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Tratado V DIOS CREADOR 1. Dios Creador. La creación es común a las tres personas 2. Dios Creador. Origen y fin de las criaturas 3. Dios Creador del mundo 4. Dios Creador del Hombre (El Cuerpo) 5. Dios Creador del Hombre (El Alma viviente) 6. Dios Creador del Hombre (El Alma, ser que da la vida) 7. Dios Creador del Hombre (Alma y Cuerpo) 8. Dios Creador del Hombre (Estado de justicia original) 9. El Hombre es libre 10. Dios conservador 11. Origen del género humano 12. Dios Padre 13. Dios Creador. Fin del hombre 14. Dios Creador (creación natural) 15. Dios Creador. Animales y plantas 16. Dios es Rey 17. Dios es Juez 18. Dios Gobernador . La gobernación divina existe 19. Dios Gobernador. Acción en el mundo 20. Ángeles 21. Ángeles. Creados en gracia 22. Ángeles. Seres inteligentes 23. Ángeles. Conocimiento 24. Angeles. Comunicación 25. Angeles. Escala biológica 26. Angeles. Número 27. Angeles. Función en el mundo 28. Angeles. Lugar 29. Angeles. Servidores de Jesucristo 30. Angeles. Prueba 31. Angeles. Recompensa 32. Angeles. Su pecado 33. Angeles. Su castigo. Número 34. Angeles. Su castigo 35. Angeles. Su misión 36. Angeles. Misión coros inferiores 37. Angeles. Los coros superiores excepcional-mente 38. Angeles Malos. Tentaciones 39. Angeles Malos. Resistencia del hombre 40. Angeles Malos. Otras actuaciones 41. Angeles Malos. Término de sus actuaciones 42. La Magia 1. Dios Creador -La creación es común a las tres divinas personas -El Verbo hizo el universo -Todas las cosas existen por Jesucristo -La obra de la creación es común a las tres personas divinas. a) -Al Padre. En el principio creó Dios los cielos y la tierra (Gén. 1, 1). b) -Al Hijo. Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuando existe (Jn. 1, 3). Por la Palabra de Yahvéh fueron hechos los cielos,... (Sal. 33, 6). «Ella», es decir la Palabra o Verbo de Dios, la segunda persona de la Trinidad. c) - Al Espíritu Santo. Por la Palabra de Yahvéh fueron hechos los cielos, por el soplo de su boca toda su mesnada (Sal. 33, 6). -El Verbo de Dios hizo el Universo, el hombre y los cielos. a) -El universo. Dios de los Padres, Señor de la misericordia, que con tu palabra hiciste el universo, y con tu sabiduría formaste al hombre,... (Sab. 9, 1). Por las palabras del Señor fueron hechas sus obras,... (Si. 42, 15). b) -El hombre. Dios de los Padres, Señor de la misericordia, que con tu palabra hiciste el universo, y con tu sabiduría formaste al hombre,... (Sab. 9, 1). c) -Los cielos. ...porque en él fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la tierra,... (Col. 1, 15). -Todas las cosas existen por Jesucristo y en Jesucristo. Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe (Jn. 1, 3). ...Jesucristo, por quien son todas las cosas y por el cual somos nosotros (1 Cor. 8, 6). ...todo fue creado por él y para él,... (Col. 1, 16). ...en estos últimos tiempos nos ha hablado por medio del Hijo a quien instituyó heredero de todo, por quien también hizo los mundos (Hebr. 1, 2). 2. Dios Creador. Origen y fin de las criaturas -Sólo Dios puede crear -La creación es obra de Dios solamente -Dios origen y fin de las criaturas -Las maravillas del cosmos obra de Dios -Dios, causa de todas las cosas -Dios creó los astros sin materia preexistente -Dios causa eficiente de la creación -Las criaturas están sujetas a la mutación de su sustancia -Las criaturas son semejantes a Dios -Las criaturas creadas para que los hombres conociesen a Dios -Sólo Dios puede crear. Yo, Yahvéh, lo he hecho todo, yo sólo extendí los cielos, yo asenté la tierra, sin ayuda alguna (Is. 44, 24). -La Creación es obra propia de Dios solamente Así dice Yahvéh, tu redentor, el que te formó desde el seno. Yo, Yahvéh, lo he hechos todo, yo, sólo, extendí los cielos, yo asenté la tierra, sin ayuda alguna (Is. 44, 24). -Dios es el origen y el fin de todas las criaturas. ¿Quién lo realizó y lo hizo? El que llama generaciones desde el principio: yo, Yahvéh, el primero, y con los últimos yo mismo (Is. 41, 1). Así dice el rey de Israel y su redentor, Yahvéh Sebaot: «Yo soy el primero y el último, fuera de mí no hay ningún Dios...» (Is. 44, 6). Escúchame, Jacob, Israel, a quien llamé: Yo soy el primero y también soy el último (Is. 48, 12). Yo soy el Alfa y la Omega, dice el Señor Dios (Apoc. 1, 8). Me dijo también: «Hecho está; yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin;... (Apoc. 21, 6). Yo soy el Alfa y la Omega, el Primero y el Ultimo, el Principio y el Fin (Apoc. 22, 13). -Todas las maravillas del cosmos son obra de Dios omnipotente. Así fueron concluidos los cielos y la tierra con todo su aparato, el día séptimo cesó Dios de toda la tarea que había hecho (Gén. 2, 1). Los cielos cuentan la gloria de Dios, la obra de sus manos anuncia el firmamento (Sal. 19, 2). Por la palabra de Yahvéh fueron hechos los cielos, por el soplo de su boca su mesnada (Sal. 33, 6). Todo se hizo por él y sin él no se hizo nada de cuanto existe (Jn. 1, 3). Él es Imagen de Dios invisible, Primogénito de toda la creación, porque en él fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la tierra, las visibles y las invisibles, los Tronos, las Dominaciones, los Principados, las Potestades: todo fue creado por él y para él (Col. 1, 15-16). ...Dios...nos ha hablado por medio del Hijo,...por quien también hizo los mundos;... (Hebr. 1, 1-2). -Dios es la causa de todas las cosas por su voluntad libre, no por necesidad de su naturaleza. Todo cuanto agrada a Yahvéh, lo hace en el cielo y en la tierra, en los mares y en todos los abismos (Sal. 135, 6). Por las palabras del Señor fueron hechas sus obras y la creación está sometida a su voluntad (Si. 42, 15). ...así será mi palabra, la que salga de mi boca, que no tornará a mí de vacío, sin que haya realizado lo que me plugo y haya cumplido aquello a que la envié (Is. 55, 11). El es quien hizo la tierra con su poder, el que estableció el orbe con su saber, y con inteligencia expandió los cielos (Jer. 10, 12). Pero todas estas las obra un mismo y único Espíritu, distribuyéndolas a cada uno en particular según su voluntad(1 Cor. 12, 11). ...según el previo designio del que realiza todo conforme a la decisión de su voluntad (Ef. 1, 11). -Dios creó el sol, la luna, las estrellas, la tierra y toda la multitud de astros que integran el mundo sideral, sin materia preexistente, es decir, de la nada. En el principio creó Dios los cielos y la tierra (Gén. 1, 1.) Dijo Dios: «Haya lumbreras en el firmamento celeste para separar el día de la noche, y hagan las señales para las solemnidades, para los días y para los años, y hagan de lumbreras en el firmamento celeste para alumbrar sobre la tierra.» Y así fue. Hizo, pues, Dios las dos lumbreras mayores: la lumbrera grande para el dominio del día, y la lumbrera pequeña para dominio de la noche, y las estrellas (Gén. 1, 14-16). Al ver tu cielo, hechura de tus dedos, la luna y las estrellas que fijaste tú,... (Sal. 8, 4). La luna has hecho para marcar los tiempos,... (Sal. 104, 19). Yahvéh me creó, primicia de su camino, antes que sus obras más antiguas (Prov. 8, 22). Aclaración. El autor usa un lenguaje muy rudimentario que corresponde a unos conocimientos científicos también muy elementales, pero que están en concordancia perfecta con los descubrimientos y estructuras de la astronomía más moderna. -Dios es la causa eficiente de toda la creación de modo propio y exclusivo. Causa eficiente de una obra es el autor de la misma. Yo, Yahvéh, lo he hecho todo, yo sólo extendí los cielos, yo asenté la tierra, sin ayuda alguna (Is. 44, 24). Porque toda casa tiene su constructor; mas el constructor del universo es Dios (Hebr. 3, 4). -Las criaturas son semejantes a Dios, no genéricamente ni específicamente, sino analógicamente y con distancia infinita. Clases de semejanza; a) -Individual, la que existe entre dos seres de la misma especie. Ej. dos hombres negros. b) -Específica, la que existe entre dos seres de la misma especie, pero con características accidentales diferente. Ej. un hombre blanco y otro negro. c) -Genérica, la que afecta a dos seres del mismo género, pero no de la misma especie. Un hombre y un animal. d) -Analógica. La que existe entre dos seres que no tienen ni la misma especie ni el mismo género, sino que únicamente tienen de común que son seres. Ej. un hombre y una piedra. Dijo Dios: «Hagamos el hombre a imagen nuestra, según nuestra semejanza,...» (Gén. 1, 26). Aclaración. Se refiere a la semejanza analógica. Esta admite tres grados: 1º -Que las criaturas irracionales participan de la perfección divina únicamente en cuanto que tienen el ser. 2º - Que las criaturas racionales, dotadas de inteligencia y voluntad, representan las perfecciones de Dios y participan de ellas. 3º -Las almas en garcia y los ángeles del cielo le imitan de una manera muchísimo más perfecta en cuanto que participan de la misma naturaleza divina. -Las criaturas fueron creadas para que los hombres conociesen las perfecciones del creador a través de ellas. ...de la grandeza y hermosura de las criaturas se llega, por analogía, a contemplar a su Autor (Sab. 13, 5). Porque lo invisible de Dios, desde la creación del mundo, se deja ver a la inteligencia a través de sus obras: su poder eterno y su divinidad,... (Rom. 1, 20). 