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LAS ODAS DE SALOMÓN 21- 30
Oda 21
1 Alcé mis brazos al
Altísimo, hasta Su gracia, porque quitó de mí las ataduras: fue Él quién me
auxilió y me levantó hasta Su gracia y Su Salvación,
2 Y me quité las tinieblas y me vestí con Su luz,
3 Y mi alma adquirió un cuerpo libre de pesares o aflicciones o dolores,
4 Y ayudarme cada vez mas era la intención del Amo, pues Su comunión es
incorrupción,
5 Y yo fui exaltado en Su luz; y serví ante Él,
6 Y estuve cerca Suyo alabándolo y confesándolo,
11 Mi corazón se escapó y llegó a mi boca, y ascendió a mis labios, y el
regocijo del Amo se multiplicó en mi rostro, igual que Su Alabanza. Aleluya.
Oda 22
1 Él, quien me bajó de
lo alto, también me subió desde las regiones inferiores,
2 Y Él, quien junta las cosas que están en medio, es también quien me lanza
abajo:
3 Él es quien dispersó a mis enemigos y adversarios desde la antigüedad:
4 Él es quien me dio potestad sobre las ataduras para que pudiera soltarlas,
5 Él derribó al dragón de siete cabezas usando mis manos: y me asentó sobre
sus raíces para que pudiera destruir su simiente.
6 Tú estuviste ahí y me ayudaste, y en todos lados tu nombre era un baluarte
para mí.
7 Tu diestra destruyó su malvado veneno, y Tu mano allanó el camino para esos
que creen en Ti.
8 Tú los elegiste desde los sepulcros y los apartaste de la muerte,
9 Tú tomaste huesos muertos y los cubriste con cuerpos.
10 Ellos estaban inertes, y Tú les diste energía para vivir.
11 Tu camino y tu rostro estaban sin corrupción, pero Tú trajiste el mundo a
corrupción (de muerte) para que todo pudiera ser disuelto y entonces renovado,
12 Para que la fundación de todo pudiera ser Tu roca: porque sobre ella
construiste tu reino; y llegó a ser el lugar donde moran los Santos. Aleluya.
Oda 23
1 ¡Regocijo de los
Santos! ¿ Quiénes lo disfrutarán sino Ellos?
2 ¡Gracia dada a los elegidos! ¿ Quiénes la recibirán excepto aquellos que han
creído en ella desde el principio?
3 ¡El Amor de los elegidos! ¿ Quiénes se revestirán de el excepto aquellos que
lo han disfrutado desde el principio?
4 Caminen ustedes en el Conocimiento del Altísimo sin resistirse a Su alborozo
y a la perfección de su Sabiduría.
5 Su pensamiento vino como una carta, Su voluntad descendió de las alturas, y
fue enviada como una flecha desde un arco,
6 Y muchas manos se precipitaron a la carta para apresarla, tomarla y leerla:
7 Pero escapó de sus dedos y ellos se aterraron de eso y del sello que estaba
sobre ella.
8 Porque no les fue permitido a ellos soltar su sello: pues el poder que
estaba sobre el sello era superior a ellos,
9 Pero otros la vieron y fueron detrás de ella porque podían saber donde
descendería, y quién la leería y quién la escucharía.
10 Pero una rueda la recibió y se posó sobre ella.
11 Y se halló en ella una señal del Reino y de su Potestad:
12 Y todo el que trató de detener la rueda fue segado y desechado.
13 Y congregó a la muchedumbre de sus adversarios, y cruzó los ríos sacó de
raíz muchos bosques e hizo un ancho sendero.
14 Las cabezas se inclinaron a los pies de hacia quien corría la rueda, y que
tenía una señal sobre ella.
15 La carta era de mandato, y abarcaba a todas las regiones;
16 Y fue vista a la cabeza de quién fue revelado como el Hijo de Verdad del
Altísimo Padre,
17 Y Él heredó y tomó posesión de todo. Y los pensamientos de muchos fueron
reducidos a nada.
