que ellos han contribuido a
engendrar, debía haber sido abortado, y que la mujer que no quiso
abortar no puede imponerles ninguna responsabilidad por el "estilo de
vida que ha elegido". Sin embargo, todos están siendo perjudicados,
pues algunos se enteran demasiado tarde, y con dolor, de que el niño
que ellos habrían acogido ha muerto [38].
Además, en E.U.A. también existen reacciones favorables a la vida.
Prueba de ello son las llamadas operaciones rescate que dificultan,
pacíficamente, la entrada a las clínicas abortistas, con el objeto de
rescatar de una muerte segura al menos a algunos no nacidos. Esto se
ha llevado a cabo, a pesar de que el Congreso norteamericano aprobó
una ley que establece penas para los responsables de manifestaciones
delante de clínicas abortistas. Los castigos pueden llegar hasta un
año de prisión y 100,000 dólares de multa la primera vez, o hasta tres
años y 250,000 dólares para los reincidentes, si concurre violencia.
Despenalizar no convertiría lo que era un delito en un derecho, pero
la realidad demuestra que así acaba ocurriendo, debido a la función
promotora de las normas jurídicas. Aunque sólo se buscara aplicarlo
para los casos de excepción, se acabaría convirtiendo tal conducta en
"normal" y exenta de reproche social, lo que facilitaría su
multiplicación.
Resulta poco razonable suponer que porque los países del primer mundo
lo realizan debe ser imitada esa conducta; es como decir que si en
Estados Unidos el SIDA ocupa una de las principales causas de muerte
entre personas de 24 a 44 años, también debe ser así en México, y otro
tanto en lo que respecta a drogadictos, homicios en escuelas [39].
14º MITO
El aborto es un problema de salud pública.
RESPUESTA. Sin duda que quienes asílo sostienen tendrán sus razones,
pero es necesario hacer notar, que, antes de ser una cuestión de salud
pública, es, ante todo, un asunto de justicia, y, por tanto, de
Derecho, que busca conducirse con la máxima justicia.
Es evidente que no puede conciliarse una idea de Derecho justo, donde
no se reconozca personalidad a todos los seres humanos por igual, en
cualquier estadio de su evolución biológica [40].
Enmarcar el aborto prioritariamente como un problema de salud pública
es tan ingenuo como afirmar que el asalto a un banco es un asunto
fiscal (no parece factible que esa opinión sea compartida por quien
fue amagado), o que la violencia del narcotráfico, debe ser valorado
por Ecología (por el plomo en los pulmones, el ruido de las ráfagas, y
la contaminación de pólvora).
Respuestas a mitos de católicos que sostienen posturas contrarias a la
doctrina de la Iglesia
La gran mayoría de las acciones diarias se llevan a cabo gracias a la
confianza. Se confía en el letrero de la ruta que seguirá el camión
que se aborda, en la solidez de la casa que con tanto esfuerzo se ha
adquirido, nos fiamos de la gasolina que ponemos en el tanque del
carro, en los alimentos que diariamente comemos, en el agua que
ingerimos, en la medicina que adquirimos, la propia vida al médico que
ha tenido sus errores graves en su vida profesional, y un larguísimo
etc., incluyendo el hecho de que fulanito es nuestro papá. Confiamos y
actuamos, porque de no querer proceder con fe, siendo coherentes,
permaneceríamos inmóviles hasta comprobar que el agua que voy a tomar
no está contaminada de cólera, que la señora que me da indicaciones y
que se dice mi mamá, realmente lo es, que los elementos de la tabla
periódica sí existen y no son simplimente un ejercicio para la
memoria.
Obvio es que depositar la fe tiene sus riesgos, y lógicamente a veces
termina uno engañado: se venden alimentos con parásitos, gasolina
alterada, kilogramos de menor peso, etc. Pero estos fraudes no son
fruto de la confianza, sino de otras conductas: falta de higiene,
avaricia, hipocresía. Es verdad que la confianza fue el mejor caldo de
cultivo para poder llegar más lejos en esas desaconsejables conductas,
pero no fue su causa.
Aun cuando la confianza ciertamente sea un riesgo, y un riesgo que se
asume más frecuentemente que lo que muchas veces somos concientes, sin
embargo, gracias a ella, el mundo continúa su marcha, pues sólo con
confianza se puede ir adelante.
