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Tratado III

DIOS UNO

1. Existencia de Dios

2. Vida de Dios

3. Atributos inmanentes

4. Simplicidad

5. Perfección

6. Infinidad

7. Ubicuidad

8. Inmutabilidad

9. Inmensidad

10. Eternidad

11. Unicidad

12. Atributos y transeuntes u operativos

13. Bondad

14. Hermosura

15. Ciencia. Propiedades

16. Ciencia. Objeto: El mismo Dios

17. Ciencia. Objeto: Las Leyes

18. Ciencia. Objeto: Lo real y lo posible

19. Ciencia. Objeto: Lo íntimo de los hombres

20. Ciencia. Objeto: El mal

21. Ciencia. Objeto: Las proposiciones enunciables

22. Ciencia. Objeto: Los futuros

23. Ciencia media

24. Santidad

25. Justicia

26. Justicia. Dios Remunerador

27. Justicia. Aplicación. La Ira de Dios

28. Voluntad

29. Voluntad salvífica

30. Libertad

31. Amor

32. Dios manifiesta su amor

33. Amor a las criaturas

34. Dios no odia al pecador

35. Dios odia el pecado

36. Misericordia

37. Omnipotencia

38. Providencia sobre las cosas

39. Providencia sobre el bien

40. Planes de Dios

41. Predestinación

42. Predestinación. Necesidad

43. Predestinación. Ayudas

44. Predestinación. Número

45. Predestinación. Señales

46. Predestinación. Causa

47. Predestinación. Efectos

48. Predestinación. Depende del hombre su salvación o condenación

49. Predestinación. Certeza

50. Predestinación. Inseguridad subjetiva

51. Predestinación. Eficacia

52. Predestinación o repobración

53. Repobración de los impíos

54. Repobración de los impíos. Señales

55. Repobración de los impíos. Propiedades

56. El libro de la vida

57. Manifestación de Dios

58. Visión de Dios

59. Incomprensibilidad

60. Bendición de Dios

61. Temor de Dios

1. La existencia de Dios

-No se puede conocer inmediatamente

-Se puede conocer por la luz natural de la razón

-Se puede demostrar científicamente

-Y por el testimonio de nosotros mismos

-La Existencia de Dios no se puede conocer inmediatamente ni por intuición

Y añadió: «Pero mi rostro no podrás verlo; porque no puede verme el hombre y seguir viviendo» (Ex. 33, 20).

A Dios nadie le ha visto jamás (Jn. 1, 18).

Ahora vemos en un espejo, confusamente. Entonces veremos cara a cara. Ahora conozco de un modo imperfecto, pero entonces conoceré como soy conocido (1 Cor. 13, 12).

...el Señor de los señores, el único que posee Inmortalidad, que habita en una luz inaccesible, a quien no ha visto ningún ser humano ni le puede ver (1 Tim. 6, 16).

-La existencia de Dios puede conocerse ciertamente por la luz natural de la razón.

Sí, vanos por naturaleza todos los hombres que ignoran a Dios y no fueron capaces de conocer por los bienes visibles a Aquel-que-es, ni atendiendo a las obras, reconocieron al artífice; sino que al fuego, al viento, al aire sutil, a la bóveda estrellada, al agua impetuosa o a las lumbreras del cielo los consideraron como dioses, señores del mundo (Sab. 13, 1-2).

Porque lo invisible de Dios, desde la creación del mundo, se deja ver a la inteligencia a través de sus obras (Rom. 1, 20).

-La existencia de Dios puede demostrarse científicamente e intelectualmente.

Sí, vanos por naturaleza todos los hombres que ignoran a Dios y no fueron capaces de conocer por los bienes visibles a Aquel-que-es, ni atendiendo a las obras, reconocieron al artífice; sino que al fuego, al viento, al aire sutil, a la bóveda estrellada, al agua impetuosa o a las lumbreras del cielo los consideraron como dioses, señores del mundo (Sab. 13, 1-2).

Porque lo invisible de Dios, desde la creación del mundo, se deja ver a la inteligencia a través de sus obras (Rom. 1, 20).

-La existencia de Dios se puede conocer por el testimonio de nosotros mismos.

Dirán todos mis huesos:

Yahvéh, ¿quién como tú,

para librar al débil del más fuerte,

al pobre de su expoliador? (Sal. 35, 10).

Mi alma conocías cabalmente,

y mis huesos no se te ocultaban,

cuando era yo hecho en los secreto,

tejido en las honduras de la tierra (Sal. 139, 14-15).

2. La vida de Dios

-Nociones

-Dios es espíritu

-Su constitutivo metafísico es su mismo ser

-Dios tiene en sí mismo la razón de existir

-Es el ser vivo por excelencia

-Dios es la causa de la vida de todos los vivientes

-Todas las cosas creadas son vida en Dios

-Nociones

Vida en general. Es el movimiento surgido del interior del ser orgánico.

En concreto. Viven aquellos seres que se mueven a sí mismos.

En abstracto. En acto primero. La vida coincide con la sustancia dotada de movimiento inmanente, o sea que puede moverse a sí misma.

En acto segundo (o sea en sus operaciones o actividades vitales) consiste en la actividad por la cual se mueven los seres dotados de movimiento inmanente.

Diferentes grados:

Vida vegetativa. Tiene mayor dependencia de la materia inerte.

Vida sensitiva. Menos dependencia de la materia inerte, puesto que está dotada de conocimiento sensitivo.

Vida intelectiva se extiende incluso a las cosas inmateriales y puede subsistir con absoluta independencia de la materia. (almas separadas, ángeles de Dios).

La vida intelectiva tiene 3 grados:

Humano que es de suyo racional y discursivo,

Angélico, que es puramente intelectual, sin discursos ni razonamientos,

Divino, que es tan perfecto que se confunde con el mismo ser de Dios.

Por tanto, Dios es el ser viviente por excelencia, es decir, la vida misma en toda su universalidad y perfección infinita.

-Dios es espíritu y, por tanto, carece de cuerpo, materia y de forma.

Dios es espíritu,... (Jn. 4, 24).

-El constitutivo metafísico de la esencia divina es su mismo ser subsistente.

La esencia metafísica de Dios consiste en lo que directamente se expresa por el nombre de Dios porque «cada nombre es instituido para significar la naturaleza o la esencia del ser al cual se atribuye» (St. Tomás).

Pero el nombre de Dios expresa su mismo ser subsistente,

Contestó Moisés a Dios: «Si voy a los hijos de Israel y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros, cuando me pregunten ¿Cuál es su nombre?, ¿Qué les responderé?» Dijo Dios a Moisés: «Yo soy el que soy» (Ex. 3, 14).

Aclaración. Por tanto el constitutivo metafísico de la esencia de Dios es su mismo ser subsistente en y por sí mismo.

-Dios tiene en sí mismo la razón de existir.

Dijo Dios a Moisés: «Yo soy el Que soy» (Ex. 3, 14).

Aclaración. Dios es el que es, es decir, el que no debe su existencia a otro ser, porque la posee en sí y por sí mismo.

-Dios es el ser vivo por excelencia.

Yo doy la muerte y doy la vida (Dt. 32, 39).

...y digo: «Tan cierto como he de vivir eternamente» (Dt. 32, 40).

Mi corazón y me carne gritan de alegría hacia el Dios vivo (Sal. 83, 3).

Yo te conjuro por Dios vivo a que nos digas si tú eres el Cristo, el Hijo de Dios (Mt. 26, 63).

En ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres (Jn. 1, 4).

Porque así como el Padre tiene vida en sí mismo, así también le ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo (Jn. 5, 26).

...al que está sentado en el trono y vive por los siglos de los siglos (Apoc. 4, 9).

...y juro por el que vive por los siglos de los siglos (Apoc. 10, 6).

-Dios vive además es su propia vida o la vida misma.

Yo soy la vida (Jn. 14, 6).

Dios es la causa de la vida de todos los seres vivientes.

En ti está la fuente de la vida (Sal. 36, 10).

...mientras que hicisteis morir al Jefe que lleva la vida (Hch. 3, 15).

...pues en él vivimos, nos movemos y existimos (Hch. 17, 28.)

Aclaración. Dios es la causa de la vida de todas las criaturas vivientes en cuanto que es la causa primera y ejemplar de todas ellas.

-Todas las cosas creadas son vida en Dios.

...en ti está la fuente de la vida,... (Sal. 36, 10).

En ella estaba la vida,... (Jn. 1, 4).

...pues en él vivimos, nos movemos y existimos,... (Hch. 17, 28).

Aclaración. «En ella», es decir, en la Palabra que es el Verbo de Dios. Dios es vida de todas las cosas en cuanto que es fuente o causa primera y ejemplar de todos los seres creados.

3. Los Atributos de Dios

-Los atributos de Dios no se distinguen de su esencia

a) -Inmanentes, los referidos a la esencia divina considerada en sí misma.

Simplicidad

Perfección

Infinidad

Ubicuidad

Inmutabilidad

Inmensidad

Eternidad

Unicidad

-Los Atributos de Dios no se distingue realmente de su esencia.

Atributos de Dios son sus mismas perfecciones absolutas y simples que forman un mismo y un sólo ser con su ser.

Yo, la Sabiduría habito con la prudencia,... (Prov. 8, 12).

Le dice Jesús, «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida...» (Jn. 14, 6).

...mas para los llamados, lo mismo judíos que griegos, un Cristo, fuerza de Dios y sabiduría de Dios (1 Cor. 1, 24).

...porque Dios es amor (1 Jn. 4, 8).

Aclaración. En estos y otros textos de la Sagrada Escritura, se predican los atributos de Dios es abstracto, para indicar que tales atributos no se distinguen de su ser. Verdad, amor, fuerza, sabiduría son sustantivos abstractos.

4. Simplicidad

-Dios es absolutamente simple, puesto que carece de toda composición metafísica, física o lógica.

Simplicidad es la carencia de composición o de partes.

Composición metafísica es la que consta de partes metafísicas, como potencia y acto, esencia y existencia, naturaleza y supuesto, substancia y atributos, etc.

Composición física es la que consta de partes materiales.

