¡Redimida!


Diez Maneras de
Salir de la Vida Gay,
si es que quieres.

Por Charlene E. Cothran,
Editora Revista Venus

 

Durante los pasados 29 años de mi vida he sido una agresiva, creativa y estratégica apoyadora de los temas gays y lésbicos. He organizado y participado en innumerables marchas y varios esfuerzos de lobby en la lucha para el tratamiento igualitario de hombres gay y lesbianas. Me he mantenido al corriente de los temas y he hecho contribuciones financieras a las organizaciones que trabajan en lo que yo estaba más apasionada.

Como la editora de un periódico de 13 años de edad que identificaba lesbianas y gays “negros”, tuve la oportunidad de direccionar a miles, influenciando a la gente para que “salga del closet” y se defienda por si misma, lo que es especialmente difícil en la comunidad Afroamericana.

Pero ahora, debo salir del closet nuevamente. He experimentado recientemente el poder del cambio que vino sobre mí, después de que me he rendido completamente a las enseñanzas de Jesucristo. Como creyente en la palabra de Dios, acepto plenamente y siempre he sabido que las relaciones entre el mismo sexo no es lo que Dios quiere para nosotros.

No espero que este mensaje sea ampliamente aceptado, todo lo contrario. Pero, si sé que hay alguien, posiblemente leyendo este articulo, que está cansado y no es feliz viviendo de esta manera. Alguien, en el corazón del corazón, está buscando una salida, pero no parece poder liberarse por si mismo. Estoy hablando a mis hermanos y hermanas gays y lesbianas que quieren la verdadera paz; la del tipo que has escuchado, cantado, leído. Obtenerla es más simple de lo que crees y no hay condena una vez que has entrado.

Aunque he vivido como lesbiana toda mi vida adulta, es sin duda el propósito de mi alma el usar mis dones para compartir AMOROSAMENTE la verdad de lo que tenemos acá: cómo nos convertimos en gays o lesbianas, cómo pudimos disfrutar nuestro “estilo de vida”, y cómo hemos llegado a creer que esto estaba OK con Dios. [Romanos 1:21-28]

Muchos argumentan que cada individuo debe determinar por ellos mismos lo que Dios quiere de ellos. Esto implicaría que cada uno tiene un set separado de reglas bíblicas para regirse. Esto no es verdad. Si estás listo para un cambio y dispuesto a abrirte a la verdad, el amor de Dios puede alinear tu sistema de creencias con Su Palabra. Jesús limpiará y perdonará todos los pecados confesados por un corazón dispuesto. La homosexualidad es sólo uno de ellos. No es mayor pecado que cualquiera, pero lo es.

Ahora te preguntaras, ¿Se ha perdido la razón? Mi respuesta es NO. No la perdí, ¡La he regalado! De hecho, ¡La cambié por una nueva! [Romanos 12:1-2]

Una Mañana de Lunes

Estaba ocupada en mis asuntos una buena mañana de New Jersey cuando recibí una llamada de un pastor local, la Rev. Vanessia M. Livingston. No había hablado con ella antes. Estaba llamando para añadir una declaración a un artículo acerca de su grupo de evangelio, en otro diario que tenemos llamado The Kitchen Table News.

No recuerdo cómo llegamos al tema de la salvación, pero ella no puede haber sabido cuanto había estado luchando para reconciliar mi educación espiritual con mi vida como lesbiana.

Mi férrea resistencia a la verdad asomó mientras ella me ministraba. Honestamente pensé que si simplemente le mencionaba la palabra “L”, ella colgaría el teléfono, lo untaría con aceite y esa sería la última palabra que oiría de ella. Pero eso no fue lo que pasó. La pastora proféticamente confirmo lo que yo había sabido por años, ‘algún día saldrás del mundo y llevarás muchas almas gays y lesbianas contigo’. Ella preguntó si hoy era el día que escogería, pero yo dije no. Sentí el poder de la convicción mientras ella hablaba pero me resistí y endurecí mi corazón contra la verdad como había hecho muchas veces antes. No estaba dispuesta a escucharla o entregarme por completo a Dios, especialmente sabiendo que tenía agendada y confirmada una conferencia para la semana siguiente en el Schomberg Center durante “El orgullo gay” de Nueva York.