Sin esa fe, no podríamos ni siquiera salir a la calle, pues resulta
tanto física como intelectualmente imposible comprobar todo, por
carecer de habilidades, conocimiento y tiempo.
Cualquier limitante de tiempo, de habilidad, o de conocimientos, es
suficiente para impedir la comprobación del beneficio que se puede
obtener de casi la totalidad de las acciones que día con día, y
momento a momento, realizamos.
Se confía en que la película elegida llenará nuestra espectativa, en
que habrá la fiesta a la que fuimos invitados, en que mañana
viviremos. ¡Incluso se cree a ciertos editorialistas de periódicos! Se
confía en algo o alguien, a pesar de que no existe método científico
que conduzca a la comprobación. Si en lugar de manejarnos en base a la
fe, esperáramos a tener certeza de todo, simple y sencillamente no
podríamos avanzar.
Mejor lo dice la Encíclica: El hombre no ha sido creado para vivir
solo. Nace y crece en una familia para insertarse más tarde con su
trabajo en la sociedad. Desde el nacimiento, pues, está inmerso en
varias tradiciones, de las cuales recibe no sólo el lenguaje y la
formación cultural, sino también muchas verdades en las que, casi
instintivamente, cree. De todos modos el crecimiento y la maduración
personal implican que estas mismas verdades puedan ser puestas en duda
y discutidas por medio de la peculiar actividad crítica del
pensamiento. Esto no quita que, tras este paso, las mismas verdades
sean "recuperadas" sobre la base de la experiencia que se ha tenido o
en virtud de un razonamiento sucesivo. A pesar de ello, en la vida,
las verdades simplemente creídas son mucho más numerosas que las
adquiridas mediante la constatación personal. ¿Quién sería capaz de
discutir críticamente los innumerables resultados de las ciencias
sobre las que se basa la vida moderna? ¿quién podría controlar por su
cuenta el flujo de informaciones que día a día se reciben de todas las
partes del mundo y que se aceptan como verdaderas? Finalmente, ¿quién
podría reconstruir los procesos de experiencia y de pensamiento por
los cuales se han acumulado los tesoros de la sabiduría y de
religiosidad de la humanidad? El hombre, ser que busca la verdad, es
pues también aquél que vive de creencias. Cada uno, al creer, confía
en los conocimientos adquiridos por otras personas. En ello se puede
percibir una tensión significativa: por una parte el conocimiento a
través de una creencia parece una forma imperfecta de conocimiento,
que debe perfeccionarse progresivamente mediante la evidencia lograda
personalmente; por otra, la creencia con frecuencia resulta más rica
desde el punto de vista humano que la simple evidencia, porque incluye
una relación interpersonal y pone en juego no sólo las posibilidades
cognoscitivas, sino también la capacidad más radical de confiar en
otras personas, entrando así en una relación más estable e íntima con
ellas. Al mismo tiempo, el conocimiento por creencia, que se funda
sobre la confianza interpersonal, está en relación con la verdad: el
hombre, creyendo, confía en la verdad que el otro le manifiesta. En
cuanto vital y esencial para su existencia, esta verdad se logra no
sólo por vía racional, sino también mediante el abandono confiado en
otras personas, que pueden garantizar la certeza y la autenticidad de
la verdad misma. La capacidad y la opción de confiarse uno mismo y la
propia vida a otra persona constituyen ciertamente uno de los actos
antropológicamente más significativos y expresivos [41].
Así las cosas, cuando un cristiano deposita la fe en la Iglesia, lo
hace sabiendo en quién confía:
a) Infalible en materia de fe y moral (Constitución Dogmática Pastor
Aeternus);
b) Maestra en humanidad;
c) Fuerte para declarar la verdad;
d) y Madre (Encíclica Mater et magistra 15-V-61), con un cariño a sus
hijos y hacia los más necesitados que ha demostrado por su entrega a
lo largo de los dos mil años de su existencia.
Entonces, ¿por qué tanta resistencia de algunos a fiarse de Ella?
