La Sábana Santa
¿Qué
es la Sábana Santo de Turín? La
NASA analiza la sábana y comienza a cuestionarse
seriamente: ¿Qué clase de
energía imprimió la imagen en la Sábana? ¿Hay algún
medio hoy para reproducirlo? ¿Por qué son diferentes las huellas de sangre a las
impresiones del cuerpo? ¿Qué revela la fotografía tridimensional tomada a la
Síndone y que se usa para explorar suelos de otros planetas?
Interpretación desde la fe: Lea la homiía del Juan Pablo II "La sábana santa espejo del evangelio".
1. La Fotografía
El primer descubrimiento cabe atribuirlo, sin duda, al abogado italiano Secondo
Pía. Pía se limitó a realizar, en 1898, la primera fotografía de la Síndone. Al
examinar la placa que contenía el negativo fotográfico quedó desconcertado: La
tela era UN NEGATIVO FOTOGRAFICO. EN EL NEGATIVO FOTOGRAFICO APARECIA EL
POSITIVO OPTICO de la impronta. Se podían apreciar ahora todos los detalles; por
fin era una imagen comprensible.
2. La NASA
La mayor cantidad de datos sobre la Santa Síndone proceden de los estudios que
realizó, a partir de 1977, un grupo de científicos dirigidos por el Dr. John
Jackson y su compañero el Dr. Eric J. Jumper (Profesores de Física y de Ciencias
Aeronáuticas, respectivamente, en la Academia de las Fuerzas Aéreas de Denver,
Colorado, y en el Centro de Pasadena -NASA- en EstadosUnidos).
Este equipo compuesto inicialmente por
científicos norteamericanos se denomina S.TU.R.P. (siglas en inglés de "Proyecto
de Investigación sobre la Síndone de Turín").

Su primera aportación se
hizo pública en 1977: J. Jackson y E. Jumper tecnicos de fotografia aerospacial
de la NASA. Se estudio con el analizador de imagen VP_8 que servía para estudiar
la orografia de Marte y tiene la particularidad de reproducir en relieve lo que
fotografia. Estudiando las fotografías de la Síndone en el laboratorio de las
fuerzas aéreas de Alburquerque, Nuevo México, con la colaboración de su colega
el Dr. Bill Mottern descubrieron que la imagen de la Síndone contiene
información tridimensional.
Aunque es difícil dar una explicación sencilla de lo que esto significa, podemos
decir que supone que:
• El grado de densidad de cada punto de la imagen de la S. Síndone está
matemáticamente relacionado con la distancia del lienzo al cuerpo Alcanza la
máxima "brillantez" en las zonas en que el cuerpo tocó al tejido (nariz, frente,
cejas...) y es menos intensa donde no se tocan (órbitas de los ojos, lados de
las mejillas...).
• El hecho de que en ningún punto de la imagen la intensidad de la "marca" sea
cero implica que la impronta no pudo hacerse por contacto. Este descubrimiento
puede calificarse de asombroso: supone prácticamente, por sí solo, descartar la
posibilidad de un artífice humano.
• Nadie seria capaz de establecer tal cantidad de grados de "luminosidad" que se
ajustaran matemáticamente a la relación distancia tela-cuerpo.
Tras lograr resultados tan alentadores, el equipo STURP solicitó, y obtuvo
permiso para realizar una exploración sobre la Síndone en Turín. Las Jornadas de
observación directa duraron 120 horas ininterrumpidas.
El Dr. John Heller (Biofísico, profesor en el New England Institute, y miembro
del STURP) cuenta que las disciplinas científicas utilizadas en esta
investigación fueron, entre otras, las siguientes: Fotografía: visible normal,
infrarrojos, y ultravioleta, (unas 5000 fotografías en total). VP8: análisis de
imagen. Ampliación de imagen computarizada. Análisis de la función de mapas.
Imágenes topográficas. Análisis multiespectral. Análisis matemático de la
imagen. Rayos X de baja energía: Fluorescencia de rayos X. Reflexión
espectroscópica (o espectroscopía de reflexión de ultravioleta). Visibles.