Composición lógica es la que afecta a los seres que constan de género y de diferencia específica.

Un espíritu no tiene ni carne ni huesos como veis que yo tengo (Lc. 24, 39).

Dios es espíritu y los que le adoran deben de adorarle en espíritu y en verdad (Jn. 4, 24).

Yo soy el camino, la verdad y la vida (Jn. 14, 6).

El Señor es el espíritu (2 Cor. 3, 17).

Dios es amor (1 Jn. 4, 8).

5. Perfección

-Dios es infinítamente perfecto.

Perfección es la cualidad en virtud de la cual un ser posee toda la realidad que le corresponde según su naturaleza.

Un ser es tanto más perfecto cuanto tiene menos de potencia y más de acto, porque la potencia es la capacidad de adquirir alguna perfección y el acto es la posesión real de esa misma perfección.

Modos de perfección.

1º -En cuanto a los accidentes, cuando alcanza la perfección de los mismos según su naturaleza.

Ej. la estatura de una persona.

2º -En cuanto al ser mismo, cuando está totalmente desarrollado según su naturaleza.

Ej. La semilla convertida en la planta completa.

3º -De modo absoluto, en grado máximo e infinito, de tal manera que resulta imposible un perfección mayo. Esta corresponde sólo a Dios.

Él lo es todo (Si. 43, 27).

Todas las naciones son como nada ante Él, como nada y vacío son estimadas por Él. Pues ¿con quién asemejaréis a Dios, que semejanza le aplicaréis? (Is. 40, 17-18).

Vosotros, pues, sed perfectos, como es perfecto vuestro Padre celestial (Mt. 5, 48).

-En Dios preexisten las perfecciones de todas las cosas creadas y posibles.

Porque de él, por él y para él son todas las cosas (Rom. 11, 35).

...no hay más que un sólo Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas y para el cual somos;... (1 Cor. 8, 6).

Él es Imagen de Dios invisible,...todo fue creado por él y para él, él existe con anterioridad a todo, y todo tiene en él su consistencia (Col. 1, 16-17).

Aclaración. Todas las perfecciones que hay en el efecto deben encontrarse en la causa que lo produce. (Sto. Tomás).

-Las perfecciones de todas las criaturas están contenidas en Dios de modo eminente.

Perfecciones puras son las que no contienen ninguna imperfección. Ej. la sabiduría, la bondad, la belleza.

Perfecciones mixtas son aquéllas que sí contienen alguna imperfección y por tanto son perfecciones en relación a otros seres inferiores, p.e. el cuerpo humano es perfección con respecto a un miembro u órgano del mismo, pero es imperfección en relación al espíritu, al ser espiritual.

Tres modos de poseer una perfección:

1º -Formalmente, cuando un ser la posee según su propio concepto expresado en la definición.

Ej. la animalidad en el hombre.

2º -Virtualmente, cuando hay en el ser capacidad suficiente de producir esa perfección. Ej. la semilla contiene virtualmente a la planta.

3º -Eminentemente, cuando la perfección se posee en grado infinito.

El que plantó la oreja, ¿no va a oír? el que formó los ojos, ¿no va a ver? (Sal. 94, 9).

Míos son el consejo y la habilidad, mía la inteligencia, mía la fuerza (Prov. 8, 14).

Conmigo están la riqueza y la gloria, la fortuna sólida y prosperidad (Prov. 8, 18).

Y si fue su poder y eficiencia lo que les dejó sobrecogidos, deduzcan de ahí cuánto más poderoso es Aquel que los hizo; pues de la grandeza y hermosura de las criaturas se llega, por analogía, a contemplar a su Autor, (Sab. 13, 4-5).

Porque de Él, y por Él, y para Él son todas las cosas (Rom. 11, 35).

-Las criaturas existen más realmente en Dios, en cierto modo, que en sí mismas.

Pues en Él vivimos y nos movemos y existimos (Hch. 17, 28).

Explicación. Un artesano construye su arca. Primero la concibe en su mente, pero la simple idea no es el arca real. Aquella es invisible, ésta es visible. Una vez construida el arca, no deja de existir en la menta del artista. La obra es la realización de la idea. El arca puede pudrirse, destruirse, pero la idea queda en la mente del artista para hacer otra, si después quisiere. El arca fabricada no tiene vida, pero como idea concebida en la mente del artífice, sí tiene vida.

-Las criaturas son semejantes a Dios, no de modo genérico, ni individual, ni específico, sino analógico, y con distancia infinita.

Clases de semejanza:

1ª - Genérica, La que afecta a dos seres del mismo género, pero no de la misma especie. Ej. un hombre y un animal.

2ª -Individual, La que existe entre dos seres de la misma especie. Ej. dos hombres de raza blanca.

3ª -Específica, La que existe entre dos seres de la misma especie, pero con características accidentales diferentes. Ej. Un hombre de raza amarilla y otro de raza negra.

4ª -Analógica, La que existe entre dos seres que no son ni de la misma especie ni del mismo género, sino que tienen de común que SON SERES.

Esta semejanza analógica admite 3 grados, según participen solamente del ser, de las facultades, o de la misma naturaleza.

1º -Las criaturas irracionales participan de la perfección divina en cuanto que tienen el ser.

2º -Las racionales participan que las facultades de inteligencia y voluntad, que son perfecciones de Dios,

3º -Las almas en gracia y los ángeles del cielo, participan de la misma naturaleza divina.

Hagamos al hombre a imagen nuestra, según nuestra semejanza (Gén. 1, 6).

Aclaración. Los Ángeles y los Hombres participan de los dos primeros grados de semejanza analógica y están dotados de capacidad de participar del tercero.

-Las perfecciones infinitas del ser de Dios no se pueden comparar con las cualidades tan limitadas de las criaturas.

Yahvéh, ¿quién como tú, para librar al débil del más fuerte, al pobre de su expoliador? (Sal. 35, 10).

Pues ¿con quién asemejaréis a Dios, qué semejanza le aplicaréis? (Is. 40, 18).

-Las perfecciones infinitas de Dios no se pueden percibir con los sentidos corporales.

...el único que posee Inmortalidad, que habita en una luz inaccesible, a quien no ha visto ningún ser humano ni le puede ver (1 Tim. 6, 16).

Y añadió: «Pero mi rostro no podrás verlo; por que no puede verme el hombre y seguir viviendo (Ex. 33, 20).

6. Infinidad

-Dios es infinito con infinitud absoluta.

Infinito es aquello que carece de límites.

1º -Infinito absoluto es lo que no tiene límites ni en la potencia ni el acto.

2.º -Infinito relativo es lo que no tiene límites en la potencia, pero sí en el acto.

Ej. el número, la extensión, la línea.

Estos no tienen límites en la potencia, pues pueden crecer indefinidamente, pero sí en el acto, ya que es imposible que alcancen una dimensión tal, que no puedan ser mayores.

Grande es Yahvéh y muy digno de alabanza, insondable su grandeza (Sal. 144, 3).

Grande es y sin límites, excelso y sin medida (Bar. 3, 24).

-Dios es infinito en toda perfección.

a) -Argumento indirecto.

Grande es Yahvéh y muy digno de alabanza, insondable su grandeza (Sal. 145, 3).

b) -Argumento directo.

...pues yo soy Dios, no hay ningún otro, yo soy Dios, no hay otro como yo (Is. 46, 9).

7. Ubicuidad

-Dios no circunscribe su presencia a ningún lugar determinado.

Ubicuidad es la presencia actual de Dios en todas las personas, cosas y lugares, por tanto supone ya la creación y existencia de las cosas.

¿A dónde iré yo lejos de tu espíritu,

a dónde de tu rostro podré huir?

Si hasta los cielos subo, allí estás tú,

si en el seol me acuesto, allí te encuentras (Sal. 139, 8).

¿Soy yo un Dios sólo de cerca -oráculo de Yahvéh- y no soy Dios de lejos?

¿O se esconderá alguno en escondite donde yo no le vea? -oráculo de Yahvéh-.

¿Los cielos y la tierra no los lleno yo? -oráculo de Yahvéh- (Jer. 23, 24).

-La acción virtual transeúnte de Dios es la razón formal de su presencia en todas las cosas.

...por más que no se encuentra lejos de cada uno de nosotros; pues en él vivimos, nos movemos y existimos,... (Hch. 17, 27-28).

Aclaración. Dios no está en un lugar por razón de la cantidad, puesto que carece de ella.

-Dios está presente íntimamente en todas las personas, cosas y lugares.

1º -En todas las personas:

...no se encuentra lejos de cada uno de nosotros, pues en él vivimos, nos movemos y existimos (Hch. 17, 28).

2º -En todas las cosas:

¿O se esconderá alguno en escondite don yo no lo vea? (Jer. 23, 24).

3º -En todos los lugares:

Si hasta los cielos subo, allí estás tú, si en el seol me acuesto, allí te encuentras. Si tomo las alas de la aurora, si voy a parar a lo último del mar, también allí tu mano me conduce, tu diestra me aprehende (Sal. 138, 8-10).

8. Inmutabilidad

-Dios es inmutable metafísica, física y moralmente.

Inmutabilidad es el atributo por el cual Dios permanece siempre el mismo, sin experimentar jamás ningún cambio de cualquier naturaleza.

Hay tres clases de inmutabilidad:

1º -Inmutabilidad metafísica que es la imposibilidad de cambio en la naturaleza de un ser,

2º -Física que es la permanencia de un ser en su sustancia.

3º -Moral es la permanencia de un ser racional en las operaciones de su voluntad.

a) -Dios es inmutable metafísicamente.

Desde antiguo tú fundaste la tierra,

y los cielos son la obra de tus manos;

ellos perecen, mas tú quedas,

todos ellos como la ropa se desgastan,

como un vestido los mudas tú, y se mudan.

Pero tú siempre el mismo, no tiene fin tus años (Sal. 26, 28).

Que yo, Yahvéh, no cambio,... (Mal. 3, 6).

b) -Dios es inmutable físicamente.

