LORETO SANTUARIO DE LA RECONCILIACIÓN
La
Santa Casa fue llamada alguna vez "arca de la nueva alianza".
El arca del antiguo testamento acogía - en forma de una nube - la presencia de
Dios en medio del pueblo. La Santa Casa ha recibido a Dios mismo hecho hombre.
Jesús ha establecido, con su muerte y resurrección, la nueva y eterna alianza
entre Dios y los hombres. El los ha reconciliado con el Padre al precio de su
sangre.
Al santuario de la Santa Casa desde siglos llegan innumerables peregrinos de
todas partes para reconciliarse con Dios en el sacramento de la confesión.
También hoy la afluencia de penitentes es grandísima.
¡Las conversiones que se obran en el secreto de las conciencias, por intercesión
de la Virgen Lauretana, son incontables!
Cada cristiano, en este "sanatorio del espíritu" siente viva la necesidad de
pedir perdón a Dios por sus propios pecados.
Acto de dolor
Pésame, Dios mío, y me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido.
Pésame por el infierno que merecí y por el cielo que perdí,
pero mucho más me pesa porque pecando ofendí a un Dios tan bueno y tan grande
como Vos; antes querría haber muerto que haberos ofendido; y propongo firmemente
no pecar más, y evitar todas las ocasiones próximas de pecado. Amén.