[_Sgdo Corazón de Jesús_] [_Ntra Sra del Sagrado Corazón_] [_Vocaciones_MSC_]
 [_Los MSC_] [_Testigos MSC_
]

MSC en el Perú

Los Misioneros del
Sagrado Corazón
anunciamos desde
hace el 8/12/1854
el Amor de Dios
hecho Corazón
y...
Un Día como Hoy

y haga clic tendrá
Pensamiento MSC
para hoy que no se repite
hasta el próximo año

Los MSC
a su Servicio


Free Sitemap Generator

 

free counters

Jesús de Nazaret de Benedicto XVI: Presentación

 

Páginas relacionadas 



Jesús de Nazareth - presentación del libro de Benedicto XVI


El cardenal de Viena, Christoph Schönborn, presenta el libro que ha escrito Su Santidad Benedicto XVI:

No es de admirar el Papa hable de Jesús. Es precisamente el núcleo de su misión como sucesor del Apóstol Pedro cuya profesión de fe en Jesús la continúa en el día de hoy. “Tú eres el Cristo (Mesías), el Hijo del Dios vivo" (Mateo XVI, XVI): Esta solemne profesión acerca de la identidad de Jesús de Nazaret es la roca sobre la cual Jesús ha prometido construir su Iglesia. No hay que admirarse que el sucesor de Petros, Kaphas (hombre-"Roca"), repita, renueve y proclame esta misma profesión de fe en el hoy de la Iglesia. No hay que sorprenderse de que el Papa hable de Jesús. Es la primera y la más importante de todas sus tareas.

Lo que sorprende más bien es la manera cómo lo hace. No es Benedicto XVI que ocupa el primer lugar en la cubierta del nuevo libro sino simplemente "Joseph Ratzinger". Recién en segundo lugar aparece el nombre que ha elegido el 19 de abril 2005 luego de su elección como Papa: Benedicto XVI. No habla aquí el Papa, tampoco el que fue cardenal, obispo, profesor, o sacerdote sino el simple creyente, el cristiano Joseph Ratzinger. Para aclarar esto desde el comienzo cierra la introducción de su libro con la simple indicación: "Seguramente no necesito subrayar que este libro no es en absoluto un acto del magisterio sino únicamente la expresión de mi búsqueda personal del "rostro del Señor" (vea salmo 27, 8) (página 22). Es pues un "libro de Jesús" muy personal. Ya al comienzo el autor expresa que ha "estado en camino interiormente durante un largo tiempo" hacia ese libro (página 10).

Con todo, la persona y el cristiano Joseph Ratzinger es también Papa Benedicto XVI. Con ese, para decirlo de alguna manera, "nombre doble" firma también la introducción, y con el aparece el libro a nivel mundial en medio de la atención universal de los medios de comunicación; se debe leer este libro como el libro de Jesús del Papa. ¿Y por qué no? Él no es el funcionario supremo de una organización multinacional a nivel mundial sino el sucesor de aquél a quien Jesús preguntó: "Simón,..., ¿me amas?" (Juan 21, 15). ¿Y por qué no debería ser justamente el Papa quien tiene la misión especial de hablar de su Rabí, Maestro y Señor? ¿Acaso no es a él más que a todos los demás, al que debe colmar la amistad con Cristo? Cómo veremos este es probablemente el punto de gravitación, el centro interior de su libro de Jesús. Le da el nombre de "amistad íntima con Jesús” y expresa que "todo depende (de ella)" (página 11).

¿Se trata de un testimonio de una "amistad íntima"? ¿Un punto de partida muy subjetivo? ¿Un testimonio personal tal como hay muchos de ese tipo de esa literatura piadosa para los "que están afuera" y que para ellos es muy difícil de digerir? Entonces no sería el tipo de literatura como la suele ser la de Joseph Ratzinger. El rechaza todo subjetivismo, todo tipo de auto presentación de su interioridad personal le es extraña. Como en el caso del gran Tomás de Aquino el fuego de su vida de fe está escondido y no expuesto a la curiosidad biográfica. Nos encontramos más bien con un diálogo espiritual que no cansa nunca, la preocupación por el concepto, la fuerza del argumento, la pasión de una búsqueda objetiva de la verdad, el esfuerzo de dar razón de su propia esperanza a todos los que preguntan y buscan (vea 1 Pedro 3, 15).