Toda dádiva buena y todo don perfecto viene de lo alto, desciende del Padre de las luces, en quien no hay cambios ni sombras de rotaciones (Sant. 1, 17).

c) -Dios es inmutable moralmente.

No es Dios un hombre para mentir, ni hijo de hombre para volverse atrás (Núm. 23, 19).

...el plan de Yahvéh subsiste para siempre, los proyectos de su corazón por todas las edades (Sal. 32, 11).

Muchos proyectos en el corazón del hombre, pero sólo el plan de Yahvéh se realiza (Prov. 19, 21).

9. Inmensidad

-Dios es Inmenso.

Inmensidad es la aptitud del ser para existir en todas las cosas y en todos los lugares. Esta capacidad la poseía Dios antes de la creación del mundo a pesar de que Dios no estaba presente en ningún lugar, pues el lugar no existía pues no existían todavía criaturas que lo determinaran. Dios estaba entonces en sí mismo.

Si hasta los cielos subo, allí estás tú, si en el seol me acuesto, allí te encuentras. Si tomo las alas de la aurora, si voy a parar a lo último del mar, también allí tu mano me conduce, tu diestra me aprehende ( Sal. 138, 8-10).

Así dice Yahvéh: Los cielos son mi trono y la tierra el estrado de mis pies (Is. 66, 1).

-Dios es Inmenso.

La inmensidad es el fundamento de la presencia de Dios en todos los seres.

a) -Presencia por conocimiento.

¿Quién como Yahvéh, nuestro Dios,

que se sienta en las alturas,

y baja para ver

los cielos y la tierra? (Sal. 113, 5-6).

b) -Presencia por ubicuidad.

¿A dónde iré yo lejos de tu espíritu,

a dónde de tu rostro podré huir?

Si hasta los cielos subo, allí estás tú

si en el seol me acuesto, allí te encuentras (Sal. 139, 7-8).

¿Los cielos y la tierra no los lleno yo?

-oráculo de Yahvéh- (Jer. 23, 24).

10. Eternidad

-Eternidad de Dios.

La eternidad de Dios es una consecuencia de su inmutabilidad.

Distintos conceptos referidos a la duración.

Duración propiamente tal es la permanencia en el ser, con sucesión de tiempo o sin ella.

El tiempo continuo es la duración y medida de aquellas cosas que cambian en su propio ser (al corromperse) o en sus operaciones (al moverse, alterarse, aumentarse, etc.). Se opone a la eternidad.

El tiempo discreto o discontinuo es la sucesión de las diversas operaciones de los ángeles, cada una de las cuales puede constar de muchos instantes sucesivos, pero sin continuación unas de otras. Cada una de las operaciones de los ángeles constituye un momento angélico, aunque, según nuestro modo de concebir la duración, se haya prolongado por mucho tiempo.

El evo es la duración y medida de aquellas cosas que son incorruptibles en cuanto a su substancia, pero variables en cuanto a sus operaciones (pensamientos efectos, etc.).

Se miden por el evo las substancias espirituales creadas (ángeles y almas racionales) y las operaciones connaturales del entendimiento de los ángeles, por las que ellos se conocen necesariamente.

El evo tiene principio, pero no fin. Es más excelente que nuestro tiempo, pero menos que la eternidad.

La eternidad participada es la duración de la visión beatifica de los ángeles y de los bienaventurados de cielo. Es la participación que los ángeles y los bienaventurados del cielo tienen de la eternidad de Dios.

La eternidad es la duración sin principio, sin sucesión y sin fin. Es la posesión total, simultánea y perfecta de una vida interminable.

Esta se exclusiva de Dios.

-Dios es Eterno.

Eternidad es la posesión total, simultánea y perfecta de una vida interminable. Boecio.

Yo soy el que soy (Ex. 3, 14).

...desde siempre hasta siempre tú eres Dios (Sal. 89, 2).

Desde antiguo tu fundaste la tierra,

y los cielos son la obra de tus manos

ellos perecen, mas tú quedas,

todos ellos como la ropa se desgastan,

como un vestido los mudas tú, y se mudan.

Pero tú siempre el mismo, no tiene fin tus años (Sal. 12, 26-28).

Tu reino, un reino por los siglos todos,

tu dominio, por todas las edades (Sal. 145, 13).

Yahvéh reina para siempre,

tu Dios, oh Sión, de edad en edad (Sal. 146, 10).

...porque él es antes de la eternidad y por la eternidad (Si. 42, 21).

Mas tú, Yahvéh, para siempre te sientas;

¡tu trono de generación en generación! (Lm. 5, 19).

Al Rey de los siglos, al Dios inmortal, invisible y único, honor y gloria por los siglos de los siglos (1 Tim. 1, 17).

Yo soy el Alfa y la Omega, dice el Señor Dios. Aquel que es, que era y que va a venir, el Todopoderoso (Apoc. 1, 8).

Aclaración. El mismo nombre divino YAHVÉH, significa EL QUE ES, y manifiesta «eternidad».

11. Unicidad

-Dios es único

Unicidad es la cualidad del ser, dentro de cuya naturaleza o especie, no existe otro más que él.

Entonces pronunció Dios todas estas palabras: «Yo, Yahvéh, soy tu Dios,...No habrá para ti otros dioses delante de mí (Ex. 20, 1-3).

...sepas que Yahvéh es el verdadero Dios y que no hay otro fuera de él (Dt. 4, 35).

Escucha, Israel: Yahvéh es nuestro Dios, sólo Yahvéh (Dt. 6, 4).

Ved ahora que yo, sólo yo soy, y que no hay otro Dios junto a mí (Dt. 32, 39).

Yo soy Yahvéh, no hay ningún otro; fuera de mí ningún dios existe (Is. 45, 5).

Escucha Israel: el Señor, nuestro Dios, es el único Señor (Mc. 12, 29).

Esta es la vida eterna: que te conozcas a ti, el único Dios verdadero, y a tu enviado Jesucristo (Jn. 17, 3).

...porque no hay más que un sólo Dios,... (Rom. 3, 29).

...no hay más que un único Dios (1 Cor. 8, 4).

Un sólo Señor, una sola fe, un sólo bautismo, un sólo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todos (Ef. 4, 5-6).

12. Atributos transeuntes

b) -Transeuntes u operativos, los referidos a los principios y a los modos de obrar Dios en sus criaturas.

Bondad

Hermosura

Ciencia

Santidad

Justicia

-Dios remunerador

-La Ira de Dios

Voluntad

Libertad

Amor

Misericordia

Poder

Providencia

-Planes

-Predestinación

-Reprobación

13. Bondad

-Dios es bueno.

Gustad y ved qué bueno es Yahvéh (Sal. 34, 9).

¡Qué grande es tu bondad, Yahvéh! (Sal. 31, 20).

Dad gracias a Yahvéh porque es bueno, porque es eterno su amor (Sal. 107, 1).

¡Dad gracias a Yahvéh, por que es bueno, porque es eterno su amor! (Sal. 136, 1).

...bueno Yahvéh para con todos, y sus ternuras sobre todas sus obras (Sal. 145, 9).

-Dios es la suma bondad perfectísima.

Se ponía ya en cambio cuando uno corrió a su encuentro y arrodillándose ante él, le preguntó: «Maestro bueno, ¿Qué he de hacer para tener en herencia vida eterna?» Jesús le respondió: ¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios (Mc. 10, 17-18).

Uno de los principales le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué he de hacer para tener en herencia vida eterna?» Respondióle Jesús: «¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios...» (Lc. 18, 18-19).

Aclaración. Jesucristo atribuye la bondad absoluta y perfecta solamente a Dios.

-Dios es infinitamente bueno con bondad ontológica, con bondad moral o santidad y con bondad bienehechora o de beneficencia.

-Bondad ontológica es la bondad en sí misma.

-Bondad moral es la carencia de pecado y la propia del ejercicio de la perfección en todas las virtudes.

-Bondad de beneficencia es la tendencia de la voluntad a hacer bien a los demás.

a) -Bondad ontológica de Dios.

Nadie es bueno sino sólo Dios (Lc. 18, 19).

b) -Bondad moral.

¿Quién como tú glorioso en santidad? (Ex. 15, 11).

Sed, pues, santos, porque yo soy santo (Lev. 11, 45).

Santo es Yahvéh, nuestro, Dios (Sal. 98, 9).

...el que os ha llamado es santo (1 Pe. 1, 15).

c) -Bondad de beneficencia.

Porque tanto amó Dios al mundo que le dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna (Jn. 3, 16).

-Como expresión de su bondad infinita, Dios es muestra su paciencia con sus hijos en muchísimas ocasiones.

O ¿desprecias, tal vez, sus riquezas de bondad, de paciencia y de longanimidad, sin reconocer que esa bondad de Dios te impulsa a la conversión? (Rom. 2, 4).

...Cristo Jesús, a quien Dios exhibió como instrumento de propiciación por su propia sangre, mediante la fe, para mostrar su justicia, pasando por alto los pecados cometidos anteriormente, en el tiempo de la paciencia de Dios;... (Rom. 3, 25-26).

Pues bien, si Dios, queriendo manifestar su cólera y dar a conocer su poder, soportó con gran paciencia objetos de cólera preparados para la perdición, a fin de dar a conocer la riqueza de su gloria... (Rom. 9, 22-23).

En efecto, todo cuanto fue escrito en el pasado, se escribió para enseñanza nuestra, para que con la paciencia y el consuelo que dan las Escrituras mantengamos la esperanza (Rom. 15, 4).

14. Hermosura

-Dios es infinitamente hermoso.

Hermosura es aquella cualidad de un ser, cuya vista agrada y deleita.

La Hermosura exige tres condiciones:

1ª -Armonía, es decir, proporción de formas, porque sin ella no podría agradar.

2ª -Claridad, es decir, color claro y resplandeciente al que lo contempla.

3ª -Integridad, es decir, que posea la totalidad de su ser, de lo contrario sería feo y deforme.

Sobre esta hermosura material, está la espiritual, que llena de agrado y de deleite al entendimiento.

Esta belleza y hermosura espiritual y en grado infinito corresponde solamente a Dios.