18 Y todos los traidores se apresuraron a huir. Y esos quienes enfurecidos la
persiguieron fueron extinguidos.
19 La carta era un gran libro, escrito enteramente por el dedo de Dios:
20 Y el Nombre del Padre, el del Hijo y el de la Santa Espíritu estaba en el,
para regir para siempre. Aleluya.
Oda 24
1 La paloma revoloteó
sobre el Mesías, y cantó sobre Él y se oyó su voz:
2 Y los habitantes se asustaron y los viajeros se perturbaron:
3 Las aves bajaron sus alas y todas las cosas reptantes murieron en sus
madrigueras: Y los abismos que habían estado ocultos fueron abiertos, y ellos
clamaron al Amo simulando a una mujer pariendo:
4 pero no se les dio alimento porque no era para ellos.
5 Y fueron encerrados en los abismos con el sello del Amo. Y perecieron en los
pensamientos de esos que han existido desde tiempos antiguos;
6 Porque eran corruptos desde el principio, y el fin de su corrupción era la
vida,
7 Y los que eran imperfectos perecieron: porque no era posible darles una
Palabra que pudieran retener:
8 Y el Amo destruyó las imágenes de todos los que no tenían la Verdad consigo.
9 Porque ellos, quienes fueron elevados en sus corazones pero estaban
deficientes de Sabiduría fueron rechazados porque la Verdad no estaba en
ellos.
10 Pero el Amo reveló Su Camino y derramó Su Gracia: y aquellos que la
entendieron, conocen su Santidad. Aleluya.
Oda 25
1 Fui rescatado desde
mis ataduras y hacia Ti, mi Dios, Yo corro:
2 porque Tú eres la mano derecha de mi Salvación y quién me auxilia.
3 Tú has sujetado a aquellos que se levantan contra mí,
4 Y ya no los veré más: porque Tu rostro estaba conmigo, y me salvó Tu gracia.
5 Aunque fui despreciado y rechazado a los ojos de muchos: porque estaba ante
sus ojos como caudillo,
6 Pero la fuerza y el auxilio vinieron a mí desde Ti mismo.
7 Tú pusiste una lámpara en mi mano derecha y en mi izquierda: en mí no habrá
ningún lugar que no brille:
8 Y fui vestido con el cubrimiento de tu Espíritu, y me quitaste mi vestidura
de piel,
9 Porque tu mano derecha me levantó y quitó la enfermedad de mí,
10 Y me volví poderoso en la Verdad, y santo por Tu justicia; y todos mis
adversarios tuvieron miedo;
11 Y me volví admirable por el nombre del Amo, y fui justificado por Su
bondad, y Su descanso es para siempre. Aleluya.
Oda 26
1 Derramaré alabanzas al
Amo, porque le pertenezco:
2 Y deseo pronunciar santas canciones porque mi corazón está con Él.
3 Porque su arpa está en mis manos, y las Odas de Su descanso nunca serán
silenciadas.
4 Yo clamaré hacia Él con todo mi corazón: lo alabaré y exaltaré con todos mis
miembros.
5 Desde el este hasta el oeste está Su alabanza:
6 Y desde el sur hasta el norte está Su confesión:
7 Y desde la cima de las colinas hasta sus extremos se extiende Su perfección.
8 ¿ Quién puede escribir los Salmos del Amo, o quién puede leerlos?
9 ¿ Quién puede instruir su propia alma en la Vida para que pueda ser salvada,
10 O quién puede descansar sobre el Altísimo a fin de que su boca pueda
hablar?
11 ¿ Quién es capaz de interpretar las maravillas del Amo?
12 Pues quien pudiera interpretarlo se disolvería para llegar a ser como el
interpretado.