Dentro del ámbito de lo que se debe creer, comenta el Papa Juan Pablo
II en otro documento: El pecado humano de los comienzos se relata en
el libro del Génesis 3. No es difícil descubrir en este texto los
problemas esenciales del hombre ocultos en un contenido aparentemente
tan sencillo. El comer o no comer del fruto de cierto árbol puede
parecer en sí irrelevante. Sin embargo, el árbol "de la ciencia del
bien y del mal" significa el límite infranqueable para el hombre y
para cualquier criatura. La criatura es siempre, en efecto, sólo una
criatura, y no Dios. No puede pretender de ningún modo ser "como
Dios", "conocedora del bien y del mal" como Dios. Sólo Dios es la
fuente de todo ser; sólo Dios es la Verdad y la Bondad absolutas, en
quien se mide y desde quien se distingue el bien y el mal. Sólo Dios
es el Legislador eterno, de quien deriva cualquier ley en el mundo
creado, y en particular la ley de la naturaleza humana (Ley natural).
El hombre, en cuanto criatura racional, conoce esta ley y debe dejarse
guiar por ella en la propia conducta. No puede pretender establecer él
mismo la ley moral, decidir por sí mismo lo que está bien y lo que
está mal, independientemente del Creador, más aún, contra el Creador.
No puede, ni el hombre ni ninguna otra criatura, ponerse en el lugar
de Dios, atribuyéndose el dominio del orden moral, contra la
constitución ontológica misma de la creación, que se refleja en la
esfera psicológica-ética con los imperativos fundamentales de la
conciencia y, en consecuencia, de la conducta humana [42].
Aún así, algunos no desean creer a la Iglesia, depositarle su
confianza, logrando de esta manera -dicen ellos-, su autonomía,
mayoría de edad interior, u otros anhelos semejantes. Ante esa
situación cabe parafrasear a Chesterton con lo siguiente:
Lo que sucede con el ambiente cultural que nos rodea es que abunda, no
en pensamiento, sino en palabrería. Muchos saben que tal frase debe
usarse para cierto tema; pero nunca imaginan siquiera cómo podrían
aplicarla a otro asunto. Preguntar de qué depende; considerar hacia
dónde conduce; meditar si existen otros casos a los cuales se aplica;
todo esto parece ser un mundo desconocido para muchos que usan las
palabras con bastante ligereza. El hecho es que esas personas sólo
usan esas palabras con relación a un asunto determinado. Se entienden
entre sí con fórmulas. Por ejemplo, una joven madre que dice: "No
quiero enseñarle ninguna religión a mi hijo. No quiero influir sobre
él; quiero que la elija por sí mismo cuando sea grande". Ese es un
ejemplo muy común de un argumento corriente, que frecuentemente se
repite, y que, sin embargo, nunca se aplica verdaderamente. Por
supuesto que la madre siempre estará influyendo sobre su hijo. De la
misma manera la madre podría haber dicho: "Espero que escogerá sus
propios amigos cuando crezca; por eso no quiero presentarleni a tías
ni a tíos". La persona adulta en ningún caso puede escaparse de la
responsabilidad de influir sobre el niño; ni siquiera cuando se impone
la responsabilidad de no hacerlo. La madre puede educar al hijo sin
elegirle una religión; pero no sin elegirle un medio ambiente. Si ella
opta por dejar a un lado la religión, está escogiendo ya el medio
ambiente. La madre, para que su hijo no sufra la influencia de
tradiciones sociales, tendrá que aislar a su hijo en una isla desierta
y allí educarlo. Pero la madre está escogiendo la isla, el lago y la
soledad; y es tan responsable de obrar así como si hubiera escogido la
secta "X" o la teología "Y". Es completamente evidente, para quien
piensa las cosas dos minutos, que la responsabilidad de encauzar la
infancia pertenece al adulto, pero la gente que repite esa fraseología
no lo piensa dos minutos. No intentan unir sus palabras con una razón,
con una filosofía. Han escuchado ese argumento aplicado a la religión,
y nunca piensan aplicarlo a otra cosa fuera de la religión. Han oído
que hay personas que se resisten a educar a los hijos aun en su propia
religión. Igualmente podría haber personas que se resistieran a educar
a los hijos en su propia civilización. Si el niño cuando sea grande
pueda preferir otro credo, es igualmente cierto que puede preferir
otra cultura. Puede molestarse por no haber sido educado como un
burgués; puede lamentar profundamente no haber sido educado como un
caballero inglés. De la misma manera puede lamentar haber sido educado
como un salvaje del desierto. Puede sentirse envidioso por la dignidad
del código de Confucio o llorar sobre las ruinas de la gran
civilización incaica, pero, evidentemente, alguien ha tenido que
educarlo para llegar a ese estado de lamentar tal o cual cosa; y una
responsabilidad grande es la de no guiar al niño hacia algún fin. La
cuestión es que estas personas hacen una pregunta, para cuya respuesta
ellas mismas no están preparadas, ni siquiera tratándose de los temas
que ellas mismas sugieren, porque no hacen el menor esfuerzo de tratar
el asunto considerado en su conjunto. Sólo repiten el insulso
comentario que se hace respecto a esa polémica. Igual acontece que si
pensáramos que entonando la misma nota musical ciento cincuenta veces
llegaremos a cantar como tenor de ópera. No todos podemos cantar así o
pensar como un filósofo, pero mucho más nos acercaríamos a ellos si
pudiéramos olvidar toda esa sarta de frases de algunos periódicos y de
aquellos que se llaman a sí mismos "intelectuales", y comenzar de
nuevo, pensando por nosotros mismos [43].