3. Dios Creador del mundo -Dios fue libre de crear o no -Creó el mundo de la nada -De materia informe creada de la nada -El mundo creado es muy bueno, pero no el mejor -Dios creó el mundo en el tiempo -En seis días -Para el bien de las criaturas -Para que le ayuden al hombre en la consecución de su fin -Para su gloria que es el fin último de la creación -El evolucionismo panteista es herético -El evolucionismo materialista es herético -Dios fue absolutamente libre de crear o no el mundo, por tanto pudo no haberlo creado o haber creado o haber creado otro mundo totalmente distinto. Nuestro Dios en los cielos y en la tierra, todo cuanto le place lo realiza (Sal. 115, 3). Todo cuanto agrada a Yahvéh, lo hace en el cielo y en la tierra en los mares y en todos los abismos (Sal. 135, 6). ...según el previo designio del que realiza todo conforme a la decisión de su voluntad... (Ef. 1, 11). ...por tu voluntad lo que no existía fue creado (Apoc. 4, 11). -Dios creó el mundo universo de la nada. Mundo significa aquí el conjunto de cosas corporales y espirituales que existen en nuestro planeta y fuera del mismo distintas de la sustancia divina. 3 sentidos de la palabra creación. 1º -Muy amplio, significando cualquier clase de producción de un ser p. e. Un artista crea su obra escultórica. 2º -Metafórico, designando la elevación de una persona a un estado superior. p.e. El Papa crea a los cardenales. 3º -En sentido estricto, denotando la acción de Dios produciendo las cosas de la nada. Aquí le atribuimos en este último sentido. En el principio creó Dios los cielos y la tierra (Gén. 1, 1). Los cielos cuentan la gloria de Dios, la obra de sus manos anuncia el firmamento (Sal. 18, 1). ...su Dios, que hizo los cielos y la tierra, el mar y cuanto en ellos hay (Sal. 145, 5-6). Yo, Yahvéh, lo he hecho todo, yo extendí los cielos, yo asenté la tierra, sin ayuda alguna (Is. 44, 24). Él es quien hizo la tierra con su poder, el que estableció el orbe con su saber, y con su inteligencia expandió los cielos (Jer. 10, 12). Yo hice la tierra, el hombre y las bestias que hay sobre la haz de la tierra, con mi gran poder y mi tenso brazo y lo di a quien me plugo (Jer. 27, 5). Todo se hizo por ella (la Palabra, el Verbo de Dios) y sin ella no se hizo nada de cuanto existe (Jn. 1, 3). Porque en él fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la tierra, las visibles y las invisibles (Col. 1, 16). Aclaración. En ningún texto sagrado se habla de materia preexistente de que Dios se haya valido para crear. -Dios creó todas las cosas de la nada, pero el mundo fue hecho de una materia informe, creada también de la nada. Pues bien podía tu diestra omnipotente -ella que de informe había creado el mundo- enviar contra ellos... (Sab. 11, 18). Aclaración. Directa o indirectamente, todas las cosas proceden de la nada. -El mundo creado por Dios es muy bueno, pero no es el mejor de todos los que hubiera podido crear. Vio Dios todo cuanto había hecho, y he aquí que estaba muy bien (Gén. 1, 31). Y vio Dios que estaba bien (Gén. 1, 1-30). Se narra varias veces esta expresión a medida que iban brotando las cosas de la nada. Aclaración. «Muy bien» o «Bien», no significa exactamente «lo mejor posible». -Dios creó el mundo en el tiempo. En el principio creó Dios los cielos y la tierra (Gén. 1, 1). Los cielos cuentan la gloria de Dios, la obra de sus manos anuncia el firmamento (Sal. 18, 1). ...Yahvéh su Dios, que hizo los cielos y la tierra, el mar y cuanto en ellos hay (Sal. 145, 5-6). El es el que hizo la tierra con su poder, el que estableció el orbe con su saber, y con su inteligencia expandió los cielos (Jer. 10, 12). Yo no hice la tierra, el hombre y las bestias que hay sobre la haz de la tierra... (Jer. 27, 5). Todo se hizo por ella (por la Palabra, es decir, por el Hijo de Dios) y sin ella no se hizo nada de cuanto existe (Jn. 1, 3). Aclaración. Tiempo posible, que consiste en la mera posibilidad del ser real que existió después. Tiempo imaginario, que es un instante en el cual nada existía sino Dios. Tiempo real, que consiste en el primer instante antes del cual nada había sido creado. Aquí se hace referencia al tiempo real. -Dios creó el mundo en seis días que son muy probablemente períodos de muy largo tiempo. Dijo Dios: «Haya luz...» Y atardeció y amaneció el día primero (Gén. 1, 3-5). Dijo Dios: «Haya un firmamento...» Y atardeció y amaneció el día segundo (Gén. 1, 6-8). Dijo Dios: «Brote la tierra de verdor,...» Y atardeció y amaneció el día tercero (Gén. 1, 11-13). Dijo Dios: «Haya lumbreras en el firmamento...» Y atardeció y amaneció el día cuarto (Gén. 1, 14-19). Dijo Dios: «Bullan las aguas de bichos vivientes...» Y atardeció y amaneció el día quinto (Gén. 1, 20-23). Dijo Dios: «Produzca la tierra seres vivientes...» Dijo Dios: «Hagamos el hombre a imagen nuestra, según nuestra semejanza...» Y atardeció y amaneció el día sexto (Gén. 1, 24-31). Y así fueron concluidos los cielos y la tierra con todo su aparato, y el día séptimo cesó Dios de toda la tarea que había hecho (Gén. 1, 1-2). Aclaración. Las observaciones astronómicas y geológicas de estos últimos tiempos demuestran que el mundo no ha podido ser creado y adornado en un período de seis días naturales, pues no es de creer que Dios haya colocado restos de vegetales y de animales en los estratos y en las entrañas de la tierra, tal y como se han encontrado. -Dios ha creado el mundo para el bien de las criaturas en cuanto que todas participan de la bondad de Dios y ellas son el fin próximo o secundario de toda la creación. Amas a todos los seres y nada de lo que hiciste aborreces, pues, si algo odiases, no lo hubieras creado. Y ¿cómo podría subsistir cosa que no hubieses querido? Mas tú todo lo perdonas porque todo es tuyo, Señor que amas la vida (Sab. 11, 24-6). Él creó de un sólo principio todo el linaje humano para que habitase sobre toda la faz de la tierra (Hch. 17, 36). Aclaración. Dios ha sabido y querido armonizar de tal forma el fin último de la creación (su gloria divina) con el fin próximo (la felicidad de las criaturas racionales) que éstas encuentran su felicidad precisamente amando, sirviendo y glorificando a Dios y son sumamente desgraciadas cuando se apartan de Él. -El fin para el cual Dios creó las demás criaturas de las tierra es para que le ayuden al hombre en la consecución de su último fin. Y las tierras les dio de las naciones.el trabajo de las gentes heredaron, a fin de que guardaran sus preceptos y sus leyes observaran (Sal. 105, 44-45). -Dios ha creado el mundo para su gloria y Él es el fin último de toda la creación. Causa final de la creación es la razón o motivo para el cual Dios creó los cielos, la tierra y todo cuanto en ellos se contiene. 4 clases de gloria: 1ª -Interna objetiva que es la bondad y el esplendor objetivo de la divinidad. 2ª -Interna subjetiva, que es el conocimiento, amor y gozo que Dios tiene de sí mismo. 3ª -Externa objetiva que es la bondad y el esplendor de las criaturas en cuanto que manifiestan las perfecciones de Dios. 4ª -Externa subjetiva que es el conocimiento, amor y gozo que las criaturas tienen de la bondad y de la excelencia de Dios. Aquí nos referimos a la gloria externa, objetiva y subjetiva. ...a los que para mi gloria creé, plasmé e hice (Is. 43, 7). Porque de Él, por Él y para Él son todas las cosas. ¡A Él la gloria por los siglos!. Amen (Rom. 11, 35). Convenía, en verdad que Aquel por quien es todo y para quien es todo... (Hebr. 2, 10). Yo soy el Alfa y la Omega, el Primero y el Ultimo, el Principio y el Fin (Apoc. 22, 13). -El evolucionismo panteista el herético. En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Aclaraciones: a) -Triple aspecto del evolucionismo: 1º -Que las cosas corporales y espirituales han emanado de la sustancia divina. 2º -Que la esencia divina produce todas las cosas por evolución de sí misma. 3º -Que la misma sustancia divina constituye la universalidad de las cosas, distintas en géneros, especies o individuos. b) -El cielo y la tierra constan como elementos distintos de Dios. Dice «creó»; no dice «Dios se convirtió en cielo y tierra. No dice «el cielo y la tierra han salido de Dios» sino «Dios creó», «produjo». -El evolucionismo materialista el herético. En el principio creó Dios los cielos y la tierra (Gén. 1,1). Aclaraciones: a) -El evolucionismo materialista supone la existencia de una materia eterna e increada. b) -Este primer versículo del Génesis demuestra que la materia fue creada por Dios en un momento del tiempo. 