|
SOMOS PECADORES Meditación – Oración para la Cuaresma Seńor! Aquí estoy, a tu lado, a tus pies. En estos días de cuaresma sé muy
bien que todos somos invitados por tu bondad a revisar nuestra conciencia,
manantial fecundo de nuestro vivir responsable, pues a través de ella Tú nos
hablas continuamente. Aquí estoy para hablarte y escucharte. Ojalá escuchéis hoy mi voz en la
conciencia..! Concédeme, Seńor, la gracia de
acoger esta oportunidad que me ofreces, y de la que me das noticia por aquel
clamor de voces bíblicas: ˇOjalá escuchéis hoy mi voz..! Mira, Seńor; en un primer
momento de intimidad contigo, quiero recordar y agradecerte las innumerables
veces en que me has hablado y me hablas en la voz o grito de mi conciencia,
para que yo te presto atención. Y como no te correspondo, sino que te soy
infiel a la llamada, te ruego me perdones. Gracias por cuantas veces me hablas
por la conciencia. Innumerables veces. Por ejemplo,
Sí, Padre, lo reconozco agradecido.
En cualquier momento de mi vida consciente, por los poros de mi sensibilidad Tú
penetras hasta lo más profundo de la conciencia y me interpelas desde ella. ...
Y yo te soy infiel, pero Tú no me abandonas. ˇGracias por tu voz!
ˇGracias por tu amor!... Sólo hace falta querer escucharte,
y yo acabaré escuchándote .... Ojalá
escuchéis la voz de Jesús! Gracias también, Seńor, porque previendo que ese giro o grito de la voz de la conciencia no me gustara o desvelara, Tú hiciste, además, que durante estos días la voz de Jesús resonara especialmente en mis oídos cuando leo en el evangelio su mensaje luminoso que no admite engańo ni subterfugios. Jesús me dice, en efecto, si quiero desechar el pecado y haceros amigo suyo, no me engańe con falsas aspiraciones a contemplar su rostro y comprobar su dolor personal. A mí, nos dice Jesús, no me vais a
encontrar personalmente en vuestros caminos. Mas eso no importa:
ˇGracias de nuevo, Padre! ...
Mi conciencia y la Palabra de Jesús serán mi guía, y ya no me mostraré
insensible a la voz de la Verdad y del Amor. Ojalá no os hagáis insensibles al
pecado!
Pero quiero pedirte, Padre, que no
sólo yo sino todos los hombres seamos sensibles a tu voz ..... Revélate con
fuerza... Haz que todos escuchemos en la conciencia y en la voz de Jesús,
cuando leamos el evangelio en estos días penitenciales, tu mensaje de amor, de
perdón y de gracia. Mira que sería una lástima vivir de
espaldas a Ti mientras progresamos en la posesión de bienes materiales. No
sería justo y noble que mientras hacemos gala, como la hacemos, de los
beneficios de la ciencia y de la técnica (por los que vivimos mejor en este
mundo cada día) se fuera embotando la sensibilidad de nuestra conciencia y nos
olvidáramos de lo que somos: pobres criaturas ante ti, llamados a ser hijos por
gracia. ¿Sabes, Senor, lo que se dice por
aquí? Se dice que tu voz, la voz de Dios y de la conciencia, se va apagando a
medida que elevan su voz nuestras apetencias y satisfacciones terrenas. Si eso
fuera verdad, sería nuestra ruina moral, espiritual cristiana.... Y, al parecer, al enemigo de la
buena conciencia lo tenemos cerca, pues en numerosas ocasiones ya no tenemos
conciencia del pecado:
ORACIÓN
Haz, Seńor, que en estos días
de cuaresma me haga más sensible a tu gracia, a tu perdón, a tu misericordia, y
que con los dones que me has otorgado haga yo un poco más felices a mis
hermanos. Amén. |
|