Semejante razonamiento -referido al aborto-, realiza un miembro de la
Real Academia de la Lengua Española: "La espinosa cuestión del aborto
voluntario se puede plantear de maneras muy diversas. Entre los que
consideran la inconveniencia o ilicitud del aborto, el planteamiento
más frecuente es el religioso. Pero se suele responder que no se puede
imponer a una sociedad entera una moral particular. Hay
otroplanteamiento que pretende tener validez universal, y es el
científico. Las razones biológicas, concretamente genéticas, se
consideran demostrables, concluyentes para cualquiera. Pero sus
pruebas no son accesibles a la inmensa mayoría de los hombres y
mujeres, que las admiten por fe; se entiende, por fe en la
ciencia"[44].
Por último, parece necesarIo recordar a "los creyentes", que en el
Símbolo -tanto en el apostólico como en el niceno-constantinopolitano-
decimos: creo en la Iglesia.
15º MITO
Existen maneras distintas de pensar. Algunos teólogos han resuelto la
cuestión del aborto de manera distinta que la Iglesia.
REALIDAD. Es una realidad conocida que existen teológos en desacuerdo
con la tradicional enseñanza de la Iglesia; sin embargo, es necesario
recordar que ésta no es una insitución que pueda calificarse de
democrática, como, curiosamente tampoco lo es, la máxima organización
mundial, la ONU. Personalmente, no me atrevería a defender que ésta
continue siendo así, pero, en cambio, estoy plenamente convencido, de
que no podrá ser democrático lo que ha sido establecido por Dios. Y no
sólo eso, la Iglesia también es dogmática, pero así mismo encontramos
ejemplos de dogmas en la vida corriente, pensemos, por ejemplo, en la
ópera o en la selección del mejor vino tinto. Y, por cierto, que con
la enorme ventaja, en el caso de la Iglesia, por la absoluta certeza
que no variará su manera de pensar.
Pero, antes que esto, podemos preguntar ¿siquiera se habrán leído los
documentos del Magisterio que tratan estos temas? Existen documentos
dirigidos a los fieles católicos -es decir, a bautizados que creen en
Cristo y son miembros de la Iglesia-. No es posible penetrar en el
sentido que tienen si no se advierte que un católico no es sólo sujeto
de derechos, sino también de obligaciones. El cuidado de la vida es
una de ellas.
Y en cuanto a "la manera de pensar", la Iglesia no propone una
filosofía propia ni canoniza una filosofía en particular con menoscabo
de otras, sin embargo tiene el deber de indicar lo que en un sistema
filosófico puede ser incompatible con su fe [45].
Además, la luz de la razón y la luz de la fe proceden ambas de Dios;
por tanto, no pueden contradecirse entre sí [46].
En esa misma línea algunos, abandonando la búsqueda de la verdad por
sí misma, han adoptado como único objetivo el lograr la certeza
subjetiva o la utilidad práctica. De aquí se desprende como
consecuencia el ofuscamiento de la auténtica dignidad de la razón, que
ya no es capaz de conocer lo verdadero y de buscar lo absoluto [47].
Por tanto, es posible que algunos teólogos hayan resuelto la cuestión
del aborto de manera distinta que la Iglesia. Esas personas pueden ser
sinceras, pero están sinceramente equivocadas.
16º MITO
Que no se meta la Iglesia, que no quiera imponer los criterios
religiosos sobre los demás.