4. Dios creador del Hombre. El Cuerpo -Dios creó el cuerpo del hombre de la tierra -Todas las relaciones de los elementos orgánicos del feto son obra de Dios -Dios es el autor de los órganos del cuerpo humano -El sueño que Dios infundió en Adán sirvió de anestésico para la operación de formar el cuerpo de la mujer -Dios creó el cuerpo de Eva de la costilla de Adán -Dios creó el cuerpo de Adán del elemento de la tierra. Y creó Dios el hombre a imagen suya: a imagen de Dios le creó; macho y hembra los creó (Gén.1,27). Entonces Yahvéh Dios formó al hombre con polvo del suelo, e insufló en sus narices aliento de vida, y resultó el hombre un ser viviente (Gén. 2, 7). Con el sudor de tu rostro comerás el pan, hasta que vuelvas al suelo, pues de él fuiste tomado (Gen 3, 19). De la tierra creó el Señor al hombre y de nuevo le hizo volver a ella (17, 1). Así todos los hombres vienen del suelo, de la tierra fue creado Adán (Si. 17, 1). Así todos los hombres vienen del suelo, de la tierra fue creado Adán (Si. 33, 10). Yo también soy un hombre mortal como todos, un descendiente del primero que fue formado de la tierra (Sab. 7, 1). Aclaraciones. La procedencia del cuerpo de Adán del polvo de la tierra, no es preciso entenderla inmediatamente,pues Dios pudo utilizar el cuerpo de un animal para transformarlo en cuerpo de hombre, perfeccionándole e infundiéndiendole el alma racional. La iglesia no prohíbe las investigaciones de posibles evoluciones intermedias, pero éstas están muy lejos de convertirse en tesis demostradas científicamente. -Todas las relaciones de los elementos orgánicos del feto, todas sus funciones de influjo y de dependencia y toda su perfección anatómica son obra admirable y exclusiva de Dios. ...aquella madre que, al ver morir a sus siete hijos...les decía :«Yo no sé cómo apareciste en mis entrañas, ni fui yo quien os regaló el espíritu y la vida, ni tampoco organicé yo los elementos de cada uno. Pues así el Creador del mundo, el que modeló al hombre en su nacimiento,... (2 Mac. 7, 22-23). Tus manos me han plasmado me han formado,... (Job 10, 8). ¿No nos hizo él, igual que a mí, en el vientre? ¿No nos formó en el seno uno mismo? (Job 31,15). Una herencia de Yahvéh son los hijos, una recompensa el fruto de las entrañas;... (Sal. 127, 3). Porque tú mis riñones has formado, me has tejido en el vientre de mi madre; te doy gracias por tan grandes maravillas: prodigio soy , prodigio son tus obras (Sal. 139, 13-14). Así dice Yahvéh que te creó, te plasmó ya en el seno y te da ayuda... (Is. 44, 2). Ahora, pues, dice Yahvéh el que me plasmó desde el seno materno para siervo suyo,... (Is. 49, 5). Antes de haberte formado yo en el seno materno, te conocía,... (Jer. 1,5). -Dios es el autor de la estructura anatómica de todos y de cada uno de los órganos del cuerpo humano. Le respondió Yahvéh: «¿Quién ha dado al hombre la boca? ¿Quién hace al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo, Yahvéh? (Ex. 4, 11). ¿Así pagáis a Yahvéh pueblo insensato y necio? ¿No es él tu Padre, el que te creó, el que te hizo y te fundó? (Dt. 32, 4). Tus manos me han plasmado, me han formado,... (Job, 10, 8). De piel y de carne me vestiste y me tejiste de huesos y nervios (Job 10, 11). ¿ No me vertiste como leche y me cuajaste como la cuajada? (Job, 10, 10). El que plantó la oreja,¿no va a oír? El que formó los ojos, ¿no va a ver? (Sal. 94, 9). Tus manos me han hecho y me han formado,... (Sal. 119, 73). Porque tú mis riñones has formado, me has tejido en el vientre de mi madre; yo te doy gracias por tan grandes maravillas; prodigio soy, prodigio son tus obras (Sal. 139, 13, 14). El oído que oye y el ojo que ve; ambas cosas las hizo Yahvéh (Prov. 20, 12). Les formó boca, lengua, ojos, oídos, y un corazón para pensar (Si. 17, 6). Aclaración. El corazón es la sede de la inteligencia en la psicología israelita. Aclaraciones. Job 10, 10; la ciencia médica antigua suponía la formación del embrión como una coagulación de la sangre materna bajo el influjo del elemento seminal. Las expresiones tan rudimentarias de los hagiógrafos corresponden a unos conocimientos anatómicos entonces muy elementales. Hoy, tales conocimientos mucho más profundos, se expresan con mucha mas precisión y riqueza de vocabulario. -El sueño profundo que hizo Dios caer sobre Adán sirvió de anestésico para la operación que quería practicar en él, para formar el cuerpo de la mujer. Entonces Yahvéh Dios hizo caer un profundo sueño sobre el hombre, el cual se durmió. Y le quitó una de las costillas, rellenando el vacío con su carne. De la costilla de Yahvéh Dios había tomado del hombre formó las mujer y la llevó ante el hombre (Gén. 2, 21-22). -Dios creó el cuerpo de Eva de una costilla de Adán. Entonces Yahvéh Dios hizo caer un profundo sueño sobre el hombre, el cual se durmió. Y le quitó una de las costillas, rellenando el vacío con carne. De la costilla que Yahvéh Dios había tomado del hombre formó una mujer y la llevó ante el hombre (Gén. 2, 21-22). Aclaración. Unos afirman que el cuerpo de Eva fue tomado de la costilla de Adán por una acción transformativa. Otros que fue formado en el lateral de Adán y que de allí fue sacado según las mismas exigencias de la naturaleza. Otros sostienen que Dios, durante aquel sueño profundo y muy largo, produjo y sacó a Eva del costal de Adán, como una ninfa sale de la crisálida por la acción del tiempo. 5. Dios Creador del Hombre. El Alma viviente -Dios creó al hombre con un alma viviente -De la nada y en el mismo momento de infundirá en el cuerpo -Dios creó las facultades del alma -Es inmortal -Es espiritual -Distinta del cuerpo -El Hombre ha sido creado por Dios con un alma viviente. Entonces Yahvéh Dios formó al hombre con polvo del suelo, e insufló en sus narices aliento de vida, y resultó el hombre un ser viviente (Gén. 2, 7). -Dios crea el alma humana de cada hombre de la nada, en el momento mismo de infundirla en el cuerpo. Entonces Yahvéh Dios formó al hombre con polvo del suelo, e insufló en sus narices aliento de vida, y resultó el hombre un ser viviente (Gén. 2, 7). Acuérdate de tu Creador en tus días mozos, mientras no vengan los días malos,...vuelva el polvo a la tierra, a lo que era, y el espíritu vuelva a Dios que es quien lo dio (Qo. 12, 1-7). ...porque no conoció al que le modeló a él, al que le inspiró un alma, principio de su actividad, y le infundió el espíritu que le da la vida (Sab. 15, 11). Además teníamos a nuestro padres según la carne que nos corregían y les respetábamos. ¿No nos someteremos mejor al Padre de los espíritus para vivir? (Hebr. 12, 9). -Dios es el autor de las facultades del alma humana. Y creó Dios el hombre a imagen suya: a imagen de Dios le creó;... (Gén. 1, 27). De saber e inteligencia los llenó, les enseñó el bien y el mal (Si. 17, 7). El hombre no debe cubrirse la cabeza, pues es imagen y reflejo de Dios;... (1 Cor. 11, 7). ...y revestíos del hombre nuevo, que se va renovando hasta alcanzar un conocimiento perfecto, según la imagen de su Creador,... (Col. 3, 10). Aclaración. El hombre es imagen de Dios en cuanto a las facultades superiores de su ser. -Dios ha creado el alma humana con sus funciones propias de amar u odiar, complacerse en alguien, buscar a Dios y bendecirle para siempre. a) -Amar. Su alma se aficionó a Dina, hija de Jacob, se enamoró de la muchacha y trató de convencerla (Gén. 34, 3). b) -Odiar. Yahvéh miró propicio a Abel y su oblación, mas no miró propicio a Caín y su oblación, por lo cual se irritó Caín en gran manera y se abatió su rostro (Gén. 4, 4-5). c) -Complacerse en alguien. Mi justo vivirá por la fe; mas si es cobarde, mi alma no se complacerá en él (Hebr. 10, 38). He aquí mi siervo a quien yo sostengo, mi elegido en quien se complace mi alma (Is. 42, 1). d) -Buscar a Dios sin reserva. Amarás a Yahvéh tu dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza (Dt. 6, 5). e) -Para bendecirle. Bendice a Yahvéh, alma mía, del fondo de mi ser, su santo nombre, bendice a Yahvéh, alma mía, no olvides sus muchos beneficios (Sal. 103, 1-2). -El alma humana es inmortal. Por eso mandó hacer este sacrificio expiatorio en favor de los muertos, para que quedaran liberados de sus pecados (2 Mac. 12, 46). Las almas de los justos están en manos de Dios y no les alcanzará tormenta alguno. Creyeron los insensatos que habían muerto; tuvieron por desdicha su salida de este mundo, y su partida de entre nosotros por completa destrucción; pero ellos están en paz. Aunque a juicio de los hombres, hayan sufrido castigos, su esperanza estaba llena de inmortalidad (Sab. 3, 14). Cuando ante la desgracia es arrebatado el justo, se va en paz (Is. 57, 1-2). Sucedió. Pues, que murió el pobre y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham. Murió también el rico y fue sepultado. Estado en el Hades entre tormentos, levantó los ojos y vio a lo lejos a Abraham y a Lázaro en su señor. Y gritando dijo: «Padre Abraham, ten compasión de mí y envía a Lázaro a que moje en agua la punta de su dedo y refresque mi lengua, porque estoy atormentado en esta llama». Pero Abraham le dijo: «Hijo, recuerda que tu recibiste bienes durante tu vida, y Lázaro, al contrario, males; ahora pues, él es aquí consolado y tu atormentado (Lc. 16, 22-23). Jesús le dijo: «Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el paraíso» (Lc. 23, 23, 43). Aclaración. Sus almas viven después de la muerte del cuerpo y antes de la resurrección. Entonces oraron así: Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muéstranos a cuál de estos dos has elegido para ocupar en el ministerio de apostolado el puesto del que Judas desertó para irse a donde le correspondía (Hch. 1, 24-25). Estamos, pues, llenos de buen ánimo y preferimos salir de este cuerpo para vivir con el Señor (2 Cor. 5, 8). Es necesario que todos seamos puestos al descubierto ante el Tribunal de Cristo, para que cada cual reciba conforme a lo que hizo durante su vida mortal, el bien o el mal (2 Cor. 5, 10). Me siento apremiado por las dos partes: por un parte deseo partir y estar con Cristo, lo cual, ciertamente, es con mucho lo mejor; mas por otra parte, quedarme en la carne es más necesario para vosotros (Fil. 1, 23-24). Dichosos los muertos que mueren en el Señor. Desde ahora, sí, -dice el Espíritu- que descansen de sus fatigas, porque sus obras les acompañan (Apoc. 14, 13). -El alma humana es inmortal. La muerte es para los judíos: a) -Ir a donde están sus padres. Tú en tanto vendrás en paz con tus padres, serás sepultado en buena ancianidad (Gén. 15, 15). b) -Juntarse con su pueblo. Expiró, pues, Abraham y murió en buena ancianidad, viejo y lleno de días, y fue a juntarse con su pueblo (Gén. 25, 8). Luego les dio (Jacob) este encargo: «Yo voy a reunirme con los míos. Sepultadme junto a mis padres en la cueva que está en el campo de Efrón el hitita,... (Gén. 49, 29). c) -Ser colocado junto a su pueblo. y estos fueron los años de vida de Ismael: ciento treinta y siete años. Luego