"Somos MSC" - Testimonios personales


Capítulo 5

"Unapregunta directa"

Gustaaf Van der Beker. 73 años. (Bélgica)

Llegar a ser MSC era para mí un proceso natural. A partir de mi primera infancia hasta el momento en que pronuncié mis votos. Una experiencia que muchas personas de mi generación comparten conmigo. Todo esto ha cambiado.

Habiendo nacido y habiendo sido educado en una parroquia de Padres, me hice acólito. Llegó entonces el P. Jef De Donder MSC que, en los escalones de la sacristía, planteó una pregunta a mi amigo también monaguillo y a mí mismo: "Y bien, ¿tenéis la intención de entrar en el convento?" La escuela recibía el nombre de "convento". De hecho, se trataba de un seminario de la misión que disponía de un internado para las vocaciones. Se esperaba que cada estudiante del seminario llegara a ser efectivamente un Padre MSC. Ni qué decir tiene que muchos se retiraban en el curso de los años escolares.

Mi amigo respondió con firmeza "No", y yo respondí de una manera estupefacta "Sí". Había dado un gran paso... En el curso del proceso de crecimiento, he tenido mucho apoyo de los otros MSC.

Desde el comienzo, tenía unos lazos muy fuertes con los MSC. Me resultaba muy difícil liberarme de ellos. No puedo decir más de ello... Hay la coincidencia y la gracia. A veces reaccionamos ante un acontecimiento, a veces no reaccionamos. Algunas cosas pueden desempeñar un papel muy importante..., en otros términos, todo de­pende de la gracia de Dios... ¡Tantas reacciones y acontecimientos que no comprendemos!