Es por eso que el Papa se traslada al ágora, al lugar de debate público. En el areópago (vea Apocalipsis 17, 22) de la multiplicidad de opiniones presenta su visión de Jesús; lo que debería ser normal en los areópagos del debate público lo dice el Papa a todos sus lectores y establece de esta manera una medida que cualificación muy alta: "Cada uno y todos tienen la libertad de contradecirme. Solamente les pido a las lectoras y a los electores a que me concedan un anticipo de simpatía que es indispensable para la comprensión" (página 22).

Realmente no falta la contradicción. En todas las líneas y desde el comienzo Jesús es "un signo de contradicción" (Lucas 2, 34). ¿Su figura es "razonable"? ¿Acaso no es quebradiza la roca de la confesión de Pedro respecto a Jesús como el Mesías de Israel, el Hijo de Dios vivo? ¿Acaso está verdaderamente asegurado lo que sabemos del hombre de Galilea? ¿Acaso la amistad con un hombre fantasmagórico tiene alguna utilidad? Este tipo de amistad "amenaza caer en el vacío" (página 11). Por eso la pregunta por la fiabilidad histórica es de importancia vital justamente para aquel hombre entre los 2 mil millones de cristianos lleva de manera especial la misión de ser aquel a quien Jesús ha confiado "las llaves del reino de los cielos" (Mateo XVI, 19).

Casi sin interrupción se presentan en el mercado de la publicidad medial unas pretendidas "revelaciones" que quieren exhibir una historia totalmente distinta del Jesús de Nazaret que conocemos: La presentación bíblica y eclesial de la figura de Jesús nada más es un engaño del clero y una decepción de parte de la Iglesia. Existe una conspiración tenebrosa según esta opinión que esconde la "verdad" de Jesús y está localizada preferentemente en el Vaticano.

Las dudas respecto a la fiabilidad histórica de la imagen de Jesús de los Evangelios también provienen de las "propias filas". Desde hace más de 200 años la crítica histórica de la Biblia ha cuestionado prácticamente todo lo que se encuentra en la Biblia acerca de Jesús. De esta manera su figura siempre de nuevo desaparece en la amplificación como un fantasma en un "icono difuso” (página 11). La fe eclesial en Jesucristo aparece de esta manera como una "iniciación" del Jesús de Nazaret del cual en realidad no se sabe nada seguro. "Esta impresión se ha difundido en la conciencia general de la cristiandad. Una tal situación es dramática para la fe, porque su centro relacional esencial es inseguro" (página 11).

¿Supongamos que se logre comprobar la confiabilidad histórica de los Evangelios y de la imagen que presentan de Jesús? Nuestro autor está convencido que eso es posible. La historia de la vida lo ha preparado perfectamente para ello. Para él la Biblia siempre ha sido corazón y centro de la teología. Y en los muchos años durante los cuales lo he encontrado como profesor, como obispo, como prefecto de la congregación, nunca lo he visto sin su "Nestlé", la edición crítica del Nuevo Testamento griego. No conozco a ningún profesor de teología que está tan compenetrado interiormente con la Biblia. Durante 24 años fue presidente de la Comisión Bíblica Pontificia que reúne a científicos católicos de la Biblia de primera categoría. Conoce muy bien el método "histórico-crítico" de la interpretación bíblica. Si asume al respecto una posición crítica no lo hace por miedo sino en la convicción argumentada y confirmada que debería reconocer sus limitaciones. Escribe: "Espero que los lectores descubrirán que este libro no se ha escrito en contra de la exégesis moderna sino con una gran gratitud por todo lo que nos regala y nos ha regalado" (página 22). El sabe de lo que está hablando. Cada página de su libro es testimonio que conoce los trabajos de los científicos bíblicos modernos.

