¿Nombre y Misa por un Niño que ni ha nacido?

 

-----Mensaje original-----

De: Conocida a la Redacción

Enviado el: Sábado, 01 de Marzo de 2003 12:29 p.m.

Para: mscperu@catholic-church.org

Asunto: angustiada pido su contestación

 

QUERIDOS MISIONEROS DEL SAGRADO CORAZÓN:

Les escribo por que el pasado día 18 del mes de febrero  del presente año  perdí a mi bebé de tan solo tres meses de gestación y yo quisiera mandarle a hacer una misa, pero, mi esposo  se opone  por que  dice que el no tenia nombre pues ni siquiera nació, a lo que yo  le respondo que podemos darle un nombre pero, el no quiere por que dice que ni siquiera nació.

Yo pienso que mi bebé merece un nombre  por que aunque no nació ya era una personita con alma, por favor ¡ayúdenme!!! Díganme si puedo darle un nombre y hacerle una misa.

De antemano les doy las gracias  y espero con ansia su respuesta ¡por favor conténtenme!!

Que Dios nuestro Señor los bendiga.

Ana Catalina

 

Respuesta

Estimada hermana en Cristo.

Que la paz del Señor esté en su corazón.

Hemos pedido a la Nuestra Señora del Sagrado Corazón que ella consiga de su Hijo, a quien vio morir en la cruz, el consuelo que sólo puede darnos la fe en la resurrección.

Créalo firmemente que su niño está en el cielo en la presencia de Dios agradecido porque le han dado la existencia para que pueda disfrutarla eternamente en cielo. La invitamos que lea la respuesta que hemos dado en otro lugar.

Para darle a un respuesta a su preocupación concreta queremos exponerlo lo que sigue. El niño merece un nombre, ciertamente. Su nombre está escrito en el libro de la vida porque tiene vida eterna. Es un nombre que le ha dado Dios mismo. Esto no impide que usted le añada otro para poder llamarlo de alguna manera. ¿Por qué no escoge un nombre que sea a la vez para niño y niña porque no sabe usted su sexo? ¿Reza usted a su ángel de la guarda? Pues tiene nombre que Dios le ha dado. De la misma manera puede usted rezar a su niño para que interceda por ustedes, los cuide desde la presencia de Dios.

Respecto a la Misa, mire, la Iglesia no celebra misas POR los niños que recién nacidos han muerto. ¿Sabe por qué? Estos niños no han cometido pecado alguno. Se reza más bien para que nosotros podamos, algún día, compartir con ellos la vida eterna dando gracias por el don de la vida eterna. Esto vale también para su niño.

Antes de la reforma litúrgica solíamos celebrar en latín la Misa "de angelis" significando que el niño estaba en el cielo con los ángeles y los santos. ¿Por qué no encarga una Misa de Acción de Gracias? ¿Agradecer por qué? Porque el amor de Dios y el de ustedes dos le ha dado vida a este niño, porque Dios lo ha acogido junto a sí. Este niño los espera en la alegría del cielo y estará viendo por ustedes día y noche porque los ama "en el Señor" que es Amor. Si tiene algo de fe en la resurrección y si ha experimentado el amor de Dios de alguna manera, la sensación de pérdida se convertirá en una sensación de presencia en la fe. No estamos hablando de sensaciones ni de sentimientos. Estamos hablando de la presencia de la realidad divina perceptible sólo a la fe.

En cuanto a su esposo, no esté molesta con él. Los varones somos a veces demasiado prácticos y ni siquiera podemos sospechar lo que siente una madre. Encima de ello, no sabemos muchas veces como manejar el luto de una pérdida sentida y preferimos que no se hable más del asunto para no tener que sufrir más. Del otro lado el varón le ayuda a la mujer de no "ahogarse en las penas". Lo que la mujer percibe como insensibilidad masculina no es nada más que cierta mesura frente al océano la emoción desbordante de la mujer y es una ayuda para ayudarle volver a la realidad donde todo tiene su mesura y su proporción. Así el hombre y la mujer se auxilian mutuamente a vivir la vida... y la muerte.

Cuando haya pasado algún tiempo y usted puede mirar más serenamente esta pérdida le sugerimos que visite nuestra página en defensa de la vida donde mostramos fotos del desarrollo del feto. Mire y admire cómo se ha desarrollado el niño en su seno y dele gracias a Dios que ha podido participar en dar la existencia a un nuevo ser. En medio del dolor suavizado por la fe podrá admirar las maravillas en las cuales Dios permite que colaboremos los humanos.

Con todo, le exhortamos a que la fe en el amor de Dios le haga volver a la vida de todos los días. Rezamos que el Espíritu le permita repetir la oración de Job que todo lo había perdido y cuya mujer le había dicho: "Maldice a Dios y muérete".

¿Se acuerda cómo contestó? "El Señor me lo dio, el Señor me lo quitó. Sea bendito el Nombre del Señor".

Que Dios los bendiga a los dos. Se lo desean y por ello rezan los

Misioneros del Sagrado Corazón en el Perú

 

PD. Nosotros en oración le hemos pedido a su niño: "Por favor, ayúdanos a escribir lo que conviene en la presencia de Dios". ¿Le parece que nos ha ayudado? También le hemos pedido que interceda ante Dios para que consuele a sus padres. Pero esto se le habrá ocurrido a solas.

 
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