expiró y murió y fue a juntarse con su pueblo (Gén. 25, 17). Entonces Isaac expiró y murió, fue a reunirse con su pueblo, anciano y lleno de días (Gén. 35, 29). y en habiendo acabado Jacob de hacer encargos a sus hijos, recogió sus piernas encargos a sus hijos, recogió sus piernas en el lecho, expiró y se reunió con los suyos (Gén. 49, 33). Entonces Aarón se reunirá con los suyos; allí morirá (Núm. 20, 24). Yahvéh habló a Moisés aquel mismo día y le dijo: «Sube a esa montaña de Abarim...En el monte al que vas a subir morirás, y te irás a reunir con los tuyos, como tu hermano Aarón murió en el monte Hor y fue a reunirse con los suyos (Dt. 32, 48-50). Muchos la pretendieron (a Judit), pero ella no tuvo relaciones con ningún hombre en toda su vida, desde que su marido Manasés murió y fue a reunirse con su pueblo (Jdt. 16, 22). -El alma humana es inmortal. Después de la muerte el justo recibirá una recompensa de Dios. La muerte espera el justo un traslación y una liberación. a) -Recibirá un recompensa de Dios. Los justos, en cambio, viven eternamente; en el Señor está su recompensa, y su cuidado en el Altísimo. Recibirán por eso de mano del Señor la corona real del honor y la diadema de la hermosura;... (Sab. 5, 15-16). b) -La muerte es para el justo una traslación. Halló gracia ante Dios y Dios le amó, y como vivía entre pecadores, le trasladó (Sab. 4, 10). c) -La muerte es para el justo una liberación. Se lo llevó para que la maldad no pervirtiera su inteligencia o el engaño dedujera su alma; pues la fascinación del mal empaña el bien y los vaivenes de la concupiscencia corrompen la mente ingenua. Alcanzando en breve la perfección, llenó largos años. Su alma era del agrado del Señor, por eso se apresuró a sacarle de entre la maldad (Sab. 4, 11-14). -El alma humana es inmortal. Para los justos los sufrimientos de esta vida son una prueba transitoria que purifica sus almas y les hace merecer una inmortalidad feliz. Aunque, a juicio de los hombres, hayan sufrido castigos, su esperanza estaba llena de inmortalidad; por una corta corrección recibirán larga recompensa, pues Dios les sometió a prueba y les halló dignos de sí;... (Sab. 3, 4-5). Los justos, en cambio, viven eternamente; en el Señor está su recompensa y su cuidado en el Altísimo (Sab. 5, 15). ...considerando en mi corazón que se encuentra la inmortalidad en la unión en la Sabiduría, en su amistad un placer puro, en los trabajos de sus manos inagotables, riquezas, prudencia en cultivar su trato y prestigio en conservar con ella, por todos los medios buscaba la manera de hacérmela mía (Sab. 8, 17-18). -El alma humana es inmortal. Después de la muerte, los impíos ni tendrán esperanza ni consuelo, serán como cadáveres sin honor, oprobio entre los muertos, sumergidos en el dolor y reconocerán haber errado del camino de la verdad. ...no tendrán esperanza ni consuelo en el día de la sentencia: ¡duro es el destino de una raza inicua! (Sab. 3, 18). Después serán cadáveres despreciables objeto de ultraje entre los muertos para siempre (Sab. 4, 19). ...el Señor les precipitará de cabeza, sin habla, les sacudirá de sus cimientos; quedarán totalmente asolados, sumidos en el dolor, y su recuerdo se perderá (Sab. 4, 19). Luego equivocamos el camino de la verdad (Sab. 5, 6). -El alma humana es espiritual, es decir, incorpórea e independiente de la materia. La lámpara de Yahvéh es el hálito del hombre que explora hasta el fondo de su ser (Prov. 20, 27). El Espíritu mismo se une a nuestro espíritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios (Rom. 8, 16). En efecto, ¿qué hombre conoce lo íntimo del hombre sino el espíritu del hombre que está en él? (1 Cor. 2, 11). -El alma humana es distinta del cuerpo por su origen, por su ser subsistente; por sus operaciones, por sus inclinaciones, por su dignidad, por su destino. a) -Por su origen. ...vuelva el polvo a la tierra, a lo que era, y el espíritu vuelva a Dios que es quien lo dio (Eccl. 12, 7). b) -Por su ser subsistente. y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; temed más bien a Aquel que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la gehenna (Mt. 10, 28). c) -Por sus operaciones. En efecto, ¿qué hombre conoce lo íntimo del hombre sino el espíritu del hombre que está en él? (1 Cor. 2, 11). d) -Por sus inclinaciones. Pues la carne tiene apetencias contrarias al espíritu y el espíritu contrarias a la carne, como que son en sí antagónicos, de forma que no hacéis lo que quisierais (Gál. 5, 17). e) -Por su dignidad. El Espíritu mismo se une a nuestro espíritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos de Dios y coherederos de Cristo, ya que sufrimos con él, para ser también con él glorificados (Rom. 8, 16-17). f) -Por su destino. ...vuelva el polvo a la tierra, a lo que era, y el espíritu vuelva a Dios que es quien lo dio (Qo. 12, 7). 6. Dios Creador del hombre. El Alma, ser que da vida. -Alma significa «ser que da vida» -Sede del corazón y de los riñones -El corazón sede de la actividad intelectual en el A. T. -Los riñones sede de las pasiones en el A. T. -El corazón y los riñones designan las potencias interiores en el A. T. -La Palabra alma significa: ser que da la vida, persona, vida. a) -Ser que da la vida. Guárdate de comer sangre, porque la sangre es la vida, y no debes de comer la vida con la carne (Dt. 12, 13). b) -Persona. ¡Cuántos los que dicen de mi vida: «No hay salvación para él en Dios!» (Sal. 3, 3). c) -Vida. ...libra mi alma de la espada, de las garras del perro, mi vida; sálvame de las fauces del león, y a mi pobre alma de los cuernos de los búfalos! (Sal. 21, 21-22). -El corazón era considerado como sede de la actividad intelectual, consciente y afectiva del hombre. a) - Sede de la actividad intelectual. Escrútame, Yahvéh, ponme a prueba, pasa al crisol mi conciencia y mi corazón; (Sal. 26, 2). Mi corazón tú sondas, de noche me visitas; me pruebas al crisol sin hallar nada, ni un impulso en mí (Sal. 17, 3). Sóndame, oh Dios, mi corazón conoce, pruébame, conoce mis desvelos; (Sal. 139, 23). b) - Sede de la actividad consciente. Haz que cese la maldad los impíos, y afianza al justo, tú que escrutas corazones y entrañas, oh Dios justo (Sal. 7, 10). c) - Sede de la actividad afectiva. Por eso se me alegra el corazón, mis entrañas retozan, y hasta mi carne en seguro descansa (Sal. 16, 9). Si, cuando mi corazón se exacerbaba, cuando se torturaba mi conciencia, estúpido de mí, no comprendía, una bestia era ante ti (Sal. 73, 21-22). -Los riñones eran considerados como sede de las pasiones y de los impulsos inconscientes en el Antiguo Testamento. ¡Dentro de mí mis riñones languidecen! (Job 19, 20). ...y exultarán mi riñones al decir tus labios cosas rectas (Prov. 23, 16). No envidie tu corazón a los pecadores, más bien tema a Yahvéh todos los días,... (Prov. 23, 17). -El corazón y los riñones del hombre asociados designan sus potencias interiores en el Antiguo Testamento. ...y exultarán mis riñones al decir tus labios cosas rectas. (Prov. 23, 16). ¡Oh Yahvéh Sebaot, juez de lo justo, que escrutas los riñones y el corazón!... (Jer. 11, 20). Yo, Yahvéh, exploro el corazón, pruebo los riñones, para dar a cada cual según su camino, según el fruto de sus obras (Jer. 17, 10). ¡Oh Yahvéh Sebaot, juez de lo justo, que escrutas los riñones y el corazón!, veo yo tu venganza contra ellos, porque a ti te he encomendado mi causa (Jer. 20, 12). ...así sabrán todas las Iglesias que yo soy el que sondea los riñones y los corazones, y el que os dará a cada uno según vuestras obras (Apoc. 2, 23). Aclaración. San Juan alude a Jeremías (11, 20) y (17, 10) en Apocalipsis (2, 23). 7. Dios Creador del Hombre. Alma y Cuerpo. -Dios creó al hombre a su imagen y semejanza -Las criaturas racionales son semejantes a Dios -El Hombre es la maravilla más grande de toda la creación visible -Dios creó al hombre en alma y cuerpo -Alma y cuerpo unidos por una sola persona -El alma es distinta del cuerpo y le da vida a éste -Dios creó al hombre a su imagen y semejanza. Dijo Dios: «Hagamos el hombre a imagen nuestra, según nuestra semejanza...» (Gén. 1, 26). Aclaración. No se trata de imagen perfecta, sino imperfecta. Efectivamente la preposición «a», de la expresión «a imagen nuestra», indica acercamiento que sólo es posible entre las cosas distante, distintas o diferentes. Además, la imagen perfecta de Dios está en Cristo, que cumple exactamente las condiciones esenciales de la imagen. Por eso de Cristo se dice: Él es Imagen de Dios invisible... (Col. 1, 15). es decir, afirma «es imagen» y no «a imagen». -Las criaturas racionales son semejantes a Dios, no genérica ni especialmente, sino analógicamente y con distancia infinita. Clases de semejanza: a) -Individual, la que existe entre dos seres de la misma especie. Ej. dos hombres negros. b) -Específica, la que existe entre dos seres de la misma especie, pero con características accidentales diferentes. Ej. un hombre de raza blanca y otro de raza negra. c) -Genérica, la que afecta a dos seres del mismo género, pero no de la misma especie. Ej. un hombre y un animal. d) -Analógica, la que se da entre dos seres que no tienen ni la misma especie ni el mismo género, sino que tienen únicamente de común que son seres. Ej. un hombre y una piedra. La semejanza analógica admite tres grados: 1º -Las criaturas irracionales participan de la perfección divina únicamente en cuanto que tienen el ser. 2º -Que las criaturas racionales, dotadas de inteligencia y voluntad, representan y participan de las perfecciones de Dios. 3º -Las almas en gracia y los ángeles del cielo le imitan de una manera muchísimo más perfecta puesto que participan de la misma naturaleza divina. Dijo Dios: «Hagamos al hombre a imagen nuestra, según nuestra semejanza,...» (Gén. 1, 26). Aclaración. La semejanza del hombre con Dios es analógica y en los grados 2º y 3º. -El hombre es la maravilla más grande de toda la creación visible. ¿Qué es el hombre para que de él te acuerdas, el hijo de Adán para que de él te cuides? Apenas inferior a un Dios le hiciste, coronándole de gloria y de esplendor; le hiciste señor de las obras de tus manos, todo fue puesto por ti bajo su pies (Sal. 5-7). -Dios creó al hombre dotado de dos elementos sustanciales: el alma y el cuerpo. Entonces Yahvéh Dios formó al hombre con polvo del suelo, e insufló en sus narices aliento de vida, y resultó el hombre un ser viviente (Gén. 2, 7). Acuérdate de tu Creador en tus días mozos, mientras no vengan los días malos,...vuelva el polvo a la tierra, a lo que era, y el espíritu vuelva a Dios que es quien lo dio (Qo. 12, 1-7). Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma: temed más bien a Aquel que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la gehenna (Mt. 10, 28). -El alma y el cuerpo del hombre están unidos en una sola persona. a) -Están unidos íntimamente. Entonces Yahvéh Dios formó al hombre con polvo del suelo, e insufló en sus narices aliento de vida, y resultó el hombre un ser viviente (Gén. 2, 7). Tan sólo por él sufre su carne, sólo por él se lamenta su alma (Job 14, 22). Endereza tu corazón, manténte firme, adhiérete a él, no te separes (Si. 2-3). ...y el esplendor de su bosque y de su vergel en alma y en cuerpo será consumido (Is. 10, 18). b) -Las acciones del alma y del cuerpo no pueden ser sólo del cuerpo. Alzando los ojos miró, y he aquí que tres hombres estaban parados cerca de él. Tan pronto como les vio, corrió a su encuentro desde la entrada de la tienda y se postró en tierra (Gén. 18, 2). ...Lot se levantó a su encuentro y postrándose rostro en tierra, dijo: «Ea, señores,...» (Gén. 19, 1-2). ...hazme un guiso suculento para que yo lo coma y te bendiga delante de Yahvéh... (Gén. 27, 7). ...Amasías...eligió los dioses de ellos, postróse ante ellos y les quemó incienso (2 Cro. 25, 14). ...todos los servidores del rey, adscritos a la Puerta Real, doblaban la rodilla y se postraban ante Amán, porque así lo había ordenado el Rey;... (Est. 3, 2). En esto, un leproso se le acerca y se postra ante él, diciendo: «Señor, si quieres puedes limpiarme» (Mt. 8, 2). -El alma humana es distinta del cuerpo y le da vida a éste. Me dijo: «Hijo de hombre, ¿podrán revivir estos huesos?» Yo dije: «Señor Yahvéh, tú lo sabes.» Entonces me dijo: «Profetiza sobre estos huesos. Les dirás: Huesos secos, escuchad la palabra de Yahvéh. Así dice el Señor Yahvéh a estos huesos: He aquí que yo voy a hacer entrar el espíritu en vosotros, y viviréis. Os cubriré de nervios, haré crecer sobre vosotros la carne, os cubriré de piel, os daré un espíritu y viviréis; y sabréis que yo soy Yahvéh» (Ez. 37, 3-6). Hubo un estremecimiento, y los huesos se juntaron unos con otros. Miré y vi que estaban recubiertos de nervios, la carne salía y la piel se extendía por encima, pero no había espíritu en ello. Él me dijo: «Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre. Dirás al espíritu: Así dice el Señor Yahvéh: Ven, espíritu, de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos para que vivan.» Yo profeticé como se me había ordenado, y el espíritu entró en ellos; revivieron y se incorporaron sobre sus pies: era un enorme, inmenso ejército (Ez. 37, 7-10). Sabréis que yo soy yahvéh cuando abra vuestras tumbas y os haga salir de vuestras tumbas, pueblo mío. Infundiré mi espíritu en vosotros y viviréis; os estableceré en vuestro suelo, y sabréis que yo, Yahvéh, lo digo y lo hago, oráculo de Yahvéh» (Ez. 37, 13-14). 8. Dios Creador del Hombre. Estado de justicia original -El hombre y la mujer tienen el mismo origen -Fue creado en un estado de inocencia y felicidad -En un estado de gracia -En un estado de justicia de santidad -Dotados de dones sobrenaturales -Del don de ciencia -Del don de inmortalidad -Del don de impasibilidad -La inmortalidad y la impasibilidad fueron efecto de comer los frutos del paraíso -Dominaban todos los animales -Dotados del conocimiento de las cosas naturales y sobrenaturales -Dotados de armonía entre la razón y el apetito sensitivo -El hombre, señor del cosmos -Los hombres hablaban al principio una sola lengua -Dios cesó en actividad como creador, juez y gobernador -El hombre y la mujer tienen el mismo origen, naturaleza y dignidad. Y creó Dios el hombre a imagen suya: a imagen de Dios le creó; macho y hembra los creó (Gén. 1, 27). Aclaración. El origen, la naturaleza y la dignidad constituyen principios de igualdad fundamental en el hombre. -El hombre fue creado en un estado primitivo de inocencia y de felicidad. Luego plantó Yahvéh Dios un jardín en Edén, al oriente, donde colocó al hombre que había formado. Yahvéh Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles deleitosos a la vista y buenos para comer, y en medio del jardín, el árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal (Gén. 2, 8-9). -Dios creó a Adán y a Eva en estado de gracia. Por tanto, como por un sólo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado la muerte y así la muerte alcanzó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron;... (Rom. 5, 12). Porque, habiendo venido por un hombre la muerte,... (1 Cor. 15, 21). Aclaración. Si el hombre perdió la gracia como consecuencia del pecado que cometió, es evidente que fue creado por Dios en tal estado de gracia. -Dios creó a Adán y a Eva en un estado de justicia y de santidad. ...revestiros del Hombre Nuevo, creado según Dios, en la justicia y santidad de la verdad (Ef. 4, 24). Dios hizo sencillo al hombre, pero él se complicó con muchas razones (Qo. 7, 29). Aclaración. Esta sencillez consistió en un justicia interior que santifica al hombre en orden a la vida eterna. -Los dones de que Dios dotó a Adán son sobrenaturales. ...nos han sido concedidas las preciosas y sublimes promesas, para que por ellas os hicierais partícipes de la naturaleza divina... (2 Pe. 1, 4). Aclaración. Si por la gracia de la justificación somos regenerados, renovados, y hechos participantes de la naturaleza divina, es evidente que ésta está en el alma mientras no esté en pecado. De la posesión de la gracia brotan los demás dones, y aquélla y éstos son, por tanto, sobrenaturales. -Dios creó al hombre dotado del don de ciencia. El don de ciencia es un conocimiento infundido por Dios de muchas verdades de orden natural y sobrenatural. Existen indicios muy claros en los textos sagrados. a) -al imponer el hombre el nombre a todos los animales. El hombre puso nombres a todos los ganados, a las aves del cielo y a todos los animales del campo,... (Gén. 2, 20). b) -al conocer enseguida el origen, la naturaleza y la misión de la mujer. De la costilla que Yahvéh Dios había tomado del hombre formó una mujer y la llevó ante el hombre. Entonces éste exclamó: «Esta vez sí que es hueso de mil huesos de mis huevos y carne de mi carne. Esta será llamada varona, porque del varón ha sido tomada» (Gén. 2, 22-23). Aclaración. Como nuestros primeros padres fueron creados en la edad adulta y estaban destinados a ser los primeros maestros y educadores de la humanidad, era congruente que Dios les dotará de conocimientos naturales correspondientes a su edad y a la misión que tenían que desempeñar, y de conocimientos sobrenaturales para lograr el fin para el cual Dios los había creado. -Dios creó al hombre dotado del don de la inmortalidad. a) -Conminó con la muerte la desobediencia del precepto. ...del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás, porque el día que comieres de él, morirás sin remedio (Gén. 2, 17). Con el sudor de tu rostro comerás el pan, hasta que vuelvas al suelo, pues de él fuiste tomado. Pues eres polvo y al polvo tornarás (Gén. 3, 19). b) -Dios no hizo la muerte. ...que no fue Dios quien hizo la muerte ni se recrea en la destrucción de lo vivientes; (Sab. 1, 13). Por tanto, como por un sólo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado la muerte y así la muerte alcanzó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron;... (Rom. 5, 12). -Dios dotó a Adán del don de impasibilidad. Impasibilidad es la carencia de posibilidad de sufrir. No consta claramente en la Sagrada Escritura, pero se puede deducir, sin temor a errar, de los siguientes textos: Luego plantó Yahvéh Dios un jardín en Edén, al oriente, donde colocó al hombre que había formado. Yahvéh Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles deleitosos a la vista y buenos para comer,... (Gén. 2, 8). Y creó Dios el hombre a imagen suya: a imagen de Dios le creó;... (Gén. 1, 27). A la mujer le dijo: «Tantas haré tus fatigas cuantos sean tus embarazos: con trabajo parirás los hijos. Hacia tu marido irá tu apetecencia y él te dominará». Al hombre le dijo: «Por haber escuchado la voz de tu mujer y comido del árbol del que yo te había prohibido comer, maldito sea el suelo por tu causa; con fatiga sacarás de él el alimento todos los días de tu vida. Espinas y abrojos te producirá, y comerás la hierba del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan, hasta que vuelvas al suelo pues de él fuiste tomado (Gén. 3, 16-19). Aclaración. Antes del pecado no existían estas calamidades que tantos dolores producen a los hombres. -La inmortalidad y la impasibilidad en Adán fueron efecto producido por comer de los frutos de los árboles del paraíso. Es una deducción bastante probable de estos textos sagrados: Yahvéh Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles deleitosos a la vista y buenos para comer,... (Gén. 2, 9). Y Dios impuso al hombre este mandamiento: «De cualquier árbol del jardín puedes comer, mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás, porque el día que comieres de él, morirás sin remedio» (Gén. 2. 