Infrarrojos. Termografía: Microdensímetro. Macroscopía. Microscopía:
Polarización, fluorescencia, contraste de fase de electrones. Bioestereometría:
Espectroscopio ("raman"). Láser de prueba microlasérica. Espectroscopio de
dispersión de la energía del electrón. Transmisión espectral
microespectrofotométrica. Prueba química húmeda: generación de porfirina
fluorescente, tests de cianometahemoglobina y de hemocromógeno, test de proteasa
(enzimas que hidrolizan o dividen las proteínas convirtiéndolas en compuestos
más simples). Inmunofluorescencia. Y a todo esto hay que añadir más de 1.000
experimentos químicos para determinar la naturaleza de toda la imagen y de las
marcas de sangre, así como la historia del lino, manchas de agua, fibras varias,
partículas y restos (detritus), la presencia de pigmentos orgánicos e
inorgánicos y vehículos oxidantes y reductores, más todos los posibles caminos
humanos para tratar de crear una imagen igual a la de la Sábana. Sus
conclusiones fueron: Hay sangre humana indudablemente.
Se han detectado componentes exclusivos de esta. (Posteriormente el Dr. Baima
Bollone ha podido determinar que corresponde al grupo sanguíneo AB
-"casualmente" el más frecuente entre los hebreos y muy poco frecuente en los
demás pueblos-). La imagen contiene al menos 9 características:
• Absoluta superficialidad
• Extrema pormenorización, estabilidad térmica y química plenas
• Comprobada ausencia de pigmentación de cualquier clase, estabilidad al agua,
• No direccionalidad, Negatividad y Tridimensionalidad (que obligan a excluir
todas las técnicas conocidas para realizar la imagen (tintura, tinte, polvo,
contacto directo, vaporigrafía, vapor y contacto...)
Se puede concluir que no se conoce ningún procedimiento que permita reproducir
una imagen con todas las características mencionadas. Lo que es claro es que no
se trata de una imagen producida por contacto, lo que ha llevado a pensar que se
originara por algún tipo de radiación emanada del cuerpo, instantánea en el
tiempo, y que hubiera producido una especie de " chamuscadura ". Tendría que
tratarse de una radiación con unas características no explicables desde el punto
de vista físico.
El Vp-8 determinó que:
En el momento de producirse la impresión, el cuerpo del hombre depositado en ese
lienzo se encontraba ingrávido y que las imágenes sólo pudieron formarse como
consecuencia de una radiación desconocida. Estan coloreados los hilos, pero
entre hilo e hilo no hay grumo de pintura. La tela está grabada a fuego. Está
chamuscada. El hilo no esta carbonizado y por la penetración de la quemadura se
mide la duración de la radiación, la fracción de segundo que duró la radiación.
También grabó a fuego las manchas de sangre.
Por el otro lado de la tela se transparentan las manchas de sangre, pero no la
imagen grabada a fuego.
Por su parte el Dr. Garza Valdés, investigador del Instituto de Microbiología de
la Universidad de San Antonio (Texas) ha podido comprobar también
experimentalmente, con muestras de tela de la Síndone, que sobre la misma abunda
-como en otros objetos que contienen sangre- un compuesto biológico formado por
hongos y bacterias que no se pueden eliminar con los tratamientos de limpieza
que se aplican en la datación por resultado. Imagen Invertida No se conoce en la
Historia de la iconografía, anterior al siglo veinte, de ningún artista que
realizara su obra invirtiendo el claroscuro.
El
propio sentido de la negatividad de una imagen es contemporáneo a la aparición
de la fotografía ( e inconcebible para un artista anterior a la invención de la
fotografía). ¿Qué sentido tendría en el siglo XIII realizar algo así, teniendo
en cuenta que los contemporáneos no lo entenderían?. ¿Quién sería capaz de hacer
algo semejante, dado el ínfimo desarrollo del realismo anatómico en la
iconografía medieval? ¿Cabe dentro de la lógica pensar en un falsificador que se
tomara la molestia de "pasear" el Lienzo, a fin de dejar en él los testigos de
su paso por Oriente, ...cientos de años antes de que se inventara el microscopio
(indispensable para reconocer el polen)? ¿Quién se preocuparía de cuidar
semejante detalle y cometería el inmenso error de utilizar un lienzo nuevo, de
la época de la falsificación? Piénsese que desde principios del S. XIV, está
plenamente documentada la estancia de la Síndone en Francia. Un supuesto
falsificador tendría que haber actuado coetáneamente a su aparición en Europa.
¿Pudo un falsificador medieval ser capaz de tener todos los conocimientos sobre
fisiología, anatomía, física, etc, etc... que se requieren para hacer algo
semejante? y, además, ¿cómo lo hizo?... porque eso también está por ver...