Precisamente esta compenetración lo ha confirmado en la convicción que uno puede fiarse de los Evangelios. Dice que quiere hacer el intento, "de presentar al Jesús de los Evangelios, al Jesús real, como el Jesús "histórico" en su sentido verdadero. Estoy convencido y espero que también los lectores puedan percibir que esta figura mucho más lógica y razonada históricamente es mucho más comprensible que las reconstrucciones con las cuales hemos sido confrontados en los últimos decenios. Pienso que es justamente ese Jesús, el Jesús de los Evangelios, que constituye una figura que corresponde a la historia y concuerda con ella" (página 20).

Nuestro autor parte de esta presuposición. Y hacia ella lee la vida de Jesús, desde el bautismo en el Jordán hasta su transfiguración, aquel espacio en la vida pública de Jesús que es el tema de este primer tomo, esperando el segundo que trataría el comienzo y final del camino terrenal de Jesús.

Basándose en la confiabilidad histórica de los Evangelios y des su imagen de Jesús se presenta luego una pregunta mucho más radical, aquella del centro esencial del debate respecto a Jesús. Si Jesús fue aquel como lo describen los Evangelios ¿es confiable como persona? ¿De repente su autocomprensión tal como nos la transmiten los Evangelios históricamente, no es nada más que una exagerada autoconciencia de sí mismo, una ampliación sin medida?

Después de 200 años de crítica histórica de la Biblia podemos confiadamente partir junto con Joseph Ratzinger-Papa Benedicto del hecho que los Evangelios tienen una confiabilidad histórica sólida. Las imágenes fantásticas de Jesús como revolucionario, como manso reformador social, como amante secreto de María Magdalena, etc. las podemos guardar tranquilamente en el almacén de huesos de la historia. Sin embargo continúa vigente la gran pregunta: ¿Jesús es razonable en sí mismo? ¿Acaso su autoconciencia no será un gigantesco error del cual depende la cristiandad desde hace 2000 años? El islamismo y el judaísmo se escandalizan precisamente por esta autoconciencia. Es reto esencial para el sucesor de San Pedro (y de San Pablo) en el areópago del mundo actual.

¿Jesús es en sí mismo razonable? Y si lo es "¿que ha aportado?" (página 73). ¿Por qué no debería ser más que un profeta? Y ese se "Más" no es acaso el intento de sus discípulos de convertirlo en Dios. Es su propia autoconciencia. El mismo se llama "el Hijo" (página 386-396), en un sentido absoluto sólo propio a él. ¿Por qué no puede o no quiere reducir su papel al de un fundador de una religión entre muchas otras? He aquí el escándalo verdadero. Éste escándalo es más radical que todos los muchos escándalos que han desatado sus discípulos desde el comienzo.

¿Y Jesús mismo es razonable, fiable? De acuerdo al testimonio personal del Papa Benedicto uno de los motivos de escribir este libro fue encontrarse con el libro del "gran erudito judío Jacob Neusner” (página 99) "Un Rabino habla con Jesús" (Munich 1997; original: A Rabbi Talks with Jesus: An Intermillenial Interfaith Exchange, Nueve York 1993). Lo que dice el Papa Benedicto sobre este libro es tan esencial para la comprensión de su propio libro de Jesús que tengo que citarlo aquí un poco más detalladamente. Jacob Neusner, así lo dice nuestro autor, como que se ha "sentado entre los oyentes del sermón de la montaña y luego hay intentado un diálogo con Jesús... esta disputa reverente sincera de un judío creyente con Jesús, el hijo de Abrahán, me abierto los ojos más que muchas interpretaciones que conozco y me ha hecho ver la grandeza de la palabra de Jesús y la decisión con la que nos encara el Evangelio; de esta manera quisiera... como cristiano entrar en el diálogo que tiene el rabino con Jesús para comprender lo que es auténticamente judío y penetrar el secreto de Jesús con mayor profundidad" (página 99).