Que si, seducidos por su belleza, los tomaron por dioses, sepan cuanto les aventaja el Señor de todos ellos, pues fue el Autor mismo de la belleza quien los creó (Sab. 13, 3).

15. La ciencia de Dios. Propiedades

-Dios es infinitamente inteligente

-Su ciencia alcanza el grado supremo de perfección

-Dios conoce todas las cosas en un acto simplicísimo

-La ciencia de Dios es inmutable

-La ciencia de Dioses especulativa o especulativa y práctica a la vez

-La sabiduría de Dios es multiforme

-Dios es infinitamente inteligente.

Pero con él sabiduría y poder, de él la inteligencia y el consejo.

Job 12, 13.

Míos son el consejo y la habilidad, mía la inteligencia, mía la fuerza (Prov. 8, 14).

Aclaración. En Dios no existe la limitación. Todo es ilimitado como corresponde a la perfección de su ser.

Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial (Mt. 5, 48).

-Dios es infinitamente inteligente y su ciencia y conocimiento alcanza el grado supremo de perfección.

Tiene tres sentidos diferentes:

-El amplísimo, que es el conocimiento cierto y evidente,

-el propio, que es el conocimiento cierto y evidente de las cosas por sus causas próximas,

-el estricto, que es el conocimiento cierto y evidente de las cosas por sus causas próximas adquirido mediante el discurso y la razón.

La ciencia de Dios solamente puede concebirse en el sentido amplísimo, que es el único que corresponde a la infinitud de su ser.

Dios de sabiduría es Yahvéh,... (1 Sam. 2, 3).

Pero con él la sabiduría y el poder,

de él la inteligencia y el consejo (Job 12, 13).

Hizo los cielos con inteligencia,

porque es eterno su amor (Sal. 136, 5).

Con la Sabiduría fundó Yahvéh la tierra,

consolidó los cielos con inteligencia,

con su ciencia se abrieron los océanos

y las nubes destilan el roció (Prov. 3, 19-20).

¡Oh abismo de la riqueza, de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus designios e inescrutables sus caminos! (Rom. 11, 33).

-Dios conoce todas las cosas simultáneamente con un acto único y simplicísimo, es decir, sin discurso, sin razonamiento.

Dios no necesita la potencia del discurso para llegar al acto del conocimiento, porque todo es acto puro en Dios. Por tanto, Dios penetra todo conocimiento con un sólo acto intuitivo, sin necesitar pasar de unos conceptos a otros, ni de deducir las conclusiones de los principios. Esto se deduce del atributo de la simplicidad de Dios, porque el espíritu es irreductible a toda composición.

Dios es espíritu, y los que le adoran, deben adorarle en espíritu y verdad (Jn. 4, 24).

Porque el Señor es el Espíritu,... (2 Cor. 3, 17).

-La ciencia de Dios no es variable, sino absolutamente inmutable.

Es decir:

-que no va cambiando con la adquisición de nuevos conocimientos.

-ni con la modificación de los que ya tiene.

-ni con el olvido de algunos o de todos ellos,

-ni con el recuerdo de otros.

Esta inmutabilidad es una consecuencia necesaria de su infinita perfección, porque la ciencia de Dios se identifica con su propia esencia que es absolutamente inmutable.

Toda dávida buena y todo don perfecto viene de lo alto, desciende del Padre de las luces, en quien no hay cambios ni sombras de rotaciones (Sant. 1, 17).

-La ciencia de Dios es solamente especulativa o especulativa y práctica a la vez.

Ciencia especulativa es aquella que se limita a conocer simplemente, sin ordenación alguna a la realización de la cosa.

Ciencia práctica es aquella que está ordenada a la realización de una cosa.

La ciencia o conocimiento que Dios tiene de sí mismo y de las cosas posibles que jamás vendrán a la existencia, es simplemente especulativa, pero el conocimiento que tiene de todos los seres creados es especulativo y práctico a la vez, ya que este conocimiento o ciencia es la causa de la existencia de todas las cosas creadas.

a) -Ciencia especulativa.

-El conocimiento que el Hijo tiene del Padre.

...Y nadie conoce bien al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce bien nadie sino el Hijo,... (Mt. 11, 27).

-El conocimiento que el Padre tiene del Hijo.

...Y nadie conoce bien al Hijo sino el Padre,... (Mt. 11, 27).

-El conocimiento que el Espíritu Santo tiene del Padre y del Hijo.

...y el Espíritu todo lo sondea, hasta las profundidades de Dios (1 Cor. 2, 10).

b) -ciencia especulativa y práctica a la vez.

-El conocimiento que Dios tiene de todas las cosas que están bajo el cielo.

Porque él otea hasta los confines de la tierra, y ve cuanto hay bajo los cielos (Job 28, 24).

-El conocimiento que Dios tiene de todas las cosas de la tierra.

Porque los ojos de Yahvéh recorren toda la tierra,... (2 Cro. 16, 9).

-La Sabiduría de Dios es multiforme.

...para que la multiforme sabiduría de Dios esa ahora manifestada a los Principados y a las potestades en los cielos,... (Ef. 3, 10).

16. La ciencia de Dios. Objeto

-Dios es omnisciente

-En Dios existe la ciencia media, según los molinistas

-El objeto primario de la ciencia de Dios es Dios

-Dios se conoce a sí mismo

-Dios conoce a sus atributos

-Dios se comprende a sí mismo

-La sabiduría creadora de Dios es la causa de todas las cosas

-La ciencia de Dios es la causa primera de todas las criaturas

-Dios es omnisciente.

No es que en Dios se den 3 clases de ciencia, sino que los teólogos la clasifican así para un mejor entendimiento de los hombres.

Ciencia de simple inteligencia es la que tiene Dios de todas las cosas posibles.

Ciencia de visión es el conocimiento que tiene de todas las cosas futuras.

Ciencia media es el conocimiento que tiene Dios de las determinaciones que tomarían libremente sus criaturas en todas las circunstancias imaginables. P.e. qué hubiera hecho Adán si Dios le hubiese sometido a otra prueba.

-Existe la ciencia media en Dios, según los molinistas.

Se lo llevo para que la maldad no pervirtiera su inteligencia o el engaño sedujera su alma; (Sab. 4, 11).

«¡Ay de ti, Corazón! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotras, tiempo ha que con saco y ceniza se habrían convertido (Mt. 11, 21).

«...estando en oración en el Templo, caí en éxtasis; y le vi a él que me decía: "Date prisa y marcha inmediatamente de Jerusalén, pues no recibirán tu testimonio acerca de mí"» (Hch. 22, 17-18).

-El objeto primario de la ciencia de Dios es el mismo Dios.

Dijo Dios a Moisés: «yo soy el que soy» (Ex. 3, 14).

...nadie conoce bien al Hijo sino al Padre, ni al Padre le conoce bien nadie sino el Hijo,... (Mt. 11, 27).

...y el Espíritu Santo todo lo sondea, hasta las profundidades de Dios (1 Cor. 2, 10).

Aclaración. El conocimiento que Dios tiene de sí mismo es el objeto primario de su ciencia, no con prioridad de tiempo, sino en cuanto las criaturas reflejan la imagen de sus perfecciones infinitas.

-Dios se conoce a sí mismo.

...y el Espíritu Santo todo lo sondea, hasta las profundidades de Dios (1 Cor. 2, 10).

...nadie conoce lo íntimo de Dios, sino el Espíritu de Dios (1 cor. 2, 11).

-Dios tiene un conocimiento perfectísimo de todos sus atributos.

...y el Espíritu Santo todo lo sondea, hasta las profundidades de Dios (1 Cor. 2, 10).

...nadie conoce lo íntimo de Dios, sino el Espíritu de Dios (1 Cor. 2, 11).

Aclaración. El conocimiento perfectísimo del ser de Dios, supone idéntico conocimiento de sus atributos, puesto que ambos se identifican.

-Dios se comprende totalmente a si mismo

...Y nadie conoce bien al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce bien nadie sino el Hijo,... (Mt. 11, 7).

...y el Espíritu Santo todo lo sondea, hasta las profundidades de Dios (1 Cor. 2, 10).

-La Sabiduría creadora de Dios es la causa de la existencia de todas las cosas.

¡Cuán numerosas tus obras, Oh Yahvéh!

Todas las has hecho con sabiduría,

de tus criaturas está llena la tierra (Sal. 104, 24).

Yahvéh me creó, primicia de su camino,

antes que sus obras más antiguas (Prov. 8, 22).

Cuanto está oculto y cuanto se ve, todo lo conocí, porque la que todo lo hizo, la Sabiduría, me lo enseñó (Sab. 7, 21).

Si la inteligencia es creadora, ¿quién sino la Sabiduría es el artífice del universo? (Sab. 8, 6).

Aclaración. Así como la idea que bulle en la mente del artífice ilumina y rige su voluntad y su actividad en la creación de la obra artística, de la misma manera las ideas de Dios, que realmente se identifican con su saber, iluminan y rigen la voluntad y la actividad divina en las operaciones «ad extra».

-La ciencia de Dios es la causa primera, directiva y eficiente de todas las cosas creadas, en cuanto que está identificada con su voluntad de crearlas.

Causa primera es la anterior a cualquier otra.

Causa directiva o ejemplar es la que sirve de modelo para producir su efecto, p. e. la idea que tiene un arquitecto en su mente de la casa que va a construir.

Causa eficiente, es la que realiza la idea concebida.

Por las palabras del Señor fueron hechos sus obras, y la creación está sometida a su voluntad (Si. 42, 15).

...así será mi palabra, la que salga de mi boca, que no tornará a mí de vacío, sin que haya realizado lo que plugo y haya cumplido aquello a que la envié ¡ (Is. 55, 11).

...según el previo designio del que realiza todo conforme a la decisión de su voluntad,... (Ef. 1, 11).

Aclaración. Para que una cosa concebida por el entendimiento divino o humano venga de hecho a la existencia, es necesario que la voluntad de crearla se una a su conocimiento especulativo.

17. Ciencia - Objeto: Las leyes

-Dios tiene un conocimiento perfectísimo de todas las verdades creadas, de todas las Leyes que rigen el movimiento de los astros y de los primeros principios en que aquéllas se fundamentan.