(Piénsese que en la Edad Media se desconocía la circulación de la sangre, por
ejemplo). Es improbable, además, que los falsificadores de la Edad Media
escribieran esas palabras en griego siguiendo una tipografía típicamente antigua
y, a pesar de que el sudario se conoce desde el siglo XIV, en ningún lugar se
menciona estas leyendas; por tanto, estas letras son realmente una escritura
fantasma.
¿Por qué habrían colocado los falsificadores ese soporte en U bajo la barbilla
del cuerpo crucificado, siguiendo un rito funerario del cual no tenían
conocimiento?
Examen
Médico Forense
Un grupo de médicos hace un examen minucioso y dan su opinión: El hombre plasmado en la sábana fué torturado, azotado y crucificado. Un sobrecogedor testimonio científico.
Pruebas Científicas (El Carbono
14)
13 de octubre de 1988, tres laboratorios europeos coordinados por Tite, director
del "British Museum" , realizaron la primera prueba con el método del carbono 14
sobre la venerada reliquia de Turín, y concluyeron que era un tejido medieval
datado entre 1260 y 1390.
Cuando el impacto de este descubrimiento se hubo serenado, varios científicos,
cristianos y no, manifestaron su escepticismo sobre estas conclusiones: ¿Cómo es
posible que una sola prueba contradiga todas las otras, algunas respaldadas por
la NASA, que indican una fecha mucho más antigua? De esta forma, el desmentido
del carbono 14 no fue una conclusión sino que desembocó en un relanzamiento de
los estudios.
EI Centro Internacional de Estudios sobre la Sábana de Turín, fundado en 1988
por el prof. Van Cauwenberghe, reemprendió la investigación metódicamente y sino
a priori.
En los congresos de París (1989) y de Roma (1993) se presentaron numerosos
estudios multidisciplinares y todos confirmaban la antigüedad del lienzo. Entre
ellos hay los dos siguientes:
1. La irradiacion
El biofísico francés Jean-Bautise Rinaudo, investigador de medicina nuclear del
Laboratorio de Biofísica de la Facultad de Medicina de Montpellier, ha aportado
su experiencia nuclear para formular una hipótesis que explicaría al mismo
tiempo cómo se formó la imagen monocroma -que nadie ha logrado hasta hoy ni
explicar ni reproducir- y por qué ante el carbono 14 la tela fue rejuvenecida en
13 siglos. La hipótesis debe su valor excepcional a que ha aguantado la criba de
la experimentación. El profesor Rinaudo probó primero la irradiación sobre un
acelerador de partículas del Centro de Estudios Nucleares de Grenoble.
Partiendo de la cantidad de neutrones que podrían haber rejuvenecido la Sábana
en 13 siglos, irradió un tejido de lino con una cantidad igual de protones. De
esta forma ha sido el primero en obtener un color semejante al del lienzo, con
la misma oxidación superficial. La segunda experimentación consistió en irradiar
durante 20 minutos un tejido de lino perteneciente a una momia egipcia del 3400
a.C., con la misma cantidad de neutrones, para ver si éste resultaba
rejuvenecido ante el carbono 14. La prueba pudo realizarse, en el reactor de la
central de energía atómica de Saclay y el tejido irradiado fue analizado en la
Universidad de Toronto. EI resultado fue espectacular: la tela había
rejuvenecido 500 siglos, con lo que la radiación la enviaba 46.000 años en el
futuro. A partir de esta nueva "edad", Rinaudo pudo calcular con exactitud la
cantidad de neutrones necesarios para provocar un rejuvenecimiento de 13 siglos:
es exactamente la misma de la que él partió para lograr, por irradiación de
protones, una quemadura análoga a la del lienzo de Turín.
Jean-Bautise Rinaudo, atribuye el origen de la imagen sindónica a una
irradiación instantánea de protones emitidos por el cuerpo muerto del
crucificado, bajo el efecto de una energía desconocida. Rinaudo considera que
los átomos implicados en este fenómeno -que ha podido reproducir
experimentalmente- son los del deuterio, presentes en la materia orgánica, y
formados por un protón y un neutrón. Los protones podrían haber formado la
imagen, produciendo entonces una quemadura superficial, oscureciendo la tela por
oxidación ácida de la celulosa. Los neutrones habrían irradiado el tejido,
enriqueciéndolo en carbono 14 falseando la datación y la "rejuvenecerían" a la
mirada de los analizadores, puesto que este "test" consiste en computar el
tiempo tomando como referencia el grado de degradación de este elemento natural.