REALIDAD. Lo curioso es que quienes dicen eso están de acuerdo en
imponer su propio criterio sobre los demás. Y, respecto a la Iglesia
¿por qué no hacerlo? Si esas personas lo desean hacer ¿qué les impide
ejercer su derecho como ciudadanos? ¿desde cuándo pertenecer a un
grupo religioso descalifica a alguien como ciudadano? También tienen
derechos.
Ser tolerado en la manifestación de las ideas es lo mínimo que se
puede esperar, ¿por qué algunos pretenden excluir de este derecho a
los demás?
Además, en este país, somos más quienes opinamos a favor del respeto
de la vida humana desde el momento de la concepción, sin hacer
distinción en la religión que cada uno profesa.
17º MITO
El Papa es infalible sólo cuando proclama ex cathedra una doctrina en
materia de fe o moral, y respecto al aborto nunca se ha pronunciado en
esta forma. Además no existe ninguna enseñanza de la Iglesia sobre el
momento en el que el feto recibe el alma y se convierte en persona.
REALIDAD. Aceptar que con la fecundación, un nuevo ser humano ha
comenzado a existir, no es cuestión de gusto u opinión, es una
realidad científica.
Por otra parte, el Papa declaró: "Desde el momento en que el óvulo es
fecundado, se inaugura una nueva vida que no es la del padre ni la de
la madre, sino la de un nuevo ser humano que se desarrolla por sí
mismo. Jamás llegará a ser humano si no lo ha sido desde entonces (…)
Con la fecundación inicia la aventura de una vida humana (...) El ser
humano debe ser respetado y tratado como persona desde el instante de
su concepción" [48].
"Los Obispos, cuando enseñan en comunión con el Romano Pontífice,
deben ser respetados por todos como testigos de la verdad divina y
católica: los fieles, por su parte, en materia de fe y costumbres,
deben aceptar el juicio de su Obispo, dado en nombre de Cristo, y
deben adherirse a él con religioso respeto. Este obsequio religioso de
la voluntad y del entendimiento de modo particular ha de ser prestado
al magisterio auténtico del Romano Pontífice aun cuando no hable ex
cathedra; de tal manera que se reconozca con reverencia su magisterio
supremo y con sinceridad se preste adhesión al parecer expresado por
él, según su manifiesta mente y voluntad, que se colige principalmente
ya sea por la índole de los documentos, ya sea por la forma de decirlo
(…) Por esto se afirma, con razón, que sus definiciones son
irreformables por sí mismas y no por el consentimiento de la Iglesia,
por haber sido proclamadas bajo la asistencia del Espíritu Santo,
prometida a él en la persona de San Pedro, y no necesitar de ninguna
aprobación de otros ni admitir tampoco apelación a otro tribunal.
Porque en esos casos, el Romano Pontífice no da una sentencia como
persona privada, sino que, en calidad de maestro supremo de la Iglesia
Universal, en quien singularmente reside el carisma de la
infalibilidad de la Iglesia misma, expone o defiende la doctrina de la
fe católica. La infalibilidad prometida a la Iglesia reside también en
el Cuerpo de los Obispos cuando ejerce el supremo magisterio en unión
con el sucesor de Pedro" [49].
La expresión ex cathedra, indica la solemnidad de este tipo de
magisterio (el lugar de honor). Para que una doctrina papal sea
definición ex cathedra se precisan cuatro condiciones (Concilio
Vaticano I): cuando cumpliendo con su cargo de pastor y doctor de los
cristianos, define por su suprema autoridad apostólica que una
doctrina sobre la fe y las costumbres debe ser sostenida por la
Iglesia universal, por la asistencia divina que le fue prometida en la
persona del bienaventurado Pedro [50].
Así las cosas, tenemos la siguiente declaración del Romano Pontífice:
"Por tanto, con la autoridad que Cristo confirió a Pedro y a sus
Sucesores, en comunión con todos los Obispos -que en varias ocasiones
han condenado el aborto y que (...) han concordado unánimemente sobre
esta doctrina-, declaro que el aborto directo, es decir, querido como
fin o como medio, es siempre un desorden moral grave, en cuanto
eliminación deliberadad de un ser humano inocente. Esta doctrina se
fundamenta en la ley natural y en la Palabra de Dios escrita; es
transmitida por la Tradición de la Iglesia y enseñada por el
Magisterio ordinario y universal" [51].
