La Santa Misa y los Santos
Lo que dicen los Santos
sobre la Eucaristía
Santa Angela de
Foligno
"Si tan solo
pausáramos por un momento para considerar con atención lo que ocurre en este
Sacramento, estoy seguro que pensar en el amor de Cristo por nosotros
transformaría la frialdad de nuestros corazones en un fuego de amor y gratitud."
San Agustín:
"Cristo se sostuvo a si mismo en Sus manos cuando dio Su Cuerpo a Sus discípulos
diciendo: "Este es mi Cuerpo". Nadie participa de esta Carne sin antes adorarla"
"Reconoce en este pan lo que colgó en la cruz, y en este caliz lo
que fluyó de Su costado... todo lo que en muchas y variadas maneras anunciado
antemano en los sacrificios del Antiguo Testamento pertenece a este singular
sacrificio que se revela en el Nuevo Testamento" -Sermón 3, 2; Circa 410 A.D.
San Efrén:
Oh Señor, no podemos ir a la piscina de Siloé a la que enviaste
el ciego. Pero tenemos el cáliz de tu Preciosa Sangre, llena de vida y luz.
Cuanto mas puros somos, mas recibimos.
San Francisco de Sales:
"Cuando la abeja ha recogido el roció del cielo y el néctar de las flores
mas dulce de la tierra, se apresura a su colmena. De la misma forma, el
sacerdote, habiendo del altar al Hijo de Dios (que es como el rocío del cielo y
verdadero hijo de María, flor de nuestra humanidad), te lo da como manjar
delicioso"
San Juan Bosco:
"El objetivo principal es promover veneración al Santísimo
Sacramento y devoción a María Auxilio de los Cristianos. Este título parece
agradarle mucho a la augusta Reina del Cielo"
San
Juan Eudes:
"Para ofrecer bien una
Eucaristía se necesitarían tres eternidades: una para prepararla, otra para
celebrarla y una tercera para dar gracias".
San Alfonso Ligorio:
"Tened por cierto el tiempo que empleéis con devoción delante de este
divinísimo Sacramento, será el tiempo que más bien os reportará en esta vida y
más os consolará en vuestra muerte y en la eternidad. Y sabed que acaso ganaréis
más en un cuarto de hora de adoración en la presencia de Jesús Sacramentado que
en todos los demás ejercicios espirituales del día."
San Cirilo de Jerusalén:
"Así como dos pedazos de cera
derretidos juntos no hacen más que uno, de igual modo el que comulga, de tal
suerte está unido con Cristo, que él vive en Cristo y Cristo en él."
San Ignacio de Loyola
Preparando el altar, y después de revestirme, y durante la Misa, movimientos
internos muy intensos y muchas e intensas lágrimas y llanto, con frecuente
pérdida del habla, y también al final de la Misa, y por largos períodos durante
la misa, en la preparación y después, la clara visión de nuestra Señora, muy
propicia ante el Padre, hasta tal grado, que las oraciones al Padre y al Hijo y
en la consagración, no podía sino sentir y verla, como si fuera parte o la
puerta, para toda la gracia que sentía en mi corazón. En la consagración de la
Misa, ella me enseñó que su carne estaba en la de su Hijo, con tanta luz que no
puedo escribir sobre ello. No tuve duda de la primera oblación ya hecha"
La MISA según los santos
El santo cura de Ars, San Juan
María Vianney:
“Si conociéramos el valor de La Santa Misa nos moriríamos de alegría”.
"Sí supiéramos el valor del Santo Sacrificio de la Misa, qué esfuerzo tan grande haríamos por asistir a ella".
"Qué feliz es ese Ángel de la Guarda
que acompaña al alma cuando va a Misa".
"La Misa es la devoción de los Santos".
San Anselmo: “Una sola misa
ofrecida y oída en vida con devoción, por el bien propio, puede valer más que
mil misas celebradas por la misma intención, después de la muerte.”
Santo Tomás de Aquino: "La celebración de la Santa Misa tiene tanto valor
como la muerte de Jesús en la Cruz".
San Francisco de Asís: "El
hombre debería temblar, el mundo debería vibrar, el Cielo entero debería
conmoverse profundamente cuando el Hijo de Dios aparece sobre el altar en las
manos del sacerdote".