16-17). Aclaración. De modo semejante a como le sobrevino la muerte por comer del árbol prohibido, así le hubiera sobrevenido la inmortalidad si hubiese comido solamente de los árboles permitidos. -Dios concedió a Adán y a Eva un perfecto dominio de todos los animales. Dijo Dios: «Hagamos el hombre a imagen, según nuestra semejanza, y dominen en los peces del mar, en las aves del cielo, en los ganados y en todas las alimañas, y en toda sierpe que serpea sobre la tierra (Gén. 1, 26). Sobre toda carne impuso su temor para que dominara a fieras y volátiles (Si. 17, 4). -Dios dotó a Adán y a Eva de una ciencia extraordinaria de las cosas naturales y de los misterios sobrenaturales. a) -De las cosas naturales. Y Yahvéh Dios formó de suelo todos los animales del campo y todas las aves del cielo y los llevó ante el hombre para ver cómo los llamaba, y para que cada ser viviente tuviese el nombre que el hombre le diera (Gén. 2, 19). De saber e inteligencia los llenó, les enseñó el bien y el mal. Puso su ojo en sus corazones, para mostrarles la grandeza de sus obras (Si. 17, 7-8). Aclaración. Adán asignó los nombres a los animales de acuerdo con sus características naturales que evidentemente conoció, como conoció también las características naturales de las demás cosas creadas. b) -De los misterios sobrenaturales. Aún les añadió el saber, la ley de vida dióles en herencia. Alianza eterna estableció con ellos, y sus juicios les enseñó. Los ojos de ellos vieron la grandeza de su gloria, la gloria de su voz oyeron sus oídos (Si. 17, 11-13). -Dios creó al hombre con una armonía perfecta entre la razón y el apetito sensitivo. Estaban ambos desnudos, el hombre y su mujer, pero no avergonzaban el uno del otro (Gén. 2, 25). Aclaración. «No se avergonzaban el uno del otro» expresión que demuestra la quietud de la concupiscencia de la carne que la tenían sometida a la razón. -Dios constituye al hombre señor del cosmos, administrador responsable de sus dones y continuador de la obra de la creación. y los bendije Dios y les dijo: «Sed fecundos y multiplicaos, llenad la tierra y sometedla; dominad en los peces del mar, en las aves del cielo y en todo animal que serpea sobre la tierra (Gén. 1, 28). -Los hombres hablaban una sola lengua al principio del género humano. Todo el mundo era de un mismo lenguaje e idénticas palabras (Gén. 11, 1). -Dios Padre cesó su actividad como creador, como juez y como gobernador. a) -Como creador. ...y el día séptimo cesó Dios de toda tarea que había hecho (Gén. 2, 2). b) -Como juez. Porque el Padre no juzga a nadie; sino que todo juicio lo ha entregado al Hijo (Jn. 5, 22). c) -Como gobernador. Jesús se acercó a ellos y les habló así; «Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra (Mt. 28, 18). 9. El Hombre es libre -El hombre goza de libertad cuando somete las pasiones al espíritu y éste a Dios -El hombre pierde su libertad cuando se esclaviza por el pecado -El hombre es libre y goza de su verdadera libertad cuando somete las pasiones malas al espíritu y el espíritu a Dios. Libertad es la facultad de obrar o de no obrar el bien aprehendido por el entendimiento, con voluntad exenta de influjos externos -circunstancias que coaccionan- e internos -pasiones que inducen al mal-. Moisés convocó a todo Israel y les dijo: «...Mira, yo pongo hoy ante ti vida y felicidad, muerte y desgracia...Escoge, pues, la vida, para que vivas, tú y tu descendencia,... (Dt. 29, 1 y 30, 15 y 19). Pero, si no os parece bien servir a Yahvéh, elegid hoy a quién habéis de servir, o a los dioses a quienes servían nuestros padres más allá del Río, o a los dioses de los amorreos en cuyo país habitáis ahora (Jos. 24, 15). Porque el Señor es el Espíritu, y donde está él y donde está el Espíritu del Señor, allí está la libertad (2 Cor. 3, 17). Él fue quien al principio hizo al hombre, y le dejó en manos de su propio albedrío. Si tú quieres, guardarás los mandamientos, permanecer fiel es cosa tuya. Él te ha puesto delante fuego y agua, a donde quieras puedes llevar la mano. Ante los hombres la vida está y la muerte, lo que prefiera cada cual se le dará (Si. 15, 14-17). Teme a Dios y guarda sus mandamientos, que eso es ser hombre cabal (Qo. 12, 13). Decía Jesús a los judíos que habían creído en él: «Si os mantenéis fieles a mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos, y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres» (Jn. 8, 31-32). Jesús les respondió: «En verdad, en verdad os digo: todo el que comete pecado es un esclavo...» (Jn. 8, 34). Si, pues, el Hijo os da la libertad, seréis realmente libres (Jn. 8, 36). Pero gracias a Dios, vosotros, que erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquel modelo de doctrina al que fuisteis entregados, y liberados del pecado... (Rom. 6, 17-18). Porque, hermanos, habéis sido llamados a la libertad; sólo que no toméis de esa liberad pretexto para la carne; antes al contrario, servíos por amor los unos a los otros (Gál. 5, 13). -El hombre pierde su libertad cuando se esclaviza por el pecado. Jesús les respondió: «En verdad, en verdad os digo: todo el que comete pecado es un esclavo (Jn. 8, 34). Pero gracias a Dios, vosotros, que erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquel modelo de doctrina al que fuisteis entregados y liberados del pecado os habéis hecho esclavos de la justicia (Rom. 6, 17-18). 10. Dios conservador -Dios conserva todas las cosas creadas -Podría reducirlas a la nada si quisiera -Toda la creación sideral subsiste según los designios de Dios -Toda la creación no subsistiría sin una providencia especial de Dios -Dios no aniquilará jamás ninguna de las cosas creadas por él -Dios conserva todas las cosas del universo desde las más grandes hasta las más insignificantes que sean. Conservación es la permanencia en el ser. Escondes tu rostro y se anonadan, les retiras su soplo y expiran y a su polvo retornan. Envías tu soplo y son creados y renuevas la faz de la tierra (Sal. 103, 29-30). Y, ¿Cómo podría subsistir cosa que no hubieses querido? ¿Cómo se conservaría si no la hubieses llamado? Mas tú todo lo perdonas porque todo es tuyo, Señor que amas la vida (Sab. 1, 25-26). Él existe con anterioridad a todo, y todo tiene en él su consistencia (Col. 1, 17). ...y siendo el que sostiene todo con su palabra poderosa... (Hebr. 1, 3.) -Dios podría reducir las cosas creadas a la nada, si quisiera. Y, ¿Cómo podría subsistir cosa que no hubieses querido? ¿Cómo se conservaría si no la hubieses llamado? (Sab. 11, 25). Aclaración. la conservación es la misma acción creadora continuada incesantemente sobre todas las cosas para que permanezcan en el ser. Si Dios suspendiera su acción conservadora, todo volvería instantáneamente a la nada. -Toda la creación sideral subsiste según los designios de Dios. ...el que envía la luz, y ella va, el que la llama, y temblorosa la obedece; brillan los astros en su puesto de guardia llenos de alegría, y los llama y le dicen. ¡Aquí estamos!, y brillan alegres para su Hacedor (Ba. 3, 33-35). -Toda la obra de la creación no puede subsistir a través de los tiempos, sin una providencia especial de Dios para conservarla. Y ¿Cómo podría subsistir cosa que no hubieses querido? ¿Cómo se conservaría si no la hubieses llamado? (Sab. 11, 25). -Ninguna de las cosas creadas permanecerían en el ser, si Dios no quisiese conservarlas. Y ¿Cómo podría subsistir cosa que no hubieses querido? ¿Cómo se conservaría si no la hubieses llamado? (Sab. 11, 25). -Dios no aniquilará jamás ninguna de las cosas creadas por Él. Sobre sus bases asentaste la tierra, inconmovible para siempre jamás (Sal. 103, 5). Comprendo que cuanto Dios hace es duradero; nada hay que añadir ni nada que quitar. y así hace Dios que se le tema, lo que es, ya ante fue; lo que será ya es (Qo. 3, 14). Él todo lo creó para que subsistiera, las criaturas del mundo son saludables, no hay en ellas veneno de muerte ni imperio de Hades sobre la tierra (Sab. 1, 14). Mas tú todo lo perdonas porque todo es tuyo, Señor que amas la vida (Sab. 11, 26). 11. Origen del género humano -Dios mandó la procreación de los hijos -Todo el género humano procede de Adán y Eva -Los niños nacerían también por generación carnal si Adán y Eva no hubiesen pecado -Dios mandó al hombre la procreación de los hijos. y los bendijo Dios y les dijo: «Sed fecundos y multiplicaos, y llenad la tierra y someterla;... (Gén. 1, 28). -Todo el género humano procede de la primera pareja Adán y Eva. El día en que hizo Yahvéh Dios la tierra y los cielos, no había aún en la tierra arbusto alguno del campo, y ninguna hierba de campo había germinado todavía, pues Yahvéh Dios no había hecho llover sobre la tierra, ni había hombre que labrara el suelo (Gén. 2, 4-5). Por tanto, no había ningún hombre sobre la tierra antes de la creación de la Adán. ...mas para el hombre no encontró una ayuda adecuada (Gén. 2, 20). Por tanto, Adán se encontraba totalmente sólo antes de la creación de Eva. Ella -la divina sabiduría- protegió al padre del mundo, al primer hombre formado por Dios, cuando fue creado sólo (Sab. 10, 1). Por tanto, Adán es la cabeza de toda la humanidad. El hombre llamó a su mujer «Eva», por ser ella madre de todos los vivientes (Gén. 3, 20). Por tanto, Eva es también cabeza de todos los hombres. Tú creaste a Adán, y creaste a Eva, su mujer para sostén y ayuda, y para que de ambos proviniera la raza de los hombres (Tob. 8, 6). -Los niños hubieren nacido también por generación carnal, si Adán y Eva hubieren permanecido en estado de inocencia. Y creó Dios el hombre a imagen suya: a imagen de Dios los creo; macho y hembra los creó. Y los bendijo Dios y les dijo: «Sed fecundos y multiplicaos y llenad la tierra y sometedla;... (Gén. 1, 27-28). Por eso deja el hombre a su padre y a su madre y se une a su mujer, y se hacen una sola carne (Gén. 2, 24). Aclaración. Así lo preceptuó Dios cuando estaban todavía en estado de inocencia. 