Él hizo grandes maravillas,...hizo los cielos con inteligencia,...sobre las aguas extendió la tierra,...hizo grandes lumbreras,...el sol para dominar el día,...la luna y las estrellas para dominar la noche,... (Sal. 136, 4, 5, 6, 7, 8 y 9).

Aclaración. Es evidente que para crear la inmensa obra del macrocosmos, además de la omnipotencia, es necesario el conocimiento de los principios fundamentales por los cuales se había de regir todo el movimiento de los astros.

18. Ciencia - Objeto: Lo real y lo posible

-Dios conoce y comprende todas las cosas distintas de sí mismo, pasadas, presentes y futuras, en conjunto y particularmente, reales y posibles. Hasta con sus más ínfimos detalles.

Toda sabiduría viene del Señor, y con él está por siempre (Sab. 1, 1).

No hay para Dios criatura invisible: todo está desnudo y patente a los ojos de Aquél a quien hemos de dar cuenta (Hebr. 4, 13).

-Dios conoce a todas las criaturas.

Él otea hasta los confines de la tierra, y ve cuanto hay bajo los cielos (Job 28, 24).

No hay para ella criatura invisible: todo está desnudo y patente a los ojos de Aquél a quien tenemos que dar cuenta (Hebr. 4, 13).

-Dios conoce perfectamente todas las cosas creadas, no de modo general, sino con conocimiento clarísimo de cada una, de sus diferencias y de sus detalles ínfimos.

a) -Todas las cosas que están bajo el cielo.

Porque Él otea hasta los confines de la tierra, y ve cuanto hay bajo los cielos (Job 28, 24).

b) -Todas las cosas de la tierra.

Porque los ojos de Yahvéh recorren toda la tierra, ... (2 Cro. 16, 9).

c) -Todas las estrellas.

El cuenta el número de estrellas, y llama a cada una por su nombre;... (Sal. 147, 4).

d) -Todas las aves del cielo.

...conozco todas las aves de los cielos, son mías las bestias de los campos (Sal. 50, 11).

e) -Todos los cabellos de la cabeza.

En cuanto a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados (Mt. 10, 29).

f) -Todos los hijos de los hombres.

...desde el lugar de su morada observa a todos los habitantes de la tierra (Sal. 33, 14).

g) -A todos los buenos y a todos los malos.

El rostro de Yahvéh contra los malhechores, para raer de la tierra su memoria; los ojos de Yahvéh sobre los justos, y sus oídos hacia su clamor (Sal. 34, 17-18).

h) -Todos los caminos y obras de los hombres.

En lugar de contar mis pasos como ahora,

no te cuidarás más de mis pecados;

dentro de un saco se sellaría mi delito,

y blanquerías mi falta (Job 14, 16-17).

i) -Todos los pecados de los hombres.

Viendo Yahvéh que la maldad del hombre cundía en la tierra, y que todos los pensamientos que ideaba su corazón eran puro mal de continuo,... (Gén. 6, 5).

j) -La retribución justa que debe dar a cada hombre por sus obras.

Porque el Hijo del hombre ha de venir en la gloria de su Padre, con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno según su conducta (Mt. 16, 27).

k) -Las tinieblas.

...la misma tiniebla no es tenebrosa para ti, y la noche es luminosa como el día (Sal. 139, 12).

-Dios conoce perfectamente las cosas que no existen actualmente, porque han pasado ya, porque son futuras o porque son meramente posibles y no vendrán jamás a la existencia.

Antes de ser creadas, todas las cosas le eran conocidas. Y todavía lo son después de acabadas (Si. 23, 20).

Entonces me fue dirigida la palabra de Yahvéh en estos términos: Antes de haberte formado yo en el seno materno, te conocía, y antes que nacieses, te tenía consagrado: yo profeta de las naciones te constituí (Jer. 1, 5).

...Dios que da vida a los muertos y llama a las cosas que no son para que sean (Rom. 4, 17).

A él, por quien entramos en herencia, elegidos de antemano, según el precio designio del que realiza todo conforme a la decisión de su voluntad (Ef. 1, 11).

...pues Dios es quien obra en vosotros el querer y el obrar, como bien le parece (Fil. 2, 13).

-Dios conoce todas las criaturas que no existen pero que van a existir.

Yo doy la muerte y doy la vida,... (Dt. 32, 39).

Sí, es mi mano la que fundamentó la tierra y mi diestra la que extendió a los cielos. Yo los llamo y todos se presentan (Is. 48, 13).

...de Dios que da la vida a los muertos y llama a las cosas que son para que sean (Rom. 4, 17).

19. La ciencia de Dios Objeto: Cosas íntimas de los hombres

-Dios conoce los pensamientos de los hombres

-Dios conoce las intimidades de cada hombre

-Dios conoce los sentimientos de cada hombre

-Dios conoce los planes secretos de los hombres

-Dios conoce lo que cada hombre haría, cambiándoseles las circunstancias

-Dios sabe los bienes que los buenos harían y los males que los malos cometerían, y por tanto quiénes se habían de salvar y quiénes se habían de condenar

-Dios conoce las circunstancias externas de cada hombre

-En Dios no existe la ciencia media

-Dios conoce el mal

-Dios conoce el mal no en sí sino en el bien de que priva

-Dios conoce las proposiciones enunciables

-Dios conoce los pensamientos de las criaturas racionales

...porque Yahvéh sondea todos los corazones y penetra los pensamientos en todas sus formas (1 Cro. 28, 9).

-Dios conoce los pensamientos y las intenciones más íntimas de los hombres.

...¿no se habría dado cuenta Dios,

él, que del corazón conoce los secretos? (Sal. 44, 22).

Yahvéh, tú me escrutas y conoces;

sabes cuándo me siento y cuándo me levanto,

mi pensamiento calas desde lejos;

observas si voy de viaje o si me acuesto, familiares te son todas mis sendas (Sal. 139, 2-3).

-Dios conoce los sentimientos de cada uno de los hombres.

¿No se habría dado cuenta Dios, él, que del corazón conoce los secretos? (Sal. 44, 22).

¡Oh Yahvéh Sebaot, juez de los justo, que escrutas los riñones y el corazón!,... (Jer. 11, 20).

En cambio a mí ya me conoces, Yahvéh; me has visto y has comprobado que mi corazón está contigo (Jer. 12, 3).

-Dios conoce los planes secretos de los hombres.

Si te alzas o te sientas, si sales o entras, estoy presente y lo sé (2 Re. 19, 27).

¿No ve él mis caminos,

no cuenta todos mis pasos? (Job 31, 4).

...¿no se habrá dado cuenta Dios,

él, que del corazón conoce los secretos? (Sal. 44, 22).

Yahvéh, tú me escrutas y me conoces;

sabes cuándo me siento y cuándo me levanto,

mi pensamiento calas desde lejos;

observas si voy de viaje o si me acuesto,

familiares te son todas mis sendas (Sal. 139, 2-3).

-Dios conoce lo que los hombres harían, cambiándoseles las circunstancias de obrar.

P.ej., lo que Judas hubiera hecho si no se hubiera ahorcado.

¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay, de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotras, tiempo ha que con saco y ceniza se habrían convertido (Mt. 11, 21).

-Dios sabe desde toda la eternidad los bienes que los bienes habían de hacer y los males que los malos habían de cometer y, en consecuencia, quiénes se habían de salvar y quiénes se habían de condenar.

Entonces Susana gritó fuertemente: Oh Dios eterno, que conoces los secretos, que todo lo sabes antes que suceda... (Dan. 13, 42).

Aclaración. Si Dios con su voluntad antecedente excluyera a algunos hombres de la salvación, destinándoles al infierno antes de prever sus propias culpas, esto se opondría a su justicia, a su bondad y a su misericordia.

a) -Se opondría a su justicia porque no es justo determinar un castigo antes de ser cometido el mal.

b) -Se opondría a su bondad porque no es bueno castigar sin dar tiempo a una corrección.

c) - Se opondría a su misericordia porque obraría sin compadecerse del culpable.

-Dios conoce las circunstancias externas en que se desenvuelve cada hombre.

Yahvéh, tú me escrutas y conoces; sabes cuando me siento y cuando me levanto, mi pensamiento calas desde lejos; observas si voy de viaje o si me acuesto, familiares te son todas mis sendas (Sal. 139, 1-3).

20. La ciencia de Dios Objeto: el mal

-Dios conoce el mal.

El mal se divide en mal de naturaleza, mal de pena y mal de culpa.

a) -Dios conoce el mal de naturaleza.

Ella (la Sabiduría) sabe el pasado y conjeturas el porvenir, interpreta las máximas y descifra los enigmas, conoce el alcance de señales y prodigios, así como la sucesión de épocas y tiempos (Sab. 8, 8).

b) -Dios conoce el mal de pena.

Bienes y males, vida y muerte, pobreza y riqueza vienen del Señor (Si. 11, 14).

c) -Dios conoce el mal de culpa.

Oh Dios, tú conoces mi locura, no se te ocultan mis ofensas (Sal. 69, 6).

Aclaraciones:

-Si los males están creados por los pecadores en el mal uso libertad, y éstos están creados por Dios, Dios lo conoce, a unos y a otros.

-Dios conoce perfectamente el mal, no en el mismo mal, sino en el bien del que priva.

Porque él conoce a los hombres de engaño,

ve la iniquidad y atiende a ella (Job 11, 11).

Pero ¿quién se da cuenta de sus yerros?

De las faltas ocultas declararme inocente (Sal. 19, 13).

Oh Dios, tú conoces mi locura,

no se te ocultan mis ofensas (Sal. 69, 6).

Seol y Abismo están ante Yahvéh:

¡Cuánto más los corazones de los hombres! (Prov. 15, 11).

21. La ciencia de Dios Objeto: Las proposiciones enunciables

-Dios conoce perfectamente todas las proposiciones enunciables.

Proposición enunciable es todo juicio o argumentación del entendimiento creado, formulado en una verdad demostrable.

P.ej., el valor de los ángulos de un triángulo es igual a dos rectos.