2. Los incendios
Anteriormente a nuestros días el fuego había dejado sus huellas sobre el lienzo
en una fecha sin determinar -previa a 1200- y en 1532, como consecuencia del
devastador incendio que destruyó la Santa Capilla de Chambèry. ( En la noche del
11 al 12 de Abril de 1997 hubo otro incendio, en la capilla Guarini, que no
afecto al lienzo ).
En 1532 en Chamgbery (Francia), cuando estaba introducida en un cofre de plata.
La Sábana fue sometida a una temperatura altísima, hasta el punto de que algunas
gotas de plata licuada por el calor, agujerearon la Sábana que estaba en su
interior. El Dr. Dimitri Kouznetsov, atomista ruso, premio Lenin de Ciencias y
Director del Laboratorio ÒE. A. Sedovó de Moscú, y realizó el siguiente
experimento; sometió a una simulación del incendio, como el que sufrió la Sábana
en 1532, a fragmentos de lino de Palestina de la época entre el siglo I antes de
Cristo y el siglo I después de Cristo, datadas correctamente con carbono 14 por
los laboratorios de Tucson, (uno de los que analizó la Síndone). Para sorpresa
de todos, una segunda datación -con el mismo método del C14- atribuyó al lienzo
una fecha muy posterior. En unos días "rejuveneció" 13 siglos. Visto el
resultado de esta prueba, el director del Centro Internacional de Sindonología,
Pierluigi Baima Bollone, ha encargado al centro de Investigaciones Científicas
de la ciudad de Vesubio que realice investigaciones con fragmentos de lino
hallados en las ruinas de Pompeya (año 79 después de Cristo), y los compare con
el lino de la Sábana Santa.
Así pues, si estas nuevas pruebas confirman los resultados del químico ruso, las
pruebas de carbono 14 anteriormente realizados quedarían invalidadas. En junio
de 1994, Dimitri Kouznetsov, proclamó la autenticidad de la reliquia y lanzó
críticas severas contra Tite y sus colegas. De esta forma, una vez más todos los
testimonios de la ciencia vuelven a converger en una misma explicación del
fenómeno de Turín.
El
Papa ante la Sábana Santa
La Sábana es profundamente conmovedora. S.S. Juan Pablo II acude a Turín a orar frente a este testimonio de dolor y entrega. El texto completo de la homilía del Papa frente a la Sábana Santa.
El domingo 24 de mayo por la tarde, Juan
Pablo II fue a la Catedral de Turín para venerar la Sábana Santa. Lo había hecho
ya en septiembre de 1978, siendo cardenal, después de la elección de Juan Pablo
I; y en 1980, durante la visita a Turín.
Primero adoró el Santísimo Sacramento y permaneció un rato en oración en la
capilla de la Natividad. Luego veneró la Sábana Santa y seguidamente presidió
una liturgia de la palabra, durante la cual pronunció el discurso que ofrecemos.
Participaron en el acto, entre otros, los cardenales: Angelo Sodano, secretario
de Estado, originario de esta región; Giovanni Saldarini, arzobispo de Turín y
custodio pontificio de la Sábana santa; Camilo Ruini, presidente de la
Conferencia episcopal italiana; Giovanni Canestri, piamontés y Virgilio Noè; y
numerosos arzobispos y obispos; estuvo también presente el presidente de la
Cámara de diputados, Luciano Violante; asistió asimismo el presidente del
Gobierno, Romano Prodi (que había tenido anteriormente un encuentro privado con
Su Santidad) y numerosas autoridades
. Antes de dejar la catedral, Juan Pablo II se recogió nuevamente en oración
delante de la Sábana santa. Terminado el acto, Su Santidad se despidió de la
población de Turín y se dirigió al aeropuerto donde tomó el avión para Roma.
Homilía
La Sábana santa, espejo del
Evangelio
Amadísimos hermanos y hermanas:
1.- Con la mirada dirigida a la Sábana
santa, deseo saludaros cordialmente a todos vosotros, fieles de la Iglesia
turinesa. Saludo
a
los peregrinos que durante el período de esta ostensión vienen de todo el mundo
para contemplar uno de los signos más conmovedores del amor sufriente del
Redentor.
Al entrar en la catedral, que muestra aún las heridas causadas por el terrible
incendio que se produjo hace un año, me he recogido en adoración ante la
Eucaristía, el sacramento que está en el centro de las atenciones de la Iglesia
y que, bajo apariencias humildes, conserva la presencia verdadera, real y
sustancial de Cristo. A la luz de la presencia de Cristo en medio de nosotros,
me he arrodillado ante la Sábana santa, el precioso lienzo que nos puede ayudar
a comprender mejor el misterio del amor que nos tiene el Hijo de Dios.
