[ Atrás ] [ Principal ] [ Arriba ] [ Siguiente ]
El
Sigilo de la Confesión
Consulta 6/7/2000:
Hace años que no me confieso y tengo cosas muy graves que confesar. Si el
sacerdote las divulga entonces sería mi ruína.
Por eso hasta hoy no me atrevo a confesarme.
¿Qué hago? Anonymous
Respuesta
6/7/2000:
Estimado Anonymous:
Lamentablemente corren muchos rumores en ciertos círculos católicos que
determinados sacerdotes revelan secretos de confesión. Le puedo asegurar que no
es así.
Le puedo contar un ejemplo cómo una afirmación mentirosa ha hecho que un
católico no se confesara por más de 30 años. No se fíe de lo que "dice la
gente".
En el anonimato de un taxi el chofer le cuenta al sacerdote que no se confiesa
por más de 30 años aunque esté participando en la misa dominical todos los
domingos. Y cuenta la razón:
"Antes de ser taxista trabajé como empleado de casa. Un día en la casa
desaparecieron 200 dólares. La señora de la casa nos envió a la parroquia para
que vayamos a confesarnos. Este se solía hacer cada mes.
Al regreso la señora nos dijo - éramos varios -: "El sacerdote me ha
llamado; ustedes me han robado". Desde entonces ya no voy a confesarme
porque los sacerdotes cuentan los pecados de sus penitentes".
El sacerdote le preguntó: "¿Qué parroquia?". El taxista dijo el
nombre de la parroquia y comentó sobre la nacionalidad de los sacerdotes de
allí que eran extranjeros.
El sacerdote pasajero le dijo: "Para que usted vea que Dios ha querido
poner fin a su sufrimiento escuche bien lo que la voy a decir.
Yo he sido vicario parroquial en aquellos años en esa parroquia. A lo mejor he
sido yo el que ha escuchado su confesión. Le puedo asegurar que los sacerdotes
de esta parroquia preferirían morir antes de divulgar el secreto de confesión.
La señora debe haber mentido".
"Considere otra cosa más: ¿cuántos taxistas hay en este momento
circulando?
Serán unos 30 000. ¿Cuántos sacerdotes de esa nacionalidad habrá en este
momento en esta ciudad? No más de 15. Puede usted ver que era muy improbable
que nos encontráramos los dos. Lo que Dios le quiere decir es que basta estar
resentido, vaya a confesarse y, por fin, podrá comulgar de nuevo después de
tantos años".
No tenga miedo de confesarse. Por la gracia de Dios, su secreto estará seguro.
mscperu
Volver al
Inicio del Documento