Un dogma es una verdad presente siempre en la Iglesia y manifestada en
un instante determinado de la historia. Ahora bien, el asentimiento
debido al Magisterio del Romano Pontífice no se limita a las verdades
solemnemente definidas ex cathedra, sino que se extiende a todos los
actos de su magisterio ordinario.
Muchos documentos confirman la postura de la Iglesia Católica a favor
del ser humano desde la concepción hasta la muerte natural: la Carta
Encíclica Casti connubii del Papa Pío XI (31 de diciembre de 1930);
las Encíclicas Mater et magistra (15 de mayo de 1961) y Pacem in
terris (del 11 de abril de l963) ambas del Papa Juan XXIII; la Carta
Encíclica Humanae vitae del Papa Paulo VI (el 25 de julio de 1968); la
Constitución Pastoral Gaudium et spes del Concilio Vaticano II (7 de
diciembre de 1965); la Exhortación Apostólica Familiaris consortio del
Papa Juan Pablo II (22 de noviembre de 1981); la Instrucción conocida
como Donum vitae (22 de febrero de 1987); la Carta Encíclica
Evangelium vitae (25 de marzo de 1995); la Carta del Papa Juan Pablo
II a las Mujeres (29 de junio de 1995).
El Catecismo señala: "dotada de un alma espiritual e inmortal, la
persona humana es la única criatura en la tierra a la que Dios ha
amado por sí misma. Desde su concepción está destinada a la
bienaventuranza eterna" [52].
Por otra parte, también habrá qué decir que el Papa tampoco ha
declarado ex cathedra dogmas sobre la protección ecológica, el respeto
a la opinión distinta, la condena a la mentira pública, sencillamente
porque no lo ha visto necesario, y que mucho menos llegará a emitirse
un dogma a favor del aborto.
18º MITO
Los teólogos, como parte del Magisterio de la Iglesia, están volviendo
a conceptos teológicos formulados por San Agustín y Santo Tomás de
Aquino, según los cuáles, Dios dota de alma a la vida prenatal sólo
cuando tiene un cuerpo reconociblemente humano. Si ellos hubieran
tenido acceso a los conocimientos actuales, habrían ampliado su
doctrina y enseñado que Dios dota al feto de un alma cuando el cerebro
ya está desarrollado.
REALIDAD. El Magisterio de la Iglesia está representado por el Papa, o
por un Concilio aprobado por el Romano Pontífice, y por los Obispos en
comunión con él; los teólogos no forman, por sí mismos, parte de ese
Magisterio.
Santo Tomás de Aquino, que desconocía (siglo XIII) la genética y la
existencia de los cromosomas, adoptó respecto al feto, la opinión de
la animación retardada o también denominada mediata, por la que no se
consideraba persona humana al no nacido, hasta días después de la
fecundación. La fundamentación de esta teoría, es de origen
filosófico: en esas etapas del desarrollo se carece de apariencia
humana, y el alma humana no puede informar un cuerpo que no sea humano
(Suma Teológica III, q.6 a.4). Sin embargo, se oponía a atentar contra
ese ser no nacido, ya que si bien no lo consideraba, en los primeros
días de la concepción, como una persona humana, sí pensaba en él como
en su potencia más próxima, y que inequívocamente resultaría un ser
humano. Si el no nacido en el momento del aborto estaba animado, su
eliminación sería un homicidio; si no estaba animado, estaríamos -aún
así- ante un pecado grave.
Y, si con los conocimientos actuales de genética, fuera necesario
redefinir la postura filosófica de la enseñanza Tomista, tendríamos
que afirmar, junto con él, que siendo un verdadero cuerpo humano el
cigoto compuesto de 46 cromosomas, ahí habría alma humana, desde el
momento mismo de la concepción.
Ahora bien, con independencia de la teoría de la animación retardada,
la posición de la Iglesia es clara al imponer una pena canónica como
la excomunión, en el Código de Derecho Canónico, canon 1398: "Quien
procura el aborto, si éste se produce, incurre en excomunión
inmediata".
19º MITO
La Iglesia Católica enseña que en última instancia la conciencia debe
ser el principio rector para la acción y que sólo pecamos cuando
actuamos en contra de nuestra conciencia. Tenemos obligación de
formarla bien y de tomar en cuenta todos los aspectos que puedan
ayudarnos a tomar una decisión adecuada respecto al aborto; pero la
decisión es suya.