-El agua se compone de 2 moléculas de hidrógeno y una de oxígeno.

Yahvéh conoce los pensamientos del hombre, que no son más que un soplo (Sal. 94, 11).

...sabe el pasado y conjetura el porvenir,

interpreta las máximas y descifra los enigmas,

conoce el alcance de señales y prodigios,... (Sab. 8, 8.)

Anuncia lo pasado y lo futuro,

y descubre las huellas de las cosas secretas.

No se le escapa ningún pensamiento,

ni una palabra se le oculta (Si. 42, 19-20).

Aclaración. Si Dios conoce los pensamientos de los hombres conoce también las proposiciones enunciables contenidas en aquéllos.

22. La ciencia de Dios Objeto: Los futuros

-Dios conoce los futuros

-Dios conoce los futuros absolutos y condicionados

-Dios conoce los futuros contingentes

-Dios conoce los futuros libres

-Dios conoce los futuros contingentes y libres en el decreto por el que dispuso que se realizaran en el tiempo

-Dios conoce los futuros contingentes y libres que dependen del libre albedrío de los hombres

-Dios sólo conoce los futuros no sujetos a leyes inmutables

-Dios conoce perfectamente y con certeza absoluta todos los futuros en general.

Antes de ser creadas, todas las cosas le eran conocidas, y todavía lo son después de acabadas (Si. 23, 20).

...Yo soy Dios, no hay otro como yo.

Yo anuncio desde el principio lo que viene después y desde el comienzo lo que aún no ha sucedido (Is. 46, 9-10).

Entonces Susana gritó fuertemente: «Oh Dios eterno, que conoces los secretos, que todo lo sabes antes que suceda,...» (Dan. 13, 42).

-Dios conoce todos los futuros absolutos y condicionados.

Futuros absolutos son aquellos que dependen de causas necesarias. Ej. la sucesión de un eclipse.

Futuros condicionados son aquellos que se realizarán si se pone cierta condición. Ej. La conversión de los infieles.

a) -Dios conoce los futuros absolutos.

Entonces Susana gritó fuertemente: «Oh Dios eterno, que conoces los secretos, que todo lo sabes antes que suceda,...» (Dan. 13, 42).

b) -Dios conoce los futuros condicionados.

Tú observas si voy de viaje o si me acuesto, familiares te son todas mis sendas (Sal. 139, 3).

Por eso te anuncié las cosas hace tiempo y antes que ocurrieran te las di a conocer (Is. 48, 5).

Aclaración. Los futuros absolutos se llaman también futuros necesarios y los condicionados se llaman además libres.

-Dios conoce certísimamente los futuros contingentes y libres que dependen de que se cumpla o no cualquier condición.

El hombre de Dios se irritó contra él y le dijo: «Tenías que haber herido cinco o seis veces y entonces hubieras batido a Aram hasta el exterminio, pero ahora lo batirás sólo tres veces» (2 Reg. 13, 19).

¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay, de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotras, tiempo ha que con saco y ceniza se habrían convertido (Mt. 11, 21).

-Dios conoce infaliblemente los futuros libres absolutos en su esencia, en cuanto que esta representa el decreto absoluto y eficaz que determina la futurición de los actos libres.

Este es el plan tocante a toda la tierra, y ésta la mano extendida sobre las naciones. Si Yahvéh Sebaot toma una decisión, ¿Quién la frustrará? Si él extiende su mano, ¿quién se la hará retirar? (Is. 14, 26-27).

-Dios conoce cierta e infaliblemente los futuros contingentes y libres en el decreto predeterminante de su voluntad divina, por el que dispuso o permitió desde toda la eternidad que se realizaran en el tiempo.

El corazón del rey es como el agua del canal en mano de Yahvéh, que él dirige donde quiere (Prov. 21, 1).

Como la arcilla del alfarero está en su mano,

- y todos sus caminos en su voluntad-

así los hombres en la mano de su Hacedor,

que a cada uno da según su juicio (Si. 33, 13).

Yo anuncio desde el principio lo que viene después y desde el comienzo lo que aún no ha sucedido. Yo digo: «Mis planes se realizarán y todos mis deseos llevaré a cabo. Yo llamo del Oriente un ave rapaz de un país lejano al hombre en quien pensé. Tal y como lo he dicho, así se cumplirá; como lo he planeado así lo haré (Is. 46, 10-11).

A él, por quien entramos en herencia, elegidos de antemano, según el previo designio del que realiza todo conforme a la decisión de su voluntad (Ef. 1, 11),

...pues Dios es quien obra en vosotros el querer y el obrar, como bien le parece (Fil. 2, 13).

-Dios conoce perfectamente y con certeza absoluta todos los futuros contingentes y libres, incluso los que dependen del libre albedrío de la criaturas racionales.

Futuros contingentes y libres son aquellas acciones o hechos, cuya realización depende de las decisiones de las criaturas dotadas de libre albedrío.

Ya sé -dijo Dios a Moisés- que el Rey de Egipto no os dejará ir, sino forzado por mano poderosa (Ex. 3, 19).

Yahvéh, tú me escuchas y conoces;

sabes cuando me siento y cuando me levanto,

mi pensamiento calas desde lejos;

observas si voy de viaje o si me acuesto,

familiares te son todas mis sendas (Sal. 139, 2-3).

Porque Jesús sabía desde el principio quienes eran los que no creían y quién era el que le iba a entregar (Jn. 6, 64).

Jesús le contesta: «Yo te aseguro que hoy, esta misma noche, antes que el gallo cante dos veces, tú me habrás negado tres» (Mc. 14, 30).

...-Juan- le dice: «Señor, ¿quién eres?» Le responde Jesús: «Es aquel a quien dé el bocado que voy a mojar» (Jn. 13, 26).

-Ninguno de los hombres, sino sólo Dios, puede conocer los sucesos futuros que no están sujetos a leyes inmutables.

Indicadnos las señales del porvenir, y sabremos que sois dioses (Is. 41, 23).

Aclaración. El hombre sí puede averiguar los sucesos futuros de los astros y de cualquiera otros elementos de la creación visible sujetos al determinismo de las leyes de sus movimientos impuestas por Dios.

23. La ciencia de Dios Ciencia media

-En Dios no existe la ciencia media, según los tomistas.

Ciencia media es aquella por la cual Dios conoce los futuros condicionados libres, los cuales proceden, por decreto de Dios hipotético, de un estado de pura posibilidad, y no se han de realizar por decreto absoluto de que se cumplan las condiciones de las cuales dependen.

...para que aprendáis de nosotros aquello de: «No propasarse de lo que está escrito» y que nadie se apasione por uno contra otro. Pues, ¿quién es el que te distingue? ¿Qué tienes que no hayas recibido? Y, si los has recibido, ¿a qué gloriarte cual si no lo hubieras recibido? (1 Cor. 4, 6-7).

Aclaración. Estas palabras nos enseñan que nadie se tiene que gloriar por aventajar a otros en virtud, pues toda diferencia radica en la voluntad gratuita de Dios.

La ciencia media supondría la creación de un ser intermedio que serviría de tránsito de la potencia al acto, y suprimiría de Dios su razón de ser principio de toda criatura.

24. La Santidad de Dios

-Dios es Santo

-La santidad de Dios se manifiesta en su compasión con los hombres

-Dios es Santo.

¿Quién como tú, Yahvéh, entre los dioses? ¿Quién como tú, glorioso en santidad, terrible en prodigios, autor de maravillas? (Ex. 15, 11).

No hay Santo como Yahvéh, porque nadie fuera de ti, ni roca como nuestro Dios (1 Sam. 2, 2).

Excelso sobre los pueblos todos; loen tu nombre grande y venerable: santo es él (Sal. 99, 2).

Exaltad a Yahvéh nuestro Dios, postraos ante el estrado de su pies: santo es él (Sal. 99, 5).

Y las naciones sabrán que yo soy Yahvéh -oráculo del señor Yahvéh- cuando yo, por medio de vosotros, manifesté mi santidad a la vista de ellos (Ex. 36, 23).

-La Santidad moral de Dios se manifiesta en su compasión amorosa y en su redención misericordiosa.

a) -En su compasión amorosa.

Recuerda esto, Jacob, y que eres mi siervo Israel. ¡Yo te he formado, tú eres mi siervo, Israel, yo no te olvido! He disipado como una nube tus rebeldías, como un nublado tus pecados. ¡Vuélvete a mí, pues te he rescatado! (Is. 44, 21-22).

Pero dice Sión: «Yahvéh me ha abandonado, el Señor me ha olvidado.» ¿Acaso olvida una mujer a su niño de pecho, sin compadecerse del hijo de sus entrañas? Pues aunque ésas llegasen a olvidar, yo no te olvido (Is. 49, 14-15).

Pues, en efecto, se han conmovido mis entrañas por él; ternura hacia él no ha de faltarme -oráculo de Yahvéh- (Jer. 31, 20).

Mi pueblo está enfermo por su infidelidad; gritan hacia Baal, pero nadie los levanta. ¿Cómo voy a dejarte, Efraím, cómo voy a entregarte, Israel? ¿Voy a dejarte como a Admá y hacerte semejante a Seboyim? Mi corazón se me revuelve dentro a la vez que mis entrañas se estremecen. No ejecutaré el ardor de mi cólera, no volveré a destruir a Efraím, porque soy Dios, no hombre; en medio de rí yo el Santo, y no me gusta destruir (Os. 11, 7-9).

b) -En su redención misericordiosa.

No temas, gusano de Jacob, oruga de Israel: yo te ayudo -oráculo de Yahvéh- y tu redentor es el Santo de Israel (Is. 41, 14).

25. Dios es infinitamente justo

-Retribuye a cada uno según sus obras

-En Dios existe la Justicia vindicativa

-Dios no sanciona totalmente ni el bien ni el mal en este mundo

-Dios retribuirá a los justos con una recompensa eterna y a los impíos con un castigo eterno

-Dios juzgará a los que gobiernan con un juicio implacable, si no lo hacen justamente

-Dios es infinitamente justo.

Que justo es Yahvéh y lo justo ama, los rectos contemplan su rostro (Sal. 11, 7).

