La Historia del Santo Rostro
De Roma a Manoppello
LA LEYENDA POPULAR Y LA VERICIDAD HISTÓRICA
EN EL "INFORME HISTÓRICO" REFERENTE AL VELO
P. Heinrich Pfeiffer (*)
¿Cómo
y cuándo el Santo Rostro llegó a Manoppello?
Uno de los Capuchinos, P. Donato de Bomba, empezó desde el año 1640 unas
indagaciones y escribió una "Relatione historica" (informe histórico) que está
guardado al presente en el Archivo provincial de los Capuchinos en el convento
de Santa Clara en L'Aquila.
En 1646 un notario autenticó en el ayuntamiento, con carta pública según la
voluntad de los Capuchinos, el documento de donación y la Relación. Este informe
declara que un desconocido llevó a Manoppello el Velo en 1506 y lo entregó a uno
de los magnates del pueblo, tal doctor Giacom’Antonio Leonelli, sentado en un
banco frente a la iglesia. Se cuenta que el doctor entró en la iglesia y abrió
el rollo en el cual estaba el Velo. Inmediatamente depués salió de la iglesia
pero no halló el desconocido portador del rollo que habia desaparecido sin dejar
rastros.El Velo con la Imagen ha sido a lo largo de aprox. un siglo herencia de
la familia Leonelli hasta que fue destinado como regalo de boda para una
componente femenina de la familia, Marzia Leonelli, pero no efectivamente
entregado. En 1608 el marido de esta mujer, Pancrazio Petrucci, un soldado, robó
el velo en casa de su suegro. Unos años después esta mujer la vendió por 4
escudos al doctor Donat’Antonio De Fabritiis para rescatar el marido, prisonero
en Chieti. El Velo fue donado por la familia De Fabritiis a los Capuchinos. Ésto
declara la "Relatione Historica".
Pero si la leemos atentamente podemos comprobar que está compuesta por dos
partes: un comienzo más narrativo y un núcleo con fechas historicas creibles.
Desde el inicio parece toda una construcción majestuosa, con la lista de todos
los gobernantes del 1506, año en el cual se cuenta que un desconocido llevó el
Velo en un envuelto a Manoppello. La narración, escrita en estilo vivaz, es algo
fantastica: el desconocido entregó el bulto a un cuidadano del pueblo y
desapareció en un santiamén y nadie después lo halló. Se cuenta que Marzia
Leonelli vendió el velo en 1618, pero ni tampoco esta fecha es cierta. El primer
manuscrito de la "Relatione" afirma que la venta del Velo ocurrió en 1620. La
fecha antedicha, 1618, se encuentra en la versión de la "Relatione" destinada
para el ministro general de la Orden de los Capuchinos.
La primera escritura fue guardada en el Santuario del Santo Rostro en
Manoppello, mientras la segunda se encuentra, con una copia escrita por la misma
mano, en el archivo de la provincia del Abruzzo en L’Aquila. Lo único
históricamente cierto es que Marzia Leonelli vendió el Velo al Doctor
Donat’Antonio De Fabritiis en el período que abarca el 1618 y el 1620. La fecha
1608, en el manuscrito del archivo de la provincia abruza, se encuentra en el
margen, escrita por otra mano.
Ahora
dejemos el territorio de Manoppello y vamos a Roma para confrontar las fechas.
La
primera fecha, 1506, y el gobierno del Papa Julio II, nombrados en la "Relatione
Historica" corresponden con el plan de demolición de la vieja basilica de San
Pedro y el proyecto de sustituirla con un nuevo edificio más grandioso. La
demolición inició efectivamente en 1507. La segunda fecha (1608) está escrita
tan sólo en el margen del ejemplar guardado en el Archivo de la provincia del
Abruzzo y corresponde exactamente con la demolición de la segunda parte de la
Basilica Vaticana, incluida la capilla, construida por el Papa Julio VII en 705,
en la cual se guardaba el Velo de la Verónica o, según decían en Roma, la
"Verónica". Esta demolición puede haber sido una ocasión muy favorable para el
robo de la preciosa reliquia romana.
Veamos que sucedió un poco antes, es decir el terzer acontecimiento al cual se
alude en la "Relatione Historica": la venta del Velo con la Imagen de Cristo en
Manoppello alrededor de los años 1618–20. En 1616 la corte imperial de Viena
pidió al Papa Pablo V una copia de la Verónica para la reina Maria Costanza de
Polonia. A pesar de que hasta aquel entonces existiera un ejercito de pintores
que realizaban copias de la reliquia romana, los así llamados "pictores
veronicae", en este caso confiaron la copia a un canónico de San Pedro de nombre
Strozzi. Después fueron prohibidas otras copias. Se debe deducir que los
"pictores veronicae" perdieron su trabajo por lo menos desde este momento. La
bula pontificia del 7 de septiembre de 1616 establece que "ningún artista puede
ser utilizado para hacer copias de la Verónica sino sólo los canónicos de San
Pedro pueden hacerlas". Excepcionalmente fueron realizadas aún dos copias
durante el papado de Gregorio XV e inmediatamente después fue prohibido, bajo
pena de anatema, realizar copias de las copias.