En ese diálogo entre tres había pensado el cardenal Ratzinger ya en aquel entonces cuando definió el libro del rabino Neusner como "uno de los libros más importantes para el diálogo judío-cristiano que ha sido publicado en los últimos años". Y este libro de Jesús cumple la promesa hecha.

Para él es mucho más importante el diálogo con el rabino que los debates sobre los métodos exegéticos. Estos últimos en cierto sentido son preparación, cuestiones preliminares. Joseph Ratzinger-Benedicto XVI los esclarece eficazmente en la introducción, muestra los méritos y las limitaciones de los accesos histórico-críticos a Jesús. Sin embargo , desde la "primera mirada sobre el misterio de Jesús" (26-33) se encuentra que la persona de Jesús misma está en el centro. Aquí, en el corazón de su meditación sobre Jesús, le es sumamente importante el rabino.

"Intentemos asumir lo esencial de este diálogo para conocer a Jesús y para comprender mejor a nuestros hermanos judíos" (página 136). El rabino Neusner en su diálogo interior le había seguido a Jesús durante todo el día y luego se retira con los judíos de una pequeña ciudad para la oración y el estudio de la Torah. Con el rabino local desea conversar lo que ha escuchado manteniéndose siempre en la dimensión de la actualidad a través de los milenios" (página 136). Comparan las enseñanzas de Jesús con las de la tradición judía. El rabino le pregunta a Neusner si Jesús enseña lo mismo que la Torah: "No exactamente pero más o menos". "¿Qué cosa ha dejado de lado?" "Nada". "¿Qué entonces ha añadido?" "A sí mismo". Así el diálogo imaginario. Justamente este es el punto cuando en medio de un encuentro tan respetuoso aparece el rechazo de Neusner. Él caracteriza su sobresalto con la palabra que le dirige Jesús al joven rico: "Si quieres ser perfecto, anda, vende tus bienes; luego ven y sígueme" (Mateo 19, 20). Todo depende, dice Neusner, de lo que quiere decir "me" (Un rabino habla con Jesús, página 114). Y nuestro autor añade: "esta es la razón central por qué él (el rabino Neusner) no quiere seguir a Jesús sino permanecer junto con el eterno Israel" (página 130).

"Lo central del Yo de Jesús en su mensaje" es pues la razón por qué, así escribe el rabino Neusner en su prólogo de su libro, "no se habría insertado en el círculo de los discípulos de Jesús si hubiera vivido en el país de Israel en el primer siglo" (obra citada página 7). Y esta decisión la había tomado a partir "de buenas e importantes razones, fundamentada con argumentos y hechos de manera razonable". Esto lo dice el rabino ya en las primeras líneas de su libro (ibídem, página 7).

Se presenta la pregunta: ¿El "no" formulado con respeto y sensibilidad pero no menos con claridad al seguimiento de Jesús tiene su motivo primordial en razones de fe o en razones de razonabilidad? Parece que en ambos. El "no" a la equiparación de Jesús con Dios es para él una evidencia de fe cuya razonabilidad se puede fundamentar también con "argumentos y hechos". Son al mismo tiempo razones religiosas como sociales que sostienen el cortés "no" de Neusner. Lo que exige Jesús de sus seguidores eso "solamente Dios lo puede exigir de mi" (Un rabino habla con Jesús, página 70). Y lo que exige lleva al final a poner en peligro la forma social de Israel que se ordena según la Torah. "Basándose en el sermón de la montaña no se puede construir ningún estado, ningún orden social" (página 146).

El rabino es tan importante para el libro de Joseph Ratzinger-Benedicto XVI porque rechaza todos los intentos que quieren separar al Jesús histórico del Cristo del dogma de la Iglesia. No fue la Iglesia ni el apóstol San Pablo que de alguna manera han convertido al manso, liberal, profético, apocalíptico, o del talante que sea este predicador itinerante de Galilea en el Hijo único de Dios. Es el mismo que mediante toda su obra y su palabra presenta una exigencia que solamente le compete a Dios hacerla. Este es el tema central del libro. Es la pregunta de Jesús en Cesarea de Filipos: "¿Quien piensan que soy yo?" (Mateo XVI, 15).