Justo eres tú, Yahvéh y rectos tus juicios (Sal. 118, 137).

Porque eres justo en todo lo que nos has hecho, todas tus obras son verdad, rectos todos tus caminos, verdad todos tus juicios. Juicio fiel has hecho en todo lo que sobre nosotros has traído, y sobre la ciudad santa de nuestro padres, Jerusalén. Pues con verdad y con justicia has provocado todo esto, por nuestros pecados (Dan. 3, 27-28).

...y sabemos que el juicio de Dios es según verdad contra los que obran semejantes cosas (Rom. 2, 2).

...yo daré el pago merecido, dice el Señor (Rom. 12, 19).

-Dios es infinitamente justo y retribuye a cada uno de sus hijos según sus obras.

...que la obra del hombre, él se la paga, y trata a cada uno según su conducta (Job 34, 11).

Dales, Yahvéh, conforme a sus acciones, y a la malicia de sus hechos, según la obra de sus manos trátales, págales con su misma moneda (Sal. 28, 4).

Que tú al hombre pagas con arreglo a sus obras (Sal. 62, 13).

Yo, Yahvéh, exploró el corazón, pruebo los riñones, para dar cada cual según su camino, según el fruto de sus obras (Jer. 17, 10).

Porque el Hijo del hombre ha de venir en la gloria de su Padre, con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno según su conducta (Mt. 16, 27).

...yo soy el que sondea los riñones y los corazones, y el que os dará a cada uno según vuestras obras (Apoc. 2, 23).

-La Justicia vindicativa existe propiamente en Dios.

Si, yo alzo al cielo mi mano y digo: Tan cierto como he de vivir eternamente, cuando afile el rayo de mi espada, y mi mano empuñe el Juicio, tomaré venganza de mis adversarios, y daré el pago a quienes me aborrecen (Dt. 32, 40-41).

Aquel día será para el Señor Yahvéh, día de venganza para vengarse de sus adversarios (Jer. 46, 10).

-Dios no sanciona totalmente ni el bien ni el mal en este mundo.

Pues bien, un absurdo se da en la tierra: Hay justos a quienes les sucede cual corresponde a las obras de los malos, y malos a quienes sucede cual corresponde a las obras de los buenos (Si. 8, 14).

-Dios retribuirá a los justos con una recompensa eterna y sancionará a los impíos con un castigo eterno el día del juicio universal.

Pues he aquí que viene el Día, abrasador como un horno, y serán todos los arrogantes y los que comenten impiedad como paja; y los consumirá el Día que viene, dice Yahvéh Sebaot, hasta no dejarles raíz ni rama. Pero para vosotros, los que teméis mi Nombre, brillará el sol de justicia con la salvación en sus rayos,... (Mal. 3, 19-20).

Aclaración. El sol de Justicia, título aplicado a Cristo.

-Dios juzgara a los que gobiernan con juicio implacable, si no lo hacen justamente.

Si, como ministros que sois de su reino, no habéis reinado rectamente, ni guardado la Ley, ni caminando siguiendo la voluntad de Dios, terrible y repentino caerá sobre vosotros. Porque un juicio implacable espera a los que mandan (Sab. 6, 4).

26. Dios Remunerador

Dios recompensa la conducta de sus hijos según su justicia.

-Premios a los justos y castiga a los impíos

-Retribuye a cada uno según sus obras

-Las recompensas y penas de ultratumba no aparecen claramente hasta el final del A. T.

-Recompensa siempre las acciones virtuosas de sus hijos

-Las obras meritorias del justo son como título de recompensa delante de Dios

-La bienaventuranza eterna es la recompensa que Dios concede a los hombres por sus obras meritorios en esta vida

-El castigo de los malvados no procede de la voluntad de Dios, sino de las obras malas que realizaron.

-Dios premia a los justos y castiga a los impíos.

a) -Premia a los justos.

Entonces los que temen a Yahvéh se hablaron unos a otros. Y puso atención Yahvéh y oyó; y se escribió ante él un libro memorial en favor de los que temen a Yahvéh y piensan en su nombre. Serán ellos para mí, dice Yahvéh Sebaot, el día en que yo actúe, propiedad personal; y yo seré indulgente con ellos como es indulgente un padre con el Hijo que le sirve (Mal. 3, 16-18).

b) -Castiga a los impíos.

...él hará recaer sobre ellos su maldad,

los aniquilará por su malicia,

Yahvéh, nuestro Dios, los aniquilará (Sal. 94, 23).

Aquel día castigará Yahvéh al ejercito de lo alto en lo alto y a los reyes de la tierra en la tierra; serán amontonados en montón los prisioneros en el pozo, serán encarcelados en la cárcel, y al cabo de muchos días serán castigados (Is. 24, 21-22).

Aclaración. Dios tendrá que aplicar su justicia como consecuencia derivada del pecado que los impíos cometieron voluntaria, responsable, advertida y libremente, porque Dios jamás castiga por impulso de su ira, sino por aplicación del atributo de su justicia.

-Dios, como Juez soberano de vivos y muertos, retribuye a cada uno según sus obras.

Dales, Yahvéh, conforme a sus acciones y a la malicia de sus hechos; según la obra de sus manos trátales, págales con su misma moneda (Sal. 28, 4).

Que tú al hombre pagas con arreglo a sus obras (Sal. 62, 13).

Para toda limosna tiene él un sitio, cada cual hallará según sus obras (Si. 16, 14).

Porque el Hijo del hombre ha de venir en la gloria de su Padre, con su ángles, y entonces pagará a cada uno según su conducta (Mt. 16, 27).

...el cual dará a cada cual según sus obras (Rom. 2, 6).

-Las recompensas y las penas de ultratuma no aparecen claramente hasta el final del antiguo testamento.

a) -Las recompensas.

Las almas de los justos están en las manos de Dios y no les alcanzará tormento alguno. Creyeron los insensatos que habían muerto; tuvieron por desdicha su salida de este mundo, y su partida de entre nosotros por completa destrucción; pero ellos están en paz. Aunque, a juicio de los hombres, hayan sufrido castigos, su esperanza estaba llena de inmortalidad; por una corta corresción (***) recibirán larga recompensa, pues Dios les sometió a prueba y les halló digno de sí;... (Sab. 3, 1-5).

b) -Las penas.

Porque Dios creó al hombre incorruptible, le hizo imagen de su misma naturaleza; mas por la envidia del diable entró la muerte en el mundo, y la experimentan los que le pertenecen (Sab. 2, 23-24).

Aclaración. «La muerte en el mundo» se refiere a la muerte temporal del cuerpo a la condenación eterna.

-Dios tiene una providencia remuneradora para recompensar siempre las acciones virtuosas de sus hijos.

Bienaventurados seréis cuando os injurien, os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos... (Mt. 5, 11-12).

Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecho; así su limosna quedará en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará (Mt. 6, 3-4).

Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará (Mt. 6, 6).

Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno sea visto, no por los hombres, sino por tu Padre que está allí, en los secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará (Mt. 6, 17-18).

Quien reciba a un profeta por ser profeta, recompensa de profeta recibirá, y quien reciba a un justo por ser junto, recompensa de justo recibirá (Mt. 10, 41).

Y todo aquel que dé de beber tan sólo un vaso de agua fresca a uno de estos pequeñuelos, por ser mi discípulo, os aseguro que no perderá su recompensa (Mt. 10, 42).

Porque el Hijo del hombre ha de venir en la gloria de su Padre, con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno según su conducta (Mt. 16, 27).

Entonces dirá el Rey a los de su derecha: «Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo y me visitasteis; en la cárcel y vinisteis a verme (Mt. 25, 34-36).

Mas bien, amad a vuestros enemigos; haced el bien, y prestad sin esperar nada a cambio; y vuestra recompensa será grande,... (Lc. 6, 35).

Cuando des un banquete, llama a los pobres, a los lisiados, a los cojos, a los ciegos; y serás dichoso, porque no te pueden corresponder, pues se te recompensará en la resurrección de los justos (Lc. 14, 13-14).

Y el que planta y el que riega son una misma cosa; si bien cada cual recibirá el salario según su propio trabajo,... (1 Cor. 3, 8).

Porque es necesario que todos seamos puestos al descubierto ante el Tribunal de Cristo, para que cada cual reciba conforme a lo que hizo durante su vida mortal, el bien o el mal (2 Cor. 5, 10).

...conscientes de que cada cual será recompensado por el Señor según el bien que hiciere... (Ef. 6, 8).

...pero ha llegado...el tiempo de dar la recompensa a tus siervos los profetas, a los santos y a los que temen tu nombre,... (Apoc. 11, 18).

Luego oí una voz que decía desde el cielo: «Escribe: Dichosos los muertos que mueren en el Señor. Desde ahora, sí, -dice el Espíritu- que descansen de sus fatigas, porque sus obras les acompañan» (Apoc. 14, 13).

Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante del trono; fueron abiertos unos libros, y luego se abrió otro libro, que es el de la vida; y los muertos fueron juzgados según lo escrito en los libros, conforme a sus obras (Apoc. 20, 12).

Mira, pronto vendré y traeré mi recompensa conmigo para pagar a cada uno según su trabajo (Apoc. 22, 12).

-Las obras meritorias del justo son como título de recompensa delante de Dios.

Porque no es injusto Dios para olvidarse de vuestra labor y del amor que habeis mostrado hacia su nombre, con los servicios que habeis prestado y prestáis a los santos (Hebr. 6, 10).

-La Bienaventuranza eterna del cielo es la recompensa que Dios concede a los hombres por las obras y actitudes meritorias ofrecidas a Él en esta vida.

Bienaventurados sereis cuando os injurien, os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, por que vuestra recompensa será grande en los cielos,... (Mt. 5, 11-12).

Y todo aquel que haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o hacienda por mi nombre, recibirá el ciento por uno y herederá la vida eterna (Mt. 19, 29).

Entonces dirá el Rey a los de su derecha: «Venid benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis beber; era forastero y me acogisteis; estaba desnudo y me vestiteis; enfermo y visitasteis; en la cárcel y vinisteis a verme» (Mt. 25, 34-36).