La característica común de estas copias es la representación de la imagen con
los ojos cerrados. Estas copias en ningún modo corresponden a las viejas
representaciones de la Verónica romana. Una de estas copias legitimadas se
encuentra aún hoy en día en la Sacristia de la "iglesia de Jesús" en Roma. Es
tan fea que nadie puede creer que sea verdaderamente una copia de una Imagen que
todos los peregrinos deseaban ver. Esta "copia" es una nueva obra de ningún
valor hecha por un recuerdo de la Verónica, por la figura del Mandilion que se
guardaba en aquel tiempo en la iglesia de S. Silvestro en Roma y por el
conocimiento de la Sábana Santa de Turín mediante una copia en medida original
que estaba desde el final del siglo XVI en Roma, en la iglesia de la Santa
Síndone. El hecho que exactamente en este periodo, en 1618, ocurrió la venta de
un tenue Velo, con un rostro más precioso y correspondiente a los rasgos de la
Verónica romana, en un pueblo de Abruzzo, nos muestra los acontecimientos en
Roma más extraordinarios.
Nuestra atención aumenta cuando aprendimos que el Papa siguiente, Papa Urbano
VIII, no sólo prohibió todas las copias de la Verónica, sino también ordenó la
destrucción de todas las copias hechas en los ultimos años. Bajo su pontificado
resulta escrita la "Relatione historica" iniciada alrededor del año 1640 y
acabada después de la muerte del Papa, con la lectura y autenticación notarial
en 1646.
Llega a ser más consistente la suposición que el Velo fue robado en los tiempos
del Papa Paulo V y trasladado a Manoppello. No resulta con certeza si el soldado
encarcelado en Chieti y marido de la mujer que vendió el Velo con el Rostro de
Cristo al doctor De Fabritiis, es el mismo ladrón que robó la sagrada reliquia
en Roma. Después Papa Urbano VIII pudo enterarse de la desaparición de la
Verónica porque tan solo así resultan explicables sus disposiciones. La
presencia en Roma de muchos pintores autores de copias de la Verónica y la orden
del Papa de destruir todas esas copias posible de hallar, acrecen nuestra
sospecha.
En 1618 el archivista y canónico de San Pedro, Jacopo Grimaldi, cataloga todos
los objetos
transalados al archivo y que antes estaban en
la basílica de San Pedro en el Vaticano;
entre ellos también el relicario de la Verónica y escribe que "los vidrios
resultan
rotos,
probablemente por culpa del descuido de los custodes". Este relicario del
año jubilar 1350 aún está guardado y puede ser admirado en el tesoro de San
Pedro.
Desde todas estas fechas, observaciones y realidades llegamos a una sola
conclusión; es decir al robo del Velo de la Verónica sacado
con fuerza desde su
relicario.
Entonces vamos a leer con nueva comprensión el paso en la "Relatione historica"
que se refiere a la acción criminal del soldado de Manoppello: "Entró
violentamente en casa de Leonelli y tomó como parcela hereditaria la S.S.
Imagen." En efecto este paso se refiere al Archivo de San Pedro o a la
capilla de la Verónica en lugar de la casa Leonelli. Con los trabajos en
ejecución, siempre hay las mejores opurtunidades de robar un objeto de gran
valor.
La "Relatione historica" afirma claramente que la acción violenta de Pancrazio
Petrucci, marido de Marzia Leonelli, dañó el Velo "despues de haberla
agarrada con la furia y la violencia típicas en los soldados en similares
ocasiones no la replegó y guardó con el cuidado y respeto que una cosa tan
milagrosa y divina necesitaba, sino totalmente maltratada y mal replegada la
llevó a su casa y allí la conservó a lo largo de muchos años con tan poca
reverencia y estimación....(rel. hist. Arch. d. Prov. Cap., p.17 s.).
T
al
descripción del objeto gastado puede ser entendida como el resultado del gesto
violento que estrelló y quebró el relicario de la Verónica. Si miramos con
atención el Velo, podemos constatar que un pedacito de vidrio se ha quedado
encolado: ésto significa que no pudieron arrancar el Velo sin romper el cristal
e incluso un pedacito de vidrio permaneció sobre el orillo inferior del tejido.
El mismo archivista es el autor del "Opusculum de Sacrosancto Veronicae Sudario"
escrito en el mismo año 1618, si la fecha no fue falsificada posteriormente. Los
ultimos tres signos de los números romanos, en efecto, pueden haber sido
añadidos o por lo menos los últimos dos que están escritos en el borde, al
contrario los otros signos están en el frontispicio del manuscrito que hoy en
día está guardado en el archivo de los Canonicos de San Pedro. Así, con toda
probabilidad, cambiaron MDCCXV con MDCCXVIII. En el mismo frontispicio hay un
dibujo, hecho por mano de Grimaldi, de la Verónica en su relicario todavía no
roto que corresponde exactamente con el Santo Rostro de Manoppello; sea en los
ojos abiertos que miran ligeramente hacia arriba y un poco oblicuamente, sea en
los cabellos largos y los cortos pelos de la cara, sea en la boca semi-abierta,
sea en el aspecto del Rostro.
“Et Verbum caro factum est...” Ioannes 1-14
(*) Padre Jesuita, profesor titular de historia de arte Cristiano en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Director del Curso para los Bienes Culturales de la Iglesia y perito en la iconografía oriental y occidental.
(**) H. Pfeiffer en una teletrasmisión italiana
Lea también como llegó el Santo Rostro de Jerusalén a Roma
(cortesía de http://www.voltosanto.it/Spagnolo/)