¿Un nuevo orden social? El declara que su reino no es de este mundo. Y antes Jesús había dicho ‘que no’ respecto a una esperanza de salvación puramente mundana al rechazar las tentaciones y al tentador. La crítica muchas veces malentendida del prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe tiene que ver por eso con la llamada "teología de la liberación". En el capítulo memorable que trata de las tentaciones de Jesús se puede leer: "ningún reino de este mundo (es) el reino de Dios, la situación de salvación de la humanidad en general... si alguien afirma que puede construir un mundo salvo, ese está de acuerdo con el engaño de Satanás, ese le entrega en sus manos a este mundo" (página 73).

¿Qué entonces? ¿Qué si no es eso entonces se trata de la mejora del mundo? "Y entonces surge la gran pregunta que nos acompañará a través de todo este libro: ¿Que es lo que Jesús ha pensado en realidad cuando no ha aportado la paz mundial, ni el bienestar para todos, ni un mundo mejor? ¿Qué cosa ha traído? La respuesta es muy sencilla: a Dios. El ha traído a Dios" (página 73).

¿Eso es todo? "Solamente por la dureza de nuestro corazón pensamos que esto es poco" (página 73). "El mandato fundamental de Israel es también el mandamiento fundamental para los cristianos: adorar solamente a Dios" (página 74). Éste es el presupuesto para los preceptos del amor al prójimo. Sin el primado de Dios la dignidad del hombre no perdura. "Jesús ha traído a Dios y con ello la verdad de nuestro de donde y a dónde" (página 73).

¿Qué nos dice eso acerca de Jesús? ¿Acaso no han traído todos los iniciadores de religiones la ciencia y la sabiduría de lo alto? En su "primera mirada sobre el misterio de Jesús” nuestro autor contesta la pregunta acerca de la manera de cómo Jesús "ha traído a Dios" (páginas 26-33). En él Antiguo Testamento fue Moisés quien hizo de mediador del conocimiento de Dios, de la voluntad de Dios. No fue el agorero de un futuro cerrado sino el amigo y el confidente de Dios "con el cual trataba el Señor cara a cara" (Deuteronomio 34, 10). Solamente así pudo convertirse en mediador de la Torah, de la voluntad de Dios.

"A un profeta como a mí..." promete Moisés, uno que "tratará con Dios cara a cara, como un amigo con su amigo” (página 29). Estar en la inmediatez de este Dios ésta es la característica del prometido, del Mesías. Jesús es el nuevo Moisés prometido. "El vive ante el rostro de Dios no solamente como amigo sino como Hijo; el vive en una unión interior con el Padre" (página 31).

"Si uno deja de lado esta centralidad esencial entonces uno deja de lado lo que es lo más propio de la figura de Jesús; su figura se volverá contradictoria y finalmente incomprensible" (página 31).

¿Se puede probar esta inmediatez de Jesús? ¿Está "asegurado" su Ser-Hijo-de Dios? En el fondo todo el libro de Joseph Ratzinger-Benedicto XVI es un único, (sinfónico) intento de demostrar la razonabilidad de la figura de Jesús como el único quien sin límites está en la inmediatez de Dios. Para asimilar esta demostración es necesario que se quiera seguir este libro paso a paso y en meditación. Recién la abundancia de las impresiones particulares puede componerse en una imagen general y total y a mí como lector sucede siempre de nuevo que la figura de Jesús sería la evidencia misma. ¿Es esta mi impresión solamente subjetiva? ¿O parte de de mi a priori la fe que me hace ver en Jesús todo de acuerdo al dogma de Cristo? Una cosa es segura: "la figura de Jesús realmente trasciende todas las categorías disponibles y se la puede entender solamente a partir del misterio (página 21).