...a los que, por la persevetancia en el bien busquen gloria, honor e inmortalidad: vida eterna;... (Rom. 2, 7).

¡Feliz el hombre que soporta la prueba! Superada la prueba, recibirá la corona de la vida que ha prometido el Señor a los que le aman (Sant. 1, 12).

-El castigo de los malvados no procede de la voluntad volitiva de Dios sino de las obras malas que realizaron.

El malvado será presa de sus propias maldades, con los lazos de su pecado se le capturará. Morirá por su falta de instrucción, por su gran necedad se perderá (Prov. 5, 22-23).

Luego nos equivocamos del camino de la verdad; la luz de la justicia no nos alumbró, no salió el sol para nosotros (Sab. 5, 6).

Irán acobardados a dar cuenta de sus pecados, y sus iniquidades se levantarán contra ellos para acusarles (Sab. 4, 20).

27. La ira de Dios

Dios aplica su justicia contra la impiedad y malicia de los hombres.

-Se manifiesta contra la impiedad de los hombres

-La malicia de los hombres provoca a Dios a aplicar su justicia

-El mensajero encargado es el Ángel exterminador

-Está expresada por «La Copa de Yahvéh»

-La «Copa de Yahvéh» expresa la adivinación

-Se manifestará especialmente el día del Juicio final

-El día de su ira es el día del juicio universal

-La ira de Dios se manifiesta contra la impiedad e injusticia de los hombres.

La ira de Dios no es un movimiento desordenado del apetito sensitivo que induce a castigar al culpable injusta y desproporcionalmente a la gravedad del delito, sino que es la misma aplicación de su justicia divina al hombre que se separa de Él consciente, voluntaria y libremente, rechazando la gracia de la conversión y eligiendo el castigo derivado de su delito.

Mas tú, Señor, Dios clemente y compasivo, tardo a la cólera, lleno de amor y lealtad,... (Sal. 86, 15).

Clemente y compasivo Yahvéh, tardo a la cólera y lleno de amor;... (Sal. 103, 8).

Clemente y compasivo Yahvéh, tardo a la cólera y grande en amor;... (Sal. 145, 8).

Yahvéh pasó por delante de él y exclamó: «Yahvéh, Yahvéh, dios misericordioso y clemente, tardo a la cólera y rico en amor y fidelidad,... (Ez. 34, 6).

-La malicia de las rebeldías de los hombres provoca la ira de Dios al aplicar su justicia.

La ira de Dios es su misma actitud de amor, en cuanto que, ante la actitud del hombre impío y obstinado, tiene que aplicar su justicia a los que rechazaban la fe y los medios que les ofrece y concede amorosa y eficazmente para que puedan conseguir su felicidad eterna.

...los hijos del Reino serán echados a las tinieblas de fuera; allí será el llanto y el rechinar de dientes (Mt. 8, 12).

El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, que recogerán de su Reino todos los escándalos y a los agentes de iniquidad, y los arrojarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes (Mt. 13, 41).

...vendrá el señor de aquel siervo -inicuo- ...le separará y le señalará su suerte entre los hipócritas; allí será el llanto y el rechinar de dientes (Mt. 24, 50-51).

Y a este siervo inútil, echadle a las tinieblas de fuera. Allí será el llanto y el rechinar de dientes (Mt. 25, 30).

Aclaración. «El llanto» es un estado habitual de sentimiento y de tristeza muy profundos por la pérdida irreparable de los bienes eternos, y el «rechinar de dientes» es un estado continuo de rabia interior producida por la consideración de no poderlos recuperar jamás.

-El mensajero encargado de las venganzas divinas es el Ángel exterminador.

a) -El Ángel exterminador.

Yahvéh pasará de largo por aquella puerta y no permitirá que el Exterminador entre en vuestras casas para herir (Ex. 12, 23).

Ni murmuréis como algunos de ellos murmura y perecieron bajo el Exterminador (1 Cor. 10, 10).

b) -El mensajero encargado de las venganzas divinas.

El Ángel extendió la mano hacia Jerusalén para destruirla, pero Yahvéh se arrepintió del estrago y dijo al ángel que exterminaba al pueblo: «¡Basta ya! Retira tu mano» (2 Sam. 24, 16).

Aquella misma noche salió el Ángel de Yahvéh e hirió en el campamento asirio a ciento ochenta y cinco mil hombres; a la hora de despertarse por la mañana, no había más que cadáveres (2 Reg. 19, 35).

Aclaración. Las venganzas divinas son la misma aplicación de su justicia.

-La ira de Dios esta expresada por «La copa de Yahvéh».

Hay una copa en la mano de Yahvéh,

espumante de vino lleno de mixtura:

lo escancia él: beben hasta las heces,

lo beben todos los impíos de la tierra (Sal. 75, 9).

Ellos te dirán: «¿No sabemos de sobra que todo cántaro se puede llenar de vino?» (Jer. 13, 12).

Así me ha dicho Yahvéh Dios de Israel: Toma esta copa de vino, y hazla beber a todas las naciones a las que yo te envíe; beberán, y trompicarán, y se enloquecerán ante la espada que voy a soltar sobre ellas. Tomé la copa de mano de Yahvéh, e hice beber a todas las naciones... (Jer. 25, 15-17).

Pues así dice Yahvéh: Con que los que no tienen por qué beber la copa la beben ¿Y tú precisamente vas a quedar impune? No quedarás impune, antes sin falta la beberás (Jer. 49, 12).

Copa de oro era Babilonia en la mano de Yahvéh: que embriagaba toda la tierra. De su vino bebieron las naciones, lo que las hizo enloquecer (Jer. 51, 7).

¡Regocíjate, exista, hija de Edom

que habitas en el país de Us!

¡También a ti pasará la copa:

te embriagarás y te desnudarás! (Lam. 4, 21).

-«La copa de Yahvéh» también expresa la adivinación para echar suertes con destino favorable o desfavorable.

a) -Con destino favorable.

Yahvéh, la parte de mi herencia y de mi copa, tu mi suerte aseguras;... (Sal. 16, 5).

Tú preparas ante mí una mesa

frente a mis adversarios;

unges con óleo mi cabeza,

rebosante está mi copa.

Sí, dicha y gracia me acompañarán;

todos los días de mi vida;

mi morada será la casa de Yahvéh

a lo largo de los días (Sal. 23, 5-6).

b) -Con destino desfavorable.

Hay una copa en la mano de Yahvéh,

espumante de vino lleno de mixtura:

lo escancia él: sorben hasta las heces,

lo beben todos los impíos de la tierra (Sal. 75, 9).

Replicó Jesús: «No sabéis lo que pedís.

¿Podéis beber el cáliz que yo voy a beber? (Mt. 20, 22).

...tendrá que beber también del vino del furor

de Dios, que está preparado, puro, en la

copa de su cólera (Apoc. 14, 10).

El cuarto derramó su copa sobre el sol;

y le fue encomendado abrasar a los hombres

con fuego, y los hombres fueron abrasados

con un calor abrasador (Apoc. 16, 8).

Así dice el Señor Yahvéh:

Beberás el cáliz de tu hermana,

cáliz ancho y profundo,

que hará reír y mofarse,

tan grande en su cabida.

Te empaparás de embriaguez y de aflicción.

Cáliz de desolación y de angustia,

el cáliz de tu hermana Samaría.

Lo beberás, lo apurarás;

roerás hasta los cascotes,

y te desgarrarás el seno.

Porque he hablado yo, oráculo del Señor Yahvéh (Ez. 23, 32-34).

¡Que como nosotros bebisteis sobre mi santo monte, beberán sin cesar todas las naciones, beberán y se relamerán, y serán luego como si no hubiesen sido! (Ab. 13, 16).

¡A ti se vuelve el cáliz de la diestra de Yahvéh, y la ignominia sobre tu gloria! (Hab. 2, 16).

He aquí que yo hago de Jerusalén un copa de vértigo para todos los pueblos del contorno (durante el asedio contra Jerusalén) (Zac. 12, 2).

-La ira de Dios se manifestará más especial y definitivamente el día del juicio universal.

Día de ira el día aquel,

día de angustia y de aprieto,

día de devastación y desolación

día de tiniebla y obscuridad,

día de nublado y densa niebla,

día de trompeta y de clamor,... (Sof. 1, 15-16).

Ni su plata ni su oro

podrán salvarlos

en el Día de la ira de Yahvéh,

cuando por el fuego de su celo

la tierra entera sea devorada;

pues él hará exterminio, ¡y terrorífico!,

de todos los habitantes de la tierra (Sof. 1, 18).

Pero al ver venir muchos fariseos y saduceos a su bautismo, les dijo: «Raza de víboras, ¿quién os ha enseñado a huir de la ira inminente? (Mt. 3, 7).

Por eso, en el Juicio habrá menos rigor para Tiro y Sidón que para vosotras. Y tú Cafranaúm, ¿hasta el cielo ta vas a encumbrar? ¡Hasta el infierno te hundirás! (Lc. 10, 14-15).

Por la dureza y la impenitencia de tu corazón vas atesorando contra ti cólera para el día de la cólera y de la revelacion del justo juicio de Dios, el cual dará a cada cual según sus obras (Rom. 2, 5-6).

Aclaración. Ira inminente, la del día de Yahvéh.

-El Día de la ira de Dios es el día del juicio universal.

Que el malo es guardado en el día del desastre. Feliz está (son llevados, en hebreo) en el día de los furores (Job 21, 30).

Nada servirán riquezas el día de la ira,

más la justicia libra de la muerte (Prov. 11, 4).

¡Ay de los que ansían el Día de Yahvéh!

¿Qué creéis que es ese Día de Yahvéh?

¡Es tinieblas y no luz! (Am. 5, 18).

Pues he aquí que viene el Día, abrasador como un horno, y serán todos los arrogantes y los que cometen impiedad como paja; y los consumirá el Día que viene, dice Yahvéh Sebaot, hasta no dejarles ni raíz ni rama (Mal. 3, 19).

28. La Voluntad de Dios

-En Dios hay una v