Santa Teresa de Jesús: "Sin la Santa Misa, ¿que
sería de nosotros? Todos aquí abajo pereceríamos ya que únicamente eso puede
detener el brazo de Dios. Sin ella, ciertamente que la Iglesia no duraría y el
mundo estaría perdido sin remedio".
En cierta ocasión, Santa Teresa se sentía inundada de la bondad de Dios. Entonces le hizo esta pregunta a Nuestro Señor: “Señor mío, “¿cómo Os podré agradecer?” Nuestro Señor le contestó: “ASISTID A UNA MISA”.
San Alfonso de Ligorio: "El
mismo Dios no puede hacer una acción más sagrada y más grande que la celebración
de una Santa Misa".
Padre Pío de Pieltrecina:
"Sería más fácil que el mundo sobreviviera sin el sol, que sin la Santa
misa"
La Misa es infinita como Jesús...
pregúntenle a un Angel lo que es la misa, y El les contestará, en
verdad yo entiendo lo que es y por qué se ofrece, mas sin embargo, no puedo
entender cuánto valor tiene. Un Angel, mil Angeles, todo el Cielo, saben esto y
piensan así".
San Lorenzo Justino:
"Nunca lengua humana puede enumerar los favores que se correlacionan al
Sacrificio de la Misa. El pecador se reconcilia con Dios; el hombre justo se
hace aún más recto; los pecados son borrados; los vicios eliminados; la virtud y
el mérito crecen, y las estratagemas del demonio son frustradas.
San Leonardo de Port Maurice:
"Oh gente engañada, qué están haciendo? Por qué no se apresuran a las
Iglesias a oír tantas Misas como puedan? Por qué no imitan a los ángeles,
quienes cuando se celebra una Misa, bajan en escuadrones desde el Paraíso y se
estacionan alrededor de nuestros altares en adoración, para interceder por
nosotros?".
"Yo creo que sí no existiera la Misa, el mundo ya se hubiera hundido en el abismo, por el peso de su iniquidad. La Misa es el soporte poderoso que lo sostiene ".
“una misa antes de la muerte puede ser más provechosa que muchas después de ella…
San Felipe Neri:
"Con oraciones pedimos gracia a Dios; en la Santa Misa comprometemos a Dios
a que nos las conceda ".
San Pedro Julián Eymard:
"Sepan, oh Cristianos, que la Misa es el acto de religión más sagrado. No
pueden hacer otra cosa para glorificar más a Dios, ni para mayor provecho de su
alma, que asistir a Misa devotamente, y tan a menudo como sea posible ".
San Bernardo
"Uno obtiene más mérito asistiendo a una Santa Misa con devoción, que
repartiendo todo lo suyo a los pobres y viajando por todo el mundo en
peregrinación ".
San Francisco Javier Bianchi:
"Cuando oigan que yo no puedo ya celebrar la Misa, cuéntenme como muerto".
San Buenaventura:
"La Santa Misa es una obra de Dios en la que presenta a nuestra vista todo
el amor que nos tiene; en cierto modo es la síntesis, la suma de todos los
beneficios con que nos ha favorecido".
"Hay en la Santa Misa tantos misterios como gotas
de agua en el mar, como átomos de polvo en el aire y como ángeles en el cielo;
no sé si jamás ha salido de la mano del Altísimo misterio más profundo."
San Gregorio el Grande: "El sacrificio del altar será a nuestro favor
verdaderamente aceptable como nuestro sacrificio a Dios, cuando nos presentamos
como víctimas".
Cuando Santa Margarita María Alacoque asistía a la Santa Misa, al voltear
hacia el altar, nunca dejaba de mirar al Crucifijo y las velas encendidas. Por
qué? Lo hacía para imprimir en su mente y su corazón, dos cosas: El Crucifijo le
recordaba lo que Jesús había hecho por ella; las velas encendidas le recordaban
lo que ella debía hacer por Jesús, es decir, sacrificarse consumirse por El y
por las almas.
San Andrés Avellino:
"No podemos separar la Sagrada Eucaristía de
la Pasión de Jesús".
(cortesía: http://www.corazones.org/- Editado por SCTJM)