Ante la Sábana santa, imagen intensa y conmovedora de un dolor indescriptible,
deseo dar gracias al Señor por este don singular, que pide al creyente atención
amorosa y disponibilidad plena al seguimiento del Señor.
Reto a la inteligencia
2.- La Sábana santa es un reto a la inteligencia. Ante todo, exige de cada
hombre, en particular del investigador, un esfuerzo para captar con humildad el
mensaje profundo que transmite a su razón y a su vida. La fascinación misteriosa
que ejerce la Sábana santa impulsa a formular preguntas sobre la relación entre
ese lienzo sagrado y los hechos de la historia de Jesús. Dado que no se trata de
una materia de fe, la Iglesia no tiene competencia específica para pronunciarse
sobre esas cuestiones. Encomienda a los científicos la tarea de continuar
investigando para encontrar respuestas adecuadas a los interrogantes
relacionados con este lienzo que, según la tradición, envolvió el cuerpo de
nuestro Redentor cuando fue depuesto de la cruz. La Iglesia los exhorta a
afrontar el estudio de la Sábana santa sin actitudes preconcebidas, que den por
descontado resultados que no son tales; los invita a actuar con libertad
interior y respeto solícito, tanto en lo que respecta a la metodología
científica como a la sensibilidad de los creyentes.
Espejo del evangelio
3.- Para el creyente cuenta sobre todo el hecho de que la Sábana santa es espejo
del Evangelio. En efecto, si se reflexiona sobre este lienzo sagrado, no se
puede prescindir de la consideración de que la imagen presente en él tiene una
relación tan profunda con cuanto narran los evangelios sobre la pasión y muerte
de Jesús, que todo hombre sensible se siente interiormente impresionado y
conmovido al contemplarlo. Además, quien se acerca a la Sábana santa es
consciente de que no detiene en sí misma el corazón de la gente, sino que remite
a Aquél a cuyo servicio lo puso la Providencia amorosa del Padre. Por tanto, es
justo alimentar la conciencia del precioso valor de esta imagen, que todos ven y
nadie, por ahora, logra explicar. Para toda persona reflexiva es motivo de
consideraciones profundas, que pueden llegar a comprometer su vida.
Así, la Sábana santa constituye un signo verdaderamente singular que remite a
Jesús, la Palabra verdadera del Padre, e invita a conformar la propia vida a la
de Aquél que se entregó a sí mismo por nosotros.
Imagen del sufrimiento humano
4.- En la Sábana santa se refleja la imagen del sufrimiento humano. Recuerda al
hombre moderno, distraído a menudo por el bienestar y las conquistas
tecnológicas, el drama de tantos hermanos, y lo invita a interrogarse sobre el
misterio del dolor, para profundizar en sus causas. La impronta del cuerpo
martirizado del Crucificado, al testimoniar la tremenda capacidad del hombre de
causar dolor y muerte a sus semejantes, se presenta como el icono del
sufrimiento del inocente de todos los tiempos: de las innumerables tragedias que
han marcado la historia pasada, y de los dramas que siguen consumándose en el
mundo.
Ante la Sábana santa, ¿cómo no pensar en los millones de hombres que mueren de
hambre, en los horrores perpetrados en las numerosas guerras que ensangrientan a
las naciones, en la explotación brutal de mujeres y niños, en los millones de
seres humanos que viven en la miseria y humillados en los suburbios de las
metrópolis, especialmente en los países en vías de desarrollo? ¿Cómo no recordar
con conmoción y piedad a cuantos no pueden gozar de los derechos civiles
elementales, a las víctimas de la tortura y del terrorismo, y a los esclavos de
organizaciones criminales?
Al evocar esas situaciones dramáticas, la Sábana santa no sólo nos impulsa a
salir de nuestro egoísmo; también nos lleva a descubrir el misterio del dolor
que, santificado por el sacrificio de Cristo, engendra salvación para toda la
humanidad...
Imagen del pecado del hombre y del amor de Dios
5.- La Sábana santa es también imagen del amor de Dios, así como del pecado del
hombre. Invita a redescubrir la causa última de la muerte redentora de Jesús. En
el inconmensurable sufrimiento que documenta, el amor de Aquel que "tanto amó al
mundo que dio a su Hijo único" (Jn.3,16) se hace casi palpable y manifiesta sus
sorprendentes dimensiones. Ante ella, los creyentes no pueden menos de exclamar
con toda verdad: "Señor, ¡no podías amarme más!", y darse cuenta en seguida de
que el pecado es el responsable de ese sufrimiento: Los pecados de todo ser
humano.