REALIDAD. Aunque todos debemos seguir la propia conciencia, el papel
de ella no es crear la verdad.
La conciencia moral es la misma inteligencia que hace un juicio
práctico sobre la bondad o maldad de un acto, por eso no es lícito
actuar en contra de la propia conciencia, incluso aunque el juicio sea
erroneo, siempre y cuando se trate de una ignorancia insuperable para
él. Ahora bien, normalmente se trata de errores superables, con la
obligación de aclarar los asuntos importantes. Por tanto, existe la
obligación de formar la conciencia, ya que si la conciencia se
equivoca por descuidos voluntarios y culpables, la persona es
responsable de ese error [53]. En el caso del aborto, no parece
probable que se dé un error en la valoración de su bondad o maldad.
En la Encíclica Fe y Razón se explica: "Abandonada la idea de una
verdad universal sobre el bien, que la razón humana pueda conocer, ha
cambiado también inevitablemente la concepción misma de la conciencia:
a ésta ya no se la considera en su realidad originaria, o sea, como
acto de la inteligencia de la persona, que debe aplicar el
conocimiento universal del bien en una determinada situación y
expresar así un juicio sobre la conducta recta que hay que elegir aquí
y ahora; sino que más bien se está orientando a conceder a la
conciencia del individuo el privilegio de fijar, de modo autónomo, los
criterios del bien y del mal, y actuar en consecuencia. Esta visión
coincide con una ética individualista, para la cual cada uno se
encuentra ante su verdad, diversa de la verdad de los demás" [54].
La Iglesia Católica ha salido al paso declarando que corresponde a su
Magisterio la interpretación de la ley moral [55], y en repetidas
ocasiones se ha declarado a favor de la vida desde el momento de la
concepción.
El derecho a la vida, es tratado abundantemente por la Encíclica
Evangelium Vitae, en donde señala en el n° 73: "Así pues, el aborto y
la eutanasia son crímenes que ninguna ley humana puede pretender
legitimar. Leyes de este tipo no sólo no crean ninguna obligación de
conciencia, sino que, por el contrario, establecen una grave y precisa
obligación de oponerse a ellas mediante la objeción de conciencia.
Desde los orígenes de la Iglesia, la predicación apostólica inculcó a
los cristianos el deber de obedecer a las autoridades públicas
legítimamente constituidas (cf. Rom 13, 1-7, 1 P 2, 13-14), pero al
mismo tiempo enseñó firmemente que hay que obedecer a Dios antes que a
los hombres (Hch 5, 29). Ya en el Antiguo Testamento, precisamente en
relación a las amenazas contra la vida, encontramos un ejemplo
significativo de resistencia a la orden injusta de la autoridad. Las
comadronas de los hebreos se opusieron al faraón, que había ordenado
matar a todo recién nacido varón. Ellas no hicieron lo que les había
mandado el rey de Egipto, sino que dejaban con vida a los niños (Ex 1,
17). Pero es necesario señalar el motivo profundo de su
comportamiento: Las parteras temían a Dios (ibid.). Es precisamente de
la obediencia a Dios -a quien sólo se debe aquel temor que es
reconocimiento de su absoluta soberanía- de donde nacen la fuerza y el
valor para resistir a las leyes injustas de los hombres. Es la fuerza
y el valor de quien está dispuesto incluso a ir a prisión o a morir a
espada, en la certeza de que aquí se requiere la paciencia y la fe de
los santos (Ap 13, 10).
20º MITO
Hay teólogos católicos, sacerdotes y obispos, que consideran morales
algunos abortos. Y, aunque el Derecho Canónico establece que quien
comete un aborto queda excomulgada automáticamente, esto es falso si
lo realiza conforme a su conciencia.
REALIDAD. Como afirma el Papa Pio XII: si los Sumos Pontífices en su
Magisterio pronuncian una sentencia en argumentos hasta entonces
controvertidos, es evidente que, según la intención y voluntad de los
mismos Pontífices, esas cuestiones ya no se pueden considerar como de
libre discusión entre los teólogos [56].