12. Dios Padre -A Dios le conviene el nombre de Padre -Dios es el único a quien conviene el nombre de Padre -La relación de Dios con el hombre es de Padre -Dios es Padre de todos los hombres -Todos los hombres son hijos de Dios -Todos los hombres somos hermanos -Cristo llama a todos para que sean hijos de Dios -Dios ha hecho los hombres sus hijos adoptivos -El «Espíritu de adopción es el que nos hace tener a Dios por Padre -Cristo llama a Dios «su padre» -Cristo dice «vuestro Padre» cuando habla a los pecadores -Cristo antepone el parentesco espiritual al carnal -Las relaciones del hombre con Dios debe ser regidas por ley de amor y no de temor -A Dios le conviene el nombre de Padre. ¿No es él tu Padre, el que te creó, el que te hizo y te fundó? (Dt. 32, 6.) ¿No tenemos todos un mismo Padre? ¿No un sólo Dios que nos ha creado? (Mal. 2, 10). Pues no recibisteis un espíritu de esclavos para recaer en el temor; antes bien, recibisteis un espíritu de hijos adoptivos que nos hace exclamar: ¡Abbá, Padre! (Rom. 8, 15). ...para nosotros no hay más que un sólo Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas y para el cual somos;... (1 Cor. 8, 6). Un sólo Señor, una sola fe, un sólo bautismo, un sólo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todos (Ef. 4, 6). -Dios es el único a quien conviene el nombre de «Padre» en toda su plenitud. No llaméis a nadie «Padre» vuestro en la tierra, porque uno sólo es nuestro Padre: el del cielo (Mt. 23, 9). -Dios Padre de todos los hombres. ¿No es él tu padre, el que te creó, el que te hizo y te fundó? (Dt. 32, 6.) Cuando el Altísimo repartió las naciones, cuando distribuyó a los hijos de Adán, fijó las fronteras de los pueblos, según el número de los hijos de Dios;... (Dt. 32, 8). Si el justo es hijo de Dios, él le asistirá, le librará de las manos de sus enemigos (Sab. 2, 18). «Vosotros, pues, orad así: Padre nuestro que estás en los cielos,...» (Mt. 6, 9). «Que si vosotros perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial;...» (Mt. 6, 14). Él les dijo: «Cuando oréis, decid: Padre, santificado sea tu Nombre,...» (Lc. 11, 2). Dijo a sus discípulos: «...No temas, pequeño rebaño, porque a vuestro Padre le ha parecido bien daros a vosotros el Reino» (Lc. 12, 32). Aclaración. Se deduce claramente la condición universal de su paternidad. -Todos los hombres son Hijos de Dios. Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos! (1 Jn. 3, 1). -Todos los hombres somos hermanos. ¡Anuncie yo tu nombre a mis hermanos, en medio de la asamblea te alabe! (Sal. 22, 23). Por eso no se avergüenza de llamarles hermanos cuando dice: Anunciaré tu nombre a mis hermanos; en medio de la asamblea te cantaré himnos (Hebr. 2, 12). -Jesucristo ha llamado a todos los hombres desde toda la eternidad a que sean hijos adoptivos de Dios. ...eligiéndonos de antemano para ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo, según el beneplácito de su voluntad,... (Ef. 1, 5). Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos! (1 Jn. 3, 1). -Dios ha hecho a los hombres hijos adoptivos suyos. En efecto, todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Pues no recibisteis un espíritu de esclavos para recaer en el temor; antes bien, recibisteis un recaer en el temor; antes bien, recibisteis un espíritu de hijos adoptivos que nos hace exclamar: ¡Abbá, Padre! El Espíritu mismo se une a nuestro espíritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios (Rom. 8, 14-16). La prueba de que sois hijos es que Dios ha enviado a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama ¡Abbá, Padre!. De modo que ya no eres esclavo sino hijo; y si hijo, también heredero por voluntad de Dios (Gál. 4, 6-7). -El «Espíritu de adopción» es el que hace a los cristianos tener a Dios por Padre. ...recibisteis un espíritu de hijos adoptivos que os hace exclamar: ¡Abbá, Padre! (Rom. 8, 15). -Jesucristo llama a Dios «Su Padre». No todo el que me diga: «Señor, Señor», entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial (Mt. 7, 21). Pues todo el que cumpla la voluntad de mi Padre celestial, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre» (Mt. 12, 50). Él les respondió: «Toda planta que no haya plantado mi Padre celestial será arrancada de raíz (Mt. 15, 13). Yo os aseguro también que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos (Mt. 18, 19). ¿O piensas que no puedo yo rogar a mi Padre, que pondría al punto a mi disposición más de doce legiones de ángeles? (Mt. 26,) 53. -Jesucristo no dice «Nuestro Padre» sino «vuestro Padre» cuando habla a los pecadores. Que si vosotros perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonarás también a vosotros vuestro Padre celestial; pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas (Mt. 6, 14-15). Y cuanto os pongáis de pie para orar, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre, que está en los cielos, os perdone vuestras ofensas (Mc. 11, 25-26). -Jesucristo antepone los lazos del parentesco espiritual a los del parentesco carnal. El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí (Mt. 10, 37). Caminaba con él mucha gente, y volviéndose les dijo: «Si alguno viene donde mí y no odia a su padre, a su madre, a su mujer, a sus hijos, a sus hermanos, a sus hermanas y hasta su propia vida, no puede ser discípulo mío (Lc. 14, 25-26). Aclaración. «Odia» es una expresión hebraica. Jesucristo no pide odio, sino desprendimiento completo, inmediato para ser su discípulo. Así se desprende del siguiente texto: Mientras iban caminando, uno le dijo: «Te seguiré adondequiera que vayas.» Jesús le dijo: «Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza» (Lc. 9, 57-58). -Las relaciones del hombre con Dios deben ser regidas por la Ley del Amor y no por la del temor. Jesús le respondió: «Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él...» (Jn. 14, 23). «Nadie tiene mayor amor que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando...» (Jn. 15, 13-14). «No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer...» (Jn. 15, 15). Pues no recibisteis un espíritu de esclavos para recaer en el temor; antes bien recibisteis un espíritu de hijos adoptivos que nos hace exclamar: ¡Abbá, Padre! (Rom. 8, 18). No hay temor en el amor; sino que el amor perfecto expulsa el temor, porque el temor mira el castigo; quien teme no ha llegado a la plenitud en el amor (1 Jn. 4, 18). Aclaración. Amor filial y temor servil son incompatibles. El temor filial de quien teme no amar bastante es una forma superior del amor. 13. Dios Creador. Fin del Hombre -Para la inmortalidad -Para la bienaventuranza eterna -Para la felicidad -El objetivo final de la vida humana, es la eterna bienaventuranza -Dios llama a todos a la Santidad -Dios creó al Hombre para la inmortalidad. ...vuelva el polvo a la tierra, a lo que era, y el espíritu vuelva a Dios que es quien lo dio (Qo. 12, 7). Porque Dios creó al hombre incorruptible, le hizo imagen de su misma naturaleza; (Sab. 2, 23). En cambio las almas de los justos están en las manos de Dios y no les alcanzará tormento alguno. Creyeron los insensatos que habían muerto; tuvieron por desdicha su salida de este mundo, y su partida de entre nosotros por completa destrucción; pero ellos están en paz (Sab. 3, 1-3). Aunque, a juicio de los hombres, hayan sufrido castigos, su esperanza estaba llena de inmortalidad (Sab. 3, 4). -Dios elige y llama a todos los hombres en Jesucristo desde toda la eternidad a la vida bienaventurada, incoada ya de modo místico por la unión de los fieles con Cristo glorioso. ...por cuanto nos ha elegido en él antes de la creación del mundo, para ser santos e inmaculados en su presencia, en el amor; eligiéndonos de antemano para ser hijos adoptivos por medio de Jesucristo,... (Ef. 1, 4-5). Revestíos, pues, como elegidos de Dios, santos amados, de entrañas de misericordia, de bondad, humildad, mansedumbre, paciencia,... (Col. 3, 12). ...Dios nos ha escogido desde el principio para la salvación mediante la acción santificadora del Espíritu y la fe en la verdad (2 Tes. 2, 13). -El fin último y sobrenatural para el cual Dios ha creado al hombre es su propia felicidad en la buenaventura eterna. Entonces dirá el Rey a los de su derecho: Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo (Mt. 25, 34). Pero al presente, libres de pecado y esclavos de Dios, fructificáis para la santidad; y el fin, la vida eterna (Rom. 6, 22). Pues del mismo modo que en Adán mueren todos, así también todos revivirán en Cristo. Pero cada cual en su rango: Cristo como primicias; luego los de Cristo en su venida. Luego el fin, cuando entregue a Dios Padre el Reino...para que Dios sea todo en todo (1 Cor. 15, 22-18). ...en la Revelación de Jesucristo. A quien amáis sin haberle visto; en quien creéis, aunque de momento no le veáis, rebosando de alegría inefable y gloriosa; y alcanzáis la meta de vuestra fe, la salvación de las almas (1 Pe. 1, 8-9). -El objetivo final de la vida humana es la eterna Bienaventurada. ...que no tenemos aquí ciudad permanente, sino que andamos buscando la del futuro (Hebr. 13, 14). Pero nosotros somos ciudadanos del cielo,... (Fil, 3, 20). Pues esperaba la ciudad asentada sobre cimientos, cuyo arquitecto y constructor es Dios (Hebr. 11, 10). -Dios llama a todos sus hijos a la Santidad. Pero al presente, libres del pecado, y esclavos de Dios, fructificáis para la santidad; y el fin la vida eterna (Rom. 6, 22). 