Desde el comienzo fueron los "sencillos" que sentían: Aquí habla uno que no transmite una sabiduría esté de escuela. "Jamás un hombre hablado como éste", le descuentan a los eruditos de Jerusalén (compara Juan siete, 46). "La enseñanza de Jesús no procede de un aprendizaje humano del tipo que sea. Procede de la inmediatez con el padre, el diálogo de cara a cara... Es palabra del Hijo. Si este fundamento interior sería soberbia" (página 31).

"El discípulo que camina con Jesús es arrastrado de esta manera en la comunión con Dios"). El autor de este libro de Jesús es sin duda alguien a quien Jesús ha arrastrado hacia su comunión con Dios. Dotado de inteligencia brillante, una "inteligencia abierta" (página 214), recoge la cosecha y un largo camino junto con Jesucristo.

Puede considerarse una tragedia que aquel que sin duda es uno de los teólogos más importantes de los últimos decenios, se le ya impuesto la carga del ministerio eclesiástico (el 28 de mayo serán 30 años que el profesor Ratzinger ha sido ordenado obispo). Pero los caminos de Dios no son nuestros caminos quien intenta liberar toda la obra del cardenal Ratzinger constatará con profunda admiración que justamente estos años de su labor de pastor han sido inmensamente fructíferos también en la dimensión teológica.

Lo que ha entusiasmado a los oyentes y lectores de la "Introducción al Cristianismo", la indiscutible mezcla de penetración en fe de y pensamiento y su descubrimiento existencial, todo esto ha ganado aún más por medio de su servicio de pastor. Su mirada sobre la sociedad, sobre las exigencias intelectuales, sociales y políticas de nuestro tiempo se ha vuelto tan universal como lo exige ahora la universalidad su servicio pastoral. Sin embargo, más allá de toda brillantez de los análisis, de las riquezas en intuiciones y perspectivas, de los cuales está lleno en este libro. Es movido por esta pasión contenida por aquel de quien ha llegado a ser "vicario en la tierra".

Su libro llega ahora a la ágora "del mercado público", se presenta ante los debates de los arribo pagos de nuestra sociedad. Su simple deseo no se refiere en primer lugar a los debates aunque sepa que la contradicción no se hará esperar. Sólo quiero una cosa: "que crezca una relación viva con él", con Jesús de Nazaret (página 23).


[_Principal_]     [_Aborto_]     [_Adopte_a_un_Seminarista_]     [_La Biblia_]     [_Biblioteca_]    [_Blog siempre actual_]     [_Castidad_]     [_Catequesis_]     [_Consultas_]     [_De Regreso_a_Casa_]     [_Domingos_]      [_Espiritualidad_]     [_Flash videos_]    [_Filosofía_]     [_Gráficos_Fotos_]      [_Canto Gregoriano_]     [_Homosexuales_]     [_Humor_]     [_Intercesión_]     [_Islam_]     [_Jóvenes_]     [_Lecturas _Domingos_Fiestas_]     [_Lecturas_Semanales_Tiempo_Ordinario_]     [_Lecturas_Semanales_Adv_Cuar_Pascua_]     [_Mapa_]     [_Liturgia_]     [_María nuestra Madre_]     [_Matrimonio_y_Familia_]     [_La_Santa_Misa_]     [_La_Misa_en_62_historietas_]     [_Misión_Evangelización_]     [_MSC_Misioneros del Sagrado Corazón_]     [_Neocatecumenado_]     [_Novedades_en_nuestro_Sitio_]     [_Persecuciones_]     [_Pornografía_]     [_Reparos_]    [_Gritos de PowerPoint_]     [_Sacerdocip_]     [_Los Santos de Dios_]     [_Las Sectas_]     [_Teología_]     [_Testimonios_]     [_TV_y_Medios_de_Comunicación_]     [_Textos_]     [_Vida_Religiosa_]     [_Vocación_cristiana_]     [_Videos_]     [_Glaube_deutsch_]      [_Ayúdenos_a_los_MSC_]      [_Faith_English_]     [_Utilidades_]