Al hablarnos de amor y de pecado, la Sábana santa nos invita a todos a imprimir
en nuestro espíritu el rostro del amor de Dios, para apartar de él la tremenda
realidad del pecado. La contemplación de ese Cuerpo martirizado ayuda al hombre
contemporáneo a liberarse de la superficialidad y del egoísmo con los que, muy a
menudo, considera el amor y el pecado. La Sábana santa, haciéndose eco de la
palabra de Dios y de siglos de conciencia cristiana, susurra: cree en el amor de
Dios, el mayor tesoro dado a la humanidad, y huye del pecado, la mayor desgracia
de la historia.
Imagen de Impotencia
6.- La Sábana santa es también imagen de impotencia: impotencia de la muerte, en
la que se manifiesta la consecuencia extrema del misterio de la Encarnación. Ese
lienzo sagrado nos impulsa a afrontar el aspecto más desconcertante del misterio
de la Encarnación, que es también el que muestra con cuánta verdad Dios se hizo
verdaderamente hombre, asumiendo nuestra condición en todo, excepto en el
pecado. A todos desconcierta el pensamiento de que ni siquiera el Hijo de Dios
resistió a la fuerza de la muerte; pero a todos nos conmueve el pensamiento de
que participó de tal modo en nuestra condición humana, que quiso someterse a la
impotencia total del momento en que se apaga la vida. Es la experiencia del
Sábado santo, paso importante del camino de Jesús hacia la gloria, de la que se
desprende un rayo de luz que ilumina el dolor y la muerte de todo hombre.
La fe, al recordarnos la victoria de Cristo, nos comunica la certeza de que el
sepulcro no es el fin último de la existencia. Dios nos llama a la resurrección
y a la vida inmortal.
Imagen del silencio
7.- La Sábana santa es imagen del silencio. Existe el silencio trágico de la
incomunicabilidad, que tiene en la muerte su mayor expresión; y existe el
silencio de la fecundidad, propio de quien renuncia a hacerse oír en el
exterior, para alcanzar en lo profundo las raíces de la verdad y de la vida. La
Sábana santa no sólo expresa el silencio de la muerte, sino también el silencio
valiente y fecundo de la superación de lo efímero, gracias a la inmersión total
en el eterno presente de Dios. Así, brinda la conmovedora confirmación del hecho
de que la omnipotencia misericordiosa de nuestro Dios no ha sido detenida por
ninguna fuerza del mal, sino que, por el contrario, sabe hacer que incluso la
fuerza del mal contribuya al bien. Nuestro tiempo necesita redescubrir la
fecundidad del silencio, para superar la disipación de los sonidos, de las
imágenes y de la palabrería, que muy a menudo impiden escuchar la voz de Dios.
8.- Amadísimos hermanos y hermanas, vuestro arzobispo, el querido cardenal
Giovanni Saldarini, custodio pontificio de la Sábana santa, ha propuesto como
lema de esta ostensión solemne las palabras. "Todos los hombres verán tu
salvación". Sí, la peregrinación que grandes multitudes están realizando a esta
ciudad es precisamente un "venir a ver" este signo trágico e iluminador de la
Pasión, que anuncia el amor del Redentor. Este icono del Cristo abandonado en la
condición dramática y solemne de la muerte, que desde hace siglos es objeto de
significativas representaciones y que, desde hace cien años, gracias a la
fotografía, se ha difundido en muchísimas reproducciones, nos exhorta a penetrar
en el misterio de la vida y de la muerte para descubrir el mensaje, grande y
consolador, que se nos da en ella. La Sábana santa nos presenta a Jesús en el
momento de su máxima impotencia, y nos recuerda que en la anulación de esa
muerte está la salvación del mundo entero. La Sábana santa se convierte, así, en
una invitación a vivir cada experiencia, incluso la del sufrimiento y de la
suprema impotencia, con la actitud de quien cree que el amor misericordioso de
Dios vence toda pobreza, todo condicionamiento y toda tentación de
desesperación.
Que el espíritu de Dios, que habita en nuestro corazón, suscite en cada uno el
deseo y la generosidad necesarios para acoger el mensaje de la Sábana santa y
hacer de él el criterio inspirador de su existencia.
Anima Christi santifica me!
Corpus Christi salva me!
Passio Christi conforta me! Intra tua vulnera abscondi me
Vea también la Sábana Santa y el Rostro Santo