13 Es suficiente entonces Conocer y reposar: pues los Odistas están de pie en
el descanso
14 Como sobre un río de abundante manantial, que fluye al auxilio de aquellos
que le buscan. Aleluya.
Oda 27
1 Extendí mis manos para
santificar a mi Amo,
2 Pues la extensión de mis manos es su signo:
3 Y mi expansión es como el árbol recto(o cruz).
Oda 28
1 Como las alas de las
palomas sobre sus polluelos; y la boca de los polluelos hacia sus bocas,
2 Así son las alas de la Espíritu sobre mi corazón:
3 Mi corazón es complacido y regocijado: como el bebé que se regocija en el
vientre de su madre.
4 Yo creí, y por eso estuve en reposo; pues fiable es aquel en quién he
creído:
5 Me ha bendecido generosamente y mi cabeza está con Él: y ni la espada ni la
cimitarra me apartarán de Él;
6 Porque estoy preparado para cuando venga la destrucción, y he sido puesto en
Sus inmortales alas:
7 Y Él me mostró Su signo y me dio de beber, y desde entonces la Vida es la
Espíritu dentro de mí y no puede morir.
8 Aquellos que me vieron se maravillaron, porque fui perseguido, y ellos
suponían que había sido devorado, y les parecía que estaba perdido;
9 Y mi opresión se transformó en mi salvación; y recibí desaprobación de
ellos,
10 Porque hice el bien a todos los hombres fui odiado,
11 Y se acercaron rodeándome como perros rabiosos, que ignorantemente atacan a
sus dueños,
12 Porque sus pensamientos están corrompidos y su entendimiento pervertido.
13 Pero yo estaba trayendo agua en mi mano derecha y la amargura de ellos
resistí con mi dulzura:
14 Y no perecí, pues yo no era su hermano ni fue mi nacimiento como el de
ellos.
15 Y ellos buscaron mi muerte pero no lo consiguieron: pues yo era más antiguo
que sus recuerdos,
16 Y en vano me atacaron y fueron tras de mí sin recompensa,
17 Pues inútilmente buscaban destruir el recuerdo de quién existía desde antes
que ellos.
18 Porque los pensamientos del Altísimo no pueden ser anticipados; y Su
corazón es superior a toda Sabiduría. Aleluya.
Oda 29
1 El Amo es mi
esperanza: en Él no seré confundido.
2 De acuerdo a Su alabanza Él me formó, y de acuerdo a su bondad me dió,
3 Y conforme a Su misericordia me exaltó: y de acuerdo a Su perfecta belleza
me puso en lo alto
4 Y me extrajo de las profundidades del Seol, desde las fauces de la muerte me
sacó.
5 Tú, Amo, derribaste a mis enemigos y me justificaste por tu gracia.
6 Porque creí en el Mesías, y creí que Él es el Amo;
7 Él me mostró Su señal: y me guió con Su luz, y me dio el cetro de Su poder,
8 Para que yo pudiera dominar las imágenes de las gentes; y humillar la
potestad de los poderosos,
9 Y hacer la guerra con Su Palabra, y tomar victoria con Su poder.
10 El Amo derrocó a mi enemigo con Su Palabra: y este llegó a ser como el
rastrojo que el viento se lleva;
11 Y yo alabé al Altísimo porque exaltó a Su siervo y al hijo de Su criada.
Aleluya.
Oda 30
1 Llénense de las aguas
de la fuente viviente del Amo, porque esta abierta a Ustedes,
2 Vengan todos los sedientos y tomen un sorbo; descansen cerca de las fuentes
del Amo.
3 Porque su agua es buena y pura y da reposo al alma, y es más dulce que la
miel,
4 Los panales de abejas no pueden comparársele,
5 Porque emerge desde los labios del Amo y es nombrada desde Su corazón.
6 Viene sin limites e invisible: y hasta que llega al centro ellos no la
perciben:
7 Benditos son los que han bebido y que por eso han encontrado el descanso.
Aleluya.
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