"la Iglesia Romana, por disposición del Señor, posee el principado de
potestad ordinaria sobre todas las otras, y que esta potestad de
jurisdicción del Romano Pontífice, que es verdaderamente episcopal, es
inmediata. A esta potestad están obligados por el deber de
subordinación jerárquica y de verdadera obediencia los pastores y
fieles (...) no sólo en las materias que atañen a la fe y a las
costumbres, sino también en lo que pertenece al régimen y disciplina
de la Iglesia" [57].
La potestad del Romano Pontífice se extiende sobre los Concilios y los
Patriarcas [58], sobre los obispos tanto individualmente como
agrupados en el Colegio Episcopal, del que el Sucesor de Pedro es la
Cabeza [59].
Es claro que las muchas opiniones no hacen Magisterio, aunque
provengan de voces de personas "muy católicas". Además en materia tan
clara como lo es el aborto, no parece posible justificar un error de
la conciencia, sino, en todo caso, se trata de una autosugestión de
que se está obrando correctamente.
El Papa Juan Pablo II señaló en México lo siguiente: "¡Que ningún
mexicano se atreva a vulnerar el don sagrado de la vida en el vientre
materno!".
21º MITO
En Italia, un país mayoritariamente católico, en cuyo territorio está
el Vaticano, se despenalizó el aborto motivado por la situación de
injusticia que significaba que las mujeres con recursos económicos
pudieran practicarse abortos en buenas condiciones, mientras que las
mujeres de pocos recursos debían acudir a métodos que muchas veces
resultaban mortales. Este hechoindica que la Iglesia debería cambiar
su postura respecto al aborto.
REALIDAD. Por una parte, con la aprobación del aborto en Italia se
percibió la falta de coherencia de quienes se declaran a sí mismos
católicos. Ahora bien, esa situación no quebrantó la enseñanza de
siempre de la Iglesia en su doctrina.
Por otra parte, muchas situaciones similares se han dado a lo largo de
la historia logrando salir siempre adelante de ellas. Por ejemplo,
muestra la Biblia que peor estuvo la situación para toda la humanidad
cuando Adán y Eva desobedecieron el mandato de Dios de no probar el
fruto del árbol prohibido. Se superó la herejía de Arrio, acogida por
la mayoría de los obispos católicos del siglo IV. También se puede
recordar la situación para la Iglesia en Oriente con la conquista
musulmana (s. VII), la Reforma protestante del siglo XVI, etc. Resulta
pues evidente que una cosa es lo que la Iglesia Católica sostiene, y
otra, lo que decide hacer cada uno con su libertad.
De manera semejante a si se dijera que son los católicos quienes
comenten homicidios, violan, roban, golpean y mienten. En ningún caso
lo realizarían en cumplimiento a la doctrina católica, sino dando
curso a doctrinas semejantes al argumento del mito, esto es: "si se
hace, es bueno". Por tanto, continuando con esa linea de pensamiento,
si ahora llegaran unos individuos y dijeran "esta asamblea está muy
aburrida, vamos a ponerle ambiente", y se dedicaran a golpear, a
violar y a prender fuego a quienes nos encontramos reunidos, no porque
los amantes de la violencia comenten que se quitó lo aburrido a la
junta, se calificaría de inmejorable.
Como ha quedado respondido anteriormente, quienes abortan, con
recursos o sin ellos, están dando muerte a otra persona, además de
ocasionarse un grave daño a sí mismas. Así pues, quienes lo aconsejan
no están dando una buena recomendación. A la pobre mujer que abortó le
pesará haberlo hecho quizá en el peor momento de su vida. Algo indica
que cada vez son más los médicos arrepentidos en Estados Unidos por
haber realizado abortos.
¡Qué hay católicos a favor del aborto! Sí, es verdad. Ahora bien, ¡qué
esas personas posean la razón! Evidentemente que la respuesta es un
no. Es innegable que hay madres que abortan, como también lo es que
existen personas que cometen errores.
22º MITO
Las "Católicas por el Derecho a Decidir" pertenecemos a la Iglesia
Católica porque somos bautizadas, sin embargo tenemos opiniones
distintas a lo que enseña el Papa en ciertas materias, como por
ejemplo el aborto.
REALIDAD.Existen innumerables materias opinables en donde cada
persona, católico o no, puede manifestar libremente sus convicciones,
sin embargo algunas pocas verdades han sido enseñadas por la Iglesia
para sus fieles. A este respecto señala la Lumen Gentium, n° 25: "los
fieles |