Ten Piedad

Mientras le había soltado que estaba orgullosa de ser lesbiana, la pastora me recordó que la misericordia de Dios me había permitido sobrevivir mis experiencias mientras El desarrollaba mis dones, todo como una parte de Su plan de llevar a otros hacia El, otro que probablemente no la oirían a ella o a otros ministros que no hayan VIVIDO esta experiencia.

Ella no podría haber tenido ni una idea acerca de mis encuentros con la misericordia de Dios. Misericordia que me había cubierto durante esos oscuros días de 1993, cuando mi buena amiga Venus Landin, por quien lleva el nombre mi revista, fue asesinada a balazos. Recuerdo ahora como fui con ella a la casa de su ex-amante para recuperar sus cosas, como la mujer había hecho fuego usando los preciosos diarios de Venus como combustible, como quemó su ropa y como las llamas y restos se cayeron de la chimenea y estaban esparcidos por la alfombra.

Recuerdo la mirada en la cara y los ojos de la mujer. Sé en mi corazón que había intentado asesinar a Venus esa noche pero no había esperado que yo llegara con ella. Ahí, me paré frente a las mismas puertas del infierno. Dado su estado mental, no hay razón para que no nos haya matado a las dos, y luego voltear el arma hacia ella misma como hizo con Venus una semana después. Cuando recibí el aviso de que las dos estaban muertas, supe inmediatamente que la misericordia me había protegido, pero ¿Por qué?

Cedí

El espíritu de Dios habló directo a mi alma y me dijo: “Escogerás en este día a quien sirves y si tomas la decisión equivocada, te dejaré irte tan lejos de mi que no volverás a escuchar mi voz”.

Entregué mi corazón y mi alma a Dios en el estacionamiento de un mall, ahí en mi auto. Un mar de lágrimas fluyó mientras Jesús me limpiaba, me perdonaba y me redimía para Su trabajo. Quería ‘salir’ tanto con mi transformación como de mi vida lésbica. Había devuelto todo los dones que tenía a Dios, incluyendo la revista VENUS. El público objetivo seguiría siendo el mismo, pero la misión había sido renovada. Nuestra nueva misión es alentar, educar y asistir a aquellos en la vida que quieren un cambio pero que no encuentran una salida. Mi hermano, mi hermana, por favor síganme fuera de esto.

        1. Establece y acepta tú mismo que la palabra de Dios es verdad COMO  ES. No permita que la teología gay divorcie el Antiguo testamento del Nuevo o las cartas de los Apóstoles de las palabras de Jesucristo. Es un buen truco, pero ya no funciona porque Dios se está preparando para traer a millones de gays y lesbianas de vuelta a sus pies. El ya ha escogido a muchos de nosotros para este objetivo específico y está esperando a que TÚ aceptes su llamada.

       2.  Busca la verdad en las escrituras acerca la homosexualidad y te será revelada mientras lees y rezas. Sepas que NO nacimos de esta forma. Este mito fue puesto de moda por el establecimiento gay como una base para cambiar las leyes a favor de los derechos homosexuales. Nuevamente una cesión de Dios al estilo de vida gay. La teología gay parte con una agenda [‘Hagamos que la biblia diga que ser gay esté bien’] para llegar a sus conclusiones, pero es mentira.

        3.  No te resistas a las llamadas de Dios en tu vida. Encuéntrate a solas con Dios y deja que EL ministre la verdad directamente a ti. La convicción que sientes es un regalo para mantenerte cerca de la cruz. Si sigues resistiéndole y endureciendo tu corazón, El eventualmente va a dejar de llamarte. Podrás tener entonces mucho tiempo para cumplir todas las fantasías de la carne sin sentir nada, pero ¿Qué te espera al final de esa vida? [Romanos 2:28]

       4.  Ten la seguridad que eres amado por Dios exactamente donde estás y que tus experiencias son de gran valor para el trabajo del reino. Estaba cansada, pero el enemigo mantuvo mi  mente atrapada por años convenciéndome que no tenía ninguna utilidad real para Dios habiendo vivido abiertamente como una editora Gay, pero eso era una mentira.