14. Dios Creador. Creación natural -Toda la energía vital procede de Dios -Creó la tierra en condiciones necesarios para ser habitada -Realizó tres obras en la creación natural -Para perfección del universo y manifestación de sus perfecciones infinitas -Para gloria suya y servicio del hombre -Para utilidad del hombre -Sujetas a mutación de su sustancia -Toda la energía vital de los hombres, de los animales y de las plantas procede de Dios. ...en ti está la fuente de la vida, y en tu luz vemos la luz (Sal. 36, 10). -Dios creó la tierra con las condiciones necesarias y suficientes para ser habitada por los hombres y por los animales. ...él, que es Dios, plasmador de la tierra y su hacedor, él, que la ha fundamento, y no la creó caótica, sino que para ser habitada la plasmó (Is. 45, 18). -Dios realizó tres obras en la creación del mundo natural. a) -La creación en sí misma: En el principio creó Dios los cielos y la tierra (Gén. 1, 1). b) -La separación de los elementos: ...y separó Dios la luz de las tinieblas (Gén. 1, 4). ...y separó las aguas que hay debajo del firmamento, de las aguas que hay encima del firmamento... (Gén. 1, 7). c) - El adorno de la creación: Dijo Dios: «Haya lumbreras en el firmamento celeste para separar el día de la noche, y hagan de señales para las solemnidades, para los días y para los años, y hagan de lumbreras en el firmamento celeste para alumbrar sobre la tierra.» Y así fue. Hizo, pues, Dios, las dos lumbreras mayores: la lumbrera grande para dominio del día, y la hubiera pequeña para dominio de la noche, y las estrellas (Gén. 1, 14-19). -Dios crea gran diversidad de seres para lograr la mayor perfección del universo y la plena a manifestación de sus perfecciones infinitas. ¿Por qué un día es superior a otro, si toda la luz de cada día del año viene del sol? En la mente del Señor fueron diferenciados, él hizo distintas estaciones y fiestas. A unos los ensalzó y santificó, a otros los hizo días ordinarios. Así todos los hombres vienen del suelo, de la tierra fue creado Adán. Con su gran sabiduría los diferenció el Señor, e hizo distintos sus caminos (Si, 33, 7-11). -Las criaturas irracionales, plantas y animales han sido creados por Dios, para gloria suya y para servicio del hombre. a) -Creados para gloria suya. Los cielos cuentan la gloria de Dios, la obra de sus manos anuncia el firmamento (Sal. 18, 1). ...el mundo, la vida, el presente, el futuro, todo es vuestro; y vosotros de Cristo y Cristo de Dios (1 Cor. 3, 22-23). Aclaración. Expresa claramente una jerarquía de valores, cada uno de los cuales al servicio del superior. b) -Creados para el servicio del hombre. Dijo Dios: «Mirad que os ha dado toda hierba de semilla que existe sobre la haz de toda la tierra y todo árbol que lleva fruto de semilla: eso os servirá de alimento (Gén. 1, 29). Y a todo animal terrestre, a toda ave de los cielos y a todo ser animado que se arrastra sobre la tierra, les doy por alimento toda hierba verde (Gén. 1, 30). Dios bendijo a Noé y a sus hijos y les dijo: «...infundiréis temor y miedo a todos los animales de la tierra, y a todas las aves del cielo, y a todo lo que repta por el suelo, y a todos los peces del mar; quedan a vuestra disposición (Gén. 9, 2). Todo lo que se mueve y tiene vida os serviré de alimento; todo os lo doy, lo mismo que os di la hierba verde (Gén. 9, 3). ...la hierba haces brotar para el ganado, y las plantas para el uso del hombre... (Sal. 104, 14). ...para que saque de la tierra el pan y el vino que recrea el corazón del hombre... (Sal. 104, 14-15). Aclaración. Cada uno de los elementos, tierra, plantas, animales y hombre, en perfecta jerarquía de valores, han sido creados para el servicio y utilidad del superior, y en último término, todos para beneficio del hombre. -El fin intermedio de la creación de las cosas visibles es la utilidad del hombre. ...le hiciste (al hombre) señor de las obras de tus manos, todo fue puesto por ti bajo sus pies (Sal. 8, 7). Porque ha sometido todas las cosas bajo sus pies. Mas cuando él dice que «todo está sometido», es evidente que se excluye a Aquel que ha sometido a él todas las cosas,... (1 Cor. 15, 27). -Todas las criaturas materiales creadas por Dios están sujetas a la mutación de su sustancia. a) -Las criaturas materiales. Desde antigua tú fundaste la tierra, y los cielos con la obra de tus manos; ellos perecen, mas tú quedas, todos ellos como la ropa desgastan, como un vestido los mudas tú, y se mudan (Sal. 102, 26-27). La flor se marchita, se seca la hierba,... (Is. 40, 7). b) -El hombre. El hombre nacido de mujer, corto de días y harto de tormentos. Como la flor brota y se marchita, y huye deshace cual leño carcomido. cual vestido que roe la polilla (Job 14, 1-2). Pues aridecen resto como el heno, como la hierba tierna se marchitan (Sal. 37, 2). Tú al polvo reduces a los hombres, diciendo: «Tornad, hijos de Adán!» (Sal. 90, 3). Tú los arrastras, no son más que un sueño, como la hierba que a la mañana brota; por la mañana brota y florece, por la tarde se amustia y se seca (Sal. 90, 5-6). ¡El hombre! Como la hierba sus días, como la flor del campo así florece; pasa por él un soplo, y ya no existe, ni el lugar donde estuvo le vuelve a conocer (Sal. 103, 15-16). 15. Dios Creador. Animales y plantas -De los animales terrestres -De los animales marinos -De todas las plantas -Dios creó toda clase de animales terrestres; ganados, reptiles, insectos y demás especies ordenando que la tierra lo produzca. Dijo Dios: «Produzca la tierra seres vivientes según su especie: ganados, sierpes y alimañas, según su especie.» Y así fue. Hizo, pues, Dios las alimañas según su especie, y los ganados según su especie, y toda sierpe del suelo según su especie. Y vio Dios que estaba bien (Gén. 1, 24-25). Aclaración. «Sierpes» designa a toda clase de animales que reptan o se deslizan por la tierra. «Alimañas», toda clase de animales irracionales pequeños, especialmente insectos. -Dios creó toda clase de monstruos marinos y de otros animales acuáticos haciéndolos bullir del cúmulo de las aguas. Dijo Dios: «Bullan las aguas de bichos vivientes y revolotean aves sobre la tierra contra la haz del firmamento celeste.» Y así fue. Y creó Dios los grandes monstruos marinos y todos los seres vivientes que bullen serpeando en las aguas según su especie (Gén. 1, 20-21). -Dios creó las plantas con sus semillas y los árboles frutales haciéndolos brotar de la superficie de la tierra. Dijo Dios: «Brote la tierra verdor: hierbas de semilla y árboles frutales que den sobre la tierra fruto con su semilla dentro.» y así fue: Produjo la tierra verdor: hierbas de semilla y árboles que dan fruto con la semilla dentro, según su especie (Gén. 1, 11-12). 16. Dios es Rey -Dios es Rey y reina eternamente -Su Reino es la soberanía sobre las criaturas -Produce justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo -Su Reino tiene su principio en la tierra -Empieza con la fase del Bautismo -Cristo inaugura el Reino -Constituido por la conversión del corazón -No consiste en cosas materiales, sino que es una realizó del espíritu -Se realiza en el Interior de cada uno -Insignificante al comienzo llega a desarrollarse grandemente -Dios es Rey y Reina eternamente. ¡Yahvéh reinará por siempre jamás! (Ex. 15, 18). Yahvéh se sienta como rey eterno (Sal. 29, 10). Porque yahvéh, el Altísimo, es terrible, Rey grande sobre la tierra toda (Sal. 47, 3). Reina Dios sobre las naciones, Dios, sentado en su sagrado trono (Sal. 47, 9). Oh Dios, mi rey desde el principio,... (Sal. 74, 12). Yahvéh es rey, de majestad vestido,... (Sal. 93, 1). Decid entre las naciones: «Yahvéh es rey!» (Sal. 96, 10). ¡Reina Yahvéh! la tierra exulte, alégrense las islas numerosas! (Sal. 97, 1). Reina Yahvéh, los pueblos tiemblan; sentado en querubines, la tierra se estremece;... (Sal. 99, 1). -El Reino de Dios es la soberanía que Dios tiene sobre la universalidad de las criaturas y la providencia con que las gobierna. a) - Soberanía sobre las criaturas. Porque es Yahvéh un Dios grande, un Rey grande sobre todos los dioses; en sus manos están las honduras de la tierra, y suyas son las cumbres de los montes, suyo el mar, pues él mismo lo hizo, y la tierra firme que sus manos firmaron (Sal. 95, 3-5). b) - Providencia con que las gobierna. Entonces Josafat...dijo: «Yahvéh, Dios de nuestros padres, ¿no eres tú Dios en el cielo, y no dominas tú en todos los reinos de las naciones? ¿No está en tu mano el poder y la fortaleza, sin que nadie pueda resistirte? (2 Cor. 20, 5-6). Mardoqueo oró al Señor...y exclamó: ¡Señor, Señor, Rey Omnipotente! Todo está sometido a tu poder, y no hay quien pueda resistir tu voluntad si has decidido salvar a Israel (Est. 4, 17). -El Reino de Dios es justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo. Que el Reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo (Rom. 14, 17). -El Reino de Dios tiene su principio acá en la tierra. Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el Reino de los Cielos sufre violencia, y los violentos |