        5.  Di que sí. Eso es todo lo que realmente se requiere para aceptar la verdad, que es aceptar a Jesucristo. Reza esta oración de arrepentimiento conmigo ahora. “Señor, Vengo a Ti porque creo en tu Palabra y necesito tu ayuda. No puedo cambiar yo solo, lo he intentado. Por favor perdóname por cada cosa que he hecho que no te ha glorificado. Yo creo que tu ERES la palabra, creo que Jesús ES tu hijo, creo que El MURIÓ por mis pecados, y PORQUE creo en esto, AHORA SOY SALVADO POR TU GRACIA. ¡Gracias por salvarme! Amén.

        6. Haz tu salvación real. Mantener las buenas nuevas de tu salvación como un secreto es otro truco que el enemigo usa para ganar tiempo mientras intenta llevarte de vuelta a tu vida anterior. Debemos creer con nuestros corazones Y confesar con nuestras bocas. No necesitas ‘exponerte’ sino darle una paliza al enemigo compartiendo inmediatamente tu testimonio con ALGUIEN acerca de cómo el Señor te ha revelado la verdad directamente a ti; acerca del nivel de alegría y paz que tienes ahora, que no podrías haber alcanzado sin un arrepentimiento completo; acerca de los buenos cambios que esto ha tenido en tu vida, y todas las cosas maravillosas que EL ha hecho por ti [Romanos 10:9

        7. Experimenta el paraíso ¡AHORA! Consulta primero a Dios, luego ¡anda y vive tu vida! Bienvenidas las nuevas amistades, empieza esa nueva empresa, expande tus experiencias, obtén cosas buenas, sólo no las pongas antes que Dios. Disfruta tu vida en un nuevo grado, sin la carga del pecado Y con la confianza de ¡TODAS las promesas de Dios de tu parte! Es totalmente posible vivir para Dios en esta época presente y disfrutar enormemente. Cuando digo vivir para Dios me refiero a ‘venderse completamente’ a Dios. Pero no puedes ‘venderte’ a Dios y vivir una vida gay /lésbica al mismo tiempo [Timoteo 2:11-12]
     Es posible pasar un MEJOR tiempo que el que tuviste en los clubs, en los parques, MEJOR que todos esos encuentros secretos con personas cuyos nombres olvidaste mucho tiempo atrás, MEJOR que tu relación duradera, MEJOR que todas tus invaluables posesiones, Mejor que el Dinero! La mayoría de nosotros hemos experimentado algo de esto y AÚN ASÍ HEMOS SIDO MISERABLES. Pero gracias a la misericordia de Dios y la gracia salvadora no tenemos que esperar años y años para llegar al cielo y experimentar el paraíso. De Dios es la tierra y todo lo que hay en ella, el mundo, y los que en el habitan. Disfruten de la tierra del Señor, ahora. [Salmos 24:1]

        8. Camina con cuidado o ‘prudentemente’ como lo describen las Escrituras. Se trata de ser cuidadoso en mantener tu espíritu limpio y fresco. La oración, junto con leer y escuchar la palabra Y buscar maneras de aplicarla a la vida diaria es la manera de MANTENERSE en salvación y alejado de cualquier hábito pecaminoso.

¿No es interesante que a veces pongamos más cuidado en nuestras prendas de ropa que el que damos a nuestras propias almas? Cuando nos vestimos, somos muy cuidadosos de no apoyarnos en nada que pudiera ensuciarlo. Nos protegemos mientras comemos para no dejar una mancha en la ropa. Nos sentamos de cierta manera para evitar arrugarla. Trata la salvación de tu alma a lo menos con tanto cuidado. [Efesios 5:15-16]

      9.  Mantén amistad con creyentes. Sabemos que la iglesia le ha fallado enormemente a los gays y lesbianas al no ser un lugar acogedor para quienes han buscado el cambio espiritual. La invitación a ‘venir tal como eres’ parece extenderse a todos excepto a nosotros. Sin embargo, Dios tiene gente en todas partes que está abierta realmente y dispuesta a caminar contigo. Pídele al Señor que te guíe hacia una comunidad amorosa, preocupada, creyente de la biblia, donde puedas nutrirte, ser bendecido, crecer y SER una bendición [Hebreos 10:25

    10. Mantente en contacto. ¡Nos encantaría escuchar de ti! Si este artículo te ha servido, por favor háznoslo saber. También, si quisieras compartir TU testimonio con los lectores de VENUS, escribenos a editor@venusmagazine.org o a VENUS, P. O. Box 4167, Hamilton, NJ 08610.  Incluye tu día y el número de la tarde.